CARTA Nº 2- (de un protestante): El rosario, el papa, las oraciones repetitivas, la Tradición y la Virgen


Carta de nuestros lectores -2Ayer recibimos esta carta de un protestante que había abandonado el catolicismo, según afirma, por sus falsas doctrinas antibíblicas. En contra de lo que por desgracia es habitual, su mensaje estaba lleno de respeto y su intención era solo defender su verdad, no despreciar las creencias ajenas. Por eso, y porque los temas que mencionó son muy interesantes, publicamos aquí nuestra respuesta, y siguiendo sus deseos dejaremos la carta sin el nombre de su autor.

SU CARTA:

DIOS mismo me sacó del catolicismo porque me enseñó todas las cosas incorrectas que hacían. Eran ciegos guías de ciegos (discúlpame) por ejemplo al papa le dicen sumo sacerdote sabiendo que el único sumo sacerdote es JESUCRISTO , le dicen padre a Los sacerdotes sabiendo que DIOS es el único padre , no aplican todo lo que dice la Biblia , muchos de ustedes (no todos) siguen más al papa que al Dios vivo y verdadero y a su Mesías , todo esto que te digo está en la Biblia expresado de distintas formas , además de que a las vírgenes no se le deben adorar y la Biblia no dice que adoren a la virgen ni a los santos patrones , y el Rosario es un objeto pagano y te lo digo yo Mismo vi todas las mentiras del catolicismo, otra de estas es la repetición de oraciones que JESÚS dijo que no la hicieran Mateo capitulo 6 vehículo 5 al 14. Sé que te sentirás defensivo en tu posición y eso lo entiendo porque lo mismo hacia yo , Y. Veo fe en ti pero date cuenta de algo , Las Religiones no salvan , es uno mismo que se salva cumpliendo lo que dicta la palabra de Dios , teniendo FE y. Amando a Dios sobre todas las cosas. Por favor léelo completo que sé que lo sentirás como una ofensa pero yo solo digo la verdad En nombre de DIOS y JESUCRISTO como dijo JESÚS y conoceréis la verdad y la verdad los hará libres.

A.X.

NUESTRA RESPUESTA:

No A.X., no lo siento como una ofensa, al contrario, agradezco mucho tus palabras porque son respetuosas, y desde el respeto siempre es interesante dialogar y contrastar ideas. Por supuesto tenemos creencias diferentes pero eso nunca debe convertirnos en enemigos, y más aún siendo hermanos en Cristo. Déjame decirte lo obvio, que desde mi punto de vista no fue Dios quien te sacó del catolicismo (no tiene sentido que Dios te aparte de su Iglesia), sino razonamientos humanos que por la razón que sea te resultaron muy convincentes. Los evangélicos (imagino que lo eres) son muy buenos manejando las emociones y exaltando los corazones, y eso es algo que está bien, pero que muy bien, que uno vibre y sienta a Dios es fantástico, pero las emociones no son ni garantía ni prueba de la verdad. Los fanáticos musulmanes también vibran y están dispuestos a dar su vida (o mejor la vida de otros) por Allah y Mahoma, y no por ello su religión ha de ser verdadera. Intentaré hablar claro y explicarme lo mejor posible, pero intentando no ofenderte en nada, así que si en algo te sientes atacado, créeme que habrá sido sin intención y acepta de antemano mis disculpas.

EL PAPA

Lo de que muchos católicos siguen al papa más que a Jesús, pues no soy yo quién para meterme dentro del corazón de todo el mundo para saber si en su interior eso es así, pero sinceramente me sorprendería muchísimo encontrar a algún católico (que tal vez los haya) que se considere seguidor del papa de turno como si fuera el gran Jefe y Jesús fuese un segundón. Además, es que esa situación no tiene sentido porque el papa en ningún momento defiende un mensaje que no sea el de Jesús (aunque ya sé que tú lo ves de otra forma, pero nosotros no vemos contradicción entre lo que predica el papa y lo que Jesús y sus apóstoles enseñaron). El papa no se inventa doctrinas que compitan con las de Jesús, sino que el papa es el guardián de la doctrina. La doctrina no se inventa, se aclara, y para eso es mejor tener una sola voz como referencia, porque cuando hay miles de voces al final tienes miles de doctrinas, por eso Jesús puso a Pedro como cabeza de la Iglesia, y por eso los protestantes se han dividido en miles de iglesias con diferencias doctrinales a veces enormes. Para mí está claro que lo que hizo Jesús al fundar el papado fue una idea brillante, a la vista están los resultados, que no son perfectos, porque los hombres tendemos a meter la pata mucho, pero que dadas las circunstancias han demostrado ser óptimos.

A NADIE LLAMÉIS PADRE

“A Nadie en el mundo llamen “padre”, porque no tienen sino uno, el Padre celestial.” (Mateo 23:9)

Esta cita la usan siempre los protestantes para señalar que los católicos, una vez más, no somos fieles a la doctrina de Jesús, pues a nuestros presbíteros y obispos a menudo les llamamos “padre”, en contra de lo que aquí ordena Jesús.

Cuando Jesús dice lo de que a nadie llaméis padre sino a Dios, nosotros no lo interpretamos como que ya no podemos usar la palabra “padre” para dirigirse a nadie más que a Dios, sino que quería decir que el verdadero Padre, con mayúsculas, es Dios, y sólo él tiene el poder de protegernos, y ningún otro “padre” de ningún tipo puede tener precedencia sobre él (los judíos se expresan así, no hablan igual que nosotros, y hay que entender sus giros). Si lo tomásemos literal del todo se podría igualmente argumentar que si un hijo llama “padre” a su padre está cometiendo blasfemia, y no creo que nadie piense eso (aunque tal vez haya por ahí alguna iglesia evangélica que sí lleve eso a rajatabla, siempre suele haber alguna). Escuchemos ahora a San Pablo:

como dice la Escritura: “Te he constituido padre de muchas naciones”. Abraham es nuestro padre a los ojos de aquel en quien creyó: el Dios que da vida a los muertos y llama a la existencia a las cosas que no existen. (Romanos 4:17)

En ese capítulo, entre los versículos del 1 al 18 San Pablo llama “padre” a Abraham en 7 ocasiones, y ni siquiera podemos decir que usa la palabra en su sentido físico, como progenitor, sino en su sentido espiritual, porque Abraham no era el padre biológico de San Pablo ni de todas las naciones referidas, judíos y gentiles. Tal como dice, “Abraham es nuestro padre a los ojos de… Dios”, o sea, un padre espiritual. Igual que lo hizo San Pablo lo hacemos nosotros, llamando “padre” a los sacerdotes e incluso al mismo papa. Y si buscas la palabra “padre” en una biblia electrónica te saldrán montones de resultados, también en el Nuevo Testamento, y la mayoría de los resultados no se refieren a Dios.

En este asunto tenemos otra vez algo muy habitual en los razonamientos protestantes, sobre todo cuando van de puerta en puerta convenciendo a las gentes sencillas de que las Escrituras demuestran la falsedad o veracidad de tal o cual doctrina. Al tomar solo el versículo citado arriba (Mateo 23:9) parece que fuera necesario, como he hecho, demostrar que ese verso en realidad no quiere decir lo que parece decir literalmente. Pero si en vez de mostrar un verso mostramos también su contexto, entonces ya ni siquiera parece haber necesidad de ninguna demostración, pues está claro que lo que Jesús pretendía decir no es lo que los protestantes afirman. Esto es lo que Jesús dijo en esa ocasión, tras criticar el engreimiento de los fariseos:

En cuanto a ustedes, no se hagan llamar “maestro”, porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A Nadie en el mundo llamen “padre”, porque no tienen sino uno, el Padre celestial. No se dejen llamar tampoco “doctores”, porque sólo tienen un Doctor, que es el Mesías. (Mateo 23:8-10)

Así que exactamente lo mismo dice Jesús de la palabra “padre” que de la palabra “maestro” y de “doctor”. Sin embargo los protestantes critican el que nosotros usemos “padre” con los sacerdotes, porque eso solo lo hacemos nosotros, mientras que ellos se sienten libres para poder usar las palabras “maestro” y “doctor” para quienes quieran, incluidos a sus líderes espirituales, pues son muchas las iglesias evangélicas que llaman a su líder o a su fundador “maestro”, y no usan la palabra “doctor” solo para referirse a los médicos, sino también a aquellos que saben mucho. Ninguna universidad protestante ha dejado de usar el título de “doctor honoris causa” por considerarlo una ofensa contra Dios, a pesar de la frase de Jesús “porque solo tienen un Doctor, que es el Mesías”. Por tanto, en mi opinión, este asunto tantas veces usado contra los católicos, no llega a ser un razonamiento equivocado, es directamente una artimaña para inventarse falsos argumentos.

No digo yo que tú ni que casi nadie de los que utilicen este argumento lo hagan para engañar, sino que hace mucho tiempo se empezó a utilizar este argumento y de tanto repetirse, los protestantes lo dan por sentado y lo usan como si fuera algo evidente e irrefutable. En realidad los engañados han sido ustedes (si me permites el comentario) por haber recibido sin saberlo esta doctrina falsa. Este es uno de los muchos ejemplos en los que los protestantes hicieron una interpretación precipitada de un versículo sin tener muy en cuenta su contexto y, como es frecuente, sin considerar el contexto global de la Biblia entera, que es lo que la exégesis católica siempre debe hacer.

JESÚS, ÚNICO SUMO SACERDOTE

También he oído este argumento muchas veces, que el papa tiene el título de “Sumo Pontífice”, que en el fondo es lo mismo que “Sumo Sacerdote”, pero la Biblia dice que nuestro único sumo sacerdote es Jesús. En principio el razonamiento que podríamos hacer aquí es exactamente el mismo que hicimos en el apartado anterior cuando explicamos por qué eso es un modismo judío, una forma de hablar, no algo literal. La verdad, de tanto oír esto confieso que llegué a pensar que tenían razón, o sea, que esa cita existía, pero pronto descubrí que el único sitio de la Biblia donde se menciona a Jesús como sumo sacerdote es en la carta de San Pablo a los hebreos, así que leí con cuidado la carta entera buscando la cita esa… y no la encontré. Encontré cosas como esta:

Y ya que tenemos en Jesús, el Hijo de Dios, un Sumo Sacerdote insigne que penetró en el cielo, permanezcamos firmes en la confesión de nuestra fe. (Hebreos 4:14)

Y ahí claramente dice “UN sumo sacerdote”, no “EL sumo sacerdote”. Compara con el uso del artículo en “EL Hijo de Dios”, porque claramente ese título solo lo ostentaba Jesús (y a pesar de todo los cristianos nos consideramos todos hijos de Dios). Por si acaso consulté la versión original en griego por ver si ese artículo era una licencia del traductor, pero no, el griego (que al contrario del latín y otros idiomas antiguos sí tiene artículo determinado igual que el español) también usa aquí “sumo sacerdote” sin artículo determinado.

Ἔχοντες οὖν ἀρχιερέα μέγαν διεληλυθότα τοὺς οὐρανούς, Ἰησοῦν τὸν Υἱὸν τοῦ Θεοῦ, κρατῶμεν τῆς ὁμολογίας.

En otro pasaje de la carta San Pablo menciona a Jesús comparándolo con los otros sumos sacerdotes que hay en Jerusalén (ver Hebreos 5:1-5) y no parece que la existencia de uno deslegitime la existencia de los otros, sino que la supera. De hecho este pasaje es uno de los usados para situar la fecha de esta carta (que en realidad es un sermón) antes del año 70, pues si nos habla de los sumos sacerdotes del Templo es porque Jerusalén aún no ha sido arrasada. Compara con esta otra cita en la que se menciona a Caifás, que era “EL sumo sacerdote” del templo, el jefe de todos:

Y los que prendieron a Jesús le llevaron ante el sumo sacerdote Caifás, donde estaban reunidos los escribas y los ancianos. (Mateo 26:57)

en el griego original:

Οἱ δὲ κρατήσαντες τὸν Ἰησοῦν ἀπήγαγον πρὸς Καϊάφαν, τὸν ἀρχιερέα, ὅπου οἱ γραμματεῖς καὶ οἱ πρεσβύτεροι συνήχθησαν.

Como se ve, ahí sí que usa el artículo y dice “τὸν ἀρχιερέα” (ton= el / arjierea= sumo sacerdote), así que si solo analizamos la letra sin ver la imagen mayor que representa, podríamos incluso llegar a la absurda conclusión de que Caifás era “EL sumo sacerdote”, mientras que Jesús solo llega a ser “UN sumo sacerdote”, así que la función sacerdotal de Jesús estaría por debajo de la de Caifás, lo cual sería un absurdo, pero básicamente sigue el mismo razonamiento que los protestantes usan para muchas otras citas en cuanto tienen ocasión, sobre todo si es para refutar alguna doctrina católica, como esta (que ni siquiera es doctrina, solo un simple título descriptivo del puesto del papa en el organigrama jerárquico).

En varios sitios se menciona que Jesús es nuestro sumo sacerdote, pero nunca dice que sea el único, solo se dice que es sumo sacerdote. Igualmente en esa carta se menciona también que Jesús es el apóstol (“el apóstol”, suena como si fuera el único), y sin embargo eso lo dice el mismo San Pablo, que se había declarado en repetidas ocasiones a sí mismo como el apóstol de Dios, junto con todos los demás apóstoles:

Por lo tanto, hermanos, ustedes que han sido santificados y participan de un mismo llamado celestial, piensen en Jesús, el Apóstol y Sumo Sacerdote de la fe que profesamos. (Hebreos 3:1)

Así que si Jesús es “el apóstol”, pero hay más apóstoles, también puede ser “nuestro sumo sacerdote” sin por ello querer decir que no puede haber otro. Y hay un pasaje en el que sí se dice “EL sumo sacerdote”, solo un pasaje, pero va modificado por una oración de relativo (subrayada), lo cual significa que no es el único que hay, sino el único que cumple con la descripción ofrecida por la oración subordinada:

Él es el Sumo Sacerdote que necesitábamos: santo, inocente, sin mancha, separado de los pecadores y elevado por encima del cielo. (Hebreos 7:26)

Es lo mismo que si digo “Juan es el médico que necesitábamos”, eso no quiere decir que Juan sea el único médico, sino que de todos los médicos que hay, que son muchos, él es justo el que nos hacía falta. Curiosamente, también en Hebreos 9:7 y 9:25 y 13:11 aparece “EL sumo sacerdote”, pero ni siquiera se refiere a Jesús, sino al sumo sacerdote del Templo.

De todas formas, si miramos más el espíritu de la palabra que la letra en sí, veremos que lo que San Pablo quiere transmitirnos en su carta es que Jesús, al ofrecer su sacrificio completo e irrepetible, actuó con sumo sacerdote (el encargado de ofrecer los sacrificios en el Templo) y al mismo tiempo su función supera a la de todos ellos. San Pablo está intentando explicarnos la función de Jesús y ustedes se quedan solo con las palabras, que si alguien puede o no puede usar el título de “sumo sacerdote”.

Nosotros llamamos al papa “sumo pontífice” porque esa expresión significa literalmente “el sacerdote de mayor rango”, que es lo que es el papa. Pero la función del papa no es inmolar y quemar corderos en un altar frente a la Plaza de San Pedro, así que aunque el papa se llame lo que es, el principal entre los sacerdotes, tampoco se le está comparando en absoluto con la función de Jesús como sumo sacerdote, que fue la de presentarse a sí mismo como el cordero del sacrificio por el pecado de todos.

EL ROSARIO

Dices que el rosario es un objeto pagano, pero eso no tiene mucho sentido. Un objeto pagano es algo creado para practicar religiones paganas. El rosario es un instrumento usado por cristianos católicos, ortodoxos, anglicanos y algunos otros para ayudarles a recitar oraciones. No es un objeto mágico con poderes, simplemente es una forma sencilla y eficaz de no perder la cuenta en el número de oraciones que llevas, igual que si vas marcando rayitas en un papel para no perderte. Como es usado por cristianos para rezar, no puede ser pagano, es cristiano.

Por supuesto que no aparece en la Biblia, tampoco en la Biblia aparecen los micrófonos y supongo que si un evangélico utiliza un micrófono en sus predicaciones y alabanzas para que se le oiga mejor, nadie diría que su predicación es antibíblica, o que el micrófono es un objeto antibíblico o pagano. El rosario no es ni bíblico ni antibíblico, es sencillamente otra cosa, porque el universo no se divide en cosas bíblicas y antibíblicas, ni en cosas cristianas o paganas, hay muchas cosas que no entran en ninguna de esas categorías. Por ejemplo las patatas, no aparecen en la Biblia pero no son antibíblicas, no eran comidas por los hebreos ni por Jesús ni los apóstoles, pero no son paganas, son otra cosa.

Lo que te parecerá mal del rosario no puede ser el rosario en sí, sino en todo caso el que se utilice para rezar a Dios y también a la Virgen (a la cual, repito, no adoramos, ni a ella ni a los santos, adorar es otra cosa muy diferente). Y también te parecerá mal el hecho en sí de recitar oraciones, pues según vosotros eso es lo que Jesús condenó como “recitar palabras vanas como los paganos”. Por eso, si aún has tenido la paciencia de leer hasta aquí, te voy a comentar ahora sobre ambas cosas, sobre la Virgen y sobre lo de recitar oraciones.

