Adventistas, Constantino y la elección del domingo


El domingo en la Iglesia primitivaPuesto que muchos hoy acusan a la doctrina católica de ser el resultado de la paganización que Constantino hizo del cristianismo en Nicea, vamos a ver qué hay de cierto en todo ello. Este artículo pertenece a la serie CONSTANTINO O LA IGLESIA PRIMITIVA. De los 10 puntos que nos dispusimos a analizar, veremos hoy el 8, asunto conflictivo para algunas denominaciones paraprotestantes (como los Adventistas del Séptimo Día y otros grupos sabatistas), defensoras de que el día de descanso debería ser el sábado, como en la religión judía:

1- La presencia real de Jesús en la Eucaristía
2- La consideración de que la misa católica es un sacrificio
3- Jerarquización de la Iglesia
4- Refuerzo de la autoridad del obispo de Roma
5- Se da el nombre de “católica” a esta nueva iglesia que él fundó.
6- La veneración a la Virgen y a los santos
7- Divinización de Jesús
8- Celebración del día del Señor en domingo
9- Selección del canon bíblico
10- Creación del rito de la misa católica

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8- Constantino cambia el día de descanso cristiano al domingo, día pagano del sol

En una web adventista nos encontramos la siguiente afirmación:

Un estudio cuidadoso de las fuentes históricas existentes en los siglos primero al quinto revela el hecho sorprendente de que la transferencia de la santidad del verdadero sábado bíblico al domingo fue un proceso largo y gradual. El Dr. Kenneth Strand, profesor de Historia de la Iglesia, en la Universidad de Andrews, en Berrien Springs, Míchigan, categóricamente afirma, “Hasta el segundo siglo no hay evidencia concreta de una celebración cristiana semanal del domingo, en ninguna parte. Las Primeras referencias específicas durante ese siglo, vienen de zonas de Alejandría y Roma que ya habían rechazado la observancia del séptimo día sábado desde muy temprano.” (The Sabbat in Scriptures and History, pág. 330, Review and Herald Publishing Association, 1982)

libro de Kenneth Strand

Más bien lo que resulta sorprendente es que un profesor de universidad especializado en historia de la iglesia tras estudiar cuidadosamente las fuentes históricas llegue a la conclusión de que lo blanco es negro. Otra cosa sería si pudiera mostrar evidencia de que en el siglo primero los cristianos celebraban la misa en sábado, tal como ellos afirman. Además comete otro error, pues hace clara referencia a una cita del historiador Sócrates el Escolástico (siglo V) al señalar que la celebración dominical es una innovación de Roma y Alejandría que se irá imponiendo progresivamente en todo el mundo:

“A pesar de que casi todas las Iglesias de alrededor del mundo celebran los sagrados misterios el sábado de cada semana, no así los cristianos de Alejandría y de Roma que se rehúsan a hacerlo, esto debido a alguna tradición antigua“. (Sócrates Escolástico, Historia Eclesiástica, Libro V, Cap. 22, c. año 439)

Esta cita, a pesar de lo que aparenta, no tiene nada que ver con la observancia del sábado, aunque es sistemáticamente usada por los adventistas como una de sus principales pruebas. En realidad esa cita sirve más para reforzar el catolicismo que el adventismo. Su significado completo está detallado en el apéndice 3 adjunto, acuda allí para entenderlo, pero aquí ya le adelantamos que la cita de Sócrates no apoya para nada las pretensiones de este Dr Kenneth Strand, que por si no lo había adivinado, es adventista.

En este artículo estudiaremos diversas fuentes de los siglos I al IV (hasta la llegada de Constantino) para demostrar que la celebración dominical es la habitual desde el nacimiento de la Iglesia e incluso antes, desde la resurrección de Cristo. Pero antes aclaremos algunos conceptos.

En sus discusiones y razonamientos los adventistas (es de suponer que inadvertidamente) crean mucha confusión al mezclar varios conceptos diferentes, presuponiendo que cada vez que un texto habla de uno de esos aspectos se sobreentienden igualmente todo los demás, lo cual no es cierto. No es lo mismo el sabbat que el Día del Señor. El sabbat es un día en el que los judíos tenían que descansar, pero no solo para no trabajar, sino que tenían prohibido casi cualquier acción que supusiera un esfuerzo físico. Incluso en la actualidad, los judíos ortodoxos más estrictos no pueden ni conducir ni pulsar el botón del ascensor, por ejemplo. Además en ese día se celebraba en la sinagoga la asamblea para adorar a Dios. Por lo tanto el sabbat judío tiene dos aspectos, por un lado es el día de adoración, de reunión en la sinagoga, y por otro lado es el día en el que todo trabajo, por pequeño que sea, está prohibido. Aclaremos también que el sabbat original, el de la Ley de Moisés, no incluye las reuniones en la sinagoga por la sencilla razón de que estas no existían aún, y para la mayor parte de los judíos el Templo solo podía visitarse una o varias veces al año. La sinagoga aparece en torno al siglo V a.C. durante el exilio en Babilonia, y desde entonces las reuniones religiosas se suman a las normas del sabbat.

misa iglesia primitivaEn el cristianismo la celebración se traslada al domingo y el sabbat en sí, como día de descanso, desaparece, hasta que Constantino en un decreto (año 321) declara el domingo como día festivo y posteriormente, en el concilio de Laodicea (año 363-4… y hasta el día de hoy), la Iglesia establece la prohibición de realizar en dicho día trabajos serviles, etc. (para entender en qué consiste el descanso dominical, vea el apéndice 1). Por lo tanto en el cristianismo tenemos ambos aspectos separados, por un lado está la celebración del día del Señor (misa) y por otro lado está el asunto del descanso. La celebración es mandato divino, pues al igual que Yahvéh en el Antiguo Testamento ordena santificar la fiesta del sabbat, también Jesús en el Nuevo Testamento instaura la Eucaristía y ordena hacer eso en conmemoración suya. El descanso del sabbat es también derecho divino, pues Yahvéh lo reglamentó detalladamente en la Ley entregada a Moisés, pero el descanso dominical cristiano no es mandato divino sino derecho eclesiástico, por eso desde el punto de vista doctrinal da igual en qué momento aparece, pues es la Iglesia la que decide en un momento dado instaurarlo por voluntad propia, no por voluntad directa de Dios (y tampoco contra su voluntad, obviamente). Ambos aspectos, indisolublemente unidos en el sabbat judaico, podrían darse separadamente en el cristianismo, como de hecho ocurrió, pues en algunos casos nos encontramos con cristianos judaizantes que celebraban el descanso el sábado y la Eucaristía principal el domingo, y en los tres primeros siglos los cristianos celebraban la misa dominical pero no el descanso. Por tanto al leer los argumentos adventistas hay que estar muy alertas sobre estos dos conceptos que ellos a menudo equiparan y mezclan.

También es importante para los católicos no perder de vista que Dios ordenó santificar las fiestas, pero una vez abolido el sabbat, en ningún momento ordena a los cristianos santificar en concreto el domingo. La decisión de consagrar el domingo en lugar del sábado fue una decisión que para los primeros cristianos resultó natural (¿qué día más grande para celebrar la gloria de Dios que el día que resucitó y nos salvó de la muerte?), por tanto para nosotros la elección del domingo no es un mandato divino, sino norma eclesiástica, y como tal no es cuestión de fe. Si la Iglesia hubiera decidido seguir consagrando el sábado pues entonces celebraríamos el sábado sin ningún problema, así que toda la polémica adventista sobre si los cristianos primeros celebraban el sábado o el domingo no es un tema que pueda afectar a nuestras creencias, sino solo a la verdad histórica. Para nosotros el auténtico tema doctrinal no tiene que ver con qué día se celebra la misa principal, sino con si realmente el sabbat fue o no fue abolido por la resurrección de Jesús, y en este artículo mostraremos por la Tradición y con la Biblia en la mano que así fue.

Otro concepto que necesitamos aclarar es cómo eran los días para los judíos. Para ellos la semana empezaba el domingo (primer día) y terminaba el sábado (séptimo día), que era el día del sabbat (día del descanso prescrito por la Ley). Cada día comenzaba (y terminaba) con la puesta de sol, por eso en la Biblia vemos tantas veces hablar de la noche y el día de tal fecha, como por ejemplo en el relato de la Creación:

Así hubo una tarde y una mañana: este fue el tercer día. (Génesis 1:13)

Tumba resurrecciónY para contar los días, no importaban las horas transcurridas, sino los diferentes días transcurridos. Por eso la Biblia nos dice que Jesús pasó tres días en el sepulcro y resucitó “al tercer día” a pesar de que estuvo muerto aproximadamente unas 40 horas nada más, pues murió el viernes por la tarde (primer día), pasó todo el sábado en el sepulcro (día segundo) y resucitó en la madrugada del domingo (tercer día). Así también se cumplía una ley antigua que decía que una persona no se podía certificar realmente como muerta hasta que no pasaban tres días de su muerte (o sea, Jesús quiso mostrar sin duda alguna que realmente había muerto y resucitado, no simplemente reanimado).

Y por último, aclaremos aquí que se trata de cuál es la postura oficial o general de la Iglesia. Si queremos centrarnos en excepciones entonces entraremos en un diálogo sin sentido. No se trata de saber si algunas comunidades cristianas celebraban el sabbat, sino de saber si la Iglesia primitiva en general celebraba el sabbat o festejaban el domingo, y cuándo ocurrió ese cambio y por qué. En los primeros siglos existieron comunidades judaizantes en algunas partes que siguieron celebrando muchas leyes judías como el sabbat o la circuncisión, pero si los demás cristianos los consideraban judaizantes era precisamente porque esos elementos eran judíos, no cristianos. Siglos más tarde aparecen sectas heréticas que vuelven a celebrar el sabbat, pero de nuevo nos encontramos con prácticas que se consideran ya heréticas, no parte del cristianismo. Por tanto encontrar una celebración del sabbat aquí o allá no sirve de nada si solo son casos aislados y considerados como desviaciones.

Para los seguidores de la Sola Scriptura (protestantes y paraprotestantes) lo único que realmente importa, al menos en teoría, es si en la Biblia se ve ya ese cambio o no. Para el resto, es también fundamental ver los testimonios de las primeras comunidades cristianas y su opinión sobre el tema para comprender bien qué pasó. Nos bastaría una o dos páginas para demostrar con varias citas incuestionables que los primeros cristianos celebraban ya el día del Señor en domingo, pero el objetivo de nuestro blog no es solo el formar e informar, sino sobre todo rebatir los argumentos de quienes declaran erróneas nuestras creencias, así que intentaremos profundizar en muchas citas y argumentos que los adventistas usan para justificar sus creencias e intentaremos demostrar su error. Empecemos por el principio.

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EL DOMINGO EN LA BIBLIA

En la Biblia, el último sabbat que guardaron los cristianos fue cuando Jesús estaba en el sepulcro.

Las mujeres que habían venido de Galilea con Jesús siguieron a José, observaron el sepulcro y vieron cómo había sido sepultado. Después regresaron y prepararon los bálsamos y perfumes, pero el sábado observaron el descanso que prescribía la Ley. (Lucas 23:55-56)

La primera reunión cristiana con eucaristía (en casa de los discípulos de Emaús) ocurrió precisamente en domingo, pues fue el mismo día que resucitó Jesús (ver texto entero):

Pedro, sin embargo, se levantó y corrió hacia el sepulcro, y al asomarse, no vio más que las sábanas. Entonces regresó lleno de admiración por que había sucedido. Ese mismo día, dos de los discípulos iban a un pequeño pueblo llamado Emaús, situado a unos diez kilómetros de Jerusalén… (Lucas 24:12-13)

Y en el libro de Los Hechos de los Apóstoles vemos también a los apóstoles y los primeros cristianos celebrando su día de adoración el domingo, y no el sábado.

El primer día de la semana nos reunimos para partir el pan y Pablo, que debía salir al día siguiente, dirigió la palabra a la asamblea y su discurso se prolongó hasta la medianoche. (Hechos 20:7)

En la Bíblia la semana empieza el domingo, pues Dios creó el mundo en seis días y el séptimo descansó:

El séptimo día, Dios concluyó la obra que había hecho, y cesó de hacer la obra que había emprendido. Dios bendijo el séptimo día y lo consagró, porque en él cesó de hacer la obra que había creado. (Génesis 2:2-3)

San Juan en Patmos

S. Juan en Patmos

El sábado es el séptimo día, cuando los judíos celebraban su Sabbat o día de descanso (de ahí procede la nuestra palabra “sábado”), por tanto el domingo es el primer día de la semana. El cambio de celebración de sábado a domingo pronto creará un nuevo término, “el día del Señor” (“Dies Dominicus”, de donde viene nuestro “domingo”). Ya en la Biblia podemos ver esta expresión cristiana en su libro más tardío, el Apocalipsis de San Juan:

En el Día del Señor fui arrebatado por el Espíritu y oí detrás de mí una voz fuerte como una trompeta… (Apocalipsis 1:10)

Pero si alguien duda de que San Juan se esté ahí refiriendo al domingo, basta con ver textos cristianos de esa misma época (segunda mitad del siglo primero) para comprobar que cuando el Apocalipsis se escribió los cristianos ya usaban habitualmente esa expresión para referirse al domingo como día consagrado a Dios, tal como veremos más adelante.

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EL DOMINGO EN LA TRADICIÓN

Cuando los textos se refieren al sábado como día religioso siempre lo llaman el sabbat, pero los textos cristianos, cuando se refieren a su día de reunión, desde el principio lo llaman “el día del Señor”, no sabbat. El primer texto extrabíblico donde lo vemos es en la misma Didaché, escrita en la segunda mitad del siglo primero, probablemente en torno al año 50:

Reuníos en el Día del Señor y partid el pan y ofreced la Eucaristía, pero primero confesad vuestras faltas de modo que vuestro sacrificio sea puro (Didaché 14)

Aún así algunos pueden polemizar sobre si el llamado “Día del Señor” no sería en realidad la manera cristiana de referirse al sabbat. Pero también en el siglo primero tenemos otro texto que nos explica exactamente qué día es ese:

Por último, les dice: Vuestros novilunios y vuestros sábados no los aguanto. Mirad cómo dice: No me son aceptos vuestros sábados de ahora, sino el que yo he hecho, aquél en que, haciendo descansar todas las cosas, haré el principio de un día octavo, es decir, el principio de otro mundo. Por eso justamente nosotros celebramos también el día octavo con regocijo, por ser día en que Jesús resucitó de entre los muertos… (Epístola de Bernabé 15:8-9, ca. año 75)

Puesto que la semana tiene solo 7 días, ese llamado “octavo día” no puede ser otro que el primer día de la semana. La semana judía empieza el domingo y termina el sábado, que es el séptimo día, cuando Dios descansó, así que el octavo día tiene que ser el domingo. Pero el mismo evangelio nos deja claro que el día en que Jesús resucitó, el domingo, fue el primer día de la semana:

Pasado el sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a visitar el sepulcro. (Mateo 28:1)

Y si nos movemos un poquito más adelante en el tiempo, al poco de comenzar el siglo II, ya tenemos un texto que deja muy claro que los cristianos no celebran su día sagrado el sábado. San Ignacio de Antioquía, que muy probáblemente conoció a San Juan y San Pablo, escribió una carta a los Magnesios a finales del siglo I o principios del II, poco después de redactarse el Apocalipsis o quizás mientras aún se estaba redactando. En ella les dice:

“Así pues, si los que habían andado en prácticas antiguas alcanzaron una nueva esperanza, sin observar ya los sábados, sino moldeando sus vidas según el día del Señor, en el cual nuestra vida ha brotado por medio de Él y por medio de su muerte que algunos [los gnósticos] niegan. … Absurda cosa es llevar a Jesucristo entre vosotros y vivir judaicamente.

San Justino Martir

San Justino Mártir

Y no mucho después, a mediados del siglo segundo (151) tenemos a San Justino mártir explicando que los cristianos no celebran el día en el que el Señor descansó (el sábado, día 7) sino el día en el que comenzó la nueva creación (el domingo, día 1):

El día que se llama “del sol” [domingo] se celebra una reunión de todos los que moran en las ciudades o en los campos, y allí se leen, en cuanto el tiempo lo permite, los Recuerdos de los Apóstoles [Nuevo Testamento] o los escritos de los profetas [Antiguo Testamento]… Y celebramos esta reunión general el día del sol por ser el día primero, en el cual Dios, transformando las tinieblas y la materia, hizo el mundo, y el día también en que Jesucristo nuestro Salvador resucitó de entre los muertos; pues es de saber que le crucificaron el día antes del día de Saturno [= sábado, o sea, le crucificaron el viernes], y al siguiente al día de Saturno, que es el día del sol, aparecido a sus apóstoles y discípulos, nos enseñó estas mismas doctrinas que nosotros os exponemos para vuestro examen. (San Justino mártir, Apología I, cap. 67, año 151)

Y apenas 4 años más tarde tenemos otro texto en el que de nuevo se rechaza la observancia del sabbat al igual que la circuncisión:

Porque también nosotros observaríamos esa circuncisión carnal y guardaríamos el sábado y absolutamente todas vuestras fiestas, si no supiéramos la causa por la que os fueron ordenadas… No los observamos porque esa circuncisión no es necesaria para todos, sino sólo para vosotros… Y sin sábado también agradaron a Dios todos los justos anteriormente nombrados, y después de ellos Abraham y los hijos todos de Abraham hasta Moisés… También, pues, el sábado os lo ordenó Dios para que tuvierais memoria de El… Porque si antes de Abraham no había necesidad de circuncisión, ni antes de Moisés del sábado, de las fiestas ni de los sacrificios, tampoco la hay ahora, después de Jesucristo, Hijo de Dios, nacido sin pecado de María Virgen del linaje de Abraham (Diálogo de Trifón 18 y 23, San Justino mártir, año 155)

Y ya no agobiaremos con más citas porque son muchas e igualmente claras, pero solo con estas muestras de textos de entre los años 50 y 150 podemos ver que los cristianos celebraban el día del Señor en domingo y rechazaban la posibilidad de reunirse los sábados. También queda más que demostrado que casi doscientos años antes de Constantino, el domingo ya era el día sagrado de los cristianos.

Es cierto que Constantino publicó un decreto oficializando el Domingo como día de descanso (en el año 321, no en el Concilio de Nicea del 325), pero eso solo suponía que declaraba el día santo cristiano como descanso legal para todo el mundo, no que a partir de entonces los cristianos cambiasen su día de descanso para adaptarse al ordenado por el emperador. Lo que pretendía el emperador era facilitar a los cristianos la observancia de su día de descanso y para ello alteraba el calendario oficial para adaptarlo al uso cristiano ya largamente establecido. De hecho Constantino no dota oficialmente a la fiesta de un sentido religioso, simplemente lo decreta como día de descanso y lo sigue llamando “día del sol”, como siempre se había dicho en latín (y como se sigue diciendo hoy en idiomas como el inglés, “Sunday”):

“Que todos los jueces y todos los que habitan en las ciudades, y los que se ocupan en diferentes oficios, descansen en el venerable día del sol, pero que se deje a los que están en el campo usar de su libertad para atender los trabajos de la agricultura, porque a menudo sucede que otro día no es apropiado para sembrar grano y plantar viñas, no suceda que se pierda la ocasión favorable que el cielo conceda.”

