Dudas


En esta sección puedes escribir un comentario con cualquier duda o pregunta que tengas sobre el cristianismo, y nosotros, dentro de nuestras limitadas posibilidades, te contestaremos de la mejor forma posible.

Dudas

Si eres católico pero necesitas aclaraciones, si eres protestante y crees que debes corregir un error católico, si eres agnóstico que no has cesado en tu búsqueda de la verdad, o si simplemente eres cristiano pero tienes dudas, no tengas miedo y pregunta. Cuando Tomás vió a Jesús y aún así dudó, la respuesta de Jesús no fue reprocharle su falta de fe sin más; Jesús tomó su brazo y le pidió que metiera el dedo en la llaga, así es como se resuelven las dudas, dirigiéndose directamente al problema en lugar de intentar ignorarlo por miedo a perder la fe.

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240 thoughts on “Dudas

  1. Una consulta:parto de esto: el papa Francisco en su vuelo dijo que nada de ideologías en la educación sexual. A lo cual sale una persona a decir que entonces tampoco una moral sexual Cristiana, ya que el cristianismo es tamb una ideología…
    Cómo responder a esto? Solamente la parte de que la religión cristiana es también una ideología…

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  2. Es válida una absolución que no use la forma de Yo te absuelvo… Estoy seguro que no, porque el ritual de la penitencia no recoge otra. No se usó la forma oriental de El siervo… Sino una novedosa de Jesús te perdone o algo así.
    En conclusión hay algún cambio reciente en el ritual y si no es así ¿A quién se ha denunciar Esto? GRACIAS POR TODO LO QUE HACEN.

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    • Buenas Hans. Los sacramentos son signos visibles que producen una realidad invisible. La Iglesia, siguiendo las instrucciones de Cristo o las establecidas por la Tradición o las que por su autoridad ha establecido, presenta para cada sacramento un ritual definido y unas palabras precisas. Hay cosas superfluas que no influyen en la eficacia del sacramento, pero otras cosas son fundamentales, como la fórmula usada para realizarla. Por ese motivo si el sacerdote quisiera consagrar la hostia usando sus propias palabras, la transustanciación no tendría lugar, e igualmente si el sacerdote en lugar de decir “y yo te absuelvo de tus pecados en el nombre del Padre…” cambia estas palabras, el sacramento no tiene eficacia y el penitente no recibe la absolución. Lo vemos expresado también en el Catecismo de la Iglesia Católica:

      1125 Por eso ningún rito sacramental puede ser modificado o manipulado a voluntad del ministro o de la comunidad. Incluso la suprema autoridad de la Iglesia no puede cambiar la liturgia a su arbitrio, sino solamente en virtud del servicio de la fe y en el respeto religioso al misterio de la liturgia.

      La fórmula “que Jesús te perdone” es errónea por no ser la oficial establecida por la Iglesia, pero además podemos decir también que es errónea porque demuestra no entender cómo funciona este sacramento. El sacerdote que diga eso muy probablemente lo haga desde la equivocada convicción de que es mejor dejar claro que quien te perdona los pecados no es el cura (“yo te absuelvo”) sino Jesús. Pero es que cuando el cura dice “yo” no está hablando ni actuando como cura, sino como el sacerdote que está en esos momentos “encarnando” a Jesús. En este sacramento, como en la eucaristía y algún otro, es el propio Jesús quien oficia, a través del sacerdote. Por eso “yo te absuelvo” son palabras que en realidad pronuncia Jesús, no el cura, y por tanto su autoridad es legítima. En la confesión Jesús perdona por medio del sacerdote, pero está siendo Jesús el que actúa, y por tanto la fórmula del sacramento (“yo te absuelvo…”) está redactada poniéndo esas palabras en nombre de Jesús, que es el que verdaderamente está dando la absolución, siendo Él además el único que puede hacerlo, pues sólo Dios puede perdonar los pecados, aunque permitiera a los sucesores de los apóstoles realizarlo “en su nombre” (y no por su propia facultad).

