El bautismo y la Trinidad ¿Cuál es la fórmula correcta para bautizar?


Espíritu Santo - paloma

Una cosa que nos une a todos los cristianos, seamos católicos o de cualquier otra denominación, es precisamente el bautismo. Todos hemos recibido el bautismo y por tanto somos hijos de Dios. Pero para que el bautismo sea válido tiene que haber sido administrado correctamente, es decir, usando la fórmula correcta. Como por desgracia no hay probablemente un solo punto doctrinal donde no haya al menos una denominación que no difiera, el mismísimo bautismo es igualmente debatido por algunos, que consideran que la fórmula tradicional no es la correcta. En este caso hallamos a algunas denominaciones que niegan la Trinidad de Dios y consecuentemente niegan la fórmula trinitaria del bautismo. Por eso es necesario este artículo, para que quienes lean sus argumentos sepan si son adecuados o no.

Antes de empezar aclaremos muy brevemente que los sacramentos son signos físicos de eventos espirituales a través de los cuales Dios derrama su gracia. No dependen de la fe de quien los administra o quien los recibe, sino que tienen fuerza por sí mismos, porque el signo y el actuante son meros instrumentos de Dios, que es quien actúa a través de ellos. Pero cuando Dios establece un sacramento en cierta manera, hacerlo de otra lo inutiliza, pues al no ser el sacramento un acto de poder del sacerdote o pastor o quien sea, sino de Dios, el administrante no tiene facultad de hacerlo como quiera. Por eso es tan importante en este caso saber cuál es la fórmula correcta para bautizar, pues la misma Biblia la proclama. En cuanto a la forma en sí, si aspersión, inmersión o ablución, eso ya lo comentamos en este otro artículo, en la sección de “Bautismo”. Pasemos, pues, a ver qué dice la Biblia al respecto.

Cuando Jesús explica cómo hay que bautizar lo dice con estas palabras:

Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (Mateo 28:19)

Quienes dicen que no, que el bautismo debe hacerse sólo “en el nombre de Jesús” (quienes niegan la Trinidad), se basan en que en el libro de Hechos se habla varias veces de que los apóstoles bautizaban “en el nombre de Jesús”: Hechos 2:38, Hechos 10:48, Hechos 8:16:

Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.” (Hechos 19:5)

Frente a esto hay que decir que usar la autoridad de los apóstoles para deslegitimar la autoridad de Jesús sería un contrasentido. Pero además, no puede haber contradicción entre Jesús y los apóstoles. Hay una forma de explicar esta aparente discordancia.

Al decir que se hace algo “en el nombre de Jesús” puede estarse diciendo simplemente que se hace con la autoridad de Jesús, siguiendo sus instrucciones (como si la guardia romana dijera “vengo a encarcelaros en nombre del César”), y ya sabemos cuáles son exactamente esas instrucciones, las dice Mateo. Ese mismo sentido de “nombre” como “autoridad” lo vemos en otros versículos, por ejemplo:

El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su Nombre. (1 Juan 2:12)

Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el Nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. (Colosenses 3:17)

Como Jesús dio instrucciones claras de cómo era la fórmula del bautismo, y todo el mundo la conocía perfectamente, cada vez que Lucas se refería al bautismo no necesitaba repetir “en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo“, sino simplemente decía que los apóstoles bautizaban en nombre de Jesús, es decir, según sus instrucciones o según su mandato, y también puede significar “por delegación o en representación suya”. Contraste con un texto cualquiera que hemos sacado de internet (en concreto de ésta página legal):

Para todas las empresas que actúan en nombre propio así como empresas y profesionales que actúan en nombre de terceros, a partir del 1 de febrero de 2017, la comunicación de datos de los contratos y sus copias básicas, prórrogas, transformaciones en indefinidos de contratos temporales, llamamientos y pactos de horas complementarias, se realizará obligatoriamente a través de la aplicación Contrat@, tal como establece la Orden HAC/57/2016 de 15 de noviembre.

Bautismo de Cornelio por PedroPor lo tanto “bautizar en nombre de Jesús” en el libro de Hechos puede ser una forma de decir que los apóstoles bautizaban por delegación de Jesús, por mandato de Jesús, o con la autoridad que les había dado Jesús. No es necesariamente una manera de expresar una fórmula concreta de bautismo. De todas maneras, todavía necesitaríamos más datos para estar del todo seguros de que ese sentido, perfectamente posible, es además el sentido real de la expresión ahí.

