CARTA Nº3- Defensa católica sobre cuestiones varias


CARTA 3En un artículo anterior un lector que afirma no ser católico ni protestante, aunque sí asume la doctrina protestante de la sola scriptura, escribió unos comentarios que provocaron mi respuesta. Finalmente escribió un largo comentario en donde tocaba muchas cuestiones distintas, y mi respuesta ha sido demasiado larga para publicarla como comentario. Además, aunque no sea propiamente un artículo, contiene muchos temas que pueden resultar de interés a quienes deseen adentrarse en las discusiones entre católicos y protestantes, por lo que he decidido publicarlo aquí como si fuera un artículo independiente, y me he tomado la licencia de dirigirme a él como protestante pues son cuestiones que a ellos les afectaría de la misma forma. Estos son los temas que vamos a tratar:

1- El cristianismo no son solo católicos y protestantes
2- ¿Jesús rechaza la Tradición?
3- ¿Quién garantiza que lo que no está escrito sea cierto?
4- A y B, entonces C: períodos de reflexión y análisis
5- Los malos papas
6- Ireneo y la Tradición
7- La ostentación de la Iglesia
8- Veneración a los santos
9- Sobre el papa
10- La Didaché
11- Purificación de la Iglesia
12- Fin de la Revelación
13- Pureza del cristianismo de antes de Nicea
14- Despedidas
Apéndice: carta original

 

CARTA

Hola C.M. En esta respuesta intentaré darte lo mejor posible, dentro de mis limitadas capacidades, la perspectiva católica a todos los asuntos que planteas, que son numerosos y muy relevantes, y todo ello espero que te sirva a ti para sacar tus propias conclusiones, entendernos mejor y, si es posible, aprender algo nuevo sobre nuestra fe y nuestra historia, apreciando lo que nos une y comprendiendo lo que nos separa.

Christian

INTRODUCCIÓN: LAS IGLESIAS CRISTIANAS

Antes de comentar los puntos de tu respuesta voy a pedirte que tengas muy presente un hecho muy importante del cristianismo, porque en los debates entre católicos y protestantes casi siempre (por no decir siempre) es olvidado por ambas partes. No podemos hablar del cristianismo como si estuviera dividido en dos partes: católicos por un lado y protestantes por otro. La Iglesia cristiana es mucho más que eso. Además, durante mil seiscientos años los protestantes ni siquiera existían.

Históricamente el cristianismo estaba dividido de forma muy diferente, y no en dos doctrinas sino en dos “maneras” o formas de ser, la llamada Iglesia Oriental (de cultura griega y tendencia filosófica) y la Occidental (de cultura latina y tendencia práctica), unidas en la doctrina y en la hermandad pero con diferencias en los modos externos y en sus prioridades y preocupaciones. Esa división era reflejo de la división cultural primero y política después del mundo antiguo. Ambas partes formaban parte de la Iglesia que era, como reza el credo, una, santa, “católica y apostólica”, aunque en la actualidad la occidental se llama “católica apostólica romana” y la oriental “católica apostólica ortodoxa”, mejor conocidas simplemente como católica la una y ortodoxa la otra.

La Iglesia oriental, para bien y para mal, era mucho más puntillosa en temas doctrinales, siempre buscando la precisión del detalle, por lo que casi la totalidad de herejías y también de enriquecedores debates surgieron en aquella zona de la Iglesia. Eso provocó que ya desde el siglo IV algunas zonas se separaran de la Iglesia universal (o sea, católica apostólica) y dejaran de relacionarse con el resto de patriarcas y obispos cristianos, pasando a funcionar de manera independiente (normalmente muy influidos por causas políticas, por estar bajo el poder de naciones fuera del imperio romano y que no querían que sus súbditos fuesen influidos por Roma).

Mil años después de Cristo las diferencias de mentalidad entre la iglesia griega y la romana estallaron en la división llamada el Cisma de Oriente (o por ser más objetivos, el Cisma de Oriente y Occidente), también muy influido por el hecho de que toda la iglesia oriental estaba ya bajo dominio turco y el sultán presionaba siempre para lograr la ruptura religiosa con Roma y así controlar del todo al clero de su imperio. Así es como llegamos en la Edad Media a la cristiandad dividida en 3 ramas de un mismo árbol: la Iglesia Católica (el cristianismo católico y apostólico de occidental), la Ortodoxa (el cristianismo católico y apostólico oriental) y las llamadas genéricamente como “iglesias orientales”, que son todas aquellas de oriente que se habían separado de la Iglesia católica apostólica siglos antes pero que en sus formas siguen siendo similares a los ortodoxos.

Y luego, seis siglos más tarde será en la parte occidental donde la Iglesia sufrirá por primera vez una ruptura, apareciendo el protestantismo. Hay que indicar que lo producido hasta entonces en la cristiandad nunca había sido ruptura sino separaciones, pues las iglesias se separaban pero no se transformaban en otra cosa, y de hecho 2000 años después todos los católicos-apostólicos seguimos teniendo la misma fe, la misma doctrina y todos seguimos apoyándonos en la Biblia y la Tradición. Pero el Protestantismo no fue una iglesia local que se separó de la autoridad de Roma, sino un movimiento doctrinal muy novedoso que rompió con la doctrina cristiana que hasta entonces había existido, cambió en profundidad su interpretación de la Biblia y rechazó por completo la Tradición, así que casi podemos decir que surge una religión nueva (casi, pero no del todo) aunque compartiendo nuestro mismo libro sagrado.

Por lo tanto cuando hablamos de que si los protestantes creen esto y los católicos creen lo otro, parece que hay dos bandos que se contradicen, cuando la realidad es que tenemos todos los bandos históricos, que creen esto, y solo un nuevo bando reciente, el protestante, que defiende algo totalmente diferente a todos los demás. Los bandos tradicionales (por llamarlos de alguna forma) son las llamadas iglesias apostólicas, cuyo origen se remonta a los apóstoles, y el bando innovador (el protestante) son iglesias que surgen a partir de la ruptura (que no reforma) protestante que ocurrió en el siglo XVI, y que supuso la reinterpretación del cristianismo. Según nosotros esa reinterpretación les alejó mucho del cristianismo original; según ellos, esa reinterpretación se debió a una inspiración del Espíritu, que les reveló la verdadera doctrina de la Iglesia primitiva (o sea, la de los siglos I, II y III según la mayoría).

Recordemos también que en el momento de la Ruptura en Occidente se conocía muy poco de la literatura cristiana de esos primeros tres siglos (buena parte de esos textos se empezaron a descubrir en Oriente a partir de entonces), así que por entonces era muy difícil saber qué era lo que esos primeros cristianos creían exactamente. Los católicos suponían por la historia que ellos creían lo mismo que los católicos, y los protestantes se limitaban a analizar con lupa el libro de los Hechos y deducir de allí las creencias que tendrían en esa época.

Siguiendo con la analogía que tú mismo usas sobre nuestro nacimiento, imagínate que en tu familia tienes diez tíos, dos hermanos mayores, tú y un hermano pequeño. Tus padres te cuentan que cuando naciste estuviste muy malito y todos creían que ibas a morir, pero finalmente un médico logró salvarte. Todos tus tíos confirman la misma historia, e incluso tus dos hermanos mayores recuerdan el drama de tu nacimiento y lo confirman. Pero tu hermano pequeño, que nació seis años después que tú, afirma con rotundidad que esa historia es falsa y que tú nunca estuviste malo. ¿Por qué ese hermano dice eso? Porque en los registros de tu nacimiento pone que naciste en perfecto estado de salud, y quién va a tener más credibilidad, ¿un informe médico o el recuerdo de gente? Los demás te dirán que sí, que al nacer parecías sano pero luego empezaste a enfermar y descubrieron que tenías una insuficiencia renal.

En ese caso no estamos hablando de dos hermanos, uno que tiene un informe médico y otro que dice que ese informe médico es cierto pero que él recuerda que luego enfermaste. No, lo que tenemos es a toda una familia que recuerda claramente que enfermaste, que incluso pueden mostrarte cartas que se escribieron entre sí en aquella época hablando de lo preocupados que estaban por tu enfermedad. Y luego tenemos a otro hermano, solo uno y además que nació años después de los hechos, que dice que lo que todos los demás cuentan no es cierto, que todos ellos están engañados o peor aún, que te están engañando, y que solo él tiene razón porque no acepta los recuerdos de la gente, solo los documentos oficiales.

No sé tú, pero en esa situación yo daría total credibilidad a lo que toda mi familia cuenta, y sus cartas de entonces sobre el tema me parecerían prueba más que sobrada de que su memoria no ha ido transformándose y desviándose con los años. Pues lo mismo ocurre con lo que los protestantes dicen, ellos llegaron siglos después y rechazan la memoria viva y documentada de todas las demás iglesias, las mismas que fueron fundadas por los apóstoles en persona. Así que todo este asunto no es un debate sobre quién tiene razón, si los católicos o los protestantes, sino un debate sobre quién ha permanecido fiel a la doctrina original, si los protestantes (recién llegados al cristianismo) o todas las iglesias fundadas por los apóstoles (católicos, ortodoxos, coptos, etíopes, melquitas, caldeos, armenios, tomitas indios, jacobitas, etc).

A nivel doctrinal pues, el cristianismo se divide entre el mayoritario e histórico grupo de iglesias católicas apostólicas (que comparten más o menos la misma doctrina), y el recien llegado grupo de denominaciones protestantes basadas en la de la Sola Scriptura (y con una enorme variedad doctrinal).

Y ahora si me lo permites, y no con ánimo de ofender sino por rematar mi argumento, creo que un observador externo que ningún interés tuviera por el cristianismo, ante una situación así razonaría que de ser cierto que el Espíritu Santo se asegura de que la verdadera Iglesia no se desvíe de la verdad, está claro que el Espíritu Santo estaría actuando sobre una o todas las iglesias tradicionales, que conservan la doctrina primitiva sin distanciarse entre sí a pesar de los siglos, y no sobre los protestantes, que desde el principio hasta el día de hoy no han cesado de separarse doctrinalmente y de no ponerse de acuerdo salvo en un aspecto: que los católicos han pervertido totalmente el cristianismo original y que el auténtico es el suyo (¿el suyo de quién, el de los metodistas, luteranos, calvinistas, presbiterianos, anabaptistas, adventistas, etc, etc, etc?) Por tanto cuando hablemos de las diferencias doctrinales entre protestantes y católicos no olvides que por el lado católico en realidad estamos hablando de la doctrina de todas las iglesias fundadas por los apóstoles, estén unidas o no, y que quitando algunas doctrinas como la primacía papal y no mucho más, todas defienden lo mismo, aunque a veces expresado de diferentes formas según sus propios idiomas, filosofías y esquemas culturales. Entre otras muchas cosas, todas defienden la Tradición apostólica, las doctrinas marianas, la intercesión de los santos, la presencia real de Jesús en la Eucaristía y todo eso que los protestantes consideran mentiras o influencias paganas.

La base sobre la que se fundó el protestantismo es principalmente la doctrina de la Sola Scriptura, o lo que es lo mismo, el rechazo a la Tradición, así que todas las denominaciones que se basan en la sola scriptura, incluidas las que se han desviado tanto que ya no son considerados cristianos (los llamados “paraprotestantes”: adventistas, testigos de Jeová, mormones, etc.) y también incluidos aquellos como tú que no se identifican con ninguna denominación concreta pero que no obstante son fieles a la doctrina de la sola scriptura, son hijos teológicos de la Ruptura Protestante y por tanto pertenecen todos a ese grupo de cristianos que se separó de las Iglesia Apostólica, entendida esta como la que ha sido fundada por los apóstoles y la que mantiene lo que nosotros llamamos la Tradición Apostólica, o sea, todas las enseñanzas de los apóstoles quedaran o no escritas en los libros del Nuevo Testamento.

Bueno, por supuesto el fundador de nuestra Iglesia es Jesús, pero los protestantes también se consideran fundados en última instancia por Jesús, así que no entraremos aquí en esa dialéctica, pero es indudable que por ejemplo la Iglesia Romana (la católica) tiene sus orígenes en San Pedro y San Pablo en el siglo I, igual que la Iglesia Alejandrina (la ortodoxa copta) tiene sus orígenes en San Marcos, siglo I. En comparación, la iglesia metodista fue fundada por John Wesley en el siglo XVIII y la luterana por Martín Lutero en el XVI.

Si miramos sus fundaciones está claro que las apostólicas nos remontamos todas al siglo primero mientras que las protestantes tienen su origen a partir del siglo XVI o mucho después, y todas ellas suponen una innovación doctrinal, y no una extensión de la común doctrina. Para suponer que esas iglesias tienen la verdadera fe nos veríamos obligados a recurrir a la intervención divina, pues históricamente es indefendible. Pero si creemos que la verdadera fe se pervirtió ya en los primeros siglos y luego fue restaurada por acción divina, tenemos que asumir que la obra de Jesús fue un fracaso y solo muchos siglos más tarde Dios decide arreglar el entuerto por medio del Espíritu Santo. Una cosa es creer que Jesús-Dios tuvo que mejorar el legado de Moisés-hombre, y otra cosa creer que John Wesley tuvo que mejorar y enderezar el legado de Cristo, como si Jesús no hubiera sido capaz de dejar las cosas bien atadas y seguras.

Esta explicación de los hechos plantearía muchos problemas teológicos, como la pregunta de por qué Dios envía a su propio Hijo a salvar al mundo y luego deja al mundo abandonado a su suerte durante tantos siglos, y sobre todo cómo es posible que Dios rompiera la promesa que dio a su Iglesia de que jamás la abandonaría y la preservaría del mal. Y por qué permitió Dios que su Iglesia sufriera tanto en las persecuciones si nada más acabar estas la iba a entregar sin piedad en manos de Satán, permitiendo que se paganizara a los pocos años de salir de las catacumbas. En fin, que la visión protestante no es creíble desde el punto de vista histórico y plantea enormes dificultades desde el punto de vista teológico.

La visión de las iglesias apostólicas sin embargo es coherente teológicamente (Jesús fundó su Iglesia, prometió protegerla y desde entonces la ha preservado, por eso las separaciones y aislamientos no han logrado romper su unidad doctrinal, aunque se haya roto su unidad administrativa), e históricamente también resulta creíble, pues podemos trazar nuestros orígenes hasta Jesús de forma demostrable. Y además hoy en día tenemos por fortuna muchos documentos de los primeros siglos que podemos estudiar para ver objetivamente si la fe de aquella Iglesia Primitiva (que hoy conocemos mucho mejor que en la época de Lutero e incluso que en el siglo XIX) se parece más a la apostólica o a la protestante, así que centraremos ahí nuestros debates.

Y ahora paso a comentar los puntos que pones en tu último comentario.

JESÚS RECHAZA LA TRADICIÓN?

DICES: “Jesús dijo en Marcos 7:7-9: “De nada sirve que me rinda culto: sus enseñanzas son mandatos de hombres. Porque ustedes dejan el mandato de Dios para seguir las TRADICIONES de los hombres. También les dijo: – Para mantener sus propias tradiciones, ustedes pasan por alto el mandato de Dios” (DHH). El contexto de este pasaje demuestra que los religiosos llevan tradiciones impuestas por hombres, para no desagradar a Dios supuestamente, que es exactamente lo que hacen las iglesias católica romana y las evangélicas, con leyes y ritos que no están en la Biblia, a menos de que descontextualicen un versículo como el de los diezmos por ejemplo. Incluso hasta llegan a invalidar los mandamientos dados por Dios con sus propias tradiciones (a esto se refirió Jesús).”

Esas citas que mencionas en donde Jesús rechaza las tradiciones de los hombres son siempre usadas por los protestantes para demostrar que la Biblia rechaza la Tradición, pero hay dos pegas importantes que ofrecer a ese razonamiento.

PRIMERO, en el supuesto caso de que Jesús estuviera realmente rechazando la tradición oral judía, eso no significa que la Tradición apostólica cristiana (compartida por todos los cristianos menos por los protestantes) sea igualmente rechazable. Si yo escribiera un artículo diciendo que la tradición oral budista es todo una invención y un despropósito, ese artículo no podría usarse como argumento para deslegitimizar la tradición oral de otras religiones. Cuando Jesús critica a los sacerdotes del Templo no podemos simplemente decir que por eso mismo Jesús está criticando a los sacerdotes católicos o anglicanos o luteranos, pues son cosas totalmente distintas. Así que dejemos las críticas de Jesús en donde están, hacia los fariseos, y no presupongamos por ello que igualmente criticaría a los cristianos posteriores o a una Tradición oral que, cuando Jesús está diciendo eso, todavía no se ha formado.

SEGUNDO, lo que Jesús critica ahí no es la tradición oral judía, creo yo, sino las que él mismo llama “tradiciones humanas”. En otros pasajes Jesús critica específicamente una u otra de esas tradiciones, como es el caso de la dura crítica que hace de la tradición del llamado “voto del corbán”, voto por el cual una persona deja sus bienes al Templo pero los puede seguir disfrutando mientras vive, y que era usado por muchos para no tener que gastar su dinero en atender a sus padres en la vejez (Marcos 7:10-11). Y lo que Jesús critica en ese y otros pasajes no son nunca las creencias, sino las costumbres o normas y los abusos y distorsiones, sobre si hacen esto o lo otro, no sobre si creen en esto o en lo otro. Por tanto esas “tradiciones humanas” de las que habla Jesús no se refiere a doctrinas, sino a costumbres y normas, que no tiene nada que ver con lo que los católicos y demás iglesias apostólicas llamamos Tradición, pues nuestra Tradición recoge las doctrinas y enseñanzas predicadas por los apóstoles, mientras que a las costumbres y normas lo llamamos “disciplina eclesial” y esas, incluso las más antiguas y arraigadas, pueden ser cambiadas en cualquier momento.

Por ponerte un ejemplo, que los santos pueden interceder por nosotros ante Dios es parte de la Tradición oral apostólica, es una creencia recibida de ellos; que los curas católicos no se pueden casar es una normativa o disciplina eclesial. El resultado es que si dejamos de creer en la intercesión de los santos nos estamos apartando de la fe cristiana original, pero si se permite a los curas casarse simplemente estamos cambiando una norma humana, o si lo quieres, una “tradición humana”. Las iglesias apostólicas no cambian la doctrina cristiana porque sería desvirtuar la fe original, pero podemos cambiar la disciplina eclesiástica sin ningún problema, por eso los curas católicos no se pueden casar pero los ortodoxos sí, y eso no significa que ambas iglesias crean en cosas diferentes, solo que se organizan de forma diferente. De igual modo los fariseos poseían una enorme y pesada carga normativa (que sería el equivalente a nuestra “disciplina eclesial”) a la que Jesús critica a menudo porque de tanto complicarse se había convertido no en un medio de santificación sino en todo lo contrario. También la Iglesia Católica simplificó y redujo mucha de esa normativa nuestra en el Vaticano II, y eso no significa que modificara la doctrina divina, sino simplemente que cambió muchas normas humanas.

CONCLUSIÓN: Jesús no critica la tradición oral judía, sino la normativa humana que los fariseos habían ido desarrollando. Y aunque hubiera criticado expresamente la tradición oral judía por considerarla falsa y no proveniente de Dios, eso no implica necesariamente, ni mucho menos, que hoy Jesús pensara lo mismo de la tradición oral cristiana. Es pura cuestión de razonamiento lógico, lo único que la Tradición oral cristiana tiene en común con la judía es que ambas surgen de tradiciones orales, pero su contenido es totalmente diferente. Dicho más sencillamente, Jesús no puede criticar la Tradición oral cristiana porque esa Tradición aún no existía. Y no hay que confundir la Tradición con las tradiciones. En algunos sitios es tradición hacer una corrida de toros el día de la Virgen de agosto, pero eso es una tradición humana y no tiene nada que ver con la Tradición, ni siquiera con la religión, y sin embargo esos cuatro significados de la palabra “tradición” se mezclan continuamente cuando los protestantes critican la Tradición católica, lo que demuestra que la mayoría de ellos ni siquiera saben lo que es la Tradición. Imagino que si el término apostólico de Tradición se hubiera llamado de otra forma, por ejemplo Herencia apostólica, los protestantes no estarían usando esos versículos de Jesús condenando las tradiciones humanas. Vamos, que creo que las discusiones sobre este tema tal como se plantean suelen ser confusiones filológicas más que doctrinales.

Otro asunto que mencionas (refiriéndote a la tradición oral):

¿QUIÉN GARANTIZA QUE LO QUE NO ESTÁ ESCRITO SEA CIERTO?

Para nosotros, los cristianos de las iglesias apostólicas, el garante de la verdad es el Espíritu Santo. Jesús prometió que no nos abandonaría y que dejaría al Espíritu Santo para velar por su Iglesia y para que las puertas del infierno no prevalecieran contra ella. No se estaba Jesús refiriendo a alguna Iglesia que aparecería siglos y siglos más tarde, sino que estaba hablando con su Iglesia, con los apóstoles y sus discípulos, a quienes dijo que “estaré con VOSOTROS hasta el fin de los tiempos”, no “estaré con los futuros cristianos a partir del siglo XVI” o algo por el estilo. Por eso nosotros, que creemos que Dios siempre cumple sus promesas, creemos que la protección del Espíritu Santo nos evita el error, y comparando nuestras doctrinas actuales con las doctrinas de la Iglesia Primitiva podemos ver que seguimos en la misma línea, lo que nos confirma con la práctica lo que ya creíamos en la teoría, que Dios cuida de su Iglesia y la preserva del error, incluso aunque esa Iglesia original viva hoy tristemente dividida en cuanto a su organización humana.

Ese mismo argumento, la supervisión del Espíritu Santo, es el que todas las iglesias protestantes utilizan para defender la idea de que la doctrina verdadera es la suya. Nosotros pensamos que el Espíritu vigila para que no erremos y conservemos siempre la verdad, cada denominación protestante piensa que el Espíritu les inspiró la verdad rechazando lo que había. Pero como cada uno puede creer lo que quiera, para demostrar quién de los dos tiene razón habría que observar los efectos de esa teoría: nosotros somos iglesias diversas que, bajo la protección del Espíritu Santo, hemos preservado la doctrina durante siglos y creemos en las mismas cosas. Los protestantes no hicieron más que nacer y ya estaban peleándose entre sí por diferencias doctrinales, esas divergencias doctrinales siguen separando sus iglesias incluso hasta el día de hoy, así que yo no podría ver allí ninguna protección del Espíritu Santo por ningún sitio. Lo que me parece milagroso es que comunidades humanas que han vivido durante siglos aisladas hayan mantenido la misma doctrina sin modificarla (modificando formas, normativas y leyes, pero no las creencias). Eso sí que muestra una acción divina protectora y verificable sin necesidad de suponer intervenciones divinas. Las disputas doctrinales entre protestantes, por otro lado, se deben a que siguen “tradiciones humanas”, y como los hombres son diversos y variables, así mismo lo son las doctrinas que ellos crean.

Y de todas maneras, esa tradición oral sí que está escrita. En los siglos I, II, III, IV (y siguientes) tenemos montones de textos escritos por teólogos, filósofos, obispos, sacerdotes, historiadores, etc. de la Iglesia católica que recogen por escrito esa tradición. La Didaché se escribe cuando el cristianismo aún estaba tomando forma, San Clemente escribe cuando San Juan aún está vivo y predicando, San Ignacio, San Ireneo, San Policarpo, San Justino escriben siendo ellos testigos directos o indirectos de las predicaciones de los mismísimos apóstoles, y después de ellos tenemos muchos textos más. Por eso sería difícil dar credibilidad a una memoria oral de 2000 años de antigüedad, pero es que no hay que hacer ningún esfuerzo para creerse eso, basta con consultar los escritos de aquella época y comprobar que, efectivamente, esa Tradición es hoy en lo básico igual que en los primeros siglos.

