María en la iglesia primitiva


Llegó el momento de hablar de María, quién era realmente y qué pensaban de ella los primeros cristianos en los siglos del I al III.

María en la iglesia primitivaLos protestantes afirman que la veneración de los católicos a la Virgen y a los santos es contaminación pagana y antibíblico, y en ambos casos utilizan su expresión favorita para estos casos ¿dónde está eso en la Biblia? El cristianismo no solo ha sido transmitido a través de la Biblia, también fue transmitido oralmente y custodiado por la Tradición, pero como a los protestantes solo les interesa lo que está escrito en la Biblia, investigaremos también en la Biblia en busca de huellas que esta doctrina haya dejado allí.

Puesto que muchos hoy acusan a la doctrina católica de ser el resultado de la paganización que Constantino hizo del cristianismo en Nicea, vamos a ver qué hay de cierto en todo ello. Este artículo pertenece a la serie: CONSTANTINO O LA IGLESIA PRIMITIVA. De los 10 puntos que nos dispusimos a analizar, veremos hoy la segunda parte del 6:

1- La presencia real de Jesús en la Eucaristía
2- La consideración de que la misa católica es un sacrificio
3- Jerarquización de la Iglesia
4- Refuerzo de la autoridad del obispo de Roma
5- Se da el nombre de “católica” a esta nueva iglesia que él fundó.
6- La veneración a la Virgen y a los santos
7- Divinización de Jesús
8- Celebración del día del Señor en domingo
9- Selección del canon bíblico
10- Creación del rito de la misa católica

6- La veneración a la Virgen y a los santos (2ª parte): María

Aunque muchos protestantes no lo crean así, la veneración a los santos y a María son dos aspectos de un mismo fenómeno, no dos cosas distintas. Se venera a María porque es la más santa de todos los seres humanos; su veneración (hiperdulia) es pues un caso hiperbólico de la veneración a los santos (dulia), algo distinto de lo que es adoración (latría), que solo ha de recibir Dios. Por tanto ambos tipos de veneración se basan en la creencia en la Comunión de los Santos, pero no es ese el tema de este artículo, sino el ver si Constantino fue el causante de esta veneración o ya existía antes de él. Veamos qué había al respecto en la Biblia y en la Iglesia Primitiva, antes del Concilio de Nicea (año 325).

Para entender pues el papel de María en la devoción cristiana es necesario entender qué es la Comunión de los Santos y qué raíces tiene esa creencia tanto en la Biblia como en la Iglesia primitiva, solo así podemos entender por qué los cristianos católicos y ortodoxos creemos en la intercesión de los santos y de María. Pero eso ya lo hemos analizado en la primera parte de este artículo, así que si aún no lo ha leído, sería buena idea empezar por allí: La veneración a la Virgen y a los santos (1ª parte).

Sobre María

VisitationLa Virgen, como la más santa de las creaturas, recibe una veneración especial y también es objeto de peregrinaciones. La veneración a María entra dentro del mismo esquema y lógica que la veneración a los demás santos, pero a ella siempre se la ha considerado como muy por encima del resto por ser el recipiente de la encarnación de Jesús. La propia Biblia da argumentos para considerar que María merece una veneración superior, aunque esencialmente del mismo tipo.

– En el saludo del arcángel Gabriel la llama “llena eres de gracia” (Lucas 1:28)

– Su prima Isabel la alaba diciendo “bendita tú entre todas las mujeres […] ¿De dónde a mí que la Madre de mi Señor venga a visitarme?” (lucas 1:42 ss)

– María misma profetiza, llena de gozo: “He aquí que me llamarán bienaventurada todas las generaciones, porque el Todopoderoso ha hecho maravillas en mí” (Lucas 1:47)

– También estaba María con los apóstoles en el momento en que nació la Iglesia con la iluminación recibida por el Espíritu Santo en Pentecostés (Hechos 1:12-14+Hechos 2:1), siendo por tanto junto con los apóstoles la roca sobre la que se asienta la Iglesia. Y también estuvo junto a Jesús en los momentos clave: nacimiento, inicio del magisterio, muerte y resurrección, y también en el Apocalipsis, cuando Jesús regresa triunfante.

No es, pues, necesario inventarse una influencia pagana para explicar la gran veneración por María; si los primeros cristianos veneraban a los santos, ¿cómo no iban a venerar aún más a la santa madre que había llevado en su seno a Dios y que lo había criado? La explicación de sus detractores es o bien que Constantino introdujo en Nicea su culto (lo cual es históricamente falso, pues María no fue motivo de discusión en ese concilio) o bien que las multitudinarias conversiones de la época hicieron que numerosos paganos cristianizados mantuviesen sus antiguos cultos a las diosas madres y traspasaran a María esa misma devoción.

Artemisa, diosa madre de múltiples pechos

Artemisa, diosa madre de múltiples pechos

Comparar a María con las diosas-madre de la antigüedad es no entender nada sobre ella. María no pudo reemplazar a Isis o a Astarté o Diana en ese papel porque su papel era más bien el opuesto. Las diosas madre fueron una evolución de la original Diosa Madre, una personificación de la tierra como generadora de fertilidad y origen de todo. María sin embargo no era símbolo de la fertilidad sino de la Virginidad. Ella debía su gracia a ser la madre de Dios, no a haber engendrado a Dios ni creado el mundo, y está a mil años luz de los ritos de sexualidad asociados a las diosas madres paganas. Si lo único que traspasaron a María fue el cariño a una figura materna, más fácil sería explicar el fenómeno recurriendo al amor que sentían por sus propias madres que a la devoción que tenían por una diosa pagana. Pero este argumento sería igual de nocivo para un protestante que para un católico, pues un ateo diría rápidamente que sí, que en María sublimamos nuestro amor por nuestra madre y que igualmente en Dios sublimamos nuestro amor por nuestro padre, y que en realidad ambas figuras son producto de la psicología humana cuando no llega a superar totalmente la fase infantil y necesita seguir agarrándose a las figuras paterna y materna. Si uno piensa que eso no ocurre con su idea de Dios Padre, ¿por qué acusar de eso mismo a otros y decir que sin embargo sí les ocurre a ellos con su idea de María Madre?

Creemos en Dios porque existe, no porque queramos inventarnos un padre eterno, y creemos que María, con su maternidad, no solo fue madre de Jesús sino también de todos nosotros, que somos sus hermanos, y por eso Jesús lo atestiguó en la cruz mediante Juan, con su último aliento (Juan 19:26-30); y si sentimos un cariño especial por María no es por necesidades psicológicas, sino porque María se lo merece. ¿Tan extraño resulta venerar a quien es la madre de Jesús, de Dios? Probablemente la única razón por la que la mayoría de los protestantes (no todos) se despreocupan totalmente de María es como rechazo a lo que ellos consideran la idolatría católica, eso les impide acercarse aunque sea un poco. Se da la paradoja de que sienten, o parecen sentir, más respeto y admiración por los apóstoles de Jesús que por su propia madre, a pesar de que las alabanzas bíblicas a ella dirigidas no tienen parangón.

Por eso, como necesitan desacreditar la idea católica de que venerar a María sea correcto, muchos utilizan una vez más la práctica excusa de la paganización del concilio para meter también las doctrinas marianas en este saco y decir que se las inventó Constantino. Pero en cualquier caso podemos probar que esto no es cierto porque tenemos numerosos testimonios de que antes de Constantino los cristianos ya rendían a María una veneración no solo igual sino superior a los demás santos. Veamos algunas muestras.

“Diálogo con el Judío Trifón” (en torno al año 150), del mártir y apologista San Justino, es el primer texto conservado en donde se presenta a María como la nueva Eva (igual que Jesús es el nuevo Adán).  Si por una virgen nos llegó el pecado, por otra virgen nos llegó la salvación gracias a Jesús. Si la primera Eva hizo la voluntad de Satanás, la nueva Eva hizo la voluntad de Dios. Esta doctrina de la nueva Eva es fundamental para entender el desarrollo de la doctrina mariana posterior:

Nosotros comprendemos que El [Cristo] se hizo hombre por medio de la Virgen, a fin de que la desobediencia provocada por la serpiente terminase por el mismo camino por donde había comenzado. En efecto, Eva, virgen e intacta, habiendo concebido la palabra de la serpiente, dio a luz la desobediencia y la muerte; en cambio, la Virgen María, habiendo concebido fe y alegría [..] respondió: «Hágase en mí según tu palabra.» (San Justino, Diálogo con Trifón)

San Ireneo de lyon

San Ireneo de lyon

San Ireneo (también en el s.II), que fue discípulo de San Policarpo, a su vez discípulo del apóstol San Juan, nos expone también la doctrina de la nueva Eva, y considera a María nuestra más eminente abogada, o sea, la principal intercesora entre Jesús y los hombres (mientras que Jesús, como bien declara San Pablo, es el único mediador entre los hombres y Dios Padre).

Eva se mostró desobediente: desobedeció cuando era todavía virgen. Así como Eva, esposa de Adán pero todavía virgen […] desobedeció, y por eso atrajo la muerte sobre ella misma y sobre todo el género humano, así María, desposada pero virgen, al obedecer, obtuvo la salvación para sí y para todo el género humano* [*no por sí misma sino por traer a Jesús]. […] Del mismo modo, el nudo formado por la desobediencia de Eva no ha podido ser desanudado más que por la obediencia de María. Lo que Eva virgen ató por su incredulidad, María virgen lo desató por su fe. (San Ireneo, Adversus Haerejes)

Que dos de los primeros padres de la Iglesia hablen de María como la nueva Eva demuestra que esta idea ya estaba extendida a mediados del siglo II, por lo que debía de ser doctrina más antigua y muy probablemente proceda de San Juan evangelista, pues es en sus escritos donde más fácilmente encontramos justificación para esta asociación. No olvidemos que pocos textos se han conservado de la Iglesia clandestina de los siglos I y II, y por tanto cuando vemos que una idea aparece por primera vez en un texto, eso no quiere decir que sea en ese texto donde por primera vez toma forma, sino que probablemente la idea ya estaba extendida e incluso quizá apareciera también en otros textos anteriores que, desgraciadamente, no se han conservado.

El protoevangelio de Santiago

Protoevangelio de Santiago

Protoevangelio de Santiago. Códex Tchacos, pg. 33. Finales del s.II

Así pues vemos que en cuanto comienza a desarrollarse la apología cristiana, la figura de María es mostrada ya como un elemento de máxima importancia. Pero también en del siglo II conservamos ya algunas muestras de devoción popular en imágenes y en escritos. Una prueba de que la figura de María era ya importante es que debido a lo poco que se cuenta de ella en los evangelios, muy pronto aparece un evangelio apócrifo que pretende rellenar ese vacío dándonos información sobre la Virgen. Los estudiosos dan la fecha aproximada del año 150, y la primera referencia a él que encontramos es a principios del siglo III, citado por Orígenes, el mismo que defendía que todo hombre que se asemeja a Cristo se convierte en hijo de María y a la que llamaba Theotokos (Madre de Dios).