Es frecuente que la Biblia diga cosas que pueden ser interpretadas en más de una manera, por eso hay miles y miles de denominaciones protestantes con pequeñas o grandes diferencias en la interpretación de la Biblia y raro es el pasaje bíblico del que no se extrae más de una interpretación. Por eso para interpretar correctamente la Biblia sin peligro de error es imprescindible recurrir a la Tradición. Los cristianos de la Iglesia Primitiva tenían la Biblia, pero también habían recibido la predicación de los apóstoles y de sus discípulos, así que sabían bien qué es lo que los evangelios del N.T. estaban diciendo porque esos escritos reflejaban la fe que ellos habían recibido.

Si los apóstoles realmente hubieran estado bautizando sólo “en el nombre de Jesús” (tal como interpretan los no trinitarios al leer el libro de Hechos), entonces esa habría sido la práctica de la Iglesia desde el principio, y no sólo la de los apóstoles. Pero no es eso lo que encontramos. Ya desde el siglo I lo que tenemos son referencias claras de que se bautizaba usando la fórmula trinitaria. Veamos varios ejemplos:

1- La Didaché (años 65-80 d.C., siglo primero) “Acerca del bautismo, bautizad de esta manera: Dichas con anterioridad todas estas cosas, bautizad en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo en agua viva [corriente]. Si no tienes agua viva, bautiza con otra agua; si no puedes hacerlo con agua fría, hazlo con caliente. Si no tuvieres una ni otra, derrama agua en la cabeza tres veces en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Antes del bautismo, ayunen el bautizante y el bautizando y algunos otros que puedan. Al bautizando, empero, le mandarás ayunar uno o dos días antes.

2- San Justino Martir (años 100 – 168 d.C.) “Luego los conducimos a sitio donde hay agua, y por el mismo modo de regeneración con que nosotros fuimos también regenerados son regenerados ellos, pues entonces toman en el agua el baño en el nombre de Dios, Padre y Soberano del universo, y de nuestro Salvador Jesucristo y del Espíritu Santo. Y es así que Cristo dijo: Si no volvieres a nacer, no entrareis en el reino de los cielos.”

3- San Ireneo de Lyon (años 130 – 202 d.C.) En su tratado contra las herejías escribió: “Y así mismo, al dar a sus discípulos el poder de regenerar para Dios les decía “«Id y enseñad a todas las gentes, y bautizadlas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.

4- Y en su Epideixis (o Explicación de la doctrina apostólica) escribió: “Nuestro nuevo nacimiento, el bautismo, se hace con estos tres artículos, que nos conceden la gracia del nuevo nacimiento en Dios Padre, por medio de su Hijo, en el Espíritu Santo”.

5- Tertuliano (160 – 220 d.C.) “Ahora bien, esta ley del bautismo ha sido impuesta, y su forma fue prescrita: «Id – dijo el Señor a los apóstoles- enseñad a todas las naciones, bautizadlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo»”.

Tenemos en tiempos antiguos constancia de que hubo en varios momentos algunos grupos que, haciendo la misma interpretación errónea que hacen hoy los no trinitarios, bautizaban sólo “en el nombre de Jesús”. Pero precisamente ése es otro argumento a favor de la fórmula trinitaria, pues esos grupos, cuando existieron, siempre fueron considerados herejes por la Iglesia.

Y por último, vamos a aclarar por qué los no trinitarios defienden la fórmula “en el nombre de Jesús” en lugar de la fórmula trinitaria, si el propio Jesús en Mateo 28,19 nos está diciendo lo contrario.

Pues bien, evidentemente ellos rechazan la fórmula trinitaria porque no creen en la Santísima Trinidad, pero no pueden negar la autoridad de Jesús, así que, por lo que hemos visto, hay dos tipos de argumentos con los que intentan resolver esta contradicción:

