Carta Nº 1: ¿La liturgia católica es pagana?


carta de nuestros lectores

Hola amigos de “Apología”, me llamo Luis López G. y les escribo desde México D.F.

Quisiera preguntarles algo, espero me puedan ayudar: He leído en varios libros que la Iglesia Católica, ha copiado liturgia pagana y otras cuestiones de índole pagano y las ha adaptado a su liturgia católica. ¿es verdad lo anterior?. Por lo que he leído, la Iglesia Católica, ha hecho una purificación de algunos ritos paganos y los ha adaptado a su liturgia, pero me decía una persona, que la Iglesia C, no ha copiado algunos de estos ritos, sino que lo ha copiado todo. ¿es verdad lo anterior?. Abusando de su amabilidad y claro si ustedes pueden, quisiera me ayudaran con estas interrogantes que les hago, y si es posible me recomendaran algunas fuentes de información al respecto; ya que yo, como ustedes, me gusta la defensa de la fe cristiana (católica).

De antemano les envío un cordial saludo y un fuerte abrazo.

Hola Luís.

Nosotros tenemos preparado un artículo que trata a fondo de ese tema, pero será publicado dentro de los que nos quedan en la serie de la Iglesia y Constantino, así que si tienes paciencia en las próximas semanas aparecerá (ya está publicado, puedes leerlo aquí: Origen de la misa católica ¿es la liturgia pagana?). Algunos aspectos concretos de la liturgia se han mencionado ya en otros artículos de la serie (puedes ver el índice aquí: ¿Fundó Constantino la Iglesia Católica?).

Pero como adelanto te diré que ante la pregunta de si la liturgia católica ha adaptado elementos paganos la respuesta es claramente NO, y quien haya dicho que no solo ha tomado elementos paganos sino que lo ha tomado todo de los paganos, entonces ahí hay poco que discutir porque lo único que demuestra es que quien tal cosa dice sencillamente no sabe lo que habla (aunque evidentemente está dispuesto a creerse cualquier cosa que sintonice con sus prejuicios). Quienquiera que se atrevió a decirte que TODA la liturgia cristiana (de católicos y ortodoxos) es pagana, toda, no puede disculparse en mera ignorancia. Por muy poco conocimiento que tenga no tendría más remedio que conceder que también hay elementos cristianos: la fracción del pan, el padrenuestro, los salmos bíblicos, la lectura de la Biblia… supongo que incluso alguien así admitiría que esos elementos no son paganos, así que su afirmación de que TODA la liturgia es pagana va necesariamente acompañada también de un grave prejuicio anticatólico.

Para empezar, la liturgia católica hunde sus raíces en dos elementos, uno es el Nuevo Testamento y otro es el Antiguo Testamento, y para decepción de algunos ni siquiera podríamos añadir un tercer pilar pagano, aunque fuera pequeñito. Diciéndolo bien claro: hace falta conocer muy muy poco y muy muy mal la Biblia para atreverse a decir que toda la liturgia católica es pagana. Si algún elemento de la misa fuese similar a algún rito egipcio, por ejemplo, lo será porque los ritos hebreos y los egipcios tuvieran algún elemento en común (como los cánticos, el incienso o el sacrificio sobre el altar), siendo que su manifestación católica proviene de las raíces hebreas y no las egipcias. Del paganismo griego y romano nada se tomó, porque la liturgia hebrea estaba ya consolidada en épocas de influencia griega.

En mi opinión, si tuviera que tratar este tema con expertos bíblicos serios, solo hay un elemento litúrgico que aparentemente podría recibir acusaciones fundadas de contaminación pagana, y eso sería el arrodillarse para rezar, pues era postura de oración típica de los paganos pero no de los judíos, que preferían permanecer de pie y bajar la cabeza en concentración o levantar los ojos (y opcionalmente los brazos) al cielo en adoración.