Emperador Constantino

Emperador Constantino

A partir de este hecho, es fácil encontrar quienes dicen que los cristianos primitivos descansaban el sábado y que fue Constantino quien cambió por decreto ese día al domingo, y de paso señalan que el hecho de que Constantino siguiera llamando al domingo “Día del Sol” demuestra que lo que estaba haciendo con esta ley, como con otras, era paganizando el cristianismo. Sin embargo, como hemos visto, lo que ocurrió fue justo lo contrario, los cristianos desde el principio se reunían el domingo y si Constantino siguió llamándolo día del sol fue porque su ley no era una ley religiosa sino civil, no dirigida a los cristianos únicamente sino a todos sus súbditos; aunque parece clara la intención de favorecer a los cristianos en sus costumbres. Constantino no consagró el domingo a Dios, como algunos dicen, sino que lo que hizo fue declararlo como día civil de descanso obligatorio, y es este hecho lo que más tarde favorecería la aparición del concepto de descanso dominical entre los cristianos, pues en los tres primeros siglos los cristianos no descansan el domingo, entre otras cosas porque no podían; solo los judíos tenían la obligación religiosa de descansar el sábado y el permiso legal para hacerlo, nadie más podía estar un día sin trabajar. Por lo tanto el decreto de Constantino sí es el origen del descanso dominical, pero no el origen (indirecto) de la consagración del domingo, pese a que como vimos al principio, los adventistas a menudo confunden ambos conceptos.

Al principio los cristianos procedentes del judaísmo mantenían sus costumbres y continuaban siguiendo la Ley mosaica (incluida la circuncisión y la observación del sábado como descanso si es que podían hacerlo, aunque celebraran la misa el domingo). El conflicto es cuando comienzan a convertirse los gentiles. En el libro de Hechos vemos cómo algunos son obligados a aceptar la Ley mosaica y otros no, lo que acaba generando un serio conflicto que se zanjará en el Concilio de Jerusalén (Hechos 15). Allí se decide que los gentiles convertidos al cristianismo no necesitan cumplir la Ley (lo que incluye también al sabbat). Por tanto en los primeros años nos encontramos con cristianos que cumplen el sabbat y cristianos que no, pero en las últimas décadas del siglo primero ya no encontramos ningún documento que hable del sabbat para los cristianos si no es para comentar su abolición o para desaconsejar o prohibir su práctica por considerarla un resto del judaísmo. Pero recordemos una vez más que estamos hablando del descanso sabático, no de la consagración del domingo, que en ningún texto se discute.

Es cierto que tenemos un indicio que muestra que algunas comunidades cristianas siguieron con la costumbre judía incluso más allá del siglo primero y se reunían en sábado, pero esa costumbre fue claramente residual, de carácter local, y cesó del todo al ser prohibida en el mencionado concilio de Laodicea en el año 363:

Canon 29: No corresponde que los cristianos judaícen y celebren el sábado, sino que deben trabajar en ese día y festejar preferentemente el día domingo, si pueden, como cristianos. Si algún judaizante es descubierto, que sea anatematizado de Cristo.

Este concilio era local, así que este canon no tuvo efecto universal para toda la Iglesia hasta que fue sancionado por el ecuménico Concilio de Calcedonia (año 451). A veces los adventistas dicen que la celebración del domingo comenzó por orden del concilio de Laodicea, pero como se ve en ese canon, no impone el domingo, sino que condena a los judaizantes que festejan el sábado por considerar que eso no es un elemento cristiano. La expresión “si algún judaizante es descubierto” deja bien claro que tales casos eran muy raros, al contrario de lo que dicen los adventistas, que ven en este canon una prueba de que la celebración del sábado aún era muy corriente.

Por contra en los primeros siglos abundan los testimonios de que los cristianos se reúnen cada domingo, y en el emblemático Concilio de Elvira (España, año 300), anterior al de Laodicea y precursor del de Nicea, también se ve claramente que la celebración dominical no solo se da por sentada, sino que la Iglesia ya tiene establecida la norma de obligatoriedad en la asistencia, al menos en Occidente:

Si alguno de los habitantes de la ciudad no acudiese a la iglesia durante tres domingos, apártesele de la comunión durante algún tiempo para que aparezca reprendido. (Canon XXI del Concilio de Elvira, año 300)

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ARGUMENTO ADVENTISTA

Para saber quiénes son los adventistas consulte el apéndice 4 adjunto.

Ellen G. White, principal fundadora del adventismo, no llegó a la conclusión de que el verdadero día sagrado debía ser el sábado estudiando la historia de la Iglesia, sino estudiando la Biblia. Efectivamente, si tomamos la Biblia veremos numerosos pasajes en los que se impone la obligación de celebrar el sabbat en el séptimo día (nuestro actual sábado). Por citar solo uno de ellos veamos uno de los diez mandamientos de la Ley de Dios:

Observa el día de reposo para santificarlo, como el Señor, tu Dios, te lo ha ordenado” (Deuteronomio 5:12)

Adventistas -logoQue la Biblia exige el cumplimiento del sabbat en el séptimo día no es nada que no supiéramos ya. La novedad que asume el adventismo, en esto del sabbat y en muchas otras cosas, es que se centra más en el Antiguo Testamento que en el Nuevo. Para los cristianos, los judíos vivían bajo la Ley y los cristianos vivimos bajo la Gracia, por eso muchos preceptos de la ley judía quedaron superados por la muerte y resurrección de Jesús y la apertura de la salvación a todas las naciones. Del mismo modo la Ley de Dios en el Antiguo Testamento deja bien claro que para alcanzar la salvación todos los varones deben ser circuncidados, y también Jesús estaba circuncidado, pero tras la resurrección la circuncisión quedó abolida, y así quedó sancionado en el Concilio de Jerusalén (Hechos 15) y también en las cartas de San Pablo. Igualmente en ese concilio se sancionó la abolición del sabbat. Por tanto, los mismos argumentos que los adventistas dan para justificar que el día sagrado debe seguir siendo el sábado, valdrían para justificar que los cristianos deben seguir circuncidándose (cosa que ellos no hacen). Y esos mismos argumentos sirven también para explicar por qué los adventistas no son cristianos, sino una peculiar mezcla de cristianismo y judaísmo, donde se acepta la divinidad de Jesús pero se mantiene la vigencia de parte de la Ley del Antiguo Testamento casi como si el Nuevo Testamento no fuera eso, un testamento (pacto) Nuevo.

El Concilio fue convocado porque entre los apóstoles había conflicto en cuanto a si los nuevos cristianos debían cumplir la Ley de Moisés o no, especialmente en lo relativo a guardar el sabbat, circuncidarse y cumplir las normas sobre alimentos que pueden y no pueden comerse. La resolución final del concilio fue abolir esas normas y dejar solo esto:

Que hemos decidido el Espíritu Santo y nosotros no imponeros más cargas que estas necesarias: abstenerse de lo sacrificado a los ídolos, de la sangre, de lo ahogado y de la fornicación. Haréis bien en guardaros de estas cosas. Hechos (15:28-29)

Fin del sabbat. Si la señora Ellen G. White, cofundadora del adventismo, se hubiera encontrado con los cristianos del siglo primero o con el mismo San Pablo, les habría explicado a todos pacientemente que estaban haciendo muy mal al celebrar el Día del Señor en domingo en lugar de en sábado “como debe ser”. También distinguen, como los judíos, entre alimentos puros e impuros, a pesar de que también la regulación de alimentos quedó derogada en ese concilio bíblico. Para los cristianos, sin embargo, suponer que los apóstoles no entendían bien el cristianismo sería como decir que Buda no acabó nunca de entender bien el budismo. Bien podemos citar estos versículos bíblicos que parecen dirigidos especialmente a los adventistas:

Por tanto, que nadie se constituya en vuestro juez con respecto a comida o bebida, o en cuanto a día de fiesta, o luna nueva, o día de reposo [sabbat]; cosas que sólo son sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo pertenece a Cristo. (Colosenses 2:16-17)

De todas formas los adventistas creen que cada 5 años el Espíritu Santo guía a su iglesia hacia una mayor comprensión de la Revelación (a través de su congreso mundial), así que bien pudiera ocurrir, como ya ha ocurrido, que las creencias adventistas sigan “evolucionando” y se separen aún más del cristianismo de lo que ya han hecho hasta ahora. Actualmente los adventistas tienen 28 doctrinas fundamentales (hasta hace poco eran 27), y la número 20 hace referencia al sábado. Copio textualmente:

El bondadoso Creador, después de los seis días de la Creación, descansó el séptimo día e instituyó el Sábado para todo el mundo como recordativo de la Creación. El cuarto mandamiento de la inmutable Ley de Dios requiere la observancia de este séptimo día sábado como día de descanso, adoración y ministerio en armonía con las enseñanzas y prácticas de Jesús, el Señor del Sábado. El sábado es un día de agradable comunión con Dios y unos con otros. También es un símbolo de nuestra redención en Cristo, una señal de nuestra santificación, una demostración de nuestra lealtad, y un anticipo de nuestro futuro eterno en el reino de Dios. El sábado es una señal perpetua de su pacto eterno entre Él y su pueblo. La observancia gozosa de este santo tiempo de puesta de sol a puesta de sol o de tarde a tarde, es una celebración de los actos creativo y redentor de Dios.

Jesús recoge espigas en sábadoNote la referencia que hace a Jesús como Señor del Sábado tal como se nos menciona en Mateo:

En aquel tiempo, Jesús atravesaba unos sembrados y era un día sábado. Como sus discípulos sintieron hambre, comenzaron a arrancar y a comer las espigas. Al ver esto, los fariseos le dijeron: «Mira que tus discípulos hacen lo que no está permitido en sábado». Pero él les respondió: «¿No han leído lo que hizo David, cuando él y sus compañeros tuvieron hambre, cómo entró en la Casa de Dios y comieron los panes de la ofrenda, que no les estaba permitido comer ni a él ni a sus compañeros, sino solamente a los sacerdotes? ¿Y no han leído también en la Ley, que los sacerdotes, en el Templo, violan el descanso del sábado, sin incurrir en falta? Ahora bien, yo les digo que aquí hay alguien más grande que el Templo. Si hubieran comprendido lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios, no condenarían a los inocentes. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado. (Mateo 12:1-8)

Se mire como se mire, en este pasaje vemos a Jesús incumpliendo la ley del sábado tal como la imponía el Antiguo Testamento. Si alguien tiene dudas que lea una escena similar en Éxodo, donde dejan bien claro que el sábado no se puede recolectar nada para comer: Éxodo 16:22-30.

Precisamente lo que Jesús está haciendo en esta escena no es proclamar el sábado como el obligatorio día de descanso, sino explicando con qué autoridad se atreve él a romper esa ley, afirmando que como Dios que es, es muy dueño de decidir qué hacer con el sabbat (Dios lo da, Dios lo quita). Y es este uno de los argumentos que la Iglesia primitiva utiliza para justificar que la observancia del sabbat judío quedó derogada por el Nuevo Testamento. Lo que Jesús dice aquí es que incluso bajo la antigua ley, los sacerdotes del templo podían violar el descanso sabático y él, que es mucho más que los sacerdotes (es Dios), con más razón puede violar o derogar esa ley. En el Antiguo Testamento Dios (Yahvé) impuso el sábado, celebrando el día en el que él descansó, y en el Nuevo Testamento Dios (Jesús) deroga el sábado y con su resurrección, santifica el domingo, o ¿qué es más importante, descansar tras crear el mundo o salvarlo con su propio sacrificio?

Pero para ser justos, copiaré aquí la interpretación que un grupo sabatista hace de este pasaje:

En la Torá de Elohim se establece que el Rey de Israel, tiene que escribir dos rollos de la Torá de Elohim, para que uno de ellos siempre acompañe al Rey, de esta manera el Rey nunca se desvíe de la Torá de Elohim, porque aunque él era Rey eso no quería decir nunca que él estaba sobre la Torá, en la mente de Israel la autoridad máxima tiene mayor responsabilidad de conducirse según la Torá de Elohim para poder no solo legislar sino dirigir al pueblo según la misma Torá, a la cual él también está sujeto y con mayor responsabilidad por su liderazgo, así que SM Yeshua dijera que él era el Señor del Sábado, eso no quiere decir en ninguna manera que el tiene autoridad para violarlo, sino todo lo contrario. Y esa autoridad le valía para legislar como guardarlo, que ese era el caso que se estaba tratando. Pero en la mente occidental, en donde impera la mentalidad griega, las autoridades de una nación están por sobre la Torá misma, por eso hay tanta corrupción, porque no solo los líderes no respetan las leyes, sino también todos sus amigos, que por ser amigos del líder están absueltos de la ley. Por eso es comprensible que alguien interprete que por ser SM Yeshua el Señor de Sábado, no solo SM Yeshua no tenía porque observarlo sino también todos los que son sus seguidores, este tipo de interpretaciones más pareciera ser sacadas de los comentarios bíblicos de Alí ba Bá y sus cuarenta ladrones (es una broma).

Este comentarista se olvida de una cosa muy importante. Jesús no dice que él es como un rey, y por tanto se encuentra sometido a la Torá (la Ley del Antiguo Testamento) al igual que los reyes. Lo que Jesús dice es que él es Dios, el Señor del sábado, el legislador mismo, y por tanto se encuentra por encima de la Ley, con poder para cambiarla si esa es su voluntad. De lo contrario la Ley sería una especie de fuerza cósmica eterna y superior a Dios mismo, y por tanto Dios no sería omnipotente, sino que estaría limitado por la Ley.

CreaciónTambién dicen los adventistas que el descanso sabático fue instituido por Dios en el Jardín del Edén, cuando al séptimo día descansó. Pero en ningún sitio vemos que el sabbat estuviera vigente desde el principio de los tiempos, pues ni Adán ni Noé ni Abraham lo practicaron. La primera vez que aparece esta ley es cuando Dios le entrega a Moisés las Tablas de la Ley para gobernar al pueblo de Israel. Así dice Dios cuando entrega a Moisés la Torá:

Moisés subió a encontrarse con Dios. El Señor lo llamó desde la montaña y le dijo: “Habla en estos términos a la casa de Jacob y anuncia este mensaje a los israelitas (Éxodo 19:3)

Yahvé mismo es muy claro al decir a quién vincula el descanso del séptimo día:

Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo. Señal es para siempre entre Mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo el Señor los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó.” (Éxodo 31:16-17)

Se le ordena a Israel descansar el séptimo día en imitación a lo que Dios hizo tras crear el mundo, pero cuando promulga esa ley, Yahvéh mismo explica por qué los israelitas tienen que cumplir con la ley del sabbat:

Recuerda que fuiste esclavo en Egipto, y que el Señor te hizo salir de allí con el poder de su mano y la fuerza de su brazo. Por eso el Señor, tu Dios, te manda celebrar el día sábado. (Deuteronomio 5:15)

En esta explicación que hace Dios se refuerza aún más la idea de que esta ley está pensada expresamente para los israelitas. Parece que Dios instituyó el sábado con ellos no tanto para recordar la creación como para que los israelitas recordasen eternamente que fue Dios quien les liberó de la esclavitud y por ello qué menos que consagrarle un día.

Cuando Dios hizo un pacto con Abraham le ordenó la circuncisión de los varones, cuando hizo un nuevo pacto con todo Israel le ordenó el descanso del séptimo día, y cuando hizo un nuevo pacto con la humanidad entera, el conocido como Nuevo Testamento (o “nuevo pacto”), la nueva señal fue el bautismo y el día de adoración se trasladó al domingo, y así lo vemos reflejado en la Biblia cristiana.

EL SABBAT EN EL NUEVO TESTAMENTO

San Pablo

San Pablo

Si examinamos el tema del sabbat –como descanso– dentro del Nuevo Testamento veremos que de los diez mandamientos enumerados en Éxodo 20:1-17, sólo nueve fueron reformulados en el Nuevo Testamento: Mateo 19:17-19: “Jesús le dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” otro se añade en Romanos 13:9: “…No codiciarás,…” En otros pasajes se nos reafirman los demás mandamientos. El único mandamiento que no fue nunca reafirmado fue el relacionado al Sabbat o día de reposo.

San Pablo relativiza el cumplimiento del sabbat y deja libertad a los cristianos para que lo cumplan o no:

Unos tienen preferencia por algunos días, mientras que para otros, todos los días son iguales. Que cada uno se atenga a su propio juicio. El que distingue un día de otro lo hace en honor del Señor; y el que come, también lo hace en honor del Señor, puesto que da gracias a Dios; del mismo modo, el que se abstiene lo hace en honor del Señor, y también da gracias a Dios. (Romanos 14:5-6)

Esto demuestra que aunque los cristianos se reunían el domingo a celebrar la eucaristía, no por ello se consideraba al domingo como un nuevo sabbat. Sin embargo también vemos a un Pablo menos comprensivo con la celebración sabática:

Pero ahora que conocen a Dios—o más bien que Dios los conoce a ustedes—, ¿cómo es que quieren regresar a esos principios ineficaces y sin valor? ¿Quieren volver a ser esclavos de ellos? ¡Ustedes siguen guardando los días de fiesta, meses, estaciones y años! (Gálatas 4:9-10)

El sabbat fue dado a Israel y no a la iglesia. El sabbat sigue siendo sábado, no domingo y jamás ha sido cambiado. Pero el sabbat es parte de la Ley del Antiguo Testamento y los cristianos son libres de la carga de la Ley (Gálatas 4:1-26; Romanos 6:14). La observancia del sabbat no es requerida a los cristianos – (sea sábado o domingo). El primer día de la semana, domingo, el día del Señor (Apocalipsis 1:10), celebra la Nueva Creación, con Cristo como nuestra Cabeza resucitada.

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CONCLUSIÓN

Defender que los cristianos deberían celebrar su día sagrado en sábado, tal como defienden los adventistas, es simplemente un error sin base histórica ni teológica.

Por otra parte, afirmar que “el domingo es una fiesta pagana robada por los cristianos“, tal como afirma Dan Brown en su novela “El Código Da Vinci”, es solamente una muestra más del desprecio a la verdad que impregna todo el libro, pues el domingo nunca fue una fiesta pagana ni día de descanso hasta que Constantino declaró no laborable el día que los cristianos habían consagrado a Dios.

La evidencia bíblica muestra que desde el instante en que Jesús resucitó, la observancia del sabbat quedó prescrita y que los primeros cristianos se reunían para celebrar la eucaristía en domingo. Gracias al decreto de Constantino, el día cristiano de adoración se convirtió en día festivo y eso hizo posible que la Iglesia, pocos años después, declarara el domingo como día de adoración y descanso, similar al sabbat judío pero al mismo tiempo muy diferente, pues no se trabaja (a menos que sea necesario) pero tampoco se prohíbe todo tipo de esfuerzo.

Si quiere más información sobre algunos puntos claves tocados aquí, vaya a los apéndices: Apéndices sobre este artículo.