1- Dicen que la fórmula trinitaria es una alteración tendenciosa de la Biblia introducida en tiempos posteriores por una Iglesia que ya se había hecho hereje y trinitaria (¿desde el siglo primero?). Pero esto, como todas las teorías conspiratorias de alteraciones bíblicas (como la que supuestamente hizo Constantino a gran escala) es insostenible teniendo en cuenta los miles de papiros y documentos conservados fechados en los siglos II y III, incluso muchas citas bíblicas que encontramos en textos cristianos desde el siglo I (como las antes citadas), además de las traducciones que se hicieron en diversas lenguas, tanto dentro como fuera del imperio, lo que hace imposible que nadie pudiera alterar el Evangelio de modo que todas las copias de todas las épocas, países y lenguas recogieran ese cambio. Por eso el sistema de copias ha producido errores, pero se trata de pequeñas erratas y aclaraciones o incluso variaciones gramaticales. Sabemos que no hay errores doctrinales en la versión actual de la Biblia porque cualquier error se puede localizar fácilmente comparando los múltiples documentos y ver qué versículo es el original y cuál el erróneamente transcrito. Por poner un ejemplo, un copista que hubiera introducido la fórmula trinitaria en el siglo II (peor si es más tarde), tendría que haber alterado todos los miles de copias que ya circulaban por todo el imperio romano en latín o griego, pero también las que en otros idiomas estaban ya circulando por otras regiones del imperio y fuera, como Siria, Etiopía, etc, etc. y también alterar todas las copias de otros documentos cristianos que hacían referencia a esas citas bíblicas. Ni siquiera el mismísimo emperador romano que pusiera con todo su empeño todo su aparato estatal al servicio de esto habría sido capaz de alterar en nada el Nuevo Testamento de modo que esa alteración pasara a todas las copias, lenguas y países, sin contar con que también habría tenido que destruir todas las copias hasta entonces existentes para así no dejar constancia de que antes el texto decía otra cosa, incluidos posibles papiros que ya hubieran sido enterrados en la tumba de un cristiano, por ejemplo, y que han sido descubiertos en la actualidad. Imposible. Y aún así, algunos artículos llegan incluso a afirmar que “la mismísima Iglesia católica romana ha reconocido que ha adulterado este versículo de Mateo”. Por supuesto no dan ningún dato sobre cómo y cuándo la Iglesia supuestamente reconoció haber realizado tal adulteración, pero ya sabemos que para el público entregado las demostraciones sobran. Pero además, para quienes creen que la Iglesia o quien sea fue capaz de adulterar un versículo, habría que plantearles esta pregunta: ¿cómo sabes que la Biblia en la que basas tu fe es correcta si no podemos saber cuántísimos versículos han sido adulterados? Es como dispararse en el pie.

2- Conscientes de esa imposibilidad, otros dan otra explicación para resolver la contradicción. Echan mano de la gramática. Ni siquiera de la gramática del griego, más fácil aún, de la gramática del castellano. Según ellos, cuando Jesús dice que se bautice “en el nombre del P. y del H. y del E.S.” no está nombrando a las tres personas de la Trinidad, sino que está nombrando a Dios, el cual se manifiesta como padre, como hijo y como espíritu, pero siendo unitario en todo momento. Para ello dirigen nuestra atención a “en el nombre de“. Afirman que si Jesús estuviera hablando de tres personas distintas entonces tendría que haber dicho “en los nombres de“, en plural. Obvio. ¿O no?

Esto ya no es sólo un error doctrinal, es además un error gramatical al mismo tiempo. Y de los básicos. Primero, parecen olvidarse de que para nosotros no hay tres dioses, sino un sólo Dios, aunque su naturaleza esté formada por tres “personas” (término teológico que no significa “persona” como en el lenguaje normal), así que aunque Jesús mencione a las tres personas de la Trinidad, está hablando de un sólo Dios, y por tanto puede usar singular. Pero quedémonos en un sentido más estrictamente gramatical, pues a ello aluden:

Cuando citamos varias cosas lo que hace referencia a ellas puede ir en plural, si consideramos el lote completo a la vez, o en singular, si consideramos las cosas de una en una, dando por sobreentendido una repetición elidida. Para que se entienda más claro veamos estos ejemplos:

Frase 1: Juan es muy galán, al entrar ha besado las manos de Sofía, de Carmen y de María.

Frase 2: Juan es muy galán, al entrar ha besado la mano de Sofía, de Carmen y de María.

Ambas frases pueden ser semánticamente idénticas (significar lo mismo), pero la Frase 2 es más habitual (de hecho en la frase 1 da la sensación de que Juan besó las dos manos de todas ellas). En la frase 2 no decimos que Juan haya besado una sola mano; claramente ha besado tres, pero “la mano de” está en singular del mismo modo que en Mateo 28:19 “en el nombre de” está en singular. La estructura profunda de la frase sería:

Ha besado la mano de Sofía, ha besado la mano de Carmen y ha besado la mano de María.

Pero eliminando las partes repetidas nos queda: ha besado la mano de Sofía, de Carmen y de María.