DESARROLLO DOCTRINAL

Si A y B entonces C

Sobre que los primeros cristianos reflexionaron sobre las verdades del cristianismo y sacaron conclusiones que no están en la Biblia o en la primera generación de forma explícita pero sí son conclusiones lógicas derivadas de allí.

DICES “Según ustedes, la Biblia no es fuente suficiente para conocer a Dios, entonces recurren a “periodos de reflexión y análisis” para terminar de conocer su voluntad, dando a entender que la Biblia es un libro más del montón que sumados a los escritos papales, de concilios, etc, forman un todo que terminó siendo la iglesia católica romana.”

Según nosotros (católicos y todas las demás iglesias apostólicas) la Biblia contiene toda la revelación, pero mientras que algunas doctrinas están ahí bien explicadas y desarrolladas, otras doctrinas están ahí en semilla y necesitan ser aclaradas o desarrolladas para que se entiendan bien. No creo que eso sea ninguna sorpresa, los protestantes de todas las denominaciones se dedican también con ahínco a interpretar pasajes bíblicos para ver qué quieren decir. Por poner un ejemplo sencillo, lo que tú has hecho antes (decir que Jesús condenó las tradiciones humanas y por tanto está deslegitimando la Tradición católica) es una forma básica y sencilla de hacer precisamente eso: reflexionar sobre un pasaje e interpretarlo. Yo leo ese mismo pasaje y saco una conclusión diferente. Por eso hay tantas iglesias protestantes diferentes, porque todos leen el mismo pasaje y entienden cosas diferentes, así que eso prueba que la Biblia por sí sola no basta, necesita una reflexión sobre sus palabras, una interpretación posterior sobre lo que se ha leído. En nuestro caso esa reflexión posterior la ha hecho siempre la Iglesia en su conjunto a través de concilios en los primeros siglos, y el resultado de esa reflexión conjunta fue la preservación de la unidad de la Iglesia cristiana, rechazando las herejías que pretendían cambiar las creencias recibidas y aclarando doctrinas que generaban confusión. En el caso protestante esa reflexión la han hecho personas particulares que se han sentido iluminadas (porque así ellos lo han dicho) y el resultado de su reflexión e interpretación ha sido siempre la creación de una nueva iglesia con creencias diferentes a las anteriores.

Los protestantes se han sentido siempre libres de interpretar la Biblia según su criterio personal, rompiendo con las creencias anteriores siempre que hace falta. Los apostólicos no estamos libres de hacer interpretaciones personales, cada interpretación y reflexión (aunque la haga un concilio o el mismo papa) debe estar en harmonía con el mensaje bíblico entero (no solo uno o varios fragmentos) y con la Tradición, de modo que si una reflexión entra en contradicción con la Biblia y la Tradición, es inaceptable.

En nuestro caso, el resultado de esa reflexión quedó codificado en escritos antes o después de ser oficialmente sancionados, o si nunca fueron puestos en duda, simplemente se convirtieron en un reflejo de las creencias generales. En el caso de los protestantes el resultado también queda por escrito, pero como base para la fundación de una nueva iglesia, no como reflejo de las creencias que la mayoría ya profesaba.

Lo que dices de “dando a entender que la Biblia es un libro más del montón que sumados a los escritos papales, de concilios, etc, forman un todo que terminó siendo la iglesia católica romana.” No es así. No pensamos que la Biblia es uno más entre un montón de textos y libros antiguos. La Biblia es para nosotros el único texto revelado e infalible, y por tanto ninguna doctrina puede contradecirla. La Tradición tampoco puede contradecir la Biblia (aunque tampoco puede interpretarse la Biblia correctamente si ignoramos la Tradición). Un concilio no se puede inventar una doctrina nueva. Un escritor cristiano primitivo o moderno que escriba un libro y defienda una doctrina nueva automáticamente se convierte en un hereje, y ese libro no es parte de la Tradición, sino que es rechazado por contener herejía. Todos los textos cristianos antiguos que consideremos parte de la Tradición (o hablando más apropiadamente, que reflejan fielmente la Tradición) lo son porque reflejan, explican o aclaran la doctrina cristiana original. También de los siglos I, II, III etc. tenemos muchos textos cristianos que no forman parte de la Tradición porque entran en conflicto con la Biblia (por ejemplo los evangelios gnósticos). Así que la Biblia no es para nosotros un libro más, es el Libro, la Palabra de Dios de la que todo lo demás depende, el patrón para comprobar la verdad o falsedad de cualquier otra doctrina.

Cuando el protestantismo aparece, los católicos llevábamos más de quince siglos defendiendo, incluso con nuestra sangre, que ese libro era la Palabra de Dios, así que no se nos puede acusar de no comprender el auténtico valor de un libro que nosotros mismos escribimos, compilamos y sancionamos, por cierto, en varios concilios. Si nuestra Iglesia no tuviera la protección del Espíritu Santo y navegase desamparada en el error, ¿qué garantías tienes tú de que los libros que esa misma Iglesia seleccionó y declaró canónicos sean los auténticos textos sagrados y no otros? Si tú y yo podemos estar seguros de que el Nuevo Testamento es la palabra de Dios, que todos sus libros lo son y que ninguno más lo es (salvo el AT) es precisamente porque la Iglesia, que actúa con la protección divina y no puede caer en el error, así lo decidió en tres concilios, no sin polémica. Por ejemplo, muchas zonas rechazaban el Apocalipsis de San Juan por considerarlo no inspirado, algunas defendían que el Apocalipsis de San Pedro era inspirado, muchas ciudades usaban en la liturgia la epístola de Clemente como si fuera palabra de Dios, etc. Y entonces la Iglesia católica decidió en concilios dilucidar qué libros eran inspirados y cuáles no, y tú, como protestante, aceptas sin dudarlo que esa decisión de la Iglesia católica estuvo inspirada por Dios hasta el punto de que cuando el mismo Lutero sembró dudas sobre algunos libros del NT (por ejemplo sobre la epístola de San Juan) y pretendió quitarlo (al igual que había hecho con varios libros del Antiguo Testamento), todos los demás se le echaron encima y se vio obligado a dejar el canon neotestamentario sin tocar, exactamente tal como la Iglesia Católica lo fijó en sus concilios.

Para mí ese asunto es del todo natural, mi Iglesia no se equivocó al establecer el canon bíblico porque los concilios cuentan con la inspiración del Espíritu Santo. Pero para un protestante el asunto es realmente complicado. ¿Por qué tiene un protestante que aceptar como verdadera y acertada una decisión tomada por una iglesia que no es más que un revoltijo pagano con pretensiones cristianas? Yo si fuera protestante no me fiaría en absoluto de una decisión tomada por semejante iglesia. Pero entonces el protestante tendría un problema aún mayor, pues toda su fe se basa exclusivamente (o al menos supuestamente en exclusiva) en el conjunto de libros seleccionados por esa falsa iglesia, así que se encuentra con el dilema imposible de resolver de que si rechaza a esa iglesia la base de su fe se desmorona, pero si acepta la autoridad de esa iglesia entonces tendría que admitir que su propia fe es una herejía. Total, que piense lo que piense el resultado es el mismo: un callejón sin salida.

Pero luego más tarde veo que dices que “si los católicos han canonizado la Biblia, en ese entonces estaban inspirados por Dios para hacerlo”. De acuerdo, con ese pequeño truco podéis resolver el callejón sin salida. El razonamiento sería que la Iglesia católica es pagana y muy poco cristiana, llena de error y herejía, pero en uno de sus concilios Dios la inspiró para que seleccionara los libros bíblicos correctamente.

Sin embargo ese razonamiento resiste poco análisis. Primero, ¿por qué iba Dios a iluminar un momentito a una iglesia paganizada y herética en vez de esperar a que apareciera la verdadera Iglesia? Y si así lo hizo ¿en cuántas otras ocasiones la iluminó Dios? ¿Cuando dijo que María era la Madre de Dios también la estaba iluminando o ahí no? ¿En qué se puede basar un protestante para decidir en qué decisión católica Dios iluminó y en qué decisión católica Dios no iluminó? Si la Biblia es la única y la total fuente doctrinal (que contiene toda la verdad y solo la verdad) ¿en dónde en la Biblia pone que la Iglesia Católica actuó iluminada por Dios cuando decidió qué libros son del NT y cuáles no? La sola scriptura afirma que la Biblia contiene “todo lo necesario para la salvación”, pero en tal caso primeramente es necesario saber qué textos son esos en los que está la palabra de Dios, así que saber qué libros son inspirados es algo absolutamente necesario para la salvación, y sin embargo, ¡ay! Esa información tan vital no se encuentra en la Biblia, así que la sola scriptura se derrumba por sí misma y cae en contradicción.

Los judíos hicieron algo similar tres siglos antes de Cristo. Reunieron en Alejandría un comité de 70 sabios que decidieron exactamente qué libros eran los que debían formar la Tanaj (el Antiguo Testamento) y los tradujeron al griego. No todo el mundo judío aceptó ese canon oficial, pero se convirtió en el estándar más usado, hasta el punto de que cuando Jesús y los apóstoles citan textos del Antiguo Testamento, no citan los originales hebreos o arameos, sino que citan la traducción griega del canon de la Septuaginta (así llamado por los 70 sabios que la tradujeron). También de la Septuaginta son todas las citas de los primeros textos cristianos que encontramos en los primeros siglos.

Este es un argumento más que de peso para defender que si el mismo Jesús y los apóstoles usaron la Septuaginta como canon y traducción autorizados, entonces los cristianos debemos asumir también la septuaginta (como Jesús) sin más discusión. Pero los judíos no le deben a Jesús ninguna pleitesía, así que varios siglos después se volvieron a reunir y decidieron rechazar la Septuaginta, no solo la traducción sino también varios libros que formaban parte de ella. Muchos dicen que esa decisión formó parte de una reacción comprensible (intencionada o subconsciente) para distanciarse del cristianismo. Pero los cristianos, por supuesto, siguieron usando la Septuaginta y posteriormente la Vulgata, que es la traducción latina de la Septuaginta griega.

Y ahora, siglos más tarde, viene Lutero y decide que Jesús, los discípulos, y todos los cristianos hasta entonces, estaban equivocados, y que los que tenían razón eran los judíos esos que luego rechazaron la Septuaginta. No otro es el motivo que Lutero da para rechazar libros del Antiguo Testamento como el de Eshter o Macabeos. Lutero dio más credibilidad a la Biblia hebrea de su época que a la Biblia cristiana usada por los apóstoles y evangelistas. Y no lo hizo por mala fe (creo yo), sino por falta de conocimientos históricos. Se supone que nuestro AT es el Tanaj judío, así que él vio que en el Tanaj judío no estaba el libro de Esther y sin embargo en la Biblia católica sí estaba Esther. Conclusión de Lutero: el libro de Esther etc no formaba parte de la Biblia judía, así que debe de haber sido introducido ilegítimamente por los papas. Y así lo suprimió, cercenando parte de la palabra de Dios, por creer erróneamente que los católicos habían introducido esos libros, cuando la realidad es que los judíos los habían sacado de su Tanaj, varios siglos después de Cristo.

Pero volviendo a tu razonamiento. Si Dios iluminó con rectitud a la herética y pagana iglesia católica para que en un destello de gracia decidiera con veracidad qué libros compondrían la Biblia, ¿entonces por qué los protestantes asumen la selección católica de libros del NT pero rechazan la selección católica de libros del AT? Porque la Iglesia decidió qué libros formaban la Biblia, así que si esa decisión estaba inspirada por Dios, un protestante tiene la obligación de aceptar todos los libros que la Iglesia decidió, y si esa decisión no estaba inspirada por Dios, entonces ¿cómo sabría un protestante qué libros pertenecen o no a la Biblia?

Total, que seguís igualmente en un callejón sin salida. Sin la Iglesia Católica el protestantismo no tiene sentido.

Y disculpa todo lo que te digo, solo lo hago intentando demostrar que vuestros razonamientos fallan, y lo hago sobre todo porque veo que estás intentando dilucidar la verdad, y demostrando el fallo de un razonamiento creo que te estoy haciendo un favor. En ningún momento lo hago con ánimo de burlarme de tus razonamientos o tus creencias, pues créeme que para ello no me tomaría tantas molestias contigo ni me pasaría horas como me estoy pasando escribiendo estos comentarios. Lo hago porque me parece que puedo ayudarte y aunque mi tiempo es escaso creo que merece la pena dedicártelo.

Y ya por último mencionaré otra diferencia fundamental entre apostólicos y protestantes con respecto a la Biblia. Para nosotros la revelación de Dios está contenida EN TODA LA BIBLIA, y no en ninguno de sus textos, de tal modo que no podemos usar uno o dos textos sin más para demostrar una doctrina, tenemos que interpretar todos los textos siempre a la luz del mensaje global de la Biblia, sobre todo el del Nuevo Testamento. Sin embargo los protestantes argumentan constantemente usando citas sueltas, dando a entender que si Dios reveló tal frase entonces tal frase basta para demostrar una verdad, pero si la Biblia es palabra de Dios y Dios no puede contradecirse a sí mismo, no podemos interpretar ningún pasaje concreto sin ver el contexto global de la revelación.

Y segundo, la revelación de Dios es progresiva. Dios se fue revelado poco a poco, PROGRESIVAMENTE, con una pedagogía, como un verdadero Maestro que va enseñando la ciencia que la medida en que el alumno va siendo capaz de entender. El Antiguo Testamento, es revelación divina, pero como preparación, como promesa, como profecía, como sombra y figura de lo que habría de venir. (Hebreos 8;5). En el Nuevo Testamento está la plenitud de la Revelación Divina. En él, Dios nos habla por medio de su Verbo hecho carne (Juan 1;1-14). Estos criterios son muy importantes. La clave para entender toda la Biblia es Cristo Jesús. Toda la Biblia, la Ley, los Profetas y los Salmos hablan de Jesús, el Antiguo y el Nuevo Testamento giran en torno a El y hacia El se orienta toda la Revelación divina.

Es por eso que cuando católicos y protestantes se ponen a argumentar con la Biblia en la mano, a veces parece que están hablando de cosas distintas incluso usando el mismo texto.

LOS MALOS PAPAS

Hay un asunto que creo no tienes muy claro sobre los católicos; normal, si no eres católico habrá muchas cosas de nuestra fe que te resulten oscuras o interpretes mal, a ver si yo puedo aclarártelas. Mencionas al catecismo como si fuera un libro de doctrinas que usamos además de la Biblia (comparándolo por ejemplo con el Libro del Mormón), cuando en realidad el catecismo no tiene ninguna revelación nueva, simplemente es un librito que compila de forma abreviada y organizada todas las doctrinas católicas, una especie de resumen (aunque exhaustivo) de todas nuestras creencias. Y también mencionas a los papas como si ellos pudieran crear una doctrina nueva, y eso no funciona así.

El papel de un papa no es crear doctrinas (aunque quisiera hacerlo no le estaría permitido) sino preservar la doctrina cristiana original (que quedó básicamente fijada en los concilios de los primeros siglos) y aclarar cuanto sea necesario, además de ocuparse de los asuntos de disciplina eclesiástica. O sea, un papa puede decidir (por sí mismo o mediante asambleas) que a partir de ahora los curas van a vestir ropas verdes y podrán casarse pero no tener hijos (por poner un ejemplo tonto). Eso lo podría decidir si quisiera porque ahí tiene plena competencia. Pero si un papa hoy dijera que la Virgen tiene poder para perdonar nuestros pecados y que Dios siempre la consulta antes de tomar decisiones, entonces tal papa sería declarado hereje y depuesto inmediatamente, porque tal doctrina chocaría con la Biblia y la Tradición, así que sería declarada herética y el papa hereje. Si eso nunca ha ocurrido es porque el Espíritu Santo vela por la Iglesia y se asegura de que los papas puedan preservar la doctrina verdadera pero no contradecirla.

Por eso en la historia de la Iglesia (puesto que somos hombres y no ángeles) nos encontramos papas que han sido grandes santos y también papas que han sido grandes pecadores y han hecho barbaridades, y papas que han sido títeres de poderes temporales (como los de Aviñón lo fueron de los reyes franceses). Pero esos malos papas, como por ejemplo la mayoría de los Borgia y los Medici, han cometido múltiples tropelías en su vida personal y en el gobierno temporal de la Iglesia, pero curiosamente no solo ninguno de ellos cambió la verdadera doctrina (que es su principal misión), sino que incluso fueron eficaces combatiendo herejías que aparecieron intentando modificar esa doctrina cristiana. Así que como cristianos fueron muy malos, pero como papas fueron eficaces, pues como hombres mantienen intacto su libre albedrío pero como cabezas de la Iglesia reciben la protección del Espíritu Santo en sus funciones. Así lo creemos nosotros.

El Espíritu Santo protege a los papas para que no desvirtúen la fe, pero no les da ninguna protección especial en lo demás por el hecho de ser papas, así que un papa puede caer en el pecado con la misma facilidad que tú o que yo, y en eso no tendrá de Dios más ayuda que la que tú o yo podemos tener si a él acudimos. De lo contrario los papas tendrían “enchufe” y podrían ir al cielo con más facilidad que nosotros, lo que no es cierto ni justo. Nuestros papas se declaran pecadores, se confiesan semanalmente y los católicos siempre hemos afirmado que en el infierno no faltan papas y obispos condenados justamente por sus pecados. No tienes más que leer la Divina Comedia de Dante o ver murales y cuadros de todas las épocas para ver cómo en las representaciones del infierno los católicos raramente nos olvidamos de meter ahí a reyes, obispos y hasta papas, para dejar bien claro que la santidad de un cargo no implica necesariamente la santidad de la persona que lo ocupa. Así que el llamado “Santo Padre” es “santo” por su cargo, pero no necesariamente como persona, y no sería ninguna contradicción para nosotros decir que en tal año el Santo Padre era un hombre malvado.

De todas formas, una cosa es ser malvado y otra cosa es ser “pagano e impío” como tú dices. Un cristiano puede ser bueno o malísimo y sus creencias ser 100% cristianas, y un pagano puede ser malo o buenísimo (otra cosa aparte es si se salvaría o no). Así que un mal papa no es un papa pagano, sino un papa cristiano que es malvado.

IRENEO Y LA TRADICIÓN

Sobre tu mención al pasaje de Ireneo en el que defiende la Tradición como complemento y contexto de la Biblia (San Ireneo, “Contra los Herejes”, libro III capítulo 1: La Tradición Apostólica, año 180). Citaré algunos pasajes.

Tras recitar toda la sucesión apostólica de la iglesia romana desde los apóstoles hasta su época, San Ireneo dice en el siglo II:

Por este orden y sucesión ha llegado hasta nosotros la Tradición que se inició en los Apóstoles. Y esto muestra plenamente que la única y misma fe vivificadora que viene de los Apóstoles ha sido conservada y transmitida en la Iglesia hasta hoy.

Hablando de san Policarpo (discípulo del apóstol Juan) nos dice:

Enseñó siempre lo que había aprendido de los Apóstoles, lo mismo que transmite la Iglesia, las únicas cosas verdaderas. De esto dan testimonio todas las iglesias del Asia y los sucesores de Policarpo hasta el día de hoy. Este hombre tiene mucha mayor autoridad y es más fiel testigo de la verdad que Valentín, Marción y todos los demás que sostienen doctrinas perversas.

DICES: “Sobre el escrito de Ireneo, no veo contradicción con el cristianismo primitivo y no certifica nada de la doctrina actual católico-romana). Pues su contexto va enfocado a la tradición apostólica que conocemos en la Biblia.”

No es así, cuando Ireneo habla de “Tradición” no se refiere a las enseñanzas que aparecen recogidas en la Biblia, sino que opone los conceptos de Tradición y Escritura como dos cosas complementarias pero totalmente diferentes. En la cita sobre Ireneo que te di dice entre otras cosas:

“Cuando a la Escritura se la despoja de la Tradición, se la distorsiona, y, aun manteniendo la letra, se la fuerza a decir lo que el Señor no ha querido”

Ahí claramente se está hablando de Escritura por un lado y de Tradición por otro lado, y se dice que la Tradición es la garantía de que la Escritura sea interpretada correctamente. Eso es doctrina católica 100%, y la vemos claramente expresada un siglo después de la muerte de Jesús. Pero lo verás con mayor claridad en el texto original de Ireneo. Que San Ireneo diferencia entre la Tradición, como algo oral en su época, y la Escritura como los textos bíblicos está bien claro en el mencionado libro III capítulo 1, por ejemplo se ve en esta frase:

Así pues, la Tradición apostólica está viva en la Iglesia y dura entre nosotros. Ahora volvamos los ojos a las Escrituras, para sacar de ella la prueba de todas aquellas cosas que los Apóstoles dejaron por escrito en los Evangelios. (Libro III 1.6)

Primero habla de la Tradición y a continuación dice: “Ahora volvamos los ojos a las Escrituras”, o sea, dejemos de hablar de la Tradición y pasemos a hablar de las Escrituras. Pero si aún así no te parece claro del todo, te recomiendo leer el principio de ese libro tercero y verás cómo la primera sección contrapone Tradición y Escrituras como dos elementos diferenciados, algo que también verás con absoluta claridad en la próxima cita que daremos.

Como no hay nada nuevo bajo el sol, ya nos encontramos a San Ireneo en el año 180 diciendo de los herejes de su época lo mismo que los católicos decimos de los protestantes al criticar la doctrina de la Sola Scriptura (aunque hoy en día somos mucho más suaves en las formas que aquellos primeros apasionados cristianos), que al interpretar la Biblia según sus propios medios, rechazando la Tradición apostólica, cada uno logra ver allí lo que le parece ver y así todos, cada uno a su modo, se apartan de la verdad.

Porque al usar las Escrituras para argumentar, la convierten en fiscal de las Escrituras mismas, acusándolas o de no decir las cosas rectamente o de no tener autoridad, y de narrar las cosas de diversos modos: no se puede en ellas descubrir la verdad si no se conoce la Tradición. Porque, según dicen, no se trasmitiría (la verdad) por ellas sino de viva voz, por lo cual Pablo habría dicho: «Hablamos de la sabiduría entre los perfectos, sabiduría que no es de este mundo» (1 Cor 2,6). Y cada uno de ellos pretende que esta sabiduría es la que él ha encontrado, es decir una ficción, de modo que la verdad se hallaría dignamente unas veces en Valentín, otras en Marción, otras en Cerinto, finalmente estaría en Basílides o en quien disputa contra él, que nada pudo decir de salvífico. Pues cada uno de éstos está tan pervertido que no se avergüenza de predicarse a sí mismo (2 Cor 4,5) depravando la Regla de la Verdad. Cuando nosotros los atacamos con la Tradición que la Iglesia custodia a partir de los Apóstoles por la sucesión de los presbíteros, se ponen contra la Tradición diciendo que tienen no sólo presbíteros sino también apóstoles más sabios que han encontrado la verdad sincera (Contra los Herejes, Libro III cap.1)

La Biblia no puede interpretarse fuera de la Tradición. Por eso las iglesias apostólicas, que compartimos todas esa misma Tradición apostólica, durante siglos hemos interpretado la Biblia de la misma manera, y las denominaciones protestantes, que usan la Biblia por sí sola, sin el contexto de la Tradición, hacen continuamente interpretaciones diferentes.