Constantino[Haga clic sobre este báner para acceder al índice de la serie completa]

34 thoughts on “Adventistas, Constantino y la elección del domingo

  1. para los que argumentan y preguntan, el SÁBADO es un problema? creo que para los que adoran en día Sábado el problema es el domingo a si mismo viceversa. el asunto es que no podrás desaparecer el día indicado por el creado del universo. ano ser que tu no quieras aceptar las escrituras, entonces desaparece el día de adoración y no tendrás problemas con el sábado. asimismo tan bien podría desaparecer el sábado es bajo la legislación de una ley. por que digo esto? por que la religión esta mezclado con la política. por tanto llegara el día de legislación y todos entenderán sobre esto.

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    • No se trata de o todo o nada. El día de adoración no ha desaparecido ni va a desaparecer, lo que desapareció hace 2000 años fue el sabbath, junto con la Ley de Moisés en general. Dios mismo inició un pacto nuevo y actualizó sus leyes, conservando lo necesario y cambiando o derogando lo necesario. Si no lo ves claro puedes leerte la carta de Gálatas.

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    • La interrogante del sabado, no es mas que pura necedad. En las sagradas escrituras tanto catolicas como protestantes, no existe versiculo del cambió del sabado al domingo o primer dia.
      Sin embargo la historia lo explica, El emperador romano Constantino, un adorador del sol, profesó su conversión al cristianismo, aunque sus acciones posteriores sugieren que la “conversión” fue más un movimiento político que un verdadero cambio de corazón. Constantino proclamó el obispo de la Iglesia Católica y luego promulgó la primera ley civil sobre la observancia del domingo en el año 321.

      “En el venerable día del sol dejar que el magistrado y las personas que residen en las ciudades descansen, y dejar que cierren todos los talleres en el país, sin embargo, las personas dedicadas a las labores agrícolas pueden continuar libre y legalmente sus actividades; porque a menudo sucede que un día más no es tan adecuado para el cultivo de cereales o para plantar vid, no sea que por descuidar el momento adecuado para este tipo de operaciones de la generosidad de los cielos, que se pierda”.

      Tenga en cuenta que la ley de Constantino no mencionó sábado, sino que se refiere a él como “el venerable día del sol”.

      El Catecismo en la Doctrina Católica, cita: ¿Cuál es el día de reposo?, el sábado es el día de reposo; ¿Por qué observamos el domingo en lugar del sábado?, observamos el domingo en lugar del sábado porque la Iglesia Católica, en el “Concilio de Laodicea”[2], (336 d.C.) transfirió la solemnidad del sábado al domingo; ¿Por qué la Iglesia Católica sustituto sábado por el domingo?, la Iglesia sustituyó sábado por el domingo, porque Cristo resucitó de entre los muertos el domingo, y el Espíritu Santo descendió sobre los Apóstoles en un domingo; ¿Con qué autoridad lo hizo el sustituto Iglesia sábado por el domingo?, la Iglesia sustituyó sábado por el domingo por la plenitud de ese poder divino que Jesucristo le confirió!.

      En Marcos 2: 28 de la Biblia Jubileo 2000 esta escrito lo siguiente:
      Así que el Hijo del hombre es Señor aun del sábado.

      Pregunto, en que fecha fué escrito el evangelio de Marcos? respuesta extraida de fuente catolica: Fue el primer Evangelio en ser escrito. La fecha exacta de cuando fue escrito no se tiene con certeza. San Ireneo, uno de los Padres de la Iglesia, en su libro “Contra las Herejías” escribió que el evangelio de San Marcos fue escrito después de la muerte de San Pedro y de San Pablo. San Clemente de Alejandría pensaba que se escribió antes de la muerte de San Pedro, muerte que ocurrió en el año 64 d.c. El capítulo 13:5-17, conocido como el “pequeño Apocalipsis” indica el conocimiento de eventos que llevaron a la guerra de los Judíos contra los Romanos (66-77 d. c.), pero no muestra un claro conocimiento de la caída de Jerusalén en el año 70 d.c. La mayoría de los estudiosos piensan que el evangelio fue escrito poco antes de la caída de Jerusalén y probablemente entre los años 65-75 d.c.

      El día primero o domingo fué impuesto, no es biblico. Y desde ese año se guarda por costumbre y es un sello de autoridad de la Iglesia Catolica Apostolica Romana.

      No hay que deliverar en este tema. Recuerden que el Sabado no salva, es una ordenanza de Dios que esta en el cuarto mandamientro. Y estos se dividen en dos partes, los primeros cuatro en adoracion a Dios y los otros seis para la convivencia de las criaturas de Dios.

      Saludos cordiales.

      Recuerden el versiculo que da a entender, extraido de la biblia catolica, “Evangelio según San Juan, 14: “21.El que guarda mis mandamientos después de recibirlos, ése es el que me ama. El que me ama a mí será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él.»”
      Evangelio según San Juan, 14 – Bíblia Católica Online ¿Cuales mandamientos son?

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      • Buenas William. Creo que hay bastante confusión en la información que ofreces. Primero, cuando dices que “Constantino proclamó el obispo de la Iglesia Católica” tal vez querías escribir “se proclamó obispo…”, lo cual es del todo falso. Cierto que él, como emperador, y no como obispo obviamente, promulgó la primera ley sobre el descanso dominical, pero eso no quiere decir que con esa ley estableció el domingo como día sagrado para el cristianismo, sino al contrario, legalizó lo que los cristianos ya intentaban hacer en la medida de lo posible, pues desde la Resurrección de Cristo los cristianos dedicaban ese día, el domingo y no el sábado, a celebrar la Eucaristía, y eso sí aparece en la Biblia.

        Si Constantino dice “el venerable día del sol” es, entre otras cosas, porque así se llamaba el domingo en latín. Ten en cuenta que la palabra española “domingo” proviene de la expresión latina “dies Dominica”, es decir, “el día del Señor”, y esa expresión es totalmente cristiana, así que antes de que la sociedad se cristianizara mayoritariamente, ese no era el nombre lógico para referirse a ese día. Por lo tanto el sol no tiene nada que ver en este asunto (por si acaso).

        En este artículo puedes leer las citas de San Justino y de San Ignacio, de la Iglesia primitiva, explicando por qué los cristianos celebraban el Día del Señor el domingo, y no en sábado, y eso fue dos siglos antes de Constantino.

        En cuanto a la cita de Marcos 2:28 (“el Hijo del Hombre es también Señor del sábado”) es una cita que se refiere justo a lo contrario de lo que pretendes en tu argumento. Por cierto, la traducción que ofreces de “es todavía Señor del sábado” me parece bastante errada. La conjunción copulativa griega “kai” puede considerarse aquí enfática o equivalente a “también” (al fin y al cabo su significado literal es “y”), pero no “todavía”.
        Se trata de la escena donde los discípulos de Jesús están recogiendo espigas del campo, algo prohibido por la Ley mosaica. Por eso acusan a Jesús de permitir que sus discípulos rompan la Ley de Dios. Jesús les responde diciendo eso, que él es el Señor del sábado, y de ese modo justifica el que permita a sus discípulos “romper el sábado” tal como lo venían entendiendo los judíos. Lo que esto implica también es que él tiene el poder para derogar esa antigua ley, porque al fin y al cabo ha venido a traer un nuevo pacto, la Nueva Alianza (o Nuevo Testamento, que eso significa). Eso mismo nos dice la Biblia en Romanos 6:14 (Así el pecado no tendrá dominio sobre ustedes, porque ya no están bajo la ley sino bajo la gracia).

        Tal como se explica en este artículo, de los 10 mandamientos de Moisés, todos se reafirman en el Nuevo Testamento excepto precisamente el del sabbath, que es el único que no se revalida en ningún momento, y que tanto Jesús como los discípulos atacan en varias ocasiones. Si el sabbath continuase vigente en el Nuevo Testamento no tendría sentido una cita como esta de San Pablo:

        “Por eso, que nadie los critique por cuestiones de alimento y de bebida, o de días festivos, de novilunios y de sábados…” (Colosenses 2:16-17)

        Si lo piensas, eso mismo pareces estar haciendo, criticándonos por cuestiones de sábados. Preguntabas que cuáles son los mandamientos de Dios, pues ahí tienes uno dicho por boca de San Pablo. Todo lo que Dios nos manda son “los mandamientos de Dios”, y no, como pareces pensar, exclusivamente el decálogo que entregó a Moisés.

        Tu cita de San Juan 14:21 y otras citas que hablan de que hay que cumplir los mandamientos de Dios… pues evidentemente, hay que cumplir con los mandamientos de Dios, eso no lo niega ningún cristiano. El problema es que pareces dar por sentado que cuando el Nuevo Testamento habla de los mandamientos de Dios se refiere siempre a “Los 10 Mandamientos” de Moisés. No es así, con el Nuevo Testamento las leyes mosaicas fueron en gran parte derogadas o modificadas, y el mandamiento de santificar las fiestas pervive, dedicar un día a Dios, pero no así el sabath tal como lo entiende el Antiguo Testamento. El día dedicado a Dios pasa al domingo y la prohibición de hacer casi nada, que es el concepto del sabath, queda derogada. La ley promulgada por Constantino recupera el concepto de día de descanso pero de una forma muy diferente. Ya no es algo que prohíbe a la gente hacer casi nada, que les ata e impide, sino al contrario, que les libera para poder dedicarse a lo sagrado. Se declara día sin trabajar para que la gente tenga tiempo de dedicarlo a Dios, pero sin ninguna de las ataduras que Jesús criticó varias veces.

        Y por último un asunto que resulta de importancia. Escribes una supuesta cita de “El Catecismo de la Doctrina Católica”, aunque no mencionas qué artículo ni apartado es. He buscado esa supuesta cita en internet y efectivamente, la encuentro en bastantes artículos adventistas… pero no la encuentro en el Catecismo de la Iglesia Católica, que trata del asunto en sus puntos 2168-2195. Y no olvides un detalle, cuando dices “Iglesia Católica” supongo que se te vendrá a la cabeza la Iglesia actual del Vaticano. Pero la “Iglesia Católica” fue fundada por Cristo hace 2000 años. Los discípulos que estaban reunidos con María el día de Pentecostés son tan Iglesia Católica como nosotros ahora. Cuando en el Concilio de Jerusalén los apóstoles deciden derogar la circuncisión, etc. (otra cosa fundamental de la ley mosaica), ese cambio lo está haciendo la Iglesia Católica por el poder que Dios le confirió para atar y desatar con la asistencia del Espíritu Santo. Y el cambio al domingo también. Ese cambio ni siquiera necesitó un concilio para discutirlo, fue automático, cayó por su propio peso. La primera Eucaristía que se celebró tras la Resurrección de Cristo fue el domingo en Emaús, y desde ese momento todos los cristianos celebraban la Eucaristía en domingo, por lo cual el domingo pasó a ser el día sagrado.

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      • En respuesta a tus interrogantes, y basta con leer la historia universal, para comprender más a cabalidad el contexto, tanto bíblico como histórico, esa es la fortuna de tener esa información. Y claro las inquietudes que surgen pues definitivamente es de leer, pero sobre todo pidiendo en oración entendimiento de la escritura, y no entrar en contienda por que eso no lleva a nada bueno, la idea es aprender, a pesar que eso nos pueda causar disgusto por ser una doctrina diferente a la de Dios, claro ejemplo la doctrina Ortodoxa de la Católica Apostólica Romana, que por cierto por que el nombre Romana? Interesante interrogante.
        Primero, cuando dices que “Constantino proclamó el obispo de la Iglesia Católica”
        Constantino estableció en Nicea una nueva religión sincretizada, mezclando elementos paganos y cristianos, y rompiendo definitivamente con las fuentes judías de las cuales procedía el cristianismo original. El resultado final de esta fusión de elementos paganos y judeocristianos habría sido, según esta teoría, la Iglesia católica romana que ha perdurado, con escasísimos cambios, hasta nuestros días.

        Constantino inauguró el Concilio de Nicea vestido pomposamente, como un auténtico rey-sacerdote, algo totalmente ajeno a los sobrios usos y costumbres romanos, y más propio de los reyes orientales. El emperador abrió el concilio con un solemne discurso pronunciado en griego, y ataviado con unos pesados y vistosos ropones talares adornados con lujosos brocados hechos en oro y plata. Una imagen que se corresponde más con la de un papa medieval, que con la de un clásico emperador romano.

        Entre los títulos que solían ostentar los emperadores –aunque no todos– estaba el de “pontifex maximus” o sumo pontífice, un vestigio honorífico de la época republicana a la que los césares jamás concedieron demasiada importancia.
        Diferencia de la ley Mosaica y la Ley de Dios, en esto es una breve descripción, por que para eso es necesario un estudio aparte, pero que quede esto claro, las dos leyes son inspiración divina.
        Partamos de lo siguiente, quien escribió en la piedra la ley, y quien la escribió en un papiro, rollo o libro si deseamos llamarlo así?
        La Sagrada Escritura nos habla de la ley de Dios y de la ley de Moisés, son dos leyes muy diferentes como se demostrará en los puntos siguientes. Pero lo primero que debemos comprender es que ambas proceden de Dios. Lea los siguientes textos:
        Ezequiel 20:10-11 ” Sáquelos pues de la tierra de Egipto trájelos al desierto y diles mis ordenanzas y decláreles mis derechos ——
        2 Timoteo. 3:16 “..Toda Escritura es inspirada divinamente…”
        No obstante que ambas vienen del Señor sin embargo la misma- Escritura le llama ‘Ley de Moisés’, lea los siguientes textos:
        Hechos 15:5 “.Que es menester circuncidarlos y mandarles que guarden la ley de Moisés.-
        1 Corintios. 9:9 “.Porque, en la ley de Moisés está escrito.-
        Lucas 24:44 “…Todas las cosas que están escritas de mí en la ley de Moisés…”
        Pero en virtud que ésta procede de Dios, la Sagrada Escritura también la denomina ley del Señor, lea los siguientes textos: Lucas 2:22,23, Nehemías 8:1,8:18.
        MARCADA DIFERENCIA ENTRE LAS DOS LEYES.
        Pero el hecho que ambas procedan de Dios, esto no quiere decir que sea una misma, hay marcada diferencia entre las dos, pues la una fue dada directa¬mente por el Altísimo ,, la otra por medio de MOISES. Lea detenidamente los textos siguientes en los cuales el mismo Señor hizo la marcada diferencia.
        Primero,
        “.. . Y habló Jehová con vosotros de en medio del fuego: oísteis la voz de sus palabras, masa excepción de oír la voz, ninguna
        Deut. Figura visteis: Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner
        4:12-14 por obra, las DIEZ PALABRAS; y escribió las en dos tablas de piedra. A mi también me mandó Jehová entonces enseñaron los estatutos.), derechos para que los pusieseis por obra. ”
        Es clara la diferencia que hizo el Señor de las dos leyes, en el Verso 13 dice: ”
        Y EL OS ANUNCIO SU PACTO, LAS DIEZ PALABRAS.” Aquí habla de la primera ley, la de Dios.
        En el verso 14 habla de la segunda ley, la de Moisés”. A mí también me mando Jehová enseñaron los estatutos y derechos.”
        En el verso 13 usa el pronombre “EL” refiriéndose a Dios cuando personalmente dio las diez palabras; y el verso 14 usa el pronombre “MI” refiriéndose a Moisés.
        Segundo.
        2 Reyes 21:8 “.. Y no volveré hacer que el pie de Israel sea movido de la tierra que día sus padres, con tal que guarden y hagan conforme a to¬das las cosas que YO LES HE MANDADO (DIOS) y conforme a toda la ley que mí siervo Moises les orndeno.
        No necesita mayor comentario este versículo ya que por sí mismo se interpreta. La ley de Dios está señalada cuando dice:
        LAS QUE YO LES HE MANDADO…….Refiriéndose a la ley de Dios.
        LA QUE MOISES LES MANDO ……… Refiriéndose la ley de Moisés.
        En seguida expondremos las marcadas diferencias entre la una y la otra, haga conciencia al leer estas diferencias y note que es el mismo Dios el que esta¬bleció esta diferencia. Algunas personas exigen que un texto diga que no son iguales, pero debemos tener en mente que el Señor no ha escrito su palabra al gusto del humano sino de acuerdo a su santa voluntad.
        DIFERENCIAS.
        Ley de Dios
        1
        Dada personalmente por Dios. Deuteronomio 5:1-24. Copiaremos sólo algunos versos:
        “..Cara a cara habló Jehová con vosotros. Estas palabras habló Jehová a toda vuestra congrega¬ción. Hoy hemos visto que Jehová habla al hombre y éste vive.”
        2
        Escrita por el mismo Dios.
        Éxodo 31:18. Deuteronomio 5:22. “..Tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.
        Lea Ex. 32:16.
        Ley, de Moisés
        1
        Dada por medio de Moisés. Deuteronomio 4:44-45. Copiare¬mos algunas partes de los textos. “..Esta, pues, es la ley que Moisés propuso delante de los hijos de Is¬rael. Estos son los estatutos que Moisés notificó a los hijos de Is¬rael….Lea también los siguientes Deuteronomio. 5:31, Deuteronomio. 5:27.
        2
        Escrita por Moisés.
        Deuteronomio 31:24.
        “..Y como acabó Moisés de escri¬bir las palabras de esta ley en un libro.
        Lea Éxodo . 34:27. Éxodo 24:4,7.
        3
        Puesta dentro del Arca.
        Éxodo 25: 16, Deuteronomio. 10:5.1 Rey 8:9.
        Y pondrás en el arca el testimo¬nio que yo te daré “…Y puse las tablas en el arca que había hecho y allí están.—
        Dada cuando* tenían tres meses de haber salido de Egipto.
        Los capítulos 19 y 20 de Éxodo. La cronología marca el año 1491.
        3
        Puesta al lado del arca. Deuteronomio 31:24-26
        “…Tomad este libro de la ley y ponedlos al lado del arca del pacto…”
        Fue dada cuando estaban a punto de entrar a la tierra de Palestina. Deuteronomio. 31 todo el capítulo.
        La cronología marca el año 1451.
        5
        Contenía 613 preceptos.
        Lea desde Éxodo. 21 hasta Deutero¬nomio 31. 5.
        Contenía sólo 10 mandamientos. Deuteronomio. 4:13. Y os mandó poner por obra, las diez palabras.”
        No hizo nada perfecto.
        Hebreos 7:19. “..Porque nada perfeccionó la ley..”
        Cristo vino abolir.
        Efesios 2:15
        aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz.
        Es ley espiritual.
        Romanos 7:14 “.Porque sabemos que la ley es espiritual…—
        Es la ley perfecta
        Salmo 19:7 “. La ley de Jehová es perfecta.”
        Es ley carnal.
        Hebreos 7:16 — Conforme a la ley del mandamiento carnal.”
        Es ley de libertad.
        Santiago 1:25 ” Atentamente en la perfecta ley, que es la de la liber¬tad.
        Fue yugo de servidumbre.
        Hechos 15:5,10 “..La ley de Moi¬sés…” “…Yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido Llevar…”
        Es santa, justa y buena.
        Romanos 7:12 “De manera que la ley es santa, y el mandamiento justo y bueno”.
        Era la cédula de los ritos
        Col, 2:14 “Rayendo la cédula de los ritos que nos era contraria.”