Este protoevangelio, según los estudiosos, se basa en tradiciones orales que aún perduraban pero también en la imaginación de su redactor. Lo importante para nosotros ahora no es distinguir qué pueda ser histórico y qué pueda ser inventado, sino el hecho en sí de que la comunidad cristiana sintiera esa necesidad de saber mucho más de María, y también el hecho de que este protoevangelio, aun inventándose lo que quiera, nos muestra una historia de María que resultaba creíble para los cristianos de la época. Dicho de otra forma, la imagen de María que nos da este evangelio es un reflejo de lo que los cristianos de la primera mitad del siglo II pensaban sobre la Virgen, por eso nos resulta tan valioso para comprobar cómo era la figura de María en la devoción popular de los primeros cristianos.

Si la imagen que este libro diera de María hubiera sido innovadora, según la mentalidad de los cristianos de entonces habría sido declarado inmediatamente como peligrosa herejía. Pero vemos justo lo contrario, las afirmaciones de este evangelio apócrifo no solo no encuentran ninguna oposición sino que son recibidas con entusiasmo, lo que prueba que esa visión de María encajaba cómodamente con la ortodoxia establecida. Que este evangelio sobre María despertó un enorme interés en su época lo muestra el inusual hecho de que conservemos una gran cantidad de copias antiguas. Solo en griego conservamos 140 manuscritos, pero también tenemos copias de traducciones al siríaco, etiópico, copto, georgiano, eslavo antiguo, armenio, árabe, irlandés y latín. Es indudable que los cristianos de todas las iglesias tenían un gran interés por saber más de una figura a la que consideraban fundamental en su fe. En este protoevangelio se nos muestra ya a una María muy en línea con la teología católica actual. María es completamente pura y virgen antes, durante y después del parto y un modelo de santidad.

Concilio de Éfeso

Concilio de Éfeso, pintado por Vasily Surikov

Concilio de Éfeso, pintado por Vasily Surikov

Quienes afirman que María fue declarada madre de Dios en el Concilio de Nicea (año 325) bajo la influencia de Constantino, lo hacen solo por desconocimiento, porque parece que se ha puesto de moda asignar a Nicea y a Constantino todas las doctrinas católicas que rechazaron los protestantes. En realidad fue en el Concilio de Éfeso (año 431). Pero decir que es en ese concilio cuando “se decide” que María es madre de Dios es también un error. Los concilios no eran reuniones parlamentarias en las que los obispos deciden crear una nueva doctrina, eran simplemente reuniones en las que se intenta aclarar algún punto doctrinal que se ha empezado a poner en duda por alguna nueva herejía. Lo que se pretendía al declarar un dogma no era crear una doctrina nueva, sino defender una doctrina de siempre ante un nuevo ataque. Al final del concilio, San Cirilio hizo la siguiente declaración:

Te saludamos, oh, María, Madre de Dios, verdadero tesoro de todo el universo, antorcha que jamás se apagará, templo que nunca será destruido, sitio de refugio para todos los desamparados, por quien ha venido al mundo el que es bendito por los siglos. Por ti la Trinidad ha recibido más gloria en la tierra; por ti la cruz nos ha salvado; por ti los cielos se estremecen de alegría y los demonios son puestos en fuga; el enemigo del alma es lanzado al abismo y nosotros, débiles criaturas, somos elevados al puesto de honor.

En realidad, el problema que quiso resolver este concilio no estaba en la naturaleza de María, sino una vez más, en la de Jesús. Comenzó a surgir en el este una teoría que defendía que Jesús tenía dos naturalezas, la divina y la humana, pero eran dos naturalezas totalmente separadas e independientes, “como un hombre que se pone un vestido”. Esta teoría pasó bastante desapercibida hasta que Nestorio fue nombrado patriarca de Constantinopla y a principios del siglo V tuvo que intervenir ante un conflicto provocado por un monje que negaba el que María fuera madre de Dios. La explicación de Nestorio fue doblemente herética, pues no solo le dio la razón al monje, sino que su explicación suponía también un rechazo a la idea de que en Jesús hay dos naturalezas pero un solo ser: Nestorio dijo que María era solo madre de la naturaleza humana de Jesús, pero no de su naturaleza divina, o sea, era Kristotokos, pero no Theotokos.

Ante las acusaciones de heterodoxia, Nestorio, patriarca de Constantinopla, apela al juicio del papa Celestino I. Ante eso, el patriarca de Alejandría, Cirilo, apela también al papa y éste le da la razón, dándole poder para declarar al nestorianismo herético. Pero los acontecimientos se complicaron, Cirilo anatemizó a Nestorio con argumentos que no eran del todo claros y al final la situación se complicó más. Nestorio acudió al emperador y este decidió que lo mejor sería convocar un concilio ecuménico donde los obispos pudieran estudiar el asunto con detenimiento. El papa dio su visto bueno, envió delegados, y el concilio se inició el 22 de junio del año 431 en la ciudad de Éfeso. Y este es el texto principal de la decisión del concilio:

María madre de DiosPor tanto, no decimos que la naturaleza del Verbo, transformada, se hizo carne; pero tampoco que se trasmutó en el hombre entero, compuesto de alma y cuerpo; sino, más bien, que habiendo unido consigo el Verbo, según hipóstasis o persona, la carne animada de alma racional, se hizo hombre de modo inefable e incomprensible y fue llamado hijo del hombre, no por sola voluntad o complacencia, pero tampoco por la asunción de la persona sola, y que las naturalezas que se juntan en verdadera unidad son distintas, pero que de ambas resulta un solo Cristo e Hijo; no como si la diferencia de las naturalezas se destruyera por la unión, sino porque la divinidad y la humanidad constituyen más bien para nosotros un solo Señor y Cristo e Hijo por la concurrencia inefable y misteriosa en la unidad… Porque no nació primeramente un hombre corriente, de la santa Virgen, y luego descendió sobre Él el Verbo; sino que, unido desde el seno materno, se dice que se sometió a nacimiento carnal, como quien hace suyo el nacimiento de la propia carne… De esta manera [los Santos Padres] no tuvieron inconveniente en llamar madre de Dios [Theotokos] a la santa Virgen.

Por lo tanto el origen del problema no era María, sino la correcta interpretación de la naturaleza de Jesús. El concilio reafirmó que Jesús era un solo ser, no dividido en dos naturalezas independientes, y como resultado lógico se proclamó también que su madre necesariamente había de serlo también de ambas naturalezas, pues no era posible la división, y así fue reafirmada oficialmente como Theotokos (= la que da a luz a Dios). O sea, Éfeso confirma que lo que la mayoría de los cristianos creían sobre Jesús y sobre María era la ortodoxia y declararon herejes a Nestorio y sus seguidores por intentar cambiarlo. Una prueba más de que esa creencia sobre María era la creencia de todo el pueblo la tenemos en las descripciones que se hacen sobre la reacción del pueblo cuando les anuncian que María ha sido confirmada como Theotokos. San Cirilo, asistente al concilio, nos narra esta reacción popular de las masas que de muchas partes habían acudido y acampado alrededor de Éfeso esperando con ansia el desenlace:

No se puede imaginar la alegría de este pueblo fervoroso cuando supo que el Concilio había declarado que María sí es Madre de Dios y que los que no aceptaran esa verdad quedan fuera de la Iglesia. Toda la población permaneció desde el amanecer hasta la noche junto a la Iglesia de la Madre de Dios donde estábamos reunidos los 200 obispos del mundo. Y cuando supieron la declaración del Concilio empezaron a gritar y a cantar, y con antorchas encendidas nos acompañaron a nuestras casas y por el camino iban quemando incienso. Alabemos con nuestros himnos a María Madre de Dios y a su Hijo Jesucristo a quien sea todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.

Pero nos estamos yendo ya a tiempos más tardíos. Los testimonios de veneración mariana en los siglos IV y V en adelante son abrumadores, pero a nosotros nos interesan más los orígenes, a pesar de su escasa documentación, así que regresemos al siglo II, ya que del siglo I casi no conservamos escritos o testimonios más allá de los evangelios y poco más.

En las catacumbas

María, catacumbas de Priscila

María, catacumbas de Priscila, s. II

En el arte de las catacumbas, en concreto en la catacumba de Santa Priscila, encontramos la primera representación que aún conservamos claramente de María -segunda mitad del siglo II- al parecer ignorando ya la prohibición veterotestamentaria sobre la representación de imágenes (de lo cual hablaremos ampliamente en este otro artículo). Pero no es una simple imagen de María ni una escena narrativa bíblica, es la representación de un mensaje. Está amamantando a Jesús, con lo cual el centro de atención, más que el niño, es ella. El niño no es un simple “complemento” de María, sino que vuelve la cara y mira de reojo al espectador, haciéndose presente y dotando así a María de la fuerza derivada de ser su Madre, la que le amamantó. Sobre su cabeza una estrella, y a su derecha un hombre, el profeta Balaam, señala con el índice a la estrella. El hombre lleva toga de filósofo, que es la manera normal en el arte de las catacumbas de representar a los profetas bíblicos (por asociación de ideas). Esta escena alude a la profecía bíblica siguiente:

Lo veo, pero no ahora; lo contemplo, pero no de cerca: una estrella se alza desde Jacob, un cetro surge de Israel (Números 24:17)

Theotokos de Priscilla, c. 225

Theotokos de Priscilla, c. 225

Esta es una de las profecías mesiánicas y por tanto se refieren a Jesús, no a María. Pero la forma de representar la escena, con María como figura principal y amamantando a Jesús, indica que ella es la que trajo a Israel esa estrella anunciada, ella fue la que posibilitó con su “sí” la llegada del Mesías, y por tanto su papel en la historia de salvación es central, solo por detrás del de Jesús y ciertamente por delante de apóstoles o cualquier otro santo. Si hubieran querido representar simplemente que Jesús cumplió la profecía, en vez de representar a Jesús como un niño pequeño en el regazo de su madre, casi de espaldas, habrían puesto a un Jesús de pie o entronizado mirando de frente al espectador mientras la estrella brillaba sobre su cabeza, y entonces María habría sido solo un elemento distractor eliminado de la escena. Pero no es eso lo que vemos, toda la gloria de la profecía está aquí refiriéndose a su papel en ella como Madre de ese Mesías anunciado. Esta representación, con su lenguaje simbólico, nos está presentando a María como Madre de Dios, y aunque es la más antigua conservada, tenemos luego otras muchas semejantes.