Si la tradición de la que habla Ireneo fuera la contenida en la misma Biblia, entonces no tendría sentido el decir que cuando a la Escritura se la despoja de la Tradición, se la distorsiona, porque según tu explicación, la Tradición de la que habla Ireneo sería la Escritura, una misma cosa, y no dos cosas diferentes y complementarias.

LA OSTENTACIÓN DE LA IGLESIA

DICES: “¿pero acaso no será posible predicar el evangelio en casas por ejemplo? ¿son necesarios tantos ostentos? ¿son necesarias tantas imágenes?. Es eso lo que confunde. Es obvio que la iglesia catolico-romana tiene muchas cosas nuevas y todo comenzó cuando los cristianos dejaron de ser perseguidos

Los primeros cristianos, que vemos en Hechos, se reunían en casas porque no había iglesias, ni podían al principio tenerlas por dos motivos, porque eran una comunidad perseguida y por tanto clandestina, y porque era una comunidad demasiado pequeña y pobre como para construir iglesias. Pero ya en el siglo II vemos que en cuanto tienen ocasión construyen iglesias, pues si una comunidad es pequeñita pueden cinco o veinte personas juntarse en una casa grande para celebrar sus reuniones y eucaristías, pero cuando la comunidad es grande es necesario un edificio más grande y específico para reunirse. No es cuestión de doctrina ni fe, es cuestión de organización. Igualmente en los primeros años los apóstoles y predicadores bastan, pero cuando esas comunidades crecen, los mismos apóstoles deciden crear diáconos para trabajos más pequeños y obispos para que coordinen las comunidades de una zona. A la muerte de los apóstoles las comunidades siguen creciendo y la organización sigue aumentando su complejidad. No es doctrina, son motivos prácticos. No es posible organizar una Iglesia de mil doscientos millones de personas igual que una Iglesia de unos pocos miles de fieles repartidos en comunidades diminutas. Pedir a la Iglesia actual que se organice como la del siglo primero es un imposible innecesario, lo que hay que pedir es que comparta sus mismas creencias básicas.

Igualmente tenemos en la actualidad a la Iglesia católica en China en una situación parecida a aquella de entonces. La Iglesia Católica es allí ilegal (pues la Iglesia Católica Oficial es un montaje del partido comunista chino en donde es el partido, y no el papa, quien nombra obispos, todos fieles al partido), ilegal y minoritaria, además está aislada del resto de la Iglesia Católica, así que nos encontramos allí el mismo fenómeno que vemos en el libro de los Hechos, comunidades pequeñas, pobres y más o menos aisladas, y su comportamiento es por tanto también parecido: los católicos chinos se reúnen en casas privadas o en cuevas ocultas (como las catatumbas), usan frecuentemente cálices de madera o barro, a menos que algún fiel adinerado regale algo de más valor, y su ardor e incluso espíritu mártir rivaliza con el de las primeras comunidades cristianas. Nada que ver con las comunidades católicas de España o Alemania, por ejemplo. En ese aspecto no es la fe la que cambia, sino las circunstancias.

Tras la tolerancia de Constantino, el emperador no solo legaliza la Iglesia sino que le da dotaciones y también le regala algunas basílicas romanas para que las conviertan en sus templos. A partir de ahí la Iglesia empieza a construir templos grandes o incluso grandiosos y comienza a aumentar las riquezas de todo tipo de vestiduras y objetos de culto. Esto no es un problema de esta o aquella religión, es un problema de la naturaleza humana. La parte más mala es que el hombre tiene deseo de poder y ostentación, y cuando el clero pasó de perseguido a mimado, ese deseo de poder y ostentación hizo que las iglesias se llenaran de riquezas. La parte más buena es que el hombre, tal como vemos en el Antiguo Testamento (incluso por mandato del mismo Dios), se esfuerza por dar a sus seres queridos lo mejor que tiene, y por tanto dedica a la divinidad sus mejores bellezas y riquezas. Cuando Yahvé ordena cómo tiene que ser su templo, diseña un templo tan grandioso que no había uno mayor en su época. Cuando Yahvé describe minuciosamente cómo tenían que vestir los sacerdotes del templo y cómo se tenía que decorar el templo y su arca, no pide objetos y vestiduras humildes y sencillos, sino que todo está lleno de oro y piedras preciosas. Por lo tanto, se junta el deseo natural del hombre de usar el oro y las riquezas para honrar a su dios, y también el antecedente bíblico en el que vemos al mismo Dios nuestro pidiendo que sus objetos y lugares de culto sean un derroche de ostentación y riquezas, al igual que exige para sí las primicias, lo mejor del ganado y cosechas.

Ya en el siglo XIII y XIV la misma Iglesia Católica tuvo una encendida polémica entre estas dos posturas. Los benedictinos defendían la riqueza en el culto, porque Dios se merecía lo que el hombre considera más valioso, y los franciscanos defendían la pobreza de la Iglesia en todos los sentidos porque seguían el modelo humilde de Jesús. Unos se fijaban más en Yahvé, los otros más en Jesús, y ambos fundaban su postura en la Biblia, así que ambos tenían razón. Son dos formas de ver las cosas. Al fin y al cabo Jesús se indignó porque los mercaderes compraban y vendían en el atrio del Templo, pero nunca criticó las enormes riquezas que el Templo contenía ni pidió que el oro de la enorme menorá, etc. del Templo fuese fundido y vendido para dar de comer a los pobres. Parece que aunque Jesús era partidario de repartir las riquezas entre los pobres, también respetaba el concepto de que honrar a Dios con oro y piedras preciosas era perfectamente natural.

Yo personalmente, en sintonía con gran parte de los católicos actuales (creo yo), preferimos que nuestras iglesias den muestra de la humildad propia de Jesús más que de la ostentación propia de Yahvé, pero en cualquier caso comprendo perfectamente (aunque poco comparto) la postura de aquellos que piensan que es lo justo ofrecer a Dios las mayores riquezas. Otro asunto diferente sería si alguien se aprovecha de esas riquezas para su propio beneficio, lo cual es totalmente condenable y obedecería a la maldad humana y no a un defecto de la Iglesia.

Pero esto es una polémica interna, no tiene ningún efecto a nivel doctrinal. Si en la Iglesia hay ostentación, maldad, corrupción, pecado y todo lo malo que puedas mencionar, eso no mancha la santidad de la Iglesia de Jesús, lo que mancha, y mucho, es el alma de aquellos que caen en esos pecados y excesos. Nuestra Iglesia es “santa, católica y apostólica”, pero nosotros, los miembros de la iglesia, somos todos pecadores, seamos católicos o protestantes, todos nos reconocemos pecadores y así lo dice también la Biblia.

Si la Iglesia defendiera como una doctrina divina la necesidad de adorar a Dios con oro y plata, entonces tu crítica sería algo a tener en cuenta, pero las riquezas en el culto nada tienen que ver con la doctrina sino con la manera de ver las cosas de una época, una cultura y una circunstancia. Cuando una parroquia es pobre y humilde y su párroco mendicante, nadie dice que ese sacerdote es un mal católico, más bien al contrario, se le considera un ejemplo excelente de un buen sacerdote católico. Por eso tu crítica es una crítica legítima, pero no al catolicismo, sino a los hombres.

VENERACIÓN A LOS SANTOS

DICES: “Puede que tu si apliques este concepto [que venerar y adorar son cosas distintas], pero es gran piedra de tropiezo para aquel débil en la fe. No digo que sean ustedes adoradores de santos e imágenes, pero la gran mayoría de fieles a la fe católico-romana, pone su fe en determinado santo o ángel. ¿Si este concepto Satanás lo utiliza en contra de la misma doctrina católico-romana, que les cuesta quitar de en medio la veneración a los muertos? ¿No será porque de esto se consigue buen beneficio económico?”

Aprecio tu argumento de que deberíamos dejar de venerar a los santos por el peligro de que los débiles en la fe tienen de confundir veneración con adoración. Y lo aprecio mucho porque es la primera vez que un protestante me dice que el peligro es ese, confundir veneración con adoración. Lo que todos nos dicen siempre es que veneración y adoración son la misma cosa y que nosotros, digamos lo que digamos, adoramos a los santos y a la Virgen. Al menos tu argumento es sensato y respetuoso, y abandona la arrogancia de decirle a un católico “yo sé lo que tú crees y sientes en tu corazón mejor que tú mismo”.

Yo admito que ese peligro puede existir. Aunque los católicos bien formados en su fe tienen muy claro que la veneración es algo distinto, y que cuando le piden un favor a un santo lo que en realidad hacen es rogarle al santo que presente a Dios esa petición, admito que un católico poco formado podría llegar a confundir los términos, y sin duda muchos habrá que pidan favores a los santos pensando que el santo tiene poder de responder a sus ruegos. Pero la solución contra ese error no es que todos dejemos de rogar a los santos (o a los muertos, como tú dices). La solución contra eso es aumentar la formación de todos los católicos para que ninguno caiga en ese error ni en ningún otro.

Para que lo entiendas mejor voy a usar ese mismo argumento para aplicarlo a tus creencias (porque creo que tú compartes también la Sola Fides, no?). Según vosotros solo la fe salva, así que si un hombre se esfuerza por ser bueno, no por ello van a aumentar sus posibilidades de salvación. Aunque afortunadamente no es lo habitual, yo soy testigo de que algunos protestantes utilizan ese argumento para no esforzarse por hacer el bien, diciendo que ellos creen firmemente en Jesús así que cualquier pecado que cometan Dios se lo perdona “incluso antes de cometerlo”, como tantas veces he escuchado, porque nadie se salva por las obras sino por la fe. Esta creencia les hace sentir a algunos que tienen carta blanca para actuar como les parezca siempre que su fe permanezca fuerte. Esto es un error, pues la Biblia dice claramente que tenemos que hacer el bien, pero como ellos consideran que el pecar no pone en peligro su salvación, no se esfuerzan mucho en hacer buenas obras o incluso no se preocupan gran cosa por el pecado. Por supuesto cualquier pastor protestante o evangélico dirá que esa postura es incorrecta, pero como hay protestantes que no tienen una buena formación religiosa y la doctrina de la sola fides la interpretan mal, entonces ¿sería mucho mejor renunciar a dicha doctrina y enseñar a la gente que tiene que hacer el bien para salvarse?, solo así garantizaríamos que todos los protestantes se esfuercen mucho en ser gente buena.

Pero claro, no es esa la solución. Si alguien entiende mal su fe lo que necesita es que se la expliquen mejor, no que falseen esa fe para evitar una confusión (y probablemente crear otra peor). Si los santos, incluida María, pueden interceder por nosotros ante Dios de forma más eficaz que la nuestra directa (porque sus méritos son mayores), ¿cómo vamos a pedirles a los católicos que dejen de usar esa intercesión tan eficaz solo para evitar que una minoría mal formada pueda meter con ello la pata? Además, considero que Dios es mucho más magnánimo que nosotros, y cuando una persona de fe sencilla comete un grave error por ignorancia, imagino yo que Dios no se lo tendrá en cuenta y valorará más la intención y sinceridad de su alma que su conocimiento correcto de las doctrinas oficiales. Por eso es mi convencimiento personal (recalco “personal”), que cuando un católico de pobre formación le reza a un santo pensando que ese santo tiene algún tipo de poder, aunque tal acto sea casi o completamente idólatra, Dios acogerá esas oraciones con amor y cariño y las hará propias porque parten de un corazón sincero que cree estar haciendo lo correcto. Es muy probable que el Yahvé bíblico fulminase a ese pobre hombre por su acto de idolatría, pero ya Jesús nos ajustó esa imagen de Dios como un Dios que por encima del celo y la justicia es un Dios de amor.

Sin embargo, ante el peligro que tú señalas, es obligación de la Iglesia hacer todo lo que esté en su mano para aumentar la formación de sus fieles de manera que esas conductas erradas sean del todo erradicadas, porque si creo que Dios no se ofenderá con el pobre fiel que yerra por ignorancia, sí que será severo juzgando a aquellos que pudiendo haber evitado el error no se esfuercen lo suficiente para evitarlo. Yo sé que la Iglesia, sobre todo la de hoy, está haciendo un considerable esfuerzo por aumentar la formación de sus fieles (este mismo blog es un ejemplo), pero también creo que ese esfuerzo debería ser incluso mayor, haciendo especial empeño en aquellos puntos doctrinales, como el de la veneración-adoración, en el que existe peligro de confusión. Igualmente los fieles deben esforzarse por mejorar su formación, pues no pueden quedarse sentados en casa dejando al clero toda la responsabilidad, sino que deben esforzarse en buscar los medios para conocer lo mejor posible la fe de su Iglesia.

Sobre tu insinuación de que si la doctrina del culto a los muertos no es eliminada es porque tal vez suponga un gran beneficio económico para el clero te diré que entiendo perfectamente tu duda. En la Edad Media y hasta Lutero, el clero se aprovechó a veces de esta doctrina para vender misas y bulas y cosas de esas y hacer un considerable negocio. Uno de los episodios más vergonzosos de la historia de nuestra Iglesia. Pero el que se aprovecharan de una doctrina para hacer dinero no significa que esa doctrina sea falsa ni que haya que cambiarla. De hecho esa doctrina ya la vemos en la Iglesia de las catacumbas, y nadie hacía dinero con ella. Tampoco la Iglesia actual hace negocio con ese tema, así que problema resuelto. No olvides que una doctrina es considerada una verdad, y no podemos eliminar una verdad solo porque en un momento dado alguien pueda usarla para hacer el mal en lugar del bien. También los cruzados franceses fueron a la guerra defendiendo que Jesús era Dios y había que expulsar a los infieles de su Tierra Santa, y no por ello podemos decir que si dejamos de creer que Jesús fuera Dios, evitaríamos ese tipo de tentaciones bélicas. Desde luego hay hoy muchos ateos que defienden esa idea, pero es evidente que tú no serás uno de ellos.

DICES “Si yo amo a mi hermano de corazón, yo trato en lo posible de que no se pierda entregando su fe a un santo y no a Cristo. Y si la enseñanza sobre la veneración vs adoración existe por medio del catecismo, el método no está siendo el adecuado actualmente, que por amor, por lo menos deberían cambiar.”

Pues lo dicho, si alguien se confunde con ese tema y hace mal, por amor hay que aclararle la verdad, pero por amor no podemos decirle que la verdad es mentira, solo por simplificar sus creencias. La verdad se explica, pero si se simplifica puede dejar de ser verdad (imagina si por simplificar decidimos abandonar la creencia en la Trinidad). Pero eso que dices de que la diferencia entre veneración y adoración es una doctrina que proviene del catecismo es otro error. Como te dije el catecismo no recoge doctrinas adicionales, es solo un compendio de todas las doctrinas que hay. Los primeros cristianos dicen repetidamente que solo a Dios se adora, pero ya desde el principio nos hablan de que hay que honrar a los santos, pedir su intercesión y rezar por los muertos. Por tanto esa doctrina pertenece a la Tradición apostólica, no es un invento de la Iglesia Católica, y todas las iglesias cristianas hacen lo mismo, excepto los protestantes. Y no es una doctrina creada en Nicea. Por ponerte un ejemplo bien claro te doy esta cita, de cien años antes de Nicea, de la carta de San Cipriano de Cartago al papa San Cornelio, escrita en el año 252, estando la Iglesia aún perseguida:

Debemos estar mutuamente conscientes uno del otro, oremos por cada uno, y si uno de nosotros, por la rapidez de la divina dignación, parte primero, que nuestro amor continúe en la presencia del Señor, que nuestra oración por nuestros hermanos y hermanas no cesen en la presencia de la misericordia del Padre. (Ep. LVII, en P.L., IV, 358)

Ahí vemos claramente que el poder de intercesión de los cristianos no se halla solo en vida y entre los vivos, sino que después de morir los cristianos mantienen intacto ese poder de intercesión y pueden rogar a Dios a favor de los vivos, así que tiene sentido que los vivos rueguen a los santos del cielo que intercedan ante Dios en su favor. La misma creencia se refleja en muchas lápidas de cementerios cristianos de la época, como esta:

Gentiano, creyente, en paz, que vivió veintiún años, ocho meses y dieciséis días, y en tus oraciones pide por nosotros, porque sabemos que estás en Cristo (lápida Nº 29, lamento haber perdido el dato de qué cementerio)

Así que la Iglesia de las catacumbas creía que los muertos estaban conscientes y que podían interceder por nosotros, en consecuencia ellos rezaban a los muertos pidiendo su intercesión. No es un invento de Constantino ni una paganización posterior, está en las mismas raíces de nuestra Iglesia.

SOBRE EL PAPA

Evita confundir el papado como título eclesial con el papado como institución. Los primeros papas no se llamaban “papas” ni nada por el estilo, eran el obispo de Roma. Pero el obispo de Roma era considerado el cabeza de la Iglesia porque es el heredero de Pedro. Si hoy en día los católicos llamamos “papa” a Clemente I es porque aplicamos el concepto de modo retroactivo, y por eso mismo hablamos de la lista “papal” de Ireneo a su listado de los obispos de Roma. Es lo mismo que cuando decimos que los faraones eran los reyes de Egipto, estamos aplicando un nombre latino “rex” para describir a una institución que existía mucho antes de la aparición de esa palabra. Eso se podría calificar de anacrónico pero no de erróneo, y es una práctica habitual en el ámbito histórico.

Sin embargo tú (o más bien tus fuentes) prefieres aplicar a Clemente una palabra que sí existía ya en esa época y que no es apropiada. Clemente no es un “anciano” de la Iglesia primitiva, pues en griego “de mayor edad, más aciano” se dice con el comparativo “presbiteros” y de ahí sale nuestra palabra “presbítero”, que es el término eclesiástico oficial, aunque es más frecuente utilizar la palabra “sacerdote” (los evangélicos prefieren traducirlo como “anciano”). Sin embargo Clemente no era “presbíteros” sino “episcopos”, que significa literalmente supervisor, o sea, obispo.

El libro de los Hechos está escrito en griego. A los “jefes” de las comunidades les llama “presbíteros”, que significa más o menos “anciano”, pero no es correcto traducirlo como “anciano” porque un anciano es una persona mayor, y en el Nuevo Testamento cuando se habla de este cargo se usa claramente para hablar de un cargo que no tiene nada que ver con la edad, por eso es más adecuado traducirlo como “presbítero”. Además así es como la Iglesia cristiana llamó siempre a sus sacerdotes (lo de llamar “ancianos” a los líderes de una comunidad es algo bastante reciente). Del mismo modo a los “episcopos”, como cargo eclesial, se les llamó siempre obispos, y no supervisores. Cuando los griegos hablaban de presbíteros y episcopos como cargos de las comunidades cristianas, los latinos no usaban los términos latinos equivalentes para anciano y supervisor, sino que asumieron las palabras “episcopus” y “presbiterum” como nuevas palabras para nuevos conceptos. Y tanto uno como otro tenían autoridad moral sobre su comunidad, no sobre cualquier comunidad. Por eso el ser presbítero u obispo de un sitio no le daba a nadie carta blanca para intervenir en los asuntos de otras comunidades distintas.

En la carta de San Clemente está claro que se considera totalmente legitimado para intervenir en el conflicto de Corinto, y por la reacción de los cristianos de esa ciudad vemos que ellos también consideraban a Clemente con autoridad para hacerlo. Ante este hecho incontestable los protestantes intentan buscar una explicación que no suponga la de reconocer al obispo de Roma ninguna autoridad fuera de su territorio en una fecha tan increíblemente temprana. Una de las interpretaciones habituales es la de suponer que puesto que la iglesia de Roma fue fundada por San Pablo (no solo San Pedro), y la de Corinto también fue fundada por San Pablo, entonces los de Corinto aceptarían la autoridad de Clemente por ser obispo sucesor de San Pablo. Pero este argumento no resiste un análisis más detenido, pues en ningún caso vemos que un obispo de un sitio se sienta con derecho a intervenir en otro sitio aduciendo a ser heredero del mismo apóstol que los otros, y nunca vemos a un obispo de Corinto interviniendo en asuntos de Roma por causa de esa misma circunstancia.

Quien conozca el funcionamiento de la Iglesia primitiva sabe que eso sencillamente no es así, cada obispo era “rey” en su diócesis y ninguno actuaba en la diócesis de otros, y menos aún si procede de zonas tan alejadas como Roma y Corinto. Y sin embargo sí podemos ver que los sucesores de Clemente repetidamente actúan con autoridad en otros territorios, y sus intervenciones a veces son bien acogidas y a veces no, pero todo el mundo asume que tiene autoridad para hacerlo, incluso cuando a veces protestan porque lo hagan. Si no tuviera esa autoridad, no protestarían por su intervención, sencillamente ignorarían sus pretensiones y no le harían caso.

También vemos a los patriarcas acudir a Roma cuando tienen conflictos entre sí, y vemos a obispos acudir a Roma cuando tienen conflictos con sus patriarcas. Nunca un obispo de Hispania o la Galia pensó siquiera en acudir al patriarca de Alejandría o Antioquía o Constantinopla cuando tenía un conflicto con el obispo de Roma, porque por encima del obispo de Roma no había nadie. Incluso en la actualidad, los patriarcas de la Iglesia Ortodoxa admiten que en caso de reunificación entre católicos y ortodoxos el obispo de Roma tendría un trato de “primus inter pares” por ser sucesor de Pedro y a causa de la historia de la Iglesia.

Por eso la discusión no puede centrarse en la carta a los Corintios como si ese fuera el único documento existente, hay que contextualizarlo, y en el contexto histórico vemos que los obispos de Roma siempre intervinieron en asuntos de cualquier parte de la cristiandad (hasta el Cisma de Oriente, claro, año 1050), y el documento más temprano que así lo prueba, pero no el único, es la carta de Clemente. Por tanto no es necesario hacer suposiciones improbables, Clemente sencillamente se comportó igual que lo hicieron todos sus sucesores, como el cabeza de la Iglesia. Y este comportamiento de Roma lo vemos por primera vez documentado en un texto que fue escrito unos veinte años después de morir San Pedro, muy probablemente cuando el apóstol San Juan aún estaba vivo. Así que si te preguntas en qué momento los obispos de Roma empezaron a comportarse como papas, la respuesta es que desde el mismísimo siglo primero, aún en la era apostólica.

En cuanto a eso de que “Sumo Pontífice” es un título pagano, ya escribimos un artículo sobre el tema. Lo primero es que ¿qué más da cómo llamemos a una cosa o cargo? Lo normal es que un idioma use el vocabulario que tiene para nombrar las cosas, lo que no significa que la cosa nueva tenga que idéntica a la anterior, aunque sí tendrá alguna semejanza. Por ejemplo en España cierto tipo de carruaje tirado por caballos se llamaba “coche”, y cuando aparecieron los primeros automóviles fueron también llamados “coches”, y eso no supone que los actuales coches tengan nada que ver con los caballos (en América se llaman igualmente “carros”). Pues en la Roma pagana, el más importante sacerdote era llamado “Sumo Pontífice”, así que no sería en nada extraño que cuando la Iglesia cristiana aparece con un sacerdote principal, los romanos usen para él ese mismo nombre latino de Pontifex Maximus. De haber sido Alejandría en vez de Roma, sin duda el título recibido no habría sido ese latino, sino algún concepto similar en griego o egipcio. Decir que el papa es un cargo pagano porque asumió un nombre que antes era usado para un cargo pagano es lo mismo que decir que los coches modernos son un atentado contra la dignidad animal porque asumen el nombre de un transporte que suponía sufrimiento para los caballos.