Así que no creemos que haya ningún argumento válido para defender que la fórmula del bautismo correcta sea “yo te bautizo en el nombre de Jesús“. Sencillamente, como se dice, “no hay por dónde agarrarlo”. Mateo 28:19 queda en pie como fórmula correcta y trinitaria.

Y de paso, aunque no era la finalidad original de este artículo, queda también demostrada la veracidad del versículo de Mateo como prueba de que Dios es trino. Por supuesto, los no trinitarios necesitan desacreditar como sea este versículo porque contradice su doctrina. En realidad su fórmula de bautizar “en el nombre de Jesús” es simplemente un intento de ser consecuentes con su error al negar que Dios sea trino, pero lo tienen todo en contra, la Biblia, la Tradición, la Historia ¡y hasta la gramática! Y lo peor es que, al tergiversar la fórmula de este sacramento, su bautismo no tiene ninguna validez. Ni pueden llamarse cristianos ni son hijos de Dios. Terrible.

18 thoughts on “El bautismo y la Trinidad ¿Cuál es la fórmula correcta para bautizar?

  1. Leí a un teólogo que explicaba que “fuera de la iglesia no hay salvación” (san Cipriano de Cartago, obispo del siglo III) y que es absolutamente necesario para la salvación de toda criatura humana que este sujeta al sumo pontífice” (bula Unam Sanctam del Papa Bonifacio VIII, año 1302). En su exposición decía que había personas pertenecientes a la iglesia que no han recibido el bautismo e incluso ni oído hablar de Jesucristo y aun pertenecían a la iglesia (De forma inconsciente) y probablemente sean salvos.

    Jesús es muy claro en esto “En verdad te digo, quien no renace del agua y del Espíritu no puede tener vida eterna” (Jn.3, 5). Por eso ordenó a sus discípulos a anunciar el Evangelio a todas las naciones y a bautizarlos a todos (cf. Mt. 28, 19-20).

    Y el catequismo dice lo siguiente: “Dios ha vinculado la salvación al Sacramento del Bautismo, pero su intervención salvífica no queda reducida a los Sacramentos” (CIC #1257). ¿Qué significa esto? Que también puede haber salvación sin haber recibido el Bautismo. ¿Cómo? De muchas maneras … algunas desconocidas para nosotros.

    Entonces ¿Qué conclusiones deberíamos sacar? ¿El bautismo es algo simbólico? ¿Debemos hacer lo que nos dijo Jesús de salir a evangelizar y bautizar a todos los paganos aunque algunos digan que no importa como se haga ya que la salvación trasciende los sacramentos? ¿Al reconocer que la salvación no queda reducida a los sacramentos no les damos argumentos a algunas sectas protestantes, paganos y prójimos de otras religiones cuando dicen que el bautismo (Y por ende todos los sacramentos de la iglesia católica) no es necesario para la salvación?

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    • Acabas de pinchar en hueso, Darío. No queda más remedio que admitir que dentro de la Iglesia actual hay errores que se han extendido tanto que suelen confundirse con la verdad. El funcionamiento básico suele ser este: en Vaticano II se dicen ciertas cosas que dejan un poco de margen a la interpretación. No contradicen la doctrina de siempre pero lo presentan con cierta nueva perspectiva o énfasis. A partir de ahí los modernistas, que tristemente dominan hoy en la Iglesia, hicieron una interpretación muy amplia o sui géneris y a veces incluso le dieron la vuelta, de modo que tomando como excusa lo que dice Vaticano II, o más bien su interpretación de lo que realmente ese texto quiere decir, sacan una nueva doctrina que rompe con la Tradición, pero eso a ellos les preocupa poco porque la Tradición es algo reviejo con olor a rancio y hay que adaptarse a los nuevos tiempos modernos, por eso los llamamos “modernistas”. Para ellos la verdad no es algo que es y ya está, sino más bien algo siempre opinable y cambiante, y como cambiar a la gente es complicado, pues es más fácil cambiar las doctrinas y así la Iglesia se adapta a la gente y todos siguen siendo felices, aunque el precio a pagar es, entre otros, que la Iglesia cada vez es menos relevante, porque verdaderamente si lo único que va a hacer es aplaudir lo que la gente hace o piensa, ¿para qué sirve una Iglesia?

