Dudas


En esta sección puedes escribir un comentario con cualquier duda o pregunta que tengas sobre el cristianismo, y nosotros, dentro de nuestras limitadas posibilidades, te contestaremos de la mejor forma posible.

Dudas

Si eres católico pero necesitas aclaraciones, si eres protestante y crees que debes corregir un error católico, si eres agnóstico que no has cesado en tu búsqueda de la verdad, o si simplemente eres cristiano pero tienes dudas, no tengas miedo y pregunta. Cuando Tomás vió a Jesús y aún así dudó, la respuesta de Jesús no fue reprocharle su falta de fe sin más; Jesús tomó su brazo y le pidió que metiera el dedo en la llaga, así es como se resuelven las dudas, dirigiéndose directamente al problema en lugar de intentar ignorarlo por miedo a perder la fe.

289 thoughts on “Dudas

  1. Hola, nuevamente.

    Quisiera saber si cuentan en forma digital con algunos textos sobre apologética que me interesan, ya que desde Cuba se me ha hecho imposible descargar cualquier libro de la red. Ah, y si pueden enviármelos en caso de tenerlos.

    Un abrazo
    Bendiciones

    Luis Enrique

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  2. Hola Cristián, paz y bien.
    Ante todo quiero felicitarlos y agradecerles por la labor tan importante que realizan. Dios los bendiga por mostrar con argumentos y respuestas tan acabadas los  “por qué” de nuestra fe. Es una pena que la apologética sea una “asignatura” pendiente en la Iglesia ¡cuántos la abandonan, precisamente por no conocer su fe e irse tras explicaciones y argumentos simplistas! Una vez mas, gracias, por ayudarnos a “construir sobre roca”.
    Yo no he visitado la página tanto como quisiera, pero si he leído varios artículos que me ha hecho llegar José Carlos. También soy cubano y le escribo desde la isla.
    Quisiera me comentara sobre algunos pasajes de la carta de Santiago. Él hace hincapié en el cumplimiento de la ley. Debemos interpretar esto en el sentido del “espíritu de la ley”??

    “Porque quien observa toda la Ley, pero falta en un solo precepto, se hace reo de todos” Stg 2, 10

    “No habléis mal unos de otros, hermanos. El que habla mal de un hermano o juzga a su hermano, habla mal de la Ley y juzga a la Ley; y si juzgas a la Ley, ya no eres un cumplidor de la Ley, sino un juez” Stg 4, 11

    Un abrazo
    Bendiciones
    Luis Enrique

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    • El famoso Luís Enrique 🙂 me alegro de hablar contigo. A ver si he entendido bien tu pregunta.

      En el capítulo 2 de Santiago el apóstol está enfatizando la unicidad de dos cosas: la Ley tiene muchos preceptos pero en realidad es una sola, y del mismo modo fe y obras son dos caras de una misma moneda y no se pueden separar. Igual que la fe sin obras (o las obras sin fe) está muerta, igualmente los preceptos de la Ley o se dan todos o no se da ninguno, porque todos los preceptos de la Ley se resumen en dos cosas, como bien dijo Jesús: Amarás a Dios y al prójimo, y no es posible amar a Dios sin amar a sus hijos, ni es posible amar realmente a los hombres si no amas a su Creador, pues sólo así puedes llegar a comprender el auténtico valor de cada persona en lo que vale.

      La Caridad es amar al prójimo PORQUE es criatura de Dios. Eso le da un valor tan grande que independientemente de cómo sea (adorable o despreciable) su valor es siempre enorme, no por lo que él es, sino por ser una criatura de Dios. Por eso hay que reconocer que todos los mandamientos de la Ley que se refieren a respetar a nuestro prójimo (no matarás, no cometerás adulterio ni robarás, etc) son una consecuencia de los mandamientos que se refieren a respetar a Dios (amarás a Dios sobre todas las cosas, santificarás las fiestas, etc.). Todos esos mandamientos están interrelacionados de tal forma que basta con incumplir uno de ellos para que todos se resquebrajen, porque en cualquiera de esas ofensas estás despreciando en realidad la fuente de la que manan todos: amarás a Dios. Si respetas a tu prójimo en todo excepto en una cosa (por ejemplo le robas), entonces no estás respetando a tu prójimo, y si no estás respetando a tu prójimo entonces no estás amando a Dios porque desprecias a uno de sus hijos. Por eso dice Santiago que “quien observa toda la Ley pero falta en un solo precepto, se hace reo de todos [los preceptos]”.

      Si quieres interpretar esa idea de que todos los mandamientos fluyen de una sola idea y quieres llamar a esa idea “el espíritu de la Ley”, perfecto, porque así es. El espíritu de la ley al fin y al cabo es la intencionalidad del legislador, más allá de la redacción literal de la ley.

      Además de los 10 Mandamientos, la ley mosaica tiene muchos otros preceptos, pero todos ellos son igualmente emanación de la misma fuente de la que fluyen estos 10 mandamientos básicos. Todas esas normas son diferentes maneras de facilitar que se cumplan esos 10 mandamientos, aunque en muchos casos hoy es difícil ver la relación, hay que comprender la cultura, el contexto de la época, la psicología, etc. Por ejemplo, ¿qué tiene que ver la detallada descripción que Dios hace sobre cómo deben vestir los sacerdotes? Pues es una forma de dignificar al sacerdote que va a oficiar ante Dios de manera que la gente (y él mismo) lo perciban como una persona investida de una función sagrada y no como un hombre normal, igual que el sacerdote católico tiene unas vestiduras sagradas que hacen que cuando se las pone quede claro ante todos y ante él mismo que no está oficiando la misa como una persona normal sino que está asumiendo la función de Cristo y actuando como tal. A las vestiduras las dotó Yahvé de toda una serie de características y símbolos determinados porque no vale con ponerse cualquier cosa, sino que tiene que ser una cosa muy determinada y específica dotada de un sentido determinado. No es que esas vestiduras concretas tengan un poder mágico, sino que se cargan de un alto poder psicológico que hacen que la gente sea más consciente de la función del que las viste. El hábito no hace al monje, pero reconozcamos que un monje sin hábito es percibido por todos como un hombre normal, que además es monje como podría ser médico o granjero. Sin embargo cuando ves a un fraile o una monja con hábito, los percibes como gente de Dios, como personas especiales que de algún modo están “separados” de la masa (en el sentido de que ocupan un lugar diferenciado y especial). Es una pena que la propia Iglesia actual haya llegado a considerar ese tipo de cosas irrelevantes, la Biblia sí da mucha importancia a ese tipo de detalles. Con otras normas ocurriría igual, si las analizamos acabamos viendo que todas son una manera de llevarnos hacia el amor de Dios según los caminos de nuestra naturaleza y psicología, puesto que no sólo somos espíritu sino todo lo demás también.

      La otra cita, de la misma carta, sigue la estela de lo ya dicho. Hablar mal de un hermano es no respetarle, no amarle, y por tanto, por lo ya comentado, supone también una falta de respeto y amor hacia Dios. Dios es el juez y es el legislador, nosotros no podemos asumir esos papeles, sólo cumplir la ley, por eso quien la incumple es como si quisiera ponerse por encima de ella y por tanto estaría en cierto modo intentando suplantar a Dios, lo cual no es posible.

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      • Hola, Cristián.
        Paz y bien.

        Muy de acuerdo con lo que me dice, menos con lo de famoso [yo],😀😀😀😀. Pero me temo q no me expliqué bien. Me disculpo. La duda q me surge: ¿se refiere Santiago a toda la ley mosaica? Es decir, ¿aboga por el cumplimiento de toda ella en oposición a la postura que expresa S. Pablo en sus cartas?
        Bendiciones

        Luis Enrique

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      • Pues yo creo que cuando Santiago habla de la ley, está haciendo simplemente eso, hablando de la ley. De lo que dice no se puede inferir a qué ley exactamente se refiere. Para un judío la Ley es la del Antiguo Testamento, para un cristiano la Ley es la del nuevo pacto, y para Santiago. No está claro quién es el autor, pues podría ser uno de los dos apóstoles homónimos o más probablemente el primo de Jesús, obispo de Jerusalén. Tampoco se está seguro de la fecha, pero lo más probable es que se escribiera después del Concilio de Jerusalén, donde ya se dejó claro que la Ley en el cristianismo no era igual que la Ley de los judíos en el sentido de que se mantenían los preceptos morales y básicos pero no toda la otra minuciosa normativa social y ritual que tenían los judíos. Pero desde el punto de vista teológico me parece que no es posible que en el Nuevo Testamento un libro defienda una doctrina opuesta a la que se defiende en otros libros, así que razón de más para interpretarlo así. Hay muchos que han querido ver que San Pablo defiende la salvación por la fe y Santiago se opone defendiendo la salvación por las obras, pero ese análisis es superficial, todos defienden ambas cosas, pero cada carta se escribe para un público con una situación determinada, y si el problema es que una comunidad rechaza el valor de las obras, es lógico que la carta enfatice que eso es locura, que las obras sí son fundamentales, y en un contexto contrario pues se enfatiza la idea contraria. Te lo comento por si los tiros vienen por ahí.

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  3. Hola, hace rato me encontré con una publicación en facebook que me agitó un poquito y preferí esperarme un rato para no poner lo primero que se me venga a la mente.
    La publicación hacía un contraste entre el “Jesús del catecismo” y el “Jesús Real”

    Y decía que el Jesús del catecismo:
    -Es blanco
    -Odia a los gays y a los ateos
    -Es conservador
    -Incuestionablemente perfecto
    -En contra de las manifestaciones y protestas
    – No apoyaba a quienes no se ajustaran a sus valores.

    Y que el Jesús real:
    -Era moreno
    -“Ámense los unos a los otros”
    -Era odiado por ser progre (Jaja ese me dio mucha risa)
    -Rió, lloró y cometió errores
    -Destruyó propiedad pública y privada en forma de protesta
    -Fue amigo de prostitutas, ex convictos, enfermos y minorías.