        En cuanto a los diez mandamientos, esta es la postura oficial de la Iglesia Apostólica Romana, mencionando a san Agustín y que ha llegado a ser tradicional.
        2066 La división y numeración de los mandamientos ha variado en el curso de la historia. El presente catecismo sigue la división de los mandamientos establecida por san Agustín y que ha llegado a ser tradicional en la Iglesia católica. Es también la de las confesiones luteranas. Los Padres griegos hicieron una división algo distinta que se usa en las Iglesias ortodoxas y las comunidades reformadas.
        Este pasaje indica claramente que ¨hicieron una división algo distinta¨, de los mandamientos.
        Mi querido hermano en la fe, no es necesario ser un versado en los comunicados y preceptos para entender claro que los mandamientos de Dios son eternos, pero los mandamientos manipulados por los hombres, no expresan la voluntad de Dios.
        Que no encuentra bibliografía, es inadmisible pues existen bibliotecas, tratados, bulas, e información en el internet pero es necesario enfocarse en la fuentes oficiales, como por ejemplo esta como uno de tantos sitios oficiales de información:

        http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p3s2_sp.html

        De esta adulteración (de los mandamientos y la docrina cristian) ya lo había advertido el profetas cómo Jeremias, Mateo, Daniel, y San Juan entre otros.

        Daniel 7:25, Apocalipis 2:4-5 y por último Apocalipsis 18:4,

        Saludos,

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      • Saludos William. Intentaré ser breve en la respuesta.

        La teoría de que Constantino fundó la Iglesia Católica es una de esas teorías que son tan sorprendentes e infundadas que sólo puede aceptarla alguien con muchos deseos de que sea cierto (no me refiero expresamente a ti, hablo en general, aunque supongo que también será tu caso inevitablemente). Para no entrar en deseos sino en datos, en esta página hemos publicado toda una serie de artículos para desmontar paso a paso todo eso, demostrando que los elementos católicos que aquéllos rechazan por paganismo constantiniano eran elementos que estaban en el cristianismo desde antes de que apareciera Constantino. Si quieres conocer nuestros argumentos puedes mirar aquí:
        https://apologia21.com/2012/11/24/fundo-constantino-la-iglesia-catolica/

        Ahí también tienes la explicación de por qué al papa le llaman “pontifex maximus”. Creo que te va a sorprender:
        https://apologia21.com/2013/04/20/la-iglesia-surgida-del-concilio-de-nicea-44/

        La mayor parte de tu mensaje se dedica a explicar que la Ley de Moisés y la Ley de Dios son dos leyes muy diferentes pero ambas vienen de Dios.
        Ahí agradezco tus explicaciones y tu esfuerzo, que sé que en buscar tantos datos se tarda lo suyo. Verdaderamente sería muy necesario explicármelo si yo lo entendiera como tú crees que lo entiendo, pero afortunadamente no tienes por qué preocuparte, en ese tema estamos de acuerdo. Puede que mi forma de expresarme te haya llevado a la confusión, pero si yo a veces hablo de la Ley de Moisés y otras de la Ley de Dios lo hago para referirme, por un lado, más específicamente a la Ley que Dios entregó a Moisés en el Sinaí (a la que suelo referirme como la ley mosaica, o la Ley de Moisés), y por otro lado a la Ley de Dios en general, pues los mandatos o mandamientos de Dios no se limitan a los que dio en el Sinaí. En otras muchas partes da mandatos, y en el Nuevo Testamento, a través de Jesús mismo, también los da (ni por un momento pienso que la Ley de Moisés se la inventó Moisés).

        Así que digamos que la Ley de Moisés es una parte de la Ley de Dios, sólo una parte, y esa parte mosaica no se mantuvo intacta en el Nuevo Pacto, sino que Jesús la actualizó y le dio su máxima complexión. Es un poco como si la gallina pone un huevo, durante días lo incuba y finalmente nace el pollo. Puedes decir que el pollo ha destruído el huevo, puedes decir que el pollo es otra cosa, pero no es el huevo, o puedes decir que el pollo es la apropiada evolución del huevo, que el pollo es el resultado de llevar al huevo a su máxima complexión, que el pollo es completar lo que en el huevo era un proyecto, así que no se cambia una cosa por otra, simplemente lo que en el huevo era embrión y desarrollo, en el pollo es el resultado y lo que daba sentido al huevo.

        No espero que con esto vayas a decir “¡eureka!” y aceptar que tenemos razón al creer que el sabbath (y la circuncisión y muchas otras cosas) está superado. Sólo espero que la metáfora del huevo y el pollito te sirvan para entender por qué para nosotros no hay contradicción entre creer que la Ley mosaica viene de Dios y es eterna, y aún así creemos que Jesús, y luego su Iglesia de los apóstoles, pueden modificarla sin que eso sea una estrictamente una derogación, sino su simple y lógica evolución. Digamos simplificando muucho todo y por seguir con la metáfora en este caso, que el sabbath es el huevo y el domingo el pollito que salió del huevo (pues al fin y al cabo el sabbath es el punto sobre el que se supone que gira toda nuestra conversación pasada y presente).

        En cuanto a la división y numeración de los mandamientos, tienes razón, han sido divididos de varias formas tanto hoy como en el pasado. No quiero entrar mucho en eso porque ese tema viene desarrollado en uno de los artículos que tenemos preparado para la serie sobre las imágenes en el culto católico, pero sólo avanzaré un detalle: en hebreo no hay puntos, ni comas, y raramente saltos de línea, todo se escribe seguido. Así que a la hora de decidir dónde acaba una frase y dónde empieza la siguiente, no siempre es tarea sencilla y hay diversas opiniones. Si la Iglesia Católica (y otras) asume la división de San Agustín no es sólo porque ese santo nos caiga muy bien, sino porque hay unas evidencias muy convincentes que apoyan esa división. Pero eso lo explicaremos al detalle en el artículo que te anuncio que publicaremos en cuanto podamos. Afirmar que la Iglesia Católica ha adulterado los mandamientos por hacer esa división es algo que entiendo perfectamente viniendo de alguien que cree en lo que cree, pero comprenderás que con la misma facilidad puedo yo afirmar lo contrario. Convencido como estoy de que nuestra división es la correcta, creo que vuestra forma de dividir los mandamientos es un grave error. No me atrevería yo a insinuar que ese cambio lo habéis hecho por adulterar y profanar la Biblia, sé que sinceramente creéis estar en lo cierto, pero permíteme a mí reivindicar eso mismo para nosotros.

        Es cierto que la Biblia, como dices, ya nos advirtió de que vendrían aquellos que intentarían tergiversar la Palabra de Dios, y falsos profetas, y falsos pastores, e incluso falsos mesías. Ciertamente que sí. Llevamos varios siglos viendo eso por todas partes.

        Pero no pienses que hay en mis palabras ni acritud, ni sarcasmo ni nada parecido al odio, que sólo escribirlo me chirría. No, yo sé que lo que tú crees lo crees de corazón, y que tú crees defender la Palabra de Dios. Lo mismo me pasa a mí y por eso colaboro de corazón con este sitio web, para llevar la luz de Dios a todos los hombres, tal como Jesús nos ordenó, intentando formar bien a los cristianos católicos, y procurando arrojar un poco de luz sobre aquellos cristianos que no lo son, cuando alguno se asoma a nuestras páginas (cosa que agradezco). Más no puedo hacer, luego ya pongo en manos del Espíritu Santo que actúe y ayude a cada uno a asimilar de la forma más correcta posible el mensaje si se presta a ello.

        DTB

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      • Buen dia Christian,

        En referencia a Constantino, yo no me basaria solo en escritos de la iglesia recien fundada, me remito a otras fuentes que afortunadamente existen.

        Dira que hay un 65% de verdad y un 35% que no encaja.

        Lo mismo es cuando se trata de interpretar las sagradas escrituras en base de “filosofias o interpretaciones de” dandole mas valor que a los escritos biblicos, que si bien es cierto en el idioma arameo, en el griego antiguo no existian expresiones que hoy se utilizan, asi como puntuaciones, como por ejemplo la expresion De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso, esto da mucho de aclarar. Como si estubiera escrito asi, De cierto te digo que hoy, estarás conmigo en el paraíso agregandole la coma ya cambia, pero el estarás es en futuro.

        Entender los mandamientos de Dios que son eternos y no haceptarlos en su naturaleza, es cuestion de interpretacion erronea, el no obederclos es cuestion de obedencia. Este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días —dice el Señor: Pondré mis leyes en su corazón, y en su mente las escribiré Hebreos 10:16

        Estar afanados en teorias de hombre, bueno eso es otro tema. La biblia es tan clara, asi como se explica sola.

        En ningún momento lo he pensado que existan sarcasmo o confrontacion en tus respuestas, ni nada parecido al odio, que no veo por que lo habria, de ser asi, seguro fueran otros los comentarios expresados, y me encantaria leer ese tema ese que mensionas que estan desarrollado en uno de los artículos que tenemos preparado para la serie sobre las imágenes en el culto católico, me encantaria leerlo.
        Saludos.

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      • Estupendo William, pues cuando lo publiquemos lo podrás leer, creo que es el siguiente que aparecerá. Lo de que no hay sacarsmo etc era sólo por aclarar, por si acaso, cada uno interpreta las cosas como le parece y no quería que en ese punto hubiera dudas.

        Cuando dices “escritos de la iglesia recién fundada” imagino que te refieres a los escritos que hicieron los primeros miembros de esa supuesta Iglesia de Constantino. En los artículos que vienen allí se manejan siempre escritos de ANTES de Constantino y de la Biblia para demostrar que esas creencias son anteriores a Constantino. Usar escritos posteriores a Constantino no tendría ningún sentido en el argumento.

        Dices que la Biblia es tan clara que se explica sola. Me parece una declaración sorprendente cuando los protestantes tienen unas 35.000 secciones, cada una con una interpretación diferente. A cada uno su interpretación le parecerá la más obvia, supongo. Yo soy consciente de que en cualquier escrito de cualquier idioma un porcentaje elevado de oraciones contienen cierto grado de ambigüedad, y para entender todo correctamente es imprescindible saber cuál es la interpretación correcta, y para eso está el Espíritu Santo, porque cuando los hombres usan su propio intelecto ocurre lo que ocurre, que florecen todo tipo de interpretaciones, cada una fundando su propia iglesia. Pero es que no sólo ese eso. El Evangelio fue predicado oralmente años antes de ponerse por escrito, y toda esa predicación oral no quedó abolida al aparecer los textos (si fuese así, la predicación de Jesús habría quedado derogada igualmente). Esos textos surgieron en el contexto de esa predicación, reflejaban esa predicación, son el fruto de esa predicación oral, y por tanto la Iglesia primitiva al leer los textos sabía exáctamente qué sentido tenían, porque ellos ya eran cristianos, habían aprendido esas doctrinas de Jesús, sus apóstoles y sus discípulos antes de que esos textos les llegaran. No como ahora, que un cristiano que no acepta esa Tradición se enfrenta a la Biblia como si fuera un mensaje nuevo, y tiene que encontrar su propia explicación, de modo que cada uno encuentra una explicación diferente porque si nos quedamos sólo con el texto todas esas diferentes interpretaciones son posibles. Para mí, eso son lo que tú llamas “teorías de hombre”. La Palabra de Dios es la que predica la Iglesia Católica, la única que sabe desde el principio el verdadero significado de los textos evangélicos. Obviamente tú no estarás de acuerdo.
        DTB

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  2. Saludos
    Le pasé este correo a dos sitios más, pero como de costumbre ninguno de ellos ha contestado, eso es, además de lo acertado de sus respuestas, lo que más me maravilla de su blog.

    El enlace que me pone lo conozco de sobra, ahí agarré mis primeros elementos sobre esto del Sabbat y sobre la inutilidad de la Ley mosaica a través de largos comentarios con usted, los que traté de hallar, pero no los encontré.

    Ellos toman el relato de la Creación como literal, o sea, con días de 24 horas; y creo que también piensan que el Génesis actual salió del puño de Moisés y que en nada se contamina con historias paganas o irreales de la creación del mundo. De ahí que el problema es según esta interpretación como desmontamos la sacralidad cósmica de un Dios que en el día séptimo descansó y “bendice y santifica” desde ya ese día.
    Yo tengo entendido que “santo” y todas sus raíces en la Biblia se refieren a la pertenencia a Dios, de ahí que, por ejemplo, explique que ciertas personas son llamadas santas porque simplemente se dedicaron a Yavé.
    Y uniendo esto último al fundamentalismo adventista les llevo por la idea de que Dios sí se reservó un día, o sea, que históricamente lo declaró “santo”, al bendecirlo. Pero esto no significa que Cosmológicamente algún día de la semana de los creados por Él tengan alguna importancia por sí mismos.

    Pero es que ellos me han de decir que Dios se reservó el séptimo día y no el primero, ni el cuarto. Y contra ello ¿qué?

    Tratar de separar el Sabbat del séptimo día creo que es impreciso, pues aunque son dos cosas diferentes, siempre se han dado y se darán, al menos por judíos y sabatistas, juntas. Por Sabbat entendemos “descansar ofreciendo el día a Dios”, pero no cualquier día, sino el séptimo, pues fue el que se consagró por Él.

    El entendimiento posterior de que yo trabaje 6 y descanse al siguiente aun cuando no sea sábado solo es posible por la anulación de la Ley del Sinaí, que interpreta, como usted dice, el espíritu de la Ley y no su verdadero legalismo. ¿O no? ¿Acaso desde que Dios santificó el sábado los ciclos no han sido ininterrumpidos? quizás dijera un adventista.

    Si no tuviéramos que esforzarnos ante una interpretación tan literal la cuestión cayera por su propio peso, pues los días son más que relativos, como usted dice, pero esta gente no es….. Lo de ellos es en la Biblia está y punto. Aunque reconozco que los dos con los que ahora hablo no son así, pues algunos de ellos llegaron a la fe por ciertos videos que explican a Dios a través de la naturaleza y la ciencia; …..y yo miro los videos y me parecen buenos, pero no para tanto.

    Dice “el “acordaos” puede referirse a que cuando se escribieron esas palabras la gente ya las conocía de antes”, pero ellos no admitirán esto, pues en el Éxodo se dice que así mismo lo dijo Dios. De ahí que no aceptarán que el decálogo tal y como aparece ahí pudo ser modificado por las creencias previas de los judíos. Esto sería una interpretación mundana, para ellos.

    Dice “o más fácil aún, “acordaos” puede referirse al pasado o al futuro, algo así como decir “tened presente esto, no lo olvidéis”.”, si se aludiera al futuro quedaría desmontada la tesis adventista de que Dios le está recordando a los judíos lo que ya se conocía desde el Edén, pero busqué en un diccionario que tengo y la palabra se traduce más correctamente como “recuerda”, o sea, como hacer uso de la memoria, pero me dejó con dudas. Aunque el extracto que me pone de San Justino le da a esto un significado aceptable.

    Me gusta mucho una frase que me aclara esto de la Ley de una forma poética y bien sencilla, dice que la Ley mosaica “se destruye como destruye el fruto a la semilla”, entendiéndose que esa abolición no es de cuajo por su inutilidad, sino por su evolución. Pero yo me desgasté mostrándole la profecía de Jeremías sobre el cambio de Ley, repasé Gálatas, Romanos, leímos 2 de Corintios en donde Pablo deja claro que la Ley en tablas de piedras (lo que elimina la supuesta discriminación entre leyes ceremonias y morales) quedaba atrás y que la Ley nueva se escribía en los corazones, pero todo fue por gusto. Asentían con la cabeza como puros corderitos para después decir que la Ley mosaica todavía estaba vigente y yo así de simple hervía jajajaja, pero uno al final reconoció que la presentación católica del tema le parecía más correcta, o sea, que no estamos sin ley, lo que tenemos una nueva, la evangélica que ya no trata de legalismos, sino de cosas espirituales y que por lo tanto ponen la varilla por los cielos.
    En esto no tengo dudas la Ley de Moisés se fue a bolina, lo que algunos pasajes no los logro engranar bien como por ejemplo el de Mt 5,18 y que nada me dijo sobre él, aunque pudiéramos decir que ese “hasta que todo se haya cumplido” se refiere a la muerte de Jesús, pues él mismo lo dice en Jn19,30; de ahí que el límite es su muerte y resurrección. Aunque para el caso bien pudiéramos decir que la Resurrección es lo que marca el cambio y tanto así que el sábado descansó jaja.

    Y su explicación de Ap14,12 “magnífica” jaja, cuando la he leído incluso se me fue un golpe en la mesa todos me han mirado sorprendidos y yo a puras carcajadas, se pone tonto uno jeje. Además, pudiéramos decir, que cuando Juan escribe, ya la mayoría de las comunidades se habían desprendido de la Ley y por ello, en su vocabulario, la diferencia entre la Ley de Moisés y la Evangélica no era palpable al no ser temas del día, sino que ya se identificaba a la última como la de Dios y su contenido como los mandamientos de Dios, jaja. Al fin esto me hace sentir orgullo por mi Iglesia, pues en el debate pasé un mal aprieto cuando me sacaron esta cita, lo que di más vueltas que un perro para echarse y terminé por responder a casi todas las preguntas que me hicieron y esta la dejé en el olvido olvidándoseles también a ellos, pero bueno ya se acabó la maraña, la mía por escurridizo y la de ellos por ignorantes.

    Aquí hay algunos bueyes y asnos (para nosotros burros) todavía, pero tampoco la cita se les aplica. Aunque ellos dijeron que todavía Dios te juzga por los 613 (creo que ese es el número) preceptos de Levítico y cosas así.

    No entiendo muy bien esto “Que Dios nos habla en el Antiguo Testamento del sabbath como concepto (día consagrado al Señor) y no como día cronológico del calendario lo vemos perfectamente en la Biblia, en la epístola de Bernabé”

    Tampoco me parece suficiente la explicación que me da sobre por qué Jesús no peca en realidad en esto de las espigas, pues se me hace enrevesada y sé que no me la aceptarán de cuajo. Y es que hasta su resurrección lo que imperaba era la Ley de Moisés y él la estaba infringiendo, o sea, el cambio no se había producido. O es que lo correcto sería pensar que por ser Él también Dios, antes de que la Ley del Sinaí quedara abolida ya la podía ignorar, no lo creo; pues no lo hizo con la circuncisión ni con todo lo demás. Aunque soy consciente de que usted me habla del espíritu de esta. Bueno, espero me entienda. Ellos piden y creo que es correcto que el Cordero perfecto sea perfectísimo (como dice la Biblia) y si peca contra el Sabbat judío…..
    DLB

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    • En cuanto a lo de “acordaos”, he consultado la versión original y utiliza el imperativo “zakowr”. Ese mismo imperativo lo vemos usado en otras partes del Antiguo Testamento, y algunas veces se usa para referirse al pasado, como en Deuteronomio 24:9 (Acuérdate de lo que hizo el Señor tu Dios a Miriam en el camino, después que salisteis de Egipto), pero otras se refiere al futuro, como en Éxodo 13:3 (Acordaos de este día en que salisteis de Egipto, de la casa de esclavitud … salís hoy de aquí, en el mes de Abib), y ahí Moisés se lo está diciendo a los hebreos el mismo día que inician su salida de Egipto, así que ese “acordaos” se refiere a que no vayan a olvidarlo en el futuro. Por lo tanto el argumento de que el cuarto mandamiento empieza por “Acordaos” y por tanto eso significa que el sabath era algo que ya todos conocían se cae. Ese imperativo ni quita ni añade nada, pues puede referirse al pasado o al futuro indistintamente.