En la casa de María en Nazaret

Gruta de la Anunciación

Gruta de la Anunciación

Otro ejemplo lo encontramos por esa misma época bajo la actual Basílica de la Anunciación, en Nazaret, construida sobre la casa donde vivió María (aún se conserva el sótano de la vivienda original). La arqueología ha desmentido a muchos que decían que Nazaret no existía en tiempos de Jesús y por tanto María no pudo vivir allí; los textos judíos de la época también citan a Nazaret como el destino de una familia de sacerdotes expulsados de Jerusalén tras la destrucción de la ciudad (año 70). No viene mal recordar que es la misma Biblia quien nos dice que allí se apareció el ángel a María:

Al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a Nazaret, un pueblo de Galilea, a visitar a una joven virgen llamada María, que estaba prometida en matrimonio a José, un varón descendiente del rey David. (Lucas 1:26-27)

Excavando bajo la actual basílica y en sus alrededores se encontraron los restos de varias iglesias construidas una sobre otra. También se encontraron los restos de una iglesia-sinagoga judeocristiana que debió actuar como centro de peregrinación en los siglos I y II, tal como testimonian los grafiti dejados en sus paredes quizá ya desde finales del siglo I; posteriormente se hizo una iglesia, luego una basílica bizantina (s. V), luego una iglesia de los cruzados (s. XII) y luego una franciscana (s. XVIII), y en 1969 la actual basílica. En los grafiti de la iglesia-sinagoga leemos en varios idiomas cosas como Xe MapiaEn el santo lugar de María…” (escrito en el siglo II o principios del III), “hermosa virgen”, o uno en griego que dice simplemente “e Mapia” (pronunciado “je María”), abreviatura de Χαίρε Μαρία (= ¡Ave María!). También apareció una gruta subterránea que fue utilizada como capilla, con un altar, más grafiti y 5 capas sucesivas de yeso en las paredes. En la tercera capa se encontró una moneda de la época de Constantino, lo que demuestra que la primera capa es bastante anterior. Esto, en todo caso, es suficiente para afirmar que ya antes de la época de Constantino, quizá tan antes como finales del primer siglo, los cristianos venían a la casa de María en peregrinación. Si la comunidad local primitiva construyó en ella un lugar de culto (incluido un baptisterio), vemos además que este primitivo lugar santo surgió en una comunidad que hasta el siglo VI fue fuertemente judía, sin influencias paganas que justificaran semejante culto.

María madre de Dios

María, mosaico de Santa Sofía, ConstantinoplaYa vimos en la escena de la visitación como Santa Isabel llamaba a su prima “madre del Señor”. En el nuevo testamento “Señor” significa “Dios”, y hasta los mismos protestantes aceptan que así es, y por eso se encuentra en muchas ocasiones afirmada la divinidad de Jesús, cada vez que se le llaman “Señor”. Y por si no queda suficientemente claro, podemos ver que la versión del Antiguo Testamento que manejan y citan los evangelistas (la Biblia de los Setenta o Septuaginta) en sus citas del Antiguo Testamento sistemáticamente sustituye el nombre de Dios por la palabra “Kyrios” (= Señor). Por tanto la frase bíblica “ μήτηρ τοῦ Κυρίου μου” (ē mētēr tou kyriou mou), “la madre de mi Señor”, significa literalmente “la madre de Dios” en el lenguaje griego neotestamentario.

En varias ocasiones se llama a María “madre de Jesús”, o a Jesús “hijo de María”. Ante esto los protestantes señalan que María fue, efectivamente, madre de Jesús, pero no de Dios, o sea, fue madre de la naturaleza humana de Jesús, pero no de su naturaleza divina. Del mismo modo interpretan la expresión de “madre del Señor” usada por santa Isabel, donde “Señor” se referiría a Jesús, no a Dios. Pero aquí entramos en contradicción. Si separamos la naturaleza humana y divina de Jesús, como hacía Nestorio, entonces solo en su naturaleza divina sería “Señor”, siendo en su naturaleza humana solo un hombre más, o sea, no Señor. Pero resulta que incluso en ese caso, la expresión de santa Isabel se estaría refiriendo explícitamente a la naturaleza divina de Jesús, y por lo tanto estaría declarando que María es la madre de la naturaleza divina de Jesús, o sea, es madre de Dios (con lo que volvemos al mismo sitio y de paso caerían en una herejía mayor de la que supuestamente pretenden evitar).

Pero en cuanto al significado de la expresión “madre de Jesús”, no podemos decir que ahí se está refiriendo solo a la parte humana de Jesús. Lo cierto es que distinguir en Jesús dos naturalezas, una humana y otra divina, como cosas separadas y diferenciables, es como vimos una antigua herejía que se atajó en el concilio de Calcedonia (año 451). Salvo algunas iglesias evangélicas, ni católicos ni protestantes admiten el que en Jesús hubiera dos naturalezas separadas. El credo de Calcedonia, aceptado también por muchos protestantes, afirma que Jesús es “Dios y hombre verdadero” sin separación de naturalezas:

[…] engendrado del Padre antes de los siglos en cuanto a la divinidad, y el mismo, en los últimos días, por nosotros y por nuestra salvación, engendrado de María Virgen, madre de Dios*, en cuanto a la humanidad; que se ha de reconocer a uno solo y el mismo Cristo Hijo Señor unigénito en dos naturalezas, sin confusión, sin cambio, sin división, sin separación, en modo alguno borrada la diferencia de naturalezas por causa de la unión, sino conservando, más bien, cada naturaleza su propiedad y concurriendo en una sola persona y en una sola hipóstasis, no partido o dividido en dos personas, sino uno solo y el mismo Hijo unigénito, Dios Verbo Señor Jesucristo, como de antiguo acerca de Él nos enseñaron los profetas, y el mismo Jesucristo, y nos lo ha trasmitido el Símbolo de los Padres. (fragmento de la declaración del Concilio de Calcedonia, año 451)

(*es curioso cómo en muchos libros protestantes se elimina este “madre de Dios”)

Si dice que fue engendrado por María “en cuanto a la humanidad” y por el Padre “en cuanto a la divinidad”, lo hace para evitar el pensamiento de que María hubiera engendrado al Hijo, pues el Hijo es preexistente igual que el padre. Pero eso no significa que la maternidad de María no alcanzara también a la parte divina de Jesús, por eso dice “engendrado por María Virgen, madre de Dios, en cuanto a la humanidad”. Y poco después aclara que aunque Jesús muestra dos naturalezas, la humana y la divina, no se encuentra “dividido en dos personas, sino uno solo”, y la palabra griega “personas” es la misma que se emplea para describir a las 3 “personas” de la Trinidad, así que lo que se dice aquí es que Jesús Dios, ahora hecho también hombre, pasa a ser Dios y hombre sin separación posible ya para toda la eternidad (por eso Jesús está en el cielo en cuerpo y alma, no solo en espíritu). No se puede decir que ahora mismo María es la madre de Jesús pero no de la segunda persona de la Santísima Trinidad, porque Jesús es Jesús, Dios y hombre al mismo tiempo, igual que el papa Francisco es hombre y papa, y no podríamos decir que su madre es la madre del Francisco hombre, pero no es la madre del papa.

Por lo tanto, si en la Biblia pone que María es la “madre del Señor” y que es “la madre de Jesús”, que viene a ser exactamente lo mismo, incluso prescindiendo del tesoro de la Tradición no hay motivos para pensar que los primeros cristianos no consideraran a María como madre de Dios, como ya hemos visto. Y si la consideraban madre de Dios, no es posible creer que no la veneraran con todo el respeto que por ello se merecía.

LuteroNi siquiera Lutero se atrevió a cuestionar esta verdad:

(Ella es) la mujer más encumbrada y la joya más noble de la cristiandad después de Cristo… ella es la nobleza, sabiduría y santidad personificadas. Nunca podremos honrarla lo suficiente. Aún cuando ese honor y alabanza debe serle dado en un modo que no falte a Cristo ni a las Escrituras. (Lutero, Sermón, Navidad 1531)

¿Y por qué Lutero pedía veneración especial para María? Dejemos que nos lo cuente él mismo:

…ella con justicia es llamada no solo madre del hombre, sino también la Madre de Dios… es cierto que María es la Madre del real y verdadero Dios. (Ref: Sermón sobre Juan 14. 16: recogido en: St. Louis, ed. Jaroslav, Pelican, Concordia. vol. 24. p. 107)

Sería ya más tarde cuando los seguidores de Lutero y Calvino abandonaran la doctrina de sus fundadores y declarasen que María solo fue madre de la naturaleza humana de Jesús, cayendo así en la antigua herejía nestoriana y agnóstica de que Jesús-hombre y Jesús-Dios son dos cosas que se dan juntas pero que en realidad son diferentes (una especie de caso de posesión). Entonces, si son cosas diferentes tendríamos que negar también la propia Redención y decir que no fue el Hijo quien murió en la cruz para redimirnos, sino solo el Jesús-hombre, pues el Jesús-Dios no puede morir. Así al negar que María sea madre de Dios están negando también todas las bases del cristianismo y nos quedaría que Dios no entregó a su Hijo para morir por salvarnos, sino que el Hijo habitó dentro de un ser humano hijo de María (o tal vez dentro de un cuerpo humano, una carcasa vacía dada a luz por María), y ese ser humano (o ese cuerpo vacío) murió en la cruz, lo cual lo habría convertido en un sacrificio inútil, pues la muerte de un simple mortal no habría podido redimirnos. Esta afirmación echaría por tierra toda la teología protestante al igual que la católica, pues la Redención se basa en que el Hijo, Dios mismo, murió por nosotros. Si Jesús era al mismo tiempo y de forma única Dios y hombre verdadero cuando murió en la cruz, del mismo modo fue Jesús Dios y hombre verdadero cuando estaba en el seno de María. No podemos hacer que Jesús cambie de naturaleza según la ocasión nos acomoda.

Los protestantes tienen pues un grave problema con su doctrina sobre María, pero los católicos de la Iglesia primitiva, como los actuales, nunca mostraron ningún problema con ello. Ahora y siempre hemos venerado a María porque es la Madre de Dios y, como dice también Lutero, madre nuestra.

María Intercesora

Ya vimos en nuestro artículo anterior cómo se puede justificar el poder intercesor de los santos, reflejado tanto en la Biblia como en la Iglesia primitiva. Sobre la intercesión en particular de la Virgen María, hemos de pensar que si Jesús escucha las oraciones de los santos, cuánto más no escuchará las de su propia madre. La misma Biblia nos da un precioso ejemplo de la intercesión de la Virgen ante Jesús en auxilio de otras personas. Es ni más ni menos gracias a su intercesión que Jesús comienza su magisterio y realiza su primer milagro, comenzando así su misión. Puede leerlo en las bodas de Caná.

Coliridianismo

Pero aunque muchos teólogos protestantes entiendan cómo es la veneración católica a María, los protestantes de a pie, y de no tan a pie, están convencidos de que lo que hacen los católicos es adorar a la Virgen como si fuera una diosa pagana. Esa es la acusación continua sobre el tema, y nos recuerdan, como si no lo supiéramos, que solo a Dios se puede adorar. Resulta paradójico, pues ya la propia Iglesia Católica tuvo que combatir esa herejía en el siglo IV. Al parecer en algunas zonas de Siria y Arabia había una secta gnóstica formada principalmente por mujeres que realmente adoraba a María como una diosa, mezclando elementos cristianos y paganos. San Epifanio de Salamis combatió esta herejía en su libro Panarion (año 375). Aunque parece que esa herejía ya había desaparecido en tiempos de Mahoma, algunos creen que el recuerdo de ello hizo que Mahoma creyera equivocadamente que María formaba parte de la Trinidad cristiana. Tal parece que a estas alturas algunos protestantes mantienen el mismo error de percepción que Mahoma.

El radar contra las herejías

María madreHay otro argumento que resulta poderoso para quienes conocen bien los primeros siglos de la Iglesia. Fueron aquellos tiempos de asentamiento de la doctrina y en ese proceso es normal que apareciese gente con sus propias interpretaciones sobre algún aspecto determinado. Lo que hoy nos gusta llamar “diferentes puntos de vista”, por aquella época purista eran considerados herejías, y no había herejías grandes ni pequeñas, todas eran de suma importancia y todas eran atacadas enérgicamente por los primeros padres de la Iglesia, que hacían de la pureza de la fe una prioridad. Cualquier pequeño detalle que se salga de la ortodoxia provocaba un enorme revuelo que hoy, con nuestra mentalidad, puede parecer a menudo desproporcionado, pero ¿qué clase de verdad nos podrían transmitir a las generaciones futuras si ya desde sus inicios quedase desvirtuada?