RECITAR PALABRAS VANAS

Y al orar no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. (Mateo 6:7)

Si no me equivoco, esa cita es la única que usáis en contra de las oraciones memorizadas, como por ejemplo el Avemaría. Para empezar, he tenido que usar una versión protestante, la Biblia Reina-Valera (año 1995) para encontrar eso de “vanas repeticiones”, que es en lo que se funda ese reproche vuestro. Pero si miramos otras traducciones encontraremos eso dicho de otras formas, por ejemplo:

Cuando oren, no hablen mucho [en exceso], como hacen los paganos: ellos creen que por mucho hablar serán escuchados. (versión católica autorizada para la Conferencia Episcopal argentina)

Cuando ores, no parlotees de manera interminable como hacen los seguidores de otras religiones. Piensan que sus oraciones recibirán respuesta sólo por repetir las mismas palabras una y otra vez. (versión protestante: Nueva Traducción Viviente)

Así que es mejor acudir al texto griego original y verlo más despacio para captar el matiz.

Προσευχόμενοι δὲ μὴ βατταλογήσητε ὥσπερ οἱ ἐθνικοί δοκοῦσιν γὰρ ὅτι ἐν τῇ πολυλογίᾳ αὐτῶν εἰσακουσθήσονται. (versión original en griego)

La palabra βατταλογήσητε (battalogesete) es del verbo “battalogeo”, formado a partir de las palabras “Battos” y “logos” (palabra). Este Battos es un poeta antiguo famoso porque sus poemas eran un aburrimiento total, aunque otros quieren ver ahí al rey de Cirene Battus, famoso tartamudo. En cualquier caso, el verbo “battalogeo” significaba, según el diccionario, “farfullar, parlotear, hablar sin mesura”, o sea, o bien cuando uno habla mucho pero no se sabe qué está diciendo, o bien cuando uno habla y habla por los codos sin parar. La idea es que su discurso es una pérdida de tiempo. Pero es difícil afinar más porque creo que ese verbo no aparece en la Biblia nada más que en este pasaje.

Pero más tarde en la misma frase aparece este verbo matizado con el complemento ἐντῇπολυλογίᾳ, o sea “con muchas palabras”. Por ese motivo, la traducción más clara, en mi humilde opinión, claro, es la versión protestante de N.T.V., diciendo “no parlotees de manera interminable”, aunque como dije, es difícil dar con una traducción española sencilla que recoja los matices exactos del griego original. La traducción que los protestantes ofrecen siempre en su reproche, la de “no uséis vanas repeticiones”, me parece sin embargo mucho menos acertada, y muy probablemente esa interpretación que hacen del verbo “battalogeo” se deba a que ya tenían en su mente el reproche a las oraciones católicas, y al traducir este pasaje se inclinaron por una traducción que convertía ese reproche en doctrina bíblica, aunque fuera forzando un poco el sentido original (que tampoco se puede decir que sea una traducción falsa, pero ciertamente no es una buena traducción).

No solo un análisis lingüístico nos puede servir de contraargumento, mayor fuerza tiene aún el análisis contextual de todo el discurso de Jesús. En vez de citar solo ese fragmento veamos un trozo más amplio:

Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando oren, no hablen mucho, como hacen los paganos: ellos creen que por mucho hablar serán escuchados. No hagan como ellos, porque el Padre que está en el cielo sabe bien qué es lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes oren de esta manera: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo… (Mateo 6:5-10)

Y mejor contexto aún tendrás si te lees el capítulo entero (Mateo 6). Jesús está criticando a los que viven una religiosidad de puertas para afuera, que es solo apariencia pero no sincera, solo formas pero ningún fondo. Critica a los “hipócritas”, los que no sienten a Dios pero hacen creer a todo el mundo que son más religiosos que nadie. Por eso les dice que no oren en público sino en privado, y que no oren con mucha palabrería, sino de corazón. Los protestantes han interpretado que esa excesiva verborrea de cara a la galería se refiere a la repetición de oraciones aprendidas. Pero si ese fuese verdaderamente su significado, ¿cómo es que Jesús aclara mejor lo que quiere decir precisamente enseñándoles a sus discípulos una oración para que la reciten de memoria?

La mayoría de los protestantes recitan el padrenuestro igual que lo hacemos los católicos, pero imagino que el truco es que como esta oración está en la Biblia sí que vale, y las oraciones que no están en la Biblia no valen y son antibíblicas. Pero aún así, si el problema es lo de recitar oraciones aprendidas, tan malo sería rezar el padrenuestro como el avemaría. De hecho hay iglesias evangélicas que dicen que el padrenuestro que enseñó Jesús era simplemente un ejemplo de oración espontánea, no algo que hay que imitar. Y eso, sinceramente, ya es forzar muchísimo las cosas, porque está claro que Jesús les enseñó una oración, no solo una mentalidad, por eso les dice “recen de esta manera:…”, y no simplemente les explicó que hay que hablar espontáneamente y sinceramente y de tal o cual forma; no, les dio un texto.

Si Jesús les dice: no uséis oraciones aprendidas, pero yo os voy a enseñar una oración para que os la aprendáis, entonces es que o Jesús no tiene las ideas claras, o quienes no tienen las ideas claras son los que ven en este pasaje una condena a las oraciones católicas. Yo voto por lo segundo. Más aún, quienes dicen que una oración aprendida es antibíblica porque aquí Jesús dice que no uséis repeticiones vanas, deberían también, con la misma lógica y fundamento, creer que rezar de pie es igualmente prohibido y antibíblico, pues Jesús en ese mismo pasaje ha dicho esto:

“Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos […]. Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto”

Todos sabemos que sobre todo a los evangélicos les encanta rezar de pie, y que condenan la postura de arrodillarse. Pues bien, interpretando la Biblia como hacen los protestantes, y del mismo modo que han hecho con Mateo 6:7, yo podría utilizar esa cita para acusar a los evangélicos de estar desobedeciendo a Jesús, porque Jesús dice ahí claramente que cuando recen no deben rezar de pie ni en público, sino que deberían encerrarse en su habitación (importante que la puerta esté cerrada, como Jesús especifica ahí) y por supuesto rezar en cualquier postura que no sea estando de pie. Como se puede ver aquí, con este tipo de interpretaciones que miran una frase sin mirar su contexto, es fácil llegar al absurdo y acabar acusando a otros de cualquier cosa.

Jesús está condenando el hecho de rezar solo por aparentar, pero sin que en tu corazón estés realmente comunicándote con Dios. Lo que condena es la actitud del orante, la vivencia en sí, no el hecho formal de si el que reza está de pie o no, si está en público o en privado, si recita una oración aprendida o improvisa espontáneamente. Eso son las formas, lo que importa es lo que sucede en el corazón del orante mientras reza. Y eso ya sí que es el rincón sacrosanto de cada individuo, pues como dice la Biblia, solo Dios ve en lo secreto. Jamás me atrevería yo a decir que una persona que está rezando así o asá está realmente en presencia de Dios o simplemente soltando palabras que no sienten. Eso solo Dios lo sabe, que él lo juzgue.

Pero aún hay más, cuando Jesús estaba en el Huerto de los Olivos rezando, marchó a ver si sus discípulos velaban y les encontró dormidos, y luego regresó a orar, y dice la Biblia que oró repitiendo las mismas palabras que estaba diciendo antes.

Se alejó por segunda vez y suplicó: «Padre mío, si no puede pasar este cáliz sin que yo lo beba, que se haga tu voluntad». Al regresar los encontró otra vez durmiendo, porque sus ojos se cerraban de sueño. Nuevamente se alejó de ellos y oró por tercera vez, repitiendo las mismas palabras. (Mateo 26:42-44)

Ahí lo tienen, Jesús utilizando vanas repeticiones tres veces seguidas… o ¿será que no todas las repeticiones tienen por qué ser vanas? Una repetición no es vana solo por ser repetición, es vana si no pones el corazón en lo que está diciendo, porque a Dios eso no le sirve de nada. La acalorada y encendida alabanza que el pastor evangélico hace ante sus enfervorizados fieles puede ser una maravillosa oración si su corazón siente sinceramente cada palabra que dice, pero puede ser una perfecta “vana improvisación” si no está realmente sintiendo lo que dice.

Los católicos a veces rezamos repitiendo oraciones memorizadas, como por ejemplo el padrenuestro que Jesús nos enseñó, y a veces rezamos usando espontáneamente nuestras propias palabras. Y los católicos, igual que los protestantes, a veces rezamos con el corazón en nuestra boca, y a veces rezamos de forma vana, pensando en otra cosa.

LA VIRGEN Y LOS SANTOS

Tu principal pega, supongo, será el tema de la Virgen, el que la consideremos Madre de Dios y todas esas doctrinas. Los católicos rezamos no solo a Dios, sino también a los santos, porque creemos que no están allá dormidos en la inconsciencia como decís, sino tan conscientes como los ángeles, así que pueden interceder ante Dios por nosotros. Y por supuesto, dentro de los santos, rezamos también a María, la más santa de todas las creaturas.

Pero rezar no es lo mismo que adorar, ni mucho menos, rezar es hablar con los espíritus que habitan en el cielo. Si yo rezo a San Francisco de Asís o rezo a mi abuela que en paz descanse, que por supuesto era una santa –como casi todas las abuelas–, eso no quiere decir que esté adorando a San Francisco ni a mi abuela ni a la Virgen María, solo a Dios adoramos, y si pedimos algún favor a los santos, a María o, en mi caso a mi abuela (que también lo he hecho), es porque creemos firmemente que ellos, al igual que los ángeles, pueden presentar nuestras peticiones ante Dios, no porque ellos tengan poderes por sí mismos. Los coliridianos del siglo IV en Arabia sí adoraban a María como si fuera una diosa, y fueron contundentemente declarados herejes por la Iglesia Católica.

Para entender por qué veneramos a María como Madre de Dios, primero necesitamos aclarar un concepto básico del catolicismo que la mayoría de los protestantes conocen pero prefieren ignorar por completo en sus discusiones con nosotros. Y no es posible ignorarlo, sería como intentar discutir sobre el funcionamiento del sistema solar negándose a mencionar la ley de la gravedad. Ese tema es el papel de la Tradición.

LA TRADICIÓN APOSTÓLICA

El cristianismo no fue una religión iniciada por Jesús, sino que surge de la acción de Jesús sobre el judaísmo, que ya tenía muchos siglos o milenios de antigüedad. Por eso todos los cristianos, católicos o no, aceptamos como Sagradas Escrituras no solo nuestros propios escritos, el Nuevo Testamento, sino también los escritos judíos que ya existían, los del Antiguo Testamento. En la historia, como ha habido de todo, hubo también intentos de hacer tábula rasa y empezar desde cero, rechazando los escritos judíos. El caso más conocido es la herejía de Marción, hijo de un obispo del siglo II, que rechazaba el Antiguo Testamento y decía que Dios era el Padre del que habla Jesús, pero no esa falsa deidad de la que hablaban los judíos en el Antiguo Testamento.

Los cristianos somos herederos del judaísmo que aceptó a Jesús como el Mesías esperado por ellos. Por eso no es de extrañar que desde el principio viviéramos la religión según el concepto (renovado por Jesús) de los judíos, el Pueblo de Dios que luego se abrió también a los gentiles. Los judíos de la antigüedad tenían sus creencias y costumbres, lo más fundamental lo dejaron recogido en los libros sagrados que hoy conforman el Antiguo Testamento, pero no todas sus creencias ni todas sus costumbres y ritos se hallaban escritos allí. Analizando con lupa el Antiguo Testamento vemos también rastros de otras creencias que se dan por sentadas, pero sin esas otras creencias no es posible entender el judaísmo original, y menos el actual.

Los judíos tenían sus textos sagrados, lo que llaman la Torá (nuestro Antiguo testamento), y también una tradición que se había transmitido oralmente. En realidad buena parte de la Torá proviene de esa tradición oral, que fue puesta por escrito durante la época del destierro en Babilonia (siglo V a.C.). La doctrina de Jesús parte también de esos dos pilares, e incluso algunas cosas que parecen novedad (como la doctrina de la resurrección de la carne) no es tal, sino que proviene de esa tradición oral judía.

Tras la expulsión de los judíos y su dispersión a partir del siglo primero, la transmisión de la tradición oral estaba cada vez más en peligro. Ante el riesgo de que esa tradición se vaya perdiendo o deformándose surge la Mishná, que es una colección de textos que ponen por escrito esa tradición para que no se pierda (siglos II y III d.C.). También por entonces y a lo largo de varios siglos, se va poniendo por escrito otra colección de libros que recogen los comentarios e interpretaciones que famosos rabinos hacían o habían hecho sobre la Torá.

Resumiendo, los judíos tenían una religión transmitida sobre todo oralmente. En el siglo V a.C. se puso por escrito buena parte de esa tradición (algunos libros ya mucho antes), y a partir de entonces los judíos tenían las Sagradas Escrituras y la Tradición oral. Dos siglos después de Cristo se recoge por escrito también esa antigua tradición oral, para preservarla, y luego también los comentarios de los rabinos más famosos. Por eso el judaísmo no se basa simplemente en la Biblia judía (la Torá), sino también en la Mishná y el Talmud. Si queremos discutir con un judío sobre su religión, no podemos obligarle a explicarnos sus creencias solo mediante los textos bíblicos, porque no podría, tendría necesariamente que utilizar también la Mishná y el Talmud para explicarnos por qué creen esto o aquello o por qué interpretan los textos bíblicos así o asá.

Pues los cristianos de la Iglesia Católica, que no surgimos en el siglo XVI como los protestantes, sino que surgimos en el siglo primero a partir de las creencias y comunidades judías reformadas por Jesús, funcionamos en ese sentido igual que ellos, ya que en cierto modo seguimos siendo judíos (solo que nosotros aceptamos a Jesús y ellos no). Por lo tanto hicimos lo mismo, seguimos con nuestros escritos de siempre (el Antiguo Testamento), y en cuanto a las doctrinas nuevas que Jesús y sus apóstoles predicaron, las transmitimos oralmente, de boca en boca mediante la predicación. Muy pronto surgieron varias personas que por una u otra razón decidieron poner por escrito esas doctrinas. Recoger todas esas predicaciones que duraron años (3 de Jesús más los años de los apóstoles) era tarea imposible o al menos ninguno de los 4 lo consideró necesario, solo quisieron recoger lo fundamental, y más que recoger las doctrinas en sí lo que hicieron fue sobre todo recoger la vida de Jesús (el más doctrinal es Juan). El resto de las enseñanzas de Jesús permanecieron vivas en la tradición oral. A estos escritos se sumaron algunas de las cartas que se pudieron conservar escritas por los mismos apóstoles, y a todos esos escritos, junto con el Apocalipsis, se les llama ahora el Nuevo Testamento, y junto con los textos judíos de entonces conforman la Biblia cristiana.

Incluso podría decirte más aún, el que la Tradición oral existe desde el principio no solo parece algo lógico e histórico, sino que es algo bíblico. El mismo San Juan reconoce y valida la existencia de la Tradición con las palabras con las que despide su evangelio:

Este mismo discípulo es el que da testimonio de estas cosas y el que las ha escrito, y sabemos que su testimonio es verdadero. Jesús hizo también muchas otras cosas. Si se las relata detalladamente, pienso que no bastaría todo el mundo para contener los libros que se escribirían. (Juan 21:24-25)

Al igual que Juan nos dice que Jesús hizo muchísimas otras cosas que no se dejaron por escrito, del mismo modo, mientras las hacía, dijo muchas otras cosas y explicaciones que no quedaron por escrito (aunque Dios se aseguró de que no por ello se perdieran). Es más, puesto que muchas de las enseñanzas de Jesús las hizo no tanto a través de sus palabras como a través de su vida y sus actos, esas cosas que hizo y que no están en la Biblia también serían a su vez enseñanzas que transmitió y que no quedaron reflejadas por escrito. Luego lo que Juan nos está diciendo es que en la Biblia solo se recoge parte de las enseñanzas de Jesús, pero no todas.

Así como los judíos pusieron por escrito en el siglo V a.C. buena parte de sus doctrinas e historias mientras que otra parte quedó en la tradición oral, igualmente los primeros cristianos pusieron por escrito buena parte de sus doctrinas e historias, pero el resto quedó también en la tradición oral. Y al igual que los judíos más tarde vieron la necesidad de ir fijando por escrito también esas otras tradiciones, doctrinas e interpretaciones, también la Iglesia Primitiva era consciente del poder del texto escrito para fijar y preservar las enseñanzas, así que ya desde el mismo siglo primero, y en los siglos siguientes, distintos autores cristianos fueron dejándonos escritos en los que recogían doctrinas de la tradición y también interpretaciones aceptadas sobre las escrituras.

En cuanto esa Iglesia pudo salir de las catacumbas y organizarse públicamente sin problemas, esos esfuerzos dejaron de ser casos individuales y se convirtieron en empresa común de toda la Iglesia: comienzan los concilios, empezando por el de Nicea. En los concilios se intenta eso, ir fijando por escrito todas las doctrinas cristianas que había para que no sufran el ataque y las deformaciones de las continuas herejías que iban apareciendo por aquí y por allá.

Así que no tardando mucho llegó un momento en el que los cristianos, exactamente igual que los judíos, teníamos nuestras Sagradas Escrituras, y también la Tradición oral recogida ya por escrito. El proceso de fijar por escrito todas las doctrinas de la Tradición oral junto a la interpretación correcta de esa Tradición y de las Escrituras, queda en su mayor parte rematado hacia el siglo V. Pues bien, esa Iglesia Cristiana, que se basó y se basa en tres pilares, igual que los judíos, era y sigue siendo la Iglesia Católica Apostólica Romana (conocida como Iglesia Católica), junto con su hermana la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa (conocida como Iglesia Ortodoxa).