Esta forma judía de rezar también está presente en la tradición católica y la vemos igualmente en la liturgia. El sacerdote católico en vez de arrodillarse utiliza la postura de alzar las manos en varios momentos de oración durante la misa. Cuando los fieles se arrodillan, pueden también elegir ponerse en pie. También se reza en pie el padrenuestro, y en muchas zonas se hace además con las palmas hacia arriba.

Pero incluso en este asunto es fácil defender que si los católicos a veces nos arrodillamos para rezar o para orar lo estamos haciendo no a imitación de los paganos, sino siguiendo una tradición puramente cristiana. No hace falta irse a un templo pagano para ver a gente arrodillándose para adorar. Por un lado muchos paganos adoraban de pie, y no por eso vamos a considerar la posición de pie como un elemento pagano; y por otro lado, en la propia Biblia vemos cómo los judíos muchas veces se postran (que puede ser arrodillados o tendidos bocabajo) en actitud de adoración profunda, así que si muchos católicos eligen arrodillarse durante la consagración no lo hacen a imitación de los paganos, sino a imitación de los judíos bíblicos ante Dios.

Y si alguien sigue considerando pagano la postura de rezar de rodillas (como muchas veces he oído decir a los evangélicos), mejor que lean los evangelios, y vean a San Pedro rezando de rodillas:

Mas Pedro, haciendo salir a todos, se arrodilló y oró (Hechos 9:40)

Pero si eso no basta, veamos al propio Jesús hincarse de rodillas para rezar en el Monte de los Olivos:

y puesto de rodillas, oraba (Lucas 22:41)

Y ahora Luís, que se atreva alguien a decirte que Jesús rezaba como los paganos, que es lo que nos han dicho a los católicos muchas veces precisamente aquellos que presumen de conocer la Biblia tan a fondo. No somos nosotros quienes hemos innovado y cambiado la herencia recibida, sino obedientes seguidores de las palabras de San Pablo:

para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. (Filipenses 2:10-11)

Cuando publiquemos nuestro futuro artículo sobre la liturgia demostraremos que todas las partes básicas de la misa católica estaban ya plenamente formadas en el siglo II, poco después de la era apostólica. Pero además seguiremos el rastro de esa liturgia hasta dentro del siglo I, en la era apostólica, e incluso dentro del mismo Nuevo Testamento, para mostrar que una versión más o menos formada de esa liturgia ya se practicaba entre los cristianos en época de los apóstoles. Dicha liturgia, aunque con las novedades propias del cristianismo, se configuró tomando como modelo los ritos de adoración en el Templo de Jerusalén, pues era ese el modelo cultural y religioso de los apóstoles judíos.

Quien conozca bien los ritos judíos puede fácilmente ver que las iglesias y las misas católicas y ortodoxas están llenas de ecos de la adoración en el Templo, incluyendo sus partes fundamentales:

  • El Arca de la Alianza (sagrario) que contiene la presencia del mismo Dios, la Shekiná o en nuestro caso el Dios encarnado que es Jesús sacramentado.
  • El velo del templo que en las iglesias ortodoxas se sustituyó por el iconostasio (muro de iconos) y en las católicas a veces está presente en modo de reja o balaustrada (sobre todo en las catedrales).
  • Las pilas de agua bendita son la evolución cristiana de la pileta de abluciones del Templo (el llamado Mar de Bronce).
  • El altar de los sacrificios y “la Mesa de los Panes” (que era símbolo del alimento espiritual de la Palabra de Dios) se funden ambos en el altar católico donde el sacerdote hace la consagración (el sacrificio de Jesús en forma de pan), porque con el sacrificio de Jesús ambos conceptos quedan fundidos en uno solo.
  • Los 10 menorás (candelabros de 7 brazos) del Templo de Salomón perviven en forma de llamas similares producidas por lámparas de aceite o velas y el Gran Menorá de oro que lucía por siempre en frente del Arca equivale a la vela que siempre está encendida junto al arca católica o sagrario.
  • Nos falta el equivalente al “altar del incienso”, pero en su lugar mantenemos el uso también judío de los incensarios portátiles para quemar incienso en momentos importantes. Esto es un mero asunto práctico, quemar incienso continuamente es carísimo y el Templo de Jerusalén era solo uno, pero iglesias cientos de miles.

