El bautismo y la Trinidad ¿Cuál es la fórmula correcta para bautizar?


Espíritu Santo - paloma

Una cosa que nos une a todos los cristianos, seamos católicos o de cualquier otra denominación, es precisamente el bautismo. Todos hemos recibido el bautismo y por tanto somos hijos de Dios. Pero para que el bautismo sea válido tiene que haber sido administrado correctamente, es decir, usando la fórmula correcta. Como por desgracia no hay probablemente un solo punto doctrinal donde no haya al menos una denominación que no difiera, el mismísimo bautismo es igualmente debatido por algunos, que consideran que la fórmula tradicional no es la correcta. En este caso hallamos a algunas denominaciones que niegan la Trinidad de Dios y consecuentemente niegan la fórmula trinitaria del bautismo. Por eso es necesario este artículo, para que quienes lean sus argumentos sepan si son adecuados o no.

Antes de empezar aclaremos muy brevemente que los sacramentos son signos físicos de eventos espirituales a través de los cuales Dios derrama su gracia. No dependen de la fe de quien los administra o quien los recibe, sino que tienen fuerza por sí mismos, porque el signo y el actuante son meros instrumentos de Dios, que es quien actúa a través de ellos. Pero cuando Dios establece un sacramento en cierta manera, hacerlo de otra lo inutiliza, pues al no ser el sacramento un acto de poder del sacerdote o pastor o quien sea, sino de Dios, el administrante no tiene facultad de hacerlo como quiera. Por eso es tan importante en este caso saber cuál es la fórmula correcta para bautizar, pues la misma Biblia la proclama. En cuanto a la forma en sí, si aspersión, inmersión o ablución, eso ya lo comentamos en este otro artículo, en la sección de “Bautismo”. Pasemos, pues, a ver qué dice la Biblia al respecto.

Cuando Jesús explica cómo hay que bautizar lo dice con estas palabras:

Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (Mateo 28:19)

Quienes dicen que no, que el bautismo debe hacerse sólo “en el nombre de Jesús” (quienes niegan la Trinidad), se basan en que en el libro de Hechos se habla varias veces de que los apóstoles bautizaban “en el nombre de Jesús”: Hechos 2:38, Hechos 10:48, Hechos 8:16:

Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.” (Hechos 19:5)

Frente a esto hay que decir que usar la autoridad de los apóstoles para deslegitimar la autoridad de Jesús sería un contrasentido. Pero además, no puede haber contradicción entre Jesús y los apóstoles. Hay una forma de explicar esta aparente discordancia.

Al decir que se hace algo “en el nombre de Jesús” puede estarse diciendo simplemente que se hace con la autoridad de Jesús, siguiendo sus instrucciones (como si la guardia romana dijera “vengo a encarcelaros en nombre del César”), y ya sabemos cuáles son exactamente esas instrucciones, las dice Mateo. Ese mismo sentido de “nombre” como “autoridad” lo vemos en otros versículos, por ejemplo:

El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su Nombre. (1 Juan 2:12)

Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el Nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. (Colosenses 3:17)

Como Jesús dio instrucciones claras de cómo era la fórmula del bautismo, y todo el mundo la conocía perfectamente, cada vez que Lucas se refería al bautismo no necesitaba repetir “en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo“, sino simplemente decía que los apóstoles bautizaban en nombre de Jesús, es decir, según sus instrucciones o según su mandato, y también puede significar “por delegación o en representación suya”. Contraste con un texto cualquiera que hemos sacado de internet (en concreto de ésta página legal):

Para todas las empresas que actúan en nombre propio así como empresas y profesionales que actúan en nombre de terceros, a partir del 1 de febrero de 2017, la comunicación de datos de los contratos y sus copias básicas, prórrogas, transformaciones en indefinidos de contratos temporales, llamamientos y pactos de horas complementarias, se realizará obligatoriamente a través de la aplicación Contrat@, tal como establece la Orden HAC/57/2016 de 15 de noviembre.

Bautismo de Cornelio por PedroPor lo tanto “bautizar en nombre de Jesús” en el libro de Hechos puede ser una forma de decir que los apóstoles bautizaban por delegación de Jesús, por mandato de Jesús, o con la autoridad que les había dado Jesús. No es necesariamente una manera de expresar una fórmula concreta de bautismo. De todas maneras, todavía necesitaríamos más datos para estar del todo seguros de que ese sentido, perfectamente posible, es además el sentido real de la expresión ahí.

Es frecuente que la Biblia diga cosas que pueden ser interpretadas en más de una manera, por eso hay miles y miles de denominaciones protestantes con pequeñas o grandes diferencias en la interpretación de la Biblia y raro es el pasaje bíblico del que no se extrae más de una interpretación. Por eso para interpretar correctamente la Biblia sin peligro de error es imprescindible recurrir a la Tradición. Los cristianos de la Iglesia Primitiva tenían la Biblia, pero también habían recibido la predicación de los apóstoles y de sus discípulos, así que sabían bien qué es lo que los evangelios del N.T. estaban diciendo porque esos escritos reflejaban la fe que ellos habían recibido.