Pero aunque ese razonamiento fuera suficiente, la realidad es bastante más compleja y la relación entre el título papal y el de los sacerdotes paganos no es ni mucho menos ni tan clara ni directa como el nombre parece sugerir. Si quieres ver la explicación busca el punto 12 del siguiente artículo: https://apologia21.wordpress.com/2013/04/20/la-iglesia-surgida-del-concilio-de-nicea-44/

Y por último, dices que ningún obispo de Roma pudo ejercer de papa en la época de las persecuciones porque tenían que vivir escondidos en las catacumbas. Bueno, ya hemos visto que a pesar de estar en plena persecución (la misma probablemente que acabó con Pedro y Pablo) y a pesar de que él mismo acabaría muriendo en ella, San Clemente ejerció de papa ante la iglesia de Corinto (y es de suponer que en otros casos también). Con una Iglesia perseguida era más complicada la comunicación entre las diferentes comunidades, pero ni mucho menos dejó de ser fluida. Lo podemos ver en las narraciones de los mismos apóstoles, que incluso estando en prisión Pablo envía cartas a otras comunidades. Y tampoco podemos pensar que las persecuciones eran permanentes y los cristianos se pasaban los años escondidos bajo tierra ni mucho menos. Y en los primeros siglos la elección del obispo de Roma no se hacía como ahora, en un cónclave al que asisten representantes de todo el mundo, sino que era elegido simplemente por la comunidad cristiana de la ciudad de Roma, así que nada impide el nombramiento del papa ni el ejercicio del papado incluso en plenas persecuciones, aunque ello supusiera que buena parte de los papas de los tres primeros siglos muriesen martirizados (evidentemente el cabeza de la Iglesia se convertía fácilmente en el objetivo número uno de quienes buscaban acabar con ella). Sin embargo no fue hasta que las persecuciones finalizaron cuando por primera vez se pudo convocar un concilio al que asistieran obispos de toda la cristiandad, venidos de todas partes.

DIDACHÉ

Dices que este libro resulta sospechoso porque fue descubierto en el siglo XVIII, cuando el poder de la Iglesia Católica dominaba “todo”. No sé si tal vez quieres con ello decir que tal libro pudiera ser una falsificación generada por nuestra Iglesia. Pero dicho libro fue encontrado en Constantinopla por un obispo de Macedonia, todo en el Imperio Otomano y dentro de la Iglesia Ortodoxa, que no tenía por entonces ninguna relación con Roma ni por cortesía, así que no creo que la Iglesia Católica tuviera ningún poder para actuar allí. Además, a pesar de que ha sido el único ejemplar completo descubierto, una vez que se tuvo se pudo ver que muchos fragmentos de textos sin identificar que ya existían eran en realidad fragmentos de la Didaché, algunos de gran antigüedad, así que la inicial polémica sobre si dicho libro era como parecía del siglo primero o tal vez uno o dos siglos posterior (antes de Nicea en cualquier caso), ya no es tal polémica, pues la mayoría de los investigadores parecen aceptar que es de mediados del siglo primero, sobre todo después del descubrimiento de los rollos del Mar Muerto, que mostraron una fuerte conexión entre ciertos textos y doctrinas de la Didaché y ciertos textos de aquellas comunidades judías del siglo primero y anteriores. Es por tanto el único texto cristiano, escrito en una comunidad probablemente de Siria, que fue escrito cuando los apóstoles aún estaban formando comunidades cristianas, y por tanto vemos una comunidad en sus inicios, cuando aún estas comunidades estaban en pleno proceso de formación. Y sin embargo ya vemos en ella una liturgia claramente estructurada, frente a las acusaciones de ciertos sectores protestantes de que la liturgia de la misa es una contaminación pagana muy posterior.

Así que si consideramos el texto completo encontrado en Constantinopla junto con todos los fragmentos que resultaron ser también copias de ese mismo texto, el resultado es que dicho libro queda avalado no solo por 4 fuentes, como tú pides, sino por muchas más. Aunque Roma por alguna extraña circunstancia hubiera falsificado dicho texto en Constantinopla, no podríamos suponer que igualmente falsificó todos los fragmentos de ese texto que se han encontrado en diversos países y de diversas épocas. Si desconfías de la autenticidad de la Didaché, igualmente tendrías que desconfiar de que los libros bíblicos sean auténticos, pues los primeros evangelios completos conservados son copias de varios siglos más tarde, y sin embargo tenemos cientos de fragmentos más antiguos (algunos de principios del siglo II) que demuestran que ese mismo texto se encontraba ya idéntico escrito siglos antes.

Pero en algo tienes mucha razón, cuando dices “¿Quien garantiza de que este libro exponga la verdad sobre los apóstoles?” Nadie. Este libro, como cualquier otro texto cristiano fuera de la Biblia, no goza de infalibilidad y por tanto hay que tomarlo como lo que es, un documento histórico que refleja las creencias y organización de una comunidad cristiana primitiva. Ningún documento por sí mismo nos va a demostrar con seguridad ninguna doctrina ni generalidad, es el conjunto de textos, cartas y libros de la Iglesia primitiva lo que nos va a dar una imagen global que nos permitirá sacar conclusiones y ver cómo era y en qué creían los primeros cristianos.

Es lo mismo que te comentaba antes con la epístola de San Clemente a los Corintios. No podemos concluir de esa carta la autoridad papal, pero cuando vemos todos los documentos pontificios de los primeros siglos, y referencias a los obispos de Roma en otros textos, podemos ver que los obispos romanos siempre se comportaron como cabezas de la Iglesia, y el primer texto donde vemos eso de primera mano es en la epístola de San Clemente, que ahora sí, ya contextualizada con los demás textos, nos demuestra una norma y no una excepción.

Igualmente la Didaché en muchos aspectos resulta ser el primer ejemplo escrito de ciertas doctrinas, liturgias y costumbres que luego veremos más desarrolladas en textos posteriores, pero que aquí encontramos ya en sus bocetos iniciales. La liturgia de la Didaché es, en efecto, el boceto de lo que unos cien años más tarde encontramos ya plenamente desarrollado en el libro Apología Primera de San Justino Mártir (siglo II). Allí vemos por primera vez una descripción detallada de la liturgia cristiana, que en sus líneas fundamentales coincide ya totalmente con la liturgia de las iglesias apostólicas actuales, incluida la católica. Pero San Justino no se está inventando un rito, solo está describiendo el rito que usan los cristianos en la celebración de la misa, y en la Didaché lo que vemos es los claros inicios de ese rito, que una vez elaborado ha llegado en diversas variantes hasta la actualidad en todas las iglesias cristianas (excepto una vez más las protestantes). Por tanto vemos claramente que lo hallado en la Didaché no es una rareza, una fabulación o un rito particular, sino los inicios de lo que unas décadas después vemos ya claramente como la liturgia católica, que nos llega hasta hoy.

PURIFICACIÓN DE LA IGLESIA

DICES: “Cada vez que la tradición pese más que la Biblia debe ser desechada o al menos examinada para restituirla a su estado original.”

Sigo pensando que cuando hablas de “tradición” a veces te refieres a algo diferente a cuando nosotros hablamos de Tradición, pues la Tradición es el conjunto de doctrinas heredadas de los apóstoles y eso no puede limpiarse ni simplificarse porque la verdad es la que es, pero en este caso supongo que te refieres a la “tradición” con minúsculas, que sería la “tradición humana”, o sea, todo el conjunto de normas, reglas y costumbres que surgen como apoyo a la vida cristiana pero, al igual que les ocurrió a los fariseos, pueden acabar convirtiéndose en una carga pesada en vez de una ayuda. Esa tradición, la de con minúsculas, sí que hay que limpiarla y simplificarla cada cierto tiempo para impedir que su propia inercia acabe convirtiéndola en una carga innecesaria.

Precisamente eso es lo que nuestra Iglesia ha hecho en varias ocasiones, la última vez a mediados del siglo pasado, cuando en el concilio Vaticano II se intentó limpiar la Iglesia de muchas normas y costumbres que la lastraban, buscando acercarse de nuevo a esa Iglesia primitiva de la que procedemos. Una “limpieza” que se ha hecho en más ocasiones y que sin duda habrá que repetir en el futuro, pues los hombres tenemos tendencia a liar las cosas y es necesario cada cierto tiempo pararse a revisar y limpiar. Por fortuna tenemos la Biblia y tenemos muchos textos primitivos para saber siempre dónde están nuestras raíces y poder ver con claridad cuál es el grano que hay que custodiar y la paja que necesitamos aventar para no cargarnos con cosas innecesarias.

FIN DE LA REVELACIÓN

DICES: “no creo en nuevas “revelaciones”, que cada denominación cristiana tiene (Ej: Mormones, Brahamismo, Testigos de Jehová, etc), todos ellos creen que la Biblia tiene solo la explicación de A y B pero no de C, y que luego llega la respuesta C por parte de Dios a través de un ser humano (llámese papa, profeta, padre de la iglesia, etc), indicándonos con engaños de que era el complemento de lo que faltaba por aprender de la Biblia.”

Muy de acuerdo contigo y muy clara tu exposición. Excepto porque al parecer incluyes a los católicos en esa manera de funcionar. Te aclararé que los católicos decimos muy enfáticamente que la Revelación terminó con el último libro del Nuevo Testamento y que tras el Apocalipsis la doctrina quedó cerrada. Es posible su aclaración e incluso elaboración, pero el Espíritu Santo no ha revelado desde entonces ni revelará ninguna doctrina nueva. Por eso cuando hay una aparición de la Virgen y esta da un mensaje, lo primero que hace la Iglesia es comprobar que todo lo que supuestamente ha dicho la Virgen encaja al 100% con la doctrina cristiana, y en caso de que algo no encaje no se supone que es una nueva creencia revelada por ella, sino que directamente se considera la aparición falsa y ya no se investiga más. Dicho de otra forma, si María se aparece y habla, podría por ejemplo dar información o exhortación, pero no puede añadir a nuestras creencias nada nuevo porque la Revelación está cerrada. Y te digo el ejemplo de María porque es para nosotros el ser humano más importante que existe, así que si así actuamos con María, imagina cómo actuaremos con simples humanos normales.

Y ningún papa se inventa ninguna doctrina nueva. La gran mayoría de los dogmas cristianos han sido fijados en concilios ecuménicos, y en ellos los obispos no deciden crear doctrinas, sino que discuten sobre la interpretación correcta de tal cosa o discuten el por qué tal doctrina nueva debe ser declarada herejía y rechazada oficialmente. Luego los papas en pocas ocasiones han declarado un dogma fuera de un concilio, y en tales casos nunca ha sido una ocurrencia de tal papa, y mucho menos ningún papa podría atreverse a decir que Dios le ha revelado tal o cual verdad, porque sería inmediatamente declarado hereje. Los papas han declarado algunos dogmas pero siempre respaldados por un clamor popular o por el apoyo de la mayoría de obispos, y siempre en asuntos que han formado parte de las creencias de la Iglesia aunque no hubieran poseído hasta entonces sanción oficial irrevocable.

Por poner un ejemplo, en 1946 el papa declaró el dogma de la Ascensión de María. No es que el papa ese día se levantara con semejante ocurrencia y usando su enorme poder obligara a todo el mundo a creer tal cosa desde ese día. La creencia en la Ascensión de María se pierde en las brumas de los primeros cristianos. El primer texto completo que conservamos sobre tal creencia lo encontramos en el siglo IV y el más famoso es el apócrifo llamado Libro de San Juan Evangelista. Ya en la liturgia oriental del siglo IV encontramos establecida la fiesta de El Recuerdo de María (un siglo más tarde llamada ya La Dormición de la Virgen), y en esa liturgia se menciona la asunción de la Virgen. Por tanto, si tal creencia hace su entrada en la liturgia es porque estaba totalmente establecida desde antes. También es de notar que en una época en la que cada mínima variación doctrinal desataba enormes polémicas y acusaciones de herejía, esta creencia en la Ascensión de María no ha dejado ningún rastro de polémica, por lo que es fácil suponer que si nadie en ningún momento puso objeciones a tal creencia eso puede ser un indicador de que en ningún momento la gente consideró tal creencia como una novedad. Eso, junto a nuestro convencimiento de que el Espíritu Santo protege la fidelidad de nuestra doctrina, nos hace pensar que tal creencia procede de la era apostólica. Por supuesto entiendo perfectamente que si alguien no cree que el Espíritu Santo protege a la Iglesia Católica entonces no encontrará ninguna solidez a este argumento, pero al menos tendrá que admitir que esa creencia no es una invención papal del siglo XX sino una antigua creencia cristiana que está documentada al menos desde el siglo IV.

Los ortodoxos y orientales comparten igualmente dicha creencia (con algún matiz) aunque no han considerado necesario declararlo dogma. Pero en la Iglesia Católica ha habido en los últimos siglos una creciente presión pidiendo que se declarase dicho dogma para así acallar algunas voces que empezaban a dudar de ello. Ya a mediados del siglo XIX muchos obispos empezaron a presentar al papa peticiones formales para que procediera a la declaración. Aún así el papa se resistió. En 1946 el papa por fin consultó a los obispos y casi la totalidad se mostraron a favor de la declaración del dogma, con lo que 4 años más tarde se procedió al fin a la declaración formal. Por tanto el papa no se inventó una nueva doctrina, sino que empujado por la Iglesia declaró oficialmente que una creencia de siempre ya no se podrá poner en duda. La Iglesia Católica conserva las creencias de Jesús y los apóstoles recogidas en la Biblia y heredadas de la Tradición, no nos dedicamos a crear creencias nuevas.

Un padre de la Iglesia, como dices, no puede tampoco inventarse una doctrina nueva, sino que su valor está en recoger o aclarar una doctrina que forma parte de la Iglesia. Cuando una de esas personas defiende una doctrina nueva, entonces pasa a ser considerado hereje o al menos se tacha a esa obra de herejía. Importantes ejemplos son Orígenes (siglo III) y Justiniano. Orígenes es considerado uno de los padres de la teología cristiana, sin embargo acabó defendiendo la creencia de que el infierno no existía, y eso en lugar de influir en la doctrina de la Iglesia solo sirvió para relegar a Orígenes a un lugar menor, condenando siempre esa y algunas otras creencia no ortodoxas. Tertuliano (siglo II) también produjo muy valiosos escritos, pero al final de su carrera se unió al herético movimiento montanista, así que sus últimos escritos están declarados heréticos. Orígenes y Tertuliano, por haberse salido de la perfecta ortodoxia, son los únicos padres de la Iglesia que no han sido canonizados y a pesar de su gran talla se les considera de segundo rango. Por muy padres de la Iglesia que fueran, no tenían ningún poder para innovar doctrinas ni defender nada que no fuera lo que la Biblia y la Tradición mostraban.

PUREZA DEL CRISTIANISMO DE ANTES DE NICEA

DICES: “Pero sabemos ambos de que después del concilio de Nícea en el 325, el cristianismo apostólico tuvo una fuerte renovación, concluyendo así de que antes de este año, las cosas se conservaban como nos lo enseñó Jesús. Esto era cristianismo auténtico que es el que muchos quieren restaurar”.

Nicea produjo una fuerte renovación en el funcionamiento de la Iglesia, pero no en su doctrina. Al contrario, Nicea sirvió para poner freno a la expansión de la herejía arriana que negaba que Jesús fuera verdadero Dios y verdadero hombre, y de hecho si se convocó fue principalmente para zanjar ese problema. La machacona afirmación de que tal o cual doctrina fue creación de Nicea es un bulo muy extendido entre los protestantes, pero yo reto a quien quiera a que ofrezca pruebas de una sola doctrina cristiana que apareciera por primera vez en el concilio de Nicea. Así que si algún protestante quiere restaurar las creencias auténticas que había antes del concilio, debería convertirse al catolicismo o hacerse ortodoxo, pues aunque muchas doctrinas se declararon dogmas posteriormente, en el año 300 (antes del concilio) los cristianos profesaban las mismas creencias que yo profeso ahora.

Ya tenemos muchos artículos en este blog dedicados a demostrar que las doctrinas que según los protestantes aparecieron en Nicea o después, en realidad estaban ya bien formadas antes de Nicea, así que no voy a extenderme mucho en comentar esto que dices. Tú mismo afirmas que “antes de ese año las cosas se conservaban como nos lo enseñó Jesús”, y yo estoy de acuerdo, así que si podemos demostrar que los cristianos anteriores a Nicea profesaban mayoritariamente una doctrina, es porque esa doctrina es verdadera. Muchos ejemplos tenemos en este blog pero te recordaré uno solo para que veas que si crees en lo que has dicho deberías aceptar también que muchas doctrinas que consideras innovación católica en realidad son verdaderas: la presencia real de Jesús en la Eucaristía. Muchos son los escritos cristianos de los tres primeros siglos que muestran la creencia común de que al consagrar el pan y el vino se convertían verdaderamente en el cuerpo y la sangre de Cristo. Aparte de los textos bíblicos, que para nosotros son muy evidentes pero que los protestantes interpretan de formas diferentes, tenemos los textos cristianos posteriores que lo explican con total claridad. Por ejemplo tenemos esta cita de San Ignacio de Antioquía, escrito a finales del siglo primero o principios del segundo mientras iba de camino a ser arrojado a los leones en Roma:

Ellos [los docetas] no reconocen la Eucaristía como la carne de Jesucristo, nuestro Salvador, que ha sufrido por nuestros pecados y a quien el Padre benignísimamente ha resucitado. Procurad serviros provechosamente de la única Eucaristía: una es, en efecto, la carne de nuestro Señor Jesucristo y uno el cáliz para la unidad de su sangre.

 

O esta otra aún más explícita que escribió San Justino Mártir en el año 160:

Este alimento se llama entre nosotros Eucaristía, del cual a ningún otro es lícito participar, sino al que cree que nuestra doctrina es verdadera, y que ha sido purificado con el bautismo para perdón de pecados y para regeneración, y que vive como Cristo enseñó. Porque estas cosas no  las tomamos como pan ordinario ni bebida ordinaria, sino que, así como por el Verbo de Dios, habiéndose encarnado Jesucristo nuestro Salvador, tuvo carne y sangre para nuestra salvación, así también se nos ha enseñado que el alimento eucaristizado mediante la palabra de oración procedente de Él – alimento del que nuestra sangre y nuestra carne se nutren con arreglo a nuestra transformación – es la carne y la sangre de aquel Jesús que se encarnó. Pues los apóstoles, en los comentarios por ellos compuestos, llamados evangelios, nos transmitieron lo que así les había sido transmitido.

Y estos son solo dos textos tempranos sobre el tema, pero anteriores a Nicea tenemos muchos textos en los que se dice también con claridad que en la consagración el pan y el vino se convierten en la verdadera carne y el verdadero cuerpo de Cristo. Así que por ser esta creencia anterior a Nicea deberías aceptar que es verdadera, y lo mismo con todas las demás que podemos ver documentadas anterior a ese concilio. Pero si hicieras eso entonces tendrías que hacerte católico, ortodoxo o en cualquier caso apostólico y abandonar la doctrina de la sola scriptura, pues en el cristianismo de los siglos I, II y III encontrarás muchas creencias que no se hayan claramente expuestas en la Biblia aunque, según nosotros creemos, proceden igualmente de los apóstoles.

DESPEDIDAS

DICES: “Agradecimientos: Gracias estimado Cristian, créeme que voy a estudiar bastante y todo esto me sirve para complementar mi aprendizaje, solo estoy bajo la enseñanza de Dios y dejo que el me guíe a algunas páginas web como esta por ejemplo. Seguiré leyendo el Blog y quizá opinando. Igual tampoco soy infalible y creo que ningún ser humano lo irá a ser hasta el momento en que estemos con Cristo que es mi mayor deseo y que espero nos podamos conocer allá personalmente.”

Pues nada, también yo agradezco tu interés y tus ganas de seguir aprendiendo. No espero yo que mis explicaciones logren convertirte en católico, a menos que Dios así lo quisiera, pero al menos confío en que el punto de vista católico, que aquí te expongo, te ayude a entender el cristianismo mejor y aumente tu perspectiva, y que el Señor te guíe por los caminos que él considere los mejores para ti. Un saludo y siempre que quieras preguntar o comentar serás bienvenido en este blog.

Christian M

APÉNDICE: Carta original recibida

Esta es la carta que C.M. me escribió y a la cual hemos respondido aquí arriba. Anteriormente nos hemos intercambiado más cartas así que a veces él o yo hacemos referencia a cosas dichas en anteriores ocasiones.

CM****

Los enlaces que te puse si son protestantes, pero si buscas un diccionario de etimología para la palabra católico, vas a encontrar en todas la misma respuesta (a menos de que sea un diccionario de la iglesia romana), así que también consulté páginas neutras. Además los protestantes no hablan de los padres de la iglesia, así que para encontrar escritos de ellos, consulté fuentes neutras en Internet y no católicas romanas porque ya estoy en este blog.

 

Con respecto a la tradición oral, tienes razón, nunca vamos a saberlo todo, pues siempre hay mucho más y expongo el ejemplo de nuestro nacimiento en donde solo sabemos que somos hijos de nuestras madres por el registro médico, pero los detalles acontecidos son orales y queda en nosotros creer o no. Pero esto también puede ser un engaño ¿o no?. Nos pueden decir mentiras nuestras madres sobre lo que no está escrito y solo la verdad que conocemos es que nacimos de ella y en el hospital X. Por lo tanto, está en la decisión de un ser humano creer en lo escrito y canonizado por 72 sabios (Septuaginta) o creer en la tradición oral.

 

Jesús dijo en Marcos 7:7-9: “De nada sirve que me rinda culto: sus enseñanzas son mandatos de hombres. Porque ustedes dejan el mandato de Dios para seguir las TRADICIONES de los hombres. También les dijo: – Para mantener sus propias tradiciones, ustedes pasan por alto el mandato de Dios” (DHH). El contexto de este pasaje demuestra que los religiosos llevan tradiciones impuestas por hombres, para no desagradar a Dios supuestamente, que es exactamente lo que hacen las iglesias católica romana y las evangélicas, con leyes y ritos que no están en la Biblia, a menos de que descontextualicen un versículo como el de los diezmos por ejemplo. Incluso hasta llegan a invalidar los mandamientos dados por Dios con sus propias tradiciones (a esto se refirió Jesús).

 

Dices: “Lo que hace la Iglesia (romana) es eso mismo, cuando nos referimos a doctrinas que aparecen escritas en la Biblia las citamos, pero cuando nos referimos a doctrinas que no están ahí escritas, sino que fueron predicadas por los apóstoles pero no escritas en el NT, entonces las defendemos y explicamos pero no las citamos porque son parte de la tradición oral, no proceden de un texto”.


He aquí una gran posibilidad de engaño. ¿Quién garantiza que lo que no esté escrito, sea cierto? Creer en la tradición oral, es creer en los detalles de seres humanos y confiar en un ser humano es peligroso (Jeremías 17:5-6). Volvemos a lo de lavarse las manos, o a lo del registro de nacimiento por ejemplo.