    (Cabe mencionar que no hay fuentes para sustentar al “Jesús real” o “al del catecismo”)

    Claramente vemos como hay una imagen algo distorsionada de lo que el catecismo de la Iglesia enseña en realidad y en los comentarios de la publicación había muchos comentarios que hablaban de cómo la Iglesia católica “destruyó al Jesús real” y las supuestas mentiras que la Iglesia propagó por siglos y sigue propagando.

    Es obvio que las personas que publican ese tipo de cosas son las mismas que creen en “un dios a su medida” y dios con minúscula porque no es realmente Dios.

    Mis principales dudas son
    ¿Jesús era real e incuestionablemente perfecto? No sé qué pensar al respecto de eso porque sé que por un lado él es Dios pero por el otro es humano y “cometió errores” (Como comportarse violentamente con los vendedores del templo).

    ¿Qué opinaría él sobre las protestas? Ésta pregunta causa mucha controversia por el pasaje en el que él tira los puestos que estaban en el Templo, porque eran una falta de respeto hacia el Señor. Y hacen que me pregunte cosas cómo ¿está bien destruir propiedad pública y/o privada cuando éstas ofenden a Dios?( y recordemos que ofender a la gente es también ofender a Dios) Probablemente hay varias cosas que no he entendido bien sobre ese pasaje ni sobre cómo interpretarlo así que por favor ayuda, que me tiene confundido :/

    Jesús formaba parte de una minoría y él y muchos de sus relativos fueron víctimas de un sistema que los menospreciaba y los oprimía, Jesús fue amigo de los más abandonados y los más oprimidos de la sociedad, incluso fue uno de ellos, y demostró su amor en las minorías y en los más pequeños. ¿Soy yo o lo que dije huele a marxismo? Mucha gente alega que la Iglesia católica pasó de “desafiar al sistema” a ser el “sistema de opresión”. Y no veo mucha mentira en eso. En fin, eso que dije se puede relacionar muy bien con el marxismo, que se propaga haciendo uso de las minorías y los resentidos sociales (No creo que esté bien aprovecharse de la gente más vulnerable e influenciable), de cualquier manera entiendo aunque se propaguen de manera similar, el objetivo de ambos es muy distinto y no tienen nada que ver el uno con el otro.

    Este tipo de personas nos presentan un Jesús revolucionario, que desafía el orden establecido y duda de la autoridad de los grandes y los poderosos. Entiendendo ésto así, se puede relacionar con la lucha de ciertas “minorías” que “no se ajustan al orden opresor de nuestra sociedad” (que, de cualquier manera ellos son solo personas manipuladas por las élites y los más poderosos de nuestros tiempos) y se entra en terreno muy lodoso y confuso.

    Por favor ayúdenme a entender todos los errores que cometieron al interpretar al Jesús del catecismo de esa manera y hablar de un “Jesús real” para relacionarlo con causas con las que en general, la sociedad cristiana no está de acuerdo (feminismo,lgtb, ideología de género, etc.) y ayúdenme a resolver mis dudas. No duden en decirme si he interpretado algo mal desde el principio o si he formulado una pregunta con trampa. Espero su respuesta, que Dios los bendiga.

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    • Hola Mariano, la primera parte de tu duda me deja bastante perplejo. Se resolvería de forma muy rápida diciendo simplemente que todo eso es falso y no sé en qué se basan para decirlo. La idea de que hay un “Jesús de la fe” (que es el que describe la Biblia) y un “Jesús histórico” (que es el que realmente existió) es un extraño constructo de ciertos sectores de la teología germánica del XIX, y que desgraciadamente, aunque ya tiene pocos seguidores, sigue vigente para algunos. El Nuevo Testamento no es un conjunto de mitos como pueda ser el Bhagavad-gita hindú, sino un libro histórico. El Jesús de la Biblia es el Jesús histórico, y el cristianismo precisamente se caracteriza por ser una revelación de Dios en la historia, no al margen de ella. Además, suponiendo que existiera tal dicotomía y fueran cosas distintas ¿cómo son algunos capaces de describir con tantos detalles y convicción a ese supuesto Jesús histórico si casi toda la información directa que tenemos sobre él procede de unos libros que consideran manipulados y mitologizados?

      Lo que nunca había encontrado es esa diferencia que mencionas entre el “Jesús del catecismo” y el “Jesús real”. Me despista la terminología. Podrían ser una forma de referirse al mismo Jesús histórico/de la fe que te he dicho, donde se parte de la base de que la Biblia no es fiable (y por tanto sería una crítica de los ateos a los cristianos), o podría ser una crítica de los protestantes a los católicos y lo que contraponen es el Jesús de la Biblia (el real) con el del catecismo de la Iglesia Católica (el manipulado). En tal caso es del todo absurdo, quien crea que el Jesús del Catecismo no es el de la Biblia que ponga ejemplos y pondremos aclaraciones, pero la lista de rasgos que citas es lamentable en cualquier circunstancia. Los 6 rasgos que citas del “Jesús del Catecismo” es pura invención, esos rasgos o bien no aparecen en el catecismo o lo que aparece no es eso. Nada dice la Iglesia ni el catecismo (ni la Biblia) de que Jesús fuera blanco o moreno, ni importancia ninguna tiene. Suponemos que sería moreno porque la mayoría de los judíos lo eran, pero también era judío el rey David y la Biblia lo describe como rubio y por lo que menciona, probablemente blanco y con ojos azules (toma rompe-esquemas), así que Jesús sería moreno, pero nadie lo puede asegurar. Lo de que odia a gays y ateos me sorprende mucho y me gustaría saber dónde pone eso en el Catecismo o en la Biblia. Los cristianos debemos aborrecer el pecado pero nunca al pecador, y Jesús nos instó a amar incluso a nuestros enemigos, así que tenemos que amar a nuestro prójimo independientemente de que sea mentiroso, ladrón, asesino, homosexual, estafador o lo que sea (sí, la homosexualidad es un pecado, pero si rechazáramos o si odiáramos a los pecadores entonces nadie, ni nosotros, se libraría de la guillotina) Y de paso aclaremos que la Iglesia no condena a nadie por ser homosexual, sino por practicar la homosexualidad, que es muy diferente. Para empezar, eso de “ser gay”, como una identidad, es un concepto muy moderno. Hasta hace relativamente poco la homosexualidad era un comportamiento, no una identidad. Una persona podía realizar un acto homosexual, o muchos, pero eran actos, no por eso se convertía en algo diferente del resto. Hasta no hace tanto si alguien dijera “hola, yo soy homosexual” sonaría tan extraño como si alguien dijera “hola, yo soy un mentiroso, ¿y tú?”. No, yo puedo robar bancos, pero eso no me convierte en un colectivo minoritario diferente que lucha por sus derechos, simplemente sería algo que hago, no algo que soy. Pero eso ya es meternos en un asunto amplio y delicado, y aquí sólo quiero explicar que la Iglesia ni antes ni ahora odia a los homosexuales, pero desde luego los católicos (los consecuentes con nuestra fe, no los católicos a la carta) consideramos la práctica de la homosexualidad como un pecado y la rechazamos, a ella, no a ellos.
      Que Jesús sea conservador o no es un concepto muy subjetivo e imposible de aplicar o no aplicar a Jesús, todo depende de cómo se mire. Ciertamente Jesús en su época tenía poco o nada de conservador, pues vino a cambiar muchas cosas, pero en nombre del progresismo tampoco tiene lógica decir que lo correcto sería ahora cambiar todo lo que trajo Jesús, así que entiendo que un ateo diga que el cristianismo es conservador (básicamente porque no quiere hacerse el harakiri), pero si decimos que Jesús era conservador, estaríamos juzgando la conducta y pensamiento del Jesús histórico el siglo I, y de conservador tenía más bien poco. “Incuestionablemente perfecto” tampoco, es evidente que quien eso ha dicho ni conoce el Catecismo ni la Biblia. Jesús era, cito la Biblia, “semejante en todo a nosotros menos en el pecado”, así que era espiritualmente perfecto, y eso no lo dice el Catecismo, sino la Biblia. Lo de que Jesús estaba en contra de las manifestaciones y protestas me ha hecho reir, es como decir que Jesús estaba en contra de Trump o que no le gustaban los tomates. En el siglo I no existían las manifestaciones. Las protestas sí (aunque no como al estilo de hoy), pero Jesús nunca se mostró en contra de las protestas (tampoco a favor), lo que sí mostró claramente es que estaba en contra de la violencia, así que si una protesta o manifestación es violenta, podemos estar seguros de que Jesús no lo aprobaría. “No apoyaba a quienes no se ajustaran a sus valores”, buff, otra barbaridad que no aparece ni en el catecismo ni en la Biblia, pues lo que vemos en Jesús es todo lo contrario, era el pastor que iba al rescate de la oveja descarriada, como él mismo se definió. De todas las estupideces que han dicho ahí, esta es tal vez la más enorme.