      La doctrina de la Iglesia siempre ha sido “extra ecclesiam nulla salus” (fuera de la Iglesia no hay salvación). Cierto que como mencionas se consideraba que puede haber excepciones, pues Dios crea los sacramentos pero no está restringido a ellos, lo vemos por ejemplo con Cornelio y su familia, que reciben el Espíritu Santo antes de ser bautizados, o el buen ladrón, a quien Jesús prometió el cielo sin estar bautizado aún, pero son excepciones porque una y otra vez en los evangelios se nos dice que el bautismo es necesario. Vaticano II recoge eso mismo pero pone un gran énfasis en la excepción. No dice que esa excepción sea muy numerosa o poco, pero digamos que se deleita en la excepción, y aprovechando ese foco puesto ahí, los modernistas llegaron a la conclusión de que esa excepción no es tal, sino que lo excepcional es lo contrario, que alguien se vaya a condenar por no ser cristiano. Bueno, no es que llegaran a esa conclusión, es que si Vaticano II puso el foco en ese aspecto es porque los modernistas lucharon por conseguir que Vaticano II pusiera el foco en ese aspecto así como en muchos otros. Así consiguieron que sin que el concilio fuese herético, pudiera servir luego de excusa para meter en la Iglesia todo tipo de herejías.

      En este caso, una vez establecido que realmente no hace falta bautizarse para salvarse, porque Dios es tan misericordioso que jamás se atrevería a condenar a nadie, entonces ya no tiene sentido ir a evangelizar a nadie porque no hace falta y sería como imponer tus ideas innecesariamente. Vamos, muy en línea con el pensamiento actual de nuestra sociedad, donde todo es relativo y cada uno piensa o cree lo que quiera. Pero van un paso más allá, hoy está muy extendido el universalismo, que consiste en creer que el infierno está vacío, que todos nos salvaremos, cristianos, budistas, ateos, asesinos en serie, pecadores de todo tipo, y hasta Hitler con toda seguridad está gozando de la dicha eterna, pues como Dios es tan misericordioso se le rompería el corazón si intentase ser justo, y a pesar de que en este mundo ha hecho una regla de oro el respetar nuestro libre albedrío, al parecer en el Más Allá nos obligará a todos a ir al cielo a adorarle queramos o no, porque estaría muy feo que Dios no cumpla el sacrosanto principio moderno de que todos tenemos que ser iguales no solo en oportunidades, sino también en resultados, así que hagamos lo que hagamos tiene que haber un premio para todo el mundo, el mismo premio, independientemente de cómo vivamos. A lo mejor dentro de una década nos dicen que ya no es así, que no todos iremos al cielo, pues Dios odia a los heterosexuales y sólo los trans pueden salvarse. Cualquier cosa, cuando conviertes la Verdad en una opinión, tus doctrinas cambiarán constantemente según las modas ideológicas del momento y en vez de religión ofrecerás una ideología más, pura política.

      En el tristemente famoso sínodo amazónico el papa puso de organizador a un obispo que en el discurso de apertura presumió de haber pasado 30 años en el Amazonas sin haber bautizado jamás a un solo nativo. Pues ahí lo tienes, esa es la clase de gente que ahora manda en la Iglesia. Confusión por todas partes, pero solo para quienes se olviden de la Tradición, porque la Verdad, si es verdad, no puede cambiar nunca, así que lo que la Iglesia ha dicho siempre sigue siendo verdad hoy, igual que lo era el siglo pasado o hace mil quinientos años o 2000. Ya nos decía San Pablo “Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciara otro evangelio contrario al que os hemos anunciado, sea anatema”. Así que actualizado yo te diría, si alguien te anuncia un evangelio contrario al que la Iglesia ha anunciado desde siempre, lo mismo si es un cura, un obispo, un ángel, como si es San Pablo, San Pedro o el mismísimo papa de Roma, sea anatema. Más claro agua, quien diga que en la doctrina de la Iglesia actual hay confusión, es que está prestando atención a lo que dicen los hombres y no a lo que nos ha revelado Dios. El Magisterio y la Tradición no se pueden cambiar, si alguien los cambia sus cambios no son legítimos. Sin bautismo no hay salvación. Habrá excepciones, sí, pero serán eso, excepciones, y nunca podemos suponer que en tal o cual persona Dios hará una excepción así porque sí.

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      • Ya veo, es increíble que en un tema tan evidente nos hallan enredado tanto (No me quiero imaginar como los modernistas interpretaran los pasajes oscuros y poco claros). Deberíamos ser discípulos obedientes y salir a evangelizar y bautizar a todo el mundo como si la salvación dependiera de eso. Y respecto a las excepciones pues ya es responsabilidad de Dios, como tu dices es peligroso centrarse en la excepción por que podría llevar a que algunas personas quieran abusar de la misericordia de Dios y luego se lleven la sorpresa que el infierno no esta vacío y que además tienen un lugar reservado para ellos.