Todos estos elementos, que son los que estaban presentes en el Tabernáculo y luego el Templo, se mantienen en los templos católicos, y sin embargo repetidamente se oye tachar a todos y cada uno de los citados elementos como de origen pagano (?).

Agua bendita, recitaciones, oraciones, salmos, réplicas, lecturas, cánticos, la presencia del sacerdote, las vestiduras sacerdotales y hasta lo más importante, el sacrificio en sí (en nuestro caso la unión con el sacrificio último y definitivo de Jesús en el altar) también son repetidamente tachados de paganos, cuando en realidad son todos y cada uno de ellos elementos judíos del Templo en estado puro (como ya hemos visto en algunos artículos de la serie y veremos en otros) o versiones cristianas de los elementos judíos, pues la novedad que trajo Cristo imprimió también un giro en algunos de esos elementos.

Lo más importante es que toda la liturgia cristiana (católica) gira en torno dos ideas centrales: la adoración a Dios y la celebración del sacrificio de Jesús, no simplemente juntarnos para hacer comunidad compartiendo y alabando a Dios, como hacen los protestantes. Ese sentido de la misa como sacrificio sobre todo es lo que separa radicalmente la liturgia católico-ordodoxa de las celebraciones protestantes. Pero el hecho de que esas reuniones dominicales que organizaron los apóstoles eran en realidad “la celebración del sacrificio de la misa” (como lo llamaríamos con un lenguaje católico moderno) está claramente expresado en el Nuevo Testamento, aunque eso lo veremos más detalladamente en nuestro próximo artículo [ver Orígenes de la Eucaristía Católica]. Por eso resulta lógico pensar que ya desde el principio, San Pablo incluido, tenemos en las primeras comunidades al menos un embrión de liturgia que poco a poco iría siendo desarrollado siguiendo el modelo del Templo de Jerusalén y también (importante) bajo la influencia de las celebraciones judías en las sinagogas.

Y aprovecho este momento, Luís, para aclarar que una cosa es la liturgia sagrada heredada de la Tradición y otra cosa son las formas de manifestar esa liturgia o elementos que se añaden a ella. La liturgia no ha cambiado desde el siglo primero, pero la forma de elaborar esos elementos sí ha variado según las épocas, lo que explica que las misas católica y ortodoxa sean diferentes, aunque claramente están desarrollando el mismo ritual y pasan por las mismas fases, o sea, siguen la misma liturgia. De igual modo se pueden añadir a la liturgia elementos que no son litúrgicos pero pueden coexistir con la liturgia en la misa (como de hecho se hace). Por ejemplo, si un miembro de la comunidad ha llegado de las misiones puede levantarse a dar su testimonio ante la comunidad, y eso no sería parte de la liturgia pero sí parte de la celebración dominical. En ese contexto hay que enmarcar ciertas instrucciones de Pablo (como las que veremos más abajo), si alguien profetiza, habla lenguas, enseña o canta espontáneamente, son cosas que ocurren en la reunión dominical, pero que ocurren “además de” la liturgia. Los evangélicos se han quedado con esos elementos “además de” y se han perdido lo fundamental, que es la liturgia, incluido su centro: la comunión. Lo cual no impide que desde el punto de vista de “divertido” y “emocionante” sus reuniones dominicales resulten mucho más atractivas que la mayoría de las misas católicas (algo que tendría fácil solución sin necesidad de renunciar a la liturgia, pues como vemos esos elementos “emocionantes”, u otros posibles, son accesorios y pueden añadirse a cualquier celebración católica también sin necesidad de tocar la estructura básica de la liturgia).

