El cristianismo antes de Nicea: persecuciones y herejía


El cristianismo antes de Nicea -persecuciones y herejíaEste artículo forma parte de la serie de artículos destinados a esclarecer lo que pasó en el Concilio de Nicea en el año 325 (ver índice). Quienes dicen que la Iglesia Católica fue paganizada por Constantino argumentan que en ese concilio los obispos cristianos aceptaron los cambios doctrinales propuestos por Constantino hasta el punto de que el resultado fue una religión pagana con solo ropajes externos cristianos. Antes de ver qué pasó realmente en Nicea tenemos que comprender  cómo era la Iglesia que asistió a ese concilio, solo así podremos entender sus reacciones y diferenciar lo probable de lo difícil y de lo imposible.

Esta Iglesia que acude a Nicea era la Iglesia de las catacumbas, la que tan solo 12 años antes estaba tiñendo de sangre la arena de los circos. Muchos de los propios obispos asistentes (los llamados confesores) mostraban en su cuerpo las marcas de la tortura, pero ahora acudían a un concilio con libertad. Es probable que el emperador quisiera aprovechar el concilio para ejercer su influencia pero ¿se dejó la Iglesia cristiana influir? ¿es creíble que aceptasen cambios doctrinales en su fe? Para los obispos y para el pueblo cristiano en general el Concilio de Nicea fue un éxito, de haberse producido cambios doctrinales estos cambios habrían sido aceptados no solo por los obispos asistentes sino por todos los no asistentes y por la comunidad de fieles entera. Habrá que ver si eso fue posible, pero veamos primero cómo se habían forjado estos cristianos de principios del siglo IV.

LAS PERSECUCIONES

Apedreamiento EstebanDesde el principio de la Iglesia hasta el edicto de Milán firmado por Constantino en el 313, los cristianos vivieron en un continuo ambiente de persecución. Las persecuciones se alternaban con épocas de paz, pero sabían que en cualquier momento podían volver los ataques, así que la Iglesia se desarrolló principalmente en la clandestinidad y conviviendo siempre con el peligro o la amenaza. Al principio fueron perseguidos por los judíos y luego serían las autoridades romanas las que irían contra ellos. El primero en sufrir persecución fue el propio Jesús, que además anunció las futuras persecuciones. Los cristianos, pues, estaban ya psicológicamente preparados para lo que les esperaba y eso influyó en su reacción general: en lugar de derrumbarse y apostatar o huir, consideraron las dificultades como una bendición del cielo y el martirio como una puerta de acceso al Paraíso garantizada*.

[*Hoy en día, a causa de los mártires islamistas, se considera esta idea peligrosa, pero no está de más aclarar a quienes eso dicen que el cristianismo no premia con el cielo a quienes mueren matando infieles, sino a quienes prefieren dejarse matar en lugar de contraatacar o renegar de Jesús. El martirio cristiano es el pacifismo supremo.]

Veamos algunos de los textos en los que Jesús anuncia las persecuciones e indica cuál debe ser la reacción del cristiano ante ellas (incluidas las persecuciones de nuestra época y las que están por venir):

Bienaventurados vosotros cuando seáis insultados y perseguidos, y cuando se os calumnie en toda forma a causa de mí. Alegraos y regocijaos entonces, porque os espera una gran recompensa en el cielo; de San Esteban apedreadola misma manera persiguieron a los profetas que os precedieron. (Mateo 5:11-12)

Pero, antes de todo esto, os echarán mano y os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y cárceles y llevándoos ante reyes y gobernadores por mi nombre; esto os sucederá para que deis testimonio. Proponed, pues, en vuestro corazón no preparar la defensa, porque yo os daré una elocuencia y una sabiduría a la que no podrán resistir ni contradecir todos vuestros adversarios. Seréis entregados por padres, hermanos, parientes y amigos, y matarán a algunos de vosotros, y seréis odiados de todos por causa de mi nombre. Pero no perecerá ni un cabello de vuestra cabeza. Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas. (Lucas 21:12-19)

Lo que yo os mando es que os améis los unos a los otros. Si el mundo os odia, sabed que antes me ha odiado a mí. Si fueseis del mundo, el mundo os amaría como cosa suya. Pero como no sois del mundo, sino que yo os elegí y os saqué de él, él mundo os odia. (Juan 15:17-19)

Además de estos anuncios, ya en plena época de persecuciones (finales del siglo primero) San Juan escribió el Apocalipsis. En este libro, mediante imágenes simbólicas, se describe la lucha entre las fuerzas del mal, que ostentan el poder, y la Iglesia de Dios. El libro es una llamada a la perseverancia y a la esperanza en medio de la persecución: si los santos se mantienen firmes en su fe, su recompensa será eterna; aunque las fuerzas del mal parezcan estar venciendo, la victoria final será de Cristo y de su Iglesia, como así fue. Para los cristianos de esa época, el Apocalipsis les recordaba que, tal como había prometido Jesús, esas persecuciones serían para ellos ocasión de gloria y salvación.

Apocalipsis 2da venida[los reyes] lucharán contra el Cordero, pero el Cordero los vencerá, porque es Señor de los señores y Rey de los reyes. Con él triunfarán también los suyos, los que han sido llamados, los elegidos, los fieles. (Apocalipsis 17:14)

Pero eso no quiere decir que las cosas les resultasen fáciles o agradables. Desde la muerte de Jesús hasta Constantino, además de las persecuciones judías, tenemos 10 oleadas imperiales contra los cristianos, empezando por la crueldad de Nerón y terminando por la más sangrienta de todas, la de Diocleciano (del 303 al 312), que terminó solo unos años antes del Concilio de Nicea.

EL IMPERIO CONTRA CRISTO

La famosa tolerancia religiosa romana era solo una fachada. Roma toleraba todo tipo de cultos pero a condición de que sus fieles participaran también en el culto romano y, sobre todo, en el culto al emperador. Judíos y cristianos se negaban a ello y no reconocían a más dios que Dios. Los judíos eran una religión tradicional tolerada por Roma y por tanto estaban exentos de esa obligación, pero cuando el cristianismo se separó del judaísmo, quedó despojado de la protección que antes tenían como secta judía, y pasaron de ser perseguidos por los judíos a una situación mucho peor, ser perseguidos por los romanos. Eran mal comprendidos, frecuentemente calumniados, tachados de ateos y acusados de toda clase de inmoralidades surgidas a partir de malinterpretaciones de su doctrina: incesto (porque se consideraban hermanos), canibalismo (porque comían el cuerpo de Cristo y bebían su sangre), superstición, traición, etc. El rechazo social les convertía en fácil presa de abusos y desprecios de todo tipo, y el muy legalista sistema romano pronto encontró maneras de poder atacar a los cristianos e incluso asesinarlos con la ley en la mano; en nombre de la Justicia Romana.

Jesús había insistido en que si se mantenían firmes en su fe hallarían la salvación, y eso es lo que la mayoría hizo, aunque lógicamente también hubo muchos que sin contar con el valor suficiente cedieron y sacrificaron a los ídolos o que huyeron fuera del imperio. En algunas épocas les hubiera bastado con renegar de Jesús y quemar incienso en un altar pagano; a veces era incluso suficiente con que echasen un puñado de incienso sobre el fuego del altar del emperador, solo eso y les dejaban marcharse libres. Pero la mayoría de los cristianos consideraba que eso era pedirles mucho más de lo que podían hacer. Eran amenazados, apaleados, torturados y asesinados por millares, a menudo en circunstancias atroces.

Nerón los ató a estacas untándolos de sebo y los prendía como antorchas humanas paraLas antorchas de Nerón iluminar sus depravadas fiestas; para disgusto de sus invitados, que se quejaban del desagradable olor a cuerpo quemado. Algunos eran utilizados como actores en el teatro para que las escenas de muertes resultasen más auténticas, con sangre real. Cientos de ellos, incluidos sus hijos, eran arrojados a las fieras del circo para diversión de la gente. Muchos salvaron la vida pero perdieron todas sus posesiones o recibieron mutilaciones y torturas. Siempre vivían con el miedo a la delación y a un futuro incierto, a menudo reuniéndose en secreto, llenándose mutuamente de valor para cuando llegara el nuevo golpe. Fueron también utilizados como chivos expiatorios y culpados de todos los males de la sociedad, desde Nerón, que les acusó del incendio de Roma, hasta los terremotos del siglo II, que los paganos achacaron al enfado de los dioses porque los cristianos los habían abandonado y la gente se echó a las calles gritando “¡los cristianos a los leones!”. Ese grito lo podemos ver también hoy en día en más de una pintada o página web, pero por entonces no era un insulto, era una amenaza real.

Martir leonesFinalmente, su integridad, su amor, su pacifismo y su increíble valor ante la muerte calaron en las gentes y buena parte del pueblo empezó a verlos con admiración y simpatía. Muchos se unieron a ellos conquistados por su ejemplo, y muchísimos más lo hicieron, ya sin miedo, en cuanto las persecuciones finalizaron. Fue ciertamente una etapa heroica donde la sangre de los mártires realmente fue semilla de nuevas conversiones. En lugar de ceder y retirarse, las comunidades cristianas crecieron y se extendieron mucho más… Pero a nivel personal la situación era tremendamente angustiosa.

La última etapa, la de las persecuciones de Diocleciano, parecía que no iba a terminar hasta que el último cristiano hubiera vertido su sangre, y ese era en verdad el objetivo final. Fue llamada “la Gran Persecución”, la más sangrienta y sistemática. Ciudades enteras de mayoría cristiana fueron arrasadas, algunas fueron sitiadas y luego incendiadas con todos sus habitantes dentro. En África, grupos enteros eran apresados, arrojados a zanjas y cubiertos con cal viva. No sólo querían asesinarlos, querían además disuadir a otros de seguirlos, así que a menudo sus muertes eran ejemplares.

¿CUÁNTOS MÁRTIRES MURIERON?

Sobre el número de mártires es imposible dar cifras. Pensemos que no podemos saber cuánta gente murió en la sangrienta represión que siguió a la Revolución Francesa, así que no es de extrañar que tampoco de los siglos primeros tengamos datos claros. Los romanos no se preocuparon de contarnos cuántos muertos hubo, solo de los procedimientos legales y las medidas tomadas. Diocleciano en el siglo III ordenó destruir todos los documentos cristianos, especialmente los relacionados con losMartirio de San Sebastián martirios pues se dio cuenta de que servían de inspiración a los cristianos, y así destruyó todos los documentos oficiales y la mayoría de los que se conservaban en manos cristianas. Por eso los testimonios que conservamos sobre a cuánta gente afectaron esas medidas nos vienen mayoritariamente de fuentes cristianas, y estas fuentes nos hablan de millares o de multitudes. También nos narran acontecimientos puntuales en esta o aquella ciudad y en muchos de ellos también se cuentan por centenares o miles los asesinados en uno o varios días. Tanto el historiador pagano Tácito como el papa Clemente (finales siglo I) nos hablan de “una gran muchedumbre” de asesinados solo durante la persecución de Nerón, pero las peores persecuciones fueron las del siglo III y IV.

Con el paso de los siglos la memoria de los mártires creció y en la florida imaginación medieval acabó hablándose de millones de muertos (más muertos que cristianos había). Como reacción contraria tenemos hoy en día a muchos historiadores que en nombre de la “objetividad” rechazan las fuentes cristianas originales, ignorando así en buena medida la principal fuente de información sobre las cantidades de mártires. De esta manera suelen hablar ahora de 3.500 mártires durante la persecución de Diocleciano y tal vez menos de 3000 en todas las persecuciones anteriores. Hablar de unos 6000 mártires heroicos ya es un número considerable y digno de admiración, pero la cuestión es que bajar las cifras de martirio a solo esa cantidad supone una grave manipulación histórica mucho más movida por el ateísmo de unos (y por el deseo de otros de parecer “también” objetivos) que por las evidencias históricas. Es como si a la hora de calcular los judíos muertos en el holocausto nazi rechazáramos las fuentes judías y las de los países aliados (por ser interesadas) y aceptamos solo las fuentes nazis; en tal caso hablaríamos no de 6 millones de muertos, sino de solo unos millares o incluso de la posibilidad “muy real” de que el holocausto ni siquiera tuvo lugar, sino que fue un montaje propagandístico. Eso es verdaderamente lo que algunos círculos actuales opinan del holocausto, y esa misma lógica aplican hoy muchos historiadores a las persecuciones romanas, convirtiéndolas en una serie de conflictos anecdóticos y puntuales.

Martirio de los santos Cosme y DamiánLa crónica de los mártires Santiago y Mariano, en tiempo de Valeriano, afirma que en la primavera del 250 las ejecuciones duraron en Cirta varios días. Y como al último día aún quedaran muchos fieles por ejecutar, fueron arrodillados a la orilla de un río, por donde habría de correr la sangre, y el verdugo fue recorriendo la fila  y cortando cabezas (Passio 12). También las cartas de San Cipriano atestiguan y describen los innumerables martirios producidos en el norte de África con Decio, Galo y Valeriano. Describe la situación de los cristianos “despojados de su patrimonio, cargados de cadenas, arrojados en prisión, muertos por la espada, por el fuego y por las bestias” (Ad Demetrianum 12). Y en Roma, dice también, en el 258 los prefectos están ocupados “todos los días en condenar a fieles y en confiscar sus bienes” (Epist.80). Los mártires, afirma, se contaron por millares, y excede la posibilidad humana dar cuenta de su número inmenso. En el 303, en Nicomedia, se decapita o se quema a una “compacta muchedumbre“. A “otra muchedumbre” se le arroja al mar. “¿Quién podrá decir cuántos fueron entonces los mártires en todas las provincias, pero especialmente en Mauritania, en la Tebaida y en Egipto?”. En Egipto, concretamente, la persecución mató a “diez mil hombres”, sin contar mujeres y niños. En la Tebaida él mismo presenció ejecuciones en masa: de veinte, treinta, “hasta ciento en un solo día, hombres, mujeres, niños… Yo mismo vi perecer a muchísimos en un día, los unos por hierro y los otros por fuego. Las espadas se embotaban, no cortaban, se quebraban, y los verdugos, cediendo a la fatiga, tenían que reemplazarse unos a otros” (Hist. eccl. VIII, 4-13). Puede que estas cifras estén un poco infladas o puede que no, pero si un historiador quiere acercarse a la verdad ¿debería rechazar este tipo de testimonios para hacer caso solo de lo que dicen los verdugos o de sus propias suposiciones? ¿es su propio parecer más fiable que el de los testigos cristianos de la época? No parece una manera muy científica y objetiva de funcionar.

Aunque el número total de muertos en esta persecución sea imposible de determinar, podemos hablar como muy poco de 20.000 mártires, puede que muchos más, peroPersecución cristianos catacumbas incluso esta cifra mínima es en realidad mucho mayor de lo que parece si tenemos en cuenta que el total de cristianos del imperio romano por entonces se calcula en unos 500.000, lo que equivale al asesinato del 5% de los cristianos, un terrible genocidio se mire por donde se mire. Al menos uno de cada 20 murió asesinado, muchos más fueron torturados o azotados, aunque sobrevivieron (los confesores*), y todos sufrieron en mayor o menor grado la discriminación social y legal y una vida dura llena de trabas y problemas por su fe, a causa de Jesús.