Nuestro principal fundamento era y es la Biblia, pero no nuestro único fundamento. Al igual que Jesús aceptaba elementos de la tradición judía (como la doctrina de la resurrección y otras doctrinas, ritos y costumbres, si bien no todas), también nosotros los católicos aceptamos la Tradición como fuente en la que basar nuestras creencias. Nos importa lo que dice la Biblia, también la interpretación que esos primeros cristianos hacían de la Biblia (porque ellos fueron adoctrinados por los apóstoles), y también otras doctrinas que no se recogieron en su momento en la Biblia (aunque sí vemos en ella rastros) pero que se conservaron en la tradición oral y luego fueron puestas por escrito. No puedes hablar de judaísmo con un judío si pretendes dejar fuera al Talmud y la Mishná, no puedes hablar de cristianismo con un católico si pretendes dejar fuera a la Tradición y a los concilios.

Y sin embargo esto es lo que muy a menudo ocurre cuando católicos y protestantes dialogan sobre si tal o cual doctrina es o no verdadera. Los protestantes, por supuesto, se niegan a aceptar ningún razonamiento que no esté por escrito en la Biblia, pero lo malo es que también muchos católicos, con buena intención, dejan a un lado la Tradición cuando discuten con un protestante porque les parece que en esa discusión la Tradición no valdría para nada.

Hace unos años un famoso apologista católico (no digo el nombre por miedo a equivocarme) daba consejos sobre cómo intentar explicar nuestra fe a gente atea, o de otras religiones, o a los protestantes. Sobre los protestantes afirmaba que con ellos debíamos intentar siempre ceñirnos a la Biblia y a nada más, porque si acudíamos a la Tradición ellos no aceptarían nuestros argumentos. Pero es que entonces, si queremos explicar nuestra fe sin acudir a la Tradición nos encontraremos con que en algunos casos resulta muy difícil justificar una doctrina, pues en la Biblia solo vemos indicios, señales que apuntan a esa doctrina o que la dan por supuesta, pero no explicaciones claras y evidentes sobre ella. Ante eso el protestante considera que la doctrina católica no tiene base suficiente y por tanto es falsa, lo cual crea en muchos católicos una especie de sensación de inseguridad o de inferioridad, porque aquellos siempre tienen sus citas listas para respaldar todas sus creencias.

Esta manera de funcionar, por bienintencionada que sea, es un grave error. Un católico no puede justificar su fe, y menos explicarla, si no saca su Biblia y su Tradición. Los textos bíblicos a menudo se pueden interpretar de muchas maneras distintas, y casi siempre está la opción de considerar ciertas palabras como literales o alegóricas. Los protestantes nacieron creando la doctrina de la Sola Scriptura, una doctrina novedosa que no surge ni del cristianismo original ni del judaísmo, sino que nace con el protestantismo, o mejor podríamos decir que el protestantismo nace de esa doctrina. Una vez que rechazas la Tradición, entonces es inevitable rechazar con ella muchas doctrinas conservadas allí. Pronto se quedan solo con las doctrinas basadas claramente en la Biblia, más otras nuevas que creen descubrir allí. Pero para ello tienen que asumir la idea ilógica de que la Biblia se explica a sí misma.

Que esta idea es errónea es bien fácil de entender y comprobar. Si la Biblia se explicara a sí misma, cualquier persona iluminada por el Espíritu Santo (al que invocan para comprender con rectitud las Escrituras) y con cierta erudición podría descubrir el verdadero sentido de cada frase bíblica, y también reconocer con claridad si esas palabras son literales o alegóricas. Pero no es eso lo que vemos, lo que vemos es que ya desde el mismo principio, desde Lutero y Calvino, comienzan los protestantes a hacer interpretaciones bíblicas diferentes y muy diversas, y a lo largo de los siglos esas divergencias no han hecho sino acentuarse más y más, hasta acabar con miles de iglesias que defienden miles de doctrinas diferentes, muchas de ellas totalmente contradictorias.

Por el contrario, los católicos siempre se han mantenido fieles a la Tradición, y en ella tenemos también la manera de interpretar correctamente cada pasaje bíblico. Por eso si los protestantes en cuatro siglos se han dividido en miles de ramas de diversas doctrinas, los católicos en cambio hemos mantenido durante veinte siglos las mismas creencias. Cuando el lamentable cisma dividió a la Iglesia cristiana en dos: la católica romana y la católica ortodoxa, eso no supuso prácticamente ningún cambio doctrinal importante, y aunque llevamos ya mil años caminando separados, los católicos y ortodoxos seguimos compartiendo la misma fe y las mismas doctrinas fundamentales. Como se dice siempre, solo hay una manera de tener razón, pero hay infinitas maneras de estar equivocado.

Por lo tanto, si en el diálogo entre un católico y un protestante el protestante se niega a hablar de la Tradición, en la práctica se está negando a dialogar. La gran mayoría de los debates entre católicos y protestantes (a nivel de libros, televisión, revistas o a nivel de predicadores que van de casa en casa) se juegan siempre según las reglas de juego de los protestantes, o sea, solo vale lo que esté en la Biblia, si no, se ignora totalmente. De esa forma es complicado, si no imposible, ganar siempre la partida.

Es como si yo digo que la única gramática verdadera es la gramática española y todas las demás son falsas. Ahora un francés me dice una frase en francés y yo le digo que su frase está mal construida, y se lo demuestro sólidamente sacando la gramática del español y explicándole qué reglas ha roto y qué reglas debería aplicar para poder formar una frase correcta. Si el francés acepta mi argumento entonces estará perdido, pero si el francés me dice que su frase es gramaticalmente correcta según la gramática francesa, que es la suya, y que yo puedo aplicar mi gramática española al español, pero no al francés, entonces la cosa empieza a tener sensatez. Decir que el español es un idioma gramaticalmente más correcto que el francés es tan absurdo como decir que el protestantismo metodista es más correcto que el catolicismo. Son dos religiones distintas (hermanas pero distintas) que siguen sus propias reglas, y cada una debe ser coherente con sus propias reglas. Pero intenta juzgar a una aplicando las reglas de la otra y te encontrarás necesariamente con un absurdo.

Otro tema muy diferente es el de la verdad. Ambas personas, el metodista y el católico, pueden ser unos estupendos fieles dentro de su iglesia, conocer, comprender y aplicar correctamente las doctrinas de su iglesia y llevar una vida coherente con ellas, pero como máximo solo uno de ellos puede estar en posesión de la doctrina verdadera. Así que entonces el debate se traslada a otro terreno, no tanto a si tu interpretación de este texto es la interpretación correcta o no, sino al tema de cuál de las dos religiones tiene más probabilidades de defender las doctrinas enseñadas originalmente por Jesús. Y ese debate es demasiado extenso para incluirlo aquí. Solo mencionaré de pasada que para los católicos, la garantía de que nuestra religión es la de Jesús está en la sucesión apostólica de nuestros obispos, pues nuestros dirigentes religiosos y custodios de la doctrina provienen de una cadena ininterrumpida que se remonta hasta los mismos apóstoles. Solo la Iglesia Ortodoxa, junto con la Católica y las orientales, pueden hacer esa afirmación.

MARÍA

A María la veneramos y la rezamos porque es una mujer santa, y como dije antes, creemos que los santos del cielo (todos los que han muerto y están ahora en el cielo) están vivos, conscientes y se relacionan con Dios, por lo que pueden interceder ante él por nosotros, del mismo modo que los vivos de aquí en la tierra también podemos interceder unos por otros (en eso también están de acuerdo los protestantes, aunque muchos piensen que los muertos están en estado inconsciente y no admiten comunicación). Por ser madre de Jesús merece recibir una veneración y un cariño muy por encima del que merece cualquier otro santo normal; eso parece lógico. Pero lo que más choca frontalmente con la doctrina protestante (al menos con la moderna) es la consideración católica de que María es la madre de Dios.

Tal como vimos antes en nuestro apartado sobre la Tradición, pareciera que en este punto nos hemos metido de lleno en uno de esos casos en los que sin la Tradición resulta complicado de demostrar. No parece que esta ni otras doctrinas marianas esté claramente expresada en la Biblia. Sí que encontramos muchos indicios que apuntan en esa dirección, pero si el católico necesita recurrir a la Tradición y el protestante se niega a aceptar la Tradición, entonces pareciera que no hay posibilidad de discutir sobre María en un diálogo católico-protestante. Pero sí que la hay, al menos hasta cierto punto.

Católicos y protestantes al fin y al cabo somos todos cristianos y también ellos surgieron a partir de la Iglesia Occidental (la católica), así que aunque juguemos en campos distintos tenemos una amplia zona común dentro de la cual sí podemos discutir. En ese campo común no podemos juzgar al otro según nuestras propias reglas, pero sí según las reglas de ese campo. Y ese campo común es, cómo no, la Biblia.

Para ambos, la Biblia es la Palabra de Dios y está libre de error, así que si una doctrina se funda principalmente en la Tradición, esa zona queda fuera del campo protestante y ellos pueden rechazarla, pero no intentar demostrar que es falsa, pues volveríamos al ejemplo de analizar gramaticalmente una oración francesa usando las reglas gramaticales del español. Pero puesto que ambos admitimos que la Biblia es la verdad, sí se puede demostrar la falsedad de una doctrina protestante o católica si conseguimos demostrar con claridad que la Biblia contradice esa doctrina. Según los católicos (al igual que hacen los protestantes), si una doctrina contradice a la Biblia entonces es falsa. Así que el esfuerzo no será el de interpretar qué quiere decir un pasaje bíblico, pues como vimos, un mismo pasaje se puede interpretar de muchas formas, el esfuerzo debe ser intentar demostrar de forma convincente que la Biblia dice lo contrario, que esa doctrina contradice a la Biblia. Ese es el campo común en donde cristianos de todo signo podemos discutir y argumentar.

Nosotros creemos en nuestras doctrinas marianas porque están bien fundadas en la Tradición, pero si un protestante lograra demostrar de forma convincente que una o todas de esas doctrinas contradice a la Biblia, entonces podría demostrar su falsedad. Y ahí ya el debate sí se efectúa usando unas mismas reglas compartidas por todos y desde una situación de igualdad de condiciones. Por tanto un protestante no puede decir: demuéstrame con la Biblia que María es madre de Dios, o que subió al cielo en cuerpo y alma; pero sí puede legítimamente decir: voy a demostrarte que la idea de que María es la madre de Dios contradice esto que dice la Biblia. Si consigue demostrarlo habrá ganado su argumento y probado la falsedad del nuestro. Si no consigue demostrarlo, entonces tendrá que permitir que el católico siga creyendo en ello porque es católico y sigue la Tradición, aunque él rechace esa idea por no seguirla.

EN RESUMEN: Puesto que toda su Biblia es también nuestra pero toda nuestra Tradición es solo nuestra y no de ellos, la carga de la prueba (el onis probandi) recaerá sobre ellos: no es posible ponernos de acuerdo sobre la verdad de este tipo de doctrinas, pero sí existe la posibilidad de demostrar su falsedad.

Por lo tanto, no voy a demostrar las doctrinas marianas porque para ello tendría que acudir a los escritos de los primeros padres de la Iglesia y a indicios bíblicos que no tendrían la contundencia suficiente como para convencer a un protestante. Pero sí reto a los protestantes a que me demuestren contundentemente que esas doctrinas son falsas y contradicen la Biblia.

Hay al menos dos doctrinas que sí se pueden demostrar bíblicamente porque están expresadas claramente allí, son la doctrina de la virginidad de María y la doctrina de que María es… la madre de Dios. Aunque la Tradición nos ofrece múltiples y contundentes pruebas de que ambas doctrinas existían en la Iglesia primitiva, me limitaré a usar ahora la técnica protestante de buscar en la Biblia al menos una frase en la cual esa doctrina se exprese con claridad.

MARÍA VIRGEN

Este fue el origen de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no han vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta: “La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel”, que traducido significa: «Dios con nosotros»… y sin que hubieran hecho vida en común, ella dio a luz un hijo, y él le puso el nombre de Jesús. (Mateo:18 y 22-23 y 25)

Ahí está la base para discutir el asunto sobre la virginidad de María. Todos los católicos y casi todos los protestantes admiten que María era virgen cuando concibió a Jesús, así que no hay mucho que discutir sobre eso. Pero los católicos van más allá y afirman que María fue virgen antes, durante y después del parto, es la doctrina de “María siempre virgen”. Para defender esa doctrina de la perpetua virginidad ya no tenemos más remedio que recurrir a la Tradición, así que lo mejor es aparcarlo y aceptar simplemente que esa es una creencia católica que no es compartida por los protestantes. Los protestantes, pues, no pueden decir que esa doctrina es falsa, solo pueden decir que ellos no creen en esa doctrina. La única manera que tendrían para demostrar la falsedad sería si lograran demostrar con la Biblia en la mano que en las Escrituras se ve claramente que María no fue virgen tras el parto. Y ese intento sí es admisible, y ahí sí se puede debatir.

Su argumento es que María tuvo otros hijos después de tener a Jesús, y citarán todos los textos bíblicos en los que se mencionan a los “hermanos de Jesús”. La réplica católica es intentar demostrar que esa expresión de “hermanos de Jesús” es una traducción de una palabra hebrea, pasada por el griego, que se refiere a los parientes, según el uso semítico que aún perdura. Cada uno ofrecerá sus argumentos y sopesará los argumentos del contrario, pero se trata de intentar demostrar si esa doctrina es falsa, en ningún momento se puede pretender obligar al católico a demostrar, Biblia en mano, por qué esa doctrina es verdadera.

O sea, la famosísima frase de los protestantes en todo debate, ese continuo “¿dónde está eso en la Biblia?”, es desde el punto de vista de la lógica una pregunta muy a menudo sin sentido. Lo que tiene sentido es la frase de “demuéstrame que eso se contradice con la Biblia”.

Nosotros mismos publicamos hace tiempo un artículo donde tratábamos ese asunto de los hermanos, tanto desde la Tradición como desde la Biblia. Analizábamos los argumentos protestantes sobre los hermanos de Jesús y ofrecíamos nuestros propios argumentos para rebatirlos. Si tienes interés sobre el tema puedes leer el artículo aquí: Los Hermanos de Jesús. Como curiosidad, comentar también que Lutero (y Calvino y John Wesley) creía firmemente en la perpetua virginidad de María, como allí mismo citamos, pero tal como explicamos, el protestantismo ha ido cambiando sus doctrinas con tanta fuerza que ahora es probable que ninguna rama protestante defienda ya esa doctrina mariana, tal vez debido a su continuo empeño por distanciarse lo más posible de todo lo que parezca demasiado católico.

MARÍA MADRE DE DIOS

Esta doctrina es la más conflictiva y la considerada por los protestantes como la más católica de todas y por tanto la más falsa e incluso blasfema. Pero también esta postura no fue siempre así. Lutero creía firmemente que María era la madre de Dios, y como esto puede resultar muy sorprendente para muchos, mostraré una cita de las muchas que tiene:

«Al igual que la madera no tuvo otro mérito que el de estar preservada por Dios y ser apta para la cruz, así María no tiene otra dignidad que la de estar preservada divinamente y ser apta para ser Madre de Dios» («Das Magnificat», W 7, 573).

Y más claro aún, también sacado del sermón de El Magnificat:

“Las grandes cosas que Dios ha realizado en María se reducen a ser la Madre de Dios. Con esto le han sido concedidos muchísimos otros bienes, que nadie podrá nunca comprender. De ahí se deriva todo su honor, toda su bienaventuranza y que ella sea en medio de toda la raza humana una persona del todo singular e incomparable. Ella ha tenido con el Padre celeste un niño, y un niño tal… Se comprende todo su honor, cuando se la llama Madre de Dios. Nadie puede decir otra cosa mayor de ella, aunque uno tuviera tantas lenguas como follaje tiene la hierba, como estrellas el cielo o arena las playas. Hay que meditar en el corazón lo que significa ser Madre de Dios”.

Aquí, una vez más, sus hijos protestantes han ido cambiando de doctrina y han terminado por rechazar unánimemente la idea de que María sea madre de Dios. Los argumentos utilizados a veces son inteligentes, y otras veces resultan casi infantiles. Uno de los argumentos más oídos es el de que una mujer mortal no puede ser la madre de un ser eterno e infinito. Pues claro que no, faltaría más. Cuando decimos que “María es la madre de Dios” no estamos diciendo que ella haya sido la que ha generado a Dios, como si ella fuera el origen y Dios algo que ella misma produjo. En tal caso María sería la Diosa, y Dios sería el Hijo de María. Pensándolo bien, este argumento probablemente no sea el resultado de un razonamiento infantil (infantil por lo obvio y simple que es), sino tal vez el resultado de interpretar de forma tremendamente equivocada lo que un católico quiere decir con la afirmación de que María es la madre de Dios.

Lo que nosotros queremos decir es que María quedó encinta del Espíritu Santo y engendró a un hijo, Jesús, que es el Hijo de Dios. Puesto que Jesús es Dios, entonces María es madre de Dios por ser madre de Jesús. O sea, no se trata de discutir sobre la naturaleza de María, sino sobre la naturaleza de Jesús. Resumiendo mucho, diremos que para negar que María sea la madre de Dios necesitamos separar a Jesús en dos personas distintas, por un lado el ser divino que es el Hijo de Dios, y por otro lado el hombre humano que es el Jesús de carne y hueso. En ese caso sí podríamos afirmar, como hacen los protestantes, que María fue madre del Jesús-hombre, pero no fue madre del Jesús-Dios.

Pero en tal caso nos veríamos obligados a negar la Encarnación, y por tanto también negaríamos la Redención. Si María solo fue madre del Jesús-hombre, resulta que es ese mismo Jesús-hombre quien murió en la cruz, entonces el Hijo (Dios) no murió en la cruz y por tanto no nos redimió con su muerte. Pero no, no hay dos Jesús mezclados, hay un solo Jesús que es Dios hecho hombre, no un Dios que habita dentro de un hombre. Por tanto si solo hay un Jesús, que es Dios y que es hombre al mismo tiempo, entonces María es la madre de Jesús, o sea, es la madre de Jesús-Dios porque es la madre de Jesús-hombre. Así que con su nacimiento, el Dios encarnado, que es Jesús, convirtió a María en la madre de Dios a partir de ese momento (no durante la eternidad anterior). Con eso, en mi opinión, bastaría para demostrar bíblicamente que esta doctrina es correcta, pues el negar esa doctrina implicaría la negación de las dos doctrinas más fundamentales del cristianismo: Encarnación y Redención.