Dices: “(La iglesia romana) No se inventan doctrinas, sino que toman la verdad A y la verdad B y concluyen “entonces C”. Y ten en cuenta que en la Biblia no encontrarás ese C, solo el A y el B”. Según ustedes, la Biblia no es fuente suficiente para conocer a Dios, entonces recurren a “periodos de reflexión y análisis” para terminar de conocer su voluntad, dando a entender que la Biblia es un libro más del montón que sumados a los escritos papales, de concilios, etc, forman un todo que terminó siendo la iglesia católica romana. Si ustedes dicen que ya está escrita toda la revelación (Biblia + catecismo + escritos papales + escritos de padres de la iglesia), están diciendo mentiras, porque según eso hace falta todavía reflexionar y analizar más y hallar más doctrina y tradición.

 

¿Acaso los 4 evangelios no reflejan el plan y la voluntad de Dios con la humanidad en su totalidad?. Los detalles que son el punto C que dices, no están reflejados en la Biblia, porque sería un libro interminable, por eso la Biblia es general para todas las edades y culturas, ya que si se centrara en los detalles de cada cultura, no habría Biblia por lo extremadamente extensa. Es por ello que existen miles de religiones en el mundo, por los detalles y tradiciones de cada cultura que imponen los humanos para agradar a un dios. Pero la Biblia, habla generalmente por todas esas culturas. Según ustedes, no han aprendido a interpretar el generalismo de la Biblia, sino que se deben enfocar en detalles dictados por humanos, que como bien sabemos, muchos fueron paganos e impíos (me refiero a cantidades de papas malévolos que tuvo la iglesia romana). ¿Como creer en todo lo que digan, luego de la generalidad de la Biblia?.
Además la Biblia es la revelación de Dios al hombre, y los libros que conocemos cristianos de hoy, y los escritos de los discípulos de Juan por ejemplo, son iluminaciones, explicando lo mismo de la Biblia en otras palabras, pues el Espíritu Santo habla a cada uno conforme entienda. Y así los católicos hayan canonizado la Biblia, en ese entonces estaban inspirados por Dios para hacerlo, las posteriores explicaciones alteraron el futuro cristiano.

 

Sobre el escrito de Iréneo, no veo contradicción con el cristianismo primitivo y no certifica nada de la doctrina actual católico-romana). Pues su contexto va enfocado a la tradición apostólica que conocemos en la Biblia. Nada nuevo hay en sus escritos, solo exhorta a continuar con la tradición inicial conocida desde Jesús. Sobre los demás escritos como el de María por ejemplo, solo está enseñando que su virginidad fue real porque ya habían gnósticos inventando mitos. No la declara intercesora y madre que ruega por nosotros los pecadores. De todas maneras muchas gracias por el enlace, el cual estudiaré más detalladamente.

 

Debemos reconocer que los apóstoles se reunían en casas o en donde fuera oportuno, como Jesús que predicaba en cualquier parte (no solo en el templo). Además si buscamos en donde predicaba Policarpo por ejemplo, estoy seguro que no fue en un edificio llamado catedral, y tampoco existían tantos ostento ni estatuas por ejemplo. Se que eran perseguidos por los Judíos y Romanos y esto no les facilitaba las cosas. ¿pero acaso no será posible predicar el evangelio en casas por ejemplo? ¿son necesarios tantos ostentos? ¿son necesarias tantas imágenes?. Es eso lo que confunde. Es obvio que la iglesia catolico-romana tiene muchas cosas nuevas y todo comenzó cuando los cristianos dejaron de ser perseguidos según otros artículos de su blog que he leído.

 

Sobre este comentario: “Solo a Dios se adora, ni a la Virgen ni a los santos. La creencia de que los católicos adoran a los santos es algo que está muy extendido entre los protestantes pero que es totalmente falso.” Puede que tu si apliques este concepto, pero es gran piedra de tropiezo para aquel débil en la fe. No digo que sean ustedes adoradores de santos e imágenes, pero la gran mayoría de fieles a la fe católico-romana, pone su fe en determinado santo o ángel. ¿Si este concepto Satanás lo utiliza en contra de la misma doctrina católico-romana, que les cuesta quitar de en medio la veneración a los muertos? ¿No será porque de esto se consigue buen beneficio económico? Si yo amo a mi hermano de corazón, yo trato en lo posible de que no se pierda entregando su fe a un santo y no a Cristo. Y si la enseñanza sobre la veneración vs adoración existe por medio del catecismo, el método no está siendo el adecuado actualmente, que por amor, por lo menos deberían cambiar.

 

Cuando dices: “lo que sí está claro es que los obispos de Roma desde el principio tuvieron un papel principal dentro de la Iglesia por encima del resto de los obispos de la cristiandad”. Aquí hay una contradicción, porque antes del año 325, ningún obispo va a ser nombrado públicamente como papa sabiendo que la comunidad cristiana estaba escondida adorando a Dios porque eran perseguidos. Esos sumos pontífices ya existían para la religión pagana de Roma, así que mezclar los obispos cristianos en sumisión, no es comparable a los obispos del paganismo romano antes del 325. Luego, obviamente la aceptación de cristianos en Roma sufrió un cambio y ahora el tal sumo pontífice del paganismo Romano, puede ser el papa cristiano que hoy conocemos sin necesidad de persecución.

 

El hecho de que Clemente de Roma se haya involucrado con la iglesia de Corinto fuera de su supuesta jurisdicción, no aparece citada la palabra “papa”. De allí que se haya sugerido que su presentación como “lista papal” no sea del todo correcta en cuanto al sentido del obispado se refiere, sino que se trate de un enunciado ordenado del que se valió Iréneo para establecer la sucesión apostólica en la Iglesia. Lo dice una página neutra: http://es.wikipedia.org/wiki/Clemente_de_Roma#Papado_de_Clemente

 

Además Clemente no está excediéndose en su autoridad de forma descarada, pues cumple su papel de anciano de la Iglesia de Cristo tal cual como la Biblia lo enseña, en el cual tiene todo el derecho de reprender a hermanos pecadores.

 

Sobre La Didaché dicen páginas web neutras: Desde que fue encontrada en 1873 y publicada en 1883, la Didaché ha sido fuente inagotable de estudios y objeto de diversas controversias. ¿Quien garantiza de que este libro exponga la verdad sobre los apóstoles? Si creemos en todos los libros que aparezcan, hoy podríamos ser ateos por haber leído el código Davinchi, por eso es que hay que creer en 4 testimonios y no en un libro que descubren en 1873 cuando la iglesia romana tenía tanto poder.

 

Como conclusión: Debemos tener mucho cuidado de no caer en el mismo error que los fariseos, ya que las tradiciones pueden apartarnos de Dios al conseguir nuestra propia auto-justificación. Debemos tener nuestra mente siempre atenta a la Palabra de Dios, a desechar doctrinas de hombres (así sean muy debotos) y obedecer lo que Dios nos ha mandado.


Muchas veces nosotros fabricamos tradiciones basadas en la Palabra de Dios, y nos vamos acostumbrando a seguir estas tradiciones o mandamientos de hombres. Al pasar el tiempo solamente se recuerdan las tradiciones pero no el origen (la Biblia) y se siguen practicando porque “siempre se hizo así”.


Cada vez que la tradición pese mas que la Biblia debe ser desechada o al menos examinada para restituirla a su estado original. Esto nos mantendrá con un espíritu humilde y cerca de Dios, ya que sabremos que no nos podemos salvar a nosotros mismos por nuestra justicia sino que dependemos de la justicia única de Dios a través del único abogado en los cielos: Jesucristo.

 

Postdata: Se que no es posible que usted de otra razón contraria a lo que hay en el Blog, de lo contrario tendría que cerrarlo y como sea se va a defender. Pero lo exhorto como hermano en Cristo a que busque respuestas solo en Dios y no en humanos. confíe de que El es suficiente para enseñarnos todo. Personalmente yo solo he estudiado la Biblia (sin necesidad de aprender de teólogos y pastores) y se que muchos en el mundo lo están haciendo así, pues la Palabra de Dios NO es de interpretación privada. Para mi no han sido necesarios otros libros sagrados y yo entiendo lo de la trinidad y la doctrina cristiana apostólica, y aunque me falte por aprender, no creo en nuevas “revelaciones”, que cada denominación cristiana tiene (Ej: Mormones, Brahamismo, Testigos de Jehová, etc), todos ellos creen que la Biblia tiene solo la explicación de A y B pero no de C, y que luego llega la respuesta C por parte de Dios a través de un ser humano (llámese papa, profeta, padre de la iglesia, etc), indicándonos con engaños de que era el complemento de lo que faltaba por aprender de la Biblia.


Por otra parte, soy Cristiano auténtico, no protestante y no romano. El protestantismo nació de un concepto de la iglesia romana a los hermanos que comenzaron a dejarse guiar por el Espíritu Santo y se apartaron de dicha denominación. Pero sabemos ambos de que después del concilio de Nícea en el 325, el cristianismo apostólico tuvo una fuerte renovación, concluyendo así de que antes de este año, las cosas se conservaban como nos lo enseñó Jesús. Esto era cristianismo auténtico que es el que muchos quieren restaurar, pero solo es posible si Dios lo quiere así, que no creo, pues quiere probar la fe de muchos.

 

Agradecimientos: Gracias estimado Cristian, créeme que voy a estudiar bastante y todo esto me sirve para complementar mi aprendizaje, solo estoy bajo la enseñanza de Dios y dejo que el me guíe a algunas páginas web como esta por ejemplo. Seguiré leyendo el Blog y quizá opinando. Igual tampoco soy infalible y creo que ningún ser humano lo irá a ser hasta el momento en que estemos con Cristo que es mi mayor deseo y que espero nos podamos conocer allá personalmente.

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24 thoughts on “CARTA Nº3- Defensa católica sobre cuestiones varias

  1. Christian… lástima que borraste los comentarios en donde compartía el libro, junto con los de anónimo.
    Perdona mi atrevimiento pero ¿que sucedió? ¿por qué borraste los comentarios?
    No creo que hayan sido ofensivos, pues Anónimo con respeto siempre se expresó.
    Igualmente, no considero que fue por falta de argumento de parte de ustedes, pues andan bien equipados ante cualquier réplica.

    Agradezco que nuevamente muestres por lo menos mi comentario sobre el libro “A las fuentes del Cristianismo”, ya que puede servirle a algún lector y dejarlo en su libertad a que lea, o de lo contrario me avisas para escribir otra vez dicho comentario.

    Este libro considero que es mi defensa ante esta Carta No.3, pues todas las respuestas están allí y al eliminarlo no dejas opciónes sino de creer solamente lo que tu comentas.

    Dios te bendiga.

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    • la chispa causante fue mezclar a Satanás con la Iglesia Católica, eso de respeto tiene poco y me pilló muy de sorpresa, pero el verdadero motivo es que soy yo el que se encarga de toda la parte de internet y mi tiempo es demasiado escaso para intentar abarcar tanto. Soy incapaz de dejar argumentos sin contestar exhaustivamente porque además parecería que no tenemos argumentos para contestarlo, pero intentar mantener el ritmo de anónimo es mucho más de lo que mi tiempo me permitía. En realidad me estaba ya planteando quitar la posibilidad de comentarios en este blog, que la verdad es que siempre me ha parecido lo más interesante de esta aventura, pero por desgracia tengo que priorizar, y si le dedico muchas horas a esto se lo tengo que quitar de otras cosas de mi vida que me parecen más importantes. Eliminar esa larga y sustanciosa conversación no fue una decisión fácil pero creo que fue necesaria y me temo que a partir de ahora tendré que eliminar comentarios cuando vea que es más de lo que mi tiempo me puede permitir. Y mientras tanto seguiré pensando sobre si quito o no quito la posibilidad de comentar. El libro que mencionas lo tengo ahí pendiente pero todavía no he tenido tiempo de leerlo despacio y prefiero no tenerlo publicado sin saber bien de qué va. Además, el objetivo de esta página no es ofrecer a los lectores dos versiones diferentes de las cosas, sino explicar y defender la versión católica. Las otras versiones ya se ofrecen en sus correspondientes blogs y ahí están al alcance de cualquiera. A ver si en el futuro puedo tener más tiempo para dedicarlo a esto, o a ver si surge en nuestro equipo algún otro colaborador que se pueda ocupar también de estos asuntos. Todo llegará. Espero.
      un abrazo Mario

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      • Estimado Christian, sobre este último comentario en donde manifiestas que la idea del blog es explicar y defender la versión católica y que no dejas posibilidad al que desee argumentar lo contrario, hace que la página solo sea para católicos que no desean aprender la contraparte para estar más seguro de su doctrina.
        Pienso que es necesaria la oposición, para demostrar con argumentos verdaderos (si es que existen), la verdad que ustedes creen.

        Sin embargo tristemente no me queda de otra que dejar de debatir porque a futuro pueden ser borrados mis argumentos.

        Un saludo.

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      • No es cierto que no dejemos la posibilidad de argumentar lo contrario, la prueba es que tú y yo hemos intercambiado por aquí muchos mensajes debatiendo ideas contrarias, y otros muchos han contraargumentado también. Pero sí es cierto que el objetivo de esta página no es la de ofrecer un foro de debate donde se puedan exponer todo tipo de doctrinas, el objetivo es defender y explicar la doctrina católica, y si se permite defender doctrinas contrarias es precisamente para poder explicar por qué esas doctrinas contrarias no nos parecen acertadas, no para ayudar a extenderlas. Eso no tiene nada que ver con la censura o con no querer que ningún católico se exponga a ellas, simplemente cada página de internet nace con un objetivo, y el nuestro es el que te he comentado. Para otros objetivos están otras páginas, a las que cualquier católico, protestante o budista tiene libre acceso y de las que puede hacer uso si sus fines son distintos. Ningún comentario tuyo ha sido borrado, salvo los que estaban incluidos en aquella larga conversación con los de aquel “anónimo”, y si se borró no fue por no estar de acuerdo con sus argumentos, sino porque en un momento dado dejó de ofrecer argumentos y recurrió al insulto. Si alguien dice que la Iglesia Católica se equivoca por tal o cual cosa nosotros podemos argumentar lo contrario, pero si alguien dice que es Satanás quien dirige nuestra Iglesia y por tanto la finalidad de la Iglesia Católica es separar a la gente de Dios para provocar su perdición eterna, entonces ese tipo de debate ya queda totalmente fuera de esta página, y cualquiera que caiga en lo mismo será igualmente borrado de aquí. Solo desde el respeto y el deseo de comprensión se puede dialogar, para insultar a los católicos hay cientos de páginas por ahí fuera que se ofrecen gustosas. Nosotros no somos una de ellas. Tampoco aceptamos comentarios consistentes en largos o larguísimos textos en los que se exponen montones de críticas a las doctrinas cristianas porque no nos permiten argumentar o defender nuestra postura ante todas ellas, aunque tomamos nota de todas las crítcas para futuros artículos; para defender bien una postura es necesario conocer las críticas y ataques que se hacen a ella, pero esta es una página de apología católica, y “apología” significa defensa de la fe, así que no creo que nadie que entre en nuestra página -Apologia 2.1- pueda llevarse a engaño alguno en cuanto a lo que puede esperar de ella. Si deseas presentar tus dudas, argumentos o contraargumentos sobre algo concreto sigues siendo bienvenido a hacerlo, igual que has hecho antes e igual que muchos otros hacen, pero no pidas de esta página algo diferente a lo que esta página es, una plataforma para defender el cristianismo de la Iglesia de Jesús… hasta donde nuestras limitadas posibilidades lo permiten.

        un saludo Mario

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      • Christian, con mucha tristeza tendra que ser borrado este comentario porque creerás que estoy del lado de “anónimo”. Aún tengo en mi cuenta de correo lo que él escribió y por ningún lado noto insultos, quizá tu te ofendiste por algo que no me parece insulto como lo dices claramente:
        “Si se borró (la respuesta de anónimo) no fue por no estar de acuerdo con sus argumentos, sino porque en un momento dado dejó de ofrecer argumentos y recurrió al insulto.”

        Además dices:
        “Si alguien dice que la Iglesia Católica se equivoca por tal o cual cosa nosotros podemos argumentar lo contrario, pero si alguien dice que es Satanás quien dirige nuestra Iglesia y por tanto la finalidad de la Iglesia Católica es separar a la gente de Dios para provocar su perdición eterna, entonces ese tipo de debate ya queda totalmente fuera de esta página.”

        Y con permiso copio la respuesta de anónimo para explicarla mejor:
        <>

        Respuesta: Personalmente él dijo algo que es real, satanás es nuestro enemigo y hará lo que fuere posible para engañarnos. El culto Babilónico tenía estatuas de humanos, las cuales llevaban en procesiones sobre los hombros. A anónimo le pareció que el estílo babilónico es similar al católico, lo que de hecho no es falso, es una verdad, pues en Semana santa llevan en procesión, estatuas de humanos que para ustedes son los santos. Para los caldeos sus santos eran sus santos y para los católicos sus santos son sus santos. Si los caldeos estuvieran vivos hoy en día practicando procesiones, dirían “nuestros santos son los verdaderos y no los santos católicos”, lo mismo que dicen ahora ustedes de ellos.

        Además de ello, anónimo se disculpó y aclaró que no había dicho que la doctrina católica era obra de satanás, de hecho pidió que revisaras sus comentarios anteriores para que lo validaras.

        Hay otra cosa que si es real y es el formato de una diosa madre con su niño salvador en brazos en todas las épocas, tal es el caso de Gaia e hijo; Demter y Coré; Isis y Horus; Kuan Yin e hijo; Parvati y Ganesha; Semiramis y Tamuz; Devaki y Krishna, por decir algunas de muchas que existieron. Por favor consulta en imágenes google: “diosas madres con sus hijos” y notarás cientos de ellas a través de la historia.

        Por otra parte “anónimo” bien lo dijo: que las discusiones son para que se demuestre que la doctrina católica es inspirada por el Espiritu Santo y no por satanás, es decir que te dejó la elección de demostrar lo contrario, cosa que no hiciste, dando a entender de que ya no había más argumento para validar lo contrario.

        Y por último es verdad que tu tachaste de doctrina errónea, falsa iglésia, fruto del error humano al protestantismo y “anónimo” muy bien demostró lo contrario a través de sus argumentos.

        Perdoname si esto te molesta, pero a mi parecer, anónimo no está insultando, sino dando una opinión personal, que demuestra similitudes con doctrinas antiguas aborrecibles a Dios y simplemente dice que la católica copia dichos formatos, cosa que no es mentira, es la realidad de hoy.
        Si todos los fieles de hoy vieran que Babilonia cargaba a sus santos y les rendían culto de veneración, de seguro la piensan dos veces antes de cargar una imágen en Semana santa.
        Aunque tu mismo nos puedes demostrar que quizá el culto de Babilonia se hacía muy distinto y no hay nada de malo en demostrarlo, pero al borrar los comentarios de “anónimo”, diste a entender de que te quedaste sin argumentos y que es excusa la falta de tiempo para responder, pues aunque pasen meses lo puedes hacer, así como yo lo he hecho.

        Con todo respeto: Cmario

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      • dices que copias la respuesta que dio anónimo pero lo único que aparece es un , supongo que es un problema del código informático. No recuerdo sus palabras exactas pero dijo que la doctrina católica estaba inspirada por Satanás, que así lanzaba a los hombres a la confusión y cosas así. Pero no vamos a iniciar ahora una conversación entera discutiendo sobre anónimo. En ningún momento me quedé sin argumentos. Como te dije, lo que me quedé es sin tiempo para rebatir toda la cantidad de asuntos que anónimo iba exponiendo, y eso no ha cambiado. Por algún motivo, últimamente he tenido que responder varias veces al asunto ese de que el catolicismo está entroncado con la fe babilónica, así que quizá ha llegado la hora de pensar en escribir un artículo sobre ese asunto, aunque antes de que llegue su turno hay varios otros artículos en la cocina. Son muchísimos los asuntos que merecen la pena ser tratados, no hay nada que no pueda esperar unas semanas o unos meses más. Entonces tendrás respuesta a esos asuntos y podrás juzgar tú mismo si los católicos tenemos o no respuesta a esas acusaciones, o más bien, si nosotros en concreto tenemos respuesta para ello. Si hasta entonces prefieres pensar que no tenemos argumentos, siento dejarte en el error, pero ya no tengo el tiempo necesario para escribir largos comentarios y a veces es mejor no decir nada que decir tres cosas incompletas y poco sólidas. Hasta que llegue el momento solo te diré que encontrar similitudes entre dos cosas no implica necesariamente que una sea el origen de la otra. Ese mismo razonamiento que a ti parece resultarte sólido es el que lleva a muchos a pensar que puesto que los mayas construian pirámides y los egipcios también construían pirámides, entonces o bien unos se han copiado de los otros o bien ambos son copia de una civilización anterior que inventó la pirámide, en concreto los míticos atlantes, obviando que si alguna civilización se plantea construir un edificio muy alto, la forma más sencilla y sólida para ello es la piramidal, al igual que si quieres que algo ruede la forma mejor es la circular, y puedes llegar a esa misma conclusión en cualquier tiempo y lugar sin buscar por ello conexiones innecesarias.

        Si quieres buscar las raíces de las procesiones católicas, puedes buscarlas en la naturaleza humana, que honra a sus dioses, reyes, etc. procesionándolos sobre andas en casi todas las culturas y épocas, sean incas americanos, yemeres asiáticos, egipcios africanos o galos europeos, o puedes buscarlas en el mismísimo Antiguo Testamento, que también procesionaba de igual modo el Arca de la Alianza. Si quieres buscar analogías entre dos religiones puedes hacerlo tanto como quieras, pero si te pones a comparar, encontrarás muchas similitudes incluso entre el catolicismo y el sintoísmo, por poner un ejemplo. En cualquier caso, en ninguna comparación hallarás tantas similitudes como entre el catolicismo y el judaísmo del siglo primero y anterior. Si yo ahora creo una nueva denominación cristiana en donde no existe la oración ni el canto, podría luego mirar al resto de los cristianos, protestantes incluidos y decir que la influencia de Babilonia en ellos se ve en cosas como rezar y cantar alabanzas, que es algo que ya hacían los babilonios.

        Al final no fui capaz de permanecer callado en lugar de dar solo unos breves argumentos que podrían ser insuficientes. Es ese el defecto que me lleva a plantearme a veces si podré seguir manteniendo abierto los comentarios.
        un saludo

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      • De hecho eso es lo que nos inquieta a anónimo y a mi, como a muchos protestantes. El hecho de que las procesiones católicas provengan de las religiones paganas del pasado (como tu lo has argumentado) y esto hace creer que el catolicismo es una religión más del montón. Diferente al Nuevo Testamento y al Antiguo en donde no se evidencia ninguna procesión judáica y cristiana a sus dioses u otros seres humanos. Solamente el Arca de la alianza fue llevada en varias ocasiones en forma de procesión y creo que esto es algo muy distinto, ya que los judíos sabían todos que la presencia de Dios se encontraba en dicha Arca y el problema de hoy es que los fieles no cargan únicamente la estatua de Cristo, sino la de miles de distintas figuras humanas.

        Además el arca es un rectangulo con dos querubines y dos baras atravezadas para llevarla, pero la forma física de Dios no es un rectángulo, a diferencia de todas las religiones ancestrales y católica, cuyas figuras son seres humanos estatuizados, haciéndoles creer a sus fieles de que ellos fueron así para recordarlos.