[*Los cristianos que fueron torturados o mutilados pero sobrevivieron son llamados “confesores” porque tuvieron al valor de confesar (proclamar) su fe públicamente sin miedo a las consecuencias. Entre los obispos asistentes a Nicea había también un nutrido grupo de confesores.]

Judíos y paganos nos persiguen en todas partes, nos despojan de nuestros bienes y sólo nos dejan la vida cuando no pueden quitárnosla. Nos cortan la cabeza, nos fijan en cruces, nos exponen a las bestias, nos atormentan con cadenas, con fuego, con atrocísimos suplicios. Pero cuanto mayores males nos hacen padecer, tanto más aumenta el número de los fieles. (Tertuliano, Dialogo Tryphon. 110, siglo II).

EL EDICTO DE MILÁN

Y de repente, Constantino sube al trono imperial y meses después emite un edicto junto con Licinio, el famoso Edicto de Milán, en el que declara el cristianismo legal (que no oficial y menos aún obligatorio) en todo el Imperio y su culto tan libre como el de cualquier otra religión. Las persecuciones por fin habían llegado a su fin. Era el año 313.

“Habiendo advertido hace ya mucho tiempo que no debe ser cohibida la libertad deConstantino Edicto de Milán religión, sino que ha de permitirse al arbitrio y libertad de cada cual el ejercicio de las cosas divinas conforme al parecer de su alma, hemos sancionado que, tanto todos los demás cuanto los cristianos, conserven la fe y observancia de su secta y religión […] que a los cristianos y a todos los demás se conceda libre facultad de seguir la religión que a bien tengan; a fin de que quienquiera que fuere el numen divino y celestial pueda ser propicio a nosotros y a todos los que viven bajo nuestro imperio. Así, pues, hemos promulgado con saludable y rectísimo criterio esta nuestra voluntad, para que a ninguno se niegue en absoluto la licencia de seguir o elegir la observancia y religión cristiana. Antes bien sea lícito a cada uno dedicar su alma a aquella religión que estimare convenirle.[…] Las propiedades habrán de ser devueltas a los cristianos sin exigir pago o recompensa de ningún tipo, y sin admitir ningún tipo de fraude o engaño” (Edicto de Milán, 313)

Tan solo doce años más tarde, los obispos de todo el imperio son convocados a un concilio ecuménico que tendrá lugar en Nicea, en el año 325. Muchos de los asistentes aún mostraban en su cuerpo las secuelas de las torturas (los confesores). Otros muchos ya no estaban allí para asistir pero eran venerados como mártires en toda la cristiandad, y fue su sangre inocente la que triunfó sobre la barbarie.

LAS HEREJÍAS

herejíaPero junto a este peligro externo -las persecuciones- la Iglesia se hallaba también amenazada por otro peligro interno: las herejías. Ya los mismos evangelios y epístolas de los apóstoles advierten a los cristianos de esos lobos que llegarán con piel de cordero y engañarán con sus falsas doctrinas. En diferentes momentos aparecieron grupos que defendían una visión del cristianismo diferente a la ortodoxa. En algunos casos esas desviaciones eran sustanciales, como las diferentes corrientes gnósticas que surgieron a lo largo del siglo II y que solían negar la humanidad de Jesús, o la divinidad de Jesús, o que hablaban de un Dios bueno (el Padre) y un Dios malo (el Yahvé del A.T.). Estas herejías fueron ruidosamente rechazadas por los cristianos ortodoxos, pero igualmente fueron rechazadas con fuerza otras herejías mucho más sutiles o aparentemente inofensivas como los judaizantes (que decían que los cristianos debían seguir la Torah judía), los que decían que las tres personas de Dios eran solo manifestaciones diferentes, no realidades distintas, los que decían que en Jesús había dos voluntades separadas (la humana y la divina) o que la divina anulaba la humana, quienes decían que la Iglesia estaba formada solo por santos y por tanto los pecadores quedaban fuera, etc.

Los cristianos del siglo XXI, especialmente los que viven en Occidente, están acostumbrados a vivir en sociedades plurales y convivir con todo tipo de ideas y creencias. La diversidad se considera fuente de riqueza y, al menos oficialmente, algo muy deseable. Nuestras sociedades suelen promover la tolerancia a todos los niveles como manera de facilitar la convivencia. Pero el Tolerancia religiosanecesario respeto al diferente se ha acabado confundiendo con la respetabilidad de cualquier creencia; como todas las personas tienen el mismo valor se ha deducido que todas las ideas son igual de valiosas y de ahí se ha llegado a pensar que todas las ideas son igual de válidas. En este contexto el que un cristiano afirme que su fe es la verdad absoluta se considera el colmo de la arrogancia, pues tal como pensaba Pilatos, hoy no se cree en que exista una verdad absoluta (excepto la referida al mundo físico) y por tanto las verdades religiosas se toleran siempre que sean relativizadas y vistas como “mi verdad”, y no como “la verdad”*.

[*Es fácil ver cómo la actitud de la sociedad moderna coincide con la de Roma en las persecuciones: tolero cualquier creencia siempre que acepten el supremo culto imperial; se permite cualquier creencia siempre que se acepte el principio supremo de que todas son igual de válidas (pues la Verdad no existe). Si no comulgas con esta doctrina relativista no eres enviado a las fieras, pero sufres el rechazo social y, en ciertos contextos, también el castigo legal. Así por ejemplo en algunos países negarse a practicar un aborto o criticar el matrimonio homosexual puede resultar en multas, pérdidas de empleo o incluso cárcel; esto ocurre porque no se admite en estos casos una objeción de conciencia basada en tu religión, puesto que los valores de la sociedad están por encima de tus creencias particulares, que son de facto consideradas falsas por un poder básicamente ateo.]

Esto no afecta solo a las distintas religiones (ateísmo incluido), sino también a las diferentes corrientes dentro de cada religión. Un buen cristiano (según el relativismo modernista actual) debe ser tolerante no solo con los no cristianos sino también con cualquier cristiano que interprete las verdades de fe de forma diferente. En cualquier grupo de católicos (o protestantes, u ortodoxos, etc.) los asistentes suelen exponer sus diferentes opiniones con total libertad y a menudo convencidos de que tienen el mismo derecho a pensar así que los demás, y si alguien intentara reprenderlo por su desviación de la ortodoxia probablemente la mayoría lo considerarían un intransigente y un soberbio por intentar imponer “sus verdades” a los demás.

Pero esta manera de pensar no tiene nada que ver con el cristianismo, que pide amor para el pecador pero rechazo total del pecado, respeto para el hereje pero rechazo total de la herejía. La estructura piramidal de la organización eclesiástica es la mejor garantía para mantener la pureza de la fe y evitar que las nuevas ideas erróneas que surgen se propaguen como si fueran igual de válidas que las tradicionales. No hace mucho participaba en una reunión católica donde un asistente intentaba explicar a los demás que puesto que Dios es amor lo importante era vivir con amor y que en el fondo daba igual creer en Dios o no, y menos aún creer en Jesús o no. El resto de asistentes escuchaba sus razonamientos con atención, y aunque no lo compartían sí estuvieron dispuestos a hacer en sus postulados nuevos matices y, sobre todo, nadie se escandalizó por semejante planteamiento, simplemente no estaban de acuerdo pero respetaban esas ideas y aceptaban su lógica interna, y a nadie se le ocurrió reprenderlo ni mucho menos expulsarlo del grupo. Es la reacción esperable en gente educada en el modernismo actual: vive y deja vivir (algo que en mayor o menor grado todos hoy compartimos), lo cual implica tolerancia pero también desentenderte de la suerte de los demás.

Jesús cruz 33Desde esta perspectiva moderna es imposible entender la mentalidad de la Iglesia primitiva ante las herejías. Los cristianos de entonces consideraban su nueva fe como un tesoro, pagada con precio de sangre: la sangre de Jesús, que nos la había traído, y la sangre de los mártires, que la habían defendido con su vida. Cambiar la doctrina no era visto como “una forma diferente de ser cristiano” o una pluralidad que enriquece la Iglesia (expresiones que hoy sí se pueden escuchar). No, cambiar la doctrina era atentar contra la misma esencia de la verdad y traicionar a Jesús y a los mártires. Debemos tener claro que para los cristianos primitivos las creencias cristianas no eran un conjunto de opiniones o una manera de ver el mundo, era nada más y nada menos que la descripción de la realidad, la Verdad, y esa verdad era la que nos podía salvar, la que nos llevaba a Dios. Por tanto deformar esa verdad, aunque fuera un poco, aunque fuera solo con matices, suponía (en caso de extenderse) una manera de dificultar o incluso impedir la salvación; era como poner minas en el camino que conduce a Dios o incluso intentar desviarlo o cortarlo, de manera que el hombre no pudiera ya salvarse. Contra este peligro, la tolerancia cristiana era cero.

LA METÁFORA DEL BARCO

DIGITAL IMAGEEsta visión de la doctrina la entenderemos mejor nosotros, hijos del materialismo moderno, comparándola con nuestra visión del mundo físico. Imaginemos que vivimos en una enorme isla que se está poco a poco hundiendo. Dentro de unos años estará todo bajo el agua así que la única manera de salvarnos es construyendo barcos que nos permitan navegar hasta el continente, allí nos acogerán las hospitalarias ciudades que fundaron nuestros antepasados emigrantes. Entonces se crean unos astilleros para construir esos barcos con capacidad para toda la población. Las instrucciones de cómo construir barcos nos las dejaron escritas esos primeros emigrantes y desde entonces, todos los que han emigrado al continente han construido sus barcos siguiendo esas instrucciones. Sabemos que esos barcos funcionaron bien porque nuestros paisanos llegaron sanos y salvos a la costa y nos escribieron para contarlo. Pero mientras estamos construyendo los barcos de salvamento llega un ingeniero nuevo y dice que estudiando la forma de nadar de los pingüinos ha llegado a la conclusión de que la forma de los barcos es equivocada, que el casco debe ser redondo y mucho menos profundo. Pero ¿y los planos que tenemos? ¡Seguro que esos barcos redondos no funcionan, estaríamos mandando a la gente a la deriva, a una muerte segura!

Si pensamos en la situación que se generaría en los astilleros comprenderemos la importancia vital que para los primeros cristianos tenían los temas doctrinales. La doctrina era como el plano para construir el barco que nos llevaría a la salvación, cualquier modificación en el diseño podría resultar fatal. No se trataba de aceptar cambios aquí y allá para no discutir, o para no tener problemas, un barco defectuoso podría no llegar nunca o hundirse por el camino. Para muchos de los cristianos actuales la fe es casi un mero conjunto de opiniones, de “creencias” (en el actual sentido devaluado de la palabra), y no un conjunto de convicciones sobre cómo funciona el plano espiritual, cómo se consigue la salvación eterna. Para los cristianos de entonces las reglas para la salvación (doctrina) eran tan sólidas y exactas como lo son las leyes de la física: Si lanzas una piedra al aire antes o después cae por la fuerza de la gravedad, y eso no es cuestión de opiniones, es lo que es; lo mismo ocurre con las leyes espirituales, no es cuestión de opinar si a mí me parece que esto debería ser así o asá, si mi idea de Dios no es compatible con esto o lo otro: es lo que es.

Nadie se atrevería a decir, “como yo creo en que la naturaleza es buena, rechazo totalmente esa absurda idea tuya de que los leones devoran gacelas, ¡y vivas! ¡Cómo puedes ser tan cruel! Tus estúpidas creencias revelan la dureza de tu corazón, yo jamás podría creer algo así”. Tampoco nadie diría, “¡cómo puedes pensar que si un niño en sulion gazelle inocencia salta por una ventana de un séptimo piso se va a matar! Estoy dispuesto a admitir que si un adulto, sabiendo lo que hace, se tira por la ventana pueda sufrir quizá ciertos daños, ¡pero un niño inocente! Dios no puede ser tan cruel, no puede haber creado un universo que mate a los inocentes”. Bien, si nosotros comprendemos perfectamente que el mundo físico tiene unas leyes y que esas leyes se cumplen sí o sí, del mismo modo aquellos cristianos sabían que el mundo del espíritu tenía unas leyes y se cumplían sí o sí, y desconocer esas leyes era tan peligroso como si alguien pretendiese vivir ignorando totalmente la ley de la gravedad. Una herejía, por poco que cambiase, suponía poner en riesgo la salvación eterna de muchas almas, ante eso no podía haber negociación ni compromiso, solo el más firme rechazo (por desgracia siglos más tarde ese rechazo se transformó en persecución y muertes, pero en esta época todavía estamos lejos de eso).

En este marco de pensamiento hay que ver la manera que tenían entonces de entender la herejía. El asunto por tanto era de una extrema gravedad y comprensiblemente levantaba enormes pasiones. Pensemos por ejemplo en el donatismo, una herejía de principios del siglo IV que bajo la mentalidad actual sería casi un mero asunto interno pero que fue tema de gran gravedad en los años previos al concilio.

EL DONATISMO

San Agustin y los donatistasEn la ciudad africana de Numidia, un grupo de obispos se oponen al nombramiento de Ceciliano como obispo de Cartago. Ceciliano había sido consagrado por Félix de Aptonga, uno de los obispos considerados traidores porque durante la persecución abjuró públicamente de su fe por salvar la vida, aunque después volvió a confesarse cristiano. A pesar de que todos consideraban esto muy reprobable, la Iglesia piensa que la cobardía, igual que el pecado, no quita validez a los sacramentos administrados. Estos obispos de Numidia, sin embargo, consideraban que si un sacerdote pierde su santidad, pierde también su capacidad para administrar sacramentos. Según esta lógica Félix perdió su poder, así que Ceciliano no fue realmente consagrado y por tanto no podía acceder al obispado porque no era un verdadero sacerdote.

Hoy en día esto hubiera originado un simple revuelo, considerado principalmente como un tema jerárquico y organizativo, pero por entonces el llamado “donatismo” (por Donato, su líder) se consideró una herejía y también los propios donatistas consideraron herejes a todos los que no estuvieron de acuerdo con sus planteamientos, es decir, a toda la Iglesia universal excepto a ellos mismos. Este conflicto terminó generando en Cartago revueltas, enfrentamientos, quemas de iglesias e incluso hubo víctimas, hasta el punto de que Constantino lo consideró un peligro para la estabilidad de su provincia e intentó reprimir el conflicto imponiendo su fuerza y su autoridad. Es importante aquí recordar que NO LO LOGRÓ, ni tampoco lo logró el emperador Honorio un siglo más tarde, cuando les ilegalizó y persiguió con renovada energía. Esta herejía no desapareció hasta que el Islam acabó con el cristianismo en la zona en el siglo VIII. Ningún emperador logró hacerles cambiar de doctrina a pesar de que el cambio era pequeño, pues el donatismo se diferenciaba de la ortodoxia solo en creer que los sacramentos eran válidos únicamente si procedían de sacerdotes de vida intachable, mientras que la ortodoxia dice que el poder de los sacramentos procede de Dios y por tanto no dependen de la calidad del intermediario. Ninguna presión imperial consiguió cambiar la posición doctrinal de unos ni de otros.