Pero si quieres otra prueba más puedo ofrecerla. Haré la demostración aún más sencilla y directa utilizando la típica manera protestante, o sea, buscar un texto bíblico en donde ponga, según mi interpretación, esa doctrina. Y lo hay, todos lo conocemos de sobra:

¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? (Lucas 1:43)

Ese “de mi Señor” en el original griego es “tou kyriou”, y todo el mundo parece de acuerdo en que en el Antiguo Testamento se utiliza siempre la palabra “Kyrios” para referirse a Dios, no a los hombres. De hecho la traducción griega del Antiguo Testamento, llamada Biblia de los Setenta (que es la versión que Jesús y los apóstoles utilizan cada vez que citan las Escrituras) sustituye sistemáticamente el nombre de Dios en el Antiguo Testamento (YHWH en el hebreo original) por la palabra “Kyrios”. Así que no hace falta demostración más clara que esta, lo que Isabel le dice a su prima María cuando le viene a visitar es que ella es “la madre de mi Dios”. Y eso mismo seguimos hoy diciendo los católicos y ortodoxos, lo mismo que dice la Biblia.

Puesto que este versículo parece indicar con claridad que María es la madre de Dios, ahora los protestantes deberían encontrar otros versículos en los que se dijera claramente que María no es la madre de Dios, y en ese caso posiblemente se llegaría a un empate, ni para ti ni para mí. Pero hasta donde yo sé, nadie ha encontrado el verso que claramente contradiga lo dicho en este, así que incluso centrándonos solo en la Biblia, sigue siendo claro que esta doctrina mariana, la fundamental, no solo es cierta, sino también bíblica.

No sé si me he explicado bien del todo, amigo A.X. Convencerte sería una proeza poco probable tal vez, pero al menos aspiro a que después de todos estos razonamientos me entiendas, nos entiendas, y comprendas por qué los católicos tenemos la fe que tenemos y razonamos nuestras creencias del modo en que lo hacemos. Y también, igual que hiciste tú, te lo digo todo desde el respeto y con el sincero deseo de no haberte ofendido en nada. Después de varios días recibiendo un montón de mensajes insultando a los católicos y a la Iglesia, un mensaje como el tuyo ha sido como un soplo de aire fresco. Se agradece.

Un abrazo

Christian

29 thoughts on “CARTA Nº 2- (de un protestante): El rosario, el papa, las oraciones repetitivas, la Tradición y la Virgen

  1. Pienso que decir Maria Madre de Dios solamente da lugar a confusiones, lo que pensamos los protestantes es que Maria es la madre de Dios hecho hombre. es decir Jesus, la imagen visible del Dios invisible 😉
    Bendiciones Christian, un buen post!

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    • Puede que desde una óptica protestante sí pueda resultar confuso, pero para un protestante no es problema. Los católicos lo han mamado desde pequeños y entienden bien lo que significa en este contexto “madre de Dios”. Nadie piensa que eso signifique que María ha sido la que ha creado a Dios ni nada semejante, no creo que cree para nosotros ninguna confusión, pero sí realza en su justa medida lo que ella significa.

      Dices que “María es la madre de Dios hecho hombre”, Eso es lo mismo que pineso yo, porque “Dios hecho hombre”, o sea, Jesús, es eso, Dios, por lo tanto si prefieres decir “María es madre del Dios hecho hombre”, perfecto, eso es exáctamente lo que queremos decir nosotros, y con tu permiso me apunto la definición para la próxima vez que tenga que hablar del tema, tal vez así otros protestantes puedan entender correctamente lo que nosotros decimos.

      Gracias Andrés por compartir con nosotros tu opinión. Un saludo y bendiciones a ti también.

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  2. Permitaseme una aclaración Es muy lamentable que la religion use la frase : “María, madre de Dios.” Cuando Dios no tiene madre. Pues la Biblia dice que él no tiene ni principio ni fin. Que es eteno. Con todo respeto ¿Para que tanta teología en los sacerdotes si terminados sus estudios, pronuncian una frase tan contradictoria como esta?. Dios siempte ha sido Dios, pero le plació hacerse hombre por 33 años. Se vistió de carne. El ha existido desde la eternidad y hasta la eternidad.

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    • Gracias por tu comentario Aristides, merece una explicación. El problema aquí es que tú usas la palabra “madre” en el sentido de “generadora de vida”, y en ese sentido evidentemente ni María ni nadie puede ser madre de Dios, es una obviedad. Cuando nosotros afirmamos que María es madre de Dios usamos la palabra “madre” como traducción del griego “theotokos”, que es el término con el que se definió dicho concepto (es la traducción más cercana que tenemos, aunque no exacta). La palabra “tokos” significa parir, dar a luz (de ahí la palabra “tocólogo”, el médico que controla los embarazos-partos), y “theos” es “dios”, así que “theotokos” significa madre pero no en cuanto a generadora sino en cuanto a que dio a luz a Dios, lo parió desde su seno. Negar que María sea la theotokos equivaldría a afirmar que Jesús tiene doble naturaleza, una humana (de la cual María fue su theotokos) y una divina (en la cual María no pinta nada). No sé de qué denominación serás. El cristianismo católico y no católico afirma que Jesús es Dios y hombre verdadero en una sola naturaleza, no es el espíritu de Dios introduciéndose en una carcasa humana. De hecho al resucitar y volver al cielo subió con su cuerpo humano, no lo dejó atrás como quien se quita un traje que le fue útil pero ya de nada le sirve. Cuando la Iglesia declaró oficialmente que María era madre de Dios (la theotokos) lo hizo para atajar una herejía que estaba empezando a extender la idea de que Jesús “entró” en un cuerpo humano pero nunca “se hizo” humano, así que esa declaración era y es en realidad una declaración sobre Jesús. Tal vez así nos entiendas mejor. Y por cierto, no somos sacerdotes, aunque eso da lo mismo. Un saludo Aristides.

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      • Dos cuestiones me gustaría aclarar:
        1. Jesús no subió al cielo en un cuerpo humano, sino en un cuerpo glorificado muy distinto al humano. Este cuerpo es especial ya que no es corruptible, puede hacerse carne y hueso y a su vez puede ser espíritu, ya que notamos que Tomás lo pudo tocar y también que se aparecía y desaparecía de la presencia de sus discípulos a voluntad propia.
        Cuando hablamos de un cuerpo humano, hablamos de un cuerpo mortal y corruptible, y sabemos muy bien que lo corruptible no tiene cabida en el cielo porque pertenece al pecado.
        “Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.” (1 Corintios 15:50)

        “Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.” (1 Corintios 15:53)

        El capítulo 15 de la primera de Corintios, tiene una explicación doctrinal sobre esto, lo cual nos regocija y nos brinda esperanza de saber que así como Cristo recibió un cuerpo glorificado, nosotros también lo recibiremos (una transformación).

        2. Sobre el sacerdocio, la primera carta de Pedro capítulo 2, verso 9, declara lo siguiente: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable…”

        La palabra griega para sacerdocio a la que hace mención, es “jireteuma” que traduce “un cuerpo de sacerdotes que consiste en todos los creyentes, toda la iglesia y no un orden especial entre ellos.
        De hecho el apóstol en este capítulo se refería en general al pueblo de Dios, es decir al cuerpo de creyentes en el mundo y no solo a un grupo selecto de estos. Esto lo podemos notar en el siguiente versículo (verso 10), en donde afirma lo siguiente: “vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.” Refiriéndose en general a toda la comunidad cristiana.

        En conclusión, todos los que hemos aceptado a Jesucristo como Señor y Salvador de nuestras vidas, somos sacerdotes de él, ¿pues como no serlo sabiendo que primero eramos esclavos del pecado y él nos compró con su sangre (con su sacrificio en la cruz)? (1 Corintios 6:20). Ahora esclavos somos del que nos compró, de Jesucristo el Señor.

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      • Hola CMario, gusto oirte de nuevo. Jesús subió al cielo con un cuerpo humano glorificado, pero humano. Dios no tenía cuerpo de ningún tipo, era espíritu puro, pero la segunda persona de la Trinidad, el Hijo, “se encarnó y se hizo hombre” (no se mezcló con ni se introdujo en un hombre), y así sigue, siendo hombre aunque sin dejar de ser Dios. Ese es el gran misterio del cristianismo y lo que más radicalmente nos diferencia de cualquier otra religión.
        La otra cuestión: El sacerdocio universal de todos los creyentes ha sido siempre doctrina de la Iglesia Católica, no fue un descubrimiento de Lutero, aunque los protestantes lo entienden de forma diferente a nosotros. Parte de las diferencias de opinión surgen de que el Nuevo Testamento usa dos palabras diferentes (hiereus y presbiteros) que son las dos traducidas por “sacerdote”. Los sacerdotes católicos también son llamados “curas” o “presbíteros”. La Iglesia primitiva tenía presbíteros, aparecen ya en el libro de Hechos. Si la palabra “sacerdotes” no te parece adecuada puedes llamar a los curas “presbíteros”, que lo son, y a lo mejor así te encaja mejor.

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      • Christian es un gusto volverte a saludar.

        Creo que por fin estamos de acuerdo en estos dos asuntos.

        Has dicho al comienzo de tu respuesta que Jesús subió en un cuerpo humano glorificado, que es a lo que me refiero, ya que si hubiera subido en un cuerpo humano normal, no llegaría ni a las nubes (aunque Dios es soberano y puede hacerlo si le parece).

        En lo segundo, el sacerdocio derivado de la palabra griega “jireteuma”, no es lo mismo que presbiterus como lo has mencionado, y la confusión es que a los presbiteros (obispos, ancianos, pastores, que es lo mismo) católicos, también se les dice “sacerdotes” y los cristianos decimos “ancianos o pastores” a estos presbiteros.

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      • Sí, de acuerdo… excepto por esa oposición que estableces entre católicos y cristianos, como si fuesen dos conceptos diferentes. Pero bueno, no vamos a estar de acuerdo en todas las cosas. Un saludo.

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  3. Primero que todo quiero dejar claro que soy Cristiano no católico, no protestante. Con respescto al enunciado anterior, en donde dice:

    “Los católicos rezamos no solo a Dios, sino también a los santos, porque creemos que no están allá dormidos en la inconsciencia como decís, sino tan conscientes como los ángeles, así que pueden interceder ante Dios por nosotros. Y por supuesto, dentro de los santos, rezamos también a María, la más santa de todas las creaturas.”

    Gravisimo lo que dicen, porque primero le oran a los santos que CREEN (osea que especulan y no hay seguridad) que no están allá dormidos… así que pueden interceder ante Dios por nosotros…”

    Esto va en contradicción con 1 Timoteo 2:5 en donde aclara que solo hay UN mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo. No tres, cuatro o cinco.
    No se encuentra otra base bíblica para orar a muertos, de hecho es algo que Dios desaprueba: “…ni consulte a los muertos…” (Deuteronomio 18:11). Aunque el contexto de este capítulo va a la invocación de espíritus o muertos, hablarles es demostrar que no se tiene solo fé a Jesús, sino a su abuelita muerta, o a las personas que practicaron buenas obras en toda su vida (los que llaman santos los católicos) para que sirvan de intermediarios (lo mismo que mediadores), contradiciendo el versículo citado anteriormente 1 Tim 2:5.

    Debemos reconocer que todos los seres humanos estamos manchados y no hay ni uno bueno (Romanos 3:10). El que muere es porque tenía pecado pues la paga del pecado es la muerte (Romanos 6:23), es decir que si alguien se salvara por sus buenas obras, ya era eterno y no moría aquí en la tierra.

    La doctrina cristiana es simple: NO vamos a ser salvos por buenas obras, solo por el amor sincero (fe) que tengamos a Cristo por encima de lo demás (de su madre María, a un apóstol, a un ángel, o santo, etc). Primero y único: Cristo.
    Es ilógico tener que orar a otros seres, cuando tenemos al único mediador que es Cristo. ¿para que utilizar otro intersesor o mediador?

    La doctrina católica es clara: Solo se es salvo si se quita el pecado original por medio del bautismo y practicando buenas obras, osea el cumplimiento de las leyes tradicionales.

    Luego debatiré más acerca de Maria.

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    • Dices que no eres protestante pero las raíces de tu fe son claramente protestantes, como tu razonamiento demuestra. No voy a repetir aquí todos los argumentos pues para eso se escribió el artículo pero repetiré que cuando los católicos decimos que María y el resto de los santos pueden interceder por nosotros, consideramos que ellos median entre nosotros y Jesucristo, y Jesús media ante Dios Padre, así que no hay contradiciones, y como tú bien dices, el pasaje que citas de Deuteronomio no se refiere a rezar a los santos sino el consultarlos, o sea, utilizar a un medium para adivinar el futuro y cosas así, algo que nosotros rechazamos.

      Si mal no recuerdo el artículo trae citas de la Biblia en la que se nos incita a rezar unos por otros, o sea, con el convencimiento de que todos los cristianos podemos interceder por los demás, y puesto que nosotros creemos que los que mueren y están en el Más Allá no duermen sino que están conscientes, ese poder de intercesión lo mantienen intacto igual que cuando estaban aquí en el Más Acá. La idea de que los que mueren quedan inconscientes hasta el día del Juicio es una innovación doctrinal que llegó siglos más tarde, y en el artículo mostramos citas en las que los primeros cristianos están convencidos de que los muertos interceden por nosotros.

      También mezclas dos cosas, el morir con el sentido de dejar este mundo material para pasar al mundo espiritual y la muerte del alma, que es cosa muy diferente y que también es un concepto muy posterior. Hay sectores cristianos, sobre todo paraprotestantes, que creen que tras la resurrección final los buenos siguen viviendo (incluso en este mismo mundo físico) y los malos mueren, o sea, desaparecen. Para eso no se necesita el infierno pues nadie iría allí, y aunque quede muy bonito decir que el infierno no existe, y así solucionamos el mal trago de pensar que un Dios que nos ama permite la existencia del infierno, lo cierto es que Jesús habla muchas veces del infierno, y a veces muy claramente en sentido literal, no metafórico, igual que habla de la existencia del diablo como algo real, no metafórico.

      Las citas del apocalipsis hay que tomarlas con mucho cuidado, siendo un libro de metáforas, no de realidades, y las citas del Antiguo Testamento también, pues la doctrina es allí aún imperfecta y el Nuevo Testamento aclara cosas que allí quedan confusas. Los israelitas del Antiguo Testamento no creían en la intercesión de los muertos, así que no busques allí citas que lo confirmen, igual que tampoco creían en la resurrección de la carne, y ni siquiera tenían muy claro si había un cielo y un infierno, pues predominaba la idea de un sheol donde los muertos quedaban allí dormidos, al estilo griego.

      En el Nuevo Testamento tenemos testimonios que demuestran que los muertos sí están conscientes, como por ejemplo cuando Moisés y Elías se aparecen dialogando con Jesús en la escena de la Transfiguración, ¿o supones que Dios les despertó un ratito para que pudieran aparecerse hablando y luego les dejó dormir otra vez? Creo que en el artículo habrá más citas, y también es motivo de peso (para nosotros) los testimonios de los primeros cristianos, de los cuales hay testimonios de sobra en los que demuestran su fe en la intercesión de los santos.

      Pensar que la predicación de Jesús y de los apóstoles solo logró crear confusión es tener muy poca fe en el poder del Espíritu Santo y en la eficacia de Jesús mismo. Pensar que 1.600 años después de morir Jesús es cuando un grupo de escogidos comprendió la verdad, es ciertamente sorprendente, y en mi opnión, poco creíble. Nosotros compartimos la fe de las primeras comunidades cristianas, las mismas que rezaban por los muertos, que pedían la intercesión de los santos, que creían en la presencia real de Jesús en la Eucaristía y muchas otras cosas que ustedes, los protestantes y sus herederos, han abandonado por culpa de aquellos que creyendo descubrir por primera vez el mensaje de Dios, han llevado a la confusión a parte de la cristiandad. La peor de las desgracias acaecidas en el seno del cristianismo fue la aparición de la doctrina de la Sola Scriptura, a partir de ahí se abrió la Caja de Pandora y las interpretaciones se multiplicaron sin cesar. Más vale analizar las creencias de las primeras generaciones de cristianos para dejar que ellos aclaren nuestras dudas en lugar de buscar nosotros nuevas interpretaciones.

      Pero por supuesto esa es la óptica católica, ustedes rechazan la Tradición de la Iglesia primitiva y dan mayor credibilidad a interpretaciones relativamente recientes de los textos bíblicos. Espero que Dios valore la buena fe de ustedes más que sus errores doctrinales.

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      • Para un católico, todo aquel que no lo sea, es un protestante. El protestantismo luego de Lutero, ha presentado bastantes variaciones y desviaciones bíblicas (diezmos, danzas, jerarquías, ministerios, autoridad auto-otorgada, etc). Más que protestante, es ser un restaurador de la Iglesia Primitiva, soy apologista y defensor de lo que dice solo la Biblia y no libros como el Catesismo, libro del Mormón, Corán, etc. Para mi y muchos otros, la Biblia es suficiente fuente y no otorgamos a ningún ser humano ser infalible si no tiene base bíblica. Si me quieres llamar protestante, no hay ningún inconveniente.