      Decir “que Jesús te perdone” significa que el cura que lo dice no cree estar siendo en esos momentos el mismo Jesús, pues habla de Jesús como una tercera persona. Además, una fórmula así resulta lamentable porque gramaticalmente se trata de la expresión de un deseo, igual que si dijéramos “que Loli me quiera”, o de una orden o petición “que Manolo venga aquí ahora mismo”. Cuando se da la absolución, el sacerdote está ejecutando el limpiado de los pecados, no está expresando el deseo (y por tanto la incertidumbre) de que Jesús lo haga, ni tampoco está pidiendo u ordenando a Jesús que lo haga sino que, en el nombre de Jeús, al pronunciar esas palabras lo está haciendo. Por eso esa fórmula (y cualquier otra) serían incorrectas y el sacramento no tendría lugar. Lo vemos en el catecismo:

      1449 La fórmula de absolución en uso en la Iglesia latina expresa el elemento esencial de este sacramento: el Padre de la misericordia es la fuente de todo perdón. Realiza la reconciliación de los pecadores por la Pascua de su Hijo y el don de su Espíritu, a través de la oración y el ministerio de la Iglesia:

      Dios, Padre misericordioso, que reconcilió consigo al mundo por la muerte y la resurrección de su Hijo y derramó el Espíritu Santo para la remisión de los pecados, te conceda, por el ministerio de la Iglesia, el perdón y la paz. Y yo te absuelvo de tus pecados en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (OP 102).

      Si en tu parroquia se ha rechazado la fórmula oficial y en su lugar usan cualquier otra, es tu deber como miembro de la Iglesia denunciarlo, no por buscar el castigo del sacerdote, sino por evitar la tragedia de muchos fieles que creyendo limpiar sus pecados en la confesión no saben que sólo han tomado parte en una farsa en donde sus pecados siguen sin ser perdonados.

      Y si el problema fuese también el obispo, que no hace caso de tu denuncia, entonces deberías escribir al mismísimo papa y explicarle la grave situación de la que tienes conocimiento.

      Pero antes de nada creo que por decencia y caridad deberías hablarlo con el sacerdote en cuestión, o bien en persona, o por carta, aunque fuera de forma anónima, pues él tiene derecho a conocer la situación antes de que le denuncies a sus superiores. Pudiera ser simplemente que lo está haciendo por ignorancia o por no haber reparado en las implicaciones de su decisión. Ya lo dijo Jesús, “Si tu hermano peca contra ti, ve y corrígelo en privado” Mt 18:1

      Por lo demás ya nos dijo San Pablo que es nuestro deber reconvenir a nuestros hermanos cuando yerran:

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      • Saludos
        Con ánimos de extender este debate a fin de que nos ayude a comprender mejor el fenómeno en el que la Iglesia actual vive, zozobrando por las fuertes aguas que en ella se agitan, el modernismo por un lado y el tradicionalismo por otro, deseo pensar como el más puro de los modernistas y preguntarle el porqué siguen esos pecados sin ser perdonados. Acaso Jesús estableció formulas y rituales, acaso los apóstoles lo hacían tan así, acaso no existen incluso hasta viarias formas reconocidas por la Iglesia para ofrecer la absolución.
        Jesús dio a sus sacerdotes el poder de perdonar los pecados, así como de retenerlos, pero no estipuló las formas ni los medios que debían de usarse para llevar esto a cabo. No vemos aquí a un Jesús preocupado en que los bautizos se hagan no solo con agua?? sino también en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
        Por qué tiene que dar un sacerdote su absolución de la misma forma en que la da otro y solo de esa manera. No bastaría para absolver los pecados tan solo la verdadera intención de este. Por qué el no usar esa fórmula anula el sacramento.
        DLB