LA FALACIA DEL MIEDO

Constantino y legionariosLa hipótesis de que la Iglesia cedió ante la presión del todopoderoso emperador parece creíble para el hombre moderno. Sea cierta o no, nos parece una hipótesis creíble; al fin y al cabo un dictador puede fácilmente hacer temblar a cualquiera. Pero si comprendemos bien la mentalidad de los cristianos de aquella época vemos que aceptar cambios doctrinales –aunque vinieran del propio emperador– era algo absolutamente impensable a nivel general. Algunos obispos podrían haber cedido (igual que algunos habían cedido durante las persecuciones), pero la mayoría del pueblo y de los obispos habían resistido mucho más que presiones y no iban a ceder ahora en masa.

Los obispos que fueron a Nicea habían sufrido las duras persecuciones de Diocleciano tan solo doce años antes. Lo que los emperadores pedían durante las persecuciones no era que los cristianos abandonaran su fe, sino simplemente que aceptaran el culto imperial como todos los demás. Si un cristiano aceptaba el culto al emperador su vida se salvaba. Habitualmente bastaba quemar incienso ante una estatua del emperador para que el prisionero quedase libre. En muchas ocasiones ni siquiera tenían que renunciar a su fe ni abjurar de Jesús, solo tenían que introducir un “pequeño” cambio en su religión y aceptar el culto imperial. Pero los mártires (muchos de ellos obispos) dan prueba de que no estaban dispuestos a hacer ni siquiera ese “pequeño” cambio que salvaría sus vidas. Volviendo a la metáfora de los barcos, es como si te permiten diseñar el barco como tú quieres pero te exigen un “pequeño” detalle, tan solo un agujero de 20cms de diámetro en el fondo del casco. Tú sabes que con ese pequeño agujero antes o después el barco se hunde.

Los obispos confesores que estaban en el concilio de Nicea tenían cicatrices y amputaciones sufridas por no haber querido ceder ni siquiera en eso, ni siquiera quemando el incienso como gesto externo, como mera pose, aunque en su corazón supieran que por hacerlo no aceptaban el culto imperial.

La teoría de que Constantino impuso cambios doctrinales a la Iglesia ejerciendo su poder yPersecuciones siglo III autoridad no se sostiene. Hemos visto que todo el poder y capacidad de represión de los emperadores no sirvieron para doblegar a un simple grupo de obispos donatistas. También vimos cómo los anteriores emperadores no habían logrado doblegar a los cristianos ni siquiera con matanzas. Y ahora que había llegado la paz y sus vidas no estaban en peligro, ¿iba a conseguir Constantino alzando el puño lo que sus predecesores no consiguieron ni hundiendo la espada? La teoría de que la Iglesia cedió por miedo es claramente insostenible. Por eso mismo ha surgido otra explicación para justificar la supuesta apostasía generalizada de los obispos.

LA FALACIA DEL AGRADECIMIENTO

Esta otra explicación afirma que los obispos se dejaron embaucar totalmente debido al enorme agradecimiento que sentían por haber puesto fin a las persecuciones. Esta segunda teoría, que goza de bastante aceptación actual, equivale al siguiente razonamiento:

bad bossMi vida es un infierno porque mi jefe me obliga a trabajar constantemente. El convenio marca 8 horas diarias, descansando los domingos y un mes al año, pero nuestro jefe nos obliga a hacer 15 horas diarias sin ningún descanso, ni domingos ni vacaciones. Sólo nos quedan 9 horas libres, 8 para dormir y 1 para comer, nada para vivir. Con tantas horas de trabajo tenemos dinero de sobra, pero nuestra vida es un infierno, es solo trabajar y trabajar.

Cuando el jefe muere le sustituye su sobrino Dany. Dany es encantador y lo primero que hace es devolvernos nuestros derechos: horario de trabajo de 8 horas al día, domingos de descanso y un mes de vacaciones al año. Es difícil imaginar nuestra felicidad ¡por fin tendremos tiempo para vivir!

Dos meses más tarde, Dany se reúne con nosotros y nos dice que la empresa de su padre necesita más mano de obra, así que ha pensado que como ahora tenemos tanto tiempo libre podríamos ser agradecidos y marcharnos a esa otra empresa a trabajar otras 5 horas; no, no va a pagarnos pero sí nos hará algún regalo; no, no es una petición, es una orden.

Los trabajadores nos quedamos sin saber qué decir, todo nuestro gozo en un pozo, vuelta a la esclavitud. Entonces un compañero dice que bueno, no está tan mal, al fin y al cabo antes nos obligaban a trabajar 15 horas al día y ahora, gracias al bueno de Dany, sólo trabajaríamos 13 (8+5), así que bien mirado salimos ganando. Alguno nos recuerda que nuestro horario son 8 horas, no 13, y que no tenemos por qué trabajar más, y menos gratis. Pero se alzan más voces diciendo que es un desagradecido, que 5 horas de más es mucho mejor que 7 horas extras. Al final, después de mucho debate, todo el mundo acaba convencido de que la propuesta de Dany está fenomenal y salimos de la reunión llenos de alegría. Al llegar a casa muchos de nosotros escribimos emails a nuestros amigos para contarles lo maravillosa que ha sido la reunión y lo contentísimos que estamos por el acuerdo; trabajar 5 horas gratis para nuestro querido Dany será un gran honor, se lo merece.

A partir de ahora ¡vamos a trabajar 5 horas más y gratis! ¡qué alegría! Parahappy workers celebrarlo decidimos hacer una fiesta. Nuestros familiares están también contentísimos y todos sentimos un profundo agradecimiento por el bueno de Dany, hasta los vecinos vienen a felicitarnos. Cada día, al acabar nuestra jornada laboral, nos vamos todos contentos a trabajar gratis para él y no dejamos de dar gracias a Dios por tener un jefe tan bueno y maravilloso.

Si esto que he contado fuese un cuento se podría decir que tiene poco contacto con la realidad, pero si me atreviera a decir que eso no es un cuento sino que así es como sucedió en mi fábrica en los años 50, entonces nadie me creería porque sencillamente es imposible que así sucediera. Si el tal Dany hubiera logrado imponer sus criterios lo habría tenido que hacer usando la fuerza, pero no es creíble que los empleados lo hubieran aceptado contentos movidos por el agradecimiento. Si poco antes estaban dispuestos a morir por negarse a hacer un agujero de 20 cms en el casco del barco, no es creíble que ahora saltaran de gozo mientras hacían un boquete de 5 metros a la nave a la par que todos los pasajeros les aplaudían y festejaban; porque eso es lo que ocurrió tras el concilio, no solo tenemos testimonio de la alegría con la que salieron los obispos sino las fiestas y celebraciones con las que el pueblo cristiano acogió el resultado de Nicea.

Quienes piensan que, pletóricos de alegría, los obispos y fieles cedieron ante todos losSan Alejandro cambios doctrinales que Constantino quiso, es que ignoran totalmente cómo funcionaban estos curtidos cristianos de entonces ante la más mínima desviación doctrinal, lo mismo antes que durante o después del concilio. Acusar a Constantino de pervertir el cristianismo hasta el punto de convertirlo en una religión fundamentalmente pagana (el catolicismo), implica necesariamente la colaboración de todos los obispos asistentes al concilio (unos 300) y así mismo la conformidad y aceptación del resto de los obispos (unos 1500) que no asistieron, y también de todos los cristianos en general, pues la única oposición que encontramos al concilio fue la de algunos arrianos, pues precisamente su herejía fue la que el concilio condenó.

CONCLUSIÓN

Hemos visto que los obispos del concilio no pudieron ceder ante la presión imperial ni por miedo ni por gratitud, pero además contamos con la aceptación general de la cristiandad, un pueblo cristiano que repetidamente en la época dio muestras de nula tolerancia ante lo que ellos consideraban herejía, incluso cuando provenía de su propio obispo. Si lo que salió de Nicea hubiera sido una herejía, puede que en algunas diócesis se hubiera aceptado el resultado (poco probable), pero ciertamente nunca habría sido aceptado en todas las diócesis de la cristiandad, y menos en las occidentales, que prácticamente no tuvieron allí representación alguna. Pero lo que ciertos protestantes afirman no es que en Nicea se amasara una herejía, sino que se pervirtió la fe cristiana por completo, desde sus mismas bases; según ellos el catolicismo que salió de allí era básicamente paganismo, no cristianismo ¿cómo explican pues la reacción generalizada de la cristiandad? Ese concilio debería haber sido una auténtica bomba y haber generado un rechazo masivo y nuevas persecuciones generalizadas, pero los únicos que pasaron a la marginación fue la minoría hereje arriana, condenada por el concilio, todos los demás lo consideraron un triunfo de la Iglesia, que salía por fin a la luz y fijaba sus bases doctrinales como forma de combatir las herejías presentes y futuras. El Credo de Nicea que de allí salió no fue una innovación doctrinal, sino la puesta por escrito del consenso general, una aclaración oficial de lo que un cristiano debe creer para no caer en la herejía.

En nuestro próximo artículo empezaremos ya hablando del Concilio. Veremos quiénes fueron los personajes más importantes en Nicea, los que lideraron las distintas posiciones, y aprenderemos algo de sus vidas e ideas:

Principales actores del Concilio de Nicea

Constantino[Haga clic sobre el báner anterior para acceder al índice de la serie completa]
Esta serie pertenece a los artículos sobre el tema:

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38 thoughts on “El cristianismo antes de Nicea: persecuciones y herejía

  1. Buenas Noches. Es perfectamente comprensible que para una mente cristiana resulte abrumadora la famosa “teoria de Constantino”, sin embargo, es necesario recordarles a los creyentes que antes de la epoca del concilio de nicea, el cristianismo no era aun una “fe”, ni mucho menos una religion, sino un movimiento politico creado por “Jesus”, quien pregonaba la adoracion a un unico Dios, Jehova, y que la modificacion hecha `por parte del emperador si bien enfurecio a muchos de sus seguidores, estos pasaron a la historia a ser convertidos en herejes, para la iglesia catolica y los que no, continuaron viviendo en el seno del juidaismo hasta el dia de hoy. Cualquier pregunta o duda a aclarar sobre esta teoria no duden en preguntarme. Estoy abierto a todo tipo de ideas. Gracias.

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    • buenas Abraham, es perfectamente comprensible que para una mente no cristiana sea imposible aceptar que Jesús es Hijo de Dios. Pero otra cosa diferente es decir que Jesús no predicó una religión sino un movimiento político. Dame un texto de la época en donde se vea que lo que Jesús predica es política y no religión. Otra cosa es que tu idea de la política incluya en exclusiva cualquier preocupación social y opines que la fe sólo y únicamente puede hablar del cielo. Entonces te diré que el cristianismo no es budismo o algo parecido, a Dios le preocupa más la justicia social que la vida cotidiana de los ángeles, o al menos le preocupa más de cara a nosotros. Esa otra idea de que Constantino cambió la religión o política o lo que fuera que según tú trajo Jesús también tendrás que demostrarlo. Demuestrame un solo cambio doctrinal que haya aparecido por mano de Constantino y que no existiera antes.

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      • Muchos Saludos Compañero Cristian, sinceramente agradezco mucho por haber tomado su tiempo para responder. En vista de sus argumentos presentados, los cuales no niego son totalmente razonables y muy lógicos preparo esta respuesta con el propósito de que usted la pueda tener en consideración.

        1) Dame un texto de la época en donde se vea que lo que Jesús predica es política y no religión.

        Mi respuesta:
        “De tener en mis manos un texto de tal categoría con mucho gusto se lo mostraría, sin embargo, no lo hare y no porque dichos textos que usted me pide no hayan existido, al contrario sino porque en cierto momento dichas pruebas han sido deliberadamente eliminadas. ¿A qué se debe esto? Sencillamente a 3 razones básicas, la primera es que el propio Cristo nunca escribió nada acerca de su ministerio porque desde su perspectiva teológica ya todo estaba escrito. Según lo que él decía todo lo que era necesario saber, estaba en el Antiguo Testamento y cualquier escritura que se le añadiera no podía ser considerada palabra de Dios. Jesús nunca vivió lo suficiente como para poder leer el “Nuevo Testamento” para el toda la verdad estaba en la Biblia hebrea por lo que ni él, ni sus compatriotas más cercanos ampliaron su teología textualmente.

        La segunda razón es sencillamente, que recuerde que su público estaba compuesto por una audiencia de personas pobres, de pescadores y campesinos de gentes analfabetas que nunca aprendieron a leer y escribir, inútil por tanto seria que Cristo les hubiese dado un mensaje por escrito siendo consiente que su público no estaba alfabetizado.

        Y por supuesto la tercera razón y quizá la más importante es que como le dije al principio dichos documentos si existieron, pero los historiadores están de acuerdo que los manuscritos originales de la vida de Jesús se perdieron con el saqueo y caída de Jerusalén por las tropas romanas en el año 70. Cuando Tito destruyo Jerusalén. ¿Lo recuerda? Aquellos libros estaban escritos en arameo (el idioma natal de Cristo) y no en griego el idioma de los 4 evangelios del nuevo testamento. Aquellos libros estaban allí, sencillamente porque los judíos tenían la tradición entera de documentar la vida de sus reyes y Jesús al formar parte de ese linaje real pasó tener una vida escrita conjuntamente.

        En pocas palabras: La ausencia de pruebas documentales de la actividad política de Jesús no demuestra que su movimiento no haya sido militar y político en esencia, más bien todo lo contrario. Jesús estaba completamente legitimado y preparado al 100% para establecer el gobierno de un estado secular en Israel (Recuerde que su sangre era la del mismísimo Rey Salomón)

        2) Otra cosa es que tu idea de la política incluya en exclusiva cualquier preocupación social y opines que la fe sólo y únicamente puede hablar del cielo.

        Mi respuesta:
        En este segundo punto no puedo por menos que darle a usted toda la razón, puesto que literalmente admito que me he equivocado. Solo le pido que comprenda de qué clase de “política” me estoy refiriendo que fue predicada por Jesús. El Cristianismo y el Judaísmo son vistas como religiones diferentes una de la otra, cosa que no debería ser así. Jesús nació siendo judío, y predico una sola religión. “El Judaísmo” no el cristianismo, es decir apostaba por la adoración a Yave, (Jehová), pero intrínsecamente mientras vivía jamás pretendió que la gente le considerase “Hijo” de ese dios hebraico. El solo creyó en el judaísmo de Moisés, donde afirmar que Jehová devolvería a los judíos a Israel, era transformar a esa fe en un movimiento político que se oponía deliberadamente al poder romano.