      Luego hablan de ese otro “Jesús real” que es moreno (suponemos que sí, pero nadie lo sabe ¿por qué lo sabe él?), que dijo “Amense los unos a los otros”, cierto, que “era odiado por ser progre”, je je, ni sé qué decir. El concepto de “progre” es moderno y desde luego tiene unas claras connotaciones políticas, así que podríamos decir que Jesús estaba a favor del cambio y del progreso espiritual y todo eso, no porque buscaba el cambio en sí, sino porque quería cambiar un sistema por otro mejor (lo que no significa que cuando se consiga ese sistema quiera seguir cambiando cosas) pero en el momento en que digamos que “Jesús es progre” sería como decir que Jesús votaría a los partidos de izquierda y apoyaría a Maduro o vete tú a saber cómo lo interpretarían en cada país, así que por favor, cuando hablemos de la historia no mezclemos conceptos anacrónicos porque eso enfanga todo y manipula. “Ríó, lloró y cometió errores”, pues que rió y lloró desde luego, que “cometió errores” pudiera ser, aunque para afirmarlo con seguridad tendrían que decirme uno y ver si realmente eso se puede considerar un error o no. Lo que sí está claro para un creyente es que si cometió errores, porque era como nosotros, ninguno de esos errores fue pecado, pues en eso no fue como nosotros.
      “Destruyó propiedad pública y privada en forma de protesta”… supongo que se refiere a las mesas de los mercaderes y a la higuera que secó (que bien podría ser silvestre), no se me ocurren más ejemplos. Es otra afirmación precipitada y gratuita, pues en ningún momento la Biblia dice que destruyera nada. En los cuatro evangelios se narra esa escena y lo único que se dice es que echó a los mercaderes del templo y derribó sus mesas, Juan añade que derribó las monedas de los cambistas al suelo y hizo un látigo de cuerdas para echar a mercaderes y sus animales (cualquiera de pueblo entenderá que el látigo era para azuzar a las bestias, no para flagelar a un montón de mercaderes que no se habrían dejado). Es evidente que quien dijo eso de que destruyó propiedad pública y privada en forma de protesta lo dice porque él considera que es una forma estupenda de actuar, salir a la calle a manifestarse y quemar casas y coches, o tal vez ametrallar a campesinos o bombardear ciudades. Pues no busquen eso en la conducta de Jesús, aunque claramente tuvo aquí un arrebato de ira que sólo puede dejar totalmente descuadrados a quienes se imaginan a un Jesús blandito de mantequillas que es tan buenista que piensa, como muchos ahora, que el amor y la disciplina son incompatibles. El padre que te ama también te castiga, precisamente porque te ama, y también porque es justo, y así es Dios (y Jesús en concreto), y aunque Jesús a menudo tiene palabras duras contra quienes abusan de los demás (no contra quienes piensan distinto sino contra quienes causan mal a otros), en esta escena es la única vez que le vemos “perder los nervios”, dicen muchos. Pero ¿es eso perder los nervios, perder el control, perder “los papeles”? No lo creo, creo que es un acto perfectamente calculado. Jesús no echó a los mercaderes porque tuvo un arrebato y perdió el control, sino porque tenía claro que eso era lo que había que hacer. Para Jesús el Templo no era simplemente un templo, sino “la casa de mi Padre”, así que también la suya, y el Templo se hizo para glorificar a Dios y hacer sacrificios, así que el mezclar el lugar sagrado con negocios profanos y abusivos es lo que a Jesús le pareció indignante, y quiso dejarlo muy claro (que tomen nota algunos). Los echó porque era algo blasfemo y porque al echarlos dejó claro que el templo era su casa, y cada uno decide quién puede estar o no en su casa. Pero sobre esta escena habría mucho que matizar. No creo que lo que le molestó más a Jesús fuese el hecho en sí de que estaban comprando y vendiendo, al fin y al cabo esas transacciones eran necesarias para aprovisionarse de animales para el sacrificio, y además los mercaderes no estaban dentro del Templo propiamente dicho sino en el atrio de los gentiles, que estaba fuera del recinto sagrado (era digamos que la parte pública del complejo templario, accesible incluso a los paganos, como podría ser la plaza que hay delante de la Basílica de San Pedro en el Vaticano). Sabemos por otros relatos de la época que los mercaderes en esos años eran abusivos y se aprovechaban de la gente. Probablemente eso fue lo que realmente indignó a Jesús, que los mercaderes explotaran a los pobres que tenían que hacer un gran esfuerzo para poder cumplir con los preceptos judaicos de sacrificios, vendiéndoles animales durante la Pascua a un costo muy superior al justo y normal. Que la ira de Jesús salte cuando ve aprovecharse de la honra debida a Dios para explotar al pobre, eso sí encaja perfectamente con la imagen que los evangelios nos dan de Jesús.

      Y por último “Fue amigo de prostitutas, ex convictos, enfermos y minorías”. Pero por supuesto, y eso también está en la Biblia y en el catecismo, no es ninguna revelación ni contradice nada. Importante: sí, pero “no sólo” amigo de esos, era amigo de todos, aunque lógicamente le preocupaban más los más necesitados.

      Tú mismo comentas que no hay fuentes para sustentar ninguna de esas afirmaciones, que son gratuitas. Bueno, las que son ciertas tendrían como fuentes tanto a la Biblia como al Catecismo católico, y las que son falsas, pues se las han inventado y se han quedado tan anchos. Lo triste es ver, por los comentarios que dices, cuánta gente lee esas cosas y se las cree sin más. Pero bueno, si el bestseller mundial El Código Da Vinci es una novela de ficción y fue considerado verdad incuestionable por millones de personas ¿qué podemos esperar?

      Dices: “Jesús formaba parte de una minoría y él y muchos de sus relativos fueron víctimas de un sistema que los menospreciaba y los oprimía, Jesús fue amigo de los más abandonados y los más oprimidos de la sociedad, incluso fue uno de ellos, y demostró su amor en las minorías y en los más pequeños. ¿Soy yo o lo que dije huele a marxismo?”
      Ejem, eso que dices de Jesús es cierto, aunque si Jesús amó a las minorías, repito, no menos cierto es que amó a las mayorías, así que más correcto es decir que Jesús amó a todos, aunque fueran minorías, marginados o lo que fuera, pero no “porque” lo fueran. También amó a los ricos y a todo el mundo, ayudando a los oprimidos y también a los opresores (Zaqueo, el centurión, etc.), así que no caigamos en el error de seleccionar una parte y borrar la otra porque eso puede deformar el tema. De todas formas, después de todo eso que dices añades “¿Soy yo o lo que dije huele a marxismo?”. ¿De verdad te parece eso marxista? puede que el marxismo original (no el real) encajara con eso que cuentas, pero a mí me encaja estupendamente bien con la Iglesia Católica también, así que si a ti te huele a marxismo a mí me huele a cristianismo. Pero la Iglesia, igual que Jesús, se preocupa y ocupa de los pobres, oprimidos, prostitutas etc (ya oigo a algunos riéndose porque no conocen a Iglesia), pero también se preocupa y ocupa de todos los demás, así que su objetivo es la salvación de todos y ayudar preferentemente a los que más necesitados están, mientras que el marxismo divide a la sociedad en “nosotros los pobres/obreros/oprimidos o lo que sea” y “ellos, el enemigo”. El marxismo busca una lucha de clases en donde “nosotros” les derrotaremos a “ellos”, la Iglesia, como Jesús, busca ayudar a todos porque todos somos “nosotros”, no hay “ellos”. Los pecadores no son “ellos”, ni los ricos, ni los ateos, ni nadie, todos somos “nosotros”. Si pensamos en el marxismo puro ideal (de lo que nunca se ha visto en la práctica) como teoría, es cierto que el cristianismo coincide en algunos de sus fines (y recalco “algunos”), pero discrepa absolutamente en cuanto a los medios para conseguirlo. El Reino de Dios que predica Jesús es una sociedad donde reinará la justicia y la paz y donde los más desfavorecidos dejaran de serlo, pero el concepto de “justicia” se puede definir de formas muy diversas (¿lo justo es que todos tengamos lo mismo o que todos tengan lo que les corresponde según su esfuerzo? Por ejemplo, y ahí entra ya la ideología), y ciertamente “paz” es para un marxista un objetivo último ideal, pero para conseguirlo no dudan en justificar la violencia (revolución, guerilla, dictadura del proletariado, represión del disidente…), por eso la teología de la Liberación fue condenada por la Iglesia, porque para un cristiano el fin nunca puede justificar los medios, y Jesús fue enormemente pacifista, es inexplicable el concepto de cura guerrillero si a quien dice seguir es a Jesús. Por último, dejar de ser desfavorecido no implica necesariamente que todos tengan que ser iguales en lo económico, que es lo que el marxismo puro pretende. Dicho esto, sólo pretendo que tengas claro que el cristianismo no puede definirse como marxista en esencia, entre otras cosas porque el cristianismo no es una ideología (como ya comentamos en un artículo anterior), pero dentro del cristianismo caben distintas ideologías, así que podría existir un marxismo cristiano o un capitalismo cristiano o lo que sea, pero si añadimos lo de “cristiano” ya estamos transformando el marxismo, capitalismo, etc. en algo diferente, pues para que esas ideologías puedan ser cristianas tienen que adaptarse a un molde determinado (como por ejemplo el pacifismo, la justicia, el respeto a todos y la lucha contra la pobreza y la opresión)

      “La Iglesia Católica pasó de desafiar al sistema a ser el sistema de opresión”. Otro topicazo que de tanto oírlo la gente da por sentado como algo incuestionable. Primero, la Iglesia nunca desafió al sistema. Cuando el sistema les persiguió qué hicieron ellos ¿desafiaron al sistema, se rebelaron? no, simplemente no cedieron en su fe, pero al sistema lo dejaron en paz, de hecho la Iglesia desde el principio aceptó la autoridad civil de turno incluidos a los mismos césares que les perseguían. Así que la Iglesia de los primeros siglos no desafió al sistema. Luego ¿se convirtió en “el sistema de opresión”? Tema largo de analizar. Para empezar, la Iglesia siempre ha tenido muchas facetas, personas y corrientes, así que si algunas personas de la iglesia usaron su posición para oprimir, igualmente otras usaron su fe y su posición, si la tenían, para luchar por los pobres, y aunque estos segundos fuesen menos poderosos, eran más numerosos y su influencia más fuerte (aunque muchos lo negarán infundadamente). ¿Por qué considerar que los malos papas Médicis eran La Iglesia y San Francisco o Don Bosco o papas que fueron grandes santos no lo eran? Parece que cuando se critica a la Iglesia ésta estuviera formada sólo por la parte de la Iglesia que no da la talla. La Iglesia está formada por personas, con todos sus defectos, y hay santos y grandes pecadores, todos formando parte de un mismo Cuerpo, así que si quieres que tu visión de la Iglesia sea maravillosa, quédate con los santos e ignora a todos los demás, y si quieres que tu visión de la Iglesia sea terrible, igual de fácil, quédate con los monstruos e ignora a todos los demás. Y a todo esto habría que preguntarse por qué aquéllos que ven a la Iglesia como una máquina de opresión y represión sólo miran a la Iglesia Católica, convencidos de que las iglesias protestantes desde el principio fueron un dechado de bondad, tolerancia y amor, siendo que las iglesias protestantes fueron mucho más intolerantes, represoras y hasta sanguinarias que la Católica, aunque claro, ser intolerante y sanguinario con los católicos nunca ha estado mal visto, será por eso.