        Dices que Maria y los santos median entre nosotros y Jesucristo y Jesus media ante Dios Padre; entiendo yo, que quieres decir que Maria es el puente del puente para hablar con Dios, algo que es totalmente ilógico e irrelevante, ¿acaso tienen ustedes temor de hablar directamente al Padre a través de Cristo? ¿o se sienten tan pecadores que creen que Dios Padre no los va a escuchar?. Si Jeremías 33:3 dice que clamemos directamente a él y él nos responderá, considero falta de fe utilizar otros santos para que utilicen a Jesús para hablarle al Padre. La fe es hablar al Padre en el nombre de Jesús y
        existe base Bíblica para confirmar esto.

        Dices: “Si mal no recuerdo el artículo trae citas de la Biblia en la que se nos incita a rezar unos por otros”, ¿te refieres a Santiago 5:13-18? Aquí el contexto es claro, orar los vivos por los vivos, en ninguna parte hace referencia de orar por los muertos. Y si, los cristianos podemos interceder por los demás, pero al vivo, no al muerto. ¿tienes otros versículos que nos lo demuestre?

        Dices: “ese poder de intercesión lo mantienen intacto igual que cuando estaban aquí en el Más Acá.” ¿tienes versículos para demostrar esto?
        Según Eclesiastés 9:5-6 dice: “Además, los que viven saben que han de morir, pero los muertos ni saben nada ni ganan nada, porque se les echa al olvido. Allí terminan su amor, su odio y sus pasiones, y NUNCA MAS VUELVEN A TOMAR PARTE EN NADA DE LO QUE SE HACE EN ESTE MUNDO.” Esto significa que los muertos ya no pueden tomar asunto alguno de lo que acontece en la tierra (el mundo de los vivos, el mundo físico). Si los muertos interceden según ustedes, ¿estarán contradiciendo este versículo?
        Obviamente que los muertos tienen conciencia en otra dimensión según Lucas 16:19-31 y Apocalísis 6:9-11, pero no saben absolutamente nada de lo que está pasando en la tierra en la actualidad, por lo tanto esas oraciones no están siendo escuchadas. Quisiera ver algún versículo en el Nuevo Testamento, en donde un apóstol ore a alguien que haya muerto. Al menos que le hubieran pedido a Esteban el apedreado que intercediera ante Jesús el intercesor, pero no fue así.

        El libro de Hebreos demuestra la importancia de Jesús con respecto a los demás sacerdotes, ángeles, seres celestiales, santos, etc. El es mayor en todo y solo Dios Padre quiere aceptar nuestras oraciones a través de Jesús. …”A El Oid” (Mateo 17:5).
        El catolicismo es similar al judaísmo en cuanto a aceptar a Cristo, pero seguir con algunas leyes y por eso fue escrita la carta a los Hebreos, para demostrar que es suficiente vivir amando a Cristo, sin necesidad de leyes humanas (tradiciones), de las cuales tienen muchas los católicos, entre ellas los sacramentos obligatorios (leyes), que en la Biblia no las imponen sino que se hacen conforme se vive una vida en aceptación a Cristo. Es más el bautismo lo practicaban adultos conscientes de su decisión de aceptar al Mesías y no de nacimiento (tradición católica).

        Dices: “En el Nuevo Testamento tenemos testimonios que demuestran que los muertos sí están conscientes, como por ejemplo cuando Moisés y Elías…”, esto es cierto, pero debemos dejar claro que tanto Moisés como Elías fueron arrebatados, es decir que sus cuerpos fueron transformados. Uno fue muerto: Moises, pero su cuerpo fue arrebatado (Judas 1:9). Otro fue transformado sin morir: Elias (2 Reyes 2:1-18), esto para demostrarnos una versión en miniatura del reino de los cielos. Moisés representa a quienes serán resucitados para heredar el reino de los cielos; Elías representa a aquellos que no pasarán por
        la muerte, sino que entrarán en el reino de Dios en ocasión de la venida de Cristo (1 Tesalonicenses 4:16-17).

        La Biblia SI demuestra que ellos dos tienen el cuerpo glorificado que tiene ahora Cristo y cuyas apariciones si se podían presentar, sin embargo ellos no son intercesores en ningún momento, ¿o tienes base bíblica para que nos lo demuestres?
        Además hay algo interesante en todo esto. María la madre carnal de Jesús (no madre espiritual porque Jesús es Dios eterno), no tiene un momento en la Biblia (como sí lo tienen Moises y Elias) en donde haya sido arrebatada y transformada en cuerpo glorificado, es decir que no tiene base bíblica coherente que nos demuestre su asunción y coronación en los cielos. La pregunta es ¿por que utilizan como intercesora a María, sabiendo que el mismo Moises fue más que ella?. Sin entrar en comparaciones, ambos fueron fieles a Dios siempre y merecen nuestro respeto y amor como hermanos en Cristo Jesús, pero de ahí a que se vuelvan nuestros intercesores???

        Dices: “los testimonios de los primeros cristianos, de los cuales hay testimonios de sobra en los que demuestran su fe en la intercesión de los santos.” Por favor Christian, me gustaría saber los versículos pues no los encuentro.

        Dices: “los primeros cristianos están convencidos de que los muertos interceden por nosotros.” También dime los versículos de estos por favor, quiero revisar su contexto.

        Dices: “Pensar que 1.600 años después de morir Jesús es cuando un grupo de escogidos comprendió la verdad, es ciertamente sorprendente, y en mi opnión, poco creíble.” Este grupo de “escogidos”, no están demostrando una nueva verdad, simplemente restauraron la verdad contenida en la Biblia que estaba opacada por el catolisismo romano. Antes de Lutero, tenía más infalibilidad el papa que la misma Biblia. Lo que hicieron estas personas fue restaurar lo perdido. Luego satanás con sus obispos protestantes lobos vestidos de ovejas, comenzaron nuevas sectas y religiones, y hoy tenemos al rededor de 30.000 tipos de nominaciones cristianas, pero son personas que siempre requieren de un líder o sumo sacerdote, en donde exista poder y jerarquías y el formato judáico vuelve y se repite. (aceptan a Cristo, pero con leyes). Así que católicos y protestantes están bajo leyes religiosas y no bajo la gracia.

        Dices: “Más vale analizar las creencias de las primeras generaciones de cristianos para dejar que ellos aclaren nuestras dudas en lugar de buscar nosotros nuevas interpretaciones.” Es exactamente lo que se debe hacer. Las primeras generaciones de Cristianos no tenían edificios, ni jerarquías, ni riquezas, ni ritos, ni santos, ni estatuas, ni imágenes, ni vestimentas ostentosas, ni influencia política, es más, bautizaban a adultos. Pedro no fue el primer papa, es más debió ser Pablo porque hizo más que Pedro, si de papas se trata, pero sin necesidad de comparar, ellos nunca se creyeron más que nadie sino iguales y Aquel que murió crucificado y resucitó de los muertos, es nuestro único intercesor entre Dios y los hombres (1 Timoteo 2:5).

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      • Mario, si tuviera que responder a todas tus preguntas tendría que escribir varios folios detallando todos los argumentos y citas necesarios. Me temo que eso está muy lejos de escribir aquí unos comentarios. Para argumentar esas cuestiones ya investigamos y escribimos en este blog los artículos que van tratando de los temas más importantes, y ya son bien largos, pero no podemos escribir artículos enteros y a medida y publicarlos aquí en los comentarios. Si quieres argumentos sobre los santos y sobre María tenemos ya parte de esos argumentos publicados en dos artículos (y faltan más artículos sobre el tema que llegarán en el futuro), así que si tienes curiosidad a ellos te remito:
        https://apologia21.wordpress.com/2014/01/18/el-culto-a-los-santos-en-la-iglesia-primitiva/
        https://apologia21.wordpress.com/2014/03/04/maria-en-la-iglesia-primitiva/
        Artículos que solo dan una visión general pero que para algunas de las cuestiones que planteas pueden servir.

        Haré aquí alguna aclaración sobre algunas de las cosas que has dicho.

        Cuando digo que tu fe es de raíces protestantes es porque el protestantismo nació sobre la base de la Sola Scriptura, la Sola Fides y la Sola Gratia, y aunque no sé exáctamente qué creencias serán las tuyas, está claro que subscribes esas tres “solas”, así que tus creencias nacieron del protestantismo. Por supuesto todos los protestantes y paraprotestantes consideran que su iglesia o sistema de creencias es la única que realmente restauró el cristianismo original, y todas las demás miles de iglesias están en el error, tanto o casi tanto como la católica. Eso es normal, si uno no creyera que su sistema de creencias es el verdadero entonces lo cambiaría. Pero el concepto de “restaurar” las creencias originales no deja de ser polémico, puesto que todos opinan que la restauración es la suya y las demás son errores de interpretación. Curiosamente la doctrina de la Sola Scriptura, en la cual se basan todos para hacer esa restauración arqueológica, es una innovación que impide cualquier restauración, pues ni los apóstoles ni los primeros cristianos sostenían una doctrina así. Las sagradas escrituras estaban libres de error porque eran inspiradas, pero nunca creyeron que fuera la única fuente de fe, sino que junto a esos escritos estaba la predicación apostólica, y no todas las doctrinas de la predicación quedaron reflejadas en los escritos que luego la Iglesia Católica consideró el Nuevo Testamento, aunque sí se fueron escribiendo en otros textos que sin ser inspirados reflejaban las creencias de esas primeras comunidades.

        Cuando yo te hablo de los primeros cristianos no me refiero solo a aquellos de los que se habla en Hechos o en las epístolas, sino a las primeras generaciones de cristianos, incluyendo por ejemplo a los discípulos de los apóstoles de primera y segunda generación, como San Policarpo, discípulo de San Juan evangelista o San Ireneo, discípulo de San Policarpo. Sus escritos están ya llenos de doctrinas católicas, habiendo ellos recibido el cristianismo directamente del discípulo San Juan, que vivió hasta finales del siglo I. Y entonces resulta que 15 siglos más tarde unos señores, solo con la Biblia en la mano, pretenden descubrir el cristianismo original y lo hacen contradiciendo frontalmente el cristianismo que gento como San Policarmo y San Ireneo (y otros contemporáneos del siglo I y II) tenían. Sigo diciendo que no parece nada creíble, pues no es lógico pensar que San Juan, por ejemplo, predicó el cristianismo tan mal que sus propios seguidores lo entendieron todo al revés. Claro que como sus escritos quedan fuera de valor por lo de la sola scriptura, entonces para vosotros es como si no existieran, pero para nosotros esos escritos tienen mucho valor porque nos muestran cómo entendían el cristianismo la gente que fue directamente formada por los apóstoles, y eso es lo que nosotros llamamos Tradición, las enseñanzas de los apóstoles, no costumbres humanas que hemos ido desarrollando, que eso es tradición pero en el sentido normal del término, no en el teológico. Los libros como El Mormón y esos otros que citas son también innovaciones recientes que nada tienen que ver con el cristianismo original, pero nuestra Tradición no es una innovación posterior, es la recopilación de las predicaciones apostólicas hechas principalmente por los primeros cristianos. Así que me temo que la pregunta que para ti es la prueba de hierro y el filtro que todo lo filtra, ¿dónde está eso en la Biblia?, es un filtro que solo sirve para aquellos que, como tú, comparten la errónea doctrina de la sola scriptura, que tanto daño ha hecho en el cristianismo. Nuestro filtro es doble, la pregunta sería ¿dónde está eso en la Tradición?, y después habría que probar si algo en la Biblia lo contradice o no, pues la Biblia es infalible. Pero para interpretar la Biblia correctamente hay que partir de la Tradición que la generó, no al revés. Y para nosotros el Antiguo Testamento no tiene el mismo nivel de claridad que el Nuevo, pues como ya te dije antes la verdad, que en el Nuevo Testamento está bien a la vista, en el Antiguo está velada pues la revelación de Dios fue progresiva e incluso tú mismo tendrás que admitir que las creencias de los israelitas del AT en muchos casos contradicen las enseñanzas de Jesús, así que usar una cita del AT que contradice una doctrina católica y pretender que eso demuestra la falsedad de esa doctrina, es un error de metodología. Con el AT en la mano y sacando un buen montón de citas podría yo demostrarte con absoluta claridad que Dios se complace con las actuales masacres de Gaza, por ejemplo (basta con leer el libro de Josué), y sin embargo frente a esas enseñanzas tenemos luego las revelaciones de Jesús en el NT en donde nos dice que Dios es amor y que al enemigo hay que amarle, no odiarle y menos matarle, en clara oposición a lo que el AT nos dice. Así que no creo que seamos nosotros los que estemos bajo la influencia del AT como sugieres, sino más bien ustedes, que cada vez que tienen que defender una idea acuden a una cita bíblica sin importarles en nada si esa cita procede del testamento viejo o del nuevo, en lugar de cosiderar siempre el contexto global de la doctrina de Jesús, como hacemos nosotros.

        Y solo un detalle más porque lo pones al final de tu comentario y lo tengo a la vista. Cuando una fe se está extendiendo por la predicación, es lógico bautizar solo a los adultos, pues son ellos los que se convierten, no vas a bautizar a un niño que no entiende. Es luego, cuando los adultos están bautizados, cuando empezarán a bautizar a sus hijos, pues los adultos dan a sus hijos su misma fe. Por eso los apóstoles bautizan a los adultos y luego ellos ya se encargarán de acudir a quien necesiten para bautizar a los suyos. El bautizo de infantes aparece ya documentado muy pronto, aunque por supuesto los nuevos conversos, que durante los primeros siglos fueron la principal fuente de entrada en la Iglesia, llegaban adultos y se bautizaban adultos. Pero la prueba más temprana de bautismo de niños está en el episodio de la conversión que hizo San Pedro a Cornelio, donde se bautizó él “y toda su familia”, lo cual incluía a todos los que vivían en su casa, esclavos y niños también, y en el NT vemos muchos ejemplos similares, cuando se convierte el pater familias, todas las personas de su domus son también bautizados, y nunca se mencionan excepciones. Además, puesto que Jesús dijo que el bautismo es necesario para la salvación y en su escena de dejad que los niños se acerquen a mí dejó claro que también de ellos es el reino de los cielos, ¿qué padre le negaría a sus hijos esa salvación que el bautismo da?. A tu pregunta de dónde aparece en la Biblia que los niños puedan ser bautizados yo te respondería con otra, ¿dónde en la Biblia se dice que los niños no puedan ser bautizados? Porque si hablamos de recibir o no la salvación, me parece una enorme temeridad negarle eso a un niño. Tampoco nadie le pidió permiso para darle la vida física. Si de mayor no acepta seguir a Cristo, ya abandonará él solo la fe, pero de niño un padre tiene la obligación de darle a su hijo todo lo que necesita, a nivel físico y espiritual, para que tenga una vida plena.

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      • Cordial saludo estimado Cristian.

        Sobre el comentario: “ni los apóstoles ni los primeros cristianos sostenían una doctrina así. Las sagradas escrituras estaban libres de error porque eran inspiradas, pero nunca creyeron que fuera la única fuente de fe…”
        Noto que los apóstoles siempre utilizaban como fuente única el Tanaj Judío para predicar y nunca otros escritos o tradiciones. ¿Qué cree usted?

        Hay algo que debo reconocer y si estaba en un error, el de decir que no era protestante pero en realidad si lo era hasta hace unos días, ya que definitivamente confiaba solo en la Biblia, pero al hablarme sobre los escritos de las siguientes generaciones Cristianas, me despertó el deseo de comenzar a estudiar sobre estos discipulos, para verificar su doctrina y esto fue lo que encontré:

        Policarpo fue un gran discípulo de Juan el apostol. De él he conseguido una epístola a los Filipenses en donde solo hace referencia a versículos bíblicos para instruir sin salirse de la enseñanza apostólica que en este caso es tal como la Biblia la enseña. No habló de Santos o de orar a los muertos, mucho menos de Maria.

        Iréneo era un apologísta al defender la doctrina cristiana con el gnostisismo que tomaba auge. Nunca dijo algo contrario a lo Bíblico. Y de María hizo una comparación solamente: “«Yerran quienes afirman que él nada recibió de la Virgen… De otro modo habría sido inútil su descenso a María: ¿para qué descendía a ella, si nada había de tomar de ella?» San Ireneo de Lyon (AH III, 22,1-2).
        Aquí Iréneo tampoco se sale de lo enseñado en la Biblia sobre Maria, de hecho reconozco que es una mujer bienaventurada, humilde, adoradora de Dios y necesitada de un Salvador, ella misma se consideró pecadora, pero tuvo una gran desición en sus manos, pues podía haberse negado a tener al Mesías, aunque su fe fue más fuerte y aceptó. Iréneo reconoce que María la virgen fue vital en la vida de Jesús ¿y que madre no lo es para su hijo?. De resto, no veo ninguna fuente de Iréneo o Policarpo que hable de interceder a través de Maria u otro santo. Solo la honra (respeta) como muchos, pero como hermana en Cristo y madre terrenal de Jesús, y no madre espiritual de Dios (Jesús).