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      • Interesante reflexión JCarlos. Puesto que lo que planteas afectaría en general a todos los rituales y sacramentos, te contestaré de modo general. Para empezar, el modo que Jesús pudiera haber establecido para ciertos ritos puede estar conservado no sólo en la Biblia, sino también en la Tradición a través de los apóstoles. Pero además, Jesús dio poder a la Iglesia para actuar en su nombre, y la Iglesia, además de recibir una liturgia y unos ritos, también fue dando forma a todo ello en virtud del poder conferido. Ese poder se lo dio Jesús a su Iglesia, y especialmente a Pedro como su cabeza, de modo que es la Iglesia la que ejerce ese poder y establece el modo de ejercerlo. Si la Iglesia prescribe un ritual, o cinco rituales posibles para un sacramento, cualquier sacerdote que quiera actuar dentro de la Iglesia con ese poder, tendrá que atenerse a lo que la Iglesia prescribe. Si un sacerdote puede perdonar los pecados en nombre de Dios no es por su mérito o por sus poderes personales, sino porque está actuando como parte de la Iglesia, que es quien recibió el poder. No puede por tanto cambiar los ritos a su antojo, aunque sea con buena intención, porque tal cosa sería propia de alguien que tiene un poder por sí mismo y decide libremente de qué modo ejercerlo, y no es el caso. Si la Iglesia, con recto criterio, considerase adecuado autorizar un nuevo ritual, ese nuevo ritual sería correcto, porque la Iglesia tiene el poder de atar y desatar y la guía del Espíritu para que ese poder se ejerza correctamente, pero un sacerdote a nivel personal y por sí mismo no tiene ni el poder ni la protección para hacer cambios ni en el fondo ni en la forma. En una parroquia de Madrid hace unos años empezaron a dar la comunión con galletitas caseras. El cura de turno pensó que estaban más ricas y la gente lo vería como algo más cercano. El obispo lo desautorizó y se armó un pequeño revuelo mediático en donde los medios criticaban la intransigencia del obispo. Pues ¿qué tal si en vez de el pan y el vino empezamos a consagrar magdalenas y limonada? La buena intención de un cura no puede servirle de excusa para crear su propia liturgia ni sus propios ritos. Al igual que el pan y el vino en la Eucaristía, en los sacramentos el rito es el signo visible mediante el cual se hace efectivo el poder de ese sacramento. Dejar que un cura pueda decidir sus propios ritos equivale a dejar que cada cura decida si quiere consagrar pan y vino o cualquier otra cosa (chocolate y whisky, por ejemplo). El rito es “el cuerpo físico y visible” de un poder divino invisible, no es un mero acompañamiento formal accesorio. Para un protestante, que separa radicalmente lo físico de lo espiritual, el ritual del sacramento sería visto como algo puramente humano e independiente de la gracia divina, pero para un católico, que ve el cristianismo del Jesús encarnado como una unión de lo físico y lo espiritual, rito y gracia divina son las dos caras de una sola moneda.

        Tomemos el ejemplo del bautismo. Jesús pidió bautizar “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”, y con esas mismas palabras lo hacemos todos los cristianos. Imagina ahora que un cura decide cambiarlo y bautizar “en el nombre del Dios que es amor”. No ¿verdad? Porque esas palabras las prescribió Jesús y por tanto no se puede ir contra sus instrucciones. Pues del mismo modo no se puede ir contra las instrucciones dadas por la Iglesia, pues ésta tiene el poder, dado por Jesús, para decidir esas cosas. La Iglesia actúa en nombre de Jesús, un cura tiene que actuar en represtación de la Iglesia, y no suplantándola y decidiendo unilateralmente cosas que no le pertenecen, pues su legitimidad deriva necesariamente de esa misma Iglesia a la que pretendería contradecir. Un protestante podría decir que ese sacerdote de tener algún tipo de poder sería un poder recibido directamente de Dios, y por tanto todo se limita a la relación entre él y Dios, pero para un católico la relación con Dios (a nivel de sacramentos) pasa por la Iglesia, no hay conexión directa, así que ese sacerdote no puede cambiar el rito por propia iniciativa, pues no es él quien está dando la absolución, sino que él se convierte en un “apéndice” de la Iglesia que ha recibido ese poder de actuar en nombre de Jesús y por tanto debe actuar formando unidad con ella.