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  2. La Biblia habla de que un sólo nombre hay salvación, si en Isaías Jehová hablo diciendo que sólo el salva y no hay otro quien salve y sale uno diciendo 700 años después que en el sólo hay salvación en su nombre, la persona que escribió esto es tal vez muy estudiada, pero el puede dar su argumento muy bien, pero la Biblia es muy clara de que sólo en un nombre hay salvación hachos4;12. Nosotros creemos en la trinidad de Dios pero diferente a usteded, creemos en el padre, hijo y espíritu Santo que son manifestaciones de Dios, creyendo que Jesús es el padre el hijo y espíritu Santo.

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    • Hola Camilo, cuando dices “sale uno diciendo 700 años después…” ¿te refieres a Jesucristo o los apóstoles o a quién?”.
      Por otro lado nuestros argumentos serán mejores o peores pero lo que defendemos no son nuestras ideas, sino lo que la Iglesia ha creído y defendido durante 2000 años, desde el siglo primero. Los primeros cristianos, aquellos evangelizados por los apóstoles, no creían que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo eran diferentes manifestaciones de Dios (a las que podríamos añadir bastantes más si lo consideramos sólo manifestaciones, como los tres ángeles de Mambré, la zarza ardiente, la columna de humo o fuego del Éxodo, el viento de Isaías, las ruedas de Ezequiel, etc, etc, etc). Esos cristianos creían que Jesús y el Padre eran Dios, pero no dos manifestaciones distintas de Dios, sino dos “personas” distintas, y lo mismo el Espíritu.

      En realidad quienes defendéis eso que dices estáis resucitando una antigua herejía que no procede de la predicación apostólica sino de Sabelio, ya en el siglo tercero, el llamado “modalismo”, que decía que Dios a veces actúa en modo Padre, otras veces en modo Hijo y otras en modo Espíritu Santo. Esta teoría fue rápidamente declarada falsa por la Iglesia y no alcanzó muchos seguidores ni duró mucho tiempo. En realidad si pensamos de esa forma muchos pasajes del Nuevo Testamento no tienen sentido. Por ejemplo Jesús a menudo habla con el Padre, reza, le pide, le suplica, el Padre le habla, le bendice, le glorifica ¿se trata de Dios hablando consigo mismo en una rápida sucesión de cambios de modo? ni aún así explicaríamos muchos de los pasajes. Jesús pidiendo a Dios que pase de él este cáliz “mas no se haga mi voluntad sino la tuya”, el fin de los tiempos, que no sabemos el día ni la hora, “ni siquiera el Hijo del Hombre [Jesús], sino sólo el Padre lo sabe”, las repetidas veces que Jesús señala que el Padre le ha enviado, etc y tantas otras escenas que indican claramente una relación, no un loco hablando consigo mismo. A menos que seáis de los que dicen que Jesús no era Dios, en ese caso hay también muchas escenas del Nuevo Testamento que contradicen eso, a menos que seáis de los que piensan que el Nuevo Testamento sea falso o incorrecto, y entonces tendríamos que empezar de cero.

      Tienes razón, con Isaías, en que sólo Dios salva. Por supuesto, pero Dios es Padre, es Hijo y es Espíritu Santo, no alternativamente sino simultáneamente, pero no son tres dioses sino un solo Dios, así que cuando decimos que sólo Dios salva estamos refiriéndonos a esas tres “personas”, por tanto no hay contradicción alguna entre la afirmación “sólo Yahvéh salva” y “sólo Jesús salva”, pues Jesús es Yahvéh, y el Padre es Yahvé, y el Espíritu es Yahvéh.

      En cuanto a la importancia que pareces darle al nombre en sí, pues esa es parte de la cuestión que planteas, para nosotros lo importante es adorar a Dios, no importa con qué nombre le adoremos pues un nombre es un nombre, y expresiones como “santificado sea tu nombre” equivalen a “santificado seas”. Por ejemplo, si tan importante fuera el nombre concreto, y si cuando Jesús dijo esa frase realmente estuviera refiriéndose al nombre, y no a la “persona”, entonces ¿por qué Jesús jamás pronunció el nombre de “Yahvéh” (o “Jehová” en vuestra versión)? Sobre ese asunto puedes leer más aquí: https://apologia21.com/2012/10/05/senor-jehova-o-yahve-sobre-los-nombres-de-dios/

      Un saludo Camilo, y que Dios nos ayude a avanzar en la verdad.