        Eh estudiado sobre un historiador Eusebio de Cesarea que me sorprendió cuando escribió sobre la muerte de Policarpo. Eusebio fue un gran historiador (y me leeré si Dios quiere todos sus libros) del cristianismo primitivo. El dijo lo siguiente: “Pero el maligno… dispuso las cosas de modo que no nos fuera dejado su cuerpo (el de Policarpo), aunque muchos eran los que deseaban apoderarse de sus santos restos. En efecto, Nicetas… fue a suplicar al gobernador que no se nos diera el cadáver, diciendo: No vaya a suceder que abandonen al crucificado y empiecen a adorar a éste. Esto era una sugerencia de los judíos, quienes insistían en ello y aun montaron una guardia cuando nosotros fuimos a recogerlo de la pira. Ignoraban que nosotros ni jamás podremos abandonar a Cristo, que padeció por la salvación del mundo entero de los que se salvan, él inocente, por nosotros, pecadores, ni jamás daremos culto a otro alguno. Porque a él le adoramos porque es hijo de Dios, mientras que a los mártires les tributamos un justo homenaje de afecto como a discípulos e imitadores del Señor” EUSEBIO, Hist Ecles., I, 15, 3ss

        Me llamó la atención en donde aclara que “ni jamás daremos culto a otro alguno. Porque a él (Cristo) le adoramos porque es hijo de Dios, mientras que a los mártires les tributamos un justo homenaje”. Esto me dejó claro que ellos tenían muy bien el concepto de solo adorar, orar, mediar con Cristo y no con los hombres justos que morían como Policarpo. Solo honraban su memoria, pero no logré encontrar un escrito que dijera que mediaban con Maria o un santo distinto de Cristo.

        Por otra parte estudié la etimología de la palabra Católico y encontré efectivamente que esta palabra ya era usada desde la era de cristianos primitivos luego de los apóstoles, ya que en la Biblia no se encuentra dicha palabra.
        En resumen Catolico quiere decir universal y ellos cuando decían nuestra iglesia cristiana es católica, querían decir que nuestra iglesia en Cristo es general y para todos, pero la palabra catolico nunca se usó para designar la naciente religión cristiana, ellos tenían claro el concepo de que el evangelio de Cristo era para el mundo entero (algo católico, algo universal). Por favor Cristian, si me equivoco, me gustaría saber en que para seguir estudiando.

        Me dí cuenta también que el emperador Constantino en el año 313, aprobó el cristianismo, ya que siempre fue perseguido. Y que en el año 325 en el concilio de Nicea, estructuraron la religión con un papa o sumo pontífice (como lo tenían de costumbre en la religión romana) y se construyeron iglesias para su expansión. Pero luego de la muerte de constantino, el paganismo romano comenzó a mezclarse con el cristianismo, así que para el año 381 se dictó un credo “Creo en la Iglesia una, santa, católica y apostólica”. Los siguientes años demuestran que comenzaron a dictarse nuevos edictos e imponiendo doctrinas nuevas, como la oración a los santos, el bautismo de infantes, la misa, la mediación con María, etc, etc, etc. Antes no.

        Considero con estos escritos, que ustedes no están en la iglesia católica, sino más bien en la iglesia bajo el formato romano, osea la iglesia Romana y así se mantuvo hasta que llegó la revelión por medio de Martín Lutero y nació el protestantismo, que es querer ser como fue antes de la fusión romana con la iglesia cristiana.

        En conclusión, con orgullo me atrevo a decir lo que soy: Soy Cristiano de la iglesia católica y apostólica pero no romana, me siento orgulloso de ser protestante pero antes de todo, solo a Cristo me debo.

        Gracias Cristian por su seriedad y diplomacia para responder, dando buen ejemplo como hijo de Dios. Espero que me siga despejando dudas, y que me diga si estoy en un error. Pero por favor, coloca fuentes (páginas de Internet) para que me demuestres que estoy en un error o en la verdad.

        Fuentes: http://descubriendolaverdad.wordpress.com/2013/11/13/catolico-o-universal-cual-es-correcto/
        http://descubriendolaverdad.wordpress.com/2013/11/12/la-verdadera-catolicidad-de-la-iglesia/
        http://www.miapic.com/es-la-biblia-por-si-sola-suficiente-como-verdad-espiritual

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      • Mis más sinceras felicitaciones por tu osadía de comenzar a investigar las fuentes de la Iglesia Primitiva. Aunque tú opinas que esas fuentes confirman tus creencias protestantes, si sigues leyendo escritos de la Iglesia de los primeros siglos no tardarás en descubrir allí montones de doctrinas católicas que hasta ahora considerabas paganizaciones muy posteriores, como la presencia real de Jesús en la Eucaristía. Nuestro blog, que todavía es reducido, puede servirte de guía en ciertos aspectos, no tanto por lo que nosotros decimos sino por las continuas referencias que hacemos a esos escritos primitivos. Puedes mirar nuestro índice aquí: https://apologia21.wordpress.com/listado/

        En realidad sospecho que tu aproximación a San Policarpo y San Ireneo se ha hecho más bien a través de artículos en Internet en donde hablan de ellos y comentan algunos pasajes de sus textos, porque si te hubieras sentado a leer sus libros rápidamente te habría llamado la atención lo católicas que resultan sus doctrinas, así que te animo a que acudas a los libros y textos originales y no accedas a selecciones puntuales hechas por protestantes. A lo mejor me equivoco y sí estás leyendo sus libros, pero en tal caso no entendería por qué dices que no encuentras en ellos nada que contradiga las doctrinas protestantes, pues tal cosa es imposible, especialmente con San Ireneo, que es muy doctrinal y muy alejado de nada que pudiera hoy semejarse a un protestante.

        Cuando me pides que coloque fuentes (páginas de internet) para demostrarte si estás en el error o la verdad debo advertirte o aconsajarte que no es esa la manera de demostrar nada, pues esas páginas web están escritas por gente que defiende sus ideas, igual que nosotros defendemos aquí las nuestras (las católicas). Así que un artículo escrito por un mormón demostrando que Jesús y Dios no son la misma cosa, es un artículo que no “demuestra” nada, solo “muestra” la manera que tiene un mormón de ver las cosas y de interpretar la Biblia. Sin embargo nuestra manera de demostrar cosas es principalmente recurriendo a los textos bíblicos y a los escritos de los primeros cristianos, y ahí es donde se puede realmente demostrar si una creencia es auténtica o es una distorsión posterior.

        Y dicho todo esto empezaré respondiéndote al tema de la Tradición y por qué la sola scriptura no es doctrina ni bíblica ni lógica.

        La fe de los israelitas no se compiló por escrito hasta el siglo V a.C., hasta entonces había algunos escritos, como los salmos o los libros de ciertos profetas, pero muchos otros libros como el Génesis, el Éxodo, Deuteronomio, etc. eran parte de la tradición oral, e incluso había unas tres tradiciones orales diferentes, aunque hablanban de lo mismo, por eso en esos libros hay pasajes o escenas que dicen lo mismo pero con claras variaciones y a veces incluso contradicciones (como la creación del hombre o el nombramiento del rey David, por mencionar solo dos). Luego en el s. V a.C. todo lo que hoy es el AT se pone por escrito, pero parte de la tradición oral que se puso por escrito fue posteriormente rechazada y también parte de la tradición oral que no se puso por escrito siguió siendo aceptada por todos o por parte de los judíos. El ejemplo más claro y conocido es el de la resurrección de los muertos y la creencia en los ángeles, algo que los fariseos creían (aunque no estaba en aquellas escrituras) pero los saduceos rechazaban. (creo que esto ya lo decíamos en el artículo pero no estará de más recordarlo)

        Por cuestión evidente, al menos para mí, cuando uno defiende sus creencias puede citar fragmentos de un texto escrito, pero no cita creencias de la tradición oral porque no se puede citar cosas que no tienen una forma escrita fija. Por ejemplo, si yo escribiera un libro sobre la vida de mi hermano podría escribir citas de su cartilla escolar (la profesora de tal curso le puso esta nota: “bla bla bla”), pero no podría citar nada sobre el día de su boda, porque eso no está escrito en ningún sitio, solo está vivo en mi recuerdo, así que yo lo narraré pero no lo citaré. Igualmente Jesús o los apóstoles cuando citan algo, siempre será algo escrito, o sea, algo de las Escrituras del AT, pues no se puede citar más que lo que ya está escrito. El usar eso para defender que Jesús y los apóstoles solo citan las Escrituras y “por lo tanto” rechazan la tradición, es un argumento que no tiene lógica, pues como digo no pueden citar lo que no está escrito, solo explicarlo o defenderlo. Por eso vemos a Jesús defendiendo la creencia en la resurrección y a San Juan explicando la Eucaristía o la Transfiguración pero ni el uno ni el otro citan nada en ese caso, Jesús explica una creencia que estaba en la tradición (pero no escrita) y Juan narra un acontecimiento que él mismo vio (pero no había escrito).

        Cuando Jesús o los apóstoles predican, lo único escrito es lo que hoy llamamos el AT, lo que ellos llaman las Escrituras, así que solo cuando hablan de algo que está en las Escrituras usan citas, lógico. Cuando hablan de cosas que estaban en la tradición oral o que eran nueva doctrina cristiana, no citan nada, explican. (quizá te sorprendería descubrir que algunas de las doctrinas que la gente cree que trajo Jesús por primera vez en realidad son doctrinas que estaban en la tradición oral judía, por eso no aparecen escritas en la Biblia, pero claro, desde la sola scriptura esas doctrinas orales es como si nunca hubieran existido).

        Lo que hace la Iglesia es eso mismo, cuando nos referimos a doctrinas que aparecen escritas en la Biblia las citamos, pero cuando nos referimos a doctrinas que no están ahí escritas, sino que fueron predicadas por los apóstoles pero no escritas en el NT, entonces las defendemos y explicamos pero no las citamos porque son parte de la tradición oral, no proceden de un texto. Sin embargo, como esa tradición es apostólica, o sea, procede de las predicaciones de los apóstoles, para demostrar que esa doctrina tiene base apostólica debemos ver si las primeras generaciones de cristianos ya poseían esas creencias. Por eso cuando hablamos a un nivel más profundo, técnico y apologético, sí recurrimos a ctias de textos de esas primeras comunidades, no porque esa doctrina se encuentre ahí, pues esos textos no son revelados ni infalibles como la Bíblia, sino para demostrar que esa tradición oral apostólica ya estaba viva en la Iglesia desde los primeros tiempos.

        Pero hay algo muy importante que no puedes olvidar si quieres entender por qué los católicos creemos lo que creemos (y en realidad igualmente si quieres entender por qué los protestantes creen lo que creen). La Iglesia cristiana en sus primeros momentos de expansión se nutría de la fuerza del espíritu, igual que pasa como muchas comunidades evangélicas actuales, que son todo corazón y muy poca cabeza. O sea, que poseen una doctrina sencilla y la viven y promueven con pasión, pero sus creencias están llenas de agujeros en donde la razón se pierde. Por eso los fundamentalistas defienden la literalidad del Génesis aunque la ciencia tenga evidencia de que el universo tardó millones de años en crearse y que si Adán y Eva eran los únicos seres existentes entonces Caín tendría que haberse casado con Abel para tener hijos que serían fruto del incesto, probablemente tarados y además…. Ya, que luego Adán y Eva tuvieron más hijos, pero eso no resuelve el tema salvo por la importante parte de que si había hijos e hijas la cosa era más factible, pero genéticamente igual de inviable y moralmente igualmente reprobable.

        Pues bien, las primeras comunidades cristianas eran un poco de ese estilo, tenían unas creencias básicas muy firmes y las vivían y defendían con toda la pasión del converso, pero si alguien se sentaba a analizar racionalmente esas creencias (que por algo Dios nos hizo racionales) las encontraría llenas de lagunas y contradicciones.

        Por eso vemos que el más tardío de los evangelios, el de San Juan, es ya de un carácter muy diferente al de los 3 sinópticos anteriores, porque aquellos evangelios primerizos se limitan a contar las cosas, pero muy poco a explicarlas, mientras que San Juan, que ya escribe desde una Iglesia más madura y asentada (comparativamente) hace un evangelio centrado principalmente en explicar la doctrina, más que en contar historias.

        Por ese mismo motivo cuando la Iglesia va extendiéndose y asentándose en los primeros siglos, surgen todos los debates doctrinales y las correspondientes herejías, que no son más que un intento de los hombres por convertir esas creencias heredadas en un todo coherente y sólido, partiendo de la lógica convicción de que la doctrina cristiana, si era la verdad, tenía por fuerza que ser coherente y sólida. Por eso en cuanto la Iglesia se asienta comienza un período de reflexión y análisis que hace que se aclaren las doctrinas cristianas. No se inventan doctrinas, sino que toman la verdad A y la verdad B y concluyen “entonces C”. Y ten en cuenta que en la Biblia no encontrarás ese C, solo el A y el B, pero C se sigue necesariamente de ambas premisas. Lo que hacen los protestantes es decir que C es falsa doctrina porque ¿dónde aparece C en la Biblia? En ningún sitio, luego C es falso. Sola Scriptura.

        Pero si un protestante con su sola scriptura quiere aplicar ese razonamiento a fondo (no solo cuando le conviene), entonces tenemos que eliminar todas las Cs del critianismo y en tal caso prescindir de creencias como por ejemplo que Dios es uno y Trino y que Jesús es verdadero Dios y verdadero Hombre, entre otras muchas creencias que forman la base del cristianismo. Un protestante dirá que esas dos doctrinas tienen base bíblica de sobra, pero no es cierto, si solo te quedas con la Biblia y rechazas la lógica y la Tradición te encontrarás con que la Biblia te da argumentos sólidos para demostrar que Jesús y Dios son una misma cosa, e igualmente encontrarás (aunque los protestantes los dejan de lado) argumentos sólidos que demuestran que Jesús y Dios son dos cosas diferentes, tuvo que ser la Iglesia posterior la que aclarara las cosas cuando los herejes empezaron a negar la divinidad (o la humanidad) de Jesús. Por eso los paraprotestantes, como Mormones y Testigo, son en ese punto más razonables que los protestantes, pues llevan ahí la sola scriptura hasta sus últimas consecuencias y niengan la Trinidad y la preexistencia de Jesús porque ambas ideas no aparecen en la Biblia. Dicho de otra forma, en la Bibia aparece A y aparece B, pero no C, por eso ellos lo rechazan. Fue la Iglesia católica la que hizo el razonamiento y declaró C doctrina oficial.

        Y lo mismo hizo con otros asuntos como el de María. En la Biblia aparece A y aparece B, la Iglesia unió ambas ideas en un silogismo y concluyó C. Muchos de los primeros protestantes siguieron aceptando esa C mariana en sus principios (como el mismo Lutero), pero con el tiempo vencieron por goleada los que rechazaron la C mariana, pero sorprendentemente siguieron aceptando otras muchas Cs sin poner las mismas objeciones. Por eso tu reciente interés por los primeros escritos cristianos sin duda te aportará mucha luz nueva sobre la verdad del cristianismo, aunque en los escritos más antiguos en unas cosas encontrarás ya Cs y en otras aún verás solo A y B, pero pronto saldrán las Cs. Sin embargo verás en todos ellos desde el principio cómo muchas doctrinas católicas rechazadas por el protestantismo aparecen ya bien reflejadas, como por ejemplo la doctrina de la Transustanciación, la organización del clero como iglesia institucionalizada (con presbíteros, diáconos y obispos), la veneración a los mártires (que en los primeros años eran los santos de la naciente Iglesia) y de sus reliquias, el rezar a y por los difuntos, hacerles misas y muchas otras cosas que los protestantes rechazan por considerarlas paganas. Y si en verdad fueran cosas paganas (porque no están en la Biblia), entonces tendríamos que decir que los apóstoles no lograron transmitir la fe cristiana, sino solo provocar una mezcla de las enseñanzas de Jesús con el paganismo hasta el punto de que incluso la primera generación de conversos estaba ya totalmente contaminada. Nosotros preferimos pensar que el Espíritu Santo es eficaz y la evangelización fue eficiente y correcta, así que las creencias que esas primeras generaciones reflejan son creencias correctas, y nosotros las seguimos igualmente.

        Y acudiré ahora a San Ireneo, puesto que tú ya has dado el gran paso de dar credibilidad a sus palabras. Este obispo fue discípulo de San Policarpo, quien lo fue del mismo San Juan apóstol, nació en el año 130 d.C. y ya nos muestra que la reflexión de la Iglesia sobre la doctrina cristiana está muy avanzada un siglo después de la muerte de Cristo, y yo no he leído nada en él que contradiga al catolicismo (aunque ciertamente no todo el catolicismo está contenido en su obra, que no es tan grande). En concreto sus ideas sobre la Tradición son cien por cien católicas y totalmente contrarias a la postura protestante. Lutero rechazó la Tradición basándose en su interpretación personal (o de los suyos) a partir de varias citas bíblicas que él interpretó según su parecer; San Ireneo defendió la Tradición porque su maestro, San Policarpo, había sido instruido a fondo por el mismo San Juan, así que San Ireneo estaba muy seguro de cuáles eran las creencias verdaderas porque su mentor las había recibido de primera mano. Por otro lado es normal que San Juan sea el único evangelista que expresamente alude a la Tradición oral cristiana (al final de su evangelio), pues cuando él escribió, el cristianismo ya llevaba varias décadas de existencia y estaba extendido por un gran territorio, mientras que los otros evangelistas y apóstoles escribieron cuando la predicación apostólica estaba apenas iniciándose, o sea, cuando la Tradición estaba apenas comenzando a tomar forma, mientras que con San Juan la Tradición ya estaba mucho más desarrollada y San Juan reconoce su existencia como algo natural (ni todos los libros del mundo podrían contener la vida y enseñanzas de Jesús, tal como San Juan admite). No es pues de extrañar que sea el discípulo de un discípulo de San Juan quien con más fuerza defiende la Tradición frente a los ataques de los herejes, que no solo rechazan la Tradición de la Iglesia Católica (defendiendo una tradición propia y secreta) sino que incluso de las propias Escrituras toman y dejan lo que quieren (al igual que Lutero por decisión propia declaró varios libros de la Biblia cristiana como no canónicos).