      Pero aparte de todo eso, el gran problema es que la historia de la Iglesia Católica y su papel en la historia de Europa y América fue hace mucho tiempo reescrito por los protestantes, que a decir verdad no han dejado de reescribirla (y Hollywood es un botón de muestra), y por motivos que no podemos entrar aquí, su versión o leyenda negra es la que ha prevalecido y se ha impuesto incluso entre los países católicos, así que cuando alguien te dice que la Iglesia Católica ha sido siempre un obstáculo para el desarrollo, la ciencia, la tolerancia, la emancipación de los pobres, etc… habría que empezar explicando cuál es la verdadera historia de la Iglesia y su papel en las sociedades, y ya de paso, por hacer más justicia, explicar también cuál fue el verdadero papel que las iglesias protestantes realizaron, pues en esa reescritura de la historia no sólo se ensucia a la Iglesia Católica con todo tipo de falsedades, sino que se enluce a las otras iglesias con todo tipo de bondades que son igual de falsas ¿Pero quién puede ir contra todo lo que en todas partes enseñan como la verdad? Por supuesto se puede demostrar la falsedad, pero habría que escribir un libro o muchos libros enteros dando datos y datos para demostrar que la versión oficial actual es una falsificación de la realidad. Algo que aquí no podemos hacer, pero libros hay que lo han hecho. Por nuestra parte tenemos el artículo “La Inquisición española, verdades y mitos” y también “La Iglesia, perseguidora y perseguida”, y como tema secundario algunos artículos más, pero como muestra basten esos dos. Si tú “no ves mucha mentira en eso”, en lo de que la Iglesia es o fue opresora, deberías comenzar por leerte esos artículos, y luego investigar más a fondo el asunto de la verdad histórica, porque ciertamente sí hay mucha mentira en esa afirmación.

      Luego afirmas, si no te entiendo mal, que la Iglesia y el marxismo se parecen en que ambos se propagan “haciendo uso de las minorías y los resentidos sociales”. Ehmm… No sé qué decir. El cristianismo no se propagó mediante minorías, ni tampoco entre los resentidos en especial, fue más bien un movimiento inclusivo que desde el principio captó el interés de todas las clases sociales, y muy pronto de todas las razas y naciones también, ricos, pobres, libres o esclavos. No estoy seguro porque no te conozco, pero ateniéndome a las ideas que muestras, por lo que dices en tu comentario, me da la sensación de que tu formación católica está bastante influenciada por un entorno que podría estar bastante influido por la teología de la liberación y por eso en tu mente el cristianismo se muestra teñido de marxismo. Podría equivocarme mucho, pero tus comentarios así lo sugieren, así que creo que tendrías que separar tu cristianismo de elementos diferentes, algunos compatibles otros no, y ver claro qué cosas son consustanciales al cristianismo y qué cosas son elementos externos que pueden estar junto a él, pero no son él. Te lo digo sólo como reflexión, podría ser que no entiendo bien tus comentarios o los malinterpreto. Y en todo caso aclaro, no digo que tú defiendas esa mezcla, sino que tal vez te hayas formado bajo el influjo de esa mezcla y por eso algunas cosas te resultan confusas.

      Lo que está claro es que tú mismo eres crítico con esa mezcla y alertas de su peligro, cosa que comparto, pero entrar a fondo en ese tema nos llevaría muchas páginas y hasta libros. Pero una cosa está clara, muchas veces en la historia se ha utilizado el concepto de “Jesús”, manipulándolo y deformándolo para convertirlo en estandarte de los intereses y aspiraciones de ciertas personas o colectivos. Eso sigue ocurriendo. Los de la teología de la liberación ciertamente (de buena fe la mayoría, creo yo) hicieron también eso mismo, igual que también lo hicieron de buena fe, pero con el mismo error, los cruzados, los protestantes y otros. Pero muy a menudo son las masas las que se creen el mensaje y asimilan el error de buena fe, mientras que ciertos grupitos o personas manipulan deliberadamente sabiendo que lo hacen, bien para que las masas sirvan a sus intereses, o bien a posteriori, cuando las masas se equivocan aparecen los buitres dispuestos a alimentar y fomentar el error para beneficiarse. Siempre que hay jaleo hay gente que se beneficia, siempre. Como dice el refrán “a río revuelto ganancia de pescadores”. De la Gran Crisis del 2008 y de la actual crisis del covid también hay grandes beneficiados (no lo digo como ejemplos de manipulación sino como ejemplos de que incluso en los desastres siempre hay beneficiados).

      Como al final me dices “No duden en decirme si he interpretado algo mal desde el principio o si he formulado una pregunta con trampa”, me he permitido la libertad de ser directo, pero en ningún momento he pretendido culparte de nada ni amonestarte (por si acaso en algún momento lo hubiera parecido), sino señalar los errores y también algunos errores que tal vez tengas en tu propia percepción. Algunos de los problemas que planteas son realmente profundos y extensos, así que sólo habré podido dar aquí algunas pinceladas, pero espero que en general haya podido aclarar tus dudas, y si en algo concreto quieres más aclaración no dudes en escribir de nuevo, que dentro de las limitadas posibilidades que ofrece un comentario intentaremos arrojar un poco de luz.

      Posdata: me sorprendió mucho eso de si Jesús era “blanco” o “moreno”. Aquí si dices eso se piensa en el tono de la piel, pero me imagino que de lo que ahí hablan es de raza, siendo “blanco” la raza europea y “moreno” la raza semita, y de paso hacen que los indios o mestizos americanos se sientan incluidos en ese “moreno” como si compartieran raza con Jesús, que así sería racialmente “uno de nosotros” en lugar de ser “uno de ellos” como el malvado catecismo nos quiere hacer creer (pero cuánta película). Pues si de razas hablamos no diré ya que Jesús sería muy probablemente moreno pero no sabemos, lo que diré es que no sabemos si su piel era más oscura o más clara, pero sí sabemos que era de raza semita (los rasgos de la Sábana Santa lo dejan claro), y en la historia del arte cristiano la representación habitual de Jesús lo muestra con esos rasgos semitas (nariz delgada y larga, rostro alargado y más bien estrecho, frente alta, etc). El rey David, a pesar de ser rubio, suponemos también que sería de rasgos semitas, aunque no podemos asegurarlo porque hablamos de una zona geográfica que desde los principios de la civilización fue cruce y mezcla de pueblos y razas diferentes. Para quien la raza sea importante, dicha queda esta aclaración.

      Que Dios te bendiga, y que no nos sintamos abrumados por querer iluminar con una llamita una montaña entera de errores y falsedades. Lo importante es poner nuestra llamita y esperar que otros pongan la suya, y así poco a poco, con la ayuda de Dios, se irá iluminado todo hasta que salga el día.

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      • Muchas gracias Christian, de veras agradezco mucho tu disposición para responder. Cuando vi la publicación me imaginé que habría muchos errores pero tampoco tantos. Es increíble como una publicación tan “insignificante” puede causar tanta confusión y levantar tanto polvo. De cualquier manera, este tipo de ocasiones me motivan para estudiar más sobre mi fe y poder refutar estupideces como esas que confunden y manipulan mucho a la gente (dicho sea de paso que la publicación la compartió una amiga de la escuela que se dice muy católica y estoy casi seguro de que no se ha molestado nunca en leer un documento de la Iglesia o leer la Biblia fuera de la Iglesia o las clases de la escuela). Hasta ahora mi formación cristiana es algo pobre y puede que por eso parezca que estoy influenciado por algunas corrientes. Gracias por ayudarme a aprender a separar el cristianismo de otras cosas que me confunden. Gracias por compartir tu conocimiento, que nos ayudas a muchos católicos a formarnos mejor e indagar más allá de lo que vemos en la escuela o de lo que escuchamos en misa. Bendiciones.

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      • Te felicito por tu actitud, Mariano. La mayoría de los católicos (o de otras confesiones) tienen una formación bastante pobre y por eso son muy vulnerables a cualquier información aunque sea una sarta de estupideces. Algunos simplemente las aceptan, otros, como tú, las cuestionan y quieren saber más y mejor. Si mantienes esa actitud no sólo no te dejarás arrastrar por la confusión y las falsedades, sino que irás creciendo en tu fe y fortaleciéndola. El error no está en no saber, sino en no molestarse en saber. Un abrazo y que Dios te bendiga

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  4. Bendiciones a todos, espero se encuentren bien en medio de esta pandemia.
    quisiera preguntarles que piensa la iglesia católica de la doctrina protestante de el rapto. Esa que dice que van haber un periodo de 7 años llamados tribulación dividido en 3.5 años de paz y 3.5 de persecución, en este ultimo periodo los que no se fueron en el rapto serán perseguidos y solo podrán salvar su vida si se dejan marcar con la marca de la bestia etc etc. Se le llama rapto porque supuestamente Cristo va a venir en las nubes y arrebatará sin aviso a los suyos. Es también esto una creencia católica? tengo entendido que no es doctrina ni católica ni ortodoxa, si me pueden aclarar les agradezco.