        Además, en este caso, un detalle importante es que en los sacramentos el sacerdote actúa impersonando a Cristo. Al administrar un sacramento el sacerdote “es” Cristo, pues es Cristo quien actúa a través de él. El sacerdote es un mero instrumento que usa Jesús para administrar la gracia, pues sólo él puede darla. Por eso la fórmula usada en todos los sacramentos es una afirmación con autoridad, un “yo te absuelvo”, no un “que Dios te perdone”. Al decir “yo te absuelvo” el sacerdote se reconoce instrumento de Dios (sólo Dios puede perdonar los pecados). Cambiar eso por un “que Dios te perdone” es rechazar la idea de que es Jesús el que está actuando por medio de él, y al parecer ese cura, que así piensa, no se da cuenta de que al alejar a Cristo del sacramento y convertir a Dios en espectador de la escena, y no el oficiante de ella, está invalidando el sacramento y de paso creyendo que su deseo (que Dios te perdone) es tan poderoso que automáticamente se va a cumplir, cuando en realidad para hacer un deseo lo mismo da que sea cura o no. Equivaldría a si en vez de ver la hostia como el cuerpo de Cristo lo vemos como un recordatorio de que Cristo está con nosotro; eso destruye todo el acto sacramental e ignora lo fundamental: que los sacramentos no son símbolos para recordarnos algo, sino que son la forma visible que adquiere la gracia invisible, rechaza el símbolo y habrás rechazado con él la gracia. Dios se hizo hombre no en una dualidad espíritu-cuerpo que eran dos cosas juntas pero distintas. Jesús era Dios y hombre pero un solo ser, no dos. También se encarna en la hostia como un solo ser, no como Jesús y el pan. El rito y el sacramento funcionan igual, es una realidad invisible que se funde con una visible para crear una cosa, el sacramento, que es al mismo tiempo físico y espiritual, pero no dos cosas separables y alterables, sino una sola cosa que a un tiempo es visible e invisible, igual que el hombre es cuerpo y alma pero un solo ser. La Iglesia, con el papa a la cabeza, es la única que puede decidir la forma del sacramento, y una vez el sacramento tiene forma, a cualquier cura sólo le cabe la opción de tomarlo como es, no como a él le gustaría que fuera.

        Esa confusión de ese cura, que cree que da lo mismo decir “yo te absuelvo” que “deseo que Dios te absuelva” es una muestra del grave peligro que correríamos si cada sacerdote puede interpretar las cosas a su modo y cambiar los ritos a su antojo, pues en este caso es evidente que el sacerdote no entiende la naturaleza de los sacramentos y sus cambios, lejos de ser puro elemento formal, desvirtúan toda la esencia del sacramento. Razón de más para no permitir que cada sacerdote pueda cambiar el rito, incluso si pudiera hacerlo. A mi no me absuelve el cura, me absuelve Jesús actuando en el cura. El sacramento no le pertenece al cura, y por tanto el cura no puede tomar decisiones sobre el sacramento, le viene ya dado.

        Y luego ya a nivel mundano y práctico. Imagina que cada cura pudiera realizar los sacramentos como mejor le pareciera. No dudes que en poco tiempo veríamos tantísimas formas diferentes, y tan tan diferentes entre sí, que a menudo nos resultaría difícil reconocer qué sacramento se supone que nos están dando (recuerda la comunión de las galletitas caseras). Además, modificar la forma del sacramento tiene un gran impacto en la manera de entender ese sacramento, con lo que no sería sólo un cambio en las formas, sino que afectaría también al modo que tendrían los fieles de entenderlo, y en cada parroquia acabarían entendiendo los sacramentos de forma distinta. En fin, un caos. Más de lo que ya hay.

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      • Muy de acuerdo. Desde el punto de vista de que la Iglesia invalida las fórmulas que por ella no están autrizadas.
        Bueno, como “el más puro de los modernistas” no se me ocurre otra arista por la que este tema se pueda diluir. Gracias.

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    • Si lo interpretamos como una alegoría entonces igualmente es un relato que está explicando (con escenas alegóricas) verdades, como por ejemplo que Dios creó al mundo, incluido el hombre, y que su deseo para él es todo lo bueno, pero que el hombre, debido a su imperfección y a su libre albedrío (lo que incluye su capacidad para ir contra Dios) hace imposible la perfección y es esa limitación suya, y no el deseo de Dios, lo que le impide vivir aquí en un paraíso. Por lo tanto si consideramos el relato del Génesis como un reportaje literal de lo que ocurrió, tendríamos que considerar que Adán y Eva pecaron y ese pecado se transmitió hereditariamente, pero si lo consideramos alegórico tendremos que pensar que el ser humano, por el hecho de ser humanos y por tanto imperfectos, tenemos en nuestra propia naturaleza esa inclinación al pecado, es decir, nacemos ya con ello, y si nacemos con ello, pues al igual que los genes y todo lo demás, lo heredamos de nuestros padres. O sea, que lo mires como lo mires, la cuestión es que el pecado original se hereda de los padres y de los padres de nuestros padres y así hasta el origen de la humanidad.