      No soy especialista en este asunto como para saberme cada recoveco del tema, pero por lo que yo sé estoy de acuerdo con lo que dices, el sabbath aparece con Moisés, no se seguía antes, y su fundamento teológico está en que Dios descansó el séptimo día de la Creación.

      Génesis 2:3: Y bendijo Dios el día séptimo y lo declaró día sagrado, porque en ese día descansó Dios de toda su obra creadora.

      Podemos decir que la redacción concreta de ese versículo se hizo en una época en la que ya se practicaba el sabbath (de hecho si suponemos que el Génesis lo escribe Moisés en su redacción actual, lo hizo estando el sabbath ya en vigor), por lo que es una interpretación retroactiva del asunto, aunque al estar el sabbath basado en el descanso de Dios es más que probable que la idea en sí del descanso divino ya estuviera presente. Pero lo mires como lo mires, ese versículo G2:3 sólo dice que Dios declaró al séptimo día “día sagrado”, y “sagrado” o “santo”, como tú bien dices, significa “reservado a Dios”. Si realmente el sabbath tal como lo entendían los judíos fue instaurado por Dios en ese momento, ese versículo sería el punto perfecto para añadir de alguna manera que el hombre debería también descansar ese día y todo lo que luego dijo con Moisés. ¿No es raro que si el sabbath estuvo para el hombre en vigor desde el principio de los tiempos nunca se hable de él hasta que se menciona en el Sinaí? A partir de ese momento el sabbath condiciona toda la vida de los hebreos y luego judíos, y lo encontramos por todas partes, así que suponer que antes de la Ley también se cumplía el sabbath sin tener ninguna prueba de ello es ir más allá de la especulación. Incluso si queremos interpretar todo el Génesis como un escrito literal, aún así el problema sigue igual: Dios declara el sabbath santo en la Creación, pero no es hasta Moisés cuando decide que ha llegado el momento de que los hombres lo observen. Eso quiere decir que el sabbath no es algo consustancial al ser humano y su relación con Dios, como tampoco lo era la circuncisión, sino normas que Dios quiso aplicar en un período de tiempo determinado porque le pareció oportuno, pero que ignoró en otros períodos porque no era necesario o no tenía sentido. Es igual que el bautismo, con la Nueva Alianza el bautismo es esencial para nuestra salvación, pero con la Antigua Alianza Dios no pidió el bautismo, sino la circuncisión.

      Y aún así queda en pie el argumento astronómico, por llamarlo de alguna manera, de si el séptimo día que Dios santificó tiene que ser el sábado en concreto. Nuestro actual sábado.
      En eso, como en otros puntos, tú has permitido que ellos coloquen sobre ti la carga de la prueba. Eres tú quien tiene que demostrarles que el séptimo día no tiene por qué ser necesariamente el sábado. Y es lógico, eres tú quien quiere convencerles de lo contrario. Pero al menos puedes hacer hincapié en que ellos tampoco tienen argumentos sólidos para demostrar que eso sea así.

      Pero te advierto una cosa. Cuando he discutido con ciertos evangélicos sobre si el nombre “Jehovah” es o no el correcto, no suelo encontrar excesiva resistencia, al menos a cuestionárselo, si doy argumentos sólidos y bíblicos. Sin embargo cuando se trata de un Testigo de Jehovah la batalla está perdida de antemano, pues para ellos, aceptar que ese nombre podría no ser el correcto significa poco menos que renunciar a su religión, ya que ellos han hecho del nombre “Jehovah” su insignia identitaria y una de las bases sobre las que se apoya su diferente visión de la Biblia. Pues lo mismo te ocurrirá si intentas convencer a un Adventista o Bautista “del Séptimo Día” de que el séptimo día es relativo, que el sabbath quedó superado, etc, etc. En tu discusión no estais discutiendo sobre una doctrina concreta sin más, estarás golpeando la columna sobre la que se apoya su religión, y el otro es consciente de que si te da la razón en ese punto, tendría que dejar el adventismo y convertirse en otra cosa. Ese es el motivo por el que si les desmontas un dato sólido recurrirán a todo tipo de suposiciones del tipo (en la Biblia no se dice tal cosa, pero tampoco se dice que no). Ese razonamiento de “Si no lo niega quiere decir que existía” no tiene sentido, y menos si no hay otros indicios sólidos que apuntan en esa dirección. Dicho de otro modo, no podemos usar la ausencia de datos como prueba para demostrar que algo no existe, pero tampoco podemos usar esa ausencia para demostrar que sí existió. Si realmente la Biblia no habla del sabbath hasta Moisés, y ese “acordaos” ya hemos visto que no ayuda en nada porque igual puede referirse al pasado que al futuro, entonces no podemos basar toda nuestra doctrina del “sabbath eterno” en la simple idea de que como la Biblia nunca dice que no existió, pues entonces es que sí existía. El hecho de que en la Creación se diga que Dios lo consagró sólo sirve para dar apoyo doctrinal a la instauración del sabbath en tiempos de Moisés, pero de haber sido ese momento de la Creación cuando se instauró el sabbath para el hombre, se habría hablado de él ya desde Adán. Por el contrario, cuando en la Biblia se habla de la instauración del sabbath siempre se alude a Moisés, no a tiempos anteriores.

      De todas formas, en mi opinión, si queremos pistas sobre cuál era la situación del sábado no debemos buscarlas en el Cuarto Mandamiento en el momento en que Moisés se lo dice a su pueblo, sino en el momento en el que Dios se lo dice a Moisés, y lo encontramos en Éxodo 31:12-17

      “El Señor dijo a Moisés:
      Di a los israelitas: Pero sobre todo, observaréis mis sábados, pues esta es la señal de la alianza sellada entre vosotros y yo durante todas vuestras generaciones. Así se conocerá que he sido yo, el Señor, quien os ha consagrado. El sábado será para vosotros un día sagrado; observadlo. Quien lo profane, morirá sin remedio. Todo aquel que realice cualquier trabajo en ese día será expulsado de su pueblo. Durante seis días podéis trabajar, pero el séptimo día es sábado, día de descanso solemne consagrado a mí. Si alguien trabaja, morirá sin remedio. Los israelitas y sus descendientes observarán el sábado como señal de alianza eterna. Para siempre este día será una señal de la alianza sellada entre los israelitas y yo, porque el Señor hizo el cielo y la tierra en seis días y el séptimo dejó de trabajar y descansó.”

      Ahí es imposible tener la sensación, incluso especulando, de que Dios simplemente está recordando a su pueblo que debe seguir observando el sábado como siempre lo ha hecho. Todo lo contrario, está claro que está instaurando una observancia nueva que no existía: les habla en futuro de lo que a partir de ahora tendrán que hacer, y les explica por qué ha de ser así, lo que muestra que la explicación era necesaria.
      “Observaréis mis sábados… así se conocerá… el sábado SERÁ para vosotros un día sagrado, observadlo… los israelitas y sus descendientes OBSERVARÁN EL SÁBADO… para siempre este día SERÁ una señal…”

      Yo ahí no veo nada que haga pensar que Dios habla de un mandamiento que ya estaba en vigor desde la Creación del universo. Todo lo contrario. En cuanto a lo de “para siempre”… se puede ver de varias formas pero yo interpreto que se refiere, como dice, a “los israelitas”, es decir, lo que ahora llamamos judíos, y efectivamente, para ellos el mandato sigue en vigor, pero los que se pasaron a la Nueva Alianza, los cristianos, ya no son “los israelitas” a los que se refiere Dios.

      Por tanto me parece claro que el sabbath empieza con Moisés, aunque se justifica estableciendo un paralelismo con los 7 días de la Creación. Y por varios pasajes del Nuevo Testamento, como el de Bernabé que te di, otros de San Pablo, del mismo Jesús, etc. podemos considerar, a veces a medias tintas y a veces con total claridad, que en la Nueva Alianza el sabbath queda superado. Si los del séptimo día se fijasen tanto en esas citas del Nuevo Testamento como hacen con las del Antiguo, tendrían más de cristianos y menos de judíos.

      En otro orden de cosas, que ese día séptimo tenga que ser necesariamente el sábado actual y no simplemente un día de cada siete; o incluso que el orden actual de la semana haya existido desde el inicio del universo y haya permanecido siempre inalterado… para creer eso se necesita algo más que interpretar todo el Génesis de forma literal.

      La cita de Bernabé que di es muy relevante porque se escribió probablemente antes que el Apocalipsis, así que estamos ante los inicios de la Iglesia. Se puede interpretar claramente como que se considera que Dios da por abolido el sabbath (“vuestros sabbaths no los aguanto”). Pero luego dice “No me son aceptos vuestros sábados de ahora, sino el que yo he hecho”. Ellos podrían decir que Dios no se opone al sabbath, sino a la manera incorrecta en que lo observaban los judíos de ese momento. Sin embargo sigue la cita y aclara que va más allá, pues no queda la cosa simplemente en que “no me gusta la manera en que celebráis el sabbath”, sino que a continuación dice “haré el principio de un día octavo”, a lo que el pseudo-Bernabé añade “por eso justamente nosotros celebramos también el día octavo… por ser día en que Jesús resucitó de entre los muertos”. Es decir, claramente dice que a Dios ya no le gusta el sabbath (tal vez por el mal uso que se ha hecho de ello) y que a partir de ahora (Nueva Alianza) fuera el sabbath y será sustituido por el octavo día (el domingo). Este Bernabé nos dice que por eso los cristianos celebran también el domingo, y explica que es porque es el día de la Resurrección de Cristo. Ese “también” puede referirse a que lo hacen en sintonía con Dios (por decirlo de algún modo, Dios se pasa al domingo y nosotros también), o puede ser porque en esos primeros momentos los cristianos siguen formando parte de las comunidades judías, así que seguían celebrando el sabbath pero también el domingo (están en fase de transición), aunque las palabras de Dios dejarían claro que el sabbath ya no agrada al Señor, sino el domingo. Dios no se limita a decir que ya no aguanta vuestros sábados, sino que va más lejos y dice que va a crear un nuevo día. Es interesante el uso de la palabra “crear”, pues si los del séptimo día basan todo en el relato de la Creación, aquí vemos a Dios haciendo una creación nueva que, en ese punto, supera y substituye la creación anterior.

      Lo de que la fruta destruye a la semilla me parece muy buena frase y encaja muy bien con lo que dice Jesús de “yo no he venido a abolir la ley sino a darle justo cumplimiento”. Es como si siembras una semilla de limón y la semilla brota, muere y tenemos un hermoso limonero. El legalista seguiría fijándose en la semilla y diría que al enterrar la semilla en tierra has propiciado su destrucción, pero en realidad lo que hemos hecho es permitir que se desarrolle y se convierta en lo que lleva dentro, un limonero. La semilla es la Ley mosaica, el limonero es la Nueva Alianza, así que cambias una cosa por otra pero puedes decir, como Jesús, que no has venido a destruir la semilla, sino a desarrollarla plenamente. La semilla necesita sequedad para protegerla, pero tras la siembra necesitamos humedad para su buen desarrollo, así que la misma humedad que parece perjudicial en una fase puede ser buena y necesaria en la fase siguiente. Buena metáfora, gracias, me la apunto.

      Lo de que “hasta que todo se haya cumplido”, de Mateo, se refiere a la muerte de Jesús me parece correcto, y así lo vemos en otros pasajes bíblicos donde se considera la muerte de Jesús como la consumación de los tiempos, el fin del camino de preparación que Dios tenía con su pueblo. Por eso Jesús en la cruz dice aquello de: todo se ha consumado, que también podemos traducir por “todo se ha cumplido”, como dice Mateo.

      Lo de que la muerte de Jesús supone en cierto modo un descanso sabático tiene su aquél, de hecho ese sábado es el último sabbath que los cristianos respetan según la Biblia (las mujeres no fueron a ungir el cadáver hasta el domingo por respetar el sábado, pero al domingo siguiente se celebra la Eucaristía en Emaús), pero por darle vueltas a la tuerca también podemos decir que Jesús no murió el sábado, sino el viernes hacia el mediodía. De haber querido Dios represeantar un descanso cósmico con la muerte de Jesús, le habría hecho morir al atardecer del viernes, justo al comenzar el sábado.

      Aquí a los asnos también los llamamos burros pero quedar quedan ya muy pocos jaja, cuando murió el de mi abuelo creo que quedaron cuatro o cinco más en el pueblo y ahora mismo creo que sólo uno, y lo usan para que los niños jueguen con él.

      Tu penúltimo párrafo que hace referencia a Bernabé, lo que yo quería decir es que Dios destruye esa idea de que los 7 días de la semana son 7 días fijos y eternos, es decir, que desde que Dios terminó la creación en sábado, luego vino el lunes, luego el martes, etc. y así siempre, sin romperse el ciclo de días de la semana, de modo que un adventista puede decir que hoy 21 de febrero de 2020 es viernes no por convención humana, sino por el orden cósmico universal. Es decir, los siete días de la semana serían parte del ADN del universo y por tanto por siempre y en cualquier lugar del mundo se puede decir en un momento dado: hoy es sábado. Algo absurdo si tenemos en cuenta que los días de la semana dependen de nuestro sol y nuestra luna, que son astros de nuestro pequeño rincón del universo, no el eje del universo entero. Eso ya no es tema bíblico sino científico. Pero la cuestión de que los días de la semana son relativos creo yo que es la base de las palabras de Dios cuando dice: “crearé un día octavo”, lo cual descabala toda la serie de siete días, y aún así, como la semana a partir de entonces no pasa a tener ocho días, sino sigue siendo siete, el octavo día se refiere al domingo, al que va después del séptimo. Pero con esa forma de decirlo queda claro que a Dios no le importa si a este día (el domingo) lo llamamos primero u octavo, porque eso da igual, es una convención.

      Y en cuanto a tu último párrafo, el tema es si la Ley de Moisés quedó derogada al Resucitar o antes. Jesús dijo “yo soy el Señor del Sábado”, así que no pienses que Dios crea unas leyes para los hombres y esa ley queda por encima de Dios. Dios está por encima de las leyes del universo en todos los sentidos. Esas leyes reflejan a Dios, no al revés. La circuncisión no es un buen ejemplo porque en ese aspecto no podemos decir que Jesús cumplió con la ley judía, sino que sus padres lo hicieron (el bebé no decidió circuncidarse), lo que Jesús decidió por sí mismo fue el bautismo, que no era un precepto judío. Pero es cierto que, a su modo, Jesús cumplió las leyes judías. Entre otras cosas, creo yo, por no levantar escándalo y porque es lo que tocaba, igual que aceptaba las leyes romanas porque era la legalidad vigente y era lo que tocaba, y eso no quiere decir que él las sancionara. Pero desde que le vemos predicando (antes casi nada sabemos de él) ya le vemos hablando contra los legalismos estrictos de la Ley de Moisés, el exceso de normas de los fariseos, las interpretaciones restrictivas, etc. Si piensas que la Ley de Moisés no quedó derogada hasta después de la Resurrección echa un vistazo al Sermón de la Montaña. Es ahí donde realmente Jesús anuncia que la Ley de Moisés queda superada en su sentido legalista, y que lo que cuenta es el espíritu de esa ley, pero la gente no ve ese espíritu y se queda con la letra estéril, por eso ha llegado el momento de pasar página. Frente a toda la letra pequeña de la Ley de Moisés Jesús dice que todo se resume en un “amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”. Comenta y actualiza brevemente todos los 10 mandamientos de Moisés, pero curiosamente hay uno, sólo uno, que pasa por alto, y es precisamente el del sabbath. Y aún así yo tampoco diría que es en ese momento cuando la Ley de Moisés queda derogada, sino en todo caso que es en ese momento cuando Jesús se lo dice a la gente, pero obviamente él ya pensaba así antes. Y en todo caso, decir que Dios estaba sometido a la Ley y que si la rompía pecaba… no tiene sentido. Pecar es ir contra Dios, apartarse de Dios, y Dios no puede ir contra sí mismo. La Ley estaba diseñada para que los hombres pudieran acercarse más a la santidad, y en aquél momento esa ley ayudaría a ello, pero cuando el Pueblo de Dios estaba ya más formado y entendía mejor la moral de las cosas sin necesidad de un manual de instrucciones de conducta paso a paso, se dio el paso al siguiente nivel, y si yo tuviera que marcar el punto en el que Dios decide que el momento de pasar a la Nueva Alianza ya ha llegado, no lo situaría en la Resurrección, sino en la Encarnación. Jesús se encarna porque ya ha llegado el momento de entrar en una nueva fase, aunque para ello tiene que dedicar su vida a transmitirles eso a los demás, y si desde niño hubiera empezado a saltarse las leyes judías, difícilmente habría podido convencer a la gente de que Dios le enviaba, así que como hombre, él se adaptó a su sociedad y su tiempo, y la religión de su pueblo, pero al mismo tiempo fue poco a poco predicando los cambios que la Nueva Alianza nos tenía preparados, y eso sí, fue tras su resurrección cuando esa Nueva Alianza entró plenamente en vigor porque sus seguidores ya estaban preparados para aceptarla y comprenderla.

      Por decirlo de una forma muy mundana, Jesús vivió con la legislación de Moisés y la cumplió, pero él ya no estaba sometido a ella, ni como Dios (por supuesto), ni como hombre, porque él fue desde el punto de vista humano la primicia, como dice San Pablo, así que fue el primer hombre en el que tuvo efecto la Nueva Alianza, la nueva manera de relacionarse con Dios, y por eso él dedica toda su predicación a ir mostrando a la gente en qué consiste esa Nueva Alianza, poco a poco, para que vayan comprendiendo. Por eso cumple las leyes mosaicas… pero ya con un nuevo espíritu. Se somete a la ley, pero la ve ya de otra forma, por eso cuando rompe la disciplina del sábado desde la perspectiva humana de la Ley mosaica está rompiendo la ley, pero desde la perspectiva divina (que es la que cuenta si queremos hablar de pecado) no lo hace, pues Dios hizo el sabbath con un sentido, y Jesús cumple ese sentido, y no la letra pequeña que en su momento fue necesaria para forzar a los humanos a ir creando un hábito de comportamiento con el que ir aprendiendo a vivir rectamente. Descansar un día a la semana y dedicárselo a Dios era el espíritu de la Ley, que Jesús respetó, pero a los hebreos de Moisés fue necesario darle todo un listado de instrucciones para lograr que hicieran eso sin que se buscaran las vueltas para hacer trampas (hecha la ley, hecha la trampa, como decimos). Todas esas instrucciones desmenuzadas no eran necesarias para Jesús, y en el siglo I Dios consideró que tampoco eran ya necesarias para los hombres. Por eso el recoger espigas era para los judíos romper la Ley, pero para Dios no lo era, así que ante dos jueces distintos, ¿qué juez puede dictaminar si Jesús pecó o no? evidentemente no los fariseos. Pero este punto sí puede ser un problema para los sabatistas. Si la Ley de Moisés sigue en vigor y nunca fue superada ni derogada, entonces Jesús pecó al recoger espigas. Que te expliquen ellos la paradoja, pues para nosotros tal paradoja no existió.