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    • En absoluto Gerardo, no es una doctrina católica ni ortodoxa. De hecho tampoco fue una doctrina protestante hasta que en el siglo XVIII a un señor se le ocurrió interpretar literalmente ciertos versículos y escribió sobre esa novedosa idea que en la Iglesia nunca había existido. Las ideas sobre cómo será el fin del mundo son escatológicas, con lenguaje apocalíptico, lleno de símbolos, dragones y bestias, como ocurre siempre en la Biblia, y no se puede dar una interpretación literal de esos símbolos. La mejor prueba de que esa doctrina es falsa es que nunca en la cristiandad se defendió idea semejante hasta que un señor con nombre y apellidos tuvo esa idea (Increase Mather), por tanto no es doctrina que venga de Dios sino de los hombres (de un hombre en concreto) y relativamente moderna. Sin embargo esta idea está tan extendida en Estados Unidos que dicen que la mitad de los católicos se la cree. Ahí vemos lo necesario de una buena apología que aclare las doctrinas para que la gente no se deje arrastrar por creencias que se popularizan. Nosotros tenemos ese tema como uno de los que desarrollaremos en el futuro, pero antes hay otros más urgentes esperando. Mientras tanto puedes leer los muchos artículos que tratan del tema, como este:
      http://es.catholic.net/op/articulos/5826/cat/13/el-rapto-es-un-concepto-errado.html#modal

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  5. Discutiendo con algunos familiares bautistas acerca de la fe y las obras, me queda claro, como católico que soy, que la fe sin obras está muerta. Sin embargo no logro interpretar totalmente el significado de la parte final del versículo de Efesios 2-10 que dice que Dios preparó las buenas obras de antemano para que andiviesemos en ellas. Mi lógica me impulsa a pensar que yo tengo libre albedrío para ejecutar buenas acciones. Sin embargo este texto lo utilizan los protestantes para argumentar que no es necesario buscar las acciones porque Dios te las va a poner en tu camino. ¿me podrías explicar como puedo defender mejor mi postura? Un saludo.

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    • El libre albedrío está fuera de toda duda, de hecho, toda la relación entre Dios y los hombres se basa en el libre albedrío y sin él, nuestra vida en la tierra sería una crueldad de Dios que nos usaría como marionetas para seguir, como con los hados griegos, el plan escrito para nosotros y después enviarnos a una salvación o condenación que ya estaba escrita para nosotros desde antes de nacer. Si así fuera ¿por qué antes nos da estos años de vida en la tierra? para divertirse como el espectador que va al teatro de guiñol, sólo que sabiendo ya todo el argumento. No, nosotros tenemos libre albedrío porque es la única manera en la que tiene sentido el amor, cuando somos libres para elegir amar a Dios o no, y por eso tiene sentido que primero vivamos en este mundo y podamos tomar nuestras propias decisiones y podamos elegir seguir a Dios o alejarnos de él. El amor sólo es verdadero cuando se ofrece libremente, de lo contrario sería como programar a un robot para que te ame, ¿qué valor tendría eso? Si todo estuviera escrito y nuestras obras, buenas o malas, dependieran de lo que Dios pone en nuestro camino, entonces ¿por qué se encarnó Dios y murió para salvarnos?

      En cuanto a la cita, creo que es un simple error de filología. El versículo de la traducción española de la Biblia que hay en la página del Vaticano dice literalmente casi lo mismo que tú citas:

      “Nosotros somos creación suya: fuimos creados en Cristo Jesús, a fin de realizar aquellas buenas obras, que Dios preparó de antemano para que las practicáramos.”

      La Biblia de las Américas (protestante), traduce:

      “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.”

      Esta traducción es una traducción bastante literal del griego original, donde se dice eso, que las preparó para que “anduviéramos en ellas”. El problema es que esa frase se podría interpretar de varias maneras. Una interpretación sería esa que dices, que Dios lo prepara y luego lo pone en nuestro camino (por lo de “anduvieramos”) para que irremediablemente las “atravesemos”, como si fuese parte de un guión escrito. Pero para comprender un versículo no podemos analizarlo aislados, hay que entenderlo a la luz de todo el mensaje bíblico, y si eso fuera así no tienen mucho sentido las llamadas continuas de Juan y Jesús al arrepentimiento y las invitaciones a seguir su Camino. Cuando el joven rico le pregunta a Jesús cómo seguirle Jesús le hace una propuesta y le deja elegir, no le dice “mira, no te preocupes por eso, que tu camino ya está escrito y da igual lo que quieras”.

      Pero, la verdad, esa interpretación nunca se me pasó por la cabeza hasta ahora que la mencionas. A mí me parece claro que lo que nos está diciendo no se refiere a tus obras concretas, sino que nos habla en general, se refiere a todos. Dios preparó unos Mandamientos, que le entregó a Moisés, con algunas obligaciones y otras prohibiciones para que supiéramos qué cosas debemos buscar y qué cosas tenemos que evitar. Eso no significa que Dios nos obligue a ello, sino todo lo contrario, nos los da como un código de conducta para que nosotros sepamos cuál es el buen camino, y de hecho el Juicio Final se trata de eso, de ver si hemos decidido, con nuestra libertad, cumplir esos mandamientos o no. Pero además de esos mandamientos Jesús nos da más indicaciones, y la Iglesia, iluminada por el Espíritu Santo, ha resumido las principales en las llamadas Obras de Misericordia, que son 14 (7 espirituales y 7 físicas), pero en general, el que conoce el Evangelio sabe qué cosas son las que agradan al Señor y qué cosas no. En la sociedad actual, donde reina el relativismo, toda moral depende del momento y puede cambiar por consenso social. En el cristianismo la moral no depende de la sociedad, sino que es algo fijo que Dios nos ha trasmitido y es inmutable. Así que podemos decir que Dios nos ha preparado de antemano, antes del principio de los tiempos, un código moral (las buenas obras) para que lo sigamos. Porque eso es lo que la expresión griega quiere decir con “para que anduvieramos en él”. Andar en algo es seguir un camino en la vida siguiendo ese algo, pero nadie dice que no puedas elegir por qué camino andar. De hecho Jesús nos exhorta a elegir el camino correcto:

      “Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. Porque estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.” (Mateos 7:13-14)

      Si nuestro camino ya estuviera escrito ¿por qué animarnos a elegir bien si resulta que no podemos elegir?

      Esta interpretación, que encaja con todo el mensaje del Evangelio, no es sólo la interpretación de los católicos, sino de la inmensa mayoría de los protestantes también. Los bautistas son muy peculiares y difieren mucho de los protestantes. Fíjate esta traducción del mismo versículo que tú citas encontrada en la traducción bíblica La Palabra, que es protestante:

      “Lo que somos, a Dios se lo debemos. Él nos ha creado por medio de Cristo Jesús, para que hagamos el bien que Dios mismo nos señaló de antemano como norma de conducta.”

      Esta traducción se ha alejado de la traducción literal y ha preferido reflejar el sentido real de esa expresión para que un hablante moderno de español entienda lo que la expresión griega quiere decir. Es justo lo que te explicaba antes, se está refiriendo a la norma de conducta que desde antes del principio de los tiempos Dios creo para nosotros para que nos sirviera de guía en la vida. Nosotros somos libres para regirnos por esa norma o para ignorarla, pero por eso mismo, porque somos libres para elegir, somos responsables de nuestra elección, y por ese motivo tiene sentido un Juicio en donde Jesús nos pregunte si hemos seguido esa conducta o no. Si fuesemos marionetas de Dios, además de ser algo cruel, el Juicio Final sería como el mayor acto de burla imaginable, un paripé diseñado sólo para reirse de nosotros, pues si nuestro camino ya lo ha elegido Dios para nosotros ¿por qué pedirnos cuentas a nosotros por lo que él ha decidido? debería ser ese dios el juzgado, y no nosotros.

      Supongo que ese es el sentido de lo que preguntas, pues lo relacionas con el libre albedrío.

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  6. Hola Christian
    Vez pasada he leido en una página agnostica que ha puesto bastante en duda la históricidad de los 12 apóstoles. Decia que cómo pudo suceder que nadie haya registrado por escrito la vida de tan grandes hombres ya que muy poco sabemos sobre ellos, además de todo los prodigios que cuentan que han hecho. Algo parecido dicen de Jesús, aunque de El sé como responder ya que demostrando la fiabilidad histórica de los evangelios se demuestra lo de Cristo aparte de los escritos de Josefo, Tácito, etc. Aunque ya son muy pocos los que ponen en duda al Jesús histórico. (Como Si fuera que el Cristo de la fe fuese otro, pero ya es otro tema).
    No me acuerdo exactamente de cual emperador romano se tiene casi o nada de escritos que hablan de el pero sin embargo nadie duda de su históricidad, pero de Jesús y los apóstoles si dudan.