      Nota: nacemos con una inclinación al pecado, pero por supuesto también con una inclinación al bien. Me parece indudable que nuestra inclinación al bien es, por naturaleza mucho más fuerte (de lo contrario matar, robar, mentir, etc. serían lo normal, y no es así).

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  3. Hola Christian
    Un articulista de un periódico de mi país escribió un lindo artículo sobre la irracionalidad de la ideología de género, luego alguien opinó lo sgte que te paso a continuación. Me gustaría saber qué tipo de argumentos usó, algo no está bien, quería responderle pero no sé cómo..
    “No hay escuela argentina o española que enseñe sexo anal a ningún niño de cinco años, eso es una boludez inventada, una falsedad.
    Inventan cosas que no hay para oponerse a tener un debate sobre cosas que sí son razonables, como que por ejemplo una pareja homosexual sea reconocida por la ley y reciba derechos que tienen otras parejas, como el de heredarse y el de decidir el tratamiento en caso de que su parece quede en coma, etc. Hay gente que parece molestarle que “esa gente” pueda obtener esos logros sociales alegando que con ello se “ataca a la familia tradicional”, pero como ese argumento ya no les funciona, entonces apelan a boludeces inventadas como que “enseñan a niños de 5 años sobre sexo anal” y peor todavía, que procesan al padre que objeta.
    Desafío a Gustavo Olmedo puede indicarnos el nombre del padre procesado y la escuela, para que pruebe que no es un mentiroso. Y que no se esconda en la ley que dice que no hay que identificar a los menores víctimas de abuso, porque eso es inaplicable ya que el abusado (el procesado) sería el padre.
    Basta de mentiras en la prensa, por favor.”

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    • Hola Gustavo

      Lo de enseñar “sexo anal” a los 5 años no sé de dónde lo habrás sacado pero conociendo lo que hay por aquí me parece muy probable que en algunos centros lo hagan, sin embargo no podría darte información al respecto, ese tipo de cosas raramente son ya noticia a menos que lo haga a nivel regional un gobierno local. Te puedo dar referencia de algunas cosas por el estilo:

      La Junta de Extremadura se gasta el dinero en organizar talleres para que los adolescentes aprendan a masturbarse, como si eso tuviera que aprenderse en las aulas:
      https://www.20minutos.es/noticia/563017/0/talleres/ensena/masturbacion/

      El gobierno de Navarra pretende educar también a los niños de 0 a 6 años (junto con el resto) en la ideología de género, haciéndoles cuestionarse si por dentro se sienten niño o niña independientemente de su sexo biológico e incitándoles a descubrir los placeres de su propio cuerpo. La protesta de los padres ha sido ignorada:
      https://www.abc.es/sociedad/abci-escuelas-navarras-impondran-juegos-eroticos-para-ninos-0-6-anos-201810231026_noticia.html

      La imposición de la ideología de género en las aulas puedes verla en estas noticias:
      https://salamancartvaldia.es/not/79738/la-ideologia-de-ldquo-genero-rdquo-en-las-aulas
      https://www.actuall.com/familia/padres-contra-la-ideologia-de-genero-los-hijos-no-van-al-colegio-para-que-los-instruyan-los-politicos/
      https://infovaticana.com/2017/04/03/padre-denuncia-la-imposicion-la-ideologia-genero-aulas-madrilenas/

      Aparte de esas noticias que he podido recopilarte navegando un poco por internet, te haré varios comentarios:

      “No hay escuela argentina o española que enseñe sexo anal a ningún niño de cinco años, eso es una boludez inventada, una falsedad” – aquí te puedo decir que no sé en Argentina, pero en España supongo que a los 5 años no, que es educación infantil, pero a partir de los 6 años, en primaria, si hay clases o talleres o charlas de educación sexual, y en ellas a veces se les enfrenta a los más pequeños con temas que ni necesitan ni entienden, incluido nociones de “comportamientos sexuales alternativos” para que los vayan asumiendo con naturalidad cuando crezcan. No ocurre sistemáticamente pero cada vez ocurre en más centros. Para contraargumentarle a ese que dijo eso no te sirve, pero para saber que no es ninguna boludez, te lo garantizo. Eso sí, a los 5 no creo que lo hagan en ningún sitio, pero a partir de los 6 sí.