        Resumiendo, esto es lo que San Ireneo pensaba sobre la Tradición (te copio extractos de una página web que resume su teología, pero si te lees sus obras, sobre todo su Contra los Herejes, tú mismo podrás comprobar esto y mucho más):

        La Escritura nace de la Tradición de la Iglesia, y a su vez le da origen: surge de la predicación apostólica y de ella saca su vida para, a su vez, transmitirla. Por ello ambas son inseparables. Cuando a la Escritura se la despoja de la Tradición, se la distorsiona, y, aun manteniendo la letra, se la fuerza a decir lo que el Señor no ha querido: manejando de esta manera la Palabra de Dios, se la convierte en palabra de hombres. Esta Tradición se conserva intacta en toda la Iglesia, que la predica siempre fiel a sí misma. Los signos de su legitimidad son:

        1º Los Apóstoles la confiaron a las iglesias que fundaron, y éstas la custodian desde el principio, de manera que es preciso acudir a ellas para conocer la doctrina original del Maestro [sin embargo sitúa la autoridad de Roma por encima de todas las demás, por ello, como Ireneo dice, «es necesario que cualguier iglesia esté en armonía con ésta, que es la más garantizada»]. El Señor envió el Espíritu Santo a los Apóstoles, a quienes constituyó en Iglesia, como guía en el conocimiento de la verdad. Ningún individuo tiene derecho de arrogarse la asistencia del Espíritu para enseñar la doctrina que le plazca: esto equivaldría a someter la verdad divina a las propias ilusiones e intereses.

        2º Todas las Iglesias mantienen la misma fe en las diversas regiones de la tierra, incluso no estando conectadas entre sí. Por eso, concluye, en muchas regiones en que la Escritura no se puede tener íntegra (por la dificultad, en aquellos tiempos, de conseguir los manuscritos), la Tradición mantiene la enseñanza de forma completa. Por eso San Ireneo concluye que, aun cuando por hipótesis no se hubiese consignado por escrito la doctrina, o se perdiesen los libros del Nuevo Testamento, la Tradición Apostólica quedaría garantizada por la Regla de la fe que la Iglesia mantiene desde los Apóstoles.

        Sacado de: http://www.mercaba.org/TESORO/IRENEO/02_hitos.htm#Heading24

        Como ves, ni nosotros mismos podríamos hacer un alegato en contra de la sola scriptura tan claro y fundado como lo hace San Ireneo, y estas ideas son de solo un siglo después de morir Jesús, en la tercera generación de cristianos. Pero tal como te dije antes, no te fies de lo que dice una página web, toma el libro de Versus Haereses y léelo tú mismo, y si después sigues pensando que la Iglesia Católica está paganizada y el verdadero cristianismo está en la tradición protestante, entonces no tendrás más remedio que rechazar todos los escritos de la Iglesia Primitiva y seguir pensando que fuera de la Biblia no existe nada.

        Yo tengo una de las poquísimas traducciones castellanas que hay de esta obra, pero he encontrado una traducción castellana online que te puede servir, sin necesidad de buscar el libro en papel:

        Haz clic para acceder a contra-los-herejes.pdf

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        Y ahora intentaré responder brevemente a las cuestiones concretas que tú planteas.

        TU COMENTARIO
        Sobre el comentario: “ni los apóstoles ni los primeros cristianos sostenían una doctrina así. Las sagradas escrituras estaban libres de error porque eran inspiradas, pero nunca creyeron que fuera la única fuente de fe…” Noto que los apóstoles siempre utilizaban como fuente única el Tanaj Judío para predicar y nunca otros escritos o tradiciones. ¿Qué cree usted?

        MI RESPUESTA
        Para empezar, Jesús (y supongo que también los apóstoles) sí hacen muchas referencias a textos y doctrinas judías que no se encuentran entre los libros del Antiguo Testamento (el Tanaj como tú dices). Ni yo soy experto en ese asunto ni creo que este blog se decida a escribir sobre ese tema porque no está dentro de sus planes prioritarios, pero en los discursos de Jesús podemos encontrar referencias a doctrinas encontradas entre los textos esenios de los rollos del Mar Muerto (donde hay muchos escritos judíos que no forman parte del Tanaj), y por poner otro ejemplo, la parábola de Buen Samaritano (creo que era esa) también procede de tradiciones judías más antiguas. Lo que ocurre es que si Jesús cita o cuenta algo del A.T. todos vemos rápidamente que está usando el AT, pero si usa material de la tradición judía entonces parece que esa historia, texto o doctrina es algo original de Jesús. Por poner otro ejemplo, como ya pone en el artículo, la creencia en la resurrección de los muertos no aparece en el A.T., pero sí estaba en la tradición oral conservada por los fariseos.

        Así que mi respuesta es que Jesús sí utiliza fuentes judías orales o escritas que no formaban parte del Tanaj. Sobre si los apostoles hicieron lo mismo, francamente, no tengo ni idea, ya te dije que no soy un experto en el tema, pero me basta con saber que Jesús lo hizo.

        Pero en cualquier caso tu alusión a ese asunto se supone que se debe a si es legítimo que los católicos demos valor a la Tradición apostólica además de a las Escrituras. Sobre ese asunto creo que ya te he contestado largamente más arriba. Y recuerda que no solo los católicos valoramos la Tradición, también los ortodoxos, coptos, melquitas, y muchas otras iglesias orientales. En realidad todas las iglesias cristianas han asumido desde siempre la Tradición como uno de sus dos pilares junto con la Biblia. Es la llegada del protestantismo la que supuso la aparición de una ruptura con la Tradición por parte de un sector cristiano que rompió con ella para iniciar una senda propia, y el resultado de tal aventura está hoy a la vista: los protestantes, al perder la referencia apostólica, se dividieron incesantemente en múltiples denominaciones, pues cuando la Biblia se queda sin su contexto doctrinal, las interpretaciones pueden multiplicarse. Sin embargo todas las demás iglesias (católica, ortodoxa y todas las orientales) han logrado mantener una doctrina común homogénea a pesar de los siglos de separación, incomunicación y en muchos casos aislamiento, lo que demuestra que la Tradición garantiza la preservación doctrinal, mientras que el rechazo a la Tradición es el camino seguro para la desviación doctrinal. Católicos y coptos, sin casi ningún contacto durante siglos, tenemos hoy en día prácticamente la misma doctrina religiosa, mientras que luteranos, calvinistas, metodistas y evangélicos, a pesar de haber estado siempre juntos e incluso revueltos, solo han conseguido distanciarse aún más unos de otros y generar cientos o miles de nuevas iglesias cada vez más diferentes entre sí y diferentes de sus antecesores, hasta el punto de que si Lutero levantara la cabeza renegaría de casi todo lo que es hoy en día el protestantismo y es mi opinión que se sentiría mucho más próximo del catolicismo (que afortunadamente dejó atrás buena parte de la corrupción y abuso de poder que por aquella época Lutero rectamente detestaba).

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        SAN POLICARPO Y SU EPÍSTOLA A LOS FILIPENSES

        DICES: “he conseguido una epístola a los Filipenses en donde solo hace referencia a versículos bíblicos para instruir sin salirse de la enseñanza apostólica que en este caso es tal como la Biblia la enseña. No habló de Santos o de orar a los muertos, mucho menos de Maria.”

        Pues no, no habló de santos o de orar a los muertos o de María porque su carta no trataba de esos temas, no era un catecismo ni un compendio doctrinal, sino un testamento moral sobre cómo debían vivir y comportarse los cristianos filipenses, así que se limita a hablar de eso y no de todo. Sin embargo te equivocas cuando dices que “solo hace referencia a versículos bíblicos”. En realidad toda su carta está llena de citas de las cartas de Pablo, de la primera de Pedro y de la carta de Clemente de Roma a los corintios, y si mal no recuerdo no hay ni una sola cita del Antiguo Testamento. Como ves, usa solo unos cuantos libros bíblicos, pero también usa un texto que no es bíblico pero sí parte de la Tradición: la carta de Clemente a los corintios, y además resulta que Clemente I es el segundo o tercer papa de Roma, conocedor de Pedro y Pablo y nombrado obispo de Roma por ellos mismos, y justo la epístola a los corintios nos muestra claramente a un obispo de Roma actuando como papa, o sea, como quien tiene autoridad sobre toda la Iglesia universal (católica) y no solo sobre los fieles y clero de su zona, como era el caso del resto de obispos.

        Cuando dices que San Policarpo en su carta nunca se sale de las enseñanzas apostólicas, pero por supuesto, faltaría más, quien se sale de las enseñanzas apostólicas se sale del cristianismo. Lo que nosotros afirmamos es que las enseñanzas apostólicas se conservan en parte en la Biblia y en parte en la Tradición, pero no seguimos doctrinas que no sean apostólicas (en nuestra humilde opinión, los protestantes sí, pues al inventarse cosas como la sola scriptura o el Rapto están creando doctrinas que nunca estuvieron en el cristianismo anteriormente).
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        SAN IRENEO

        Dices que Ireneo nunca dijo algo contrario a lo bíblicos. Los católicos pensamos que nosotros tampoco decimos algo contrario a lo bíblico. Precisamente en este artículo que estamos comentando, la carta de un protestante, explicamos que la pregunta para saber si una doctrina es falsa no debe ser ¿dónde dice eso en la Biblia? Sino ¿dónde dice la Biblia que esa enseñanza de la Tradición sea falsa? Si lo dice la Biblia es cierto, si lo dice la Tradición “y la Biblia no lo contradice” entonces es que también es cierto. Así funcionamos nosotros. Pero te aseguro que si coges ciertos textos de San Ireneo, los re-escribes para decir exactamente lo mismo pero de una forma diferente, con lenguaje actual, y se los presentas a un teólogo protestante (o a un pastor evangélico), sin duda encontrará allí un montón de doctrinas “antibíblicas”.

        San Ireneo defiende la primacía papal, la presencia real de Jesús en la Eucaristía, la organización de la Iglesia en torno a los obispos y muchas otras doctrinas consideradas por los protestantes como invenciones católicas. En cuanto a la Virgen dices:

        Y de María hizo una comparación solamente: “«Yerran quienes afirman que él nada recibió de la Virgen… De otro modo habría sido inútil su descenso a María: ¿para qué descendía a ella, si nada había de tomar de ella?» San Ireneo de Lyon (AH III, 22,1-2).

        Ahí también te equivocas, pero solo porque todavía has leído muy poco de San Ireneo. En realidad es Ireneo el primer “teólogo mariano” de la Iglesia. En sus escritos encontramos bien desarrollada la doctrina de María como la Nueva Eva, doctrina que ya había aparecido anteriormente en los escritos de Justinos, y al igual que San Pablo creó la doctrina del Nuevo Adán, tampoco sería imposible que San Juan (el apóstol que más en contacto estuvo con la Virgen) hubiera creado la doctrina de la Nueva Eva (pues en el Portento del Apocalipsis se pueden ver conexiones entre esa mujer, Eva y María). En la temprana doctrina de la Nueva Eva (tres generaciones después de Cristo) se nos habla claramente de María como un ser humano que asumió un papel en la salvación muy por encima del de cualquier otro ser humano, conviritiéndose en cierto modo en “corredentora” (no porque ella salve sino porque sin ella la salvación no hubiera sido posible). Ireneo defiende que si la primera mujer, Eva, actuó con Adán para traernos el pecado, la Nueva Eva, María, colaboró con el Nuevo Adán, Jesús, para traernos la salvación. Nos presenta a María como el reverso de Eva, mujer virgen, sin pecado y madre espiritual nuestra y le da el título de “nuestra más eminente abogada” (“abogada nuestra”, como aún decimos los católicos en la Salve Regina) lo que luego se desarrollará en la doctrina de la intercesión de la Virgen. Lo que Ireneo está empezando ya a hacer con María es la regla de A y B, entonces C, y ese silogismo será continuado en las siguientes generaciones cristianas hasta tener una doctrina mariana ya casi desarrollada del todo hacia finales del siglo III, pero en realidad, con la doctrina mariana que San Ireneo expresa en sus escritos nos basta para ver que toda la doctrina mariana católica (o la de las iglesias orientales) encaja con estas creencias que vemos en la primera mitad del siglo II.

        Como ejemplo te copiaré este fragmento de “Contra los Herejes”:

        Eva se mostró desobediente: desobedeció cuando era todavía virgen. Así como Eva, esposa de Adán pero todavía virgen […] desobedeció, y por eso atrajo la muerte sobre ella misma y sobre todo el género humano, así María, desposada pero virgen, al obedecer, obtuvo la salvación para sí y para todo el género humano.

        Por lo tanto yo, como católico, he leído los escritos de San Ireneo encontrando que en nada contradicen mis creencias, sino que las confirman, pero un protestante no puede leer a San Ireneo sin encontrar multitud de pasajes que chocan frontalmente con su fe. Cierto es también que cuando Lutero rompió con la Iglesia muy pocos de estos escritos de los primeros cristianos se conocían en Occidente, y por ello no fue posible usarlos como argumentos en las disputas doctrinales entre católicos y protestantes. Cuando los occidentales pudimos por fin acceder a estos escritos (muchos de ellos perdidos en remotas bibliotecas de monasterios aislados bajo el dominio musulmán), el protestantismo ya estaba asentado y estructurado y los nuevos descubrimientos no pudieron ya usarse para poner en duda las nuevas creencias protestantes.

        En cuanto a María, te remito una vez más al artículo que tenemos ya publicado, que a su vez solo es introducción general a un tema que trataremos más pormenorizadamente en una futura serie de artículos: https://apologia21.wordpress.com/2014/03/04/maria-en-la-iglesia-primitiva/
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        EUSEBIO DE CESÁREA Y EL CULTO A LOS SANTOS

        También haces mención a lo que Eusebio comenta sobre el martirio de San Policarpo, cuyas actas originales cita. Ese martirio se produjo en torno al año 155 y en el fragmento que tú citas puede que no encuentres nada especialmente católico, pero yo sí. Ahí se ve lo mucho que aquellos cristianos de segunda y tercera generación valoran los restos de un santo (algo que se ve con más claridad en otros textos de la época en los que se menciona que los huesos de los muertos en la hoguera o por las fieras son recogidos en capillas levantadas en su honor, en las cuales se celebran misas en su memoria). Eso es un argumento a favor de la veneración de las reliquias, tan denostado por los protestantes. También se ve las bases del culto a los santos. Si tú, como todos los protestantes, crees que los católicos “adoramos” a los santos, entonces pensarás que ese texto deja bien claro que solo se adora a Cristo. Pero es que nosotros solo adoramos a Cristo, y veneramos a María y a los santos, así que lo que los católicos modernos llamamos “venerar”, ese cristiano primitivo que escribió el acta del martirio llama “tributar justo homenaje de afecto”. Como te digo, en otros textos del siglo II y III vemos expresado con más claridad en qué consiste ese homenaje de afecto, y está relacionado con la veneración de sus reliquias y las oraciones y misas en su honor. Algo que es común a todas las ramas del cristianismo de origen apostólico, o sea, todas las iglesias excepto las protestantes.

        DICES: Me llamó la atención en donde aclara que “ni jamás daremos culto a otro alguno. Porque a él (Cristo) le adoramos porque es hijo de Dios, mientras que a los mártires les tributamos un justo homenaje”.

        DIGO: Si eso te llamó la atención es solo porque piensas que nosotros adoramos a los santos, y nada más lejos de nuestras creencias. Solo a Dios se adora, ni a la Virgen ni a los santos. La creencia de que los católicos adoran a los santos es algo que está muy extendido entre los protestantes pero que es totalmente falso. Así que tu sorpresa es comprensible al encontrarte un texto antiguo de un católico primitivo que dice lo mismo que decimos los católicos modernos, pero que es muy diferente de lo que tú esperabas oír de un católico.
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        LA PALABRA CATÓLICA

        En cuanto al uso y significado de la palabra “católica”, te remito sin más al artículo que tenemos ya publicado sobre ese tema:

        https://apologia21.wordpress.com/2013/11/28/constantino-y-el-calificativo-de-catolico/

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        CONSTANTINO Y EL PAPADO

        Lo que dices de que el papado es una institución que el emperador Constantino creó en el año 325 es también una creencia muy extendida entre muchos protestantes, pero bastante desacertada. Ignoro en qué momento empezó a hablarse de “el papa” para referirse al obispo de Roma, pero lo que sí está claro es que los obispos de Roma desde el principio tuvieron un papel principal dentro de la Iglesia por encima del resto de los obispos de la cristiandad, y en ese asunto nada tiene que ver Constantino, cuyas únicas intervenciones fueron más bien para restar poder a una figura que en cierta medida podía limitar el suyo. Este asunto de la relación entre Constantino y el papado lo hemos tratado también en un artículo:

        https://apologia21.wordpress.com/2013/10/18/los-patriarcados-constantino-y-la-autoridad-del-papa/

        Pero te comentaré, por si no quieres leer tanto, que la primera señal clara que tenemos de que el obispo de Roma es el único con jurisdicción universal, está en la carta que San Clemente I escribió a los Corintios. San Clemente fue el tercer obispo de Roma, discípulo directo de San Pedro y San Pablo y nombrado sucesor por ellos mismos, y escribió su epístola alrededor del año 80, o sea, unos 50 años después de morir Jesús.

        Cada obispo tenía su jurisdicción y no tenía autoridad fuera de ella. Algunos obispos, por la importancia de su sede, tenían además cierta autoridad sobre los obispos de toda su zona, lo que con el tiempo daría origen a los patriarcados, pero un patriarca no podía meterse en los asuntos internos de otro patriarcado, así pues el obispo de Antioquía podía involucrarse en los asuntos de la iglesia de Corinto, pero no opinar en asuntos de la iglesia de Alejandría o de Lyon. Y sin embargo en esa epístola de Clemente vemos cómo el obispo de Roma se mete a poner orden en el jaleo que se arma en la iglesia de Corinto, que está fuera de la jurisdicción de Roma. Pero si Clemente se inmiscuye en los asuntos de Corinto no lo hace por ser obispo de Roma, sino por ser papa, o sea, porque como cabeza de la Iglesia universal, tiene potestad en todas las iglesias locales, sean o no de su patriarcado.