Por poner un ejemplo más claro, ahora mismo el papa autoriza diferentes ritos en la celebración de la misa católica (el rito latino, el mozárabe, el oriental, etc.) pero todos esos ritos están desarrollando una misma liturgia. También hay diferentes “sabores” a la hora de elaborar un mismo rito, y hablamos de misa gregoriana, misa flamenca, misa rociera, misa gitana, misa de niños, misa de campaña, etc. y sigue siendo el mismo rito y la misma liturgia, aunque el efecto externo resulta bastante diferente. Si en una misa hay un coro o no, si el sacerdote en el sermón se limita a hacer un monólogo o también dialoga con los feligreses, etc. son todo elementos que no varían la liturgia, pero que tienen la consecuencia de alterar su efecto (y por tanto también su eficacia sicológica). Por eso es posible defender la sacralidad e inmutabilidad de la liturgia católica, porque es heredada de los apóstoles, y al mismo tiempo defender su renovación y adaptación a los tiempos actuales, algo que no debería escandalizar a nadie porque ya se ha realizado muchas veces a lo largo de la historia de la Iglesia (sin ir más lejos, las misas actuales resultan muy diferentes de las de mediados del siglo XX antes de Vaticano II).

Pero volviendo al tema del paganismo, quien te haya dicho que la liturgia cristiana (católica u ortodoxa) es pagana, en parte o en todo, será probablemente una persona protestante o paraprotestante, y es de suponer que te lo haya dicho convencido de que es lo cierto. No hay que presuponer de entrada malicia o engaño porque en estos casos lo que suele haber es mucha desinformación (eso sí, a menudo manipulada desde niveles más altos que sí saben de lo que hablan). Pero lo que sí hay que presuponer en muchos de estos casos (incluido este como ya vimos) es un gran prejuicio contra el catolicismo, porque los protestantes presumen de conocer muy a fondo la Biblia, más que los católicos, así que si un protestante ve una misa católica y no reconoce los elementos de la adoración en el Templo por todas partes, o incluso cree ver elementos paganos por algún sitio, entonces una de dos, o no conoce casi nada del Antiguo Testamento (y tampoco conoce a fondo el Nuevo), o sus prejuicios son tan grandes que es incapaz de reconocer un elemento bíblico aunque se lo pongan delante de las narices.

Una vez conocí a un evangelista que se convirtió al catolicismo en Estados Unidos. Su camino hacia el catolicismo se inició de forma abrupta el día que entro en una misa católica por haber sido invitado a la boda de un amigo. Él era un profundo conocedor de la Biblia y un gran desconocedor del catolicismo, del que solo conocía los tópicos y propaganda anticatólica que circulan abundantemente por muchos sitios. Pero su conocimiento bíblico le hizo comprender rápidamente que en esa ceremonia estaba siendo testigo de “la adoración más bíblica y perfecta que jamás había visto” (según sus propias palabras). No solo se sintió dentro de un Templo de Jerusalén purificado y cristianizado, sino que vio por primera vez en la tierra un ejemplo de “la adoración perfecta” de los santos en el cielo, o sea, los ejemplos y ritos de adoración que vemos reflejados en el Apocalipsis, donde los ángeles y los ancianos reproducen fielmente (a veces literalmente) algunos elementos de lo que actualmente sigue siendo la liturgia católica. Esta experiencia le impactó tanto que se sintió impulsado a conocer más profundamente esa Iglesia que había sido capaz de mantener viva y fiel semejante tradición y con el tiempo terminó convirtiéndose al catolicismo. Y ya he oído y leído más ejemplos de protestantes que iniciaron su camino hacia la Iglesia Católica precisamente por el impacto de reconocer en la liturgia la pura esencia de la adoración bíblica.