      Ya no me da tiempo ni a releer lo que he escrito así que, como siempre, cualquier duda o aclaración, pregunta. Saludos Jose C

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      • Saludos
        Con la cuestión del “acuérdate”, más que de acuerdo. Realmente yo utilicé un artilugio en mi presentación que para el domingo entrante me lo han de disolver, pero ya estaría preparado para desmantelar también el argumento de ellos, con que esa palabra al igual que en español puede hacer alusión tanto al presente como al futuro.

        Juan, un colombiano medio rico, medio intelectual y medio loco me dijo una vez que cuando Dios entrega el Decálogo por vez primera pone un “acuérdate” flexibilizando la cuestión del Sabbat, mientras que en el Deuteronomio después de lo del Becerro de Oro y demás cambia el acuérdate por la obligación.

        En mi más profunda opinión yo considero que la escritura del Génesis tiene algunos sinsabores, esto de que en ella ya aparezca el nombre de Dios cuando el mismo fue dado en la zarza ardiente, la supuesta mezcla de dos relatos creacionista, e incluso, esto mismo de que Dios santifica el séptimo día porque en el descansa. Todos elementos para mí que encajan perfectamente con lo que usted dice y que ya yo defendí el domingo pasado “una interpretación retroactiva del asunto”.

        Pero yo sé que este domingo cuando se vean acorralados no les va a quedar de otra que echarle garra al fundamentalismo decir que nuestra visión del asunto es mundana y que sencillamente la Biblia dice lo que históricamente pasó. Aunque cuando la hora de los extremos llegue recordaré su frase “Dios declara el sabbath santo en la Creación, pero no es hasta Moisés cuando decide que ha llegado el momento de que los hombres lo observen” y yo agregaría “como parte de la Ley”.

        Dice “eres tú quien quiere convencerles de lo contrario”, no, no y ellos también a mí.

        Dice “al menos puedes hacer hincapié en que ellos tampoco tienen argumentos sólidos para demostrar que eso sea así”, ya está hecho. No se aceptan especulaciones y todo tiene que estar en la Biblia o caerse más desplomado que la manzana de Newton.

        Sin embargo, los tJ de por aquí aceptan Yavé y otros muchísimas formas del Tetragramatón como nombres propios de Dios y no solamente el archiconocido Jehová. Pero entiendo su punto si un adventista deja de ver la observancia del sábado en la Biblia se le cae el mundo, es como si yo descubriera a estas alturas que eso del Magisterio es un invento chino y que la Iglesia es invisible al estilo de Lutero,….. sencillamente me darían en la médula jajaja. Y eso les está pasando a mis hermanitos los adventistas, pues la balanza ya está más para acá que para allá a no ser que este domingo me saquen algunas cartas de abajo de la manga, pero convencido de defender la verdad solo pediré tiempo y le contactaré jeje.
        Los bautistas de por aquí no creen no son sabatistas.
        Dice “no podemos usar la ausencia de datos como prueba para demostrar que algo no existe, pero tampoco podemos usar esa ausencia para demostrar que sí existió”, sí, sí. Puede estar seguro que estoy bien atento con eso, aunque a veces me vaya con algunos gatos en vez de con liebres.

        Esta reflexión sobre Ex 31, 12-17 y sobre un Sabbat que siempre se presenta como de Moisés y no de Adán solo pueden salir de una mente brillante y fogueada en la apologética. ¡Ja! Hay que saber que puerta tocamos. Además yo creo que la cita de Nehemías 9, 12-14 viene en nuestro socorro, pues ahí se dice clarito clarito que fue en el Sinaí cuando Dios “descendió y prescribió” lo del Sabbat ¿o no?

        Pues yo “los para siempre” los paso como parte del lenguaje bíblico, pues al final los mismos también se usan para exponer la eternidad de la circuncisión y ….

        La Epístola de Bernabé no es canónica, sí nos sirve a nosotros como parte de la Tradición, pero a ellos le dará casi lo mismo ¿o no? No entiendo por qué la incluye dentro del NT. ¿En la Biblia se dice en algún lugar por parte de Yavé “haré el principio de un día octavo”? Lo que más asocio con esto es Hb 4, 8 y con mucho recelo.

        Dice “Para mí el pasaje es claro como el agua”, y para mí también el problema es que esto no está en la Biblia ¿o sí?

        Los burros creo que cargan más, lo que son más lentos, por aquí decimos “el burro no es de carreras” queriendo decir que yo hago el trabajo duro, pero sin apuros. En realidad creo que los conservan para mezclarlos con las yeguas y sacar las mulas que sí son buenas en todo, y cargan como “una mula”, vaya la redundancia jaja. Las mulas son híbridos por lo que no pueden fecundarse con los mulos, no son una especie.

        Die “Y en todo caso, decir que Dios estaba sometido a la Ley y que si la rompía pecaba… no tiene sentido”, entiendo lo que me quiere decir, pero hay algo que no me engrana bien en todo esto. Me parece que San Pablo dice en algún lugar que Xto fue en todo “igual a nosotros, excepto en el pecado” por lo que no sería correcto pensar que Él como Dios tuviera licencia para volarse esto. Pero también me parece lógico que si el sábado estaba destinado a morir como legalismo, entonces, él debía de predicar en su contra como mismo predicó sobre tantísimos mandamientos, rescatando unos, modificando otros y agregando alguno más.
        ¡Qué patiñero! pero esto pasa por no conformarme con las líneas generales y querer profundizar en cada detalle y pasaje de modo que encajen como las piezas de un rompecabezas. Pero bueno, esta vez no es tan solo para matar la curiosidad, sino por la necesidad de contar con esos elementos para el debate.
        Creo que mejor no trato de fijar un punto para decir que cambiamos de alianza, porque yo no la situaría en la Encarnación sino en el Jordán con su Bautismo, pero es que también le entiendo a usted en su explicación, como también entiendo que debiera de ser después de su muerte cuando dice que “todo se ha cumplido”, aunque puedo pensar que esto último tenga un alcance mayor. De esto creo que su último párrafo será muy acertado y que por ahí me iré.
        O sea, que la idea de Xto como primicia (espero que no se refiera solamente a la resurrección) necesariamente conlleva a su persona a encontrarse en el punto medio entre las dos alianzas, enseñando y deshaciendo la vieja por la nueva, y eso no se hace en un día ni en dos. Así que creeré que es un poco iluso el pretender que esto haya funcionado como la reforma salarial o diversas leyes sociales que empiezan el día tal a partir de las 0 horas.
        Lo del cambio fue un proceso paulatino y sencillamente Cristo no pecó porque entre las cosas que se quedaban atrás estaba lo del Sabbat o pretende alguien que Xto y sus seguidores lo cumplieran todo según la Ley de Moisés y fueran anotando en una libreta los cambios para que después de la Resurrección empezaran a vivir de una forma diferente. Lo que cambió cambió desde el momento en el que él lo comunicó, así considero, por ejemplo, que aquellos que le oyeron en el Sermón de la Montaña y al otro día repudiaron a sus esposas o simplemente miraron a otra, o se engranujaron con su vecino pecaron.
        Además, si creemos en un Cristo que no vino simplemente para abrogar la Ley, sino para abrogarla haciéndola más perfecta (como el fruto a la semilla), no pudo haber pecado porque se debe de regir pos su propia ley, o sea, la Ley Evangélica. ¡Qué lío! Al fin, jeje.
        Dice “Si la Ley de Moisés sigue en vigor y nunca fue superada ni derogada, entonces Jesús pecó al recoger espigas. Que te expliquen ellos la paradoja, pues para nosotros tal paradoja no existió.”, ellos dicen que no pecó ya que esto no era pecado, pues formaba parte de la Ley ceremonial y no de la moral. O sea, que los que habían agregado todo ese tipo de cosas habían sido los fariseos y no el mismo Dios, aunque no sé cómo engranan bien esto, porque si espigar es como segar entonces sí que está prohibido en Ex 34, 21.
        En espera de su respuesta.
        DLB

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      • Efectivamente. En Nehemías 9:12-14 dice “Les hiciste saber que el sábado es día consagrado a ti.” No dice “les recordaste” ni nada parecido, sino que les hiciste saber, lo que implica que hasta entonces no lo sabían. Así que esa cita es otro argumento que refuerza las otras.

        La epístola de Bernabé no es canónica, claro que no. No sé qué habré dicho para dar a entender lo contrario, aunque en los primeros siglos sí fue considerado parte del canon en algunas zonas. La cito porque se escribió en el siglo primero (o como mucho antes del año 130) y por tanto refleja el pensamiento de la Iglesia en sus comienzos. El hecho de que muchas iglesias locales considerasen esta carta parte del canon también muestra que estaban plenamente de acuerdo con lo que en ella se dice. Así que aunque para ellos la Tradición no cuente como magisterio, sí es un argumento histórico para desmontar la idea de que la Iglesia primitiva seguía manteniendo el sábado y que fue mucho más tarde (con Constantino puede que digan) cuando se “inventaron” eso del domingo. Y no, no me consta que en el NT se hable del “octavo día” en esos mismos términos, es más bien la interpretación cristiana de los hechos, pero históricamente muy interesante.
        Hebreos 4:8 se refiere al descanso del hombre, no al descanso para Dios.

        Las mulas son más fuertes, pero los burros son más dóciles y pacientes. Y las mulas son muy muy tercas! En mi pueblo se araba y trillaba con burros, no con mulos. También supongo que serían más baratos, por lo que la gente más humilde podría permitirse burros pero no mulos, igual que ahora los que tienen un coche normalito aunque preferirían tener un cochazo más caro 🙂

        En cuanto al punto en el que cambia la alianza… sí es terreno resbaladizo. Lo que yo intento decir es que Jesús, al venir al mundo, ya trae ese cambio, es ese cambio, pero empieza a predicarlo a partir del Bautismo y quizás podemos decir que “legalmente” entra en vigor tras su Resurrección. Pero si queremos señalar un punto en el que 100% sin duda alguna podemos decir que la Antigua Alianza ha quedado atrás y estamos ya viviendo en la Nueva, ese punto indiscutible sería Pentecostés, cuando el Espíritu Santo abre los ojos a los discípulos y se crea la Iglesia, que queda bajo su protección y guía. A partir de ese momento la Iglesia no sólo comienza la Nueva Alianza, surge como el nuevo Pueblo Elegido con sus nuevas normas, sino que además recibe la autoridad que Jesús le prometió a Pedro para atar y desatar (bajo la guía del Espíritu), de modo que en lo sucesivo irá perfilando y aclarando aún más cuáles son esas nuevas normas y doctrinas que la Nueva Alianza supone. Por eso veremos luego a esos mismos apóstoles decidiendo “por su cuenta” el fin de la circuncisión y de los alimentos impuros y de las fiestas judías y de otras cosas, porque tenían autoridad para hacerlo e iluminación para no errar en ello. Y esa autoridad de la Iglesia, que los protestantes y paraprotestantes la niegan, en esos primeros años no la pueden negar porque está escrito en la mismísima Biblia, así que cuando dice San Pablo lo de que no hace falta respetar sábados y fiestas judías es Palabra de Dios:

        “Por eso, que nadie los critique por cuestiones de alimento y de bebida, o de días festivos, de novilunios y de sábados…” (Colosenses 2:16-17)

        Así que si ante cualquier punto de inflexión ellos te ponen pegas, puedes señalar a Pentecostés como un punto o bien de inflexión o bien de no retorno a partir del cual está ya claro que se inicia una etapa nueva. La discusión sobre si sabath o no podría analizarse a partir de ahí y no antes para evitar zonas grises anteriores.

        Jesús es primicia de todo, no sólo de la resurrección, sino también primicia como primer modelo de cristiano y hombre nuevo, evidentemente. Así que también fue él el primero que, como hombre, vivió en el espíritu de la Nueva Alianza, el nuevo Adán, el hombre nuevo. Pero tú lo explicas muy bien, el cambio de una alianza a la nueva no se produce tal día a tal hora, sino que Jesús fue preparando a su pueblo para el cambio, y el último empujón se lo dio en Pentecostés con el Espíritu Santo. Pero sí, una vez que Jesús dice no te divorciarás, a partir de ese momento quien se divorcia peca según la nueva ley ya promulgada. Lo que no es repentino es el cambio de alianza como un todo simultáneo, pero sí que Jesús va promulgando o descatalogando leyes poco a poco, y esa labor seguirá tras su Ascensión realizándola pero ya a través del Espíritu Santo en el cuerpo de su Iglesia.

        Sí, Jesús fue igual a nosotros en todo menos en el pecado, pero tú mismo das la respuesta. Si él vino a traer una nueva alianza, pues predicaría de palabra y ejemplo esa nueva alianza, no la antigua, y a él habría que exigirle ser consistente con esa nueva alianza que trae, no con la anterior. Si cumplía con casi todas las normas judías no era porque estuviese atado a ellas, sino porque si pretendes dar ejemplo, mal ejemplo das rompiendo las normas cuando aún no has establecido las normas nuevas. A menos que la ruptura de la norma sea la ocasión o el modo en que se promulga la norma nueva, y eso lo vemos en los casos en los que Jesús quebranta el sábado (curando, espigando, etc), alegando que no está hecho el hombre para el sábado sino al revés, y explicando lo de que Él es el señor del sábado. Fíjate que Jesús en ningún momento se revela contra las leyes humanas (al César lo que es del César), pero como Dios que es, sí tiene autoridad para cambiar o refundir las leyes divinas sin por ello estar pecando. Por si no lo ves claro del todo te pondré un ejemplo práctico:
        1- La Ley de Dios dice que en sábado no se puede hacer nada. Jesús quebranta el sábado en diversas ocasiones porque le da la gana (que para eso es Dios). Sin embargo, en ningún momento dice que el sábado mosaico cambie nada y sigue exigiendo a los hombres que lo cumplan al pie de la letra. La ley sigue en vigor, solo que él se la salta cuando quiere. En ese caso no se podría decir teológicamente hablando que Jesús ha pecado, pues eso supone que él mismo queda sometido a su propia ley, y a Dios nada le somete, pero sí podría decirse que desde el punto de vista humano (Jesús como hombre) ha pecado porque ha roto una ley divina que, en cuanto a hombre que también es, le afecta.

        2- La Ley de Dios dice que en sábado no se puede hacer nada. Jesús quebranta el sábado en diversas ocasiones explicando que esa ley ya queda superada y se ha convertido en algo nocivo para el hombre. Así que lo que nos dice es que esa ley, instaurada por Dios, queda derogada por Dios (Jesús) y los hombres no deben ya seguirla. En este caso ya no tenemos a Dios quebrantando su propia ley sino derogándola, y cualquier hombre que haga lo mismo a partir de ese momento queda tan libre de culpa como Jesús, así que ya no es pecado, y Jesús no está pecando, porque él no ha roto la ley sino que la ha cambiado, y Él tiene autoridad para cambiarla porque es el Señor, y una vez cambiada, Jesús en cuanto hombre, y también cualquier otro hombre, queda eximido de su cumplimiento, así que no pecan.

        Los cristianos defendemos el supuesto 2, Jesús no quebrantó la ley, la cambió. Los sabatistas defienden el supuesto 1, la ley no cambió; y su única forma de defender ese supuesto sin verse obligados a afirmar que Jesús como hombre pecó (contradiciendo a la Biblia) es decir que Jesús en realidad nunca quebró el sabbath, sino que lo que no respetó eran las leyes humanas, y no divinas, que los fariseos habían añadido. Sin embargo si esa interpretación fuera correcta las reacciones de Jesús a las acusaciones no tendrían mucho sentido, como ahora veremos.

        Sobre las espigas, si lees el trozo de Mateo 12:1-8 verás que cuando los fariseos acusan a Jesús de estar rompiendo el sabbath por coger espigas, Jesús no se defiende diciendo que esa norma no estaba en la Ley porque él no está segando sino sólo recogiendo espigas o lo que sea. Muy al contrario, Jesús se defiende enfatizando la idea de que él está por encima del sábado y puede “quebrantarlo”. El ejemplo que pone es un caso del Antiguo Testamento en donde el rey David quebranta la ley flagrantemente, comiendo los panes del templo, y dice Jesús: “cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino solo a los sacerdotes”. Se compara con David, y David, dice Jesús, rompió la Ley, y luego añade que “los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa”, y ahí es donde él basa su defensa, diciendo que “aquí hay uno que es más que el templo”… luego también puede violar el sábado sin incurrir en culpa. Pero lo viola, eso no lo niega. ¿Y por qué puede quebrantarlo?, “Porque el Hijo del hombre es señor del sábado”.

        Hasta aquí parece que nos encontramos ante el caso 1 del que hablábamos antes (yo puedo saltarme la norma porque soy Dios, pero la norma sigue). Pero esa última frase diciendo que él es el señor del sábado es al mismo tiempo la clave que nos muestra que en realidad estamos ante el caso 2. Es decir, Jesús viola el sábado… porque lo ha derogado, porque al ser el Señor del sábado tiene autoridad para cambiar esa ley, y por eso en otras partes de la Biblia hace extensivo ese concepto a todos los hombres, y no sólo se lo aplica a Él mismo.

        De hecho, ahora que releo el pasaje, me doy cuenta de algo fundamental. Lo que el pasaje de Mateo 12 habla no es de que Jesús recogiera espigas rompiendo el sabbath, sino de que sus discípulos lo hicieron (no él), y los fariseos le reprochan “Mira, tus discípulos hacen algo que no está permitido en sábado), así que toda su defensa no es para decir “yo rompo el sábado porque quiero y puedo”, sino para justificar que sus discípulos, que los hombres en general, pueden romper el sábado porque él, que tiene autoridad para legislar sobre el sábado, lo ha derogado. Lo de que “yo soy el señor del sábado” ya claramente vemos que no se usa para justificar su ruptura de la ley, sino para justificar su capacidad de cambiarla, lo que hace posible que sus discípulos estén ahora recogiendo espigas sin quebrarla (porque ya está derogada).

        Jesús afirma que tiene autoridad para decidir sobre el sábado, y por la evolución posterior en el Nuevo Testamento está claro que su decisión fue dejarlo atrás porque ya había cumplido su función y lo que antes había dado alas a los hombres para acercarse a Dios, ahora era una piedra atada a sus pies. Si como te dicen tus amigos Jesús pensara que nada en su comportamiento estaba quebrantando la Ley de Dios (sólo las normas farisaicas), toda su explicación sería un disparo fuera de la diana y no vendría a cuento. Jesús habría defendido la acción de sus discípulos explicando simplemente que la Ley mosaica prohíbe cosechar en sábado, pero no recoger algunas espigas para comer y habría aprovechado para atacar una vez más a los fariseos por retorcer las leyes de Dios y arrojar cargas demasiado pesadas sobre los hombres. Pero Jesús no dice nada de eso, sino que admite la violación sin tapujos.