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  3. Estimado yo quiero que me de un solo versiculo biblico donde los discipulos bautizaron en el nombre de la trinidad, y si ellos desobedecieron a JESUS entonces para que creer en la Biblia ?

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  4. Me edifico mucho al saber que si es biblico bautizar en la trinidad soy evanjelico trinitario de la embajadores de cristo Imec Imec bucaramanga Colombia Dios los bendiga

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  5. Nosotros los gentiles somos salvos por fe,y esto es don de Dios y no por obras.El baustimo de agua se aplicó solamente a los que estaban bajo la ley, osea los judios.Por eso primero tenian que bautizarse y arrepentirse.Nosotros los gentiles recibimos por Pablo la salvación por el evangelio dado por Dios.Pedro no salvava por el evangelio sino que fué enviado a las ovejas perdidas de Israel.A partir de la muerte de Esteban Dios anunció la forma en la que los gentiles seriamos salvos, porque los gentiles no tenian conocimiento de la ley y por eso no era necesario arrepentirse…Solo recibuendo el evangelio y confiando en la sangre de Cristo ya somos salvos..y así recibimos el Espiritu Santo..por eso Pablo no bautizaba y tubo una reunión con Pedro hablando de las cosas que Dios le habia revelado…Por eso Pedro cuando veia que algunos habian recibido el Espiritu Santo sin ser bautizados el no entendia…Bendiciones!

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    • Desde luego que somos salvos por la fe y no por las obras, pero parece que ignoras a Santiago diciendo que la fe sin obras está muerta. O al mismo Jesús describiendo el Juicio Final en donde no pregunta a ninguno si tuviste o no mucha fe, sino que les dice: porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, etc., obras de caridad. La fe nos abre la puerta al cielo, pero las obras son las que dirigen nuestros pasos hacia esa puerta. Puedes tener toda la fe del mundo, pero si no te preocupas por tu prójimo dudo mucho que te salves. Lo contrario también es cierto.

      En cuanto a si es necesario el bautismo… gracias por la información, nunca había oído esa explicación. Pero prefiero quedarme con las palabras de Jesús antes de ascender a los cielos: “Id y haced discípulos en todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”. Si el bautismo no era importante para las naciones gentiles, esas palabras de Jesús no tienen ningún sentido.
      En cualquier caso, gracias por tu comentario y por compartir tu fe con nosotros. Que Dios te bendiga.

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  6. No estoy convencido de la manera explicada. Los ejemplos no se asimilan al verso original, y además eleeplo de lo que dice la tradición. No es necesariamente lo correcto,la tradición cambia muchas cosas dependiendo a la manera que alguien o algunos la acomoden a su favor. Yo mejor sin muchas vueltas ni rodeos acepto la palabra tal cua es. Y si dice que no hay otro nombre. Pues así de sencillo. El único nombre revelado en la Biblia a los hombres es Jesús. Y “todo” lo que hagáis hacerlo en el nombre de Jesucristo. Primera de Juan 5:20 Jesucristo es el verdadero Dios y la vida eterna.

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    • Eso no es aceptar la palabra tal cual es, eso es elegir tal o cual versículo bíblico y desechar el resto sólo porque no encaja bien con lo que ya te han enseñado. La Biblia no es un menú para elegir, es un todo donde nada tiene sentido sin el todo completo. No puedes simplificar y quedarte con un solo verso ignorando, por ejemplo, este otro: Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (Mateo 28:19)

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      • estimado el ejemplo que usted pone es bueno pero eso tendría sentido si el término padre, hijo y Espíritu Santo, fueran nombres como del galán Juan y las damas Sofía Carmen y María, y si al menos existiera algún argumento bíblico que fueron bautizados en los títulos o mas bien en sus atributos, mas bien es todo lo contrario todos los registros bíblicos muestran que fueron echos en el nombre de Jesús, le recomiendo revisar los códices primeros y se va ha encontrar que aquel verso de Mateo 28:19 ha sido adulterado y originalmente es vayan y bauticen el mi nombre, como lo dice Lucas 24: 47 .