También publicaremos pronto un artículo sobre la liturgia y la eucaristía en sí, pero baste un pequeño detalle. Si toda la liturgia de la misa gira en torno al elemento central de la partición del pan, ¿también eso es pagano? Hasta un protestante tiene que admitir que Jesús nos pidió a los cristianos hacer eso en conmemoración suya. Los católicos y ortodoxos (y todas las antiguas iglesias orientales no protestantes) seguimos fielmente ese mandato cada día, pues todos los días se celebra la eucaristía, y quienes van a misa los domingos celebran la eucaristía al menos una vez por semana. También anglicanos y luteranos conservan la liturgia y, a su modo, la eucaristía. Ahora vete a los servicios religiosos evangélicos, por ejemplo, y mira a ver cuántas veces parten el pan. Si algún ritual estableció claramente el mismo Jesús fue ese, y ni siquiera ese lo cumplen apenas (algunas iglesias protestantes no lo hacen nunca o casi nunca). Y después vienen a darnos lecciones de “cristianismo” a nosotros, los cristianos de siempre. Mal asunto.

Independientemente de la cuestión religiosa, si nos limitamos al tema antropológico e histórico, una cosa es evidente: si el Jesús judío del siglo I asistiese a una misa católica (no tiene que asistir porque ya está dentro pero sigamos con el símil), reconocería todos los elementos de la liturgia, incluidas las novedades que él mismo instauró. Pero si entrase en un servicio evangélico se encontraría con algo totalmente diferente a lo que conoció en el siglo I y solo sabría que son cristianos porque los oiría hablar de Jesús, pero no reconocería en sus celebraciones ningún elemento cultural suyo, salvo por el gesto de alzar los brazos en adoración (algo que también hacen los sacerdotes católicos), que es quizá el único elemento ritual puramente cristiano que ha sobrevivido entre los evangélicos (tal vez por eso sea su elemento más distintivo).

Distinto sería si un San Pablo entrase en un servicio evangélico. Lo que allí vería no sería muy desconocido para él (al fin y al cabo los evangélicos han tomado como modelo detalles de aquí y allá descritos en el libro de los Hechos o las epístolas paulinas). Pero lo que vería allí San Pablo o cualquier otro apóstol es algo parecido a lo que había en las comunidades cristianas en sus mismos inicios, cuando la prioridad era evangelizar y no consolidar, cuando se formaban comunidades pero aún no estaban asentadas ni estructuradas, o sea, los servicios religiosos evangélicos son un reflejo (no sabemos si pálido o no tanto) del caos, la emoción y la desorganización típica de las primeras comunidades que están en ebullición y luchando por asentarse.

El mismo San Pablo en más de una carta tendrá que enviar instrucciones para poner un poco de orden en ese caos inicial. Ciertamente algunos elementos rituales litúrgicos debían estar ya presente desde los mismos inicios, pero de haberlos serían pocos (aunque sí vemos claramente el más fundamental de todos: el partir el pan). Sin embargo esto es un proceso normal en un movimiento inicial que está sufriendo una rápida expansión, y que en muchos casos forma comunidades de conversos incluso antes de que tengan sacerdotes o de que los apóstoles les den una formación más sólida (como pasaba con la iglesia de Roma antes de la llegada de Pedro y Pablo). En el mismo San Pablo podemos ver ejemplos de cómo este rápido fulgor inicial va acompañado de cierto caos y confusión que luego será necesario ir consolidando. Comparemos por ejemplo este fragmento de Pablo hablando de qué cosas se pueden hacer en una reunión dominical:  1 corintios 14:26 y este otro en donde les recrimina el caos en el que se han convertido sus reuniones dominicales: 1 Corintios 11:17-34, por utilizar solo dos citas que ya hemos puesto en un anterior artículo. Pero los mismos apóstoles no empezaron a predicar con un plan claro de cómo organizar esas comunidades ni su liturgia, sino que empezaron por la base: crear comunidades transmitiendo el evangelio. Cuando esas comunidades crezcan y se extiendan entonces llega la segunda fase en la que se sigue el proceso evangelizador pero al mismo tiempo se va intentando organizar y consolidar lo ya creado. Es ahí cuando vemos a los apóstoles ir tomando decisiones en ese sentido. Algunas de estas decisiones se las puede ver en el libro de Hechos, como es la decisión de no exigir a los cristianos gentiles el cumplimiento de las leyes de la Torá judía (Hechos 15:22-29) o la decisión de crear cargos religiosos que darán origen a la jerarquía católica actual (iniciando el proceso en Hechos 6:1-6 y finalizando el período apostólico con los tres órdenes básicos católicos: diáconos, sacerdotes y obispos).