        Y como yo soy igual que tú y no me gusta dejar resquicios abiertos si los veo, aclararé que el hecho de que Jesús no estuviera recogiendo espigas no basta para justificar lo de que Jesús jamás pecó (los que aquí pecaron serían los discípulos), pues hay otros pasajes en donde sí vemos a Jesús rompiendo la ley del sabbath, como cuando curó al lisiado en sábado, así que vemos que la ley del sabbath ya no era respetada por Jesús, pero igualmente Jesús no la hizo respetar a sus discípulos.

        Un abrazo J Carlos y DTB

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      • Saludos
        Claro con la Epístola de Bernabé.
        Entonces, ¿no cree que Hb 4,8 pueda ser usado a favor del domingo?
        Se me ha agotado la información sobre burros y mulas.
        Perdona, pero no he podido sino reírme, ahora es en Pentecostés cuando “la Antigua Alianza ha quedado atrás”, jaja. Aunque lo entiendo, es “terreno resbaladizo” y sí, estoy de acuerdo, pues en PENTECOSTÉS. Aunque ya no lo aseguraré no vaya a ser que ahorita mismo sea en el Concilio de Jerusalén.
        Dice “Lo que el pasaje de Mateo 12 habla no es de que Jesús recogiera espigas rompiendo el sabbath, sino de que sus discípulos lo hicieron (no él)”, guao, no me había percatado de eso, jaja.
        DLB

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      • Lo de Hb 4:8 lo miraré más despacio por si acaso encuentro algo pero allí no se habla de un día semanal de descanso, sino del descanso final de la historia, cuando el hombre ya no tendrá que preocuparse por guerras y jaleos de esos. Lo del punto de inflexión, pues sí, es resbaladizo porque en la ley mosaica podemos señalar un punto, el episodio del Monte Sinaí, cuando Dios le da la nueva ley, pero con la nueva alianza no hay un punto donde se dé toda la nueva ley en bloque y cincelada, sino que es un proceso que continúa incluso después de la Ascensión (y en cierto modo sigue continuando). Pero en cuanto a la idea de que la ley mosaica queda ya superada y los cristianos no tienen que sujetarse a ella yo señalaría a Pentecostés como el momento en el que la legalidad pasa de las autoridades judías a la Iglesia, pero tienes razón al señalar también al Concilio de Jerusalén, pues ahí es cuando la Iglesia como tal se declara oficialmente libre de las leyes judaicas, pero más que como decisión nueva, es una constatación de lo que ya había ido predicando Jesús, y fue en Pentecostés cuando los discípulos empezaron a entender realmente todo lo que Jesús había supuesto y predicado. Habrá que hablar entonces de varios puntos de inflexión en donde las cosas se van definiendo cada vez más, y en ese rosario habría que incluir también los concilios ecuménicos, pero ahí sí que quedarías fuera del debate común con ellos. Tal vez el problema sea querer buscar un punto concreto, pero nos gusta poder señalar con el dedo y decir, “ahí”; eso simplifica las cosas ja ja. En el caso concreto del sábado se considera que el último sábado que los seguidores de Jesús observaron con todas las de la ley fue el que estaba Jesús en el sepulcro, con los discípulos encerrados en la casa y las mujeres que no pudieron ir a ungirlo por ser sábado. Y el primer domingo cristiano se celebró al día siguiente, con la Eucaristía en Emaús celebrada por el mismo Jesús. Pero eso no quiere decir que fuese un cambio radical y tooodos cambiasen de paso, es más bien que ese fue el inicio de un proceso que se fue consolidando poco a poco, con un período de varias décadas en donde los cristianos celebraban el sábado y el domingo (al menos los de origen judío, claro, los de origen gentil variaban según las comunidades). Pero para cuando se escribió el Apocalipsis es probable que ya los cristianos hubieran abandonado del todo el sabbath, aunque durante mucho tiempo quedaron algunas bolsas de comunidades judaizantes, pero como algo residual.

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    • Me parecen interesantes los argumentos expresados, pero la verdad no existen textos en la sagrada biblia que hablen sobre el primer dia de la semana o el domingo, y sin embargo yo solo pregunto que quiere dar a entender Isaias 63:23 y en que tiempo utiliza los verbos, Exodo 31:13, Ezequiel 20:12 Ezequiel 20:20 Juan 14:21 Apocalipsis 1:10 Apocalipsis 14:12 creo que son mas que suficientres textos para dejar claro que el dia del señor es el sabado, pero no se guarda por costumbre, no se guarda por que no le amamos y no guardamos sus mandamientos? asi es la verdad, y si hay algo que dejar claro es qye guardar el sabado no salva, pero si es lo que Dios requiere de nosotros como sus discipulos, seguidores como quieran llamarse. Les invito a estudiar un poco de hermenéutica para comprender mas los textos de la sagrada biblia. Saludos cordiales.

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      • Buenas William. Gracias por tu comentario.
        Si en el Nuevo Testamento no se habla del “domingo” es porque los cristianos primitivos, incluidos los escritores del Nuevo Testamento, no hablaban español moderno, sino que se referían a ese día como “el día del Señor”, que en latín se dice “dies Dominica”, de donde salió nuestra palabra “domingo”. Así que, puesto que “domingo” significa literalmente “día del Señor”, sí podemos decir que en el Nuevo Testamento hablan algunas veces del domingo.

        También se habla de “el primer día”:

        “El primer día de la semana nos reunimos para partir el pan y Pablo, que debía salir al día siguiente, dirigió la palabra a la asamblea y su discurso se prolongó hasta la medianoche.” (Hechos 20:7)

        Pasado el sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a visitar el sepulcro. (Mateo 28:1)

        Isaías 63:23
        Esta cita me ha dejado perplejo, porque ni en mi Biblia católica ni en varias protestantes que he consultado existe tal versículo, sino que el capítulo 63 termina con el versículo 19. Pero logré encontrar la cita en una página adventista que la pone así:
        “Y sucederá, que de un mes a otro, y de un Sábado a otro, vendrá toda carne a adorar ante Mí,” dice el SEÑOR.”
        Pues ahí no veo nada raro, sino una forma de hablar. Podría decir que eso sucederá por siempre, pero dice “de un mes a otro”, o de mes en mes, y “de un sábado a otro”. Puesto que el sábado es el final de la semana judía, eso significa lo mismo que decir “de una semana a otra”, o de semana en semana, es decir, siempre. Si digo que yo trabajo “de lunes a lunes” digo que trabajo todos los días de la semana. Pero no veo relación ahí con declarar la santidad eterna del sábado, y en cualquier caso, Isaías era hebreo y sus profecías son, como cualquier profecía, una imagen expresada con sus palabras, no una foto minuciosa y perfecta en cada uno de sus detalles.

        Exodo 31:13 – el tiempo verbal es futuro (tismoru = guardarás), lo que refuerza la tesis de que antes del Sinaí los judíos no conocían la observancia del sábado.
        Ezequiel 20:12 – futuro (…les di los sábados, que “iban a servir” de signo de mi unión con ellos para que supieran que…)
        Ezequiel 20:20 – futuro (respetad la santidad de mis sábados, pues “servirán” de signo de mi unión con vosotros…)
        Juan 14:21 – no sé a qué tiempo verbal te refieres, aquí no habla ni del sabbath ni de la Ley de Moisés, sino “el que acepta mis mandamientos y los cumple…”. Los mandamientos de Dios son todas las cosas que Dios nos pide. Para un cristiano no es lo mismo que para un judío o para un musulmán. Si queremos ir a un resumen esquemático de los mandamientos de Dios yo, como cristiano, no acudiría al Antiguo Testamento sino al Nuevo, y en concreto al Sermón de la Montaña, donde Jesús toma los Mandamientos del Sinaí, los explica y los actualiza, y en ningún momento habla del sabbath.
        Apocalipsis 1:10 – “Cuando el día del Señor caí en éxtasis…”. De nuevo nada dice del sabbath sino que dice “kyriake hemera” o “día del Señor”, o “Dies dominica” o “Domingo”, según el idioma que prefieras usar. Para los cristianos, desde el momento de resucitar Jesús, el Día del Señor se refiere al domingo, y siguen usando “sábado” para referirse al día de descanso judío. Pudiera ser que la Biblia adventista haya traducido esa expresión griega por “el sábado”, y por eso me ofreces esta cita?
        Apocalipsis 14:12 – “Ha sonado la hora de poner a prueba la firmeza de los consagrados a Dios, de los que cumplen los mandamientos de Dios y son fieles a Jesús”. Pues de nuevo lo mismo, los mandamientos de Dios no son los mismos en el Antiguo Testamento que en el Nuevo, y yo como cristiano sigo los del Nuevo, lógicamente, y al nombrar ahí a Jesús lo deja bien claro. No los mandamientos del Sinaí, sino los del Sermón de la Montaña. Los mandamientos son los mismos en espíritu y esencia, pero no en los detalles. La Ley de Moisés quedó abolida en Cristo, que la actualizó, y en esa actualización se eliminaron cientos de normas superfluas y superficiales para un momento que ya estaba maduro, y así nos dice la Biblia que se terminó, entre otras cosas, con la circuncisión, los alimentos impuros y el sabbath tal como lo entendían los judíos:

        “Por eso, que nadie los critique por cuestiones de alimento y de bebida, o de días festivos, de novilunios y de sábados…” (Colosenses 2:16-17)

        En cuanto a esta cita, donde cláramente vemos al Nuevo Testamento rechazando la observancia obligatoria de los preceptos judíos mosaicos (ver carta entera para comprobarlo), he visto biblias protestantes y adventistas que lo traducen como “…de novilunios o días festivos en general”.
        No comprendo de dónde viene esa traducción. El original dice:
        Μὴ οὖν τις ὑμᾶς κρινέτω ἐν βρώσει καὶ ἐν πόσει ἢ ἐν μέρει ἑορτῆς ἢ νεομηνίας ἢ σαββάτων
        Y claramente acaba en “sabbaton”, no en “festivos en general”.

        Por tanto en ninguna de las citas que me ha pasado veo nada que me haga pensar que el Nuevo Testamento mantiene la observancia del sábado tras la Resurrección, y si los cristianos santificamos el domingo, y no el sábado, es precisamente porque somos cristianos y no judíos. Si toda la Ley de Moisés siguiera hoy en vigor igual que en tiempos del Antiguo Testamento, entonces hoy seguiríamos en la Antigua Alianza, y no en la Nueva Alianza que trajo Jesús. El hecho de que el pacto de Dios con los hombres sea nuevo, significa que muchas cosas cambiaron.

        La Resurrección de Cristo es el punto de inflexión. Justo antes de resucitar tenemos a los discípulos obserbando el sabbath encerrados en casa (Lucas 23:55-56), y justo después de resucitar, en domingo, tenemos a sus discípulos celebrando la Eucaristía, que es la máxima santificación que el hombre puede dar a Dios (Lucas 24)

        A comienzos del siglo II, muy poco después de escribirse el Apocalipsis, un discípulo de San Juan (San Ignacio de Antioquía) escribió esto:

        “Así pues, si los que habían andado en prácticas antiguas alcanzaron una nueva esperanza, sin observar ya los sábados, sino moldeando sus vidas según el día del Señor, en el cual nuestra vida ha brotado por medio de Él y por medio de su muerte que algunos [los gnósticos] niegan. … Absurda cosa es llevar a Jesucristo entre vosotros y vivir judaicamente.”

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      • Que agradable es intercambiar puntos de vista, en Genesis capitulo 1 versiculos del 1 al 10 ningún dia tenia nombre, asi como tampoco existia el pueblo de Israel cuando Dios santifico el septimo dia, pero en Genesis 2 Así quedaron terminados los cielos y la tierra, y todo lo que hay en ellos. 2 Al llegar el séptimo día, Dios descansó
        porque había terminado la obra que había emprendido. 3 Dios bendijo el séptimo día, y lo santificó, porque en ese día descansó de toda su obra creadora.
        4 Esta es la historia de la creación de los cielos y la tierra. No se llamaba tampoco die Solis, representacion clara del santisimo. Y creo los cristianos “los que siguen la fe de Jesus” incluida tu persona somos los llamados gentiles biblicamente, no es un cristianismo judaico, y me parece extraño aca un vinculo para que lo compare https://www.bibliatodo.com/biblia/Torres-amat/isaias-66-23, o en este versiculo “23.E assim, cada mês, à lua nova, e cada semana, aos sábados, todos virão prostrar-se diante de mim, diz o Senhor.”
        Isaías, 66 – Bíblia Católica Online

        Leia mais em: https://www.bibliacatolica.com.br/biblia-ave-maria/isaias/66/

        Si existe en la biblia catolica, en cuanto a colosenses, habra que leer el contexto de esos versiculos, asi como el mal interpretado en Hechos 10, lo toman para comer animales inpuros, y no se refiere en absoluto a los alimentos.

        No es vivir judaicamente, es obedecer unicamente Juan 14:21 – Biblia Dios habla hoy
        Juan 14:21
        El que recibe mis mandamientos y los obedece, demuestra que de veras me ama. Y mi Padre amará al que me ama, yo también lo amaré y me mostraré a él.’ textos de biblias catolicas, que son mas exactas que las otras versiones.

        Saludos cordiales.

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      • Creo que el trasfondo de todo esto es el hecho de creer que Jesús derogó la Ley de Moisés (al menos en cuanto a la letra, aunque mantenga el espíritu) o no lo hizo. A partir de ahí, ambos podemos hablar de los mandamientos de Dios refiriéndonos a cosas que no son exáctamente lo mismo. Ignoro por qué esa bíblia católica portuguesa (o más bien supongo que brasileña) trae los versículos posteriores al 66:19, pero te aseguro que la versión oficial católica (y las protestantes que he usado) terminan en el versículo 19. Por supuesto que estoy seguro de que en tu parecer cumplir el sábado y las otras cosas es cumplir el mandato de Dios, también en la actualidad. Nosotros no observamos el sábado y las otras cosas por el mismo motivo, porque creemos que ese no es ya el mandato de Dios para nuestra nueva era. Así que pidamos a Dios que nos ilumine y nos ayude siempre a discernir la Verdad.

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      • Asi es, hermano en la fe, recuerda que el sabado no salva solo es un mandamiento que a mi criterio sigue vigente como el no matar o robar, si se divien en dos los mandamientos, el primero es a Dios y el segundo a nosotros como criaturas de Dios en resumen, se tendria que repasar las leyes ceremoniales y la ley de Dios, son totalmente diferentes, tengamos presente que la salvacion es por fe, no por obras únicamente, y la cristiandad esta dividida por teorias de hombres, y no esta unida por la Sagradas Escrituras. No me gusta atacar tu fe o creencias, por el contrario se trata de aclar diferencias, cosa que no es lo común. Y si le soy honesto, la Ley de Dios no ha caducado, como esta escrito en Mateo, 5:17, 7:12, Mateo 5:21-22, 5:27-28. Pero si amas reamente a Dios, comprenderas cuan importante es obedecerlo como esta escrito en Juan 14:15-31, la pregunta sarcastica que saldria es, y cuales son los mandamientos.

        Saludos coridales.

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      • El asunto es que cada vez que Jesús habla de “mis mandamientos” o el Nuevo Testamento habla de “los mandamientos de Dios”, tú piensas que habla de los mismos mandamientos que dio a Moisés, y así me muestras citas de ese tipo en apoyo de tu postura. Para nosotros los mandamientos de Jesús son en esencia lo mismo pero en la forma muy diferentes, así que yo en esas mismas citas no veo a Moisés por ningún lado, sino todo lo contrario. Según vuestra visión de las cosas, la Ley permanece inalterada, por lo que no tiene ningún sentido la división entre la Antigua Alianza y la Nueva Alianza, pues mantenéis que la Antigua Alianza sigue vigente. Y aún así, no cumplís al 100% todos los preceptos del Deuteronomio sino que hacéis una selección de qué leyes mosaicas siguen en vigor y cuáles no.

        Los nuevos mandamientos que trae Jesús se recogen en Mateo 5-7 básicamente, en el Sermón de la Montaña.
        En Mateo 5:17, cuando Jesús dice que no ha venido a derogar la Ley sino a darle su justo cumplimiento, si vemos todo el discurso de Jesús veremos que necesita hacer esa aclaración para que la gente no piense eso, que está derogando la Ley de Moisés, pues claramente lo parece. Lo que aclara Jesús es que los cambios que trae no suponen rechazar la Ley antigua, sino llevarla a su culminación. Como me dijo un amigo, es como si enterramos una semilla y ésta se rompe, se pudre y germina dando lugar a un hermoso árbol frutal. La semilla ha muerto, pero no en vano, sino precisamente para poder transformarse en lo que estaba destinado a ser. La Ley de Moisés es como la semilla, que contenía en sí misma un desarrollo posterior, y Jesús lo que nos vino a decir en ese discurso es que ya ha llegado el momento en el que el árbol ha surgido y hay que dejar atrás ya la semilla, que representa un paso anterior. Jesús vino para que la semilla se transformase en árbol y diera frutos. Esa semilla, preciosa, cumplió su función pero ya es cosa del pasado. La esencia es la misma, pero todo ha cambiado.

        En la Antigua Alianza (o Antiguo Testamento), la época de la semilla, la Biblia nos ofrece una ingente cantidad de normas, y su esencia más resumida se concentra en lo que llamamos los 10 Mandamientos, pero en aquel contexto, “los mandamientos de Dios” no son sólo esos 10, sino todo el Deuteronomio. En la Nueva Alianza o Nuevo Testamento, la época del fruto, Jesús, en el Sermón de la Montaña principalmente, rechaza tanta normativa detallada y concreta y va a la pura esencia de esa antigua ley. Los mandamientos de Dios, tanto en el AT como en el NT, son las cosas que Dios quiere de nosotros para que alcancemos la santidad. Todas las cosas, no sólo 10, pero esas 10 que le dio a Moisés resume lo más básico y necesario.

        Jesús los dejó en su esencia, despojándolo de toda “la letra pequeña” que traían en el AT. Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo. Como forma de amar a Dios los cristianos mantienen la norma de “santificarás las fiestas”, pero ya no hace falta especificar qué fiestas en concreto tienen que ser, mientras que en el AT sí se dice que es el sábado, además de todas las fiestas judías que se especifican también en la Ley y que hoy ni siquiera celebramos, tenemos otras, y en el futuro podríamos cambiarlas, pero la esencia, santificar las fiestas, permanece.

        Si te fijas bien, en el Sermón de la Montaña Jesús repasa en parte los mandamientos de Moisés y los actualiza. Jesús, con su autoridad, sanciona los mandamientos de Moisés apartándose de la letra y enfatizando la esencia, pero no sanciona el sabbath a pesar de que en más de un pasaje bíblico se muestra muy poco ortodoxo con la observancia literal del sábado ¿no da eso qué pensar?