        3) Esa otra idea de que Constantino cambió la religión o política o lo que fuera que según tú trajo Jesús también tendrás que demostrarlo. Demuéstrame un solo cambio doctrinal que haya aparecido por mano de Constantino y que no existiera antes.
        Lo que quiero que entienda mi querido amigo, es un fundamento muy simple, Jesús es “Hijo de Dios” por supuesto que sí, eso no lo voy a negar, pero solo lo es dentro de la teología eclesiástica que se ha formado poco a poco durante los siglos posteriores a su muerte. En la historia autentica, Jesús de Nazaret, fue un hombre tan mortal como tu y como yo el cual predico un movimiento religioso que intrínsecamente tenía una fuerte implicación política, es decir la liberación de su pueblo de la mano del yugo romano y Constantino permitió difuminar ese trasfondo judaico para crear así a una religión que estuviese abierta a todos los pueblos del mundo. En donde el amor hacia los enemigos, los buenos samaritanos y la pila bautismal estuvieran siempre presentes.

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      • Sobre que Jesús quiso crear un movimiento político y no religioso, como usted mismo admite, es pura especulación. Al parecer sí hubo documentos, pero se destruyeron durante la destrucción de Jerusalén en el año 70, y al parecer también hubo otros documentos, pero los destruyeron después. Y ni siquiera hay un documento que diga que existieron y fueron destruidos, así que con ese tipo de “pruebas” podríamos decir cualquier cosa de cualquier momento histórico. Por ejemplo podemos suponer que los griegos conocían perfectamente el continente Americano porque habían viajado allí varias veces, pero todos los documentos que hablaban de América fueron destruidos durante la conquista romana, y los que sobrevivieron fueron arrojados al fuego durante el imperio bizantino, y las pruebas que quedaron en América se conservaban en la pirámide del sol de la ciudad de Tenochtitlan, pero fueron quemados por los españoles para que todos pensaran que eran los primeros europeos en llegar. Así no se escribe la historia.

        Sin embargo hay un resquicio de solidez en tu argumento, afirmas que “los historiadores están de acuerdo en que los manuscritos originales de la vida de Jesús se perdieron con el saqueo” de Jerusalén. Si al parecer existe un consenso tan grande y todos los historiadores dicen lo mismo, ofréceme el testimonio de algún historiador serio que defienda esa idea y me muestre en qué se basa para defenderla, porque nunca había oido yo tal cosa.

        Al parecer, a pesar de que ni un solo documento sobrevivió a la destrucción y desaparecieron hace casi 2000 años, tú pareces estar muy documentado sobre las verdaderas intenciones de Jesús, lo que pensaba y lo que pretendía hacer.

        Yo sin embargo sí puedo ofrecerte testimonios sobre lo que Jesús predicaba, no uno, sino un montón de libros, recogidos posteriormente en el Nuevo Testamento, junto con otros libros que fueron escribiéndose después basándose en lo que los seguidores de Jesús iban predicando. Ni uno solo de ellos explica que lo que Jesús creó fue un movimiento político.

        Sobre el judaísmo y el cristianismo, no se pueden considerar dos religiones disntintas en el sentido de que no tuvieran conextión. El judaísmo fue evolucionando a lo largo de los siglos, y un gran cambio fue el paso de la religión de los hebreos a la de los judíos. El siguiente gran cambio fue el paso de la religión de los judíos a la de los cristianos. No es una religión nueva, es un paso más en esa evolución del Pueblo de Dios. En el primer cambio los samaritanos se quedaron atrás, en el segundo cambio los judíos se quedaron atrás, pero es una única religión que va evolucionando.

        Tu idea de que Jesús “jamás pretendió que la gente le considerase Hijo de ese dios hebraico” se fundamenta ¿en qué testimonios? Sin duda se fundamenta en los papeles que supuestamente los romanos destruyeron en Jerusalén en el año 70. Mala suerte otra vez.

        Sigo esperando una doctrina que impusiera Constantino y que no existiera años antes de él. A lo mejor consigues abrumarme con la teoría de Constantino, no lo sé, pero primero me tendrías que demostrar que hay alguna base para creer en esa teoría.

        Lo único que pretnedo, Abraham, es hacerte entender que tus ideas, que son muy diferentes a las nuestras, son unas ideas personales que no puedes defender, aunque el hecho de no tener pruebas donde fundarlas nunca ha sido un impedimento para que la gente crea en todo tipo de ideas y teorías, así que es muy posible que tú sigas creyendo en esas cosas, pero si quieres convencernos a los demás necesitarás algo más que suposiciones sobre lo que no es pero a lo mejor ocurrió.

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  2. yo lei los padres de la iglesia y me parecio lo riodiculo de ser protestante ellos lanzan esas acusaciones porque no tienenen historia ademas porque no pudieron rastraear un periodo de 1600 años de cristianos que pensaran igual que ellos ademas el catolicismo tiene mucha informacion historica y dogmatica que el protestantismo solo se basan en la sola escriptura algo nuevo ya que alguno de los padres de la iglesia rechasaban la sola fide y la sola escriptura ademas ellos no pueden ser un restuaricion del cristianismo porque no estuvieron al principio del cristianismo solo se creen porque inventaron una doctrina concocida sola escriptura algo nuevo cuando eso poco les sirvio se dividieron entre si en miles de sectas ademas si el protestantismo fuera una restuaricicion pensario como los padres de la iglesia de los primeros siglos pero ninguno piensa asi algunos niegan la trinidad el sabado y la eucaristia lo que hicieron fue una destruccion del cristianismo ellos se dividieron entre miles de sectas y se confundieron cuando ninguno tuvo contacto con los apostoles o con un padre de la iglesia prefieron confiar en la iglesia catolica porque ha estado en todo la historia del cristianismo ademas el protestantismo no ha estado solo piensa con el pensamiento de lutero ademas el catolicismo tiene mucha informacion historica y congruente que el protestantismo ademas ellos se basan en el odio y el rencor pero prefiero escoger entre las dos ramas del cristianismo el catolicismo porque tiene historia desde los siglo 1 hasta ahora y es mas confieble porque tienen mucha historia y tienen muchas rituales como los sacrmaentos y tiene un pensamiento muy avanzado que el protestatismo pues en la iglesia catolica hay una variedad del cristianismo amplio como el infienro la trinidad la eucaristia el purgatorio la misa la inmaculada concepcion de maria cosa que el protestaatimo no tiene el pensamiento muy primitivo del cristianismo pues es sola escriptura pues en la iglesia catolica es tradicion magisterio y biblia

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    • El protestantismo es una disidencia de la iglesia católica; no es necesario ser un erudito para entender que ser cristiano significa ser seguidor e imitador de Jesús, cuya doctrina está basada o fundamentada en el amor, para entenderlo habría que meditar en si las personas que pertenecen a la doctrina que yo defiendo tiene como base la humildad y la sencillez, y si realizan las siguientes acciones que Jesús el hijo de Dios dejo a sus seguidores, y están contemplados en los siguientes textos Bíblicos; Lucas 6: 46, donde el mismo Jesucristo cuestiona a quienes dicen ser sus seguidores, porque no siguen su ejemplo, porque no hacen las cosas que el mando que hicieran, Lucas 8: 1, dice que Jesús viajaba por diferentes ciudades predicando el mensaje de la buenas nuevas del reino de Dios, Lucas 10: 1 dice que envió a setenta de sus discípulos de dos en dos a realizar esta misma labor, y el apóstol pablo ratifica en Hechos de los apóstoles que lo hacía de casa en casa; sin embargo esta una labor que cualquiera puede hacer sino quien haya sido educado o enseñado tal como el mismo hijo de Dios fue enseñado antes de iniciar esta maravillosa labor tal como el mismo lo atestigua en el texto Bíblico de Juan 8: 28, de la misma manera los seres humanos que prediquen será porque fueron instruidos, y enviados así lo dicen los textos de Romanos 10: 13 al 15.

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      • Hola Oscar, totalmente de acuerdo. En esta página hablamos de historia y doctrinas, de cuál es la verdadera fe que predicó Jesús. Otro asunto diferente es si la gente que comparte esa fe realmente la pone en práctica o no. Como católico, creo que tener una fe pura y correcta sirve de poco si tu vida no la pone en práctica, como dijo Santiago, la fe sin obras es una fe muerta.

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    • Desconoces mucho acerca de la historia del cristianismo. Al parecer no has leido acerca de los incontables que fueron asesinados por la iglesia católica, por predicar lo mismo que los apostoles? fue tan agresivo su ataque que se centraron en quemarlos en las hogueras con todos sus libros para tratar de no dejar evidencia alguna de ello.
      Se sabe mas de Lutero ya que fue de una manera u otra ayudado por poderosos de la época a salvaguardar su vida y sus ideas.
      Ignoras que antes de la reforma hubieron muchos que quisieron “Reformar” pero no tuvieron tal fuerza contra el papado.
      La iglesia catolica en todo ese tiempo de la edad media tuvo en las sombras a los que verdaderamente practicaban el cristianismo primitivo. fue tal su ataque de impedir que se extendiera la verdad del evangelio, que el papa ordenó que se prohibiera la lectura de la palabra de Dios y ordenaba la muerte a quien osara en desobedecer.
      Simplemente debes saber que la iglesia católica como organización muy fuerte de la época suprimió a muchos y nos a querido contar una historia que nunca existió… por ello ves que catalogaron herejes y que fueron asesinados, yo les cambiaria el nombre de herejes por cristianos primitivos, quienes eran sus mayores enemigos y que solo comenzaron a salir de las sombras cuando Lutero revolucionó todo. en pocas palabras Lutero no inventó nada, simplemente fue el motor que motivó a muchos a salir del anonimato por temor a morir por Jesús y comenzar a proclamar las verdades del evangelio que nunca se dejó de predicar desde los tiempos de Jesús.

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    • Hola José, bueno a todo lo que comentas:
      “Hasta ahora y es mas confieble porque tienen mucha historia y tienen muchas rituales como los sacrmaentos y tiene un pensamiento muy avanzado que el protestatismo pues en la iglesia catolica hay una variedad del cristianismo amplio como el infienro la trinidad la eucaristia el purgatorio la misa la inmaculada concepcion de maria cosa que el protestaatimo no tiene el pensamiento muy primitivo del cristianismo pues es sola escriptura pues en la iglesia catolica es tradicion magisterio y biblia”.

      No se trata de historia, rituales o costumbres, se trata de Dios y honrar y dar gloria a Él con la verdad y está verdad está en la Biblia. Como esta escrito:Respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito:
      Este pueblo de labios me honra, Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres: los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber; y hacéis otras muchas cosas semejantes.
      Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición.
      Marcos 7:6-9

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      • Ronald, sin darte cuenta caes en la fácil trampa de pensar que la palabra “tradición” de esas citas se refiere a lo mismo que lo que los católicos llamamos la Tradición. En cualquier caso ahí Jesús se refiere a las tradiciones de los judíos de su época, que no tienen nada que ver con nosotros. Jesús no nos dio su Evangelio en un libro, en tal caso tal vez sí tuviera sentido la sola scriptura pero no, él, y después sus apóstoles, predicaron el Evangelio, que la Iglesia lo recibió de forma oral. Luego los apóstoles y evangelistas escribieron parte de esa fe, pero no toda. Por eso nuestra Iglesia, que estuvo ahí desde el principio, recibió todo el tesoro de la fe de Jesús, mientras que los protestantes, muchos siglos después, decidieron quedarse sólo con la parte escrita y rechazar todo lo demás. Una pena.

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  3. por esta y muchas razones es que el cristianismo y el judaismo son incompactibles
    pues dicen que los judios perseguian a jesus ,pero los nevim o profetas siempre enseñaron y mostraron algo a favor de los judios e israel porque a ninguna nacion del mundo se le prometio un mesias solo a israel si en el cristianismo preniceano o el paleocristianismo los judios no tuvieron nada que ver , yo nunca supe que los judios persiguieron supuestos cristianos pero si he sabido que muchos cristianos han perseguido judios, por ejemplo el catolicismo que tuvo el descaro de llamarle a eso santo oficio luego el cristiano adolfo hittler que los persiguió con una cruz distorcionada mejor conocida como swaastka entonces si jesus se opuso y violó todo lo que era judio torah, tanaj e hizo todo lo contrario que clase de judio era predicando una religion goyim o gentil

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    • Disculpa Carlos, en ningún momento ha sido nuestra intención atacar a los judíos, pero si estamos contando la historia tenemos que contarla tal como ocurrió. Me sorprende que no hayas nunca oído que los judíos persiguieron a los cristianos en sus inicios, pero es así, tampoco tiene nada de extraño, pues a los seguidores de Jesús les consideraron al principio una secta judía herética, y los herejes eran perseguidos. Por lo demás no es ningún secreto que Jesús era judío, y los apóstoles, y la mayoría de los primeros cristianos, y nosotros aceptamos el Antiguo Testamento judío como Palabra de Dios, y creemos que Israel era el pueblo elegido, pero con Jesús ese honor se abrió también a los gentiles, tal como anunciaron vuestros profetas, y así pudimos todos entrar también. En cuanto a los judíos, quienes reconocieron a Jesús como el Mesías prometido siguieron siendo parte del Pueblo Elegido, y quienes lo rechazaron quedaron fuera, pues con la nueva alianza la pertenencia al pueblo de Dios no venía por los genes, sino por la fe. Y al mismo tiempo entiendo perfectamente que tú no pienses lo mismo, por supuesto, sólo te explico nuestra visión de las cosas.

      Igual que es cierto que los judíos denunciaron a Jesús ante los romanos y pidieron su muerte, y que persiguieron a los primeros cristianos en su territorio, también es cierto que tiempo después, siendo ahora los cristianos mayoría, fueron los judíos los perseguidos. Tan lamentable lo uno como lo otro, e igual de cierto.

      Pero una cosa me resulta ofensiva y de nuevo no es más que otro desconocimiento de la historia. Lo que Hitler hizo con los judíos es atroz, pero decir que Hitler era cristiano y que su símbolo era una cruz distorsionada es sencillamente falso. Hitler fue educado como cristiano, pero siendo universitario ya había abandonado su fe y se había convertido al neopaganismo teutón. De hecho despreciaba profundamente al cristianismo, y muy especialmente al catolicismo porque decía que el cristianismo era una religión judía y el catolicismo estaba muy cerca del judaísmo. También Stalin fue criado como cristiano pero pronto se hizo ateo y se dedicó a asesinar sacerdotes y a perseguir a los cristianos.

      Si nos ponemos a repartir culpas creo que ningún colectivo está libre de ellas. Los cristianos tenemos mucho de qué avergonzarnos en cuanto al trato que hemos dado en el pasado a las minorías, pero igualmente tienen un sangriento historial los ateos, los comunistas, los americanos, los rusos, los musulmanes, los chinos, etc. etc. basta que un colectivo conquiste el poder para que reprima a quien es diferente. Y lamento decírtelo pero lo mismo ocurre con los judíos, que después de haber sido un pueblo sin tierra, a menudo perseguido y maltratado, masacrado por el nazismo… cuando por fin logra una tierra y el poder, no tarda ni dos días en hacer a los palestinos todo aquello que ellos mismos han sufrido antes en sus propias carnes. No creo que eso signifique que los judíos son una raza malvada, al menos no más que los demás, simplemente es la triste constatación de que el ser humano siempre tiende a usar el poder, cuando lo tiene, para aplastar al débil.