Lo mismo ocurre en todos los niveles. Con respecto a la liturgia, los únicos datos que tenemos al principio se refieren a instrucciones sobre cómo partir el pan (ya visto en 1 Corintios 11:17-34) pero poco a poco empezamos a tener datos que reflejan una liturgia más elaborada, y esos datos no aparecen en Hechos (de Lucas) ni en las cartas de Pablo (ambos compañeros y testigos de una misma tradición), lo que indica que o bien Lucas y Pablo no se ocuparon del tema en sus escritos o bien que la consolidación de la liturgia se produjo posteriormente. En cuanto las comunidades se van asentando y se van formando mejor vemos cómo la liturgia va surgiendo o se va consolidando, y ya en el último de los apóstoles, San Juan, vemos rastros continuos de esa liturgia cristiana que ya debía estar asentada en las antiguas comunidades del siglo I, y lo vemos tanto en el evangelio según San Juan como en su posterior libro del Apocalipsis.

Por lo tanto podemos decir que la liturgia católica fue creada en la era apostólica (bien por los apóstoles o bien por comunidades judeocristianas pero con la bendición de los apóstoles) a lo largo del siglo primero, y se desarrolló adaptando la liturgia del Templo de Jerusalén a la nueva fe cristiana. Las primeras breves referencias a fragmentos de liturgia católica que se conservan pertenecen al mismo siglo primero, en vida aún de San Juan (el libro Didaché que ya citaremos en próximos artículos) y sus fórmulas son ya totalmente católicas, lo que demuestra que dentro de la era apostólica tenemos ya una liturgia (fórmulas fijadas para adorar a Dios, no simplemente organizaciones espontáneas) y que además esa liturgia es de carácter claramente católico-ortodoxo. Nada semejante podemos encontrar en los servicios religiosos evangélicos, inspirados en la fase de confusión en lugar de fruto de la fase de consolidación.

Recordemos que Jesús en ningún momento renegó de la liturgia del Templo ni la rechazó, y hasta sus últimos días acudió al Templo a rezar, y así hicieron también los apóstoles incluso después de recibir el Espíritu en Pentecostés, así que no hay ningún motivo para defender la idea de que los servicios religiosos cristianos deberían haber eliminado todo elemento ritual del Templo de Jerusalén, y desde luego sería absurdo calificar la liturgia del Templo como pagana. Jesús, poco antes de su muerte, intentó purificar el Templo, no destruirlo (eso lo harán más tarde los ejércitos paganos), así que hasta el final Jesús siguió fielmente los rituales de adoración del Templo de Jerusalén, que perviven en la liturgia católica y ortodoxa pero que se han perdido por completo en los ritos protestantes (con la excepción parcial de luteranos, anglicanos/episcopalianos y poco más).

De todas formas Luís, como anunciamos, entre los próximos artículos de la serie de Constantino publicaremos uno expresamente sobre la liturgia donde daremos más datos y citas, y otros tocarán también asuntos referidos a la misa, junto con temas que aparecen en los que ya hemos publicados. En ese futuro artículo (y los demás) encontrarás argumentos y testimonios suficientes para comprobar que la misa católica no se ha inventado nada que no nos llegara ya de Jesús y de la tradición bíblica a través de los apóstoles.