        Quiero recordar que la imágen no es la mala, es el corazón débil del hombre cuya fe es desviada de la única adoración a Dios y al Mesías, cuando se muestran figuras de muchos otros hermanos fallecidos, cuyos ejemplos son memorables, más no su procesión. A diferencia del Arca de la alianza, pues ¿cómo se va a desviar un judío de adorar algo distinto a Dios, si en el Arca está su presencia? allí no se está mencionando que está la presencia de Abraham, Noé, Melquisedec, Adán, Enoc, etc.

        Espero haberme hecho entender.

        Dios te bendiga mi hermano.

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      • una procesión es una forma de honrar a un dios o a una persona, y esa forma de honrar de alguna manera está en los genes humanos porque civilizaciones sin ningún contacto entre sí desarrollaron esas mismas formas para resaltar la importancia o el poder de alguien, así que no tiene nada de extraño que nosotros los cristianos recurramos a esas mismas formas cuando queremos honrar a Dios o a los santos, del mismo modo que todas las culturas humanas ven como algo natural celebrar banquetes en las grandes ocasiones, por ejemplo. Los judíos llevaron en procesión el Arca por ese mismo motivo, como ya hemos comentado, así que podemos considerar que a Dios no le parece mal procesionar.

        No diría yo que si los protestantes decidieron abolir las procesiones ello sea una ofensa a Dios, supongo que no. Creo que lo de procesionar es un modo humano que no tiene una importancia per se, sino por lo que los hombres quieren mostrar con ello. Del mismo modo los judíos, y el mismo Jesús, peregrinaban a Jerusalén, al Templo, y a pesar de ello los protestantes abolieron las peregrinaciones considerándolas algo poco menos que pagano también (¿se enteró Jesús de que eso que él hacía era pagano?). Pero el quid de la cuestión no son las formas, procesión, peregrinación o lo que sea, sino, como tú comentas, el sentido que los hombres dan a esas formas. En el Arca no solo iba la presencia de Dios (al igual que cuando procesionamos la Sagrada Forma en el Corpus Christi creemos estar también procesionando la presencia de Dios), sino que también había reliquias (vara de Aarón, maná y Tablas de la Ley, a pesar de que las reliquias estén ahora muy mal vistas por los protestantes, por no mencionar las imágenes que llevaba grabadas y las dos imágenes de querubines tallados encima (¿iban los hebreos adorando a los querubines de madera dorada?).

        Si consideras la procesión del Arca exclusivamente como un acto de adoración a Dios, entonces tal vez esas reliquias e imágenes estaban de más, pero yo no creo que los hebreos estuvieran adorando a esos querubines tallados, ni tampoco a esas reliquias al procesionarlas en el Arca, simplemente pensaban que esas reliquias merecían un enorme respeto y por tanto eran dignas de estar ahí dentro, compartiendo la presencia divina y recibiendo los mismos honores, aunque en su corazón ellos tenían muy claro que cuando se arrodillaban ante el Arca no estaban adorando a las tablas de la Ley ni al maná ni a los querubines. Adoraban a Dios, y al mismo tiempo honraban a esas reliquias, en un mismo gesto pero totalmente conscientes de la diferencia. Igual nos pasa a nosotros. Desde fuera, algunos pueden confundir nuestros actos y nuestra actitud, pero en nuestro corazón sabemos la diferencia entre adorar y honrar igual que lo sabían los hebreos. No importa si mil veces me dice alguien que ambas cosas se confunden o mezclan, Dios no me va a juzgar por lo que otros digan de mí, sino por lo que yo pienso y siento. Si alguien me ve procesionar detrás de una imagen de un santo puede acusarme de idolatría, de paganismo o de lo que le dé la gana, pero Dios sabe bien que yo (digo “yo” como ejemplo) no adoro a nadie más que a Él, y que lo que estoy haciendo en esa procesión es otra cosa totalmente distinta.

        En el asunto de las procesiones hay dos cosas. La primera es externa: personas que acompañan a una imagen llevada en andas. La otra es interna: lo que esas personas sienten acerca de lo que están haciendo. Cualquier observador externo puede opinar todo lo que estime oportuno sobre la ceremonia en sí, si le parece solemne, ridícula, extraña, absurda, impresionante o lo que quiera; lo que nadie puede hacer es afirmar que conoce lo que todas esas personas sienten por dentro al hacerlo y ponerse a condenar eso que supuestamente sienten.

        Si algún cristiano, por deficiente formación, estuviera realmente adorando a esa imagen que procesiona, entonces tú y yo estaríamos totalmente de acuerdo en una cosa: esa persona es una idólatra. Lo que no se puede hacer es condenar las procesiones con el argumento de que procesionar una imagen supone necesariamente estar cometiendo un acto de idolatría. La idolatría no consiste en caminar detrás de una imagen, la idolatría consiste en adorar a alguien o algo diferente a Dios, sea espíritu, imagen, deseo o dinero. Y si alguien sigue afirmando que el simple hecho de procesionar supone un acto de idolatría, entonces los hebreos eran idólatras, porque procesionaban, y cuando el rey David ordenó procesionar el Arca hasta Jerusalén y bailó desnudo ante ella durante todo el camino, estaría idolatrando e incitando a todo su pueblo a idolatrar, y sin embargo a Dios le agradó. Pero estaremos de acuerdo en que eso no fue un acto de idolatría porque, como tú afirmas, los hebreos en esas procesiones estaban adorando a Dios.

        Del mismo modo te digo que si un grupo de cristianos procesionan la imagen de Santiago pero no están adorando a Santiago, tampoco estamos ante un acto de idolatría, sino la expresión cultural de un pueblo que ha elegido esa manera ancestral y universal de honrar a sus santos, una manera que, además, es bíblica en el sentido de que ya era practicada por el Pueblo de Dios y recogida en la Biblia. Asunto aparte sería la cuestión de si los santos o si las imágenes son cosas correctas, pero de eso ya hablamos en otros comentarios y artículos, limitémonos aquí al tema que estamos tratando, el de la idea de que las procesiones (practicadas por todos los cristianos excepto los protestantes) son o no son un acto pagano e idolátrico copiado de la religión de Babilonia. La respuesta es que ni es un acto pagano, ni es idolátrico, ni procede en absoluto de Babilonia, sino que el Pueblo de Dios lo hizo así al menos desde tiempos de Moisés hasta el día de hoy.

        Porque los hebreos no solo organizaron procesiones con el Arca de la Alianza y sus reliquias, sino que las procesiones formaban parte de sus ritos anuales en diversas fiestas, como por ejemplo la Procesión del Agua en la fiesta de los Tabernáculos (procesión en la que muy probablemente participaba Jesús, que sabemos asistía a ella), en donde los sacerdotes procesionaban un jarrón de oro con agua bendita que llenaban en la piscina de Siloé y llevaban solemnemente al Templo en compañía de todo el pueblo (algo que de ser rito católico en vez del antiguo Israel sin duda calificarían algunos también de pagano e idolátrico, imagínate además, “agua bendita”, el agua que curaba a los enfermos). Los hebreos entonces cantaban salmos y recitaban oraciones que repetían una y otra vez mientras el agua era depositada en el altar, todo muy católico, solo que cuando los católicos hacemos esas mismas cosas nos critican por paganos. Algunos, claro. También, hasta el día de hoy, hacen la procesión de las velas en las bodas o se procesiona el rollo de la Torá (o 7 veces en torno al rollo) en la sinagoga y también por las calles.

        Y es por eso que yo no consigo ver nada extraño en nuestro cristianismo, teniendo en cuenta que somos seres humanos y descendientes espirituales de los mismos hebreos que se nos presenta en la Biblia. No veo a Babilonia por ningún sito, salvo que quieras ver su influencia en las costumbres religiosas judías de la época de Jesús, pues al fin y al cabo esos judíos vivieron en Babilonia durante el exilio, pero incluso si algo babilónico se coló por ahí, está claro que fue con el permiso de Dios, pues la Biblia sanciona esas costumbres al igual que expresamente critica otras. Ojalá estos comentarios disminuyan tu inquietud y aclaren las cosas.
        —————–
        Tras releer tu comentario añado esto porque veo que, con mucha más brevedad que yo, señalas ya varias de las ideas que aquí discuto (los hebreos sí procesionaban, el Arca sí llevaba imágenes, las imágenes en sí no son necesariamente cosa mala…). Al final creo que lo que a ti te inquieta de una procesión es el hecho de que el homenajeado pueda ser un santo, o sea, una persona humana y tal vez no te parece mal si la procesión pasea a Dios (o sea, nuestra procesión del Corpus Christi) o a una imagen de Jesús. Sobre ese aspecto también creo haber comentado aquí al diferenciar los elementos de honra y adoración. Cierto que podría haber dado respuesta más directamente a tus dudas con uno o dos párrafos, espero no haberte aburrido. En cuanto al resto de mis comentarios, dejémoslos para provecho de otros protestantes que no piensan como tú sino que critican todas esas otras cosas que a ti no te parecen igual de condenables.

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    • Personalmente yo me baso en la Sola Scripta porque como dijo Pablo de Tarso: “Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.” (Gálatas 1:8), dándo a entender de que lo que ellos enseñaron fue la revelación suficiente para salvación y si alguien llega diciendo de que sus enseñanzas están incompletas y que faltaba revelación, para mi según este escrito, es maldito o anatema.
      Por eso, al ver que en sus enseñanzas apostólicas, no se realizan procesiones, pues simplemente es para mi una enseñanza distinta que puede hacerme desviar del único digno de alabanza, Jesucristo.

      En esto radica la diferencia nuestra, en que los restauracionistas, reformadores y algunos protestantes, están dispuestos a seguir las enseñanzas apostólicas y ustedes tienen la plena certeza de que dichas enseñanzas estaban incompletas y que faltaban por revelarse nuevas y he ahí el deshorden que formamos los humanos por hacer caso omiso a Gálatas 1:8.

      Ahora, no es excusa de que los primeros cristianos no podían hacer procesiones porque eran perseguidos y su culto debió ser en secreto, pero si vemos en Hechos de los apóstoles, la iglesia de Antioquía gozaba de libertad de culto y tuvieron mucha oportunidad de realizar procesión alguna lo cual no se registra, inclusive siendo este pueblo pagano antes de su conversion.

      La diferencia entre el cristianismo apostólico y las demás religiones, es que existen miles de leyes para salvación y para agradar a una deidad, en cambio el cristianismo apostólico enseñó de que solo aceptando el sacrificio de Cristo de corazón y pidiendo perdon a Dios directamente por sus pecados, se es salvo.

      Con respecto a que el catolicismo es similar al judaísmo, no lo niego, de hecho es la religión más parecida a ellos junto con los islámicos. Pero debes reconocer que con la muerte de Cristo cambió todo:

      1. El pueblo electo de Dios cambia:
      De pueblo terrenal, carnal (Israel), a pueblo espiritual (la iglesia)
      Citas: 1 Pe 2:5; Col 1:13; Heb 12:28; 2 Pe 1:11

      2. El sacerdocio cambia:
      El sacerdocio levítico pasa a la historia
      Citas: Heb 7:12, 5:10 y 7:24

      3. La ley cambia:
      Citas: Mt 5:21-48; Col 2:14-16; 1 Tim 4:1-5

      4. Los sacrificios cambian:
      Se ofrecen sacrificios espirituales, no carnales.
      Citas: Heb 13:15-16; Sal 51:17

      5. El altar cambia:
      El altar cristiano es espiritual, no material
      Citas: Heb 13:10

      6. La pascua cambia:
      Jesús es la pascua para los Cristianos (ya se sacrificó) y no se requiere otro sacrificio para celebrar dicha pascua
      Citas: 1 Co 5:7

      7. Cambia el día señalado:
      Ahora es el primer día de la semana, antes el séptimo
      Citas: Hech 20:7; 1 Co 16:1-2

      8. Cambia el sostenimiento de la obra de Dios
      Antes se diezmaba, lo cual fue abrogado con el sacerdocio levítico.
      Ahora se ofrenda con amor.
      Citas: 1 Co 16:1-2; 2 Co 8:1-12

      9. Cambia la circuncición:
      La circuncición ahora es espiritual
      Citas: Ro 2:28-29

      10. El incienso cambia:
      Ya no se quema incienso en el culto a Dios
      Citas: Apocalípsis 5:8

      11. Cambia la adoración que agrada a Dios:
      Se adora en espíritu
      Citas: Juan 4:23-24

      Por lo que veo, aquella religión que imita a los judíos, no ha aceptado vivir bajo la gracia y no ha aceptado el sacrificio de Cristo.

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      • Confundes dos cosas. Dices que tú te basas en la Sola Scriptura (he ahí quizá la mayor diferencia entre nosotros) y al mismo tiempo afirmas seguir las enseñanzas de los apóstoles. Al parecer crees que todo lo que enseñaron los apóstoles quedó escrito en la Biblia. Nosotros, sin embargo creemos en las enseñanzas de los apóstoles Y en la Biblia. Tú mencionas a Pablo en Gálatas, en donde anatemiza a los cristianos que sigan un evangelio diferente al que él enseña. Por supuesto, no se refiere solo a sus palabras, sino a las enseñanzas verdaderas de Jesús, que están siendo en ese momento predicadas por él, por los demás apóstoles y también por otros discípulos de Jesús, todas de forma oral. Juan afirma al final de su evangelio que si quisiera escribir todo lo que Jesús predicó no habría libros suficientes para ello, y de la predicación de la mayoría de los apóstoles y de todos los demás discípulos no tenemos nada o casi nada. Creer que toda la predicación apostólica quedó al completo recogida en lo poco que se conserva en el NT no solo es poco convincente, sino que la misma Biblia, como acabo de decir, lo niega. Aunque estoy de acuerdo en que lo fundamental sí quedó ahí escrito, por eso para nosotros la Biblia es como la prueba de fuego para asegurarnos de que las enseñanzas de los apóstoles conservadas en la Tradición oral son correctas. Y no hay nada en la Biblia que nos indique que hacer una procesión sea contrario a la voluntad de Dios, más bien todo lo contrario.

        El tema de las imágenes es otro asunto diferente que nos llevaría mucha discusión y que aparecerá desarrollado en otro artículo así que dejemos eso de lado, estamos aquí hablando de las procesiones. En la Biblia se nos dice que Jesús peregrinó al Templo en diversas ocasiones, y aunque no se nos cuenta nada de lo que allí hacía, salvo cuando predicó en su atrio, es de suponer que en el Templo hacía lo que todos los judíos hacían, o sea, participaba de las oraciones, cánticos, sacrificios, etc., de lo contrario, si se hubiera negado a participar en lo prescrito, habría sido eso tan reseñable y significativo que los evangelistas nos lo habría contado y explicado el por qué, al igual que nos hablaron de cuándo Jesús incumplía el sábado y por qué. Así que Jesús participaría en la Procesión del Agua de la fiesta de los Tabernáculos como ya te comenté, y en las celebraciones principales en la sinagoga también habría procesionado con los rollos del Antiguo Testamento como era habitual. Así que tú crees que Jesús estaba en contra de las procesiones porque en ningún momento podemos leer en el NT una frase que diga “Jesús iba en procesión junto con los demás”. Tampoco dice en ningún sitio “y Jesús, sintiendo picor, se rascó”, y sin embargo estoy seguro de que, siendo hombre como era, se rascaría en muchas ocasiones como todo el mundo, haya quedado por escrito o no. Ese es el gran problema de los seguidores de la Sola Scriptura, que reducen toda la verdad a lo que quedó por escrito y rechazan cualquier cosa que no aparezca ahí como si nunca hubiera existido.

        Cuando San Pablo anatemiza a los seguidores de evangelios diferentes a los que los apóstoles predicaban, no estaba pensando en los evangelios del Nuevo Testamento, pues escrito Gálatas en torno al año 50, es probable que nada, o al menos muy poco, del Nuevo Testamento había sido escrito aún. Y sin embargo, aunque el Evangelio de Jesús era por entonces pura predicación oral, San Pablo se atreve a condenar a aquellos que no siguen las enseñanzas de esa predicación. ¿Dónde estaba entonces la Sola Scriptura? ¿Acaso en esos años la verdad cristiana aún no había tomado forma (pues no estaba puesta por escrito)? Nosotros, los cristianos católicos, somos los que seguimos esas enseñanzas que los apóstoles predicaron, todas ellas, escritas o no, lo mismo antes que después de escribirlas. Parte de ellas, lo fundamental, quedó posteriormente recopilado en una pequeña colección de breves libros y cartas que la misma Iglesia Católica afirmó ser la verdad revelada (otros escritos fueron rechazados), y 1500 años después los seguidores de la Sola Scriptura mutilaron esas enseñanzas cristianas y rechazaron todo lo que no había quedado así por escrito.

        Dices: ” ustedes tienen la plena certeza de que dichas enseñanzas estaban incompletas y que faltaban por revelarse nuevas ”
        En esa afirmación das muestras otra vez de no conocer bien el catolicismo. Vamos, de conocerlo muy mal. La revelación quedó finalizada y totalmente cerrada tras la muerte del apóstol San Juan, que fue el último de los apóstoles. Por ponerte un ejemplo, si ocurre una aparición de la Virgen y ella da un mensaje en el que se añade o cambia algo de la doctrina cristiana, la Iglesia ni siquiera se molesta ya en investigar la posible veracidad de la aparición, directamente se considera que esa aparición es falsa porque ni siquiera la madre de Dios tiene poder para añadir o quitar nada de la verdad revelada, así que mucho menos cualquier otro mortal. Tú confundes la verdad revelada con la verdad revelada puesta por escrito, y por eso consideras que nosotros hemos añadido algo a esa verdad, pero nosotros lo único que hemos hecho ha sido conservar la verdad revelada al completo, tanto la que se puso por escrito como la que solo se transmitió oralmente. Esas doctrinas recibidas de los apóstoles, escritas y no escritas, son la revelación total y completa, y a eso nada hemos añadido ni vamos a añadir.

        No somos nosotros quienes hemos añadido enseñanzas nuevas a aquellas predicadas por los apóstoles, sino vosotros quienes habéis mutilado las enseñanzas de Jesús rechazando parte de ellas. ¿De dónde habéis sacado que solo puede ser verdad lo que está escrito? ¿Acaso la Biblia misma lo dice así? ¿Dónde? Asunto diferente es que la Iglesia con el tiempo haya ido desarrollando formas más o menos novedosas (como lo es hablar con un micro o llevar alzacuellos), y también ha profundizado en la comprensión del mensaje de Jesús entendiendo mejor sus implicaciones, pero no creando doctrinas nuevas, sino entendiendo las consecuencias de las que hay.

        Los protestantes afirman que con su Sola Scriptura ellos siguen al 100% las doctrinas originales sin cambio alguno (aunque no se ponen de acuerdo entre sí sobre cuáles son esas doctrinas exactamente), pero además de no poder alcanzar la verdadera comprensión de ellas por haber rechazado parte de la verdad, también hacen lo mismo que nosotros, estudiar las enseñanzas de Jesús y sacar conclusiones, descubrir implicaciones y así llegar a enseñanzas que no son, según ellos, doctrinas nuevas sino explicación y desarrollo de las que aparecen ahí escritas. La prueba de que los protestantes desarrollan las escrituras y sacan conclusiones, es que sus conclusiones son tan diferentes que nada más nacer ya tenían creencias tan diferentes como para que los diferentes grupos protestantes se anatemizaran entre sí casi tanto como anatemizaban a los católicos, y hoy en día, apenas unos cuantos siglos más tarde, algunos de ellos tienen creencias tan tan diferentes que ni siquiera los mismos protestantes “mainstream” les consideran ya cristianos.

        Pero nos estamos desviando del tema. Las procesiones no son doctrinas, son formas de expresar la religiosidad, y puesto que la Biblia no condena las procesiones, sino que las recoge como forma válida, pues no veo cuál es el problema de hacer procesiones, sinceramente. Que a ti te gusten o no es otro asunto, pero incluso en plan Sola Scriptura, no veo dónde se condena la procesión. Por supuesto puedes tener objeciones sobre otros asuntos, como la imagen en sí, y sobre todas esas otras cosas que mencionas luego, pero esos son ya otros temas.

        En cuanto a que los cristianos primeros no hacían procesiones porque siendo una Iglesia más o menos clandestina los ritos públicos no eran posible, tienes toda la razón. Dices que sin embargo la Iglesia de Antioquía gozaba de más libertad y aún así la Biblia no nos dice que hicieran procesiones. Cierto. Pero ¿qué nos dice la Biblia sobre los ritos, costumbres y modos de los cristianos de Antioquía? Pues básicamente nada, así que poner a esos cristianos como ejemplo de que no se hacían procesiones al principio no es un argumento válido. Sencillamente, no tenemos ni idea de si hacía procesiones o no, pero aunque ellos no las hicieran ¿qué demostraría eso, que no las hacían porque ello ofende a Dios? Me temo que eso es sacar saltar al vacío sin red. Supongo que en ese razonamiento tuyo aplicas a la historia la misma doctrina de la Sola Scriptura: si algo no está escrito entonces no existe.

        En cuanto a que Jesús no rompió con el judaísmo pero lo transformó enormemente, estamos de acuerdo del todo. De hecho ese es uno de los motivos por los que los cristianos no protestantes llegamos a admitir el uso de las imágenes sin problema alguno. Los judíos prohibieron las imágenes porque Dios era irrepresentable, pero Jesús hizo visible lo invisible y desde su nacimiento el hombre pudo contemplar el rostro de Dios. Jesús participó en los ritos del Templo y en ningún momento los criticó. La única crítica que hizo al Templo fue respecto al negocio económico que se hacía en el atrio de los gentiles, o sea, fuera de la parte sagrada del Templo, en el patio exterior. Así que si Jesús participó de esos ritos y no dijo nada contra ellos, no veo yo por qué se nos critica a los católicos por celebrar ritos heredados de aquellos en los que el mismo Jesús participaba: procesiones, consagraciones, agua bendita, incienso, cánticos, recitaciones, responsos, letanías, etc, etc.

        Pero Jesús no solo participaría en procesiones, sabemos a ciencia cierta que él mismo protagonizó una de ellas, cuando entró en Jerusalén a lomos de un borrico. Esa misma procesión, llamada habitualmente la de la borriquilla, la seguimos haciendo hoy los católicos en su memoria.

        Ya no dices que copiamos a los babilónicos, ahora dices que copiamos a los judíos pero eso también te parece mal, aunque para otros argumentos no dudas en poner a los judíos como ejemplo. Que Dios te ilumine y te ayude a entender, ya que al parecer yo no te soy de mucha ayuda en mis explicaciones.