Si la nueva doctrina era producto de una reflexión sobre las escrituras (siempre a la luz de la tradición recibida), dicha doctrina era analizada con lupa y solo se aceptaba si resultaba lógica y no se detectaba en ella nada sospechoso. Así vemos los grandes conflictos que se originaron en esos primeros siglos, sobre todo del II al V, incluso por pequeños matices sobre la naturaleza de Jesús. Pero es precisamente en esos siglos cuando vemos surgir toda la teología mariana. Y si algo sorprende de esa teología es que a pesar de estar configurando unas afirmaciones realmente transcendentales sobre María y su repercusión en el cristianismo, no vemos por ningún lado ni en ninguna parte la más mínima polémica hasta la ya mencionada nestoriana en el siglo V, que en el fondo es también una disputa cristológica.

Conociendo el clima de la época es verdaderamente sorprendente que el fuerte desarrollo de estas doctrinas pase prácticamente desapercibido y sin levantar ninguna oposición, como si a todo el mundo le pareciera lógico y natural. Cuando empezamos a ver a escritores cristianos llamar a María “madre de Dios” o “madre nuestra”, por ejemplo, no vemos que ningún teólogo se alce indignado a gritar “blasfemia!”, como a menudo ocurría por otros detalles incluso nimios. Es cierto que esas doctrinas tardaron en obtener el reconocimiento oficial, pero es igualmente cierto que cuando van surgiendo son tan ampliamente aceptadas que ya desde el siglo II funcionan de facto como doctrinas oficiales, desarrollándose sin ninguna oposición.

la VirgenEsto nos indica claramente que la actual visión sobre María ya debía de alguna manera estar impregnada en las primeras comunidades apostólicas, de manera que cuando más adelante se reflexiona sobre ella y se la declara madre de Dios, entre otras cosas, el caldo de cultivo estaba ya sembrado en toda la cristiandad para aceptar eso como perfectamente razonable. Los teólogos fueron descubriendo en las escrituras todas las conexiones que demostraban que la figura de María resultaba clave en nuestra fe, pero da la sensación de que el pueblo todo eso ya lo sabía sin necesidad de tanto análisis. Es lo mismo que ha ocurrido con los recientes dogmas de la Inmaculada y la Asunción, aunque se han declarado oficialmente hace poco, esas creencias ya se encontraban plenamente establecidas en la Iglesia Primitiva y han sido y son creencia común en la Iglesia Católica y en la Ortodoxa desde aquellos tiempos hasta el día de hoy, aunque solo alcanzaran sanción oficial recientemente, y solo en la Iglesia Católica.

No es de extrañar que el pueblo venerara ya a la Virgen si tenemos en cuenta que los últimos libros del Nuevo Testamento (los de Juan), son los que muestran más claramente toda la simbología que nos permite entender el papel de María. Al fin y al cabo fue Juan quien vivió con ella sus últimos años, y es normal que sea sobre todo cuando alguien muere cuando más nos paramos a hacer un análisis de lo que realmente ha significado esa persona. Pasó con Jesús (comparemos la visión que los apóstoles tenían de Jesús mientras estaba vivo con la imagen que tenían de él tras la resurrección) y pasó también con María, por eso en los otros evangelios y en Hechos o las epístolas de los apóstoles encontramos pocas referencias a María, pero cuando escribe Juan, ya tras la muerte de María, vemos en él cómo empieza a comprender que María era mucho más de lo que su humildad parecía dar a entender.

¿Por qué las doctrina marianas no están claramente expuestas en la Biblia?

NativityEn realidad acabamos de responder a esa pregunta. A muchos católicos les gustaría que en la Biblia se dijese con total claridad todo lo que María representa y es. Es comprensible, pero a menudo las cosas no funcionan así. Igualmente se podría haber expresado con total claridad la naturaleza de Dios y de Jesús y así nos habríamos ahorrado todas las controversias que vinieron después. Si el credo de Nicea hubiera sido escrito por San Juan en su evangelio, no hubiera sido necesario convocar el concilio de Nicea ni hubieran existido todas las controversias arrianas. Lo cierto es que el Nuevo Testamento es pequeño y en su mayor parte preocupado por transmitir lo más fundamental de nuestra fe, raramente se deleita en los matices ni en los detalles, que es donde luego surgirán las polémicas. De igual modo vemos cómo los tres evangelios sinópticos están más preocupados por mostrarnos los hechos y palabras de Jesús que por desvelarnos a las claras todo su significado, pero pasados los años, cuando los discípulos han tenido tiempo de reflexionar sobre esas cosas (y la ayuda del Espíritu Santo para hacerlo), vemos cómo San Pablo nos muestra una elaborada teología sobre cómo Jesús murió para salvarnos y el significado cósmico de su resurrección. Y más tarde aún, tenemos el evangelio de San Juan en donde ya el desarrollo teológico es aún mayor, y por ejemplo vemos muy desarrollado el significado de la eucaristía con el sermón sobre “el pan vivo bajado del cielo”, frente a la sucinta descripción de la Última Cena dada en los evangelios anteriores. Y ese desarrollo teológico será aún más amplio y profundo en el último libro de todos, el Apocalipsis de San Juan. Así que es normal que la reflexión posterior permita ver con más claridad las implicaciones de las cosas.

Pero este proceso de reflexión y discernimiento no se terminó con San Juan. La revelación sí, el discernimiento y profundización sobre la revelación no. Tras Pentecostés, será la Iglesia, guiada por el Espíritu Santo, apoyada en las Escrituras y arropada por la Tradición oral de los apóstoles, la encargada de custodiar la doctrina de Jesús y seguir profundizando en su comprensión. Los mismos protestantes no pueden negar la validez de este razonamiento, pues según ellos mismos creen, el Espíritu Santo les da aún hoy discernimiento para entender bien las implicaciones de lo que leen en la Biblia, así que no les puede parecer absurdo la idea de que sobre todo los cristianos de los primeros siglos se esforzasen por comprender mejor las implicaciones de todo lo que la historia sagrada les había dejado.

Y este proceso, que también se da con Jesús, se da con especial intensidad en el caso de María. Todo lo que necesitamos para conocer el papel de María está ahí, en las escrituras, pero hace falta un profundo análisis y comprensión posterior para sacarlo a la luz, aunque como hemos ido viendo en los diferentes apartados anteriores, la tradición oral de los apóstoles (al menos la de San Juan) debió haber dejado ya un desarrollo mayor que el que vemos en los escritos bíblicos, pues mucho antes de que los teólogos comprendan la justificación, lo cierto es que la veneración a María ya estaba extendida entre el pueblo, demostrando que la fe que habían recibido de sus mayores sí que incluía a María de forma mucho más explícita que lo que la Biblia recoge. Esto sugiere que el papel de María estaba más claro en la tradición oral que en la tradición escrita, aunque en ambos casos las raíces son las mismas y no puede haber contradicción entre ambas tradiciones.

Sub tuum praesidium

Sub Tuum PraesidiumOtra prueba de que María ya era considerada madre de Dios e intercesora nuestra ante Cristo mucho antes del concilio de Éfeso (año 431) nos la ha dado recientemente la arqueología. Una tradicional oración a la Virgen utilizada ampliamente tanto en la Iglesia católica como en la ortodoxa ha aparecido en un papiro egipcio hallado en el siglo XX cerca de la ciudad de Oxirrinco fechado en el año 250, lo que no impide que esa oración fuese incluso mucho más antigua. El papiro muestra también que esa oración ha sido transmitida por la Iglesia con total fidelidad durante todos estos siglos.

Esta oración aparece en el papiro en griego clásico, y es exactamente igual que la que rezamos hoy:

Bajo tu amparo nos acogemos,
santa Madre de Dios;
no deseches las súplicas
que te dirigimos
en nuestras necesidades,
antes bien, líbranos de todo peligro,
¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!

Resulta impresionante rezar esta oración, sabiendo que los cristianos la rezaban ya por lo menos en el año 250, que es la fecha en la que se ha datado el papiro en el que se encontraba. Nosotros no la hemos recibido de los arqueólogos, sino de la tradición de la Iglesia, a través del latín en el caso de la Iglesia Latina o del griego y el eslavonio antiguo en Oriente. Resulta agradable, sin embargo, que la arqueología nos muestre una vez más que la tradición no es algo inventado, sino que verdaderamente nos transmite con fidelidad la herencia que los primeros cristianos recibieron de Cristo y de los Apóstoles. También nos muestra cómo la doctrina verdadera estaba en el pueblo antes ya de ser recogida por los teólogos o de ser declarada dogma.

Y ahí tenemos una prueba más de que la Iglesia perseguida de las catacumbas ya veneraba a la Virgen María como madre de Dios (Theotokos) y como intercesora nuestra (y como siempre virgen). Y por supuesto, todo esto sucedió mucho antes del Concilio de Nicea, como mínimo un siglo antes según este papiro, y dada la escasa supervivencia de los textos de entonces, casi con seguridad mucho antes. Así que dejemos al emperador Constantino una vez más fuera de las doctrinas católicas, que no son constantinianas sino cristianismo en estado puro.

Jesús y su madre

Conclusión

Ya hemos visto cómo la consideración de la Virgen como Madre de Dios, madre de los hombres e intercesora tiene raíces bíblicas y en los siglos I y II las comunidades cristianas ya daban muestras de entender que el papel de María era fundamental. Pero hasta llegar al siglo III no vemos a María ocupando un lugar tan preeminente en la devoción popular como ahora, y aún faltarán uno o dos siglos más para que ese lugar sea plenamente reconocido en la doctrina oficial.