Sobre los asuntos ya publicados puedes consultarlos aquí:

La Iglesia surgida del Concilio de Nicea 1/4 (cantos y unas pinceladas sobre la liturgia)
La Iglesia surgida del Concilio de Nicea 2/4 (el incienso, lámparas y velas)
La Iglesia surgida del Concilio de Nicea 3/4 (agua bendita, vestimentas sacerdotales, mitra)

Y próximamente aparecerán los siguientes artículos con referencias al tema de la liturgia:

La presencia real de Jesús en la Eucaristía
La consideración de que la misa católica es un sacrificio
Celebración del día del Señor en domingo [art 19]
– Creación del rito de la misa católica [art 21]

Ya van publicados 10 artículos de la serie, y será en ese último artículo citado donde trataremos más directamente el asunto de las raíces de la liturgia católica. Hasta entonces…

Un saludo Luís.

El equipo de Apologia 2.1

Tal como hemos dicho al principio, ya hemos publicado el prometido artículo en el que tratamos más a fondo este tema, pueden leerlo aquí: Origen de la misa católica ¿Es la liturgia pagana?

Anuncios

12 thoughts on “Carta Nº 1: ¿La liturgia católica es pagana?

  1. Sumamente interesante. Este material lo he copiado para evangelizar a mis hermanos en Cristo y Maria, que desconocen las raices de la Iglesia Católica. Temas como este son sumamente importantes e interesantes, para abrir camino de venagelización, y contrarrestar los ataques de los hermanos separados.

    Me gusta

    • fui salesiano y cuando hablo del catolicismo,no hablo por q me lo contaron,pero la verdad q la base del catolicismo no es necsariamente las dfoctrinas bìblicas,sino la misma iglesia e sì,los primeros padres catòlicos y la tradiciòn,.varios ritualers y vestimentas sacerdotales son màs cercanas a los medopersaas y babilònicos q al pueblo de israel,saludos.

      Me gusta

  2. Simplemente quería felicitar a los creadores de este espacio virtual. Lo encuentro muy bien documentado y de altísimo interés.
    Gracias por él y un saludo.
    Manuel Ordás.

    Me gusta

  3. Mi nombre y apellido es Luis Urturi…tengo dos comentarios en “Conversiones ” y 7 u 8 en “Sede Vacante ” y alguno más por ahí..Con Luis solo, puede haber confusión.No sé si merece la pena esta aclaración.

    Me gusta

  4. Muy bien ,CHRISTIAN,nos “amenazas”con nuevo artículo,más estructurado,pero los argumemntos ya nos los has dado .No comprendo cómo se pueden hacer tales afirmaciones de los que atacan.No entiendo por qué atacan a la Iglesia.Acaso enseña algo malo.?. Somos humanos,con defectos ,como todos…eso si..Lo importante sería,trabajar juntos por dar a conocer el mensaje de CRISTO.Estoy de acuerdo con los comentarios anteriores.Adelante…muy bien.

    Me gusta

  5. me gustaria un articulo sobre la explicacion del rapto de la iglesia,,, y que eso sera un caos que la comunicacion se caera que los aviones caeran en picada y multiples choques o accidentes dicen los protestantes,,, quiero saber que dice nuestra iglesia,,, bendiciones a uds. amigos,,,

    Me gusta

  6. Muy interesante este artículo. Es importante conocer estas cosas. En cierta ocasión yo le decía a un conocido que se jacta de ser ateo, pero vive preocupado por demostrarnos que estamos equivocados en nuestras creencias, que yo sabía de ciertas cosas porque he estudiado algo de teología, a lo que me respondió: “¿estudiaste teología y sigues creyendo? Qué terca eres!. Yo le contesté que justamente saber teología me hace creer más, y no sólo tener una fe porque así me la inculcaron de niña.

    Me gusta

Deje su comentario (será publicado aquí tras ser revisado)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s