      Y por cierto, la esvástica no es una deformación de la cruz cristiana, es un símbolo usado desde tiempos ancestrales, muy común entre los griegos y también entre los índios. De hecho Hitler comienza a usarlo porque es un símbolo de la antigua religión del supuesto pueblo ário que dio origen a los alemanes. Un símbolo que tiene siete mil años de antigüedad.

      Todo eso como respuesta a tu comentario. En cuanto a los judíos en general, nada tengo que decir, sólo que ellos son nuestros hermanos mayores en la fe, como dijo Juan Pablo II, y gracias a ellos Dios nos dio la revelación y el Mesías. Los cristianos nos consideramos miembros espirituales del Pueblo de Israel bíblico, hijos de Abraham, si no por la carne sí por el espíritu, así que bien lejos del antisemitismo que a veces se dio en el pasado entre los cristianos, actualmente tenemos una visión bastante opuesta, al menos desde el punto de vista religioso. Tú consideras ambas religiones incompatibles, para mí el cristianismo es una fase más en el desarrollo del judaísmo, no una ruptura, sino una nueva alianza. Al fin y al cabo en Jesús se dan cumplimiento las profecías del Antiguo Testamento. No sé de donde sacas que Jesús se opuso a todo lo que era judío en la torah. Es una pena que no puedas verlo así, aunque entiendo perfectamente que lo rechaces. Tal vez si estudias a fondo el Reino de David y todas las profecías y promesas que Dios le hizo a David puedas entender que el Reino de Dios que predica Jesús es precisamente la realización de esas profecías, la reinstauración espiritual del reino de David.

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    • Carlos, complementando lo aportando por Christian, te comparto lo que un Judío nacido en Argentina, licenciado en Derecho y Doctor en Filosofía, Antropología y Psicología dice de Jesús. Te vas a sorprender y quizá tu opinión de que Jesús se opuso y violó todo lo que era judío, torah, tanaj se modifique.
      Supongo conoces algo de las posiciones de Rabí Hilel y Rabí Shamai y aunque contrapuestas en algunos aspectos, no creo que ningún judío simpatizante de uno u otro se atreviera o atreva a opinar del otro, lo mismo que tu de Jesús.

      SHALOM

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  4. por cierto NINGUN catolico se puede llamar cristiano porque no sigue a cristo, cristo no fue idolatra ni promovio la idolatria. Efe 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros; pues es don de Dios;
    Efe 2:9 no por obras, para que nadie se gloríe. 1Ti 2:5 Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre; Deu 5:8 No harás para ti escultura, ni imagen alguna de cosa que está arriba en el cielo, o abajo en la tierra, o en las aguas debajo de la tierra.
    Deu 5:9 No te inclinarás a ellas ni les servirás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, Éxo 20:4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
    Éxo 20:5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo, Jehová tu Dios, soy Dios celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, 1Ti 4:1 Pero el Espíritu dice expresamente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;
    1Ti 4:2 que con hipocresía hablarán mentiras; teniendo cauterizada su conciencia;
    1Ti 4:3 prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes que han conocido la verdad.

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    • Hola otra vez, ingente20. Si elegimos hacer un uso muy restrictivo del término “cristiano”, entonces solo merecerían ese calificativo los miembros de la Iglesia Católica, bien de la romana o de la ortodoxa, que somos los que hemos pertenecido a la Iglesia de Cristo desde que él la fundó hasta el día de hoy. La prohibición de adorar imágenes o cualquier otro tipo de ídolos sigue vigente, pues solo a Dios se puede adorar, pero la prohibición de hacer imágenes (una prohibición que fue matizada incluso en tiempos de Salomón), quedó sin vigor tras la encarnación de Cristo (en donde por primera vez Dios se hizo visible) al igual que otros muchos preceptos del Antiguo Testamento, incluido uno de los más importantes: la circuncisión.

      En cuanto a las advertencias que citas de la carta de Timoteo, es evidente que dichas advertencias no se refieren a la Iglesia Católica. Podrían tal vez, o tal vez no, referirse a las iglesias protestantes o derivadas. Como ves, en Timoteo Pablo habla de espíritus engañadores que harán que muchos apostaten de la fe, y que eso ocurrirá “en los postreros tiempos”. No sé si estamos ahora en los postreros tiempos o no, pues nadie sabe el día ni la hora, pero lo que sí sé es que la Iglesia Católica no ha aparecido precisamente en los tiempos postreros, sino que apareció con Jesús. Sin embargo sí que tenemos hoy en día otras iglesias de aparición más reciente y que han sido causa de que muchos cristianos abandonaran la Iglesia Católica para seguir nuevas doctrinas humanas que abandonaron la Tradición, y que por lo tanto podrían tratarse de esos engañadores que, según Pablo, aparecerán en los tiempos postreros.

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      • Muy buena la Explicacion de todo, hasta momento del concilio, por que no esplicas como Constantino se hizo como lo dicen “sumo pontifice” creo que es el Termino, o por lo que entiendo en la Jerarquia Catolica, algo parecido al Papa. Un hombre sin testimonio, sin haber sido perseguido, ni ser un estudicio de las Escrtura, No tenian mas derechos esos mismos martirer que “perseveraron en la Fe”, o como nombrar a alguien Obispo, si en algun momento nego su fe? cuando la misma palabra de Dios, escrita a Traves de la Mano de Pablo dice: 1 Timoteo 3:1-7

        1 Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. 2 Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; 3 no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; 4 que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad 5 (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); 6 no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. 7 También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.

        Aparte, si Pedro fue el Primer Papa, y el tenia Esposa y Familia, por que los siguientes les es negado el Casarse.?

        Creo que es tu recuento Historico hay algunos Vacios. Y en algo te Doy la Razon, “Si confienzas con tu boca que Jesuscristo es el Hijos de Dios y resucito de los Muertes, y le piedes al Espiritu santo que tome el control de tu Vida, y vives haciendo una realidad la Palabra de Dios en Ti”, claro que eres Cristiano, sin importar la Denominacion…. de lo Contario el que no Haga esto, sea la denominacion que sea, No puede llamarce cristiano, Por que este titulo solo le es conferido a aquellos que colocan su vida en Servidumbre a Cristo, no la denominacion que defendamos.

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      • Hola Luís, ya tenemos un artículo explicando lo que pides. Eso de que Constantino se autonombró obispo y ejerció de papa es una distorsión histórica y, en mi opinión, interesada, pues hay que conocer muy poco la historia o hay que ser muy retorcido para querer ver lo que algunos dicen ver. La explicación del asunto la puedes encontrar aquí:
        https://apologia21.wordpress.com/2013/04/20/la-iglesia-surgida-del-concilio-de-nicea-44/
        En cuanto a lo del celibato eclesiástico eso es un puro asunto de disciplina eclesial, o sea, normas de funcionamiento internas. Lo de casarse o no es un tema que no tiene nada que ver con la doctrina y que ha variado a lo largo del tiempo. Incluso hoy, los sacerdotes casados provenientes del protestantismo pueden hacerse sacerdotes católicos estando casados, y en las iglesias católicas de rito oriental también se les permite casarse. Si un día la Iglesia considera que por la razón que sea es mejor permitir el matrimonio, lo hará sin ningún impedimento, pero hoy por hoy se exige del sacerdote una entrega total y absoluta a su ministerio, que no podría lograr si tuviera una familia que mantener. El secreto de la confesión también está más seguro si no hay ninguna esposa curiosa que presione. Puras cuestiones prácticas.

        Si quieres más información sobre Constantino y Nicea puedes mirar nuestro índice de artículos sobre el tema que hay al final de este artículo: https://apologia21.wordpress.com/2012/11/24/fundo-constantino-la-iglesia-catolica/

        Y por último, sobre lo de que da igual qué denominación profeses, supongo que en “denominaciones” incluyes a la Iglesia Católica, así que me temo que no puedo estar de acuerdo contigo. No sé quién puede o no salvarse, y no deseo entrar en ello, pero desde luego que no es lo mismo estar dentro de la Iglesia de Jesús que fuera de ella.

        Probablemente seas de los que piensa que esa Iglesia de Jesús es un organismo espiritual formado por todos los cristianos, de cualquier denominación, por eso piensas que da igual qué doctrinas creas. En la Biblia, sin embargo, sí se da mucha importancia a profesar las doctrinas verdaderas, y se nos advierte contra los falsos profetas y engañadores que vendrán a falsificarla. El asunto de si la Iglesia de Jesús es una Iglesia física y visible, no solo espiritual, y qué iglesia en concreto es, lo tratamos en estos otros artículos, por si tienes curiosidad:
        https://apologia21.wordpress.com/2012/10/20/cual-es-la-verdadera-iglesia-de-jesus/

        Un saludo Luís

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  5. Disculpen pero jamas podria creer en una institucion y menos aun una ke tiene sangre y crimenes en sus manos…..solo creo en dios sin intermediarios y sin dinero de por medio, cristo jamas hubiese creado una iglesia llena de opulencia y corrupcion.

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    • Dices que: Cristo jamás hubiese creado una iglesia llena de opulencia y corrupción”, al afirmar esto; le estás diciendo a Jesús mentiroso, por que Èl mismo le dijo a la iglesia que acababa de fundar que èl estaría con ellos hasta el fin del mundo y que las puertas del mal NO prevalecería sobre ella…

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      • Efectivamente, el Pueblo de Dios, del pacto antiguo y del nuevo, siempre se caracterizó, como todos, por sus luces y sus sombras. La Iglesia somos más de mil millones de cristianos católicos, la opulencia y corrupción que menciona Anónimo es cosa de unos cuantos, si cree que la Iglesia son solo la cumbre de la jerarquía es que no entiende qué es la Iglesia. Nuestro artículo sobre la Iglesia y el pecado refuta, con argumentos bíblicos, esa idea de que “cristo jamas hubiese creado una iglesia llena de opulencia y corrupcion”. https://apologia21.wordpress.com/2015/12/03/la-iglesia-pecadora/

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  6. Bastante curiosidad me surge a partir de los conceptos “relativista” y “absolutista”, el papel que Teodosio, por cierto emperador, tuvo al “aceptar la verdad” en el tema religioso y declarar el cristianismo como la religión oficial del imperio. Tal vez es muy simple mi planteamiento y más simple el hecho de que la Unidad de los cristianos, con base a mucho de lo aquí expuesto, pareciera pasar irremediablemente porque todas las denominaciones se “conviertan” al catolicismo, no importa como algunas iglesias de rito oriental o algunos anglicanos, o que decir al interior mismo de la iglesia, ¿cuál es la verdadera, verdad?, ¿la del opus dei, la de los legionarios de xto, la de los quicos, las CEB’s en latinoamérica, la teología especulativa, la teología narativa, etc?. Tal vez por lo corto del espacio, pareciera que estoy mezclando la gimnasia con la magnesia como decimos en México, pero sólo un ejemplo concreto, ¿dónde está la verdad en el caso José Antonio Pagola?, ¿en el consejo episcopal español o en la congregación vaticana sobre la fe?
    UN ABRAZO EN XTO.

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    • Hay que hacer una gran diferencia en el hecho de que Teodosio aceptara la Verdad (algo positivo) y en el hecho de que impusiera esa verdad a todo el mundo (algo muy negativo por muchas razones). La libertad de conciencia es un derecho y un valor humano fundamental, y hay que defenderla siempre. Eso no impide que la Verdad sea una, aunque opiniones haya miles. Por ejemplo si Dios es Trino y esa es la verdad, hay que respetar a quien opine lo contrario, pero eso no relativiza la verdad de la Trinidad, que seguiría siendo la Verdad aunque todo el mundo opinase de otro modo. Y si Dios no es Trino entonces la Verdad es que no lo es y yo estaría en el error, por mucho que me empeñara en no admitirlo. Una cosa es decir que a lo mejor yo, o tú, o Fulanito de Tal tiene razón o está equivocado y otra cosa es decir que no hay una Verdad, que la verdad es relativa o personal (que tanto da) y que por tanto yo tengo mi verdad, tú tienes la tuya y Fulanito la suya y todas son válidas.

      Las opiniones diferentes pueden ser respetables (si no hacen mal a nadie, incluido a quien las mantiene) y puede que no nos pongamos de acuerdo en cuál es exactamente la Verdad, pero ciertamente la Verdad es una, la conozcamos o no. Por eso un auténtico camino espiritual debe tener como objetivo descubrir esa Verdad, o al menos acercarse tanto como sea posible a ella; no podemos simplemente construir nuestro propio sistema de creencias y quedarnos satisfechos porque hemos diseñado “nuestra verdad” y con ella nos manejamos bien. Nosotros mismos, estudiando e investigando, hemos tenido que modificar (a veces bastante) nuestra visión de la Verdad al descubrir que las cosas no eran siempre como creíamos, y eso es bueno e inevitable, porque alcanzar la Verdad es un objetivo que nunca se completa. Yo, personalmente, he buscado la Verdad dentro y fuera del catolicismo, dentro y fuera del cristianismo, y si ahora defiendo la ortodoxia católica es porque mi búsqueda me ha llevado hasta aquí, como a tantos otros. No porque nunca haya dudado de nada de lo que me contaron de pequeño sino porque después de mucho caminar, mi corazón y mi cabeza me han conducido hasta aquí y por fin pienso y siento que he encontrado esa Verdad que durante años he buscado con tanto afán, y por eso quiero compartirla.

      Pero al fin, como cristiano católico, creo que Jesús fundó una Iglesia, y que la Iglesia Católica es esa Iglesia que Jesús fundó, y creo que prometió no abandonarnos, y que envió al Espíritu Santo para que el error no triunfara en ella. Por eso cuando mi opinión no coincide con la de la Iglesia sé que algo falla. Y como soy incapaz de aceptar algo simplemente porque sí, porque me lo dicen, investigo e investigo y razono hasta quedar satisfecho, y cuando llego al fondo de la cuestión termino aceptando que la Iglesia tenía razón y yo estaba equivocado, al menos hasta ahora ha ocurrido así. Y aún hay algunos temas que no me cuadran, pero tengo fe en que cuando llegue su turno y los investigue más a fondo me ocurrirá lo mismo, que tendré que acabar dando la razón a lo que la Iglesia ha defendido durante todos estos siglos.