Sin embargo este proceso es comprensible y normal. El Nuevo Testamento no es un manual de instrucciones ni una recopilación de doctrinas, es una colección de libros donde se nos despliega la historia de salvación y de construcción de la Iglesia de forma que nos sirva de revelación. Pero a partir de ahí, la Iglesia tendrá que ir poco a poco profundizando en las escrituras para entender todas las implicaciones ahí encerradas. Algunas doctrinas están claramente explicadas (y aún así hay quienes las niegan) como por ejemplo la filiación divina de Jesús, la transubstanciación, la encarnación, la muerte redentora, la resurrección, el demonio, la virginidad de María o el rechazo al divorcio etc. Otras doctrinas no están totalmente explícitas pero son fácil de inferir si sumamos 2+2, como la Trinidad o  la comunión de los santos. Pero otras necesitan una reflexión más profunda para darse cuenta de sus consecuencias; entre estas se encuentran las doctrinas sobre María, cuyas semillas están ya todas en la Biblia pero hace falta reflexionar despacio para darse cuenta de lo que implican. Por eso en los primeros años el énfasis está solo en Jesús y nada más, porque lo prioritario era proclamar la buena noticia de que Dios se había hecho hombre y había muerto por nosotros para salvarnos; todo lo demás (incluida la doctrina de la Trinidad o la verdadera naturaleza de Jesús o del Espíritu Santo o María) era secundario. No es que no fuera importante, que lo era y mucho, pero primero es lo primero.

virgen mariaCuando empezamos a contar con comunidades consolidadas es cuando empezamos a ver cómo esas comunidades reflexionan sobre el mensaje que han recibido. Es así cómo en relativamente muy poco tiempo la gente empieza a darse cuenta del papel de María y a valorarlo como se merece. Por la misma razón, será cuando la Iglesia salga de las catacumbas, al final de las persecuciones, cuando tenga por fin la tranquilidad de ahondar en el mensaje recibido a un nivel ya más teológico. Por eso no es de extrañar que sea el siglo IV cuando los obispos y apologetas se dediquen a fondo a aclarar y fijar la doctrina. Empezarán una vez más por lo más básico, cosas como la naturaleza de Jesús y del Espíritu Santo a un nivel más profundo. Es cuando esas cosas estén aclaradas cuando pasan a lo siguiente: María. Así en el siglo V vemos cómo le toca el turno a la Virgen en cuanto a fijación doctrinal oficial, pero al igual que los cristianos creían que Jesús era verdadero Dios y verdadero hombre mucho antes de que los concilios de Nicea, Constantinopla o Éfeso lo ratificasen, igualmente vemos que las doctrinas marianas estaban ya presentes en el pueblo mucho antes de que Éfeso lo declarase o de que los padres de la Iglesia empezaran a prestar al asunto toda la atención que merecía.

Aunque el papel de Jesús es central desde el primer instante, se tardan varios siglos en desarrollar todas sus implicaciones y doctrinas (lo que no ha impedido que la mayoría de los protestantes las asuman igual). Igualmente el papel de María se ha ido desplegando, aunque como es lógico, con algo más de lentitud. Este despliegue y profundización de algunas doctrinas no debería sorprender a nuestros hermanos protestantes, pues ellos llevan cuatro siglos haciendo lo mismo sin cesar, con la diferencia de que en su caso no se trata de entender cada vez mejor las implicaciones de sus doctrinas, como les ocurrió a los primeros cristianos, sino que su continua investigación y desarrollo doctrinal les está llevando en la mayoría de sus denominaciones (no todas) a cambiar doctrinas o producir escisiones. La naturaleza disgresiva del pensamiento y razonamiento humano, dejado a su propio albedrío, tiende siempre a comportarse así, y aunque ellos dicen estar siempre dentro del marco de la inspiración del Espíritu Santo cada vez que interpretan o reinterpretan la Biblia, su enorme diversidad de interpretaciones muestran con toda claridad que el Espíritu Santo no parece estar asistiéndoles en ello. En el caso de los primeros cristianos esto no ocurrió porque siempre contaban con el tesoro de la tradición recibida de los apóstoles para diferenciar entre lo que era profundización y comprensión mayor y lo que sería simplemente salirse de la ortodoxia y caer en el error y la confusión.

Asunción de la VirgenLos fragmentos de los evangelios que hablan explícitamente de María son escasos, pero junto con los implícitos, de una importancia clave en la historia de la Salvación. Con esos fragmentos, las enseñanzas de los apóstoles, y la reflexión sobre todo ello, los primeros cristianos pronto descubrieron que María era un elemento fundamental en su relación con Dios. Incluso los dogmas marianos más modernos se encuentran ya definidos dentro de la devoción popular de los primeros siglos: Inmaculada Concepción y Ascensión, con numerosos testimonios históricos.

Sin embargo, tampoco podemos negar que, como en todas las religiones y todas las épocas, hay gente que cae en excesos o que entiende mal el papel de María. Esto, sin embargo, no es un fallo de la verdad, pues la verdad no falla, sino un exceso que la Iglesia tiene que intentar corregir allí donde se produzca. Si alguien se centra tanto en María que deja a Jesús o a Dios en un segundo plano, evidentemente se está saliendo de la ortodoxia católica. Pero negar que María tiene un papel fundamental dentro del cristianismo sería no entender la Biblia ni la fe de aquellas primeras comunidades cristianas que transmitieron a la historia las creencias que ahora profesamos y que católicos y ortodoxos hemos custodiado y preservado durante estos 2.000 años de historia de la Iglesia de Jesús. Solo así se entiende la emoción que ha llevado a escribir alabanzas tan bellas como esta:

Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.

A Ti Celestial Princesa,
Virgen Sagrada María,
Yo te ofrezco en este día
alma, vida y corazón.

Mírame con compasión,
no me dejes Madre Mía.

Constantino[Haga clic sobre este báner para acceder al índice de la serie completa]

64 thoughts on “María en la iglesia primitiva

  1. Pingback: María en la iglesia primitiva | Conoce tu fe Católica

  2. COMO PODRAN HABER ABUNDANTES PRUEBAS SI LA RELIGION QUE HASTA HOY ES LLAMADA LA SANTA IGLESIA DE CRISTO SOLO SE DEDICO A BUSCAR PODER A CUESTA DE LO QUE FUERA SIN TENER COMPASION CON QUIIEN SE LE ATRAVESARA EN SU CAMINO DE PODER Y DOMINIO …SIENDO EL PRINCIPAL PRECURSOR DE LAS PEORES MASACRES LLAMADAS GUERRAS SANTAS DANDO ESTERMINIO A TODA LIBERTAD DE CREENCIA Y SU INICIO EMPEZO DESDE LA ERA POST APOSTOLICA SIGLO 3 Y 4 PROPONIENDOSE UNIFICAR TODA CREENCIA EN LA FE IMPERIALISTA LIDERADA POR COSTANTINO HASTA LA ERA MODERNA …..QUE SE PUEDE ESPERAR DE TALES REPRESENTANTES PRIMERO SANGUINARIOSY EN LA ACTUALIDAD LLENO DE PEDOFILOS Y CREEN QUE PIDIENDO PERDON Y COALITANDO LOS LIDERES QUE HAN HECHO PARTE DE ELLO SE PODRAN ESCAPAR DE LA IRA DEL SEÑOR….

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    • Vaya, parece claro que la Iglesia Católica te cae mal. Te recuerdo que la Iglesia no son solo papas y obispos sino todos los fieles, e insultar a mil cien millones de personas no parece algo digno de alguien que se dice seguidor de Cristo. En cuanto a las barbaridades que la Iglesia haya podido cometer en 2000 años, que son muchas porque somos humanos, creo que sería mejor un poco de humildad y no hablar como si los protestantes hubieran sido puros y perfectos desde su nacimiento en el siglo XVI. Las peores guerras de religión que ha habido en Europa fueron las que provocaron las revueltas protestantes, así que podemos decir que si los cristianos católicos nacieron muriendo por Cristo, los protestantes nacieron matando por su fe. Y me temo que según los estudios hechos en Estados Unidos, la tasa de pedófilos entre el clero protestante (evangélicos incluidos) aun siendo baja, es idéntica a la tasa entre católicos, y bastante inferior a la tasa entre profesores, por ejemplo. Así que no avives fuegos que pueden quemarte a ti también. Nosotros no hemos escrito este artículo diciendo que los protestantes son unos herejes blasfemos que ofenden a Dios, solo hemos defendido nuestra creencia. Tú podrías defender la tuya sin necesidad de atacar y despreciarnos a nosotros. De hecho lo único que has hecho en tu comentario es arrojarnos desprecio, nada más. Si continúas profundizando en tu fe algún día llegarás a comprender de verdad el mensaje de amor y perdón que Jesús predicó. Hasta entonces sería de agradecer que hicieras un esfuerzo para contenerte cuando escribas aquí tus comentarios.

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  3. amigo he analizado que estudias mucho pero lo que noto en este documental es que no hallla como justificar una practica que no esta in cluida en la s sagradas escrituras sacando expresiones que es la mas santisima de todas ….como primera medida esto no tiene asidero biblico sino humano …la
    palabra de Dios no dice que le rindamos veneracion y en ningun escrito apostolico nos enseña tal practica tampoco dice en ingun lugar que sea la roca tales cosas no dejan de ser invenciones de un hombre queriendo justificar cosas extrabiblicas.EN CUANTO M A MARTIN LUTERO M QUE SE PUEDE ESPERAR LO QUE ENTENDIO LO SACO ALA LUZ PERO CON TALES ESCRITOS COMPRENDEMOS QUE NO DEJO SUS RAICES PERSISTIENDO CON MUCHAS DOCTRINAS CATOLICAS,ENTRE ELLLAS LA VIRGEN ,Y LA TRINIDAD…

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    • El problema querido amigo es que parece que no recuerdas dos cosas:
      !) En NINGUN momento Cristo dijo que los “registros apostolicos” serian los unicos validos para comprender una doctrina.
      2)Como podrias tu saber si la Biblia esta constituida tal y como la conocemos si no es gracias a la Iglesia… es decir, Dios revelo su plan a la humanidad pero su esencia no se mantendria exclusivameente en un conjunto de registros, sino tambien en los sucesores de los Apostoles que mantendrian el mensaje integro y resguardado de malinterretaciones ….. La Iglesia “dicernio” a travez del Espiritu el Canon, Grande es Dios cuando el permite participar al hombre en su plan, y ese se mantuvo firme desde ese momento, mire la forma en ques se expresaban los cristianos en el siglo II de Maria ¿Acaso ninguno conocia el Nuevo Testamento en forma oral y escrita para refutar esa enseñanaza blasfema?…..Me parece poco valido ese argumento contra la devocion “Sin Biblia” (Que ademas habla MARAVILLAS de Maria, ¿O no las quiere ver? …Un saludo