        En el Sermón de la Montaña Jesús contrasta la antigua ley con la nueva.
        No matarás -> No mates ni te enemistes con tu hermano.
        No cometerás adulterio -> Ni tampoco lo desees en tu interior.
        Puedes divorciarte de tu mujer -> No está permitido el divorcio salvo en caso de inmoralidad sexual.
        No jurarás en falso -> No jurarás nunca.
        Ojo por ojo y diente por diente -> Nunca recurráis a la violencia.
        Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo -> Ama a todos, incluso a tus enemigos.
        – Limosna: que tu mano derecha no sepa lo que hace tu izquierda
        – Oración: de corazón y sin ostentación externa
        – Ayuno: ídem
        – Riquezas: que sean espirituales (antes las riquezas materiales eran consideradas símbolo de que Dios te bendecía)
        – Confianza total en Dios: los lírios del campo…
        – No juzguéis y no seréis juzgados.
        – Pedid y se os dará
        – Tratad a los demás como querríais que ellos os trataran a vosotros
        – Etc.

        En realidad lo que Jesús está haciendo es una descalificación casi total a la manera en que antes se entendían los Mandamientos de Dios. Por eso se ve obligado a decir que no los anula, sino que los da “pleno cumplimiento”, al igual que el árbol no anula a su semilla, sino que siendo algo totalmente diferente, no es sino el pleno desarrollo de la semilla. Si realmente el sabbath seguía siendo uno de los pilares de ese nuevo árbol, ahí era un buen momento para mencionarlo, pero no lo hace. No lo ratifica ni ahí ni en ningún otro momento. Cuando el Nuevo Testamento habla de observar el sábado lo hace refiriéndose a que los apósotoles, y en cierto modo Jesús, siguen cumpliendo las leyes judías, pero tras la Resurrección lo que los cristianos celebran, tal como vemos en el Apocalipsis, es “el día del Señor”, es decir, el domingo, y como día de celebración, pero no ya como sabbath en el sentido de la antigua ley. Se mantiene la esencia (dedicar un día semanal al Señor), pero no se mantiene que tenga que ser precisamente el sábado ni sigue en vigor toda la gran lista de cosas que no se pueden hacer ese día.

        “Por eso, que nadie los critique por cuestiones de alimento y de bebida, o de días festivos, de novilunios y de sábados…” (Colosenses 2:16-17)

        Este cambio en las formas de la ley de Dios, aunque respetando su esencia, lo tenían claro los apóstoles, por eso luego ellos siguen profundizando en ese mismo proceso y terminan por abolir la circuncisión (tan fundamental en la antigua Ley como el sabbath) y los alimentos impuros, y por eso la Iglesia, desde el principio, celebra en domingo la Eucaristía, aunque durante algunos años los cristianos (al menos los de origen judío) siguieron acudiendo a la sinagoga los sábados como habían hecho siempre, pero como cristianos que eran, celebraban luego el domingo con los suyos.

        No sé si anteriormente te di ya esta cita, pero San Ignacio de Antioquía fue discípulo de San Juan, y a principios del siglo II nos dice lo mismo que yo podría decirte hoy:

        “Así pues, si los que habían andado en prácticas antiguas alcanzaron una nueva esperanza, sin observar ya los sábados, sino moldeando sus vidas según el día del Señor, en el cual nuestra vida ha brotado por medio de Él y por medio de su muerte que algunos [los gnósticos] niegan. … Absurda cosa es llevar a Jesucristo entre vosotros y vivir judaicamente.”

        De esa cita debes aceptar como mínimo una cosa, que los cristianos de la Iglesia primitiva no identificaban “el día del Señor” con el sábado, sino con el domingo. Y siendo además San Ignacio discípulo de San Juan, enlaza con el mismo lenguaje del Apocalipsis, donde San Juan nos habla igualmente de “el día del Señor”:

        En cuanto a tu afirmación de que “la salvación es por fe, no por obras únicamente”, estamos 100% de acuerdo. Así lo enseña la Iglesia.

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  3. Saludos desde la ciudad de Guatemala, mi nombre es William y tengo dos inquietudes, la primera es los primeros cuatro mandamientos se refiere a lo que Dios espera de nostros en obediencia, y los otros seis son para convivencia entre los hombres.
    Y la segunda es, en Isaias 66:23 describe que seguirá el sábado.

    Espero me aclaren estas dudas, gracias.

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    • Al dividirlos entre 4 y 6 me imagino que eres protestante. En un próximo artículo hablaremos de los mandamientos, cómo están redactados en sus dos versiones, por qué no es fácil dividirlos en 10 y por qué la división que siempre ha mantenido la Iglesia Católica es la más correcta, y también por qué los protestantes decidieron dividirlos de otra manera. Según la división de nuestra Iglesia los 3 primeros son en obediencia a Dios y los 7 siguientes para convivencia entre los hombres.

      En cuanto a Isaías 66:23, el profeta no habla del “sábado” en el sentido moderno, sino del “sabbath”, que significa “descanso” y era el séptimo día de la semana para los judíos. Pues bien, los cristianos seguimos adorando a Dios especialmente el día del descanso, que es el séptimo día de la semana, o sea, el domingo, que significa “domenicus dei” o día del Señor. Los judíos, los adventistas y algunos más consideran que el séptimo día de descanso es el sábado, que para los hablantes de inglés sería “Saturday”, es decir, “el día de Saturno”. Para nosotros los cristianos Cristo fue realmente un antes y un después, trajo una nueva alianza y con su resurrección el domingo marcó un nuevo comienzo, por eso el día especial de adoración se trasladó al domingo y por eso, por lo que te he explicado al día, las palabras de Isaías pudieron seguir siendo exactas, pues los cristianos seguimos adorando a Dios en el séptimo día, en el día que descansamos.

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  4. Hermanos en Cristo, a los llamados a ser salvos por la gracia que Cristo nos regaló a través de su Santísima sangre, derramada para pagar nuestra deuda con el pecado. Ya “que la paga del pecado es muerte”.
    El tema de la verdadera adoración es sencilla, como la Palabra de Dios. La cuestión está en si adararemos al Dios Creador, el Séptimo Dia de la semana, Santificado y Bendecido por el musno, YO SOY, ADONAI, JAHVÉ tal y como ordenó a Adán y Eva ( y en el Edén no había judíos). El Séptimo Dia fue creado para el descanso del hombre, Jesús dijo que el Sábado fue hecho para el Hombre y que Ęl , es el Señor del Sabado. Cierto, ya que fue Cristo el creador del Sabado. Por cierto. El Sábado es un monumento a la Creacion para que nunca nos olvidemos de que Él es el Creador y nosotros las criaturas o si por el contrario, adoraremos en el primer día de la semana , , , ,Domingo, día no Bendecido ni Santificado por Dios , porque así lo decidieron hombres, primero el emperador Constantino, pasando el paganismo del Imperio Romano a la humilde Iglesia de Cristo y después sus herederos porque no han rectificado el enorme ultraje.
    Viene una gran controversia : o adoramos al Creador o adoramos a el hombre . Ver Apocalipsis 14: 6 – al final
    Que el Señor nos de entendimiento, humildad y respeto a su Majestad en los cielos .

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    • Estimada Mía, los datos que se dan en este artículo bien muestran entre otras cosas que Constantino no fue el creador del Domingo, pues los cristianos llevaban ya más de dos siglos santificando el domingo, y si el lunes es el primer día de la semana, el domingo es el séptimo día. Después de todo el “Sabath” es el día de descanso, y si decimos que el martes será el sabath, pues el martes sería. Pero no fue el hombre quien santificó el domingo como séptimo día, fue Dios mismo con su Resurrección quien lo hizo. Si usted no lo ve así, está en su derecho de hacerlo, pero para ello tiene que contradecir al cristianismo primitivo. No obstante, y se lo digo a título personal solamente, supongo que Dios dará más importancia al hecho de que usted le santifique un día de la semana que al hecho de que ese día sea el sábado, el domingo o el miércoles (no todo el mundo tiene libertad para elegir qué día tiene libre para descansar y adorar). Un saludo

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  5. Disculpa mi pregunta .
    Y pido disculpas pues ,lo que voy a preguntar puede sonar hereje o acusar mi falta de conocimiento .
    Es que los judios ortodoxos creen que efectivamente Dios es quien dicto la ley , y los judios mas conservadores creen que en realidad es un conjunto de textos recogidos de su tradicion oral y a si fue escrito la tora, y por supuesto los diez mandamientos .
    Cuando leemos en el libro del génesis que Dios creo el mundo en 6 días y descanso el séptimo , sabemos que estamos leyendo un libro lleno de mataforas y que fue escrito por alguien mas , no precisamente por Moisés .
    ¿Entonces el asunto del sábado , no tendría que ser algo tan estricto y el foco de tantas discuciones religiosas ?
    Se que con esto no faltara quien diga que estoy rebajando el resto de los mandamientos , y les aseguro que no es así .
    Espero haberme echo entender , y no mal entender .
    Un saludo .

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    • Hola Marta. No te disculpes nunca por hacer preguntas, una pregunta nunca es herética, lo único que puede ser herético es la respuesta, y preguntar es la mejor forma de buscar la verdad, así que tu pregunta es bienvenida.

      El modo de ver las cosas de los judíos conservadores y liberales es en ambos casos correcto y a la vez equivocado. Me explico. Los diez mandamientos y el resto de leyes descritas en Éxodo y Deuteronomio son leyes que vienen de Dios, pero no fue Dios quien las escribió ni quien las dictó, sino quien las inspiró, que es muy diferente. Que Dios las inspiró significa que él puso la idea en la mente del escritor, y que se aseguró de que esa idea fuese expresada de forma correcta; por lo demás, la manera de expresarlo es cosa del escriba. Pero es muy posible que los Diez Mandamientos sean la única excepción bíblica de lo que te acabo de decir, pues según la Biblia, las tablas de la Ley fueron escritas por Dios o dictadas por él, así que en la redacción del Decálogo son las palabras de Dios lo que leemos. En el resto leemos palabras de hombres expresando ideas de Dios. En ese sentido, si decimos que tal libro fue escrito por tal autor, lo decimos porque así lo pensaban antes, aunque si ahora, con mejores datos, decimos que no fue Moisés o Juan o Isaías el autor de tal fragmento, eso en realidad ya no es importante, lo importante es que todo lo que está escrito en la Biblia ha sido inspirado por Dios. Por eso, si por ejemplo el Génesis lo escribió Moisés o no, o si lo que cuenta son metáforas o no, el resultado es el mismo: ese libro transmite unas enseñanzas y verdades religiosas que vienen de Dios. Casi todos los protestantes piensan lo mismo que te acabo de decir. Si quieres ampliar esta idea puedes leer esto: https://apologia21.com/2012/09/18/la-biblia-palabra-de-dios/

      Está claro que cuando se habla de que Dios creó el mundo en “seis días” y el “séptimo” descansó es una metáfora, así que en mi opinión, igual que tú, estoy de acuerdo que no tiene sentido darle tantas vueltas al asunto de si el día de descanso debe de ser el sábado o el domingo, lo importante es que obedezcamos el mandamiento de “santificarás las fiestas” y dediquemos un día semanal a Dios. Los judíos interpretaron que ese séptimo día era el sábado (pues ellos empezaban a contar la semana el domingo, no el lunes como nosotros) pero eso es un asunto cultural y no religioso. Si los cristianos decidieron dedicarle a Dios el domingo, día de su resurrección, es por motivos emocionales, pero puesto que nosotros empezamos la semana en lunes, en realidad también estamos dedicando a Dios el séptimo día, aunque eso es lo de menos. El “sabath” en sí como un día no de descanso sino de parálisis, fue abolido por Jesús, como explicamos en el artículo.

      En realidad esta discusión no es una discusión importante dentro del cristianismo, pues los únicos que cuestionan la elección del domingo son los adventistas y poco más, que en realidad ni siquiera son cristianos propiamente dichos, sino paraprotestantes (una religión surgida del protestantismo pero que se aleja de las raíces cristianas). Los adventistas han vuelto sus ojos al Antiguo Testamento con tanta intensidad que podrían ser considerados una religión a caballo entre el cristianismo y el judaísmo, pero sin ser ni lo uno ni lo otro.

      Así que, respondiendo directamente a tu pregunta: Los Diez Mandamientos han de cumplirse sí o sí. Con Jesús el sabath quedó derogado pero la orden de santificar las fiestas no, así que sábado o no, había que elegir un día para dedicarlo al Señor. Que ese día sea sábado o domingo o miércoles da igual desde el punto de vista religioso cristiano (pero no desde el punto de vista emotivo). Discutir sobre qué día hay que dedicar a Dios es una discusión interesante pero sin relevancia religiosa. Aunque para los adventistas esto parece ser un asunto de enorme importancia, pero para los cristianos no, ya zanjamos ese asunto hace 2000 años.

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      • Gracias y muchas gracias .
        A veces me siento un poco mal llegando a conclusiones propias y se corre el riesgo de perder el camino .
        Por eso agradesco el espacio para poder consultar y a si quedarme mas tranquila .

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      • Sabia postura. Es peligroso llegar a conclusiones propias sin asesoramiento, pues a menos que uno tenga una enorme formación en teología y exégesis, es muy fácil llegar a conclusiones equivocadas. Preguntar es siempre una muy buena opción. Encantados de ayudarte.

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  6. Cuando dices “En la Biblia, el último sabbat que guardaron los cristianos fue cuando Jesús estaba en el sepulcro” introduces varias imprecisiones, de las cuales sólo mencionaré dos:

    – Los apóstoles no eran cristianos ni lo fueron nunca. Desde su nacimiento hasta su muerte fueron judíos, ya que el cristianismo como tal apareció varios siglos después. Cuando dices que ellos eran cristianos induces a creer que ellos en algún momento dejaron de ser judíos o se apartaron de sus creencias básicas. Posteriormente sí decidieron según lo registran los evangelios, dejar de exigir la observancia de algunas prácticas judías a los nuevos creyentes, pero entre tales acepciones sólo se menciona la circuncisión o cuestiones rituales, no su día de reposo, fiestas o doctrinas fundamentales. Aún con esos cambios, no se registra que ellos hayan dejado de practicar sus respectivos ritos judíos, sólo que lo dejaron de exigir a los nuevos creyentes.

    – Varios apóstoles fueron juzgados en tribunales civiles/religiosos por sus mismos congéneres judíos por predicar las enseñanzas de Jesús. Entre las acusaciones que les hicieron no hay una sola acusación en contra del día de reposo que ellos guardaban. Puesto que eran judíos juzgando a apóstoles judíos por el hecho de no ser lo “suficientemente judíos” según la ley, si los apóstoles hubieran empezado a guardar como reposo algún otro día diferente del shabbat judío, esta hubiera sido una más de las acusaciones contra ellos, pues el descanso es un asunto doctrinal para ellos al igual que lo era la cuestión mesiánica por la cual los acusaban entre otras cosas. La ausencia de esta acusación demuestra que por ese lado no había por donde acusarlos, o lo habrían usado también en contra de ellos.

    – Jesús resucitó y pasó 40 días con sus discípulos antes de ascender definitivamente. Las menciones de este periodo son breves en los 4 evangelios, pero aún así jamás se menciona a Jesús adorando un día diferente al que lo solía hacer antes de morir o indicar a sus discípulos la adoración de un distinto día al que sus tradiciones religiosas judías les indicaban.

    Decir que los apóstoles guardaron como último sabbat el del sepulcro es desconocer que en los evangelios Paulinos, de Pedro y Juan también se menciona que los apóstoles seguían asistiendo a la sinagoga o guardando el sábado como era costumbre por su judaísmo (habiendo ascendido Jesús hace años)

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    • Tiene su lógica lo que expones pero no lo comparto. Frente a ese razonamiento que haces sobre motivos indirectos para suponer que los apóstoles seguían considerando el sabat como día sagrado de descanso, en este artículo ofrecemos citas y datos que muestran lo contrario. Si embargo no me parece incompatible con ello la idea de que al menos en suelo Palestino siguieran respetando el sabat a nivel formal, al igual que mis vecinos musulmanes trabajan el viernes y descansan el domingo, no porque consideren el domingo su día sagrado de descanso sino porque se tienen que adaptar al ritmo laboral de la sociedad en la que viven, y en el caso de los apóstoles en Palestina pues más aún, que era asunto serio el no hacerlo. Toda Palestina se paralizaba el sábado, otra cosa es que ellos considerasen ese su día sagrado. Como decimos, tampoco es exactamente que el sabat se trasladase al domingo, sino más bien que el sabat queda derogado en cuanto a tal.

      Cuando digo que los apóstoles eran cristianos no digo ninguna barbaridad, aunque en un primer momento todavía no se hubiese acuñado el término, pero el cristianismo no es una religión que aparece nueva de repente, es un paso más e el desarrollo del judaísmo al igual que hubo antes muchos pasos, por lo tanto no hay que dejar de ser judío para pasarse a otra religión, sino que unos judíos dieron ese paso y otros no. Es posteriormente cuando se empezó a considerar que aquellos que habían entrado en el nuevo pacto eran “cristianos”, por aceptar el pacto de Cristo, y los que no lo aceptaron siguieron llamándose “judíos”. Puesto que los apóstoles aceptaron el nuevo pacto mesiánico incluso antes de la muerte de Jesús, podemos decir con total propiedad que los apóstoles eran cristianos y no judíos, aunque en ese momento ellos mismos se considerarían simplemente judíos que eran conscientes de que el Mesías había llegado, mientras que otros judíos no lo aceptaban. De igual modo, estirando un poco más las cosas pero con la misma lógica, podríamos considerar que los auténticos judíos somos los cristianos, pues los judíos llevaban siglos esperando la llegada del Mesías y cuando éste vino parte de ellos no creyeron en él así que quedaron fuera del pacto. El hecho de que esta segunda interpretación parezca surrealista se debe solo a la fuerte asociación que se hace entre judío-raza y judío-religión, pero esa conexión se rompió con la Diáspora de Babilonia y más aún con la romana, hasta el punto de que los judíos de hoy tienen poco de su antigua raza.

      Por último dices que jamás se menciona a Jesús adorando un día distinto al de sus tradiciones religiosas en los 40 días tras su resurrección. En realidad de esos 40 días no se menciona casi nada, solo unas cuantas apariciones y varios comentarios vagos. Hay muchísimas cosas que la Biblia no cuenta, y si quieres llenar esos huecos tiene mucho más sentido acudir a la Tradición, que es la memoria viva transmitida, que especular o imaginar la información que no está. Sobre que los apóstoles seguían asistiendo a la sinagoga tras la Ascensión, ya lo contamos en el artículo y explicamos el asunto.

      Lo que dices tiene sentido y está bien razonado, pero creo que la argumentación y los datos que damos en el artículo son más fuertes y convincentes.

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  7. Sólo quería poner un comentario Christian. Según tengo entendido y por lo que he leído, San Ignacio de Antioquía si que conoció a San Pablo y San Juan y de hecho fue instruido por ellos. En sus cartas se encuentran numerosas citas literales de los evangelios Sinópticos. Un saludo y felicidades por el artículo

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    • Entonces debes creer que durante todos estos siglos ni católicos ni ortodoxos ni protestantes han leído la Biblia ni han entendido las cartas de Pablo. Es una suerte que llegárais vosotros y por fin lo entendiérais todo 🙂

      Perdona la ironía Sergio

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