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    • El que quiere dudar puede dudar de todo, con pruebas o sin ellas. Sobre los doce apóstoles se pensarán que en el siglo primero las cosas funcionaban como hoy, pero de muchísima gente “famosa” e importante de la antigüedad, hasta reyes, a menudo sólo tenemos el nombre y poco más, y frecuentemente lo que tenemos es relatos de sus batallas y cosas así, no de su vida. Los doce apóstoles no eran famosos en el Imperio Romano, eran sólo los principales seguidores de una nueva secta del judaísmo, por eso son los cristianos quienes escriben sobre ellos. Eso de que “nadie haya registrado por escrito la vida de tan grandes hombres” presupone que los evangelios no cuentan, pero si Plinio el Joven nos escribe sobre cosas como Pompeya entonces eso sí que cuenta como fiable y como la prueba de que eso sí ocurrió. Total, si tenemos testimonios de alguien pero decimos que esos testimonios no cuentan, ¿qué sentido tiene preguntarse por qué otros no escribieron sobre ello? porque ese “otros” se refiere a “otros que no sean los que escribieron sobre ello, porque esos no me gustan”. Pasado el siglo primero, cuando realmente esos doce apóstoles sí pasan a ser poco a poco gente importante para la población general, entonces sí tenemos muchos escritos y leyendas, que pueden encerrar muchos datos históricos y verdaderos, pero mezclados con otros que no lo son. De todas formas si lo que quieren decir es que no se escribió “La Vida de San Felipe” o “La Vida de Santo Tomás”, etc., pues es porque eso de las biografías no es algo que fuese frecuente en la antigüedad. Se escribía sobre guerras, conquistas y lo que algunos grandes personajes habían hecho (y frecuentemente se escribía sobre ellos siglos después de los acontecimientos, recogiendo tradiciones orales y mezclándolas con leyendas). En el caso de los apóstoles, además, no había un motivo para ponerse a escribir un libro sobre sus vidas porque ellos no eran el centro de atención, ellos eran “el séquito” de Jesús, así que si se quería escribir sobre esos acontecimientos lo lógico era escribir sobre Jesús, y no sobre ellos. De hecho ya es sorprendente que en el siglo primero se escribieran cuatro biografías sobre Jesús, cuatro, un honor que no tiene casi ningún gran rey de la antigüedad si hablamos de sus contemporaneos, y en el caso de los reyes si se escribía sobre su vida en su propia época solía ser o bien por encargo o bien por intereses (halagar al poder suele salir rentable). Lo raro hubiera sido que siendo los apóstoles personas tan importantes entre los cristianos y que además hacían muchos milagros no hubiesen dejado ningún rastro fuera de los evangelios, pero es que sí dejaron rastro, en forma de tradiciones orales mezcladas luego con leyendas (como te dije) y que han pervivido durante siglos en las zonas donde ellos predicaron tras la muerte de Jesús. Pero si esas historias y leyendas tampoco cuentan, entonces será que sólo les convencería tener de cada uno de ellos un documental grabado por la televisión de la época o algo así. Ja ja, perdona, estoy irónico. Pero es que es así.

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  7. Hola… hace poco leí de un señor de nombre Eric Svendsen que cuestionando la tradición cita a Ireneo quien dijo que Jesús tenia mas de 50 años cuando murió.
    y da la cita: “Los treinta eones no son tipificados por el hecho que Cristo fue bautizado cuando tenia treinta años: él no sufrió en el mes doceavo su bautismo, pero tuvo más de cincuenta años cuando murió” Contra las herejías 2.22 ¿como entender lo que dice Ireneo? agradezco su ayuda.

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    • Ireneo está en ese pasaje sumido en un asunto de numerología porque en ella se basa la herejía que estaba atacando. Es cierto que Ireneo supone que Jesús llegó hasta los 50 años de edad más o menos, y eso es un claro error que él deduce del pasaje de la Transfiguración, cuando los discípulos le dicen “¿aún no tienes 50 años y ya has visto a Abraham?”, lo que para Ireneo significa que tendría casi los 50, pues de estar en la treintena le habrían dicho “¿aún no tienes 40 años y…?”. No se inventó él esa suposición, sino que la recogió de otros que decían eso. Supongo que ese argumento, que tiene cierto sentido pero es flojo, sobre todo porque se opone a otros datos, lo aceptó Ireneo de buen grado porque con sólo ese dato lograba derrumbar toda esa herejía que ataca en ese pasaje. Craso error, sí. Pero tampoco podemos suponer que como Ireneo cometió un error entonces toda su obra deja de tener ninguna fiabilidad. La fiabilidad total sólo la tiene la Biblia, ninguna otra obra de nadie. Por eso los escritos de Ireneo o cualquier otro escrito, aunque sean del siglo primeroo segundo, nos sirven de apoyo, no de confirmación absoluta. Eso tampoco supone una mancha para la Tradición de la Iglesia, pues la Tradición sólo recoge la verdad, y nunca aceptó ese dato de Ireneo como correcto. Por eso utilizar el error de Ireneo para cuestionar la Tradición es absurdo, pues la Tradición no asume los errores de algunos autores primitivos. De cualquier autor antiguo que tomes siempre habrá algún dato erróneo o cuestionable, pero si quien ha escrito lo que dices supone que en la Iglesia Católica los escritos de los primeros padres están para nosotros a la misma altura de fiabilidad que la Biblia, entonces es que no entiende en absoluto lo que es para nosotros la Tradición. No sé si me he explicado con total claridad, pregunta si no.

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  8. Saludos Christian, quisiera hacerle una consulta que me tiene bien liado.
    Este domingo conversé con un adventista acerca del sábado como día sagrado y destinado a Dios, casi logro convencerlo de la doctrina católica, pero algunos puntos me fueron muy difíciles.
    Jn 5, 18 dice que los judíos querían matar a Jesús porque este quebranta el sábado. Yo traté de utilizarlo a mí favor, pero los adventistas infieren de este pasaje que no se trata del Sabbat de Dios, sino de la construcción que sobre este habían hecho los fariseos, en donde al convertirlo en un práctica legalista le vaciaron de su significado. El problema para mí es que Jesús no pecó según la Ley de Moisés (o eso creo), y su sacrificio fue perfecto por ello mismo cual cordero sin mancha ni defecto que en el AT se ofrecía por los pecados. Luego si Jesús quebranto verdaderamente el cuarto mandamiento de la Ley del Sinaí entonces pecó. Espero entienda mi pregunta.
    Ap 12,17 dice “los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Cristo”, lo que ellos interpretan como la Ley de Moisés y los preceptos de Jesús apuntando a que la Ley todavía está vigente. Pero esto se puede desmontar porque la palabra a toda luz es “testimonio” y no ordenanza. El verdadero problema es en Ap 14, 12 en donde hallan su defensa más sólida, pues allí claramente se dice “Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” suponiendo que esos mandamientos se refiere a la Ley de Moisés. ¿Será?
    También me paralizo un poco cuando tengo que interpretar Mt5,18.
    Otro punto irresistible para mí es la declaración del Gn sobre la sacralidad del sábado, la que es tomada por el resto de la Biblia para explicar la observancia del sábado, en su contra dije varias cosas, pero casi ni yo mismo me convenzo, pues escrito está que Dios le santificó antes que todo; en ello gasto mis neuronas, pero nada. Ellos dicen que en Éxodo el cuarto mandamiento empieza con un “acuérdate” dando a entender que desde Adán y Eva todos ya sabían de la observancia del Sabbat. Contra ello yo digo algunas cositas que se las menciono, pero me queda un vació por dentro que espero usted quite.
    – Nunca en la Torá se menciona que antes del Sinaí se guardó el sábado, nada se dice sobre ello en relación con Adán, Noé, Abraham, los Patriarcas, etc. Pero el que no se diga poco cambia.
    – Nehemías dice claramente que en el Sinaí Dios dio la Ley y que allí “dio un día santo”. Pero quizás se los haya dado como ley, pero ya se conocía su sentido, o sea, caben las dos interpretaciones.
    – El acuérdate bien pudiera ser una sugerencia sobre el sábado, pero cuando la cólera de Dios aumenta por causa del becerro de oro y se vuelve a dar la Ley ya este se impone, de ahí que en el decálogo del Deuteronomio ya se imponga. Con esto se puede desmantelar un poco lo que ellos dicen sobre ese “acuérdate”, pero sería otra especulación.
    – Pudiera ser que el Génesis, no siendo el primer libro escrito, al redactar su poema tomando la antigua historia babilónica recree la Creación con la mentalidad espiritual del judío, y entonces, no es que se mande a guardar el sábado porque Dios le santificara, sino que aparece en el Gn santificado porque precisamente Dios le mandó a guardar. Pero el fundamentalismo y los diversos pasajes que repiten que lo primario fue la reservación de este día por Dios y para Él inducen a creer todo lo contrario.
    – Quizás quepa la interpretación de que estos días no son literales, no son de 24 horas, pues es en el cuarto cuando Dios crea el Sol y la Luna que son los que marcan el día y la noche en la Tierra, aunque quede el chance para decir que ya desde el primer día Dios crea la luz, intercambiable con lo que la ciencia conoce como “luz cósmica” y que siendo independiente de nuestro sol diferencia en la Creación el día y la noche por espacio temporal????. Aun así para los hombres la dependencia del sábado es según nuestra estrella y así lo es también para los adventistas, pues cuando en Tierra Santa ya comenzó el sábado aquí todavía (en Cuba) no lo ha hecho, luego esto no puede ser una cosa Universal y Cósmica. Además de que todos los días cierran con un “fue el atardecer y el amanecer”, mientras que del séptimo nunca se dice tal cosa como si se dejara entender que nos encontramos ahora en ese periodo en donde Yavé simplemente descansa de su trabajo creacionista, dando la idea de que tampoco se refiere a las 24h y es que según S. Pedo una hora para Dios es como 1000 años y viceversa. Pero esto último también admite otras interpretaciones más plausibles que el sentido temporal que de ella se pude sacar.
    De antemano y como siempre, GRACIAS.
    Un abrazo desde Cuba.
    DLB

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    • Hola de nuevo Jose Carlos. El tema que planteas aparece muy enrevesado porque se mezclan, en mi opinión, varios conceptos a varios niveles, y tú mismo los tocas un poco.

      Primero está el tema de si tomamos el relato de la Creación como algo literal (Dios creó el mundo en 7 días). Esos días pueden interpretarse como días terrestres, tal como dice el relato, con el sol saliendo y poniéndose como marca, o “días cósmicos”, que sería más bien fases o etapas de millones de años en donde el sol terrestre no pinta nada, o incluso ser todo ello una descripción alegórica, si bien precisa. Según qué interpretación hagamos el concepto cronológico del sábado cambia mucho.

      No olvidemos que en realidad estamos hablando del Sabbath, y no del sábado, de modo que igualmente podría ser el domingo, el séptimo día de la semana para nosotros. Además de que la cuestión es que el séptimo día es el que Dios quiere que descansemos y lo dediquemos a su gloria, que es lo que los cristianos hacemos con el domingo (nuestro “Sabbath”), aunque no con todas las restricciones de la ley que impone la ley mosaica.