        Pero además, no vemos al obispo romano escribiendo a los corintios solo para opinar, sino que les habla con total autoridad e incluso les amenaza en caso de desobediencia. Cito un fragmento de esa carta:

        “Les escribimos para amonestarlos. Ustedes los que fueron causa de sedición sométanse a sus presbíteros y reciban su corrección con arrepentimiento. Mas si alguno desobedeciere las amonestaciones que yo les envío, sepan que se harán reos de un gran pecado y se expondrán a un gran peligro.”

        Y estas palabras se escribieron aún dentro del siglo primero, según muchos expertos, antes incluso de que se escribiera el Apocalipsis, así que nos encontrarnos todavía en la era apostólica. Si el papa Clemente se hubiera excedido en su autoridad de forma tan descarada e inapropiada estando aún vivo el apóstol San Juan, tal hecho habría sido de suficiente gravedad como para que el propio apóstol, que además vivía cerca de Corinto, alzase su voz y condenase la postura del obispo de Roma. Pero ante la autoridad reclamada por el romano, nadie en la Iglesia entera alzó la voz ni protestó, de hecho Eusebio de Cesarea, al comentar sobre esta carta, nos dice que los cristianos de Corinto recibieron dicha misiva con gran reverencia y alegría, haciendo caso de lo que Clemente les pide y guardando la carta con tal veneración que en muchas iglesias orientales dicha epístola se incluyó entre los libros del Nuevo Testamento como si fuera inspirada.

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        Por último DICES:
        Los siguientes años demuestran que comenzaron a dictarse nuevos edictos e imponiendo doctrinas nuevas, como la oración a los santos, el bautismo de infantes, la misa, la mediación con María, etc, etc, etc. Antes no. Considero con estos escritos, que ustedes no están en la iglesia católica, sino más bien en la iglesia bajo el formato romano, osea la iglesia Romana y así se mantuvo hasta que llegó la rebelión por medio de Martín Lutero y nació el protestantismo, que es querer ser como fue antes de la fusión romana con la iglesia cristiana.

        Nosotros estamos escribiendo una larga serie de artículos en los que intentamos ir demostrando que esa creencia protestante que tú exhibes no es cierta. Todas esas doctrinas que mencionas no fueron inventadas por la Iglesia primitiva en época de Constantino y posterior, sino que ya existían, y lo que ocurrió es que a medida que grupos de herejes ponían en duda una creencia, la Iglesia se veía obligada a reaccionar y convocar concilios para zanjar la polémica, declarando oficialmente una u otra doctrina. No se inventan la doctrina, sino que la defienden, por eso no suelen declararse dogmas hasta que alguien los ataca.

        Aquí tienes el índice de la serie dedicada a ese asunto (aún inconclusa): https://apologia21.wordpress.com/2012/11/24/fundo-constantino-la-iglesia-catolica/

        Un consejo, léete el libro llamado la Didaché. Es un librito, tipo catecismo, escrito a mediados del siglo primero, o sea, cuando San Pedro y San Pablo aún vivían, y por ello resulta tremendamente interesante. Comenta sobre algunas doctrinas cristianas en un momento en que éstas están aún formándose, y da instrucciones a los catecúmenos y también detalla cómo celebrar una misa y las oraciones que hay que recitar para celebrar la Eucaristía. Así que la idea esa que expresas de que las misas católcias son una invención posterior a Nicea resulta claramente falsa, basta con leer este librito y ver cómo esa comunidad de cristianos de la era apostólica celebraba sus misas de forma muy parecida a como los católicos, ortodoxos y demás iglesias orientales seguimos haciendo hoy en día. No hay nada evangélico en sus celebraciones dominicales, salvo quizá la importancia que dan a los profetas.
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        Y ya para despedirme te diré que es un placer discutir sobre estas cosas con alguien que tiene creencias diferentes pero que muestra un gran respeto por el otro y que además no tiene miedo de iniciar una sincera búsqueda de la verdad. Tu actitud me hizo recordar la mía propia cuando seducido por el protestantismo descubrí los textos de la Iglesia Primitiva. Fueron precisamente los evangélicos quienes me hicieron interesarme por esos textos, pues como ellos siempre afirman ser el reflejo de la Iglesia Primitiva, mi curiosidad por dicha Iglesia me empujó a conocerla mejor, más allá del libro de los Hechos, hasta sus propias palabras. Mi sorpresa fue mayúscula cuando descubrí en esos textos que los cristianos de los siglos primeros tenían muy poco que ver con los evangélicos y mucho que ver con los católicos actuales. Ese viaje de investigación a mí me trajo de vuelta a la Iglesia Católica, pero no sabemos hacia dónde te llevará a ti, tendrás que descubrirlo por ti mismo pero desde aquí te deseo lo mejor y en lo que yo pueda ayudarte o aclararte, cuenta conmigo, pero por favor considera que yo no soy infalible ni lo sé todo. Solo soy un miembro del equipo de Apología, no necesariamente el mejor formado ni el más entendido, solo el encargado de la parte online, pero dentro de mis posibilidades haré lo posible por ayudarte.

        Lectura recomendada: la Didaché, Epístola de San Clemente a los Corintios, Contra los Herejes (de Ireneo de Lyon). Para empezar.

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      • Los enlaces que te puse si son protestantes, pero si buscas un diccionario de etimología para la palabra católico, vas a encontrar en todas la misma respuesta (a menos de que sea un diccionario de la iglesia romana), así que también consulté páginas neutras. Además los protestantes no hablan de los padres de la iglesia, así que para encontrar escritos de ellos, consulté fuentes neutras en Internet y no católicas romanas porque ya estoy en este blog.

        Con respecto a la tradición oral, tienes razón, nunca vamos a saberlo todo, pues siempre hay mucho más y expongo el ejemplo de nuestro nacimiento en donde solo sabemos que somos hijos de nuestras madres por el registro médico, pero los detalles acontecidos son orales y queda en nosotros creer o no. Pero esto también puede ser un engaño ¿o no?. Nos pueden decir mentiras nuestras madres sobre lo que no está escrito y solo la verdad que conocemos es que nacimos de ella y en el hospital X. Por lo tanto, está en la decisión de un ser humano creer en lo escrito y canonizado por 72 sabios (Septuaginta) o creer en la tradición oral.

        Jesús dijo en Marcos 7:7-9: “De nada sirve que me rinda culto: sus enseñanzas son mandatos de hombres. Porque ustedes dejan el mandato de Dios para seguir las TRADICIONES de los hombres. También les dijo: – Para mantener sus propias tradiciones, ustedes pasan por alto el mandato de Dios” (DHH). El contexto de este pasaje demuestra que los religiosos llevan tradiciones impuestas por hombres, para no desagradar a Dios supuestamente, que es exactamente lo que hacen las iglesias católica romana y las evangélicas, con leyes y ritos que no están en la Biblia, a menos de que descontextualicen un versículo como el de los diezmos por ejemplo. Incluso hasta llegan a invalidar los mandamientos dados por Dios con sus propias tradiciones (a esto se refirió Jesús).

        Dices: “Lo que hace la Iglesia (romana) es eso mismo, cuando nos referimos a doctrinas que aparecen escritas en la Biblia las citamos, pero cuando nos referimos a doctrinas que no están ahí escritas, sino que fueron predicadas por los apóstoles pero no escritas en el NT, entonces las defendemos y explicamos pero no las citamos porque son parte de la tradición oral, no proceden de un texto”.
        Eh aquí una gran posibilidad de engaño. ¿Quién garantiza que lo que no esté escrito, sea cierto? Creer en la tradición oral, es creer en los detalles de seres humanos y confiar en un ser humano es peligroso (Jeremías 17:5-6). Volvemos a lo de lavarse las manos, o a lo del registro de nacimiento por ejemplo.

        Dices: “(La iglesia romana) No se inventan doctrinas, sino que toman la verdad A y la verdad B y concluyen “entonces C”. Y ten en cuenta que en la Biblia no encontrarás ese C, solo el A y el B”. Según ustedes, la Biblia no es fuente suficiente para conocer a Dios, entonces recurren a “periodos de reflexión y análisis” para terminar de conocer su voluntad, dando a entender que la Biblia es un libro más del montón que sumados a los escritos papales, de concilios, etc, forman un todo que terminó siendo la iglesia católica romana. Si ustedes dicen que ya está escrita toda la revelación (Biblia + catecismo + escritos papales + escritos de padres de la iglesia), están diciendo mentiras, porque según eso hace falta todavía reflexionar y analizar más y hallar más doctrina y tradición.

        ¿Acaso los 4 evangelios no reflejan el plan y la voluntad de Dios con la humanidad en su totalidad?. Los detalles que son el punto C que dices, no están reflejados en la Biblia, porque sería un libro interminable, por eso la Biblia es general para todas las edades y culturas, ya que si se centrara en los detalles de cada cultura, no habría Biblia por lo extremadamente extensa. Es por ello que existen miles de religiones en el mundo, por los detalles y tradiciones de cada cultura que imponen los humanos para agradar a un dios. Pero la Biblia, habla generalmente por todas esas culturas. Según ustedes, no han aprendido a interpretar el generalismo de la Biblia, sino que se deben enfocar en detalles dictados por humanos, que como bien sabemos, muchos fueron paganos e impíos (me refiero a cantidades de papas malévolos que tuvo la iglesia romana). ¿Como creer en todo lo que digan, luego de la generalidad de la Biblia?.
        Además la Biblia es la revelación de Dios al hombre, y los libros que conocemos cristianos de hoy, y los escritos de los discípulos de Juan por ejemplo, son iluminaciones, explicando lo mismo de la Biblia en otras palabras, pues el Espíritu Santo habla a cada uno conforme entienda. Y así los católicos hayan canonizado la Biblia, en ese entonces estaban inspirados por Dios para hacerlo, las posteriores explicaciones alteraron el futuro cristiano.

        Sobre el escrito de Iréneo, no veo contradicción con el cristianismo primitivo y no certifica nada de la doctrina actual católico-romana). Pues su contexto va enfocado a la tradición apostólica que conocemos en la Biblia. Nada nuevo hay en sus escritos, solo exhorta a continuar con la tradición inicial conocida desde Jesús. Sobre los demás escritos como el de María por ejemplo, solo está enseñando que su virginidad fue real porque ya habían gnósticos inventando mitos. No la declara intercesora y madre que ruega por nosotros los pecadores. De todas maneras muchas gracias por el enlace, el cual estudiaré más detalladamente.

        Debemos reconocer que los apóstoles se reunían en casas o en donde fuera oportuno, como Jesús que predicaba en cualquier parte (no solo en el templo). Además si buscamos en donde predicaba Policarpo por ejemplo, estoy seguro que no fue en un edificio llamado catedral, y tampoco existían tantos ostento ni estatuas por ejemplo. Se que eran perseguidos por los Judíos y Romanos y esto no les facilitaba las cosas. ¿pero acaso no será posible predicar el evangelio en casas por ejemplo? ¿son necesarios tantos ostentos? ¿son necesarias tantas imágenes?. Es eso lo que confunde. Es obvio que la iglesia catolico-romana tiene muchas cosas nuevas y todo comenzó cuando los cristianos dejaron de ser perseguidos según otros artículos de su blog que he leído.

        Sobre este comentario: “Solo a Dios se adora, ni a la Virgen ni a los santos. La creencia de que los católicos adoran a los santos es algo que está muy extendido entre los protestantes pero que es totalmente falso.” Puede que tu si apliques este concepto, pero es gran piedra de tropiezo para aquel débil en la fe. No digo que sean ustedes adoradores de santos e imágenes, pero la gran mayoría de fieles a la fe católico-romana, pone su fe en determinado santo o ángel. ¿Si este concepto Satanás lo utiliza en contra de la misma doctrina católico-romana, que les cuesta quitar de en medio la veneración a los muertos? ¿No será porque de esto se consigue buen beneficio económico? Si yo amo a mi hermano de corazón, yo trato en lo posible de que no se pierda entregando su fe a un santo y no a Cristo. Y si la enseñanza sobre la veneración vs adoración existe por medio del catecismo, el método no está siendo el adecuado actualmente, que por amor, por lo menos deberían cambiar.

        Cuando dices: “lo que sí está claro es que los obispos de Roma desde el principio tuvieron un papel principal dentro de la Iglesia por encima del resto de los obispos de la cristiandad”. Aquí hay una contradicción, porque antes del año 325, ningún obispo va a ser nombrado públicamente como papa sabiendo que la comunidad cristiana estaba escondida adorando a Dios porque eran perseguidos. Esos sumos pontífices ya existían para la religión pagana de Roma, así que mezclar los obispos cristianos en sumisión, no es comparable a los obispos del paganismo romano antes del 325. Luego, obviamente la aceptación de cristianos en Roma sufrió un cambio y ahora el tal sumo pontífice del paganismo Romano, puede ser el papa cristiano que hoy conocemos sin necesidad de persecución.

        El hecho de que Clemente de Roma se haya involucrado con la iglesia de Corinto fuera de su supuesta jurisdicción, no aparece citada la palabra “papa”. De allí que se haya sugerido que su presentación como “lista papal” no sea del todo correcta en cuanto al sentido del obispado se refiere, sino que se trate de un enunciado ordenado del que se valió Iréneo para establecer la sucesión apostólica en la Iglesia. Lo dice una página neutra: http://es.wikipedia.org/wiki/Clemente_de_Roma#Papado_de_Clemente

        Además Clemente no está excediéndose en su autoridad de forma descarada, pues cumple su papel de anciano de la Iglesia de Cristo tal cual como la Biblia lo enseña, en el cual tiene todo el derecho de reprender a hermanos pecadores.

        Sobre La Didaché dicen páginas web neutras: Desde que fue encontrada en 1873 y publicada en 1883, la Didaché ha sido fuente inagotable de estudios y objeto de diversas controversias. ¿Quien garantiza de que este libro exponga la verdad sobre los apóstoles? Si creemos en todos los libros que aparezcan, hoy podríamos ser ateos por haber leído el código Davinchi, por eso es que hay que creer en 4 testimonios y no en un libro que descubren en 1873 cuando la iglesia romana tenía tanto poder.

        Como conclusión: Debemos tener mucho cuidado de no caer en el mismo error que los fariseos, ya que las tradiciones pueden apartarnos de Dios al conseguir nuestra propia auto-justificación. Debemos tener nuestra mente siempre atenta a la Palabra de Dios, a desechar doctrinas de hombres (así sean muy debotos) y obedecer lo que Dios nos ha mandado.
        Muchas veces nosotros fabricamos tradiciones basadas en la Palabra de Dios, y nos vamos acostumbrando a seguir estas tradiciones o mandamientos de hombres. Al pasar el tiempo solamente se recuerdan las tradiciones pero no el origen (la Biblia) y se siguen practicando porque “siempre se hizo así”.
        Cada vez que la tradición pese mas que la Biblia debe ser desechada o al menos examinada para restituirla a su estado original. Esto nos mantendrá con un espíritu humilde y cerca de Dios, ya que sabremos que no nos podemos salvar a nosotros mismos por nuestra justicia sino que dependemos de la justicia única de Dios a través del único abogado en los cielos: Jesucristo.

        Postdata: Se que no es posible que usted de otra razón contraria a lo que hay en el Blog, de lo contrario tendría que cerrarlo y como sea se va a defender. Pero lo exhorto como hermano en Cristo a que busque respuestas solo en Dios y no en humanos. confíe de que El es suficiente para enseñarnos todo. Personalmente yo solo he estudiado la Biblia (sin necesidad de aprender de teólogos y pastores) y se que muchos en el mundo lo están haciendo así, pues la Palabra de Dios NO es de interpretación privada. Para mi no han sido necesarios otros libros sagrados y yo entiendo lo de la trinidad y la doctrina cristiana apostólica, y aunque me falte por aprender, no creo en nuevas “revelaciones”, que cada denominación cristiana tiene (Ej: Mormones, Brahamismo, Testigos de Jehová, etc), todos ellos creen que la Biblia tiene solo la explicación de A y B pero no de C, y que luego llega la respuesta C por parte de Dios a través de un ser humano (llámese papa, profeta, padre de la iglesia, etc), indicándonos con engaños de que era el complemento de lo que faltaba por aprender de la Biblia.
        Por otra parte, soy Cristiano auténtico, no protestante y no romano. El protestantismo nació de un concepto de la iglesia romana a los hermanos que comenzaron a dejarse guiar por el Espíritu Santo y se apartaron de dicha denominación. Pero sabemos ambos de que después del concilio de Nícea en el 325, el cristianismo apostólico tuvo una fuerte renovación, concluyendo así de que antes de este año, las cosas se conservaban como nos lo enseñó Jesús. Esto era cristianismo auténtico que es el que muchos quieren restaurar, pero solo es posible si Dios lo quiere así, que no creo, pues quiere probar la fe de muchos.

        Agradecimientos: Gracias estimado Cristian, créeme que voy a estudiar bastante y todo esto me sirve para complementar mi aprendizaje, solo estoy bajo la enseñanza de Dios y dejo que el me guíe a algunas páginas web como esta por ejemplo. Seguiré leyendo el Blog y quizá opinando. Igual tampoco soy infalible y creo que ningún ser humano lo irá a ser hasta el momento en que estemos con Cristo que es mi mayor deseo y que espero nos podamos conocer allá personalmente.

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  4. en mis encuentros de grupo comparto estos articulos, y la verdad es que cómo nos aclara nuestra fe.
    Mis companeros se empiezan ha enamorar de la iglesia.

    muchas gracias.

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