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        Y doctrinas aparte, te hablaré ahora como historiador y antropólgo.
        Las primeras noticias que tenemos sobre procesiones en España, o Hispania, pertenecen al siglo III. No sabemos si antes existirían pero no conservamos registro de ello. Se celebraban de forma semiclandestina, lo más discretas posibles (siendo además los cristianos pocos en número), y su motivo solía ser el traslado de las reliquias de algún mártir, desde su lugar de muerte hasta el cementerio o desde una tumba escondida a un sitio más decente. La procesión era una forma de acompañar y rendir honores a ese mártir. En el siglo V es cuando empiezan a surgir las cofradías y las procesiones van ya tomando forma y estructura semejante a la actual, más organizadas y todo eso. Es normal, solo cuando la Iglesia dejó de ser perseguida pudieron irse desarrollando las formas de culto público. Creo que una de las primera referencia escrita sobre una procesión cristiana nos la da San Ambrosio, siglo IV, cuando nos cuenta que los monjes iban en procesión a la tumba de los Macabeos cantando salmos. La peregrina gallega Egeria (siglo IV también) nos habla de diferentes procesiones que se celebraban en Jerusalén y los Santos Lugares, en las cuales los fieles marchaban juntos y finalizaban con una celebración de la Eucaristía. Estas procesiones solían celebrarse conmemorando diferentes momentos de la pasión de Jesús, con lo cual están en la misma sintonía que las procesiones de Semana Santa actuales. De estas procesiones de Jerusalén ya hay algún testimonio escrito en el siglo III, pero no recuerdo dónde así que puedes ignorarlo si prefieres. También del siglo III hay algunas actas de martirio, como la de San Cipriano, en donde se nos cuenta que los cristianos recogieron sus restos y los trasladaron en procesión hasta su lugar de enterramiento. No el acompañamiento típico que se hace al difunto camino del cementerio para despedirlo, sino una verdadera procesión religiosa en señal del triunfo del mártir, o sea, para honrarle, por lo que deberíamos considerar a estas actas como los documentos más antiguos conservados en los que se nos describe una procesión cristiana.

        Algunos historiadores suponen que en las catacumbas se realizaban procesiones interiores, pero las evidencias son pocas y poco concluyentes, así que podemos dejarlas de lado. En cualquier caso, considerando todo, como historiadores solo podemos decir que las procesiones cristianas son expresión natural de la naturaleza humana y la cultura de su época (tanto judía como gentil); que tal vez hubo procesiones desde el principio pero no se puede demostrar; que si como parece más probable las procesiones cristianas comenzaron al finalizar las persecuciones, ello se consideró como una forma natural de culto y sin duda alguna se sintió sancionado por la existencia también de procesiones en la Biblia y en la tradición judía, lo que llevaba a los cristianos a considerar las procesiones como parte de la tradición del Pueblo de Dios, a pesar de que al principio hubo algún sínodo local que condenó las procesiones por considerarlas paganas, pero la gran mayoría de las iglesias locales no pusieron nunca ningún reparo a las procesiones, por considerarlas bíblicas, pues los judíos de la época bíblica ya realizaban procesiones rituales en Pascua, Pentecostés y en la fiesta de los Tabernáculos, y no por ello se les podía acusar de estar realizando un rito pagano. Otros historiadores sitúan el origen de las procesiones cristianas en un rito que se desarrolló muy temprano, tal vez desde el principio: las procesiones bautismales, en las que el bautizado (a la entrada de la iglesia) era acompañado en procesión por todos los fieles hasta el altar, como forma de acompañamiento y homenaje y expresión de acogida y triunfo. Otros historiadores, sin embargo, consideran que esas procesiones bautismales y las otras procesiones con reliquias o imágenes surgen ambas de una misma tradición, y no necesariamente que las segundas fueran una derivación de las primeras. Total, que especulación hay mucha, pero datos muy pocos. Seguro que entre esos datos encuentras más de uno que te venga bien para apoyar tus ideas.

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        Ejemplos bíblicos de procesiones:

        “Pusieron el Arca de Dios sobre un carro nuevo y la llevaron desde la casa de Abinadab. Uzá y Ajió conducían el carro, mientras David y todo Israel bailaban con todas sus fuerzas delante de Dios, cantando y tocando cítaras, arpas, tamboriles, címbalos y trompetas”. (1 Crónicas 7-8)

        En 1 Crónicas, cap. 15 y 16 se nos describe con más detalle una nueva procesión con el Arca organiizada por el rey David.

        En 1 Reyes cap. 8 Salomón sube el Arca al Templo en solemne procesión. También en 2 Crónicas cap. 5.

        Jesús entra a Jerusalén en procesión hasta el Templo (Lucas 19, 35-45)

        En al menos doce salmos vemos referencias claras a una procesión, y en otros salmos esas referencias pueden ser más discutibles. Es curioso estos casos porque en el Antiguo Testamento se dan muchas normas sobre cómo organizar el culto y en ningún momento se ordena organizar procesiones, pero en esos salmos tenemos la prueba de que sí se realizaban de forma rutinaria (no solo en ocasiones esporádicas y especiales). Ejemplos:

        Salmo 67-68: ” Ya apareció tu cortejo, Señor, el cortejo de mi Rey y mi Dios hacia el Santuario: los cantores van al frente, los músicos, detrás; las jóvenes, en medio, van tocando el tamboril…” etc

        También hay procesión en la toma de Jericó (Jos 6,1-16) y La procesión organizada por Nehemías (Neh 12,27-43), en donde ni siquiera hay Arca de la Alianza.

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      • SOBRE LAS PROCESIONES ISRAELITAS:

        – Los Israelitas no ha hecho una réplica del Arca del Pacto para continuar con las procesiones antiguas.
        – Los judíos mesíanicos que alabaron a Jesús entrando en Jerusalen, no han vuelto a realizar dicha procesion (ni con una réplica de Jesucristo).
        – La procesion del agua difiere mucho con el concepto actual de procesion, ya que el sacerdote llevaba un recipiente dorado hacia el manantial de Siloé que luego era vertído sobre el altar y no existía riesgo de desviar el amor de los fieles hacia Dios.
        – Los judíos reconocen que la procesión del agua no estaba escrita en la Torá como mandamiento. Ellos aclaran que hay un pequeño cambio en la Torá.
        – La procesión del agua en la fiesta de los tabernaculos se hizo mientras había altar de los holocaustos, hoy en día los judíos no realizan tal procesion sino un baile conmemorativo el cual lleva el nombre de Simjat Beit Hashoevá”. https://www.youtube.com/watch?v=pf4VF7jMYDc
        – En la procesion actual no solo se conmemora a Cristo, sino a montones de seres, es decir que el amor a Cristo es compartido por igual con otros santos, representando un riesgo para el débil de fe, ya que desvía su verdadero amor al Único que es Digno de el.

        ¿Por qué los católicos continúan realizando las procesiones si notamos que tuvieron relevancia en su momento, pero no son necesarias para honrar a Dios hoy? A Dios se honra en el espíritu, sin necesidad de ornamentos ni imágenes. Aclaro, las imágenes no son malas para el que tenga clara la adoración a Cristo y solo a Cristo, pero para el débil de fe no son convenientes las imágenes porque tienden a desviar su amor único al Mesías.

        SOBRE LA INTERPRETACION BIBLICA:

        Cuando dices: “no hay nada en la Biblia que nos indique que hacer una procesión sea contrario a la voluntad de Dios, más bien todo lo contrario.” Es lo mismo que decir: “si en la Biblia no lo prohibe, no hay nada de malo en hacerlo”, es un grave problema de interpretación literaria del cual generas prejuicios contra los protestantes cuando dices: “Ese es el gran problema de los seguidores de la Sola Scriptura, que reducen toda la verdad a lo que quedó por escrito y rechazan cualquier cosa que no aparezca ahí como si nunca hubiera existido.”

        Esto es falso, el que toma la Biblia literalmente, pierde la noción, pues sabemos que Cristo no es una vid literal, no es un pedazo de pan y no es líquido (agua viva), él dijo que era esto pero en sentido metafórico y debemos entenderlo como algo vital para nosotros.

        La enseñanza de la Biblia es tomada por los protestantes como una interpretación que afecta la moral, así que si dice o no dice que Jesús se rascó, no es relevante porque no afecta la moral en las personas.

        Sabemos además de que la voluntad de Dios es “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” (Mateo 22:37-39), y la Biblia simplemente nos lleva a obedecer esos principios morales para amar a Dios y a nuestros prójimos, por lo tanto si la Biblia no prohibe el hacer procesiones, tampoco las aprueba y debemos escudriñar en nuestro espíritu si una procesión cabe bajo la voluntad de Dios.

        Para ti no hay problema alguno en hacer una procesión y es válido. Además crees que Dios no se disgusta con ello.

        Pero te quiero compartir mi punto de vista personal al respecto:
        Antes de aceptar a Cristo en mi vida, fui ateo y antes fui católico porque nací de familia católica como muchos.
        Cuando fui católico yo no sentía nada por Cristo, solo me daba lástima al verlo sufrir en las películas de Semana Santa. Yo le rezaba a la virgen, al angel de la guarda y a mi abuelito que ya falleció hace mucho tiempo (en ellos tenía repartido mi amor espiritual), pero jamás le hablé a Cristo, ni a Dios porque me avergonzaba con él de mis pecados y creía que me rechazaría (le tenía respeto, pero no amor puro).

        Las procesiones me parecían hermosas, lo mismo que los templos católicos y las vestimentas sacerdotales. En las procesiones yo oraba al santo que iba pasando porque mi mamá me lo enseñó así, pero me seguía dando verguenza con Jesús (no me sentía seguro de que él me escucharía) cuando pasaba su imágen. Por lo tanto mi amor a Dios estaba desviado hacia otros seres.

        ¿Crees que la voluntad de Dios es esa? ¿Acaso a Dios no le importa que le hablemos a Cristo y a él, pero si a otros santos? ¿Acaso Dios no siente tristeza cuando no lo amamos, pero a otros santos, ángeles y familiares muertos si?

        Hoy en día comprendo claramente que había mucha confusión en mi cabeza y que nunca aprendí a amar a Cristo porque sencillamente no me mostraron en la Católica, lo que él hizo por mi y por todos. Más fácil aprendí a amar a la virgen, al angel de la guarda y a mi abuelito que a Dios sobre todas las cosas.

        ¿Vez por que Dios escribió en sus 10 mandamientos lo de no hacer imágen alguna? Dios lo hizo por prevención, porque sabe que somos débiles y que desviaremos la fe y el amor fácilmente hacia otros íconos.

        Vuelvo y repito, las imágenes no son las malas, pero son un riesgo para desviar el amor a muchos (quizá a ti no), pero se de miles de creyentes católicos que dicen amar a Jesús y su corazón está lejos de él, como yo lo estuve en aquellos tiempos.

        En conclusión ¿las procesiones son malas?, para mi no, pero para el débil de fe, son nocivas y eso es lo que no comparto, pues si los líderes católicos saben que muchos andan desviando su amor hacia otros seres en vez de Cristo, ¿por qué no hacen lo que hizo el fiel rey Ezequías que destruyó la serpiente que hizo Moises? (2 Reyes 18:4)

        ¿Qué tal de hacer procesiones a Cristo solamente sin necesidad de imágenes? coincidiría con tu respuesta totalmente, pero ambos sabemos que primero llega Cristo antes de que la iglesia católica disuelva parte de sus ritos.

        SOBRE LA TRADICION ORAL Y LA SOLA SCRIPTA:

        Cuando dices que los apóstoles enseñaban a otros discípulos de Jesus, todas de forma oral, yo veo que hay escritas 13 cartas de Pablo, 2 de Pedro, 5 de Juan, 1 de Judas, 1 de Santiago, 1 de Mateo, 1 de Marcos, 2 de Lucas y 1 de alguien (Hebreos), en un periodo de 52 años. Y es muy real que lo enseñado oralmente, haya sido escrito. Como no es lógico que en 52 años de escrituras, todos los apóstoles no hayan dejado clara sus enseñanzas cuando habían judíos dispuestos a alterar las enseñanzas apostólicas y nuevas sectas gnósticas en aquellos tiempos. Si habían cosas enseñadas oralmente por ellos pero no escritas, se arriesgaban a que los fieles perdieran el enfoque de la enseñanza apostólica y se alterara el evangelio.

        Todos los apóstoles aprovecharon sus escrituras para dejar su firma como evidencia de lo que habían enseñado, para garantizar lo que los apóstoles enseñaron oralmente durante su vida. Esto si tiene sentido, pero no el que hayan cosas que no fueron escritas.

        Sobre Juan 21:25, dice claramente la escritura: “Y hay también otras muchas COSAS que hizo Jesús, las cuales si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén.” Por tu parte dices: “lo que Jesús predicó” en vez de “muchas cosas que hizo Jesús.”

        El evangelio es claro (no dice que faltaron predicaciones de Jesus), cuando dice “cosas” no se refiere a enseñanzas o doctrina, se refiere a hechos vividos que no fueron revelados porque lo relevante fueron sus enseñanzas ¿Crees que el apostol Juan, iba a dejar sin escribir alguna de sus enseñanzas? Obviamente cuando vemos los cuatro evangelios, notamos una gran coincidencia y ninguno de ellos enseña algo distinto de lo que enseñó Jesús. ¿Si cuatro testimonios coinciden, es acaso lógico creer que faltaron enseñanzas del Maestro? Si ningun testigo de ellos lo notificó, es porque sus enseñanzas quedaron completas.

        Dices: “Creer que toda la predicación apostólica quedó al completo recogida en lo poco que se conserva en el NT no solo es poco convincente, sino que la misma Biblia, como acabo de decir, lo niega.” y “de la predicación de la mayoría de los apóstoles y de todos los demás discípulos no tenemos nada o casi nada.”
        Con estos comentarios estás negando el catecismo No. 106 y 107, que dice:
        “En la composición de los libros sagrados, Dios se valió de hombres elegidos, que usaban de todas sus facultades y talentos; de este modo, obrando Dios en ellos y por ellos, como verdaderos autores, PUSIERON POR ESCRITO TODO y solo lo que Dios quería” “…los libros sagrados enseñan sólidamente, fielmente y sin error la Verdad que Dios hizo consignar en dichos libros para salvación nuestra” (DV 11).
        Debería decir: “Pusieron por escrito PARTE…”, pero no fue así, pues es claro que dicen “TODO.”

        Con estos comentarios, estás diciendo que la Biblia es imperfecta e incompleta (dices “no tenemos nada”) incluyendo el Antiguo Testamento (y no lo niega la Biblia, lo niegan ustedes), es decir que Dios no hace las cosas perfectas. Si un apostol tenía esta convicción en su corazón: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redarguir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” (1 Timoteo 3:16), está diciendo claramente que la escritura (Antiguo Testamento y lo que ya había escrito Pablo) era perfecta. ¿Por qué lo inspirado por el Espíritu Santo a los apóstoles iba a ser imperfecto e incompleto? ¿Acaso el Espíritu Santo se quizo arriesgar a que alteraramos su enseñanza si no la dejaba por escrito? Es obvio que si no hay registros por escrito, el voz a voz tiende a quitar y poner lo que no es ¿has jugado alguna vez al teléfono roto?.
        En la actualidad todo se hace por escrito, porque es garantía de veracidad cuando hay firmas y testigos (Ej: un contrato de vivienda), si se hiciera un contrato de trabajo por escrito, pero las cláusulas fueran orales, se genera un riesgo inminente hacia una alteración de dicho contrato.
        Este principio es humano desde siempre, y era obvio que los apóstoles no iban a registrar por escrito unas cosas y otras no para arriesgarse a que los judíos que querían exterminar el cristianismo, tomaran la delantera enseñando otras cosas.

        Revisemos estos versículos que demuestran que a parte de lo escrito, Pablo no enseñó otras cosas verbales:

        1 Corintios 11:23, “Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan”.
        El declara que está presentando por escrito lo que previamente les había enseñado verbalmente.

        2 Tesalonicenses 2:5, “¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto?”.
        Les estaba dando a ellos (y a nosotros) por escrito lo que les había previamente dicho verbalmente; y al mismo tiempo estaba elaborando sobre ello y proveyendo más entendimiento.

        2 Tesalonicenses 3:10, “Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto…”.
        La misma cosa verbal

        2 Pedro 1:15, “También yo procuraré con diligencia que después de mi partida vosotros podáis en todo momento tener memoria de estas cosas.”
        En otras palabras, puso por escrito lo que antes les había enseñado verbalmente a fin de que no se lo olvidaran o tergiversaran dicha enseñanza después de su muerte.

        Hechos 20:29-30, “Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos”.
        En este escrito a los ancianos de Efeso, Pablo estaba profundamente preocupado por la falsa doctrina. Gran parte de sus escritos fueron para corregir herejías.

        No es obvio que 5 años despues de que Pablo visitara a Corinto, les haya escrito lo básico, cuando atravezaban por problemas doctrinales grandes. Es lógico que Pablo haya escrito lo enseñado (lo más importante) para corregir problemas de doctrina y para reforzarlos del todo.

        Otro tema que me preocupa es el siguiente:
        “El oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios, oral o escrita, ha sido encomendado sólo al Magisterio vivo de la Iglesia, el cual lo ejercita en nombre de Jesucristo, es decir, a los obispos en comunión con el sucesor de Pedro, el obispo de Roma” (Catecismo No. 85)
        “Todo lo dicho sobre la interpretación de la Escritura queda sometido al juicio definitivo de la Iglesia, que recibió de Dios el encargo y el oficio de conservar e interpretar la Palabra de Dios” (Catecismo. No. 119)

        Según la iglesia católica, las Escrituras solo pueden ser interpretadas por el Magisterio (obispos) y por el papa.

        Si Pablo y Silas que eran enviados del Magisterio de la iglesia a Berea (Hechos 17:10-11), ¿por qué dichos cristianos no creyeron inmediatamente a las prédicas de ellos y se fueron a confirmar en el Tanaj si lo que decían ellos era cierto? ¿No es esto cuestionar al Magisterio impuesto por Jesús? ¿No fue malo que los de Berea generarar su PROPIO juicio y no que lo determinara tajantemente la iglesia del Señor?
        No es bueno comparar, pero los de Berea fueron “mas nobles” que los de Tesalónica por este suceso, entonces ¿los protestantes son más nobles que los de la católica porque escudriñan los escritos antes de creerle al Magisterio de la iglesia?

        Perdoname Christian, pero decir que de los escritos apostólicos no hay nada o casi nada, es decirle al Espíritu Santo (a Dios mismo) que su tarea fue mediocre ¿serías capáz de afirmar esto en el tribunal de Cristo?

        CONCLUSION:

        Eh ahí la diferencia entre católicos y protestantes por no seguir el contrato establecido por Dios para la humanidad (Nuevo Testamento), sino de añadirle cláusulas (dogmas) a traves de los tiempos.

        La doctrina apostólica hasta luego de la canonización de los libros del NT, era seguida casi en su sola scripta y al crecer la iglesia católica, fueron metiendo dogmas hasta cambiar el mensaje de salvación. El ejemplo más claro está en ese tema de la salvación, que en la Biblia es una (escrita en todo el Nuevo Testamento) y en la católica es de otra forma (Fe en Cristo, hacer buenas obras, cumplir los sacramentos y pertenecer a la”única” iglesia católica).

        Podemos debatir este tema de la Salvación Christian que es lo más importante para todos. ¿tienes algún artículo para opinar alli?

        Saludos.

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      • SOBRE LAS PROCESIONES ISRAELITAS

        Como cristiano, y en eso supongo que ambos estaremos de acuerdo, lo que los judíos hayan hecho con su fe a partir de la resurrección de Cristo es algo que solo a ellos incumbe, así que lo que comentas sobre sus ritos y costumbres posteriores es algo que queda fuera de nuestra discusión. Aún así, ellos a día de hoy siguen haciendo procesiones dentro y fuera de la sinagoga, pero eso es ya una cuestión judía, no cristiana. El único judaísmo que puede justificar algo del cristianismo es el judaísmo de Jesús y el anterior.

        Dices que las procesiones tuvieron relevancia en el judaísmo “en su momento pero no son necesarias para honrar a Dios hoy”. La segunda parte de esa afirmación es opinión tuya y ahí no coincidimos. Yo creo que no son imprescindibles, que se puede ser perfectamente cristiano sin hacer procesiones, pero eso no quiere decir que las procesiones sean nocivas y deban ser eliminadas.

        Comentas de nuevo que las procesiones con imágenes no son malas per se, pero sí lo son en cuanto a que pueden confundir a los débiles de fe. Mi respuesta es la misma de siempre, la solución no es eliminar todo lo que pueda confundir a aquellos que tienen poca fe o una fe errónea, sino que hay que fortalecer la fe y la formación de los cristianos para que entiendan bien todo. Tu experiencia personal es un buen ejemplo de ello. Cuando eras católico las procesiones y otras cosas te confundieron, y no lograste establecer una relación con Jesús porque la fe que te transmitieron te llevó a avergonzarte ante él en lugar de amarle y sentirle como tu refugio. Lamento mucho que recibieras una fe tan mal estructurada, lo digo sinceramente, pero eso no es culpa del catolicismo, sino de que el catolicismo llegó a ti de una manera distorsionada y confusa. La solución a eso no es hacerse protestante, sino recibir una formación correcta. Yo nunca he sentido vergüenza ante Jesús (salvo quizás en algunos momentos muy puntuales) y no creo que si me hiciera protestante mi relación con Jesús fuera por ello a ser mejor de la que es ahora.

        SOBRE LA INTERPRETACIÓN BÍBLICA

        Citas mi frase “no hay nada en la Biblia que nos indique que hacer una procesión sea contrario a la voluntad de Dios, más bien todo lo contrario.” Y a continuación afirmas que eso “Es lo mismo que decir: “si en la Biblia no lo prohíbe, no hay nada de malo en hacerlo””

        No estoy en absoluto de acuerdo. Yo estaba hablando de las procesiones en concreto y además afirmando no solo que la Biblia no las prohíbe sino que por el contrario nos las describe como parte del rito israelita. No puedes generalizar ese razonamiento insinuando que yo puedo justificar cualquier cosa con tal de que no aparezca expresamente prohibida en la Biblia. Creo que la piratería informática o la pornografía no están prohibidas en la Biblia y no por ello pienso que son del agrado de Dios.

        También confundes mis palabras cuando te defiendes de la acusación de que los protestantes interpreten todo literalmente. Yo no he dicho nada de eso, y sé de sobra que los protestantes no interpretan todo al pie de la letra. Si así lo hicieran aceptarían que la Eucaristía es el cuerpo de Cristo, pero evidentemente no lo hacen (excepto los luteranos y parte de los anglicanos). Mi afirmación, que ahí citas, no dice nada de la literalidad, sino de la exclusividad.

        SOBRE LA TRADICION ORAL Y LA SOLA SCRIPTA:

        En este asunto tampoco me has entendido bien en algunas cosas. Desde luego en ningún momento he afirmado ni insinuado que la Biblia sea imperfecta. Si es palabra de Dios, ha de ser perfecta y verdadera. Cosa muy diferente es que al interpretarla (porque todos la interpretamos) lleguemos a conclusiones diferentes sobre cuál es esa verdad que la Palabra nos está contando.

        Yo no digo que la Biblia sea imperfecta, digo que es en cierto modo “incompleta”, a pesar de que contenga todo lo necesario y fundamental porque algunas cosas solo están ahí en semilla, no desarrolladas. La revelación de Dios, sin embargo, sí es completa, y lo fue desde que finalizó la era apostólica. Nada se puede añadir a esa revelación, completa y perfecta, desde entonces. La diferencia es que tú crees que toda esa revelación se transmitió por escrito, y yo creo que la revelación se transmitió oralmente, mediante predicaciones, y luego lo más esencial de esa revelación se puso por escrito, pero no todo. Así que de mis palabras no se puede deducir en absoluto que Dios hizo las cosas mal o las hizo a medias. Las hizo bien, pero no del modo que tú crees.