      También está el tema de que en la Biblia el Génesis es el primer libro, pero no es el primero que se escribió. El relato de la Creación, y muchos otros, ya estaban en la tradición oral de los hebreos antes de que se pusiera por escrito en el texto que hoy tenemos, de modo que cosas como ”acordaos” puede simplemente hacer referencia a que esas cosas, cuando se pusieron por escrito, ya eran conocidas por la gente. De hecho el Génesis, tal como está hoy escrito, se supone que se redactó durante el Exilio (aunque su autor fuera Moisés, la edición actual, como diríamos ahora, se redactó durante el Exilio, en el s.VI a.C.), por lo que el “acordaos” puede referirse a que cuando se escribieron esas palabras la gente ya las conocía de antes, o más fácil aún, “acordaos” puede referirse al pasado o al futuro, algo así como decir “tened presente esto, no lo olvidéis”.

      En cuanto a la Ley de Dios y la Ley de Moisés es lo mismo y no es lo mismo. La Ley de Moisés es la que es y se escribió cuando se escribió destinada para un pueblo determinado en unas circunstancias determinadas, pero Dios es más que todo eso. De hecho Dios es Jesús, así que cuando Jesús trae la Nueva Alianza, como Dios que es (y “Señor del sábado”) tiene total autoridad para darnos una nueva perspectiva de la Ley que deja de estar diseñada minuciosamente para un pueblo y una época concretos y se abre a un Pueblo universal y para todas las épocas, de modo que se producen cambios como por ejemplo que para perdonar tus pecados no tienes que matar cabritos o aventarlos al desierto (imagínate esas cosas para un Finlandés) sino que tenemos la confesión. Es por eso que las meticulosas y superespecíficas instrucciones que Dios dio en el Sinaí a Moisés dejan de aplicarse en la Nueva Alianza, y aún así Jesús puede decir con razón que no ha venido a cambiar la Ley sino a darle su justo cumplimiento, porque el espíritu de la Ley permanece, pero en un contexto que es muy diferente (no sólo pensando en el momento y lugar de Jesús sino que la Nueva Alianza se ofrece a todos los pueblos y para todas las épocas), de modo que esas mismas cosas que Dios mandaba, ahora han de llevarse a cabo de modos muy distintos, como el ejemplo de la confesión de los pecados que hemos puesto o muchos otros.

      En ese contexto yo diría que el Sabbath (un día de descanso dedicado a Dios) sigue vigente pero de un modo distinto. Para empezar, el día de la semana cambia. Sigue siendo el séptimo día, pero como tú bien dices, cuando se pone el sol en Israel todavía no ha salido en Cuba, de modo que en una religión mundial es absurdo discutir sobre qué horas del calendario son sábado o no, pues eso ya es relativo. Imagina en el futuro que la humanidad puebla un planeta lejano donde los días duran 40 horas. Pues allí los judíos celebrarían un sabbath de 40 horas. Y la norma de que el sabbath dura desde que se pone el sol el viernes hasta que aparecen las primeras 3 estrellas de la noche del sábado…. Si vives en los polos puedes pasarte medio año esperando a que salgan esas primeras 3 estrellas que marcan el inicio de la noche. En fin, que si vemos el sabbath como un día de descanso semanal esa idea puede ser eterna, pero si nos aferramos a la letra de la ley mosaica entonces podemos caer hoy en día en muchos sinsentidos. La resurrección de Jesús hace que los cristianos pasen a considerar el domingo como el día sagrado, el día que hemos de dedicar a Dios de modo especial, y el domingo sucede en momentos diferentes según el lugar de la tierra, pero la Nueva Alianza ya no está sujeta a un país concreto, como era antes con Israel, así que eso no tiene ya importancia, la cuestión es que una vez por semana paremos y nos centremos en Dios.

      Luego está el tema de todas las muchísimas normativas que había para asegurarse de que la gente cumplía con el descanso del sábado. Dios conocía a su pueblo y si consideró que en ese momento histórico era necesario legislar tanto el asunto, pues sus razones tendría que no vamos a discutir, pero en la Nueva Alianza es el mismo Dios quien decide (tal vez pensando más en el futuro de todas las naciones que en la Judea de ese momento) que toda esa normativa no servirá para garantizar mejor el Sabbath sino al contrario. La finalidad del Sabbath era consagrar un día a Dios y también garantizar el descanso del hombre, pero tanta normativa en esos momentos ya se había convertido en algo que esclavizaba al hombre en vez de liberarlo, con lo que para mantener el espíritu de la Ley Jesús tuvo que cambiar toda esa normativa (o más bien eliminarla) y así en cierto modo cambió todo pero en realidad lo hizo para que nada cambiara, dejando que la Ley encontrase “su justo cumplimiento”, pues como dijo San Pablo la letra mata pero el espíritu vivifica, y eso es lo que hizo Jesús con el Sabbath, los alimentos impuros, la circuncisión y muchas otras cosas, cambió la letra de la Ley para permitir que el espíritu de la Ley pudiera seguir siendo el mismo.

      En este asunto, a efectos prácticos tenemos dos cuestiones:

      1- ¿Es lícito cambiar el día del Señor del sábado al domingo? – yo creo que sin ningún problema, por lo que ya te he dicho: cuando el Pueblo de Dios deja de estar localizado en un punto concreto del planeta y pasa a extenderse por todo el globo, los días de la semana ya no son absolutos sino relativos, y la Resurrección es motivo suficiente para que el día del Señor pase al domingo, que es lo que hicieron los primeros cristianos (no el papa). Identificar “Sabbath” con la palabra española “sábado” obscurece el debate pues parece que ambos días son el mismo (y etimológicamente lo son), pero por ejemplo en inglés el sábado se llama “día de Saturno” (Saturday), así que no tiene esa lógica etimológica que nos empuje a pensar que el Sabbath tenga que ser ese día y no otro.

      2- ¿La normativa que establece la ley mosaica para el Sabbath hebreo debería seguir en vigor? – por lo que te he comentado, no. Si eso fuera así tendríamos que seguir cumpliendo las cientos de normas mosaicas, muchas de las cuales son imposibles de cumplir para una persona del siglo XXI que vive lejos de Israel y sus desiertos y animales y plantas, por recurrir a la anécdota.

      Por lo tanto los primeros cristianos siguen dedicando un día a Dios y al descanso, pero no ven problema para celebrar ese sabbath el domingo, ni tampoco para considerar derogadas todas esas precisas instrucciones y normativa que en el Antiguo Testamento se exigía para celebrar el sabbath y que los judíos, sin embargo, siguen considerando en vigor (más o menos). Lógico, los judíos siguen viviendo en la Antigua Alianza, ignorando a Jesús, y los cristianos hemos pasado a la Alianza Nueva, donde todo cambia para que todo pueda seguir igual (por decirlo de algún modo). Aquellos grupos que se llaman a sí mismos cristianos pero que viven más en la alianza antigua que en la nueva surgen de fundadores que leyeron la Biblia sin entender que en la Biblia Dios va guiando a su Pueblo en un camino de evolución, con un punto crítico que fue la venida de Jesús y donde todo adquiere una nueva dimensión. El cambio de alianza hace que el Nuevo Testamento prevalezca sobre el Antiguo, y si quieren leer la Biblia como si todas sus páginas reflejaran la Palabra de Dios con la misma actualidad, como si todo lo que dice tuviera para el hombre de hoy la misma fuerza y validez, entonces debe de ser todo tremendamente lioso. El cristiano pertenece a la Nueva Alianza. No se puede seguir la ley antigua y la nueva al mismo tiempo cuando las leyes son diferentes.

      Cierto que hay pasajes como los que dices del Apocalipsis en donde se parece deducirse que la Ley antigua sigue en vigor, pero eso es porque se confunde “La Ley de Dios” con “La Ley de Moisés”, por decirlo de forma que nos entendamos. La Ley de Dios, como dice Jesús, no cambia, el espíritu de la Ley es el mismo, el sentido de los 10 Mandamientos es eterno. Pero en la antigua alianza Dios da unas normas adaptadas para el Pueblo Elegido, que es hebreo y vive en Palestina, y en la nueva alianza Dios actualiza esas normas para un Pueblo Elegido que pasa a ser universal en el espacio y en el tiempo. De ese modo si nos atendemos a la letra de la ley, la normativa precisa, lo que conocemos por la Ley de Moisés, podemos decir que Jesús cambió y abolió muchísimas cosas, pero si atendemos al espíritu de la ley, que es lo que cuenta, podemos decir que la Ley de Dios es eterna y sigue en vigor para nosotros igual que lo estuvo para los hebreos de Moisés.

      Dices: “El verdadero problema es en Ap 14, 12 en donde hallan su defensa más sólida, pues allí claramente se dice “Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” suponiendo que esos mandamientos se refiere a la Ley de Moisés. ¿Será?”
      Ahí tienes la principal piedra de confusión y tú mismo la intuyes. “Los mandamientos de Dios” no tienen por qué ser Los 10 mandamientos que Dios entregó a Moisés tal como fueron redactados incluyendo toda la muchísima letra pequeña que los desarrolla. Eso en parte se debe a que actualmente cuando hablamos de “Los Mandamientos” pensamos siempre en “Los 10 Mandamientos”, pero los mandamientos de Dios son todas las cosas que Dios nos manda cumplir, es un concepto genérico. Ojo, y con ello no insinúo que los 10 Mandamientos ya no estén en vigor, lo que no está en vigor es toda la letra pequeña que se hizo adaptada a un momento y lugar concretos. Como decía antes, hay que separar el espíritu de la letra. La letra quedó desfasada y superada por la nueva alianza, pero el espíritu sigue intacto y lo podemos ver expresado en la forma esencialista en la que de niños nos aprendemos los Mandamientos: Santificarás las fiestas, no matarás, no robarás, etc.