      Pero cuando hablo de la doctrina de la Iglesia y su infalibilidad me refiero a las verdades esenciales, lo que llamaríamos credos y dogmas. Ese núcleo duro doctrinal (cosas como que Dios es Trino, María es madre de Dios, Jesús está presente en la eucaristía, etc, etc,) es para un católico la Verdad, y no aceptar esas verdades supone no ser católico, sino otra cosa. Otra cosa probablemente respetable, pero otra cosa. Pero dentro de aceptar esa base doctrinal heredada por la Tradición (Biblia incluida) hay luego mucho margen para la divergencia y la disparidad de opiniones. Por ejemplo, se puede discrepar sobre si los curas pueden o no casarse, incluso sobre si las mujeres pueden o no ser sacerdotes, o sobre si los anticonceptivos deberían o no permitirse, o sobre si el aborto es o no aceptable en caso de que la vida de la madre peligre… discrepar en esos temas y en otros miles no supone salirse de la ortodoxia, aunque en un momento dado la opinión “oficial” de la Iglesia pueda ser esta o la otra. Pero una opinión oficial no es un dogma de fe, son cosas distintas, aunque eso daría argumento para escribir páginas y páginas y no es este el lugar para hacerlo.

      El caso que mencionas de Antonio Pagola es un caso complicado y solo lo conozco de oidas porque no he leído nada suyo, pero por lo que yo sé sus libros sobre Jesús tienen algunos errores doctrinales (e incluso históricos) graves, como es el hecho de negar que la muerte de Jesús tuviera un fin redentor. En tal caso estaría expresando una creencia que queda fuera no solo del catolicismo sino del cristianismo en general, lo cual me hace pensar ¿cómo consiguió al principio el imprimatur del obispo de San Sebastián (o Bilbao o algo así)? Probablemente mi información no sea del todo correcta y el tema es que trata la muerte de Jesús de forma ambigua o que silencia su significado, con lo cual un obispo puede decidir que no hay nada contra la doctrina allí, y al mismo tiempo la Santa Sede pensar que sí (porque uno se fija en la letra y el otro en el espíritu de la letra, que a la hora de la verdad es lo que más cuenta), y no debe haber herejías explícitas porque al fin y al cabo le han permitido seguir publicando esos libros, aunque negándole el imprimatur oficial. En fin, que cuando defiendo la unidad doctrinal no quiero decir que todos los cristianos tengamos que creer exactamente lo mismo en todo, sino que tenemos que aceptar la base doctrinal recibida y custodiada por la Iglesia, aunque hay mucho margen para opinar en otros temas.

      Y en cuanto a la reunificación de los cristianos, ya te comenté algo al respecto en otro comentario. Creo que católicos y ortodoxos pueden y deben reunificarse porque las pocas divergencias doctrinales que hay son en su mayoría interpretaciones de matices en los que en realidad se habla de lo mismo pero con lenguaje diferente, y esos asuntos podrían aclararse y resolverse en un nuevo concilio ecuménico común igual que se hizo en los primeros siglos.

      Con los anglicanos el tema es distino, la Iglesia Anglicana está muy dividida entre la High Church, bastante católica de por sí pero intensamente recatolizada durante el siglo XX, y la Low Church, de tendencias protestantes y con inclinaciones cada vez más evangélicas en las últimas décadas. Lo más probable es que el difícil equilibrio en el que ahora se mueven termine en una ruptura, y ya de hecho muchas congregaciones (no solo individuos) se están uniendo a la Iglesia Católica mientras que muchas otras están cooperando tanto con los evangélicos que es difícil saber en qué se diferencian. Y sobre los protestantes, como te dije ya una vez, pues es algo que solo Dios sabrá qué hacer al respecto. Tal vez Dios planea que algún día el protestantismo se irá extinguiendo o tal vez está en los planes de Dios que parte de su rebaño se encuentre en un error parcial, porque así la gente tendrá que luchar por encontrar la Verdad y elegir, en lugar de simplemente pensar que lo que hay es lo que hay y por tanto no necesita esforzarse por discernir. Por el mismo motivo creo que es bueno que una parte de la gente sea atea, porque así obliga al individuo a elegir y hacer suyas las creencias en lugar de simplemente darlas por sentado, como ocurría antes.

      Está claro que los católicos y los protestantes solo pueden dialogar para conocerse mejor y entenderse mejor y podemos aspirara a estrechar lazos, sentirnos hermanos en Cristo y trabajar juntos, pero de ninguna manera podemos hacer una negociación en la que nosotros cedamos parte de nuestra doctrina, ellos cedan parte de la suya y así podamos acordar una doctrina común. Eso es como si los científicos evolucionistas se sientan a dialogar con quienes defienden que venimos de Adán y Eva y llegan a un acuerdo común, y tanto científicos como evangélicos deciden que Dios creó a dos protosimios llamados Adán y Eva, los cuales evolucionaron hasta dar lugar al homo sapiens sapiens actual. Sería absurdo, porque quien cree tener la verdad no puede negociar con ella. Pero cuando el que cree conocer la verdad intenta imponerla a los demás por la fuerza, o desprecia a quien no la acepta, entonces la Verdad seguirá siendo verdadera, pero el que la defiende se hace totalmente indigno de ella. Uno puede ser tolerante con los demás y al mismo tiempo creer que tiene la Verdad, y defenderla, pero como dijo hace unos años el nuevo papa, el creyente siempre debe dejar un hueco en su corazón a la duda, porque eso nos ayuda a ser humildes, tolerantes, y a no dejar de buscar la Verdad, y al mismo tiempo estar siempre actualizando la Verdad (que no modificándola) para adaptarla al continuo cambio de nuestra vida y nuestra sociedad (libro de sus diálogos con el rabino de Buenos Aires).

      No sé si me habré explicado con claridad, pero resumiendo, creo que tanto en el plano físico como en el espiritual la Verdad existe, es una, y eso es incompatible con el relativismo actual, aunque es perfectamene compatible con la tolerancia y, al mismo tiempo, la defensa respetuosa de aquello en lo que uno cree.

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      • Estimado Christian:
        Respeto tú punto de vista, pero no puedo estar de acuerdo al 100% como ya te lo había expresado. Sin ánimo de polemizar e intentando ser breve, lo cual en ocasiones es complicado, trataré de externar mi postura:
        1) De acuerdo contigo en que la verdad es la verdad, lo complicado es suponerse poseedor de esa verdad. No tuve el gusto de conocer a Teodosio para que me platicara cual fue su real intención cuando declaró el cristianismo la religión oficial del imperio. Lo cierto es que esa acción produjo “conversiones” en masa, con las consecuencias negativas correspondientes, toda vez que ahora declararse no cristiano podía acarrear problemas con el imperio. Los especialistas manifiestan que esa medida obedeció a una búsquedad de estabilidad político-social en el imperio y de paso también estabilidad religiosa, la cual, por lo dicho antes, trajo otras consecuencias.
        2) Dice San Juan “a Dios nadie lo ha visto jamás, el que lo ha revelado es el Hijo único, que está en el seno del Padre” Jn 1, 18. La revelación pues, está contenida en la Biblia, pero los hechos y dichos de Jesús, principalmente en los evangelios y estos nos muestran el gran proyecto renovador de Jesús, lo que él llamó EL REINO. Las complicaciones teológicas las ponemos nosotros y vuelvo a decir que nos llevan a suponer que somos poseedores de la verdad. Lo interesante es que el Espíritu sopla donde quiere, y no sólo donde nosotros queremos o suponemos.
        3) El seguimiento de Jesús debe por tanto, desde mi humilde opinión, llevarnos a la acción al estilo de Jesús y con un marco tan claro como lo planteado en el capítulo 25 de Mateo.
        4) Los católicos fuimos los primeros en romper esos credos que mencionas, al introducir unilateralmente el “filioque”, lo cual justificamos, pero no consensuamos. Ya desde el inicio, las escuelas teológicas de Antioquía y Alejandría tenían desacuerdos en algunos temas y me parece que ello coadyuvo a tener la visión que ahora tenemos. Prueba de ello es que en la Patrística contamos con personas de ambas escuelas.
        5) Interpreto que tu punto de vista respecto a la Unidad de los Cristianos es que no se dará, salvo con la Iglesia Ortodoxa, quiera Dios que no sea así, ya que vuelvo a repetir, de esa forma no podemos ser testimonio de lo que Jesús pidió, “que todos sean uno, como tú Padre, estás en mi y yo en ti, para que el mundo crea que tú me has enviado” Jn 17, 21.
        6) Respecto a Pagola, te comparto un vínculo con comentarios respecto al dictamen final de la Congregación Vaticana para la Docrina de la Fe:
        http://www.periodistadigital.com/religion/espana/2013/03/08/jose-antonio-pagola-la-congregacion-reconoce-que-mi-libro-no-contiene-ninguna-proposicion-contraria-a-la-fe-iglesia-religion-muller-jesus.shtml
        7) No has dado una opinión respecto a las diferentes corrientes al interior de la propia Iglesia Católica.
        SALUDOS en XTO

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    • En gran parte estoy de acuerdo con lo que dices, y desde luego sobre Teodosio he dicho lo mismo que tú, que su decisión de convertir al cristianismo en religión oficial pudo tal vez ser buena para el imperio, pero ciertamente fue muy mala para el cristianismo.

      Sobre lo de Pagola vuelvo a decirte que no me atrevo a hacer un análisis del asunto porque no he leídos sus libros, pero en cualquier caso cuando hiciste al principio la pregunta de que quién tiene la verdad, la conferencia espiscopal española o la congregación vaticana sobre la fe, te estás refiriendo a un tipo de “verdad” diferente a la “Verdad” de la que yo hablaba como realidad indiscutible. Entraría más bien en el marco de lo que yo, con cierta libertad personal, he calificado como “Verdad” frente a “opinión”. En el artículo que me adjuntas el mismo Pagolo afirma que la Santa Sede no ha encontrado en sus libros nada que vaya en contra de la doctrina, pero como te dije antes, lo que no les ha gustado es “el espíritu” que sus historias transmiten. En realidad, con lo que sé y con lo que tú me aportas, no veo ninguna contradicción entre la postura de la conferencia episcopal española y la de la Santa Sede, más bien una sintonía.

      Sobre la unión de los cristianos no es exactamente que yo crea que no es posible, simplemente que creo (y lo digo en varios artículos) que no se me ocurre cómo se podría conseguir… pero siempre añado que para Dios no hay nada imposible y si lo desea Él sí puede lograrlo, Él sabrá con qué medios si es que eso es lo que realmente quiere, y si mal no recuerdo, la cita que ahí recuerdas es precisamente la cita con la que se cierra el último artículo sobre la serie constantiniana, en donde se hace el mismo razonamiento que aquí expones. Lo que no se puede hacer, con nuestros medios humanos, es dialogar con otras iglesias negociando creencias. Pero sí podemos ser grupos con creencias diferentes y al mismo tiempo estar juntos en un mismo “bloque” religioso que trabaje con los mismos objetivos para el mismo Reino, del mismo modo que Franciscanos y Benedictinos o incluso el Opus Dei tienen formas diferentes de ver el Evangelio y eso no impide que sean todos corrientes de una misma Iglesia que no puede ni debe ser uniforme, aunque sí en lo doctrinal. También suníes y chiítas son maneras muy diferentes de entender el Islam (tal vez más diferentes que catolicismo y protestantismo) y sin embargo durante la mayor parte de la historia (no ahora) han sido todos musulmanes y miembros de la misma Uma, no dos religiones distintas compitiendo entre sí. Eso nos muestra que es posible tener interpretaciones diferentes y aún así trabajar juntos para un mismo fin.

      Tu alusión a que la revelación está contenida en la Biblia es cierta (según mis creencias, claro), pero no podemos olvidar que “no solo” está contenida en la Biblia, porque mucho de lo que hizo y dijo Jesús quedó en la memoria y en las predicaciones de los apóstoles y de muchos otros de sus discípulos y fueron transmitidas oralmente, pues tal como dijo San Juan, si tuviésemos que escribir todo lo que Jesús dijo e hizo no habría libros suficientes para escribirlo, lo que no significa que lo callaran (en tu afirmación no se niega la Tradición, aunque tampoco se afirma, pero añado el comentario por aclarar las cosas), por eso quien niega la Tradición (la del principio, no la de siglos más recientes, diferencia que el propio papa actual admite) está negando parte del Evangelio de Jesús.

      También yo creo que el Espíritu sopla donde quiere y cuando quiere, y por eso la Iglesia admite que también en otras Iglesias, incluidas las evangélicas, el Espíritu puede actuar, por eso los movimientos carismáticos que se iniciaron entre los evangélicos lograron ser acogidos dentro del mismísimo seno de la Iglesia Católica y aceptados sin ningún recelo. Recuerdo una entrevista que un periodista hizo a uno de los líderes de los movimientos carismáticos en España, le preguntaron que cómo podía la Iglesia Católica admitir las ideas carismáticas si eran ideas que habían surgido en iglesias evangélicas, y la respuesta de ella (tiro de memoria): a nosotros también nos sorprende por qué el Espíritu Santo decidió iniciar esta renovación empezando fuera de la Iglesia, pero el Espíritu sopla donde quiere y como quiere, y la Biblia también está llena de ejemplos de cómo Dios a veces actúa sobre su Pueblo desde fuera de su Pueblo e incluso hizo profetizar a enemigos de Israel cuando ese era su deseo.

      Sin embargo ese periodista también entrevistó a uno de los líderes de una iglesia evangélica sobre el mismo tema, y él afirmó que los movimientos carismáticos católicos no son auténticos y son solo un engaño de Satanás para hacer creer que los católicos también pueden entrar en contacto con el Espíritu Santo, lo cual, según él (y según los evangélicos en general), es “obviamente” imposible.

      Conozco a los evangélicos, y no diría yo que demasiado mal, por eso me parece que el diálogo ecuménico entre católicos y evangélicos hoy por hoy no es posible por medios humanos, pero al igual que tú, deseo, y confío, que Dios tenga planes de reunificación total, por los medios que Él considere oportunos, aunque también sería posible plantearse dónde están los límites de la Iglesia de Jesús, por ejemplo ¿se pueden considerar cristianos a los mormones? parece claro que no, así que una reunificación de todos los cristianos en una sola Iglesia no tiene por qué incluir a los mormones, que aunque se autodenominen “cristianos” y usen la Biblia también usan su propio libro (así como los bajais también tienen la Biblia como libro sagrado pero también tienen otros libros y ni ellos ni nadie les consideran cristianos).

      Por lo tanto, si creemos que tarde o temprano Jesús reunificará a todos los cristianos en una sola Iglesia (yo personalmente así lo creo), puede que la sorpresa sea comprobar cuáles son, según Jesús, los grupos que verdaderamente pueden considerarse cristianos y cuáles no, aunque ellos así quieran autodenominarse. Pero ciertamente no seré yo quien me ponga a decidir qué grupos son verdaderamente cristianos y quienes no, primero porque no soy yo quién para juzgar esa cuestión, y segundo porque aunque quisiera hacerlo, francamente no tengo claros dónde están los límites. ¿Son los metodistas verdaderamente cristianos? ¿Lo son los evangélicos? Supongo que sí, incluso yo creo que sí (aunque con ciertas variedades evangélicas tengo serias dudas?, pero no me atrevería a asegurarlo con total certeza. En cuanto a los paraprotestantes mi opinión es que no son cristianos, por mucho que ellos se empeñen en decir que son los verdaderos cristianos y nadie más.