        No es de extrañar que fuera después de la invención de la imprenta cuando se empieza en Occidente a dar una importancia enorme al material escrito como fuente de divulgación y de garantía. Pero antes de entonces, la humanidad había confiado principalmente en la transmisión oral para todo. Incluso el Antiguo Testamento fue transmitido principalmente de forma oral hasta la época del Exilio de Babilonia, que es cuando se decide recopilar por escrito todo eso. Y del mismo modo que la revelación de Dios del antiguo pacto se transmitió oralmente de generación en generación (sin dejar por ello de ser Palabra de Dios), de igual modo el cristianismo comenzó siendo transmitido oralmente, y luego poco a poco se fue poniendo por escrito. Si de verdad Dios hubiera pensado que solo la palabra escrita es fiable, entonces Jesús se hubiera sentado a escribir sus doctrinas, del mismo modo que hizo Mahoma o Bahaula. Pero no, Jesús se dedicó a predicar oralmente, y de su puño y letra no conservamos ni una palabra. Y aún así creemos todos que su doctrina logró transmitirse libre de error.

        Antes de que Pablo se hiciera cristiano, antes de que una sola palabra de Jesús se pusiera por escrito, el cristianismo ya estaba difundiendo la verdadera doctrina a todos cuanto querían escucharla, la Palabra de Dios ya se estaba propagando hacia todas partes, y era de forma oral.

        Si yo fuera ateo diría que la palabra escrita es más fiable que la oral, porque la transmisión oral es más fácilmente deformada, tal como dices tú con el ejemplo del teléfono roto. Pero si fuera ateo diría de igual modo que la interpretación que tú haces de la Biblia es una interpretación personal y subjetiva, y que es normal que cada “escuela” protestante encuentre en el mismo texto cosas diferentes, porque puestos a interpretar las cosas, siempre hay varias o muchas formas distintas de interpretarlas. Cuando Jesús dice “yo soy la vid” ¿es metafórico o literal?, cuando dice “esto es mi cuerpo” ¿es metafórico?, y cuando dice “yo y el Padre somos uno” ¿es metafórico? Lo mismo se puede decir que sí o que no, y de hecho las diferentes denominaciones dan respuestas diferentes y difieren notablemente al decidir si una frase es literal o metafórica. O sea, para un ateo, aun suponiendo que el Nuevo Testamento recogiera fielmente la doctrina de Jesús, la interpretación que cada denominación hace de esa doctrina no tiene absolutamente ninguna garantía de ser la verdadera.

        Ante esto un protestante dirá: mi interpretación es la verdadera porque no he usado simplemente mis conocimientos y raciocinio humanos, sino que he llegado a estas conclusiones iluminado por el Espíritu Santo, lo cual es garantía de certeza. Todos los fundadores protestantes, desde Lutero hasta Ellen G. White, estaban convencidos de haber descubierto el sentido correcto de la doctrina cristiana no por su propia inteligencia, sino PORQUE el Espíritu Santo les guió. De lo contrario, estaríamos hablando de meras opiniones personales, no de la verdad.

        Pues tendrás que reconocer que ese mismo Espíritu Santo es la garantía de que la verdad que Jesús nos trajo puede conservarse y transmitirse con fidelidad durante 2000 años, independientemente de que sea transmitida por escrito u oralmente. O para ser más precisos, independientemente de que esa doctrina se pusiera por escrito antes o después. Y ese mismo Espíritu es el que ayuda a los católicos (o a los protestantes, según quién lo diga) a poder interpretar correctamente y seguir profundizando en el conocimiento de esa revelación. Por utilizar tu mismo símil, la transmisión oral del cristianismo dentro de la Iglesia Católica no tiene nada que ver con un teléfono roto cuando es Dios quien sostiene la línea y habla a un extremo de ella. Ningún medio de comunicación quedará nunca roto si es Dios quien lo utiliza.

        Como católico yo creo que Jesús fundó una Iglesia precisamente para que a través de ella el Espíritu Santo mantuviera a salvo la verdad y evitara la dispersión y modificación. Jesús prometió a su Iglesia que el Espíritu la protegería y la mantendría libre de error. Por eso para mí es lógico que en el momento en que un grupo de personas se salió de esa Iglesia, quedó fuera de esa garantía de conservación de la verdad, y desde el principio las variaciones doctrinales se multiplican y se van modificando a lo largo del tiempo hasta el punto de que hoy en día no solo hay miles y miles de denominaciones protestantes diferentes, sino que las doctrinas protestantes han cambiado tanto que ninguna denominación actual puede afirmar que cree lo mismo y del mismo modo que lo creía Lutero o Calvino.

        Así que, cuando tú estás tan seguro de que Dios nunca permitiría que parte de su revelación no quedara recogida por escrito, yo te digo que lo permitió en el antiguo pacto, y lo permitió también en el nuevo pacto, y que aunque la transmisión oral es menos fiable que la escrita, cuando es Dios quien interviene directamente en la historia, lo mismo le da escrito que no. Si es voluntad de Dios que la Iglesia discierna la verdad y sepa separar lo verdadero de lo falso, ¿dirías tú que tratando con información oral la iluminación divina no es suficiente para protegernos del error? Otra cosa muy diferente es que tú pienses que el Espíritu Santo no ilumina a la Iglesia Católica, pero entonces ya no estamos hablando de si la tradición oral tiene sentido o no, estamos hablando simplemente de que tú no eres católico y por tanto no crees que Dios esté iluminando a nuestra Iglesia. En ese caso me gustaría saber a quién crees tú que ilumina, pues a la denominación que ilumine sería la única con garantías de conocer la verdad y estar libre de error, y supongo que tú pertenecerás a esa denominación y no a otra. A menos que creas que ninguna denominación tiene del todo razón y Dios solo te ilumina a ti, con lo cual eres la única persona en el mundo que comprende las doctrinas cristianas correctamente. O si crees que tampoco tú comprendes aún la verdad bíblica con perfección, entonces tenemos un grave problema, pues eso quiere decir que Jesús murió para traernos una salvación con su doctrina pero nadie ha logrado aún enterarse de qué doctrina es esa.

        No te digo todo esto por querer ponerte en evidencia y menos aún por pretender mostrar lo estúpido de tus razonamientos, que no lo son, sino para que veas que la cosa no es tan sencilla, y que si tú crees en la Sola Scriptura otra vez, no deja de ser eso también un acto de fe, pero no es una creencia que sea ni lógica ni irrefutable, aunque al menos para mí, la enorme diversidad de doctrinas dentro del protestantismo es suficiente como para descartar que pueda ser esa la fuente de la verdad.

        En cuanto al tema de la salvación, habrá algún artículo sobre ese asunto en el futuro pero todavía no. Sobre otras cosas que comentas, haré un esfuerzo y no daré la réplica por no convertir nuestros comentarios en discusiones interminables, a pesar de lo estimulantes que resultan.

        un respetuoso saludo Mario

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      • Dices: “…la solución no es eliminar todo lo que pueda confundir a aquellos que tienen poca fe o una fe errónea (como las imágenes), sino que hay que fortalecer la fe y la formación de los cristianos para que entiendan bien todo.”
        Con esta respuesta, estás afirmando que definitivamente existe un conflicto con las imágenes y yo me pregunto ¿por qué en los 1.690 años que tiene la iglesia católica, no han logrado formar a los cristianos para que entiendan bien todo?
        Supongo que han hecho miles de intentos de que los fieles no desvíen su fe a otros iconos celestiales, pero hasta hoy no se ve un cambio radical, sino prácticamente un fracaso, pues es obvio por lo que todos vemos, que muchos aman y le tienen fe a su santo o a su virgen, más que a Cristo.

        Solución: Obedecer el segundo mandamiento de la ley mosaica (que en la doctrina católica quedó camuflado o eliminado) y hacer lo que hizo el Rey Ezequías. Pues de otra forma, seguirán habiendo perdidos en la fe y por amor a ellos, deberían obrar inmediatamente en esto y no seguir intentando en vano poner la carnada de desviación y formar a que no la tomen.

        Dices: “la fe que te transmitieron te llevó a avergonzarte ante él en lugar de amarle y sentirle como tu refugio. Lamento mucho que recibieras una fe tan mal estructurada, lo digo sinceramente, pero eso no es culpa del catolicismo, sino de que el catolicismo llegó a ti de una manera distorsionada y confusa. La solución a eso no es hacerse protestante, sino recibir una formación correcta.”

        Dices que recibí una fe mal estructurada pero que no fue culpa del catolicismo, entonces ¿de quien fue?, ¿quizá de mi madre?. Lamento informarte que cuando quise respuestas, ellas fueron más confusas aún por parte de los sacerdotes o estudiosos, los cuales infunden más miedo, sometiendo mi pobre fe en pro del catolicismo para evitar condenación, cosa que GRACIAS A DIOS se que no es cierta.

        Personalmente Christian, por eso es que yo sigo a aquellos que SOLO predican a Cristo y cuando comienzan a exaltar la memoria de un ser humano al igual que a Jesús, o comienzan a popularizar a un líder espiritual, yo salgo corriendo de allí. Cuando existe un lugar de sana doctrina y comienzan a mirar a Cristo y a otros a la vez, comienza una desviación, por eso existen miles de tipos de revelaciones cristianas, incluyendo la católica.

        SOBRE LA TRADICION ORAL:

        Tu lo has dicho Chirstian, un ateo es una persona que no posee preferencia entre el catolicismo y el protestantismo y diría que es más fiable la palabra escrita que la oral, porque la transmisión oral es más deformada. siendo imparcial, es obvio que el ser humano quiera plasmar algo importante por escrito que comunicado y no encuentro base lógica de lo que aclaras, pues pareces entrar en especulación y me sorprende que la misma iglesia católica afirme esto de la tradición oral, que obviamente parece más una excusa para poder enlazar sus nuevas enseñanzas a la Biblia, de la cual queda incoherencia por no tener pruebas contundentes.

        De hecho los católicos escribieron sus dogmas y doctrinas, precisamente para que las generaciones posteriores no alteraran dicha doctrina ¿por qué no lo hacen solo de forma oral?

        No puedo comprender lo que dices de que los mismos judíos confiaron en la tradición oral hasta el exilio en Babilonia y me sorprende este comentario que quizá alguien nuevo en la fe creería, pero al confirmar con la Biblia, sabemos que el mismo DIOS escribió los 10 mandamientos con su propio dedo: “Cuando el Señor dejó de hablar con Moisés en el monte Sinaí, le entregó dos tablas de piedra con la ley escrita por el dedo mismo de Dios.” (Exodo 31:18). ¿Por qué Dios no quiso que sus mandatos se dieran de forma oral en vez de escribirlos? ¿No será que existieron otros 5 mandamientos de forma oral, más los 10 ya escritos? Esto es entrar en especulación si creemos que así fue, y no tiene ninguna base confirmable.

        Además los cinco libros de Moisés (pentateuco) habían sido puestos por escrito por el propio Moisés, poco antes de su muerte en el monte Nebo, según se cuenta en el libro del Deuteronomio. Los libros de Josué, Jueces y Samuel se consideraron documentos sacros conservados en Silo por el venerable profeta Samuel; y los libros de los Reyes, producto de la pluma del profeta Jeremías. De la misma manera, el rey David era el autor de muchos de los Salmos; y el rey Salomón, el de los Proverbios y el Cantar de los Cantares.
        Aunque existen especulaciones muy posteriores a dichos sucesos, que aclaran que Moises no escribió el pentateuco y demás, pero esto es una corriente ateísta para entrar en contraposición con la creencia de la Biblia, que tu como cristiano deberías estar al lado de las evidencias judías, más no de las ateas.

        En definitiva, el mismo Salmo 119 escrito por David, casi 400 años antes del Exilio en Babiliona, demuestra que ya había ley escrita y no todo por via oral, contradiciendo lo que afirmas sobre ello.

        Sobre los escritos que Jesús no copió, el en su soberanía conocía perfectamente el plan de Dios y ¿que necesidad había de escribir sus sucesos, cuando sabía que los 12 que había escogido lo iban a hacer?. De esto se puede confirmar con lo dicho a ellos solamente, de que el Consolador, el Espíritu de verdad les acabará de instruir a ellos solamente (no a generaciones posteriores), lo necesario del plan de Dios (salvación).

        Por otra parte, el cristianismo no fue difundido por los apóstoles sino hasta la primera predicación de Pablo en Chipre en el año 45 DC (Hechos 13:4-12), antes no pasaba de Jerusalen.
        Y desde la primer predicación de Pablo hasta la primer carta escrita a los Gálatas, transcurrieron solo 4 años, demostrando con esto de que no había transmisión oral distinta a la escrita. De hecho Santiago escribió su carta en el año 49 DC, 16 años después de que muriera Jesús y su escrito no contradice, ni enseña nada distinto a lo que Pablo enseñó, lo que demuestra que en 16 años no se dijo nada distinto a lo que se escribió.

        De hecho una prueba contundente es la misma enseñanza que no se contradice, dada por varios hombres en un periodo de medio siglo. Muchos testimonios de contexto similar, prueban que son hechos reales y completos (debes saber esto, ya que eres historiador).

        En síntesis, el mensaje de toda la Biblia se enfoca en la salvación, que es el plan de Dios hacia la humanidad, y tienes razón cuando dices que por varias revelaciones supuestamente del “Espíritu Santo”, es que existen tantas denominaciones, pero no se debe excluir a la católica que ha cambiado el mensaje de salvación, a comparación del que enseñaron los apóstoles por vía oral y escrita en un periodo de 60 años aproximadamente.

        Tanto los católicos, como muchos protestantes, creen tener nueva iluminación y alteran el mensaje de salvación, por eso debemos volver a la fuente primaria de enseñanza de salvación y no creer en humanos que nos digan: “yo he recibido una nueva revelación del Espíritu Santo” y eh ahí la importancia de la Sola Scripta.

        Dices: “la Iglesia Católica no tiene nada que ver con un teléfono roto cuando es Dios quien sostiene la línea y habla a un extremo de ella. Ningún medio de comunicación quedará nunca roto si es Dios quien lo utiliza.” ¿Cómo probar de que es Dios quien ha revelado a los hombres, algo que los apóstoles no plasmaron por escrito?, esto si es más cuestión de fe de unos líderes espirituales, pues ni tu, ni yo, ni nadie, puede afirmar que esto sea verdad.
        ¿Cómo es posible que Dios sea el que transmita que el papa sea el supremo sobre toda la tierra, cuando él mismo rechaza la jerarquía en una única cabeza humana? (ver libro de Josué y Jueces).
        ¿Dios que primero prohibió hacer imágenes a los judíos a toda costa, ahora quiera que sus hijos cristianos las hagan? Es totalmente incoherente y contradictorio.

        Dices que Jesús fundó una iglesia para mantener a salvo la verdad y evitar la modificación de su mensaje, solo que ustedes creen que es por medio de la iglesia católica que se mantiene y nosotros por medio de los escritos apostólicos, teniendo más coherencia para alguien imparcial, los medios escritos, de los cuales se ha valido Dios a través de la historia (las tablas de los 10 mandamientos).

        No es lógico que la iglesia católica tenga dicha verdad a salvo, pues antes del protestantismo era abusiva, luego fue atacada y luego del 1960, fue dócil. De hecho a Juana de Arco la quemaron por hereje pero hoy es santa. ¿que es esta verdad? esos cambios radicales a través de la historia, demuestran que la verdad no está a salvo por los católicos.

        El testimonio de la iglesia católica tiene dos posibilidades:

        1. Que la revelación de Dios dada a los católicos, fue un error de parte del mismo Dios, por la cantidad de abusos que cometieron en un pasado.

        2. Que la revelación de Dios dada a los católicos, no haya sido entendida y prefirió dárselas a otros reformadores que tal vez si entendieron dicha revelación.

        No veo más posibilidades.

        ¿Te gustaría saber Dios a quien ilumina, según mi opinión? a Aquel que diga: “no tengo nueva iluminación y revelación, más que la que plasmaron los apóstoles” siguiendo tajantemente lo que nos enseñó Pablo: “Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.” (Gálatas 1:8)

        La iglesia católica y la mayoría de la protestante, tiene el mensaje de salvación por gracia, que hoy se consigue además con buenas obras y diezmos, alterando el evangelio enseñado en todo el Nuevo Testamento (de hecho desde el Antiguo) y todo porque llegan unos líderes enseñando o añadiendo, más condiciones para ser salvos.

        Por ejemplo:

        Condiciones para ser salvo según los apóstoles: Por amor a Cristo (por fe) y no por obras bondadosas (incluyendo los sacramentos).

        Condiciones para ser salvo según la católica:
        – Creer en Jesucristo.
        – Cumplir con los sacramentos.
        – Realizar buenas obras.
        – Pertenecer a la iglesia católica, el resto es condenado.

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      • Mario, creí que nunca llegaría este día pero vivir para creer. Después de escribir dos folios y darme cuenta de que solo había contestado a una pequeña parte de tu largo comentario me sentí tan cansado y tan aburrido que he preferido dejarlo ya. Siento como que a estas alturas buena parte de nuestra conversación gira una y otra vez sobre las mismas ideas sin que ninguno de los dos nos movamos del sitio, y en cualquier caso, como ya te comenté una vez, para mantener decentemente el ritmo de tus intervenciones necesito horas, que a menudo solo puedo lograr robándolas del sueño. Sería muy interesante seguir discutiendo todas estas cosas que dices en una conversación oral, incluso de horas y horas, pero mantener esto a través de comentarios en WordPress ni es lo mío ni me parece una buena manera de hacerlo, creo que la mitad de lo que decimos es malinterpretado o mal entendido, algo que se subsanaría fácilmente en una conversación oral. Estos comentarios están bien para cosas puntuales, pero no para entrar en semejantes profundidades en tantas cosas. Cuando me ofrecí a llevar la parte online de esta página siempre pensé que necesitaría dedicarle poco más de un par de horas al mes, y resulta que mis comentarios suman muchos más folios que los largos artículos que dan cuerpo a esta página. Lo lamento mucho Mario pero yo este ritmo no lo puedo seguir. No obstante ha sido muy estimulante la gran cantidad de cosas que hemos compartido y reconozco que me has obligado a pensar despacio en cuestiones en las que anteriormente no me había parado mucho, y eso siempre está muy bien. Pero ya me veo agotado y desde luego no puedo sacar tiempo para dedicar tantas horas a esta página, así que tendré que centrarme en lo más necesario y dedicar a los comentarios el tiempo que pueda cuando pueda.
        Un saludo Mario y un placer.
        Si quieres, considera que has ganado este “combate” por agotamiento 🙂

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      • Christian, entiendo tu agotamiento y no considero que sea una competencia esto. Ojalá estuvieramos de acuerdo todos los cristianos en el mundo, pero creo que Dios quiso que existieran las diferencias, quizá para probar nuestra fe, no se… esto es algo que solo él sabe y nosotros con nuestra estrecha mente no.

        De hecho me sorprende el primer concilio en Jerusalen en el año 50, en donde Pablo presentó diferencias en cuanto a Santiago y Pedro. Esto demuestra que hasta ellos presentaron algunas diferencias.

        Considero mi estimado amigo que lo más importante es amar a Cristo por voluntariamente calmar la ira de Dios y a nuestro Padre por su gran misericordia de proveernos un Cordero para el perdon y así ser salvos.

        Muchos católicos y protestantes tienen a Cristo en su corazón y eso es lo más valioso de todo… ¿si los primeros apóstoles presentaron diferencias, por qué nosotros vamos a destruír nuestra unión en Cristo por esto?

        Es mi deseo encontrarte algún día a ti y a muchos católicos allá en la presencia de nuestro Señor Jesucristo, en donde nos reiremos y nos sorprenderemos de los errores que cometimos…

        Un saludo Christian y que sea el Espíritu Santo nuestro guía.

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  2. Cristian, gracias por tomarte el tiempo y responder muchas inquietudes. Doy gracias a Dios por haberme topado con esta página, ya que gracias a El y a ti Cristian, he aprendido mucho más.

    No he dado una réplica a las respuestas porque me encuentro estudiando y leyendo mucha historia aún, pero pronto terminaré parte de estos estudios y tendré la capacidad de conocer realmente si lo que dices es cierto o no.

    Volveré pronto y que Dios te bendiga hermano Cristian.

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  3. Hola, Christian…de nuevo con vosotros. He leído la última entrada … -del 17 del 8- …me gusta…y la carta de C.M. muy ilustrativo todo. La declaración del dogma de la “Asunción ” de María la hizo el Papa PÍO XII el día 1 de noviembre de 1950 ,cuando yo tenía 20 años y estudiaba teología.–no sé por qué te digo esto-..Era efectivamente un clamor popular. Ahora creo yo , no serían oportunas las declaraciones dogmáticas.
    Tu contestación a C.M. es ejemplar.. los dos razonáis muy bien . Este diálogo es fundamental…os felicito. Somos hermanos.. ÁNIMO.

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  4. doy por buenas todas las razones que se exponen en este blog –y otros- sobre la autenticidad de la fe cristiano-católica y me arrepiento de haber afirmado cosas que no eran ciertas. Pero me queda una meditación: después de más de treinta años de congregarme en diversas iglesias “protestantes” en varios países y ciudades puedo decir que he conocido siervos ungidos de Dios, íntegros, que andan con temor y son ungidos por el Espíritu trayendo convicción de pecado y llevando las almas a la autoridad de Cristo. Ellos denuncian naturalmente la feria de “fuegos extraños” con las que hemos ofendido a Jesús especialmente en los últimos años, pero también antes. Reconociendo entonces la autenticidad de origen de la Iglesia Católica la meditación sería la siguiente: ¿que forma estos santos hermanos que he conocido participan en el Plan de Dios? Porque no es posible suponer que se perdieron –y entonces la salvación no viene únicamente a través de la Iglesia Católica- habiendo dado sus vidas hasta el último aliento al servicio del evangelio. No sé si tendremos una respuesta a esta pregunta –que en si misma es muy profunda- ahora o en el mas allá, pero el Dios de las Santas Paradojas también ha puesto esta ante nuestros ojos y en ella seguramente hay rasgos de Su Sabiduría y Propósito.

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    • Tienes mucha razón Carlos, fuera de la Iglesia también hay personas santas que obran el bien y adoran a Dios con tanta intensidad y devoción como el más santo de los católicos, pero no solo entre los protestantes, sino también entre judíos, musulmanes y gentes de otras religiones. Sobre si ellos se salvarán o no, solo decirte que espero que el amor y la misericordia de Dios les alcance también a ellos, e incluso a los ateos que son gente de bien y que si no creen es por ignorancia o por adversidad de circunstancias. Nuestro deber, creo, es luchar por llevar la verdadera fe a todos, pero al mismo tiempo dejar las cuestiones de salvación en manos del único que nos salva y confiar en su amor. Si Dios nos dejó el libre albedrío, con más razón tenemos nosotros que aceptarlo en el prójimo e intentar convencer pero jamás forzar y discriminar ni rechazar al otro por no compartir nuestras creencias.
      Un artículo sobre el tema de la salvación está entre nuestra lista de intenciones, tal vez entonces podamos arrojar un poco más de luz sobre ello. Hasta entonces, un saludo Carlos.

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  5. muy buen escrito Cristian,, solo que debeis hacer mucho enfasis en que los protestantes son 1600 años despues y que no son siglos son muchos siglos incluso miles de años se pódria decir cuando ellos nacieron, pero que incluso estos paraprotestantes que son los de mas rabia anticatolica surgen en los 1800 contradiciendo a sus mentores como ser calvino, lutero y otros

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