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  4. Dios los bendiga yo soy cristiano evangélico, porque decimos donde esta “en la biblia” porque la biblia es la maxima autoridad en materia de fé, por que ? porque es la palabra de Dios, es la mente de Dios mismo, entonces a quien debemos obedecer a Dios o a los hombres,los hombres nos pueden mentir pero la palabra de Dios no miente .La biblia dice que Dios no es mentiroso: Números 23: 19 “Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, y no lo ejecutará? tambien esto es lo que Dice la biblia: 2 Timoteo 3:16 “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia.” . Un grupo de gente en Berea hizo lo siguiente: Hechos 17:10-12 “Tan pronto como se hizo de noche, los hermanos enviaron a Pablo y a Silas a Berea, quienes al llegar se dirigieron a la sinagoga de los judíos. Éstos eran de sentimientos más nobles que los de Tesalónica, de modo que recibieron el mensaje con toda avidez y todos los días examinaban las Escrituras para ver si era verdad lo que se les anunciaba. Muchos de los judíos creyeron, y también un buen número de griegos, incluso mujeres distinguidas y no pocos hombres” como podemos ver ellos confiaban mas en la palabra de Dios que en los hombres, entonces porque desechar la biblia. El unico evangelio que puede ser transmitido oralmente es el que esta escrito en la biblia y si alguien enseña algo o da a conocer algo debe ser probado por la palabra de Dios o sea si no es conforme a la Biblia es una mentira. que la maxima autoridad en cuestion de fe es la Biblia;y solo existe un solo evangelio transmitido en ella el Evangelio de Cristo y esto dice del evangelio de Cristo: ” 6 Me maravillo de que tan pronto hayáis abandonado al que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente; 7 que en realidad no es otro evangelio, sólo que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. 8 Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciara otro evangelio contrario al que os hemos anunciado, sea anatema. 9 Como hemos dicho antes, también repito ahora: Si alguno os anuncia un evangelio contrario al que recibisteis, sea anatema. 10 Porque ¿busco ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿O me esfuerzo por agradar a los hombres? Si yo todavía estuviera tratando de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo.”
    Lo que se hace o dice de María en la iglesia Católica es antibiblico porque simplemente no se encuentra en la biblia y lo que se encuentra acerca de Maria en la biblia a sido interpretado erróneamente.
    Es lógico, es bíblico confiar en la palabra de Dios(Biblia) como ya lo expuse anteriormente, en la iglesia cristiana evangélica cuando un pastor o un lider o algun creyente expone algo debe ir conforme a la palabra de Dios, si no es conforme a la palabra de Dios entonces esta mintiendo, porque la biblia es la maxima autoridad en cuestión de fe y no el hombre, por mas lider que sea o atributos que tenga. Por eso confiar en documentos antiguas o modernos que no van conforme a la palabra de Dios es un peligro peligroso solo hablo de aquellos que no van conforme a la palabra de Dios.
    La intercesión de Maria y los santos no es algo bíblico al contrario es antibiblico. El libro de apocalipsis nos muestra el futuro de la humanidad hasta que el señor reine eternamente, en el no nos hable de otro evangelio . El mismo Pablo prohíbe la predicación de otro evangelio distinto al que ellos predicaban: ” 6 Me maravillo de que tan pronto hayáis abandonado al que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente; 7 que en realidad no es otro evangelio, sólo que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. 8 Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciara otro evangelio contrario al que os hemos anunciado, sea anatema. 9 Como hemos dicho antes, también repito ahora: Si alguno os anuncia un evangelio contrario al que recibisteis, sea anatema. 10 Porque ¿busco ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿O me esfuerzo por agradar a los hombres? Si yo todavía estuviera tratando de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo.” asi que si en el apocalipsis o en otro libro de la biblia se encontrara algo acerca de otro evangelio seria una contradicción dentro de la misma biblia, entonces se diria que Dios es un mentiroso o se equivoco y como sabemos Dios no es mentiroso y tampoco se puede equivocar, así que el culto a Maria o los santos seria como un nuevo evangelio, porque este no es el que practicaban los primeros cristianos eso lo que se menciona la biblia, lo cual es mas confiable que cualquier escrito antiguo, os cuales si se contradicen con la biblia.

    En la biblia a Maria jamas se le da un papel tan prominente como el que le quiere dar la iglesia católica eso es una error. Lo puede constatar cualquier persona leyendo el nuevo testamento. Por ultimo Dios se recrea en Jesucristo “He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento” (Isaías 42:1). otro versiculo ” Después de ser bautizado, Jesús salió del agua. Entonces los cielos se abrieron y él vio al Espíritu de Dios, que descendía como paloma y se posaba sobre él. Desde los cielos se oyó entonces una voz, que decía: «Éste es mi Hijo amado, en quien me complazco »”(Mateo 3:16-17)

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    • Hola Jairo, Dios te bendiga a ti también. Tus argumentos son claros y buenos, y no se trata de debatir aquí si tienes razón o no, simplemente son argumentos de una religión diferente a la nuestra, aunque ambas sean religiones cristianas, así que en vez de disputar quién tiene razón, más bien es cuestión de que cada uno exponga la lógica que nutre sus creencias para que cada uno pueda entender al otro sin pensar que ha perdido la cabeza o que nunca la ha tenido.

      Tú has expuesto correctamente la visión de tu religión, yo ahora expondré lo mejor que pueda la visión de la nuestra, que es el cristianismo fundado por Jesús (aunque eso mismo, lo sé, dirás tú de tu fe). Nosotros, igual que tú, creemos que solo hay un Evangelio, que es el mensaje de Jesús, y no seguimos más evangelio que ese, el que viene de Dios. La diferencia entre nosotros y ustedes es que ustedes creen firmemente que el único sitio donde se encuentra ese evangelio es en la Biblia, y para saber si algo es verdadero tienen un test: si encaja con la Biblia es verdadero, si contradice la Biblia es falso.

      Nosotros creemos que el Evangelio de Jesús se transmitió oralmente, primero por el mismo Jesús y luego por los apóstoles, y solo posteriormente se fijó parte de ese mensaje por escrito, pero como confiesa el mismo Juan (el único apóstol que sí escribió un evangelio): “Y hay también muchas otras cosas que Jesús hizo, que si se escribieran en detalle, pienso que ni aun el mundo mismo podría contener los libros que se escribirían.” (Juan 21:25). Luego la misma Biblia admite lo obvio: que Jesús hizo y dijo muchísimo más de lo relativamente poquito que se escribió en el Nuevo Testamento (centrado sobre todo en la Pasión), y no creo que todo eso que no terminó en escritura fueran tonterías o naderías que no merecían ponerse por escrito. Igualmente, de la predicación de los 12 apóstoles no se conserva casi nada en texto, excepto los escritos de Juan y varias cartas (de Santiago, Judas y dos de Pedro, nada más). No hay razón para suponer que los miles de personas que escucharon a Jesús y a los apóstoles deberían rechazar toda enseñanza de ellos que no terminó siendo escrita en la Biblia. Nosotros, desde luego, no solo no rechazamos esa parte del mensaje de Jesús que no se escribió en el Nuevo Testamento, sino que lo conservamos como un tesoro sagrado por venir de quien viene. Lo llamamos la Tradición. Y como la tradición, cuando es cosa humana, termina cambiando mucho, Jesús fundó una Iglesia, bajo el amparo constante del Espíritu Santo, para proteger, custodiar y preservar esa tradición, para que su mensaje no terminase adulterado, y puso a Pedro a su cabeza, y tras él a sus sucesores. Y como referencia inmutable para marcar los límites de la verdad, la Biblia escrita, que no contiene todo pero sí es la vara para medir la verdad de todo.

      El texto que citas de Hechos 17:10-12 no está hablando de cristianos que acuden a las Escrituras para juzgar las palabras de los apóstoles, sino de judíos que buscan en las Escrituras del Antiguo Testamento confirmación a lo que los apóstoles predican, es decir, que en Jesús se cumplen las promesas mesiánicas del Antiguo Testamento. Pero en esos mismos momentos los cristianos se estaban haciendo cristianos porque creían en la predicación oral de los apóstoles y de los discípulos de los apóstoles, y ahí es donde tenemos esa tradición oral que aún hoy se conserva intacta en la Iglesia Católica y Ortodoxa. Solo posteriormente los cristianos tendrán también las Escrituras del Nuevo Testamento, que recoge parte de esa tradición oral.

      Ustedes para ver si algo es verdad buscan que no contradiga la Biblia. Nosotros vamos aún más lejos y tenemos un doble test de comprobación: para que un católico pueda admitir una doctrina necesita que esa doctrina no entre en contradicción ni con la tradición ni con la Biblia, pues como ambas vías, la oral y la escrita, provienen de un mismo Evangelio, no puede haber contradicción con ninguna. Ese doble blindaje es el que nos ha permitido seguir siendo fieles al mensaje de Jesús durante 2000 años. Los protestantes renunciaron a la tradición oral de los apóstoles y se quedaron solo con la parte escrita, por eso, a nuestro entender, pudieron hacer nuevas interpretaciones de la doctrina que no se salían de la Biblia pero que contradecían de lleno la tradición oral, cayendo en el error. Y como verdad solo hay una pero falsedad puede haber miles, con toda su buena intención cayeron en el error de mil formas diferentes, lo que muestra que solo con la Biblia en la mano no es posible tener certeza de cuál es la interpretación correcta de las cosas. Leer la Biblia a la luz de la tradición apostólica sí es garantía de que tus creencias van a ser bíblicas y además fieles a la intención original del mensaje de Jesús.

      Ustedes, protestantes y evangélicos, rechazan la tradición con buena fe y convencidos de que la tradición solo sirve para añadir falsedades a la verdadera doctrina, pero si nosotros seguimos la tradición de los primeros cristianos es precisamente porque solo ella garantiza que al interpretar la Biblia no vamos a caer en el inevitable error que produce la mente humana cuando se pone a interpretar por sí misma el verdadero sentido de las palabras. Los mismos protestantes reconocen que al interpretar la Biblia por sí misma (sola scriptura) se puede fácilmente caer en el error, por eso antes de empezar a leerla hay que invocar la iluminación del Espíritu Santo, pero esa iluminación fue prometida por Jesús a través de su Iglesia, no para cada individuo, por eso nosotros afirmamos que la Iglesia es la única guardiana fiable de la doctrina verdadera, mientras que los protestantes que invocan al Espíritu Santo antes de interpretar la Biblia solo consiguen interpretarla de manera personal, y así llegamos a cientos de doctrinas diferentes basadas todas ellas en una misma Biblia. Por eso es que yo, y todos los católicos, damos credibilidad a las creencias de los primeros cristianos (evangelizados por Jesús, los mismísimos apóstoles o sus seguidores). En mi opinión no tiene mucho sentido pensar que la predicación de casi todos los apóstoles debe ignorarse toda ella por el simple hecho de que no se conserva por escrito.

      Para nosotros, el mejor test de certeza es el siguiente: tras 2000 años de fe, los católicos modernos y los primeros cristianos defendemos las mismas doctrinas (incluidas las de María), mientras que en solo 400 años los protestantes no solo defienden doctrinas muy diferentes de aquellos, sino que además profesan multitud de doctrinas distintas que les separan incluso entre sí, hasta el punto de que algunas iglesias que empezaron siendo protestantes acabaron por convertirse en religiones que ni siquiera merecen ya el adjetivo de “cristianas” al contradecir cosas tan básicas como la divinidad de Jesús, la Trinidad de Dios o incluso la aceptación de que solo hay un Dios. Y esas religiones han surgido basándose en la “sola scriptura” y en el concienzudo análisis bíblico, y también ellos creen que su fe es la original, aunque no pueden mostrar tradición ni oral ni escrita que lo demuestre. Si el hombre abandona la tradición, la Biblia por sí sola no puede impedir la desviación doctrinal. Conozco incluso una secta surgida en Filipinas que “demuestra” que Jesús es un ser malvado, y lo hacen interpretando pasajes bíblicos igual que lo hacen todos los demás protestantes.

      Por eso es que al principio te dije que aunque todos somos cristianos, en realidad profesamos religiones diferentes, vuestra fuente de verdad es la Biblia y la nuestra es la Biblia leída a la luz de la Tradición. Nuestra religión tiene 2000 años de antigüedad y la vuestra se podría medir por años o por siglos, según el caso, pero nunca más allá del siglo XVI.

      Solo quien busca está abierto a cuestionar sus creencias, y no espero que esta exposición haga dudar en nada tu creencia en la “sola scriptura”, pero sí me queda la esperanza de que quizá haya podido servir para que comprendas nuestra postura y no pienses que estamos en el error solo por no ser capaces de ver lo obvio. Nosotros llevamos 2000 años reflexionando sobre el mensaje de Jesús y si nuestras creencias difieren de las vuestras no es en ningún caso por no habernos parado a pensar despacio o por falta de grandes cerebros en nuestra larga historia. Aunque nosotros pensamos que la pureza doctrinal no es tanto mérito humano nuestro como don divino. Jesús siempre cumple sus promesas y nunca nos ha abandonado. Tampoco abandonará a quien le busque de corazón.