      Sin embargo con la Iglesia Ortodoxa sí tengo la certeza de que sí lo son, porque somos ramas de un mismo tronco. Es por eso que en cuanto a los protestantes no me atrevo a afirmar si algún día estarán con nosotros en una única Iglesia o no, y menos aún opinar sobre cómo podría o no lograrse, pero en cuanto a los ortodoxos tengo el convencimiento de que algún día (probablemente pronto) volveremos a ser uno, porque así lo quiso y lo profetizó Jesús. Pero todo esto es mi opinión, no considero que sea la Verdad, ni siquiera “mi verdad”, tan solo mi opinión que es más bien un amasijo de posibilidades, no de certezas ni siquiera para mí mismo (salvo por la certeza de que algún día todos los cristianos, los que verdaderamente sean cristianos según Dios, estaremos reunidos en una sola Iglesia).

      Sobre el tema del “filoque” me parece que fue una metedura de pata de la Iglesia Occidental, pero no una herejía. De hecho la Iglesia Católica usa la palabra “filoque” (“y del Hijo”) en la versión latina del credo niceo-constantinopolitano pero no lo usa en la versión griega, lo que apoya su explicación (nuestra explicación) de que esa palabra se introdujo en la versión latina para clarificar el verbo “proceder” que en griego tiene matices que resultaban ambiguos al traducirlo al latín. Algunos teólogos ortodoxos modernos admiten la explicación católica y dicen que, efectivamente, esa palabra sirve en latín (y en las traducciones católicas a las lenguas modernas) para clarificar, pero que no supone una innovación o desviación doctrinal. Ese punto lo tenemos explicado a fondo en algún artículo que, lo siento, no recuerdo, y ni siquiera recuerdo si es uno de los publicados o de los que aún están sin publicar. Lo que sí está claro es que la ruptura entre ambas iglesias fue un asunto principalmente político, más que religioso, y que la controversia del filoque surgió con toda su fuerza no en el momento en que Occidente tradujo el credo al latín, sino siglos después, cuando las tensiones entre los patriarcados de Roma y Constantinopla comenzaron a subir de tono hasta provocar la ruptura. Pero tienes razón, que eso lo justificamos pero no lo consensuamos, y ese fue un error (por eso lo califiqué antes de “metedura de pata”), pero pensar que si no hubiésemos cometido ese error no se habría producido la ruptura no es correcto, en mi opinión. Si no hubieran tenido esa excusa tenían muchas otras para usar, la cuestión es que la posición del Patriarca de Occidente por encima de todos los patriarcas (como claramente se refrenda en los primeros concilios, incluida Nicea) se convirtió en algo políticamente insostenible cuando Roma ya era una pequeña ciudad provinciana capital de un pequeño reino sin importancia y Constantinopla (cuyo patriarcado fue creado por decisión política, no religiosa) era la capital del más grande y glorioso imperio de la época. La Iglesia Ortodoxa estaba muy sujeta al poder, y los emperadores bizantinos no podían permitir tener al príncipe de la Iglesia fuera de sus fronteras y tan lejos de su esfera de influencia. Cada vez que los ortodoxos se han acercado o alejado de los católicos (o incluso reunificado y vuelto a romper) ha sido por decisiones de un emperador que empujaba desde atrás (incluso bajo dominio otomano el poder tenía un fuerte control sobre la Iglesia en muchos aspectos, incluido el nombramiento de patriarcas). Afortunadamente parece que esa unión entre poder e Iglesia se está disolviendo también entre los ortodoxos y al final podremos dialogar como hermanos desde la fe, sin que la política siga interfiriendo.

      En cuanto a otros temas que tocas:

      “las complicaciones teológicas las ponemos nosotros”. Cierto, pero es inevitable, la teología es un intento de comprender la Verdad y razonarla, y no siempre es fácil hacerlo. Para gente muy cerebral como yo, sería imposible aceptar una fe sin razonarla y entenderla, aunque evidentemente hay mucha gente que no necesita ningún razonamiento para creer, cada uno es como es. Y más se complica aún cuando otras iglesias contraponen otras teologías con razonamientos diferentes y entonces tu propia teología tiene que dar respuesta no solo a tus creencias, sino a las creencias divergentes de los demás. La misma apologética (como la que nosotros hacemos) sería una tarea formidable incluso si nos pudiéramos limitar a explicar nuestra fe, pero se convierte en titánica cuando además de explicar nuestra fe tenemos que defender nuestras creencias ante los miles de diferentes creencias de las miles de otras “iglesias” que tienen sus propias teología. Cualquier creencia católica es discutida por al menos una de esas “iglesias”, hasta cosas tan básicas como la afirmación de que “Jesús es bueno” (varios días estuve intercambiando comentarios con miembros de una extraña “iglesia” filipina cuyo nombre no recuerdo que afirma ser la única que realmente comprende bien la Biblia, e intentan demostrar, a golpe de citas bíblicas, que Jesús es en realidad Satanás, venido a la tierra a traer la destrucción y el odio). Así que sí, si quieres convencer a alguien de que las complicaciones teológicas las ponemos los seres humanos no has encontrado a nadie mejor para decírselo, estoy totalmente de acuerdo. Ojalá no hubiera ninguna necesidad de hacer teología ni apologética.

      Mi opinión sobre las corrientes dentro de la propia Iglesia Católica es que es bueno que haya corrientes distintas (más o menos ya he comentado el tema indirectamente). Lo que tenemos todos es que compartir la misma doctrina y la misma base, pero es bueno que haya corrientes diferentes que pongan su énfasis en cosas diferentes y que intenten construir el Reino desde perspectivas diferentes, siempre que el fin sea el mismo. Por ejemplo, sobre la controvertida teología de la liberación, me parece que en gran parte ofrece una visión valiente y admirable, pero enfatiza excesivamente la dimensión mundana y política del Reino. Jesús dijo que “mi Reino no es de este mundo” y eso tampoco podemos olvidarlo, pero cierto es que aunque el Reino no es de este mundo sí que comienza en este mundo y por eso nuestra misión es transformarlo. Se puede opinar sobre si ese énfasis en la mundanidad del Reino es mejor o peor, pero ciertamente enriquece a la Iglesia, sobre todo en una época en la que se había pasado en exceso (en mi opinión) al otro extremo de pensar en el Reino excesivamente como algo del Más Allá. Pero lo que no es admisible, y por eso la teología de la liberación terminó siendo condenada, es que de ninguna manera, ni mucho ni poco, se justifique la violencia con el evangelio en la mano. Un sacerdote guerrillero es un oximorón del mismo tamaño que decir un santo pervertido, sencillamente son conceptos incompatibles. Jesús vivió en una época mucho más conflictiva que la que se pueda haber dado o dar ahora en Sudamérica, su tierra estaba invadida, su pueblo oprimido, explotado y tratado con una brutalidad muchísimo mayor que la de los peores regímenes dictatoriales hispanoamericanos, y sin embargo Jesús dejó bien claro que la respuesta no era la violencia sino la paz, el poner la otra mejilla, lo que no significa someterse y claudicar, sino luchar por lograr la justicia y la paz desde el amor y la denuncia, no desde la violencia. Usar la violencia en nombre de Jesús es renovar el enorme error que se cometió con las cruzadas. Deberíamos ser más capaces de aprender de la historia. Bueno, y he hablado mucho de la teología de la liberación, pero lo dicho ahí vale para todas las otras corrientes que pueda haber dentro del seno de la Iglesia, en mi opinión son enriquecedoras siempre que no crucen la línea roja de respetar la doctrina y el Evangelio. No tenemos por qué tener todos la misma visión y el mismo concepto de las cosas. Tampoco Pablo y Pedro tenían siempre la misma visión ni evangelizaban con el mismo estilo, pero ambos desarrollaron la misma Iglesia, y cuando tuvieron discrepancias serias dialogaron y las resolvieron. No hay nada nuevo ahora que no haya habido antes en los 2000 años que llevamos de cristianismo. A veces sería conveniente mirar al pasado para comprender mejor el presente y buscar también allí la inspiración para resolver problemas y tensiones del presente. Solo el que aprende de sus errores adquiere sabiduría, y la Iglesia tiene un rico pasado de experiencias y de errores, así que tiene también un enorme margen para ser sabia. Sepamos aprovecharlo.

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      • Lo dicho, intentar ser breve se complica en ocasiones. Me parece que algunas de tus opiniones, seguramente que sin ser tu intención, reflejan más que a YHWH, al Padre, a la Trinidad o como se le quiera llamar, a algún dios griego en el olimpo observando a la humanidad y decidiendo intervenir cuándo lo considere conveniente, “él sabe por qué hace las cosas” es una frase que regularmente esconde falta de compromiso en el seguimiento de Jesús o ante la duda es mejor responsabilizar a alguien. Eso mismo nos lleva a terrenos filosóficos complicados como resolver el dilema de Epicuro, lo cual no es sencillo. Al igual que tú, a veces envidio a las personas sencillas que no requieren razonar su fe, pero siempre recuerdo a los Gnósticos y hago esfuerzos por no olvidar el pasaje aquel de “te doy gracias Padre porque has revelado esto a los sencillos”.
        Menuda sorpresa, ¿no lo has pensado alguna vez?, que Jesús viniera y estuviera en desacuerdo con el modo de seguirlo de los Católicos, o al menos de algunos, aunque siempre habrá la salida del contraste como el de Inocencio III con el ahora tan mencionado Francisco de Asís.
        En ese mismo sentido, ante tus comentarios sobre la Teología de la Liberación, lo que te puedo comentar es que parte del rechazo consiste en calificarla con base a algunos presbíteros que tomaron las armas y a la adopción del método marxista del análisis de la realidad. Sin embargo te puedo decir que no se opina lo mismo ante lo acontecido en México con el movimiento Cristero, igualmente en nuestro movimiento de Independencia, hubo presbíteros que tomaron la opción de las armas y son tratados con menos dureza que aquellos. Para mi es claro que Jesús no rechazó a nadie, pero su caminar fue desde una opción específica y no fue desde los palacios o los lugares de los poderosos de su tiempo, antes bien, ellos lo asesinaron. A pesar de no rechazar a nadie, basta leer el capítulo 23 de Mateo y paralelos para darnos cuenta de lo que en ese caso significó poner la otra mejilla. Si violencia es intentar dar voz a los sin voz, apoyar solidariamente a los marginados y empobrecidos del sistema, pues entonces la Teología de la Liberación si es violenta, yo diría como el mismo Jesús. Violencia es que más del 50% de los menores de 18 años en México (21.4 millones) vivan en la pobreza, eso también debería ser un escándalo, cuando los 15 personajes más ricos del país tienen una fortuna combinada de 148 mil millones de dólares, es decir, durante 100 años, cada hora de esos años, se podría disponer de casi 170 mil dólares, cada hora. Lo peor es que esto sucede en un país que se dice cristiano y mayoritariamente católico (96.3 millones en 2010, 84.9% de la población).
        Para no hablar de muchos, te sugiero investigar sobre Mons. Raúl Vera, obispo en funciones de Saltillo, Mex., otro violento al lado de los pobres.
        El Reino, el ágape y la koinonia no se alcanzaran solamente con debates o exposición de ideas u opiniones, y como dijo Santiago “la fe sin obras está muerta”.
        UN ABRAZO EN XTO

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    • [Nota: edito este comentario para añadir esta nota porque tras releerlo creo que es fácil interpretar como que en realidad no he entendido nada de lo que has dicho y me dedico a atacar tus ideas. Cuando lo leas intenta tener claro que lo que hago no es atacar tus ideas, sino matizar y defender las mías. No insinúo que tú piensas lo contrario, aunque en algún punto no estemos de acuerdo, sino más bien intento explicar que mis ideas son casi siempre similares a las tuyas. Pero la vehemencia a veces me traiciona, qué le vamos a hacer]

      Pues qué quieres que te diga, que estoy de acuerdo en todo lo que has dicho, con la única excepción de eso que dices de que mi visión de Dios se parece más a la de un dios griego que al Yahvé bíblico. Desde luego mi visión de Dios no es la de un dios que cada mañana se sienta a decidir si lanza un rayo por aquí o hace que se muera una oveja por allá, pero tanto judíos como cristianos (católicos incluidos) creemos en un Dios que sí interviene en la historia cuando lo cree conveniente, si no la Biblia no tendría sentido, pues es el relato de cómo Dios interviene en la historia de la humanidad.

      El refrán de “a Dios rogando y con el mazo dando”, o el cristiano lema de “ora et labora” de San Benito, enfatizan la idea de que, como dijo San Agustín, hay que rezar como si todo dependiera de Dios pero actuar como si todo dependiera de ti. Cuando digo que “él sabe cómo hacer las cosas” no lo digo en el sentido de que nosotros tengamos que desentendernos de ellas, sino que lo he dicho en un contexto en el que el esfuerzo humano me parece totalmente insuficiente para conseguir el objetivo y entonces siempre queda la esperanza de que Dios decida tomar el asunto en sus manos y hacerlo a través de los hombres pero con su inspiración detrás (o decida no hacerlo). Me gusta debatir (ojalá tuviera más tiempo) pero me parece un poco fuerte que a uno de los autores de una página de apología cristiana le digas que su visión de Dios se parece más bien a la de un dios griego, es como descalificar de un golpe toda la apología que aquí hacemos, aunque por supuesto tienes derecho a pensarlo y expresarlo. No es que me haya ofendido el comentario, pero ciertamente me parece tremendo.

      En lo que comentas sobre la teología de la liberación (y cristeros) estoy también de acuerdo con lo que tú dices, no con lo que tú crees que yo digo. Pienso que esa teología ha traido mucho bien a la Iglesia (ya comenté que sirvió de contrapeso para una Iglesia que se había inclinado demasiado en sentido contrario) y es cierto que la justificación y el uso de la violencia no ha sido compartido por todos los que apoyaban esa teología. Lo que he dicho es que esos que sí lo han hecho han logrado descalificarla (igual que quienes matan en nombre de Alá están descalificando al Islam). Cuando he hablado de violencia me he referido a la violencia, sin metáforas, lo que es golpear, torturar, asesinar… eso es violencia. Si tú quieres usar la palabra “violencia” en sentido metafórico pues también podemos hacerlo, pero no contrapongas tu violencia metafórica a mi violencia real porque entonces no nos entenderemos. Cuando tú dices que violencia es también dejar que la gente pase hambre yo estoy de acuerdo contigo, y si alguna corriente ideológica (religiosa o no) lucha de forma pacífica contra esa clase de violencia a mí me parece estupendo. Luchar contra el hambre y la injusticia no es solo algo admisible, sino algo que un cristiano no puede eludir, y hay que luchar con valentía y decisión, y no solo dialogando y rezando, aunque también. En concreto, la pobreza en México de la que hablas es algo que conozco bien porque yo he estado allí en tu país “luchando” por los pobres, ayudándoles a conseguir un mayor progreso económico pero también mayor justicia social, y trabajábamos codo con codo católicos, ateos y evangélicos porque teníamos un mismo fin. Pero ninguno de nosotros recurrió nunca a la violencia ni al insulto, y sin embargo logramos muchos pequeños objetivos que cambiaron la vida de esa gente. Si todos trabajaran en esa dirección, muchos pequeños objetivos supondrían un enorme cambio social. Hacerse guerrillero para defender a los pobres se puede ver como se quiera, pero nunca se puede utilizar a Jesús como bandera. No hace falta imaginarse lo que pensaría Jesús al respecto, ya sabemos lo que Jesús pensaba de los zelotes, que eran los guerrilleros de su época. Un guerrillero es un zelote, y Jesús los descalificó totalmente. De hecho una de las tentaciones que Jesús tuvo que vencer antes de poder comenzar su magisterio fue esa, la de erigirse en jefe militar y lanzar sus tropas a luchar contra el enemigo. La violencia solo engendra violencia y el fin nunca puede justificar a los medios. Los curas guerrilleros y similares sufrieron exactamente la misma tentación satánica que Jesús, pero sucumbieron a ella, y eso les apartó del espíritu del cristianismo, aunque solo Dios sabrá si merecen perdón o condena, yo ahí ni me meto.