Si los apóstoles realmente hubieran estado bautizando sólo “en el nombre de Jesús” (tal como interpretan los no trinitarios al leer el libro de Hechos), entonces esa habría sido la práctica de la Iglesia desde el principio, y no sólo la de los apóstoles. Pero no es eso lo que encontramos. Ya desde el siglo I lo que tenemos son referencias claras de que se bautizaba usando la fórmula trinitaria. Veamos varios ejemplos:

1- La Didaché (años 65-80 d.C., siglo primero) “Acerca del bautismo, bautizad de esta manera: Dichas con anterioridad todas estas cosas, bautizad en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo en agua viva [corriente]. Si no tienes agua viva, bautiza con otra agua; si no puedes hacerlo con agua fría, hazlo con caliente. Si no tuvieres una ni otra, derrama agua en la cabeza tres veces en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Antes del bautismo, ayunen el bautizante y el bautizando y algunos otros que puedan. Al bautizando, empero, le mandarás ayunar uno o dos días antes.

2- San Justino Martir (años 100 – 168 d.C.) “Luego los conducimos a sitio donde hay agua, y por el mismo modo de regeneración con que nosotros fuimos también regenerados son regenerados ellos, pues entonces toman en el agua el baño en el nombre de Dios, Padre y Soberano del universo, y de nuestro Salvador Jesucristo y del Espíritu Santo. Y es así que Cristo dijo: Si no volvieres a nacer, no entrareis en el reino de los cielos.”

3- San Ireneo de Lyon (años 130 – 202 d.C.) En su tratado contra las herejías escribió: “Y así mismo, al dar a sus discípulos el poder de regenerar para Dios les decía “«Id y enseñad a todas las gentes, y bautizadlas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.

4- Y en su Epideixis (o Explicación de la doctrina apostólica) escribió: “Nuestro nuevo nacimiento, el bautismo, se hace con estos tres artículos, que nos conceden la gracia del nuevo nacimiento en Dios Padre, por medio de su Hijo, en el Espíritu Santo”.

5- Tertuliano (160 – 220 d.C.) “Ahora bien, esta ley del bautismo ha sido impuesta, y su forma fue prescrita: «Id – dijo el Señor a los apóstoles- enseñad a todas las naciones, bautizadlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo»”.

Tenemos en tiempos antiguos constancia de que hubo en varios momentos algunos grupos que, haciendo la misma interpretación errónea que hacen hoy los no trinitarios, bautizaban sólo “en el nombre de Jesús”. Pero precisamente ése es otro argumento a favor de la fórmula trinitaria, pues esos grupos, cuando existieron, siempre fueron considerados herejes por la Iglesia.

Y por último, vamos a aclarar por qué los no trinitarios defienden la fórmula “en el nombre de Jesús” en lugar de la fórmula trinitaria, si el propio Jesús en Mateo 28,19 nos está diciendo lo contrario.

Pues bien, evidentemente ellos rechazan la fórmula trinitaria porque no creen en la Santísima Trinidad, pero no pueden negar la autoridad de Jesús, así que, por lo que hemos visto, hay dos tipos de argumentos con los que intentan resolver esta contradicción:

1- Dicen que la fórmula trinitaria es una alteración tendenciosa de la Biblia introducida en tiempos posteriores por una Iglesia que ya se había hecho hereje y trinitaria (¿desde el siglo primero?). Pero esto, como todas las teorías conspiratorias de alteraciones bíblicas (como la que supuestamente hizo Constantino a gran escala) es insostenible teniendo en cuenta los miles de papiros y documentos conservados fechados en los siglos II y III, incluso muchas citas bíblicas que encontramos en textos cristianos desde el siglo I (como las antes citadas), además de las traducciones que se hicieron en diversas lenguas, tanto dentro como fuera del imperio, lo que hace imposible que nadie pudiera alterar el Evangelio de modo que todas las copias de todas las épocas, países y lenguas recogieran ese cambio. Por eso el sistema de copias ha producido errores, pero se trata de pequeñas erratas y aclaraciones o incluso variaciones gramaticales. Sabemos que no hay errores doctrinales en la versión actual de la Biblia porque cualquier error se puede localizar fácilmente comparando los múltiples documentos y ver qué versículo es el original y cuál el erróneamente transcrito. Por poner un ejemplo, un copista que hubiera introducido la fórmula trinitaria en el siglo II (peor si es más tarde), tendría que haber alterado todos los miles de copias que ya circulaban por todo el imperio romano en latín o griego, pero también las que en otros idiomas estaban ya circulando por otras regiones del imperio y fuera, como Siria, Etiopía, etc, etc. y también alterar todas las copias de otros documentos cristianos que hacían referencia a esas citas bíblicas. Ni siquiera el mismísimo emperador romano que pusiera con todo su empeño todo su aparato estatal al servicio de esto habría sido capaz de alterar en nada el Nuevo Testamento de modo que esa alteración pasara a todas las copias, lenguas y países, sin contar con que también habría tenido que destruir todas las copias hasta entonces existentes para así no dejar constancia de que antes el texto decía otra cosa, incluidos posibles papiros que ya hubieran sido enterrados en la tumba de un cristiano, por ejemplo, y que han sido descubiertos en la actualidad. Imposible. Y aún así, algunos artículos llegan incluso a afirmar que “la mismísima Iglesia católica romana ha reconocido que ha adulterado este versículo de Mateo”. Por supuesto no dan ningún dato sobre cómo y cuándo la Iglesia supuestamente reconoció haber realizado tal adulteración, pero ya sabemos que para el público entregado las demostraciones sobran. Pero además, para quienes creen que la Iglesia o quien sea fue capaz de adulterar un versículo, habría que plantearles esta pregunta: ¿cómo sabes que la Biblia en la que basas tu fe es correcta si no podemos saber cuántísimos versículos han sido adulterados? Es como dispararse en el pie.