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      • Dios te bendiga Christian, pido disculpas si tal vez sueno ofensivo en algo, lo que trato de hacer es defender la verdad de Dios, Jesús dijo”yo soy el camino y la verdad y la vida: nadie viene al padre, sino por mi” Juan 14:6, lo que estoy tratando de hacer es defender la verdad, como se puede defender la verdad; a través de la escritura por lo que la biblia misma lo dice en 2 timoteo 3:16 “Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia” es verdad que no se escribió todo lo que hizo Jesús pero si se escribió lo necesario y sus verdades fundamentales en las cuales se basa la fe cristiana, claro que no son tonterías las palabras expresadas por el Señor Jesús, el es Dios y toda palabra que sale de Dios es santa, perfecta,y justa, bueno creo que habría sido un poco complicado para nosotros leer todo lo que hizo y dijo Jesús,pero si nos dejo sus verdades fundamentales por escrito claro que esas verdades no fueron escritas al instante que las dijo el Señor Jesús, sino tiempo después, y lo que se escribió fue gracias a la ayuda del Espíritu Santo “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho.” Juan 14:26, yo como cristiano baso mi fe en la escritura como primera fuente fundamental para conocer la verdad de Dios, es verdad que se puede transmitir a través de generaciones conocimientos del pasado pero estos no deben ir en contra de lo que dice la palabra de Dios, lo que si sucede con las tradiciones y ritos religiosos del catolicismo, no se puede enseñar o añadir nuevas doctrinas porque toda la doctrina ya esta dada en la biblia, por ejemplo los cristianos han analisados escritos de cristianos de los primeros siglos del cristianismo y estos estan conforme a la palabra de Dios, y estos escritos son muy dignos de considerar pero no sustituyen a la biblia en estos escritos se habla de doctrinas dadas en la biblia y no le añaden ni le quitan nada de los que se enseña en la biblia, son una buena guía y los que no están conforme a la biblia no deberían ser :considerados,yo cito hechos 17:10-12 porque es lo correcto y la lógico que debe hacer cualquier persona para conocer la verdad de Dios y no ser engañados,por algo menciona este suceso la biblia .“Tan pronto como se hizo de noche, los hermanos enviaron a Pablo y a Silas a Berea, quienes al llegar se dirigieron a la sinagoga de los judíos. Éstos eran de sentimientos más nobles que los de Tesalónica, de modo que recibieron el mensaje con toda avidez y todos los días examinaban las Escrituras para ver si era verdad lo que se les anunciaba. Muchos de los judíos creyeron, y también un buen número de griegos, incluso mujeres distinguidas y no pocos hombres”,

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      • Que las Escrituras son palabra de Dios y contienen la verdad es algo en lo que estamos de acuerdo todos, la diferencia es que vosotros consideráis que la Biblia contiene toda la verdad y no hay más verdad fuera de ella, mientras que nosotros creemos que la acción del Espíritu Santo se derramó en dos sentidos, en los escritos de los evangelistas y apóstoles escritores y en la predicación de esos apóstoles también. En la misma cita que pones al final, esos primeros cristianos recibían la visita de los apóstoles y discípulos y “recibieron el mensaje con toda avidez y todos los días examinaban las Escrituras”. Ahí se refleja bien lo que los católicos actuales siguen haciendo, pues somos receptores de ese mensaje de los apóstoles y también de las Escrituras. Lo que tú citas ahí es una comunidad primitiva aprendiendo el cristianismo a través de la predicación oral y de los textos escritos a la vez, y así lo hemos mantenido nosotros hasta el día de hoy. De todas formas te recuerdo de nuevo que esas “Escrituras” que menciona el texto no son el Nuevo Testamento, sino el Antiguo, así que lo que están esos cristianos haciendo es comprobar que el mensaje de Jesús “tal como lo predican los apóstoles” encaja con las promesas del Antiguo Testamento.

        Ahí tienes a los primeros cristianos que se hacen cristianos no por la lectura del Nuevo Testamento, sino por la predicación viva oral (que nosotros conservaremos luego en la Tradición) y la reflexión posterior basada en la Biblia.

        Lo de quedarse solo con lo escrito e ignorar todo lo demás me parece a mí empobrecer el mensaje original de Jesús y volverlo vulnerable a todo tipo de interpretaciones. El tener un texto sin más contexto que sí mismo es el camino más seguro para no saber nunca qué quiere decir exactamente. Por eso los historiadores siempre buscan contextos externos que puedan darnos mejor comprensión de lo que un texto dice. Nosotros tenemos ese contexto, y en mi opinión es una riqueza.

        Te repito lo mismo que creo que ya dije en una ocasión anterior: católicos, ortodoxos y otros orientales tenemos la misma Biblia y la misma Tradición, y tras 2000 años de existencia, y tras 1000 años de caminar separados, seguimos manteniendo las mismas doctrinas. Ustedes, los protestantes y todos los que de ellos derivaron y defendieron la doctrina de la Sola Scriptura, nada más nacer ya estaban defendiendo doctrinas diferentes. Comparten la misma Biblia, afirman que con ella basta y sobra, y el resultado es que en solo cuatro siglos hay miles de denominaciones diferentes, cada una con su propia doctrina. Si un observador externo pudiera ver la situación de forma objetiva, ¿cuál de los dos sistemas pensaría que da mejor resultado para preservar una doctrina durante siglos sin cambios? Como católico evidentemente defiendo la doble vía de conservación, pero como pensador, y vistos los resultados, no me cabe duda de que la vía católica es la que funciona, y por eso Dios quiso que así fuera, derramando su inspiración en la predicación oral y en los escritos simultáneamente, para que ambas cosas se complementasen y se dieran mútuo sentido. Pero, por supuesto, tú eres evangélico y solo puedes aceptar la verdad escrita en la Biblia, de ninguna manera puedes aceptar la otra. Si lo hicieses, ya no serías evangélico. Y aún así, yo admito que también vosotros uséis el calificativo de “cristianos”. Equivocados, pero cristianos al fin y al cabo, como nosotros. Y la buena fe y la búsqueda de la verdad se podrá hallar en tu iglesia igual que en la mía, no lo dudo. No soy yo de los que creen que los cristianos equivocados lo son por maldad y por estar al servicio del Maligno, como tantas veces he tenido que oir yo por parte de muchos evangélicos que creen que al haberse apropiado de la verdad, quien no quiere ver las cosas de su misma manera se niega por pura maldad. Y también habrá católicos que piensen así, no lo dudo, pues los defectos humanos nacen con nuestros genes y nuestra cultura, no únicamente con la religión que uno profesa.

        Tu manera de defender tus creencias, Jairo, defendiendo tu idea pero sin atacar a quienes no las comparten, me parece el modelo correcto para dialogar y para mostrar que la fe que profesas tiene honda huella en tu manera de relacionarte. Pero nuestro diálogo tiene un límite, el punto en el que yo entiendo lo que piensas y porqué, y el punto en el que tú entiendes lo que pensamos y porqué. Llegados a ese punto ya nada más podemos hacer, sino aceptar nuestras diferencias y vivir juntos en paz, y en apoyo mútuo a ser posible, pues todos somos hermanos en Jesús, aunque nuestra hermandad sea imperfecta. Un abrazo Jairo.

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  5. Hola, Christian: Este artículo sobre María en la Iglesia primitiva, es uno de los que más me gustado. Es lo que creemos los católicos de María…que nadie se moleste por ello. El tema que introduce en su comentario…Jorge Baño..es interesante…y me hace pensar. Tenemos que fijarnos más en lo que unos une que en lo que nos separa…no hay duda.. y ayudarnos y respetarnos…-tu no descalificas a nadie, lo haces muy bien. —– Crees en Jesucristo..?.-pues anúncialo. decíamos … CÓMO..?..Respondamos cada uno.

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    • Mi estimado Luis lo que tu creas aquí en la tierra determinara tu futuro eterno.
      El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. (1 Juan 5:12 )
      Así de fácil es
      Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios; porque éste es el testimonio con que Dios ha testificado acerca de su Hijo. Y éste es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. (1 Juan 5:9, 11 ).
      El testimonio de los hombres solo crea religiones que separan y dividen a los hombres, el testimonio de Dios es vida eterna en su Hijo( único y suficiente para todos los hombres) como bien puedes leer y comprobar en tu Biblia solo en Jesucristo está la verdadera vida.

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      • Hola, Fernando: te agradezco la sinceridad y franqueza que me manifiestas en tu respuesta,-que creo que es para mí-,con motivo de lo que mandé a Apología el 31 de marzo pasado.—Lo que me interesa más en estos momentos, es lo de ayudar a anunciar la enorme riqueza del mensaje y de la persona de Jesucristo. Tenemos que unirnos para anunciarlo.—Pones unas citas de la Biblia…yo podría poner muchas más…te lo digo con toda humildad… :soy sacerdote agustino, con 84 años ( sic ! ),que he dedicado toda mi vida principalmente a la enseñanza en varios colegios de España-.siempre me ha gustado el estudio de la Sda. Escritura…y más ahora…pero…— Sigo Apología y me ha parecido muy bueno el artículo de Christian ,a Jairo.—- Tenemos que acostumbrarnos, Fernando, a respetar y valorar lo bueno y lo bello que hay,-y es mucho-, en cada ser humano, como creo que ya lo haces tú. Un saludo.

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  6. Y si en lugar de descalificar a nuestros hermanos cristianos protestantes, nos centráramos en las palabras y obras de Jesús y así todos cumpliéramos lo que nos pide ? Más aún: y si nos centráramos en Dios nuestro Padre creador, el Dios de Abraham, de los católicos, protestantes, evangélicos, musulmanes, budistas, etc y respondiéramos a su amor por nosotros con amor a todos los seres de su creación?
    Jorge Baño

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    • Entiendo lo que quieres decir Jorge pero este artículo no pretende descalificar a nadie, simplemente es un artículo apologético, que defiende unas ideas frente a las ideas contrarias. Los protestantes afirman que María es un ser humano como otro cualquiera y los católicos afirmamos que es un ser humano pero con un papel muy por encima de cualquiera. Explicar por qué creemos que nuestras ideas son las correctas no significa atacar a nadie ni mucho menos sentir animosidad contra nadie, solo estamos defendiendo ideas. Creo que en el artículo no hablamos contra los protestantes en cuanto a personas, solo mostramos por qué nuestras creencias nos parecen con más base que las suyas. Se puede aceptar a las personas y al mismo tiempo rechazar sus ideas, de lo contrario estaríamos cayendo en el relativismo de que todo es igual de válido, y eso solo es posible para quien piensa que todo es igual de mentira.

      Entiendo que para ti, lector, nosotros somos solamente unas personas que han escrito este artículo, pero también tenemos una vida aparte de estos artículos. Cada cosa tiene su momento y su ocasión, y aunque procuremos amar a todos como tú dices, de vez en cuando también sacamos un huequecito para ayudar a los demás a defenderse cuando otros intentan convencerles de que sus creencias son patrañas. Eso también es amar.