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      • Pues eso mismo le recomiendo yo, revisar los códices primeros, porque hay muchas páginas webs que afirman que Mateo 28:19 es una interpolación añadida después del Concilio de Nicea (como tantas otras cosas) para incluir en el Nuevo Testamento un concepto trinitario que, según ellos, no existía antes. El problema es que se conservan miles de fragmentos y libros enteros o casi enteros de antes de Nicea, y no sólo en griego, sino en latín, siríaco y otras lenguas de dentro y fuera del imperio romano, así que si Constantino hubiera logrado el milagro de manipular todas las biblias de su imperio, todavía tenemos muchos documentos de fuera de su imperio que no habría podido corromper. Así que si el concepto trinitario fuese un añadido posterior, veríamos que en todos esos documentos anteriores a Cosntantino esos elementos estarían ausentes. Pero no es el caso. En cuanto a la cita en sí la encontramos citada o reflejada también en otros documentos anteriores a Nicea y encontramos “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”, por ejemplo:

        -Didaché 7:1. (De 50 a 70 d. C., más antiguo que algunos libros del Nuevo Testamento) Dice: “En lo concerniente al bautismo, usted debería bautizar de la manera siguiente. Después de explicar primero todas las cosas, bautice en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, en agua fluyente.”

        -Tertuliano. (200 d. C.) Sobre el bautismo. Párrafo 13. “Id, dice él, haced discípulos de las naciones, bautizándolos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.”

        -Tertuliano. Contra Praxeas. Capítulo 2. Dice: “Después de su resurrección, él los manda a bautizar en el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo.”

        -Expresiones similares se encuentran en escritos por Gregorio (205 – 265 d. C. –Confesión de fe, XIII), Hipólito (170 – 236 d. C., en Contra las herejías de Noetus), y Cipriano (200 – 258 d. C., en el contexto del Séptimo Concilio de Cartago), y otros.

        De todas formas parece imposible que una Iglesia que llevaba varios siglos sufriendo persecuciones y muertes por preservar su fe, de repente aceptase sin más corromper la misma esencia de su fe sólo porque un emperador romano decidiera que Jesús iba a convertirse en un dios y que además, idea descabellada, ese dios iba a ser uno y trino. Desde luego si Cosntantino tenía interés en inventarse un nuevo dios esa idea de inventarse una naturaleza que es al mismo tiempo una y trina era una buena manera de resultar muy poco creíble. Tan poco creíble como los intentos de los no trinitarios por demostrar ahora que el Nuevo Testamento original no tenía nada trinitario (además de Mateo 28:19 hay muchos pasajes que reflejan esta idea en el N.T). He visto incluso fotos de códices griegos y análisis filológicos donde claramente demuestran que el versículo en cuestión es falso, y no deja de sorprenderme la manipulación que hacen de la cuestión, aunque para los no entendidos resulta muy convincente, pues no tienen más información de la que esos supuestos expertos allí les presentan. Como muestra de códices también yo puedo señalar al Codex Vaticanus, que se escribió entre el año 300 y el 325, es decir, antes de Nicea, y donde vemos el verso de Mateo 28:19 con la fórmula trinitaria: τὸ ὄνομα τοῦ Πατρὸς καὶ τοῦ Υἱοῦ καὶ τοῦ Ἁγίου Πνεύματος (en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo). Es cierto que algunas copias antiguas de Mateo no incluyen ese verso, pero puesto que los manuscritos más antiguos en general están mal conservados (lógicamente) y les faltan fragmentos, y además el principio y el final son las partes más vulnerables al destrozo, no tiene nada de raro que falte el verso 28:19 teniendo en cuenta que es el penúltimo verso del libro y si falta la última hoja, pues adiós al verso. Afortunadamente, como he dicho, son muchísimas las copias antiguas que se conservan antes de Nicea, y hay muchos fragmentos en donde sí aparece la parte final y podemos ver la fórmula que usa Mateo. De ser cierto eso que dicen en las webs antitrinitarias, los expertos bíblicos ya estarían de acuerdo en que al menos ese versículo no es original (recuerda que entre los estudiosos de la Biblia hay católicos, protestantes, ateos y de todo), pero incluso en ese caso quedarían en pie otras menciones bíblicas donde la Trinidad se sustenta también, este verso es sólo uno de los pasajes bíblicos en donde vemos la naturaleza trinitaria de Jesús.

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  7. La teología y tanto estudio no te sirve de nada,el Bautismo es en el nombre de Jesucristo, “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su NOMBRE, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” Juan1:12, querido amigo, amiga si tu bautismo no es en el NOMBRE de JESÚS no puedes llamarte hija o hijo de Dios

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