      Lo de que una pareja homosexual tenga los mismos derechos que un matrimonio heterosexual es un tema legal que se decide en cada sociedad. Cosa muy diferente es la exigencia a equiparar una pareja homosexual a un matrimonio. Quienes defendemos que un matrimonio sólo puede ser la unión de un hombre y una mujer defendemos una idea que a nosotros nos parece tan obvia como decir que un hombre tiene pene y una mujer útero. Ahora a los niños les explican aquí en la escuela que hay hombres con útero y mujeres con pene, y se quedan tan anchos. Es como enseñar que hay círculos que tienen cuatro ángulos rectos. Muy bien, a partir de ahora digamos que los ciudadanos, desde su dignidad, libertad y madurez pueden decidir libremente que un metro tiene 20 cms o que el color rosa se llama amarillo. No estamos hablando de derechos, estamos hablando de conceptos, y parece que hoy, en ciertos sectores, cualquier cosa que tenga forma es objetivo de destrucción.

      La idea es que conceder más derechos a esos colectivos LGTBIetc, o mejor dicho, equipararles totalmente en derechos a la familia tradicional no supone ninguna pérdida para nadie, sino sólo una ganancia para todos. Eso dicen, pero aunque el proceso aún es bastante incipiente ya estamos aquí viendo poco a poco cómo esos supuestos derechos de una pequeña minoría (aunque ya pelean bien por hacerla crecer) sí está suponiendo pérdidas para la mayoría, y te pondré sólo varios ejemplos:

      En nombre de garantizar los derechos a esas minorías de sexo u orientación alternativa están inculcando a nuestros hijos una educación sexual totalmente desestructuradora y confusa en donde les obligan a replantearse todo como si nada fuera obvio. Eso hace que nuestros hijos estén asimilando una visión del sexo y de la orientación sexual muy diferente o incluso opuesta a la que la mayoría de los padres deseamos transmitir a nuestros hijos. Y pocas cosas hay peores para un padre que ver cómo a sus hijos les meten en la cabeza unas ideas que van en contra de lo que consideramos correcto. Es una enorme pérdida para nosotros.
      En una actitud que ya se puede considerar generalizada, los colegios suelen evitar toda cosa que suponga aceptar como normal que los niños tienen un padre y una madre (y no digamos ya “casados”, y menos aún por la Iglesia, claro). Por ejemplo, si con los pequeños siempre se celebraba el día del padre y el día de la madre elaborando manualidades que se regalaban al padre o madre homenajeado, ahora ya se evita toda mención a esos días para que los niños que no tienen un padre o una madre no se sientan ofendidos o tristes. Evidentemente no se trata de no herir a niños huérfanos de padre o madre, que esos siempre han existido y no parecen haber sido nunca un problema (el regalo se lo hacían al abuelo o tío), sino de no herir a los niños que tienen dos padre y padre o que tienen madre y madre. Lo más normal es que en un colegio haya 0 casos de ese tipo, pero aún así, se evita. La ganancia de unos pocos o de ninguno supone otra vez una pérdida para muchos, o incluso para todos como en este caso.
      Tanto se quiere evitar que una pareja de dos hombres o de dos mujeres sufra rechazo social, que ahora lo que se hace en muchos ámbitos es fomentar ese tipo de relaciones (como en las clases de formación sexual en los colegios) o como mínimo fomentar su visibilidad (como en séries, programas, películas, libros de lectura obligatoria en las escuelas, etc.), de modo que el número de jóvenes que acabe confuso en su orientación sexual aumentará exponencialmente y se verán privados de una sexualidad plena y totalmente complementaria, pues les guste o no, biológica y psicológicamente somos una especie diseñada para la complementación sexual, así que una pareja de hombre y mujer en todos los aspectos podrá disfrutar de una relación más plena que una pareja de dos personas del mismo sexo, por no hablar de que son los únicos que podrán tener hijos biológicos. Así que cuanto más se favorezcan las circunstancias para que el número de parejas del mismo sexo aumenten, más gente se verá privada de esa relación humana que te completa, y no sólo que te acompaña.