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  7. Las cosas no se dieron de un día para otro. Fue un proceso que tomó años, siglos. Y todo comienza cuando se ignoran los postulados básicos del Judaísmo para hacerlos accesibles a los paganos, cuando para evitar la censura romana, que era el imperio en aquellos días y que estaba en guerra contra los judíos, se eliminan todas las prácticas y principios judaicos que inicialmente disfrutaban los creyentes en Yeshua (NOMBRE ORIGINAL DE JESUS), se cambia el calendario para no tener nada judío dentro, las fechas bíblicas son reemplazadas por fechas de celebración paganas, y se acusa a los judíos de ser los culpables de la muerte de Cristo. Esto fue creando una separación,un odio hacia el judío que se transforma en un movimiento antisemita de proporciones mundiales, hasta nuestros días. Ese proceso fue lo que eventualmente, con la conversión del emperador Constantino al cristianismo por razones políticas, no religiosas, es decir, para usar el cristianismo como herramienta política, creó las condiciones para el Santo Imperio Romano, es decir, el Cristianismo se transforma en la religión oficial del Estado y toma una meta: crear un gobierno mundial que domine al mundo entero, pues así se pensó sería el dominio de Cristo en la tierra.El cristianismo no tiene nada que ver con el movimiento de creyentes no judíos del primer siglo. El cristiano de Antioquia en los días de Pablo, no tiene nada que ver con el cristiano de Roma tres siglos más tarde. Son dos cosas completamente diferentes,en posición, estado, doctrina y cultura. Como del día a la noche.Tristemente el Cristianismo formado así, es decir, la Iglesia Católica o universal, vino a ser la antítesis del movimiento cristiano del primer siglo.

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    • Primero dices, en tu comentario anterior, que el cristianismo comenzó siendo una especie de traición al judaísmo y ahora continúas ahondando en la idea de que la Iglesia Católica en concreto es una especie de traición al cristianismo original. Afirmar una cosa así se puede hacer en una sola frase, o en un párrafo si hay ganas de desarrollar. Negar tal cosa sin embargo requiere muchas páginas, muchas pruebas, así que no puedo rebatirte en este comentario, pero como en esta página estamos precisamente intentando rebatir esa afirmación (con este artículo entre otros muchos), te dejo aquí el enlace al índice de la serie de artículos que intentan demostrar que lo que dices es una idea equivocada. Si sientes curiosidad por lo que tenemos que decir al respecto puedes consultar nuestros artículos desde este enlace:

      https://apologia21.wordpress.com/2012/11/24/fundo-constantino-la-iglesia-catolica/

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    • Se repite varias veces la palabra IDEA. Corremos el riego de caer en una IDEOLOGÍA. Y el mensaje de Jesús no es una ideología.
      Si no queremos que se piense que creemos en patrañas, cumplamos con la voluntad del Señor. Así, por los frutos nos conocerán.
      Jorge Baño

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      • Es que si entras en una página web te encontrarás ideas, o creencias, que es lo mismo. Si entras en una sede de Cáritas o en una misión, por ejemplo, verás acción. Y podría ser que en esos sitios encuentres actuando a los mismos que en otro sitio encuentras hablando de sus ideas.

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  8. Jesus fue un judío que vivió dentro de la comunidad judía de Israel entre los primeros 30 años de la era actual. En sus días estaba en pie el Templo de Jerusalén con todos los sacerdotes y levitas oficiando los sacrificios diarios establecidos por el Eterno a nuestro pueblo.

    Como judío que fue, mientras era niño, subía con sus padres todos los años a las tres fiestas anuales que todo judío está obligado a santificar en Jerusalén. Las otras podía faltar, pero a estas tres no. Esas fiestas eran: Pésaj (Pascua) Shavuot (Pentecostés) y Sucot(Tabernáculos). Como es evidente, el mundo de jesus fue el mundo judío: La ley de Moisés, el Templo, los sacerdotes, los levitas, los jueces de Israel, los maestros y las diferentes escuelas de pensamiento hebraico de sus días: fariseos, saduceos, esenios,sicarios, zelotes, etc.La Iglesia surge en un contexto diferente al de jesus. Ella existe fuera de Israel, en medio de la comunidad gentil, imperial y pagana. No dentro del Judaísmo. Entonces la misión más importante de la Iglesia fue cómo ganar a los paganos para la nueva fe. Y con la mira de hacer dicho esfuerzo más llevadero y exitoso, acomodaron los dichos y enseñanzas de jesus, que eran judías, al lenguaje y cultura de los paganos. El resultado fue la distorsión del mensaje judío respecto al mesías judío.Significa que la Iglesia Católica, fundamentada en una serie de enseñanzas que ya venían dándose por algunos líderes cristianos que por supuesto, no judíos, a partir del segundo siglo,como por ejemplo, Ignacio de Antioquia, quien afirmó que Israel había dejado de ser el pueblo escogido y reemplazado por los cristianos, desarrolla una teología de sustitución, es decir, ella es ahora el nuevo Israel, el nuevo pueblo de Dios, los judíos fueron rechazados y reemplazados por los cristianos y además una teología de transferencia selectiva, o sea, las bendiciones que inicialmente habían sido dadas para Israel, ahora son pasadas, o transferidas a la Iglesia pero las maldiciones acreditadas a los judíos desechados por Dios. (Leer Efesios 2:11-22 y Romanos 11:17-20)Eso sucedió y el resultado es la creación de una entidad religiosa completamente separada y divorciada de su matriz judía y en ocasiones, no solamente separada y divorciada,sino su peor enemiga. Creo que nadie duda la gran enemistad que causó el Cristianismo Católico hacia todo lo que fuera judío, las persecuciones, las cruzadas, la inquisición y finalmente el holocausto nazi. Tristemente, todo eso en nombre de la fe Cristiana y en nombre de Jesús.

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    • La Iglesia no surgió fuera de Israel como dices, sino desde el seno de Israel, y su doctrina se asienta firmemente en la Biblia y la predicación de los apóstoles, que eran todos judíos. Fueron los propios apóstoles, judíos, quienes separaron al cristianismo del judaísmo en el Concilio de Jerusalén. Cuando la Iglesia se empezó a extender entre los gentiles tuvo que adaptar en parte sus formas a la nueva cultura, igual que ocurrió cuando entró en otras culturas, igual que ocurre hoy en día. Pero una religión va mucho más allá de las formas, lo importante es su esencia, su doctrina, y eso no fue modificado ni adaptado. Nuestra doctrina es la de los apóstoles, algo que solo las iglesias orientales pueden decir también.

      El que los cristianos (incluidos los católicos) nos consideremos el nuevo Israel, el nuevo Pueblo Elegido, no tiene nada de descabellado. El judaísmo se basaba en buena medida en la espera del Mesías, especialmente en aquellos tiempos. Cuando por fin llegó el Mesías esperado, unos le aceptaron y otros no. Quienes le aceptaron siguieron siendo Pueblo Elegido, quienes le rechazaron perdieron esa condición, pues se salieron de la Alianza. Pero la nueva alianza que trajo Jesús ya no se basaba en la raza, sino puramente en la fe, así que a esa nueva alianza podían entrar igualmente judíos que gentiles.

      No hubo una substitución de un pueblo elegido por otro, sino que en esa nueva alianza parte del pueblo judío permaneció fiel a Dios, parte eligió quedarse fuera, y luego vinieron gentes de otros pueblos (cada vez en más cantidad) a unirse al Pueblo Elegido de Dios. Lo mismo había ocurrido anteriormente con otras alianzas, pues como bien sabes la historia del Pueblo Elegido es una sucesión de alianzas con Dios. Cuando Moisés trajo una nueva alianza, los judíos que no la aceptaron dejaron de ser considerados por los demás como parte del Pueblo de Dios, así los llamados falashas, que viven según la alianza de Abraham pero no la de Moisés, necesitan incluso hoy en día pasar por una conversión (aceptar la alianza de Moisés) para poder ser considerados judíos reales. Cuando Dios hizo una nueva alianza con el rey David, las tribus que no aceptaron esa alianza (las tribus del norte) dejaron de ser consideradas por los judíos como parte del Pueblo Elegido, y hasta hoy en día, quienes en parte son sus descendientes descendientes, los samaritanos, no son considerados tampoco parte del Pueblo de Dios, a pesar de que sí comparten la alianza de Moisés (pero no la de David). Por eso, siguiendo la misma lógica de siempre, cuando Dios establece una nueva alianza con su pueblo, una vez más, y como ocurrió siempre, aquellos que aceptan la Nueva Alianza (los que más tarde se llamarían cristianos) consideran que ellos siguen siendo Pueblo Elegido, pero quienes no la aceptan dejan de serlo. Esto no es innovación cristiana, es el comportamiento que siempre ha tenido el Pueblo Elegido desde la primera alianza con Abraham, y a decir verdad, me parece totalmente lógico, pues si Dios establece un nuevo pacto, quien no acepta el pacto queda fuera, aunque solo mientras por su propia voluntad desee permanecer al margen del pacto en cuestión, las puertas quedan siempre abiertas sea judío, mahometano, budista, ateo, alemán, chino, camboyano o congolés, algo que ciertamente supone una de las grandes mejoras del nuevo pacto, pues anteriormente solo los étnicamente judíos podían formar parte del Pueblo Elegido, y ahora todos podemos entrar voluntariamente a formar parte de él.

      Tú hablas como si los judíos tuvieran una religión y luego en el extranjero los cristianos crearan una nueva religión y se apropiaran de algunos elementos judíos, pero no es así, nosotros somos los herederos de la alianza que trajo el mesías judío, que es Dios, y somos legítimamente Pueblo Elegido incluso los que no tenemos genes judíos, que hoy somos la inmensa mayoría. Sin embargo desde Juan Pablo II es frecuente que los papas se refieran a nuestros hermanos judíos, a quienes tanto les debemos espiritualmente, como “nuestros hermanos mayores”, no por ser su fe superior, sino porque ellos (no los de ahora sino el pueblo judío en general) fueron quienes custodiaron nuestra fe hasta que estuvo madura para salir de sus fronteras.

      Sobre antiguos odios e intolerancias contra judíos, árabes, negros, católicos o protestantes, monárquicos o republicanos, gibelinos o güelfos, comunistas o liberales y muchos otros, prefiero dejarlo fuera de este tema, y muy en especial el holocausto nazi del que también pareces acusar a la Iglesia Católica. Pensar que si la humanidad ha vivido con odios e intolerancias es por culpa del cristianismo es un error que se cura simplemente con mirar a otras culturas de otras religiones o con ausencia de religión y ver que eso es desgraciadamente un rasgo humano, siempre se buscan chivos expiatorios, y para ello se seleccionan a los colectivos más débiles. Que los judíos hayan sido despreciados en Europa (y también en otras muchas zonas del mundo) es algo que como cristiano lamento especialmente, pero prefiero mirar al presente y alegrarme de que eso es ya una etapa largamente superada. Los sectores antisemitas actuales que puedes encontrar en Occidente no se basan en un tema religioso sino político. Y sí, cuando se obra el mal en nombre de Jesús es verdaderamente triste, aunque por fortuna es mucho más el bien que se hace en su nombre.

      Supongo que tú y yo no llegaremos a ver las cosas del mismo modo, pero al menos espero que entiendas mi punto de vista, al menos tanto como yo en parte entiendo el tuyo. Un saludo.

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