      Por poner un ejemplo simplón. El último mandamiento dice así:
      “Ni codiciarás la casa de tu prójimo, ni su campo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni nada de lo suyo.”
      Como yo lo aprendí de niño es: “No desearás los bienes ajenos”. Eso es el espíritu de la ley, la cita bíblica recoge ese espíritu universal pero lo adapta a la situación particular de la sociedad hebrea de esa época. Lo de la casa me vale, lo del campo… si vives en un pueblo tal vez, pero lo de los esclavos, que ya no hay, los bueyes, que sólo he visto en la tele, los asnos, que quedan bien pocos… todo eso hoy en día ya sobra o está a punto de sobrar.

      Pero vamos a la cuestión que interesa. Leamos qué dice la Biblia en el caso del mandamiento del sábbath y a ver si los cristianos mantenemos el espíritu de esa ley intacto o si lo incumplimos:

      “Observa el sábado, para consagrarlo como el Señor tu Dios te ha mandado. Durante seis días trabajarás y harás en ellos todas tus tareas, pero el séptimo es día de descanso consagrado al Señor tu Dios. En ese día no realizarás ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tu buey, ni tu asno, ni ninguno de tus animales, ni el inmigrante que viva en tus ciudades, para que tu esclavo y tu esclava descansen, lo mismo que tú. Recuerda que tú también fuiste esclavo en Egipto, y que el Señor tu Dios te sacó de allí con gran poder y destreza sin igual. Por eso tu Dios te ordena observar el sábado.”

      Ahora te pido que donde pone “sábado” lo quites y leas “sabbath”, que es el séptimo día de la semana, así que si quieres puedes ir un paso más allá y donde pone “sábado” pon “domingo” y léelo de nuevo. Nada raro (al menos si sustituimos “esclavo” por “empleados”).

      Otro asunto sería si Jesús abolió o no abolió el sabbath. Otro asunto complicado. Yo más bien diría que Jesús abolió la antigua ley del sabbath pero abrió el camino al concepto cristiano del sabbath que es nuestro Día del Señor, Dies Domenica, es decir, Domingo.

      Que Dios nos habla en el Antiguo Testamento del sabbath como concepto (día consagrado al Señor) y no como día cronológico del calendario lo vemos perfectamente en la epístola de Bernabé, del siglo primero:

      “Por último, les dice: Vuestros novilunios y vuestros sábados no los aguanto. Mirad cómo dice: No me son aceptos vuestros sábados de ahora, sino el que yo he hecho, aquél en que, haciendo descansar todas las cosas, haré el principio de un día octavo, es decir, el principio de otro mundo. Por eso justamente nosotros celebramos también el día octavo con regocijo, por ser día en que Jesús resucitó de entre los muertos… “ (Epístola de Bernabé 15:8-9, ca. año 75)

      Ahí diferencia “vuestros sábados de ahora”, que se refería al que en ese momento celebraban los judíos (y hoy los adventistas) y “el que yo he hecho”. De nuevo se ve una diferencia clara entre la letra de la ley y el espíritu de la ley. Y de hecho ahí mismo Dios deja claro que su nuevo “sabbath” pasa a ser el domingo: “haré el principio de un día octavo” (que según el calendario judío sería el domingo), al que identifica como “el principio de otro mundo”, que es lo que trae la Nueva Alianza, el cristianismo frente al pasado judaísmo mosaico. Del mismo parecer es San Ignacio de Antioquía, que en el siglo II nos explica:
      “Así pues, si los que habían andado en prácticas antiguas alcanzaron una nueva esperanza, sin observar ya los sábados, sino moldeando sus vidas según el día del Señor, en el cual nuestra vida ha brotado por medio de Él y por medio de su muerte que algunos [los gnósticos] niegan. … Absurda cosa es llevar a Jesucristo entre vosotros y vivir judaicamente.”
      De nuevo cuestión lingüística, pues usa “sabbath” para referirse al antiguo sabbath judío, y llama “el día del Señor” a la celebración cristiana, que era ya en domingo, y aunque mantiene el espíritu de ser un día dedicado a Dios, ya no tiene consigo toda esa letra pequeña que traía la Ley de Moisés sobre cómo había que celebrar ese día, por eso dice que ya no se observa el sabbath sino el día del Señor. También nos lo explica por esa época San Justino Mártir:

      “… Porque también nosotros observaríamos esa circuncisión carnal y guardaríamos el sábado y absolutamente todas vuestras fiestas, si no supiéramos la causa por la que os fueron ordenadas… No los observamos porque esa circuncisión no es necesaria para todos, sino sólo para vosotros… Y sin sábado también agradaron a Dios todos los justos anteriormente nombrados, y después de ellos Abraham y los hijos todos de Abraham hasta Moisés… También, pues, el sábado os lo ordenó Dios para que tuvierais memoria de El… Porque si antes de Abraham no había necesidad de circuncisión, ni antes de Moisés del sábado, de las fiestas ni de los sacrificios, tampoco la hay ahora, después de Jesucristo, Hijo de Dios, nacido sin pecado de María Virgen del linaje de Abraham” (Diálogo de Trifón 18 y 23, San Justino mártir, año 155)

      San Justino lo dice, se deja atrás el sabbath judío porque “sabemos la causa por la que os fueron ordenadas”, es decir, sabemos el espíritu de la ley (“para que tuviéramos memoria de Dios”), así que mantenemos el espíritu en la nueva celebración del domingo pero dejamos atrás el sabbath judío porque ya cumplió su función en su época. Antes de Moisés no había sabbath y eso no fue problema, y después con Jesús deja de haberlo, así que el sabbath como tal no es una ley universal, sino temporal, que tuvo un comienzo y un final, pero la idea de dedicar un día a Dios permanece.

      En la escena de las espigas Jesús está infringiendo la ley mosaica, se mire como se mire, lo que a ojos de los judíos le convierte en pecador, Pero el Nuevo Testamento deja claro que Jesús no pecó en nada, así que su incumplimiento de la Ley de Moisés (letra) no supone un incumplimiento de la Ley de Dios (espíritu), y aunque Jesús explica por qué su acción no incumple el espíritu de esa ley (aunque incumpla su letra), su argumento definitivo es cuando dice “porque el Hijo del Hombre es Señor del sabbath”, es decir, porque Yo, Dios, soy el creador de esta norma y sé con qué sentido se creó (más o menos lo que vino a decir San Justino Martir citado arriba).

      Así que podemos llevar este debate más allá y decir que no solamente el espíritu del sabbath judío se mantiene en el domingo cristiano, sino que en realidad no hay un simple cambio de terminología sino una ruptura. Jesús abolió el sabbath, pues aunque sigue en vigor el concepto de dedicar un día de la semana a Dios, sí se puso fin al concepto del sabbath como día de descanso, pues el domingo como día de descanso lo reinstauró la Iglesia tiempo después. Y al mismo tiempo podemos considerar que el descanso no es el núcleo central del sabbath, sino el hecho de dedicar un día a Dios (el descanso se hace para que el hombre tenga todo ese tiempo para consagrárselo a Dios), de modo que el poner temporalmente fin al concepto de descanso no supone terminar con el espíritu de la ley, que es el de dedicar un día a Dios. Este asunto puede ser puramente práctico, pues en la sociedad judía en el sábado no se trabajaba y todos podían descansar el día entero, pero cuando el cristianismo se expande fuera de Judea penetra en una sociedad donde no existían días de descanso, así que los cristianos no tenían la opción de dedicar a Dios el domingo y descansar ese día, pero cuando Constantino legisla sobre ese asunto y declara el domingo como día de descanso, la Iglesia puede volver a unir ambos conceptos, descansar el domingo para poder dedicar ese tiempo a Dios. Es por eso que cuando se afirma que Jesús “abolió el sábado” podemos decir que tal afirmación es correcta y precisa, o podemos decir que en realidad es una afirmación metafórica, pues todo cambió para que todo pudiera seguir siendo igual en unas circunstancias totalmente diferentes a las anteriores.

      Sobre el enfoque ese de que Jesús abolió el sábado (pero sin perder de vista lo que aquí acabamos de decir) puedes leer nuestro artículo sobre el tema:

      https://apologia21.com/2014/08/14/adventistas-constantino-y-la-eleccion-del-domingo/

      Si esto no responde a todas tus dudas no dudes en precisarme lo que quieras. He escrito mi respuesta de un tirón tras leer tu mensaje, así que en caso de pedirme más aclaraciones no tengas problema en volverme a copiar frases o párrafos de tu mensaje si lo consideras necesario en caso de que esta respuesta global deje dudas concretas sin resolver.

      Un abrazo y que Dios te bendiga.

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  9. Hola Cristhian.
    Un ateo equiparó el hermetismo o secreto de los masones con el sigilo sacramental: resulta a todas luces por supuesto incomparable.

    Pero como le podría explicar la diferencia, es ateo. Aqui el comentario:
    “<<Si a un masón se le informara de los crímenes de un hermano masón, incluyendo violación, robo o maltrato a niños, tendría que mantener en secreto esos crímenes incluso en la corte judicial”

    Yo a esta frase le veo exactamente igual al “secreto de confesión” por el cual un cura no revela en una corte judicial lo que escuchó en el confesionario. No hay diferencia, ni uno ni el otro le dicen al Juez lo que saben>>

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    • Hola Gustavo. El comentario que anuncias no aparece pero de todas formas “el sigilo sacramental”, o el más comúnmente llamado “secreto de confesión”, evidentemente no tiene nada que ver con lo otro. El secreto de los masones es que el masonismo tiene conocimientos secretos que sólo algunos iniciados pueden compartir. Se trata de mantener la información restringida y lejos del público. El secreto de confesión estaría más en la línea de lo que la ley hoy llama “protección de datos”. No se trata de restringir información, sino de proteger la intimidad. Realmente es que me parecen cosas tan diferentes que no entiendo si quiera cómo pueden comparar una cosa con la otra.
      Disculpa que no te haya podido contestar antes, he estado un mes sin acceder a la página.

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