      Una cosa es luchar contra la discriminación de quienes no pueden evitar sentir atracción por su mismo sexo, y otra cosa es fomentar la atracción por el mismo sexo no como algo que algunos no pueden evitar, sino como algo igual de sano y deseable que la atracción por el sexo opuesto, en contra no sólo de toda religión, sino incluso de la ciencia, de la biología y del sentido común. La ideología de género es el sinsentido más absurdo de la ideología actual, no ha surgido de una evolución de la sociedad ni de las mentalidades de la gente, ha sido una cosa absurda y extraña que se ha impuesto desde arriba, y en un momento donde a casi toda la humanidad tales ideas resultaban impensables, de repente la ONU aprueba implantarla a nivel mundial, y en cuestión de pocos años muchas corrientes políticas en Occidente la han asumido como si fuera un derecho irrenunciable, esforzándose por imponerlas a la sociedad quiera la gente o no. Y donde más fácil es meterla es en la escuela, a ser posible desde los 0 años, porque los niños van a absorver lo que les digan con naturalidad, sea lo que sea. Pero transmitirles valores rechazados por sus padres se llama “adoctrinamiento”. Es absolutamente increíble que una democracia pueda defender el adoctrinamiento en las aulas, impidiendo el derecho, y esto sí es un derecho fundamental, de los padres a educar a sus hijos según sus propios valores y no los valores de ciertos políticos con poder. Eso creíamos que era un rasgo típico de las dictaduras, de derechas o de izquierdas, y ahora resulta que tenemos que tragar con que las democracias de ahora empiecen también a adoctrinar sin que la sociedad se lleve las manos a la cabeza de puro escándalo. Definitivamente la sociedad de consumo, tal como pretendió desde su diseño tras la II Guerra Mundial, nos ha convertido a los occidentales en sociedades de borregos. Mañana nos llevarán al matadero y los únicos balidos de protesta serán porque el borrego de atrás tiene más prisa y me va empujando.

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      • Gracias Christian!!!
        Otra consulta: entre hoy y mañana se firmara en Marruecos el pacto de migración mundial de la ONU.
        Surgió de nuevo otro gran debate. En mi país los primeros en manifestarse en contra fueron los profamilia alegando que es un caballo de Troya de la ONU, ya que se estarían dando derechos especiales a los extranjeros, aúnqe en el documento a firmar aclara que se mantendrá la soberanía de los Estados. Variios países no firmarán entre ellos Estados Unidos. Y una vez más se tilda a los pro vida y familia y cristianos de paranoicos, ignorantes, etc.
        Que sabes al respecto? Personalmente si me creo que sea un caballo de Troya. Pues de la ONU viene la ideología de género, lo del aborto..etc, y ahora de repente demás se preocupan por los emigrantes? Me suena que algo no está bien y que los profamilia no son tan ignorantes como los ateos piensan

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      • A mí también me parece que la ONU tiene sospechosamente fines propios y no se sabe muy bien quién mueve los hilos. La ideología de género la empezaron ellos en un mundo donde ni siquiera existía ese debate y aunque tienen iniciativas buenas, por supuesto, con respecto a la familia no han hecho nunca nada que la refuerce, sino que muchas de sus medidas directa o indirectamente debilitan el modelo de familia tradicional por muchos motivos. Creo que el objetivo de la ONU debería ser el original, el de evitar conflictos y traer la paz (algo en lo que parece poner pocas energías y tener muy poco éxito) y no dirigir una cruzada mundial para cambiar el modelo social de todos los países. No es democrático que la manera en la que una sociedad decida conformarse venga impuesta o influenciada por un organismo a quien nadie a votado. Son muchos millones de dólares los que se gastan para conseguir objetivos que son los suyos, no necesariamente los nuestros. Pero esto no es un asunto de religión sino de democracia y de sociedad.

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