      Hay muchas maneras de actuar, especialmente en países que son democráticos, o más o menos democráticos. Todos los años públicos de Jesús fueron una lucha continua por los más pobres y desfavorecidos y en contra de la violencia. Jesús nunca golpeó a nadie ni mató a nadie, ni siquiera se defendió ni permitió a Pedro que le defendiera con violencia. El único acto “violento” que conocemos de Jesús es cuando expulsó a los mercaderes del templo, y no se lió a puñetazos con ellos, sino que la emprendió contra sus posesiones derribando mesas. Si queremos actuar en nombre de Jesús tenemos que imitar su comportamiento. Jesús, defendiendo una no-violencia radical, derribó a todo un Imperio. Ghandi, con el mismo sistema, liberó a todo un subcontinente, y Martin Luther King, de igual modo, logró terminar con la discriminación racial en su país, como Nelson Mandela y muchos otros en la historia. Usar armas, amenazas, fraudes, extorsiones, defraudaciones, engaños y otras cosas que algunos utilizan y que además lo hacen justificando sus acciones por las ideas de la teología de la liberación (o cualquier otra) es pretender hacer el bien usando los instrumentos de Satanás; todo un contrasentido. Entre limitarse a “sonreir y dialogar” y “asesinar, destruir o atacar” hay un enorme campo intermedio que se puede explorar también.

      Y otro tema en el que estoy de acuerdo es en tu cita de “te doy gracias Padre porque has revelado esto a los sencillos”. Conozco mucha gente que o bien no tiene muchas luces para cuestionarse o entender complejos razonamientos, o bien no necesita darle vueltas a las cosas porque les mueve el corazón y no la cabeza, y para creer en Dios y conocerlo les basta sentirlo dentro de su corazón, no necesitan más explicación que esa. Para ellos Dios es una experiencia, no un conocimiento, y eso no les impide ser grandes creyentes y personas buenas, es más, creo que a ellos les resulta más fácil y natural cultivar la fe y las obras. Por eso yo, cuando estoy con ellos, pienso que efectivamente son gente bienaventurada y entiendo que Jesús diera las gracias por ello, porque a ellos Dios les ha revelado las cosas sin necesidad de que tengan que esforzarse en comprenderlas. Ojalá fuera también ese mi caso y el caso de tantos miles o millones de personas (como tú también) que necesitamos darle vueltas y vueltas a todo para intentar comprender lo que otros entienden por pura intuición. Esa gente no necesita esta página ni ninguna otra de apología ni de teología ni de nada, poseen el don. Para los que no lo poseemos, Dios nos ha dado también la gracia de la inteligencia y el deber de buscar esa Verdad que todos necesitamos. También nosotros podemos alcanzar la Verdad, pero con más esfuerzo. Por supuesto no insinúo que esa otra gente sencilla no razona sus creencias o no necesita hacerlo (eso llevaría fácilmente a la ingenuidad y/o el fanatismo), ni tampoco que nosotros, los “razonadores” no tengamos también esa intuición y esa experiencia de Dios que solo se vive en el corazón (eso sería una fe hueca); lo que digo es que unos llegan a Dios principalmente por el corazón y otros necesitamos hacer mucho más uso de la cabeza. También Santo Tomás, siendo santo y uno de los 12 elegidos, sentado jungo a Dios según el Apocalipsis, tuvo muchos más problemas que el resto para alcanzar la fe, hasta el punto de que necesitó ver por sí mismo a Jesús y tocar sus llagas. Pues bien, los que nos parecemos a Tomás necesitamos también descubrir las cosas por nosotros mismos, pero también para nosotros están abiertas las puertas del cielo igual que para los sencillos, solo que quizá nos lo tengamos que trabajar un poco más 🙂 De todas formas, creo que en el fondo nos gusta (al menos hablo por mí).

      Un saludo Juan

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      • Estimado Christian, después de todo, creo que hubo más de un aspecto en el que, a pesar de tu primer párrafo, no coincidimos. Yo diría en forma y no en fondo. Me parece que tu nota es una reflexión al respecto.
        Estamos, creo yo, en un punto donde cada cual supone lo que el otro piensa, como en el de los curas guerrilleros como los llamas, me parece que en ningún momento he santificado esa opción, aunque la considero válida y respetable.
        Hay desde mi punto de vista una línea muy delgada entre el dios griego y en el que afirmas que tanto judíos como cristianos creemos porque interviene en la historia. Para mi el pasaje de Isaías 45, 15 define la diferencia. Ni el dios demasiado ausente -por inexistente- del ateísmo, ni el dios demasiado presente -poque gobierna- de la religión. El pasaje habla de Abscondeidad: presencia en la ausencia, acción en la no-intervención.
        Con todo respeto, Dios no requiere de nuestra apología, ni la mía, ni la tuya, por más que ayude a algunos a madurar su Fe y esto no significa ninguna descalificación. Supongo que, sin mencionar a los no cristianos, los Lefebvristas, los actuales Nestorianos y Monofisistas, entre otros, también hacen apología.
        Hay de metáforas a metáforas. En cuanto al término “violencia”, la RAE dice, 1 de 4 definiciones, que es “cualidad de violento” y para “violento” transcribo 4 de 8 definiciones: 1) Que está fuera de su natural estado, situación o modo, 2) Que se hace contra el gusto de uno mismo, por ciertos respetos y consideraciones, 3) Que se ejecuta contra el modo regular o fuera de razón y justicia, 4) Se dice de la situación embarazosa en que se halla alguien. Por lo cual, no utilicé el término en sentido metafórico, ni contrapuesto a tu violencia real.
        SALUDOS EN XTO.

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    • Cierto, Dios no necesita apología ni defensa ni nada, quienes la necesitamos somos nosotros, o al menos algunos de nosotros. Si un cura guerrillero te parece respetable, pues tienes razón, en eso diferimos profundamente (aunque a nivel puramente humano puedo entender, aunque no justificar, que algunos lleguen a esos extremos). Definiciones de Dios en la Biblia hay muchas, y todas añaden matices a una visión global, no puedes quedarte en una cita que es casi anecdótica para asimilar al Dios bíblico a algo así como el Tao. También el mismo Jesús dice en Mateo 10:29 “¿Acaso no se vende un par de pájaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre que está en el cielo”, y hay citas del Antiguo Testamento (no recuerdo ahora el sitio exacto) donde se dice incluso que es Dios quien manda la lluvia y el relámpago (muy al estilo de Zeus, sí). Pero para entender a Dios, o a Jesús en concreto, tenemos que ver la imagen completa, la que forman todas las descripciones bíblicas juntas, y el resultado global no es un Dios creador que observa nuestro planeta desde una galaxia lejana (si me permites la expresión), sino un Dios que interviene en la historia y que acompaña al hombre en cada momento. De lo contrario orar no tendría sentido y Jesús habría sido un mero maestro humano al estilo de Buda o Confucio.

      Pero al final sí me has convencido en algo, nuestras ideas no son tan parecidas como yo creía. Es lo que tiene el diálogo, que si va bien, va clarificando las cosas. De todas formas aunque cada quien lleve sus ideas, todos somos caminantes y sin duda nuestro pensamiento seguirá evolucionando y cambiando de matices. Un abrazo y suerte en tu Camino.

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      • Que le vamos a hacer. También si insistes, como mencioné en mi anterior, en suponer lo que pienso, vas a llegar a la misma conclusión, escriba lo que escriba.
        Si, fue tal vez un error, con todos los conocimientos que tienes, utilizar una cita del AT, donde lo menos afortunado es la visión que se transmite, entre otras, del YHWH vengador, guerrero, y más calificativos desafortunados que no tiene caso mencionar. Pero sabes bien que es porque la palabra de Dios se generó en una cultura y épocas concretas y ahora tenemos la exégesis y la hermenéutica para ayudarnos a su interpretación, tal como lo menciona la Constitución Dogmática Dei Verbum del Concilio Vaticano II, de la cual transcribo un fragmento del número 12:
        “Habiendo, pues, hablando Dios en la Sagrada Escritura por hombres y a la manera humana, para que el intérprete de la Sagrada Escritura comprenda lo que Él quiso comunicarnos, debe investigar con atención lo que pretendieron expresar realmente los hagiógrafos y plugo a Dios manifestar con las palabras de ellos.
        Para descubrir la intención de los hagiógrafos, entre otras cosas hay que atender a “los géneros literarios”. Puesto que la verdad se propone y se expresa de maneras diversas en los textos de diverso género: histórico, profético, poético o en otros géneros literarios”
        Esta Constitución afirma lo mismo que tú, “tenemos que ver la imagen completa de Dios” y nos habla de la Revelación y su transmisión, yo intento seguir a los padres conciliares, además del documento completo, en el título de su número 4 “Cristo lleva a su culmen la revelación” y que inicia haciendo referencia a los 2 primeros versículos de la carta a los Hebreos.

        Dices que a un nivel puramente humano si puedes entender lo del cura guerrillero, pero para mi no dejas la opción, supongo porque imaginas que lo estoy justificando y aprobando como seguimiento de Jesús y coherencia con el evangelio, lo cual nunca mencioné.
        Que lástima que la falta de felicitaciones o aplauso te lleve a concluir que nuestras ideas no son tan parecidas como creias. A mi me sigue pareciendo lo contrario, y lo digo sinceramente y no como metáfora.
        BENDICIONES PARA TI Y TU CAMINO

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    • Pues sí, esa misma cita que haces de Vaticano II es la que utilizamos para rematar uno de los primeros artículos que publicamos, precisamente sobre cómo entender la Biblia: https://apologia21.wordpress.com/2012/09/18/la-biblia-palabra-de-dios/

      En cuanto a nuestra falta de comprensión mútua, era yo quien pensaba que en el fondo teníamos ideas muy parecidas y tú me corregiste diciendo que no tanto, y cuando yo admito que tienes razón me dices que es una lástima que piense que nuestras ideas no son tan parecidas, así que confieso que me estoy liando mucho y si seguimos nos liaremos aún más.

      En realidad lo importante no es si pensamos igual o no, sino que cada uno exponga sus ideas y las argumente, pero cada vez estoy más convencido de que la comunicación a través de mensajitos es mucho más complicada que en un diálogo, porque falta mucha información (el lenguaje corporal, el tono, etc transmite muchos matices que leyendo no captamos) y al final sí es fácil malinterpretar lo que en el fondo cada uno quiere decir. A veces sí se logra, otras veces no, y creo que en este caso hemos empezado bien pero cada vez nos hemos liamos más los dos y hemos dejado de entendernos. Seguro que si estuviéramos hablando cara a cara la cosa hubiera sido muy diferente y habríamos logrado entendernos mejor, sin necesidad de tener que suponer la intención de lo que el otro está queriendo decir.

      Pero bueno, esto es así, tampoco pasa nada. Lo único que me gustaría corregirte es que si no nos entendemos bien no es porque me decepcione tu falta de aplauso o felicitaciones. Aquí en el blog la gente comenta poco y hay más comentarios buenos que malos, pero en nuestra página de Facebook lo que menos recibimos son aplausos, la mayor parte de los comentarios y diálogos que entablamos en público y en privado son generalmente ataques, frecuentemente muy duros, y no faltan los insultos y descalificaciones.

      No es tarea agradable, pero es necesario intentar incluso con quienes nos insultan porque ahí es donde más necesitamos llegar, y porque cuando abrimos una página de apología sabíamos que nuestra función principal sería precisamente esa, la de “defender” ideas contra quienes las atacan. Si hubiéramos querido hacer una página para recibir aplausos habríamos creado otro tipo de página, con otro tipo de artículos, y dirigida a un público que ya está en total sintonía con lo que decimos. Por el contrario, al abrirla hicimos una campaña de publicidad para darnos a conocer y nos dirigimos sobre todo a protestantes y ateos, que era con quienes pretendíamos dialogar, aunque francamente no esperábamos encontrar tanto conflicto con muchos sectores católicos también. Así que si piensas que me siento decepcionado porque nuestros artículos no te parezcan maravillosos, no te preocupes por eso, al menos tú has leido algunos y los has comentado desde el conocimiento, sabiendo de qué hablabas. No es infrecuente que gente que solo ha leido un trozo, o el título nomás, te haga duras críticas sin saber ni de qué está hablando. Pero para eso estamos aquí. Ojalá todos los diálogos fueran como el que he tenido contigo, aunque al final haya sido un poco frustrante, pero de todas formas ha resultado enriquecedor.

      Un saludo Juan, y suerte también para ti en tu Camino, que Dios nos ilumine a todos.

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      • Pues parece que esto es un cambio y fuera. Yo debería dar la última palabra, jejeje.
        El mundo cibernético actual es así, no podemos compararlo con platicar en vivo y en directo, en eso estamos de acuerdo. Al menos fuimos civilizados y ninguno llegó al insulto o a tomar las cosas a nivel personal, pero si tú lo percibiste de otra forma, aunque no haya sido mi intención, te ofrezco una disculpa.
        Seguiré consultando la página, pero son muchos artículos y algunos bastante extensos por lo que será difícil leerlos todos. En este momento no sé si volveré a externar un comentario o sugerencia pero uno nunca sabe lo que puda pasar adelante.
        HASTA PRONTO Y QUE EL DIOS DE LA VIDA NOS ACOMPAÑE

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  7. exelente articulo y eso me hace reafirmar mi fe en la iglesia catolica. porque de esa manera tengo conocimientos de las bases y fundamentos de la iglesia a la que pertenesco y doy gracia a dios de aver nacido dentro de una familia catolica ,apostolica y romana.

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  8. Realmente excelente! Aunque haya detractores, la verdad de la Iglesia, su vida, deben ser proclamadas a los cuatro vientos… La verdad es la verdad de Cristo Jesús… aunque no la crean, Jesús, el Padre y el Espíritu son Verdad.

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