2- Conscientes de esa imposibilidad, otros dan otra explicación para resolver la contradicción. Echan mano de la gramática. Ni siquiera de la gramática del griego, más fácil aún, de la gramática del castellano. Según ellos, cuando Jesús dice que se bautice “en el nombre del P. y del H. y del E.S.” no está nombrando a las tres personas de la Trinidad, sino que está nombrando a Dios, el cual se manifiesta como padre, como hijo y como espíritu, pero siendo unitario en todo momento. Para ello dirigen nuestra atención a “en el nombre de“. Afirman que si Jesús estuviera hablando de tres personas distintas entonces tendría que haber dicho “en los nombres de“, en plural. Obvio. ¿O no?

Esto ya no es sólo un error doctrinal, es además un error gramatical al mismo tiempo. Y de los básicos. Primero, parecen olvidarse de que para nosotros no hay tres dioses, sino un sólo Dios, aunque su naturaleza esté formada por tres “personas” (término teológico que no significa “persona” como en el lenguaje normal), así que aunque Jesús mencione a las tres personas de la Trinidad, está hablando de un sólo Dios, y por tanto puede usar singular. Pero quedémonos en un sentido más estrictamente gramatical, pues a ello aluden:

Cuando citamos varias cosas lo que hace referencia a ellas puede ir en plural, si consideramos el lote completo a la vez, o en singular, si consideramos las cosas de una en una, dando por sobreentendido una repetición elidida. Para que se entienda más claro veamos estos ejemplos:

Frase 1: Juan es muy galán, al entrar ha besado las manos de Sofía, de Carmen y de María.

Frase 2: Juan es muy galán, al entrar ha besado la mano de Sofía, de Carmen y de María.

Ambas frases pueden ser semánticamente idénticas (significar lo mismo), pero la Frase 2 es más habitual (de hecho en la frase 1 da la sensación de que Juan besó las dos manos de todas ellas). En la frase 2 no decimos que Juan haya besado una sola mano; claramente ha besado tres, pero “la mano de” está en singular del mismo modo que en Mateo 28:19 “en el nombre de” está en singular. La estructura profunda de la frase sería:

Ha besado la mano de Sofía, ha besado la mano de Carmen y ha besado la mano de María.

Pero eliminando las partes repetidas nos queda: ha besado la mano de Sofía, de Carmen y de María.

Así que no creemos que haya ningún argumento válido para defender que la fórmula del bautismo correcta sea “yo te bautizo en el nombre de Jesús“. Sencillamente, como se dice, “no hay por dónde agarrarlo”. Mateo 28:19 queda en pie como fórmula correcta y trinitaria.

Y de paso, aunque no era la finalidad original de este artículo, queda también demostrada la veracidad del versículo de Mateo como prueba de que Dios es trino. Por supuesto, los no trinitarios necesitan desacreditar como sea este versículo porque contradice su doctrina. En realidad su fórmula de bautizar “en el nombre de Jesús” es simplemente un intento de ser consecuentes con su error al negar que Dios sea trino, pero lo tienen todo en contra, la Biblia, la Tradición, la Historia ¡y hasta la gramática! Y lo peor es que, al tergiversar la fórmula de este sacramento, su bautismo no tiene ninguna validez. Ni pueden llamarse cristianos ni son hijos de Dios. Terrible.

2 thoughts on “El bautismo y la Trinidad ¿Cuál es la fórmula correcta para bautizar?

  1. La teología y tanto estudio no te sirve de nada,el Bautismo es en el nombre de Jesucristo, “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su NOMBRE, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” Juan1:12, querido amigo, amiga si tu bautismo no es en el NOMBRE de JESÚS no puedes llamarte hija o hijo de Dios

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